Tetsuna: ¡HOLA! Esperamos les guste el nuevo capítulo.
DIAMOND NO ACE NO NOS PERTENECE
TITULO: Prueba de valor.
AUTORA: Tetsuna Hibari & Yukihana-Hime (Trabajo en cooperación)
RESUMEN:
El equipo de béisbol de Seido tiene una tradición que a pasado de generación en generación y este año no es la excepción, Miyuki y Kuramochi son los organizadores de este año. Han invitado a sus sempai con la intención de vengarse del trauma que les provocaron el año anterior, así como traumatizar a los recién llegados.
¿Quienes serán los que la superaran? ¿Quienes olvidaran el propósito inicial? ¿y que les susedera por responder una simple pregunta: "¿DULCE O TRUCO?"?
...INICIEMOS CON LA PRUEBA DE VALOR...
CLASIFICACIÓN: No menores de 18
CATEGORÍA: Diamond no Ace
PAREJAS: MiyuSawa / KuraHaru / ChrisRyou / TetsuJun
GENEROS: Drama, parodia.
ADVERTENCIAS: LEMON Y MUCHO
Capítulo 4 – Un último susto
.
~AL DIA SIGUIENTE…~
Todas las parejas despertaron después de una noche agitada en varios sentidos, vistiéndose con sus disfraces, limpiándose los rastros de la locura, y saliendo de las habitaciones donde disfrutaron una placentera noche o donde se escondieron de algún ser.
-¿Crees poder aguantar el dolor Haru? -pregunto preocupado el peli-verde al menor quien iba sostenido de él, para no caer por el dolor que se había apoderado de sus caderas.
-Eso creo. -dijo el menor con vergüenza.
Tan solo de recordar la razón del dolor de su espalda baja resultaba tan bochornoso que quería ocultarse bajo tierra como avestruz; ayer había tenido aquella valentía pero en esos momentos carecía de ella.
-¿Cómo se encuentran tus muñecas? -pregunto el menor, intentando cambiar el tema de su dolor por el de su pareja.
-Oh, no te preocupes. No me duelen.-dijo el campo corto mirando sus muñecas rojas por haber estado amarrado y forcejear durante un rato.
-Lo siento.
-No te preocupes. Disfrute la noche. -agrego con una sonrisa de satisfacción el campo corto.
Oh, sí. Claro que había disfrutado de aquella noche y una prueba de ello era el dolor de cadera de su amado, algo que lo enorgullecía.
-Itee…-un quejido los alerto.- No volveré a dejar que me toques. -la irreconocible voz quejumbrosa de Eijun se escuchó a sus espaldas por lo que voltearon encontrándose con un Sawamura cojeando y un Miyuki a su lado con una gran sonrisa.
-Jajá. Eso dices pero luego vendrás a mí pidiendo por más "dulce" -decía con burla el cátcher molestando y sonrojando al pitcher.
-¡Miyu…!
-Eijun-kun. -la voz del pelirosa llamo la atención de la otra pareja quien dejo de pelear y puso atención a su alrededor.
-Haruchii.-el lobito se fue acercando lo más rápido que podía a su amigo.
Kuramochi veía todo con atención, tenía la sensación de que tenía algo que hacer cuando encontrara a Miyuki pero su risueño cerebro no lograba recordar de que se trataba… fue hasta que volvió a ver como caminaba su compañero de cuarto que recordó lo que había abandonado el día anterior.
-¡AH! ¡Miyuki maldito! -los celos de "hermano mayor" que tenía por Sawamura, salieron a brote al verlo caminar raro. Quería despellejar a su mejor y más raro amigo.
El megane brinco ante el repentino grito y la mirada amenazante del campo cortó, Kuramochi se disponía a avanzar hacia el vampiro, cuando algo lo detuvo; volteo a ver que fue, encontrándose con su querido sempai y cuñado, quien lo miraba a matar. Trago saliva, estaba muerto.
-Youichi~ - la voz cantarina del Kominato mayor le helo el alma.
-R-r-Ryo-Ryo-san. -dijo el peliverde con miedo.
[¿Cuándo llego?] Se preguntaba mentalmente el chico, no había sentido a alguien más cerca.
-¿Por qué a Haruichi parece dolerle algo al caminar? ¿Le hiciste algo? -pregunto con una forzada sonrisa.
-N-no… yo… [Estoy muerto…]
-Aniki.-llamo el pequeño- Youichi no me hizo nada… creo que esta vez fue al contrario. -el rostro del pequeño Kominato comenzó a colorearse, de rosa a un rojo intenso.-Yo fui quien lo ataco…
Todos guardaron silencio ante ello… [¿Haruichi fue quien ataco…? ¿Ataco…? ¿Activo…? ¡¿Haruichi era el Activo?!] Oh, sí, todos estaban teniendo la idea equivocada a lo que quiso decir el Kominato menor. Nadie podía creer lo que escuchaba, [¡¿Youichi se dejó domar, por el tierno y adorable Haru?!] Se preguntaban todos.
-¿Y porque es a ti a quien le duelen las caderas? -pregunto su hermano saliendo del shock, esa parte no se ajustaba a lo dicho.
-¿Eh? -el menor quedo confundido, mientras el peliverde estaba muriéndose de vergüenza. Se suponía que ese tema era su intimidad y en esos momentos la estaban revelando, por salvar su vida.
-¡Haruchii ¿tienes que decirme como lo hiciste?! HAHAHAHA ¡Prepárate Miyuki Kazuya! -Exclamo Eijun con una gran sonrisa señalando a su amante quien sonrió nervioso - ¡Obtendré mi venganza! ¡Te derribare!
-¡Bakamura! -grito Kuramochi al entender por qué todos parecían haber descubierto algo imposible; lo creían el pasivo.- ¡Sawamura cállate! ¡Y Haru no se refiere a que fue el activo, se refiere a otro tipo de ataque! -grito todo rojo y con gran vergüenza el campo corto avergonzando al Kominato menor de paso.
-¡Cállense todos! -exclamo Isashiki apareciendo junto con Yuki. - ¡No griten sus actos pervertidos a los cuatro vientos!
-Oh, ¿todavía siguen aquí? -dijo Miyuki viendo a sus sempai´s.
-Malditos, deberían de respetar a sus sempai. ¿Cómo se atreven a hacernos esa maldita broma ayer?- Jun tomo de la playera a las mentes brillantes de aquella broma.
-Gyahaha. Jun-san fue divertido verlo asustado. -dijo Kuramochi importándole poco que el mayor lo tuviera agarrado del cuello de la playera.
-Y aventarse por la ventana. -continuo Miyuki.
-Malditos.-Jun soltó a Miyuki tomando primero al peli-verde por el cuello.-Respeten a sus sempai´s.
-Jajá. Ni en mil años.-contesto Miyuki observando como todo el sufrimiento iba hacia el campo corto.
La pelea se extendió, siendo: Miyuki, Kuramochi, Isashiki y Ryosuke quienes peleaban. Isashiki amenazando a los encargados por el susto que le provocaron y las consecuencias que obtuvo de ello; mientras Ryo quería asesinar solamente a Kuramochi por atreverse a tocar a su hermanito; entretanto, el peli-verde quería desquitarse con Miyuki, por su culpa al no aparecer cuando lo buscaba, cayó en la tentación de cierto conejito.
Por su parte, los demás hablaban tranquilamente. Yuki y Chris habían comenzado una plática con los menores sobre el desmayo del pitcher, quien les aseguraba estar en plenas condiciones para el entrenamiento de ese día.
Los minutos pasaban y los contrarios seguían peleando, no se notaban sus intenciones de detenerse pronto… por lo que tenían que intervenir o aquello no acabaría nunca y se les haría más tarde.
-Ya deberíamos regresar a los dormitorios o el entrenador podría preocuparse. -dijo Haruichi.
-Tienes razón pero...-concordó Chris mirando a los peleadores, alguno de ellos tenía que sacrificarse y entrar al combate, siendo posible víctima de alguno.
Aunque en realidad la pelea era unilateral; Ryousuke golpeaba en el estómago al peli-verde sin que este pudiera defenderse, e Isashiki tenía a Miyuki en el suelo haciéndole una llave… de ese modo habían estado todo el rato.
-Ryousuke, Jun. -Llamo Yuki.- Déjenlos ya, tenemos que regresar a los dormitorios para no preocupar al entrenador.
Los de tercer año rápidamente obedecieron dejando en paz a sus kohai´s, quienes suspiraron aliviados, no hubieran aguantado más tiempo aquella tortura desigual.
Una vez que los de segundo estaban recuperados se dirigieron al pasillo principal, para salir de los dormitorios. Mientras caminaban, Yuki e Isashiki les contaban del susto con el maniquí y justamente cuando iban a preguntarle a Miyuki sobre aquel extraño esqueleto que había traído y que los asusto por segunda vez, un ruido se escuchó…
El sonido los atrajo observando como el esqueleto de la noche anterior les abría la puerta de entrada de los dormitorios. Ante la escena, Miyuki y Kuramochi solo pudieron ver como sus compañeros y parejas habían salido corriendo por donde fuera menos la entrada.
Eijun se había llevado a Haruichi con él, saliendo por una pared destruida de la habitación de al lado. Isashiki corrió hacia una ventana y antes de lazarse, empujo primero a Yuki para asegurarse de que no había lodo, para después lanzarse por ahí. Por su parte, Chris se llevó a la fuerza a un Ryosuke boxeador, quien quería vengarse de aquella calaca que lo había cacheteado, ya no le importaba si era sobrenatural o no, solo quería vengarse por el golpe y desquitar el enojo que aun acumulaba al saber que su hermanito ya no era inocente.
Miyuki y Kuramochi solamente empezaron a caminar hacia la puerta donde los esperaba el esqueleto, tranquilos y con una sonrisa ante la cómica huida de los demás. Ambos estaban seguros de que aquel huesudo era un juguete.
-Cierto, Ryo-san querrá matarte de nuevo. -informo el peli-verde a su amigo.
-¿Por qué? Creo que Jun-san ya se vengó por los dos. -Miyuki estaba seguro de que había pagado su culpa de la broma con el maniquí.
-Tu juguetito le dio tremenda cachetada ayer. -contesto Kuramochi con una sonrisa al recordar la escena.
-¿Juguetito? -el castaño no sabía de qué le hablaba el contrario.
-Ya sabes, tu esqueleto este. -señalo al agresor del pelirosa al pasar a su lado- Ayer nos asustó mucho, debiste haberme dicho que habías traído más cosas.
-Haaa… ¿pero que dices? -ambos cruzaron la puerta- Yo no traje más cosas que el maniquí de mujer. -respondió Miyuki. Él no sabía nada.
Ambos chicos se detuvieron, intercambiaron miradas y luego la dirigieron hacia atrás, observando que el esqueleto les decía adiós con la mano. Inmediatamente hicieron una reverencia hacia ella por el noble gesto de abrirles la puerta, volvieron a voltear hacia el frente y corrieron.
-¡Ahhhhhhhhhhh!
El esqueleto volvió a reírse en silencio al ver como los estudiantes habían salido corriendo y gritando, hacía tiempo que no se divertía tanto. Esperaría de nuevo tener visitas para divertirse el próximo año.
