Tetsuna: ¡HOLA! Esperamos les guste el nuevo capítulo.

DIAMOND NO ACE NO NOS PERTENECE

TITULO: Prueba de valor.

AUTORA: Tetsuna Hibari & Yukihana-Hime (Trabajo en cooperación)

RESUMEN:

El equipo de béisbol de Seido tiene una tradición que a pasado de generación en generación y este año no es la excepción, Miyuki y Kuramochi son los organizadores de este año. Han invitado a sus sempai con la intención de vengarse del trauma que les provocaron el año anterior, así como traumatizar a los recién llegados.

¿Quienes serán los que la superaran? ¿Quienes olvidaran el propósito inicial? ¿y que les susedera por responder una simple pregunta: "¿DULCE O TRUCO?"?

...INICIEMOS CON LA PRUEBA DE VALOR...

CLASIFICACIÓN: No menores de 18

CATEGORÍA: Diamond no Ace

PAREJAS: MiyuSawa / KuraHaru / ChrisRyou / TetsuJun

GENEROS: Drama, parodia.

ADVERTENCIAS: LEMON Y MUCHO


Capítulo 2 – Dulce.

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Capítulo 2 – Dulces.

-Yo creo que deberías limpiarte -opino Yuki seriamente mientras ayudaba al pobre de Jun a levarse del charco de lodo en el que había caído.

-Ugh…que asco.-el peli-café paso una de sus manos por su rostro intentado quitar la tierra.

Ambos se encontraban afuera de los dormitorios, justo enfrente de una ventana rota por la cual Isashiki había saltado en su intento de huir de la mujer que los asusto de repente.

~Flash Back~

¡PLASH!

Un nuevo golpe detrás de ellos los hizo voltear, algunos saltaron en sus lugares. Con la poca iluminación observaron que atrás no había nada más que la mesa con comida, algunos golpes más bajos se escucharon por ahí cerca, llamando su atención por lo que siguieron mirando en esa parte… algunas velas se apagaron en el momento en que un fuerte viendo se coló a la habitación...

El grito de varias mujeres a la vez los sobresalto a todos, seguido por la repentina caída de la cortina dejando ver a una mujer vestida de blanco, con el rostro cortado y desfigurado, viéndolos con desesperación.

-¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!

La única salida más cercana que vio Isashiki fue la ventana detrás de Yuki, su cuerpo reacciono más rápido que su mente, por lo de manera imparable se lanzó por el hoyo en la pared.

Cruzándola de golpe más en sus planes nunca paso la posibilidad de caer boca abajo sobre un charco lodoso, que se creó por la lluvia de la mañana.

-¿Estas bien? – pregunto Yuki, mientras cruzaba también la ventana pero con más calma.

-¡Era una mandita broma ¿verdad?! – grito recibiendo un "Si" de parte de Yuki y Ryo.

Se giró sobre el charco para quedar boca arriba, con una vergüenza por dejarse engañar comenzó a patalear maldiciendo a sus kohai.

-¡Esta me la pagan Kuramochi, Miyuki!

~Fin Del Flash Back~

-Me siento pegajoso. -murmuraba el Shinigami quitándose lo más que podía aquel lodo.

-Lo demás están ocupados…-dijo Yuki mirando atravesando la ventana- Veamos si la tubería sigue funcionando…–propuso al ver a su pareja toda enlodada–…y con una toalla húmeda te quitamos toda la tierra.

El contrario iba a negarse, pero sentía su cuerpo tan pesado que terminó aceptando, caminando alrededor de la casa, entrando por una pared derrumbada.

-Oye Tetsu…-el pelinegro lo miro.- ¿sabes a dónde vamos?

-A los baños. -contesto el pelinegro- Supongo que ahí será más fácil conseguir agua.

-¿En verdad crees que haya agua aquí? -pregunto deteniéndose de golpe- ¡Espera! -el contrario obedeció- ¿Cómo rayos sabes dónde están los baños?

-Conozco todo lo que tenga que ver con Seidou.-aseguró solemnemente.

Y sin darle tiempo al replicar, continúo su camino. Isashiki lo siguió un poco molesto por toda la situación.

Unos minutos después, tal como aseguro Yuki, llegaron a un aparte de los dormitorios, que parecía haber funcionado como baños para el antiguo equipo.

Con cautela se adentraron al lugar, temiendo dar un paso en falso y caerse. Yuki abrió una de las llaves cercanas; al inicio se escuchó la tubería crujir, seguida poco después de agua sucia que dejaron correr.

-No creo que esa agua sea usable -opino Isashiki al ver la tonalidad café del líquido.- No….

-Tal vez esa no…-interrumpió Yuki- pero esta, sí. -alumbro con su linterna el agua clara que comenzó a salir.- La tubería lleva años sin ser usada, así que era normal que saliera sucia, ahora que ya se limpió un poco, creo que al menos esta agua servirá para limpiarte un poco.

Jun bufo molesto de que una vez más el tranquil ex-capitán tuviera razón.

-Desnúdate. -pidió el pelinegro mientras sacaba de su mochila un par de toallas chicas.

-¿Qué… que estás diciendo? -exclamo avergonzado el shinigami.

El zombie lo miro confundido y sonrió para sus adentros por las posibles razones, del ataque del contrario.

-No creo que puedas quedar limpio cuando traes puesta la ropa sucia –comentó burlonamente.

Después de discutir un rato sobre lo bueno y mala idea de limpiare sobre la ropa enlodada, Isashiki perdió, siendo vencido cuando Yuki le mostró una muda de ropa limpia que había traído para el siguiente día, porque se quedaría en los dormitorios con los demás.

Jun se había quitado la túnica negra y su playera que tenía abajo, dejando solamente su torso desnudo al traer un pantalón debajo. Siendo ayudado -por la fuerza ya que de nuevo perdió la discusión- por el moreno a lavarse su cuerpo. El chico se encontraba sonrojado, al dejar que el zombie pasara la toalla húmeda por su cuerpo. Una vez que el torso se encontraba limpio, él mismo se encargó de limpiarse el rostro con el agua que salía de la llave, sintió como unas manos se posaban en sus caderas.

-Tetsu. -dijo, tenía los ojos cerrados todavía por el lodo y agua que se había echado.

-Toma. -una de las manos lo soltó y puso en su mano algo seco y suave.

Por el tacto supo que era una toalla seca por lo que la acepto para secarse el rostro. Yuki volvió a tomar a su pareja por las caderas poniéndolo nervioso. Las manos empezaron a moverse delineando una línea hasta su pecho.

-Tetsu…-dijo nervioso.

El moreno se acercó más, posando sus labios en el cuello de su pareja. Siempre que tenía la oportunidad de estar a solas, quería hacerlo olvidar hasta su nombre. Con cuidado voltea al chico para poder besarlo, un beso que fue correspondido al principio pero después fue negado.

-¡Aquí no! -exclamo al separarse del beso, empujándolo un poco del torso.

Chasqueo la lengua al ver que su empuje no tenía fuerza, ya que el más alto no se movía y solamente lo miraba con una leve y tierna sonrisa que empezaba a sacarlo de quicio, así como sonrojándolo.

Yuki tomo las manos del chico, empezando a caminar hacia delante mientras el otro retrocedía.

-Ahh… -otro sonrojo se asentó en sus mejillas, ante como su voz había salido, al sentir el frio de la pared.-Tetsu maldito… deja de burlarte.

-No me estoy burlando Jun. Simplemente sonrió porque eres demasiado tierno -el castaño se sonrojo violentamente, se había estremecido al oír el susurro del otro, en su oído.

-¡Oye Yuki, quítate! -Como respuesta el gritón obtuvo con beso.

Aquel mágico beso que le saco una sonrisa ladina al ex-capitán, llena de satisfacción de poder probar esa linda boquita que varias veces acallaba con sus labios cuando estaba a solas, porque sinceramente no se le ocurría otra forma mejor de detener el intenso parloteo de Jun, más que agarrándolo a besos.

-¡Quítate! -grito avergonzado al separarse por aire, la situación era cada vez peor.

-¿Quieres que me vaya? -siguió hablando en el oído, mientras soltaba las manos de su pareja y las posaba en la delgada cintura.

-Si…

-¿Seguro…? -pregunto en el momento en que deslizaba lentamente sus manos por la piel desnuda de su amante, al cual tenía contra la pared; una visión demasiado tentadora y más al ver la resistía inútil del contrario para no caer en la lujuria.- ¿No sientes nada?

-N…no…-negó con dificultad.

Se consideraba un mentiroso al negar que el sentir las caricias del contrario, el cálido aliento de su amante sobre su cuello, así como el roce de aquellos labios tan adictivos sobre su piel, no lo incitaran a cometer locuras. Si, sería un mentiroso, porque llevaba tiempo queriendo estar con su amante pero… ¿Por qué en ese lugar? ¿Por qué de repente?

Tetsu sonrió posando de nuevo sus labios en los contrarios, empezando un beso apasionado; si Jun se negaba a sentir algo, él se encargaría de hacerlo caer en la lujuria.

Al principio se resistió pero las sensaciones maravillosas que sentía fueron mayores, por lo que sus brazos se pasaron por el cuello del azabache. Un beso pasionalmente largo, que al momento de separarse, las agitadas respiraciones no se hicieron esperar. Volvieron a besarse, ambos habían perdido ante la excitación.

Las manos del peli-oscuro vagaban por el cuerpo de su amante, recorriendo toda la piel expuesta; mientras besaba el cuello del peli-café, quien se dejaba besar y disfrutaba de las acaricias que le brindaba su pareja.

Aquella sensación electrizante los invadía, incrementando el calor que poco a poco se apoderaba de su interior, sus sentimientos así como el deseo de querer estar con el contrario… detuvieron toda acción unos momentos, sin hablar y sin moverse, solo mirándose fijamente; su mente les recordaba el momento y la razón les decía que tenían que irse del lugar e ir a buscar a los demás…

Sus miradas se conectaron, dejando en claro lo que ambos deseaban; saldrían de ahí e irían en busca de sus compañeros, si es que quedaba alguno…

…Pero primero disfrutarían un poco.

Después de tener su resolución, comenzaron de nuevo las caricias y los besos apasionantes. Separándose por la falta de aire después de unos minutos, ambos con un leve carmín en las mejillas

-Solo será un poco…-dijo Yuki con la respiración agitada.

-Solo un poco…-acordó Jun cerca de los labios contrarios. Se volvieron a besar, ahora con más lentitud y cariño...

Fueron descendiendo por la pared hasta el piso, donde como antes, Yuki tenía acorralado a su compañero, entre la pared y su cuerpo.

-Ah… Ahhhhh…-leves gemidos salían de la boca del jardinero al verse librado de los labios contrario pero no así de las manos de la primera base que seguían recorriendo su torso y se acercaran cada vez más, a la parte de su anatomía más sensible.- Tetsu…-jadeo

El ex-capitán amaba escuchar los sonidos de placer de su novio, su mano derecha empezó a rozar la anatomía de Jun, quien jadeaba más fuerte, sus mejillas estaban teñidas de carmín, el calor de su cuerpo aumentaba con los roces en su miembro aun cuando era por arriba de la única prenda de ropa que tenía.

-Tetsu…Hnn…

La mano del zombi desabrocho el pantalón del jardinero, liberando de su celda al miembro ya despierto del contrario.

-Ahh…

Los gemidos del peli-café lo excitaban, aumentando su egoísta deseo de poseerlo en ese momento… por lo que agradecía su gran autocontrol, ya que de lo contario, ya hubiera penetrado al chico sin prepararlo.

Abrumado entre la niebla de deseo que cegaba sus ojos, Isashiki vio descender a su amante poco a poco, deteniéndose a la altura de su miembro.

-¿Qué haces?

-¿Dulce o truco?

-¿Qué? -Jun no entendía a que se refería el contrario y menos comprendía porque hablaba incoherencias en un momento así.

-Me gustan los dulces…-se contestó solo.

-No tengo dulces…-le dijo Jun con el ceño fruncido.

-Yo creo que si…

El shinigami soltó un gran gemido al sentir como Yuki empezaba a lamer su glande. Luego de varios minutos en los que el pelinegro se había dedicado a hacerlo sufrir con simples lamidas; escuchando como lo maldecían y el contrario pedía que lo hiciera... que lo metiera en su boca de una vez, lo hizo.

-¡Ahh!... ghn... –los sonidos que emitía Jun, hacían que Yuki aumentara la velocidad de sus acciones.

Metiendo y sacando del interior de su boca la virilidad del contrario, lamiendo y chupando con la frecuencia que sabía disfrutaba mejor Isashiki. Sus labios subían y bajaban por aquella extensión, deslizando su lengua desde la base a la punta, saboreando todo.

Sonríe entre su acción, al sentir como el cuerpo de Jun vibra cada vez que se saca casi por completo su falo la boca, para volverlo a engullir, haciendo cada vez más presión con sus labios y cada cierto tiempo deslizando los dientes con malicia por la delicada piel sin llegar a hacerle daño.

-Tet… Tetsuya... me... ¡ME VENGO! –gimió de una manera, que hizo rugir a su novio con el libido elevado, tragando su esencia...

Se encontraba cansado. Observo como el pelinegro se levantaba hasta estar de nuevo a su altura, completamente en frente de él.

El excapitán de manera tranquila deposito otro beso lujurioso en los labios entreabiertos del contrario, dándole a probar su propia esencia con la cual también ya se encontraba preparándolo. Continuaron besándose unos momentos, hasta separarse por falta de aire, que recuperaron de prisa para continuar con la faena. Sonrió entre el beso al sentir los brazos ajenos rodear su cuello.

Se separaron al sentir el placer recorrerlos por completo y el deseo de sentir al contrario de manera más íntima. El cariño que recibían mutuamente, era el mismo, que a su vez sentían que su pareja merecía.

-¿Listo? -pregunto Yuki, ya tenía tres dedos en el interior de su compañero y sentía como el contrario buscaba más profundidad.

-Si…

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En otro extremo de los dormitorios:

Poco a poco recobraba la consciencia, no recordaba que había pasado pero dudaba que fuera algo bueno.

-Mmm… ¿Dónde estoy? -pregunto mientras abría los ojos con pesadez.

-Oh, por fin despiertas. -escucho una voz que entre su confusión identifico como la de Miyuki por lo que volteo a verlo.

-¿Qué paso? -preguntó sentándose en la cama, sosteniendo con sus manos la cabeza.

-Te desmayaste…-respondió tranquilamente el contrario.

Ante la respuesta, los recuerdos de la repentina aparición de la mujer llegaron a su mente, asustándose de inmediato.

-¡Cierto! ¡El fantasma! ¡Vámonos! -pedía el chico quien rápidamente se levantó de la cama.

Un gran error, porque se mareo por el rápido movimiento, con esfuerzo se mantuvo de pie.

-Cálmate Eijun. -tomo al menor de los hombros para volverlo a sentar en la cama.

-Pero la mujer…-intento levantarse siendo de nuevo detenido

-Solo era una broma. -explico con tono dulce golpeándose por provocar aquella expresión de terror del contrario.

-¿Broma? -luego de la confusión su rostro reflejo la furia al entender- ¡Maldito!

Eijun quiso soltarse del agarre del cátcher pero este último, no lo dejó. Miyuki sabía que sería golpeado por el menor, cosa que no dejaría, tenía una cosa mejor que le podía ofrecer compensación y en la cual podrían disfrutar ambos.

-Cálmate. Ya dije… Era una broma, solo una broma pequeña…-lo primero sería tranquilizarlo

-¡¿Que me calme?! -el castaño se exalto- ¡¿En serio quieres que me calme?! Yo muriéndome del susto… ¡y tú! -golpeo el pecho del cátcher con un dedo- …Tu junto a Kuramochi-sempai, son unos malditos… ¡¿Es que me quieres matar de un infarto?!

-Oye, oye. Claro que no. -dijo el vampiro, no le había gustado aquella frase- ¿Cómo podría desear tu muerte cuando eres mi pareja?

-Pues no lo parece, molestándome a cada rato…

-Siempre lo he hecho, desde que llegaste. No deberías quejarte por ello. Ahora. -Miyuki sentía que el rumbo de la conversación se le iba de la mano, al pelear con el menor, eso no era lo que deseaba.

-Pero…-enmudeció avergonzado.

-¿Pero? -pregunto para que el pitcher continuara con lo que iba a decir.

-…Creí que cambiarias al ser pareja. -confeso mirando hacia otro lado con un puchero y un leve sonrojo.

-Hahaha. Claro que cambio. -aclaro- Sino jamás haría esto. -sin esperar, beso a su pareja quien correspondió.

Conforme los segundos avanzaban, el beso se sentía bien, hacia un tiempo que no tenían tiempo a solas lo suficiente para estar a solas. Con lo poco que podía pensar, Eijun comenzó a notar que llevaban un tiempo a solas y no ser interrumpidos por su sem… un momento… ¿Dónde estaban los demás?

Empujo levemente al mayor para terminar aquel beso.

-¿Qué pasa? -pregunto un poco molesto por ser alejado.

-¿Y Kuramochi-sempai? ¿Dónde están los demás? -se levantó de lo que parecía una cama con un futon ¿nuevo?... frunció el ceño, algo no estaba bien.

-Oh, deben de estar paseándose por los dormitorios, no te preocupes. -intento volver a besarlo pero Eijun giro el rostro, no estaba bien.

El menor desconfiaba del mayor, algo había hecho el cátcher para separarse de los demás, de lo contrario, Kuramochi estaría en esos momentos ahí y gritándole a Miyuki que no lo tocara.

-En verdad no he hecho nada. -aclaro el cátcher.- Me duele tu desconfianza… Y antes de que digas algo responde una pregunta. -dijo con una gran sonrisa, dándole más desconfianza al menor.- ¿Dulce o travesura?

-¿Eh?

-¿Dulce o travesura, Eijun? -volvió a preguntar.

El lobito solo miraba a su pareja quien sonreía con diversión. ¿Qué tenía que ver un tema con otro? Intento confiar en el de lentes cuando decía que no hizo nada contra los demás, por lo que se limitó a pensar en el extraño tema.

-Por alguna razón, siento que no importa lo que escoja, llegaremos a lo mismo. -contesto el pitcher.

-Mmm…tienes razón pero empezarían de manera diferente. Así que escoge.

-¿En serio tengo que escoger? -El vampiro asintió- ¿No podemos irnos del lugar? -negó.

Al ver que su pareja no daría brazo a torcer con la interrogativa, comprendió que nada cambiaria si no respondía. Decidió hacerlo, para así, irse de aquel lugar más rápido. Lo poco que recordaba del aquel edificio abandonado, era tenebroso, no sabía dónde estaba y de no ser porque Miyuki estaba ahí con él ya se hubiera desmayado; para empezar apenas y podía ver a su pareja gracias a la luz de la luna que entraba por la ventana de la habitación. Era mejor irse.

-Mmm… -sintió el agarre en su cintura, se había tardado en responder - …Dulce -contesto al final.

La palabra travesura le daba una muy mala espina y más si se traba de algo por parte del alumno de segundo. Conocía a Miyuki lo suficiente para saber que una travesura de su parte, seria moral para los demás.

-Oh, así que quieres dulce. -el cátcher se estaba divirtiendo, lo demostraba en el tono de voz.- Te lo daré…

-¿Me darás un dulce? -pregunto con ojitos brillosos de inocencia. [¿Cómo pude dudar de él?] Se reprendía el menor, [Ten más confianza en él…]

Sus pensamientos fueron interrumpidos al ver como el mayor empezaba a quitarse la camisa y se desabrochaba el pantalón enfrente de él.

-¡TU! ¡¿Qué crees que estás haciendo?! -Exclamo sonrojado el pitcher.

Rápidamente Eijun se cubrió el rostro con ambas manos para "no ver" -separo sus dedos para ver (¬¬)- el cuerpo bien estructurado de su pareja, sus mejillas rápidamente aumentaron el hermoso carmín. A pesar de no ser la primera vez que veía aquel cuerpo descubierto, eso no evitaba que se pusiera nervioso.

-Darte tu dulce. -respondió el mayor con una sonrisa ante el intento tierno de su pareja para "no ver".

Las reacciones del menor siempre eran las mismas a la hora de amarse. No importaba cuanto tiempo llevaran, Eijun no dejaba de mostrar reacciones tiernas, adorables debido a lo tímido que se mostraba a la hora de subir un poco el calor de la situación.

Aunque los dos eran inexpertos en el tema del noviazgo y una vida sexual, ambos habían descubierto que disfrutaban de las dos; siendo Miyuki quien tenía más conocimiento de ello, gracias a las revistas de cierto campo corto, se autoproclamo el "sensei" de Sawamura, el dulce e inocente niño de un pueblo sin morbo alejado de la caótica ciudad.

-¿Quieres decir que…? -el menor trago saliva al ver que el mayor asentía mientras se quitaba la tela alrededor de su cintura.

La calentura del cuerpo del castaño aumento al entender lo que quería decir Miyuki, había estado vagando por internet en una ocasión, solo por curiosidad y se había topado con aquella escena. Aquello que pedía Kazuya era algo nuevo en su relación íntima… nunca lo habían hecho en sus 5 anteriores "sesiones".

-Claro, si es que quieres. -dijo el mayor.

Su noviazgo había empezado hace tres meses, y para el menor que era muy inocente e ingenuo no podía ir deprisa y lo sabía, por lo que siempre… bueno, no siempre, respetaba las respuestas de su pareja.

-Pero yo…

-No tienes que asustarte. -dijo acercándose al pitcher dándole un tierno beso que después de unos segundos se volvió más demandante, uno que no dejaría al menor dudar.

Mientras el oji-ambar se dejaba hacer, los labios del mayor se movían con gran maestría. Sin embargo al sentir como toda su cavidad era invadida sin reserva, se asustó de nuevo, la lengua de Miyuki recorría por completo su interior, jugando con su compañera.

Empujo levemente al cátcher, quien gruño en queja al separarse -sin soltar del todo- del pitcher, que respiraba agitadamente y con las mejillas encendidas. Kazuya alargo una sonrisa, aquella vista le gustaba pero siempre que la conseguía, su momento a solas era interrumpido por un Kuramochi sobreprotector-enfurecido, lo bueno es que esta vez no pasaría, se aseguró de ello.

El castaño fue invadido por un sonrojo aún más fuerte, su estómago era un remolino, sus manos no se apartaban de los hombros del de lentes temiendo a donde más podrían ir.

-Jamás lo he hecho…-confeso no mirando al contrario.

-Es como si lamieras una paleta…-explicaba mientras pasaba su lengua por el cuello del menor- y luego metieras un helado a tu boca…-continuo el cátcher, succiono un poco de piel.-…solamente no uses los dientes. -mordió la piel del cuello con la que había estado jugando.

Eijun se estremeció por las sensaciones que el contrario le provocaba, y más con sus acciones. Su cuello era una de sus zonas más sensibles, y estaba seguro que Miyuki lo sabía.

-…No… te vayas… No te vayas a venir en mi boca. -dijo el menor sonrojado por aceptar tal cosa del cátcher.

Pero es que simplemente no podía rechazar algo propuesto por su pareja. El cátcher siempre estaba brindándole placer, tal vez no como el que pedía pero tampoco era imposible que no se acercara.

-Eso me quita diversión pero te lo concedo para que me perdones por asustarte.

-Eres un tramposo Kazuya. -dijo el menor.

-Gracias. Hahaha.

-No era un cumplido.-exclamo el pitcher empujando al cátcher al futon sobre la cama vieja de madera.

-Hey, ¿qué crees…? -callo al notar como el menor se posaba entre sus piernas y se agachaba con la mejillas adornadas por el rojo de su vergüenza.

-No me mires. -ordeno el menor sonrojeándose aún más al sentirse observado.

Sawamura tomo el miembro de Kazuya entre sus manos, abrió levemente sus labios, empezando a rozar con sus labios el faro de su sempai, abriendo, poco a poco su boca, el sabor del pre-semen recorrió su cavidad. Miyuki en cuando vio la escena de su lobito entre sus piernas, se había excitado rápidamente, cuando se trataba de Eijun no tenía mucho control que se diga.

El de primero empezó a lamer la virilidad como si comiera una paleta, seguía las instrucciones que le había dado el cátcher. Los pequeños temblores que sentía provenientes de su vampiro, le hacían saber que lo estaba haciendo bien.

Con un poco más de confianza, metió todo el miembro a su boca. Sus manos temblaban, sujetando con fuerza la masculinidad de su pareja entre sus manos mientras lo devoraba, intentando no ahogarse el mismo. Sintió las manos del castaño mayor enredarse en su cabellera, marcándole un vaivén que era del placer del mayor, que había comenzado a jadear y gemir en voz baja. Con el tiempo aquel compás se hacía más rápido y más profundo.

El sentir el miembro hasta el fondo de su garganta le provocó ciertas ganas de vomitar, pero las manos del megane que se habían posado en su cabeza lo obligaban a llegar hasta bajo. Sin embargo, no negaba que de alguna manera, el saber lo que estaba en su boca lo excitaba.

Noto como el cuerpo de su pareja se tensó, posiblemente porque estaba a punto de llegar a su límite, cerró los ojos al saber que le mayor se vendría en su boca a pesar de decirle que no… sin embargo no fue así, fue jalado por la manos del mayor hacia atrás antes de que este se viniera.

-Ei…Eijun -gimió, echando dejándose caer de espaldas.

El pitcher miro como el semen del vampiro había salpicado un poco su rostro, así como recorría el miembro de este. Dirigió su mirada hacia delante, el megane lo miraba con una sonrisa seductora. Se acercó de nuevo a la virilidad de su pareja para lamerla, sintiendo el sabor del semen.

-¿Entonces de que me sirvió sacarte antes de venirme, si lo ibas a lamer? -pregunto Miyuki jadeando por la escena…

…Un sonrojado Eijun lamiendo de nuevo su miembro, con un poco del líquido blanco alrededor de su rostro.

-Silencio…-exclamo el menor avergonzado, él tampoco sabía porque lo hacía.

-Quieres que me venga de nuevo ¿o qué? Eres un pervertido Eijun, yo te creía más inocente. Hahaha.

-¡Bakayuki! ¡Bakazuya! -exclamo alzándose avergonzado, él deseaba hacer feliz al inútil de su pareja y este solo molestaba. [¿Cómo me pude enamorar de este idiota?] Pensaba Sawamura.

-Oye, oye, si me vas a llamar Idiota o Kazuya o Miyuki hazlo por separado.-Sonrió sentándose en su lugar.- No los combines, Bakamura.

-Ah, ¿y por qué tu si puedes, Miyuki Kazuya? -exclamo, el mayor no era justo.

-Porque soy tu sempai y amante. -el lobo se avergonzó pero no pudo hablar al sentir como los brazos del chico lo apretaban, sin dejarle escapatoria alguna. Miyuki lo tenía bajo suyo sin que lo notara.

-Kazu… -apresaron sus labios, sin dejarle tiempo para hablar.

-No hemos terminado. -le dijo al separarse.

Eijun tembló, los labios de Miyuki formaron una sonrisa malévola. Sin esperar de nuevo lo beso y comenzó a despojar de su ropa al contrario.

-¿L-lo… lo haremos aquí?… ¿En un lugar… como este…? -poso su dedo en los labios del pitcher silenciándolo.

-Tú pediste dulce y te lo di. -el menor se había vuelto un tomate dándole ternura- Ahora es mi turno de disfrutar de un dulce.

Miyuki hizo un leve movimiento restregando su miembro con la entrepierna del menor quien jadeo, arqueando su espalda por aquel movimiento. Kazuya sonrió bastante divertido, le gustaba ser quien provocara todo en el pitcher de primero; y el que haya gemido así lo excitaba a él. El menor se había excitado con lo anterior aunque no lo demostraba.

-Eijun. -sonrió para volver besar aquella boca que lo volvía loco.

El lobo no podía quejarse, la lengua de su vampiro se movía con facilidad en su cavidad. Miyuki sin perder tiempo, bajo su mano hacia la entrepierna del pitcher, abriendo el short del oji-ámbar, logrando que el menor jadeara entre el beso, ante el placer de la liberación de su miembro y la presión de las manos del cátcher.

-Kazuya…-dijo Eijun al momento en que sus labios fueron liberados.

-¿Qué? -preguntó mientras se relamía sus labios, los gestos de su lobito lo estaban prendiendo y el ser llamado por su nombre mientras el chico esta sin aire, era una éxtasis.

-Te qui…ero… -dijo tapando su avergonzado y rojo rostro con sus manos.

-Igual yo. -dijo el cátcher con una sonrisa sincera al escuchar esas palabras del menor.-Pero…-Sawamura separo sus dedos para poder ver al de segundo quien sonreía- Esto no acabara aquí, esto tiene que llegar al final Eijun. -dijo bajando por completo tanto el short y bóxer para después tomar su virilidad, empezando a masturbarlo.

Eijun solamente se dedicaba a gemir y jadear, el tacto de los dedos de Kazuya en su miembro era suficiente para que su miembro expulsara el pre-semen. La mano de Miyuki apretó el miembro del chico, haciendo que este expulsara un gemido de placer; saliva salía de su boca cayendo por la comisura de sus labios a su cuello. Sawamura gruño momentos después; Miyuki era un maldito, lo estaba haciendo lento, torturándolo con cada movimiento y aun así lo disfrutaba.

Relamió sus labios, los ojos de Eijun estaban cerrados; jadeando constantemente y con las mejillas encendidas.

-Eijun -llamó, Miyuki sentía su miembro despertar cada vez más, crecía cada vez que apretaba más el miembro del lobito, sus dedos se movieron hasta la mano de Sawamura, llevándolo hasta su miembro- Tócame.

Con su mano temblorosa ante el tacto de su mano con la masculinidad del vampiro, se avergonzó al darse cuenta que el falo del cátcher de nuevo estaba despierto y duro al igual que el suyo, sus dedos se enredaron a su alrededor, empezando a trabajar lento, pero seguro. Kazuya siguió con lo suyo en el miembro del menor. Besándose y masturbándose el uno al otro.

Pasaron así unos minutos hasta que el mayor se separó, era hora de la segunda fase.

-Date la vuelta. -ordeno el mayor cerca del oído del menor, quien tembló por la voz ronca y cargada de lujuria.

Sawamura obedeció pero antes de que se acostara observo como el mayor se quitó la última prenda; sus pantalones.

-¿Kazuya? -Dijo una vez que le daba la espalda al megane y estaba en cuatro en el colchón.

-Tranquilo.

-¡Ah! -se quejó de dolor al sentir una invasión en su parte baja.

-Lo siento. -dijo el mayor. Había dirigió su mano hasta la entrada del castaño, adentrando el primero dedo pero lo saco ante el quejido del chico.

-Relájate, meteré uno por uno… sí aun te duele, dime; me detendré.

-No… -dijo el menor.

-Eijun, Mochi no vendrá esta vez y ya llegamos hasta…

-¡No! ¡Kazuya, no te detengas! -pidió el menor volteando a verlo con ojos suplicantes.

Miyuki sintió un gran alivio al saberse aceptado, por un momento pensó que sería rechazado, por el temor del pitcher de ser descubiertos de nuevo por el campo corto.

-Oye, oye… no me hagas esas caras o…-Miyuki introdujo de nuevo el primer dedo, moviéndolo dentro y fuera de su entrada- No podre negarme, Eijun.

La sonrisa de Kazuya no se había borrado de su rostro, sus labios se habían pegado a su trasero para darle un tierno besito a aquellas pompis que lo recibirían, el menor se sonrojo ante ese acto.

-¡¿Qué crees que haces?!

-Tu solo disfruta.

El primer dedo entro. El segundo no tardo en venir, Eijun ante el dolor y placer que empezaba a llegar a él, levantando mucho más el trasero llamando la atención del vampiro, quien alargo una sonrisa, siguiendo con un movimiento de tijeras, los gemidos de placer eran más, el dolor era casi nulo. El tercer dedo entró, moviendo los dedos hacia adentro y hacia afuera, los jadeos comenzaron a convertirse en gemidos, estos se hicieron cada vez más sonoros cuando impulsaba sus caderas hacía atrás, adentrando mucho más los dedos.

-Kazuya… ¡ah!

Luego de unos minutos, todo estaba listo. Las lágrimas del oji-ámbar estaban mezcladas con gemidos de placer. Eijun estaba disfrutando. Saco los dedos del interior del pitcher quien se quejó ante el abandono. Kazuya lo volteo de nuevo, quedando frente a frente, quería que al entrar en el menor, poder ver las expresiones de su lobito.

-Voy a entrar. -aviso.

-Ra…Rápido… te necesito.-dijo el chico cegado de placer.

Su intención era entrar poco a poco en el menor, pero el contrario no estaba de acuerdo. Eijun se juntó más a las caderas del cácher con sus piernas, para adentrar más rápido el miembro del mayor y de un solo movimiento, llegando muy profundo. Aunque el acto lo hizo quejarse de dolor.

-Idiota. -dijo Miyuki con esfuerzo, aquel movimiento brusco del menor le había hecho sufrir una corriente eléctrica.

-Ahh…- el menor jadeaba, su respiración estaba agitada, su rostro rojo y su cuerpo caliente.

Sin moverse, Kazuya sentía como la entrada del pitcher le apretaba, mientras tanto besaba el cuello bajando hacia sus pezones para calmarlo. Beso sus pezones, con los que se detuvo a jugar, lamiendo, chupando, mordiendo. Los gemidos del menor no paraban y sus caderas empezaban a moverse en busca de más profundidad.

Tomo a Sawamura por las caderas, empezando a moverlas de arriba hacia abajo. Embistiéndolo cada vez más fuerte y rápido, se necesitaban. El pitcher deslizo sus manos hasta la espalda del megane aferrándose, al igual que sus piernas.

-Ahh...

Estaban disfrutando del momento y la actividad, hasta que escucharon el sonido de azotes de puertas los puso en alerta y asustando al menor, que recordó en donde estaban.

-¡Miyuki! -escucharon el grito del campo corto.

-Maldición…-maldijo bajo y ronco Miyuki pero continuo con su labor.

Tanto esfuerzo para nada. Kuramochi posiblemente se había dado cuenta de su mentira al decir que llevaría a Eijun a la enfermería y ahora los andaba buscando, para interrumpirlo como siempre. Había preparado esa habitación con dos días de anterioridad, preparado para tener un momento a solas con Sawamura a escondidas de la vigilancia del segundo al mando en el equipo, pero a parecer el tiempo que calculo no fue correcto.

¡Oh, no! No se lo arruinaría como las diez veces anteriores.

-Ahh…-un gemido escapo de los labios del menor.

Eijun miro al mayor, tal parecía que a su pareja le importaba poco ser encontrados por el peli-verde y la prueba era que se había excitado más, el miembro dentro de él creció. Quería detenerlo pero su mente era nublada por el placer que recorría cada rincón de su cuerpo.

-Kazu…más…Ahh…-y su cuerpo es lo que quería.

El ruido de la puerta abriéndose lentamente los detuvo mirando hacia un lado, donde vieron a Kominato Haruichi mirándolos.

-Haruchii…-murmuro Sawamura sin saber qué hacer, la vergüenza se apodero de él, cubriéndose con la manos.

-Yo… -el menor de los Kominato esta rojo y sin saber que decir. Había entrado en la recamara pensando que no habría nadie como en la anteriores.

Miyuki rápidamente tomo la capa de su disfraz para tapar a su pareja, salió del menor quien se quejó un poco, el cátcher tomo su camisa para cubrirse sus partes nobles y acercarse al menor peli-rosa.

-Kominato, te deberé una grande si olvidas lo que acabas de ver y no le dices a Mochi donde estamos.

El menor parecía perdido en sus pensamientos pero reacciono ante un Miyuki desnudo cerca. Lo único que pudo hacer fue cubrirse con sus manos el rostro, al igual que el castaño, sonrojado.

-Lo siento yo…

-Está bien, solo no digas nada. -interrumpió el cátcher- Ahora ve.

El pelirosa salió rápidamente de la habitación cerrando la puerta. Se acercó a la puerta para escuchar, la voz del peli-verde se escuchó y parecía querer entrar pero fue detenido por el menor yéndose, [Nos salvó…] pensó mientras suspiraba en verdad aliviado. En sus planes no estaba que el campo corto los descubriera tan rápido

El megane se acercó a la cama donde su pareja seguía tapado hasta la cabeza con su capa, sonrió, el menor temblaba bajo de esta. Antes de seguir con lo suyo tomo su celular y mando un mensaje a su sempai, le regresaría el favor al menor de los Kominato con aquel mensaje, solo esperaba que aprovecharan aquella oportunidad que les daba.

Subió a la cama, tomo la capa intentado quitarla pero le fue imposible su pareja se aferraba a ella.

-Eijun.-llamo al pitcher.

-Qué vergüenza, Haruchii nos vio.-el menor no quería que la tierra se lo tragara.

Incluso llego a considerar que morir a manos de los monstruos del lugar sería una bendición. Cuando se disponía a salir a entregarse como comida a ellos, recordó que no había tal cosa, la mujer fantasmagórica hacia sido obra de Miyuki.

-No te preocupes, no dirá nada.

-Pero… nos vio.-dijo el castaño dejando ver medio rostro el cual estaba rojo de vergüenza. El cátcher sonrió, se veía tierno.

-Tranquilo, estoy seguro que lo olvidara con lo que el sufrirá en unos minutos. -beso la frente del oji-ámbar.

-¿Qué le hiciste a Haru?

-Nada, solo le daré una oportunidad de estar con Mochi.

-¿Con Kuramochi-sempai?

-Así es. Bien, dejemos de hablar de ellos y nosotros continuemos donde nos quedamos.-sonrió de lado para besar los labios de su amado de nuevo.

Cuando menos lo notó, Miyuki lo había despojado de la tela que lo cubría. Al saber que su resistencia sería inútil, porque ambos cuerpos así lo deseaban, se dejó llevar de nuevo por aquella sensación. Paso sus brazos alrededor del cuello del vampiro para atraerlo más a él.

Abrió la boca sacando un gemido, en tan poco tiempo ambos se habían vuelto a excitar. El cátcher solo tenía que entrar de nuevo en Sawamura el cual ya estaba dilatado, y así lo hizo, Eijun hecho la cabeza hacía atrás por la repentina intromisión. El vampiro no perdió el tiempo, las estocadas eran salvajes, logrando que gimiera cada vez más alto el receptor.

Kazuya se dio cuenta de la fuerza que empleaba y de que podrían ser descubiertos por los gritos, por lo que desaceleró los movimientos por unos más lentos, que molestaron a Sawamura, él estaba disfrutando del momento, por lo que él mismo se abrazó a las caderas contrarias para empujarlo en su interior.

-Tranquilo, Eijun… mañana no podrás pararte.

-No importa… tenemos el día libre. -decía con placer el menor.

-Hmmp, luego no te arrepientas.

Después de la advertencia, las embestidas regresaron a ser agresivas, golpeando en lo más profundo del pitcher, quien se sentía realmente bien, olvidando la vergüenza anterior, ahora nada detendría su noche de pasión con su amante, era seguro que Kuramochi no intervendría en esta ocasión.

Su cuerpo temblaba con cada movimiento, sus labios buscaban siempre los de Miyuki, quien los recibía con una sonrisa, correspondiendo todos aquellos besos de la misma manera.

-Kazuya… me…Ahh

-Yo también… -le avisó, para luego juntar de nuevo sus labios aumentando las embestidas.

El oji-ambar lo abrazo del cuello juntando más sus cuerpos, cada embestida les provocaba más placer, el cátcher notaba como el menor lo apretaba más, enloqueciéndolo.

-Kazuya~

-Eijun~

Ambos llegaron al clímax al mismo tiempo, sus abdómenes quedaron llenos de la esencia del oji-ambar, mientras que dentro de este, todo su interior quedo lleno con el semen del cátcher, quien deslizo sus labios por todo el cuello del pitcher, quien todavía estaba temblando por la descarga eléctrica que lo recorrió.

Miyuki tomo la capa de su disfraz para taparlos, antes de poder acostarse a lado de su pareja. Se sentía en la gloria. Quería a Sawamura para él, solo para él.

Eijun se refugió en el pecho del cátcher, sintiendo así el calor cálido que emanaba el mayor cayendo en los brazos de Morfeo, despreocupándose del lugar.

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Mientras tanto fuera de aquella habitación, algo que era desconocido para los alumnos se paseaba… era el esqueleto que había cacheteado a Ryo y asustado a la compañía en la sala…buscando a algún ser vivo de los que invadieron sus terrenos…

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Notas:

Ciao~ Ciao~

Tetsuna: Espero les guste este nuevo capitulo.

Yukihana: Como se los dije, tendría mucho lemon

Angelice: Jiji. por fin podemos hacer un fic de nuestra otp MiyuSawa

Marlene: Mi otp es KuraRyou aunque aquí es ChrisRyou y KuraHaru

Tetsuna: Dejen de pelear. Cada quien escogio una pareja. Yo escogi el KuraHaru.

Yukihana: Yo gui la fumada con ChrisRyou, queria intentar una pareja nueva XE

Malren: Tetsujun, queria escribir de ellos 3

Angelice: Y yo escogi el MiyuSawa.

-se apagan las luces-

Todas: ¡Waaaa! ¡Se nos acabo el tiempo!

Se cuidan~

Bye~