Disclaimer: Los personajes de The Legend of Zelda Twilight Princess y Ocarina of Time, no son de mi pertenencia, sólo los uso sin fines de lucro.


Saria no entendía realmente bien, por qué tenía que ser guía de un hyliano de los cuales, tenían prohibido entrar a los Bosques Perdidos debido a que éstos se perdían a menos un hada los acompañase y en su lugar, un Kokiri como ella.

Aún así, Saria, aparte de confundida, estaba sorprendida de que ella misma guiase a la tan aclamada, princesa de Hyrule o más bien dicho, Reina… Zelda. Para ello estaba Mido, el jefe... ¿Entonces por qué ella la guiaba hacia el Prado Sagrado?

El silencio de ambas féminas, era bastante incomodo. Zelda simplemente se mantenía seria hasta llegar a su destino siendo guiada por la pequeña niña, Saria deseaba poder entablar una conversación con persona gran sabia y valiente, pero no se le permitía.

La pequeña niña, se dio cuenta que había llegado y simplemente señaló el último túnel para entrar en el Prado. Entró antes de la Reina para verificar que el lugar no tuviese peligro alguno que pudiese perjudicar su ser.

Entró y sólo observó como una docena de hadas, se hallaban en el hermoso y cálido Prado. Se extrañó, pero siguió caminando con tranquilidad….

Hasta que encontró la razón…

- ¿L-Link…?

Sus pies se acercaron con velocidad para verificar el estado del muchacho. Se hincó de rodillas, sujetando su rostro, que marcaba una sonrisa, sólo para ser consciente…

- Link…

Que no respiraba, que su corazón no palpitaba y que no abría los ojos cuando le llamaba.

Bajó la mirada mientras las lágrimas rápidamente salían de sus ojos mojando el rostro del joven que nunca más volvería a verle sonreír.

No le importó escuchar la exclamación de sorpresa que la Reina emitió una vez entró al Prado, no le importó saber que mirase sus lágrimas, que dijera su nombre y abrazara a su joven amigo.

- ¡Link! – Gritó su nombre

Sí… Deseaba que volviese a su lado, como un Kokiri… Se arrepentía el dejarlo ir del bosque sabiendo que era muy posible que volviesen a verse, pero era su deber, lo sabía.

Mientras la Reina intentaba controlar sus lágrimas, debido a la pérdida de un gran amigo y salvador, Saria improvisó una pequeña corona de flores, la colocó sobre su cabeza y comenzó a tocar una conocida melodía lentamente mientras la docena de hadas, revoloteaban a su alrededor.

Ahora comprendía la razón del porqué la Reina, buscaba a su amigo… Quería conocer su paradero y lo había hallado.

La canción terminó aún con las lágrimas de Saria saliendo de sus ojos verdes. Colocó alrededor unas cuantas flores y un ramo entre sus dos manos. Sonrió mientras cesaba su llanto.

- Adiós… Link…. Siempre… Seremos mejores amigos

(…)

La luz que había llamado al Héroe del Tiempo, le había permitido quedarse en su pequeño y calmado recinto para calmar sus ideas, pero sobre todo, sus sentimientos de furia y decepción.

Sentado frente al lago, usando como respaldo el gran tronco de un árbol bastante alto a su vista, mientras unas cuantas hadas blancas regordetas de alas delgadas y azulinas, flotaban tanto frente a él como su alrededor, tratando de alegrar su ánimo.

Link, al mirarse, lograba observar un cuerpo sin vida, sin órganos ni algo con qué sostener; Las hadas que revoloteaban a su alrededor, miraban una gran luz blanca que se formaban dentro de su armadura; Y la luz del lago, lo miraba con vida, de ojos azules y cabello rubio cual oro, pero con las cicatrices de guerra y pasado.

Link abrió la palma derecha para que una de las hadas, se dejara recargar en ella, bajando las alas como descanso. El antiguo héroe acarició su pequeño cuerpo con el dedo índice de la mano izquierda, sonriendo nostálgicamente.

- Me recuerdas a alguien... Desesperante, pero muy querida... La extraño

Para alivianar su dolor, la luz habló.

- ¿Por qué no les cuentas tus aventuras? Las hadas de aquí, son tus mayores admiradoras

El héroe rió levemente al sentirse admirado, asintió y las miró.

- Les contaré la vez que enfrenté a mi otro yo... ¿Les parece?

Todas y cada una, revolotearon con más alegría haciendo olvidar por el momento al héroe, su pesar. Se sentaron frente a él, mientras el joven se cruzaba de piernas y utilizaba una pose pensativa.

- Lo recuerdo bien… - Comenzó – Cuando entré al Templo del Agua, era una noche oscura. Me quité las botas de hierro para poder nadar a la superficie, salir del agua y comenzar mi aventura.

Las hadas, miraban atentas a la narración del Héroe del Tiempo… Sus expresiones, las poses, los ademanes, sus palabras. Link, se sentía completamente vivo.

- Entonces, entré a la habitación. Todo se veía tan pacifico, había agua cristalina en el suelo y un árbol seco en medio, al otro extremo, la entrada – Se levantó para representar – Me acerqué dispuesto a averiguar cómo entraría, estaba cerrada por barrotes. Me di la vuelta para buscar cómo abrirla, descubrí una sombra delante del árbol y para cuando me acerqué a ver qué era…. ¡Me atacó!

Link rió como las pequeñas hadas, dieron un ligero salto de susto al escuchar su expresión. Sacó su espada y siguió con la representación.

- ¡Sus movimientos eran los mismos! No podía atacar con otra cosa ya que leía mis ataques. Entonces, improvisé. Utilicé mi escudo para empujarle y atacarle en lo que estaba aturdido, obviamente lo aprendió rápido y lo aplicó.

Las hadas parecieron decepcionadas que de el Héroe no pudiese derrotar a su contrincante.

- Pero no estaba del todo perdido, así que seguí improvisando. A lo que sigue, salté a su alrededor, di una voltereta y al regresar a mi posición, lo ataqué de un salto. No duró demasiado – Suspiró – Por último, combiné éstas para finalmente, derribarlo, saltar y clavar mi espada en su pecho. Un ataque final y definitivo. Así, derroté a mi contraparte a la que me gusta llamarle "Dark Link"

Las hadas revolotearon emocionadas, haciendo a Link, sonreír satisfecho. Tal vez, vivir en esa época para mostrarle sus grandes habilidades al héroe que se acercaba, no sería tan malo.

- Veo que te divirtió

Link asintió mientras se acercaba al lago e hincarse.

- Extraño mi cuerpo, me es un poco más difícil moverme así.

- En ese caso… ¿Por qué no tocas unas melodías? Yo veré la forma de que tengas más libertad de movimiento.

El héroe, un poco más feliz de poseer más movimiento sobre el nuevo Hyrule, se retiró al bosque a buscar algún instrumento que pudiese ayudarle a crear aquellas melodías que aprendió y sirvieron a lo largo de su aventura.

Una pequeña hada, traía consigo una hoja dorada que era claramente diferente al resto, el héroe la tomó entre sus manos y al doblarla, la llevó a sus antiguos labios comenzando a soplar haciendo sonar unas cuantas notas.

- Funciona perfectamente, gracias pequeña.

Link regresó al lago, encontrándose con una pequeña piedra en su antiguo lugar, donde justamente había relatado su pelea contra "Dark Link".

- ¿Qué es eso? – Preguntó el héroe

- Nosotros ahora la llamaremos… "La piedra del aullido"… ¿Te gusta?

El joven se acercó para inspeccionar el curioso objeto y reconocerlo al instante.

- ¿Una piedra chismosa? – Rió – Había muchas de estas por todo Hyrule, me decían la hora y unos cuantos chismes de toda la gente. Me enteré de muchas cosas de las que nunca quise enterarme.

- Pero ya no cumple ese objetivo ahora – Explicó – ¿Por qué no tocas algo frente a esa piedra?

La piedra había cambiado de color ligeramente, de blanco a beige, era más larga y tenía un círculo en el centro, eso sí, mantenían el símbolo sheikah.

Link se acercó y llevando nuevamente la hoja a sus labios, comenzó a tocar una canción que no aprendió en Hyrule… Sino… En Termina.

"Song of Healing".

Al acabar las notas, la piedra repitió la melodía en un tono más bajo y calmado, sorprendiendo a la sombre.

- ¡La repitió! ¡Es impresionante!

- Exactamente…. – Hizo aparecer más piedras, cada una idéntica a la otra – El resto está vació… ¿Por qué no tocas para ellas? Yo sé, que estarán alegradas de oír tus melodías.

La sombra asintió y tocó cuatro melodías más. La primera e inicial, una que mostraba una verdad y curaba el alma: "Song of Healing"; La segunda la aprendió de alguien de nombre Sheik: "Requiem of Spirit"; La tercera, la que lo llevaba a través del tiempo: "Prelude of Light"; La cuarta, una canción de cuna en las frías montañas: "Goron's Lullaby"; La quinta, aquella que le dio acceso como héroe y que le hacía recordar su pasado: "Zelda's Lullaby"; La sexta, como si él se hallase en el mar, siendo un niño aún y que la luz nombró como "Ballad of Gales".

- Sí, así es como te comunicarás con el Héroe elegido por las Diosas…

- ¿Con melodías? – Preguntó extrañado - ¿Cómo hablaré con él así?

Las piedras desaparecieron y fueron colocadas en un punto específico del cual Link estaba lejano a conocer. Una pequeña luz envolvió a Link haciéndolo perder el conocimiento y para cuando abrió los ojos y se miró en el lago, comprendía como lograba obtener más movimiento.

Su estatura había disminuido, ya no caminaba en dos pies, ahora, en patas y éstas y eran cuatro. Su "piel", se había convertido en pelaje; El color variaba, en su pecho y la punta de la cola era un tono blanco, en la espalda como en las cuatro patas, la cola y parte del hocico, era dorado. Ahora tenía vista en ambos ojos y sus iris, eran un color zafiro.

Era un lobo.

- Para encontrarte con el Héroe elegido por las Diosas, tú, Héroe del Tiempo, responderás a las melodías colocadas en las Piedras y complementarás dichas melodías, con tu aullido.

Le era extraño, pero no podría objetar nada. Había sido él también el elegido y debía obedecer para que el mal no llegase a Hyrule una vez más en manos de un ser de codicia, avaricia y poder.

- Pronto… Cuando el respondiera a tu aullido… Serás capaz de probar su poder y entonces, decidirás si tiene la habilidad para aprender de ti y ser llamado héroe.

¿Realmente podía determinar si el elegido, que no fuera capaz de aprender, no tuviera el derecho a ser llamado héroe al igual que él?

- ¿Comprendes tu tarea?

El lobo asintió moviendo la cabeza de arriba abajo, entonces, la luz comenzó a bajar de regresó a sueño.

- El resto de los Espíritus y yo, haremos el entorno en el cual, probarás las habilidades del nuevo Héroe... Hasta entonces, aventúrate como los viejos años y vive como ayer.

- ¡Espera! - Le llamó sorprendiéndose de su capacidad para hablar - ¿Cuál es tu nombre?

- Mi nombre es Faron. Soy uno de los Espíritus de luz quienes pertenecen a Hyrule. Yo uso la fuerza de la vida de las Diosas para proteger este bosque. Debes prepararte, y conocer a tu predecesor.

Y sin decir más, regresó al fondo de la laguna.

Link miró a su alrededor, siendo testigo de cómo una de las hadas, se marchaba y, a pesar de que quiso seguirla, se había perdido en el bosque. Ahora, conocía más su camino, su propósito y entre más rápido a cumplirlo, volvería a casa.

Se sentó y mirando hacia el cielo, comenzó a aullar una melodía alegre, una que las hadas comenzaron a danzar, el viento soplar y las hojas de los árboles moverse.

"Saria's Song"

- Saria…. Espérame…