Hola de nuevo acá les comparto otro capítulo, anticipadamente muchas gracias por leer esta historia y por todos sus comentarios, acá algunas respuestas: trataré de actualizar por semana no tendré un día específico,consecuencias mmm pronto lo sabrán,en cuanto a la búsqueda saben como es la pecosa algunas veces necia :p pero Terry no se dará por vencido tan rápido seguirá luchando. Ya les di un adelantito de la historia, no olviden dejar sus reviews nos leemos en el siguiente se les quiere Angie.
El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
CAPÍTULO 2
EL ENCUENTRO
"Tengo sueño, mucho sueño…lágrimas que no salen, cansancio. Te besaría levemente apenas rozándote mis labios, y te diría cualquier cosa en voz baja, y me quedaría dormido a tu lado". Jaime Sabines.
Chicago
Dos Meses después
Doctor Martín- disculpa que te interrumpa -dijo tras ella con una enorme sonrisa en el rostro.
Candy - no se preocupe –dijo suspirando- solo pensaba un poco -dijo sin dejar de ver hacia fuera por la ventana.
Doctor Martín – pensabas en él...cierto -dijo viendo el semblante de la chica.
Candy – solo recordaba -dijo suspirando, cerrando por un momento los ojos- trayendo a su mente el recuerdo del rebelde que aún le quitaba el sueño.
Doctor Martín – creo que no es necesario que te lo diga cierto -dijo sonriendo, pero sin terminar de hablar ya que una dulce voz interrumpió.
Candy - entonces es seguro -dijo volteando su rostro hacia donde estaba el doctor Martin, pronto un brillo especial y diferente apareció en sus ojos verde esmeralda, haciendo resplandecer su figura como un ángel, pronto sus ojos se inundaron de lágrimas tras una sonrisa en su rostro- lo sabía estaba segura -dijo poniendo su mano en su vientre- bienvenido a mi vida mi angelito -dijo sin dejar de sonreír.
Doctor Martín – muchas felicidades Candy -dijo dándole un corto abrazo.
Candy – gracias doctor Martín -dijo llorando sin dejar de sonreír.
Doctor Martín – supongo que te pondrás en contacto con el padre.
Candy – no...no puedo hacerlo doctor Martín -dijo desviando su mirada hacia afuera- le hice prometer que sería feliz y el me prometió que lo sería, no quiero interferir en su vida.
Doctor Martín – Candy pero tu hijo.
Candy – me gustaría darle la noticia a mis madres y a mis amigos -dijo interrumpiéndolo- si tan solo Albert estuviera aquí -dijo suspirando, recordando que hacía tiempo que no lo veía desde su partida aquella madrugada sin explicación alguna; a partir de ese día tomo la decisión de dejar todo lo que tenía iniciando así una nueva vida; luego tomó su bolso, se colocó un enorme sombrero y se puso el abrigo para luego caminar hacia la puerta.
Doctor Martín – a donde vas.
Candy – solo iré a caminar un poco, lo necesito.
Doctor Martín - quieres que te acompañe, puede ser peligroso si alguien.
Candy – no se preocupe -dijo interrumpiéndolo- ya no hay peligro, no creo que aún estén por aquí...además no me reconocerían por mi vestimenta -dijo haciendo la mueca que la caracterizaba.
Doctor Martín – Candy hasta cuando vas a dejar de hacerlo.
Candy – no puedo, mucho menos ahora –dijo suspirando.
Doctor Martín - está bien como tú digas, pero ten cuidado ahora tienes que cuidarte más que nunca.
Candy – si lo sé-dijo sonriendo- gracias por todo doctor sin su apoyo yo no.
Doctor Martín – sabes que te quiero como una hija -dijo interrumpiéndola- anda ve.
Candy – si -dijo limpiando su rostro, para luego salir de la clínica, lugar que desde su regreso de New York y después del abandono del Albert se había convertido en su hogar, un refugio para ella el cual se convertiría y donde iniciaría a partir de ahora una pequeña familia.
New York
-Terry´s POV-
Han pasado dos meses, después de aquella noche en mi apartamento, y después de ese día no he podido conciliar el sueño; mi corazón llora en silencio, cada noche grito tu nombre creyendo que así volverás; me dejaste vacío, sin vida...las horas se me hacen eternas el no tenerte a mi lado, a veces pienso que la vida es muy injusta al hacerme sufrir de esta manera, estoy solo sin tus caricias, tus besos, sin tu sonrisa; ahora camino sin rumbo fijo...no me pidas no volver a verte porque no podré cumplirlo porque para mí la vida no es vida sino no estas junto a mí. He movido cada roca en todas las ciudades, en cada lugar y aún no logro encontrarte, no sé cómo pudiste dejarme así tan fácil; no comprendo porque decidiste sacrificar nuestro amor por los demás; nunca cambiarás cierto pecosa, has desaparecido como los copos de nieve en invierno; después de todo lo que ha pasado...ahora no sé qué creer, talvez mi madre tiene razón y no me amaste lo suficiente para luchar por nuestro amor.
-Fin Terry´s POV
Terry - Candy...Candy -dijo suspirando profundamente- donde te metiste, porque huiste de esa manera; porque lo hiciste...aún tengo el olor de tu cuerpo en el mío, aún siento la miel de tus besos sobre mis labios -dijo cerrando los ojos un momento recordando lo sucedido tiempo atrás.
Karen – linda noche cierto -dijo apoyándose en la baranda.
Terry – creo que tendré que buscar un mejor lugar donde pueda estar solo -dijo recostado sobre el techo, con sus brazos apoyando su cabeza como solía hacerlo en el colegio.
Karen – otra vez de mal humor Grandchester...sigues pensando en ella cierto.
Terry – supongo que no tengo porque mentirte -dijo sonriendo de lado, para luego levantarse de su lugar acercándose a su amiga para luego pararse a su lado, observando la inmensa ciudad que tenía al frente.
Karen – no pierdas las esperanzas, verás que pronto vas a encontrarla -dijo volteando su mirada para verlo de frente.
Terry – no lo sé Klaise.
Karen – ánimo, tú no eres de los que se deja vencer.
Terry – tienes razón, pero.
Karen – sabes que sigues contando con mi apoyo y ayuda cuando lo necesites.
Terry – se supone que deberé agradecerte -dijo sonriendo de lado.
Karen – pensaré en la forma de cobrármelas -dijo siguiéndole el juego a su amigo.
Terry – sabía que lo dirías Klaise -dijo mirándola de frente sonriendo- desde cuando te volviste mi amiga y no me di cuenta.
Karen – talvez no pudiste resistirte a mis encantos -dijo levantando la cabeza al mismo tiempo que tocaba su cabello.
Terry – seguro -dijo sonriendo.
Karen – ya es muy tarde, que dices si vamos a casa.
Terry – a casa -dijo soplando con molestia- se te olvida que debo pasar a ver a Susana.
Karen – me había olvidado de eso -dijo frunciendo el ceño- si quieres puedo acompañarte y luego me llevas a tomar un café.
Terry – soportarás estar en el mismo lugar que ella -dijo sonriendo.
Karen – claro ya lo verás -dijo tomando su brazo- vamos entre más rápido que lo hagamos mejor.
Terry – está bien, gracias por entenderme.
Karen – para eso son los amigos -dijo guiñándole el ojo.
Chicago
Un automóvil se acercaba a la entrada de una hermosa mansión como de ensueño, Candy ya había olvidado lo imponente y poder que tenía el apellido Andrey; el solo recordarlo la hacía sentirse nerviosa, unos momentos esperó en la esquina de la residencia dejando a la vista las enormes puertas estando atenta, pronto las mismas se abrieron como por arte de magia, ingresando un vehículo negro pasando por el jardín, como pudo corrió tras el automóvil sin ser vista consiguiendo entrar al mismo tiempo; para luego esconderse detrás de un enorme arbusto que se encontraba ahí espero un momento hasta que bajara la persona que espera ver, y ahí estaba su adorado primo el elegante como solían llamarlo en el colegio, vestido con un traje muy fino típico de él; con el porte de todo un caballero de sociedad, por lo cual al ver que no había nadie más alrededor dio unos cuantos pasos tras él acercándose en silencio.
Candy – Archieeee -dijo suavemente abrazándolo por detrás.
Archie – Candy -dijo sorprendido, para luego darse vuelta- me asustaste.
Candy – lo siento -dijo haciendo la mueca que la caracterizaba- como has estado.
Archie – bien, como entraste -dijo aún sorprendido- que haces aquí, alguien te siguió -dijo moviendo su cabeza a todos lados como si buscara algo.
Candy – no, me asegure que no fuera así...además con este disfraz.
Archie – si ya sé nadie te reconocerá -dijo sonriendo de lado.
Candy – me alegra verte -dijo sin dejar de abrazarlo.
Archie – a mí también -dijo sonriendo- pensábamos con Annie ir a verte mañana...cuéntame como has estado -dijo deshaciendo el abrazo.
Candy – muy bien -dijo sonriendo con un brillo especial en sus ojos, sin dejar notar la hinchazón en ellos.
Archie – estuviste llorando cierto -dijo frunciendo el ceño.
Candy – bueno yo.
Archie – aun no entiendo porque tienes que esconderte de Grandchester -dijo en voz alta.
Candy – sshhh no hables tan fuerte.
Archie – lo siento, pero porque no me dices que fue lo que sucedió en New York, que te hizo para que hayas hecho tomar esa decisión, sé que debo entender tus razones pero creo que es bueno que tú.
Candy – lo haré -dijo sin titubear.
Archie – de que hablas.
Candy – les contaré que fue lo que paso, y la razón por la cual no quiero que él me encuentre...mucho menos ahora.
Archie – segura gatita.
Candy – sí, quisiera que Annie esté presente; podremos ir a su casa.
Archie – claro que sí, vamos enseguida; sube -dijo abriendo la puerta del automóvil para luego tomar el lugar del piloto poniéndose en marcha de nuevo.
New York
Terry – buenas tardes -dijo ingresando a la casa.
Susana – Terry – dijo sonriendo ampliamente al verlo.
Karen – hola Susana -dijo tras él, haciendo que esa sonrisa en el rostro de Susana desapareciera rápidamente.
Susana – y tú que haces aquí -dijo frunciendo el ceño.
Karen – he venido a saludarte -dijo caminando hacia ella con elegancia.
Susana – no necesito de tus saludos -dijo furiosamente- así que puedes irte.
Terry – Susana -dijo levantando la ceja- no le hables así.
Susana – acaso la estás defendiendo -dijo mirándolo fijamente, al mismo tiempo que se trasladaba con su silla de ruedas hacia donde ellos estaban.
Karen – déjala Terry -dijo tomando el brazo de él- yo no necesito de que nadie me defienda -dijo apoyando su cabeza en el hombro de él- puedo hacerlo sola –dijo sonriendo de lado provocando los celos de la chica.
Susana – no te le acerques...no lo toques -dijo tratando de apartarla de Terry.
Karen – que te pasa.
Terry – Susana por favor -dijo al ver lo que hacía- ya basta -dijo alzando la voz.
Susana – Terry -dijo quedándose inmóvil un momento.
Terry – si cada vez que vengo a verte vamos a discutir, es mejor que no lo haga más.
Susana – no digas eso -dijo tomando su mano- no me agrada que ella.
Terry – Karen es mi amiga, de alguna manera u otra siempre estará conmigo así que tienes que aceptarlo.
Karen – ya Susanita -dijo agachándose quedando frente a ella- te prometo que voy a cuidar de él.
Susana – eres una -dijo sin terminar de hablar, levantando rápidamente su mano para abofetear a Karen.
Terry – Susana -dijo nuevamente alzando la voz.
Karen – no te permito que -dijo furiosamente levantando su mano.
Terry – déjala -dijo deteniéndola, para luego darles la espalda.
Susana – Terry a dónde vas.
Terry – eso no te incumbe -dijo saliendo de la casa.
Karen – eso es lo único que logras obligándolo a estar contigo entiende que no te ama -dijo caminando hacia la salida- aahh por cierto esta me la vas a pagar y a la próxima no me dejaré.
Susana – te odio...te odio -dijo furiosamente al verla salir de su casa- porque Terry...porque.
Chicago
Momentos más tarde, Archie y Candy llegaban a casa de Annie. Candy se sentía realmente decidida en decirles lo ocurrido aquella noche en New York, desde que desapareció Albert no ha logrado ningún contacto con él, cuando deseaba verlo de nuevo y contarle lo feliz que estaba, porque dentro de unos meses tendría en sus brazos a un angelito fruto del amor que aún sentía por ese rebelde; el mejor obsequio que había tenido se dijo a sí misma, y que su amado Terry había sido el portador de tan importante regalo, concebido en una noche fría de invierno en luna llena.
Annie – Candy -dijo emocionada al ver a su amiga- no esperaba verte por aquí.
Candy – lo sé, pero quise venir a visitarlos y a contarles las buenas nuevas.
Annie – como dices -dijo mirando a su novio.
Archie – a mí ni me mires –dijo levantando las manos- no sé nada solo la traje como me lo pidió.
Annie – paso algo, estas bien –dijo mirando a su amiga.
Candy – estoy bien no te preocupes.
Annie – entonces vamos a la biblioteca -dijo señalándoles el camino.
Archie – están tus padres.
Annie – no salieron, regresaran hasta la media noche; así que podremos hablar mucho -dijo sonriendo.
Archie – y bien ya estamos aquí reunidos -dijo sentándose en el sillón- ahora vas a decirnos que pasa.
Annie – Archie no la mortifiques -dijo en forma retadora- Candy hablará cuando se sienta cómoda -dijo sentándose al lado de su novio.
Candy – no te enojes Annie -dijo sentándose frente a ella- antes de hablar tienen que prometerme que no se lo dirán a nadie, que lo que escuchen no saldrá de aquí.
Annie – te lo prometo.
Archie – prometido, palabra de boy scout.
Annie – tú nunca fuiste a los scout -dijo sonriendo.
Candy – hablo en serio chicos -dijo con voz serena.
Archie – está bien gatita, te prometo que no le diré a nadie -dijo seriamente.
Candy – bien -dijo suspirando.
Annie – pero tienes que hacerlo vestida así –dijo señalándola- no hay peligro que alguien pueda verte.
Candy - oohh lo siento –dijo sonriendo de lado, para luego quitarse el sombrero, el abrigo.
Annie – también la peluca y los anteojos.
Candy – está bien…está bien –dijo quitándose la peluca pelirroja que hacía tiempo que usaba juntamente con un par de anteojos.
Archie – ya extrañaba ver tu lindo rostro –dijo sonriendo.
Annie – has pasado tanto tiempo debajo de esa peluca que pensé que ya habías olvidado quien eras.
Candy – eso nunca pasará es solo que.
Archie – vas a decirnos ahora el porque de todo esto.
Candy – si –dijo suspirando.
Annie – te escuchamos -dijo poniéndole atención.
Candy – estoy embarazada -dijo sin titubear.
Annie – Archie – queeee -dijeron al unisonido.
New York
Terry – que haces aquí -dijo ingresando al lugar.
Eleanor – estaba preocupada por ti -dijo acercándose a él- como no contestaste mi mensaje vine a ver que había pasado.
Terry – estoy bien, y de que mensaje hablas -dijo frunciendo el ceño.
Eleanor – este -dijo enseñándoselo.
Terry – lo siento, no sabía.
Eleanor – no veniste a casa en todo el día y.
Terry – que es -dijo señalando el pequeño trozo de papel- mejor dicho de que se trata.
Eleanor – tu padre desembarcará mañana al medio día.
Terry – y que quiere que haga -dijo levantando la ceja- que lo reciba con fanfarreas ó que haga una fiesta o que -dijo furiosamente.
Eleanor – cálmate hijo, no me hables así soy tu madre.
Terry – lo siento -dijo tocándose la sien- pero no puedo calmarme así que no me pidas que lo haga.
Eleanor – sigues así por ella cierto -dijo frunciendo el ceño- te estas hundiendo poco a poco no dejes que eso te detenga…sino la hubieras conocido talvez nunca tú.
Terry – no digas eso, conocerla fue lo mejor que pudo haberme pasado…como lo fue para ti acaso no te acuerdas que ella fue la que nos unió aquel día en Escocia.
Eleanor – si pero, se fue te dejo así sin más pensé que era una buena chica.
Terry – y lo es.
Eleanor – sabes que ahora no lo pienso así, me decepcionó su comportamiento.
Terry – cállate no quiero escuchar nada más –dijo agitadamente- no entiendes como me siento -dijo dejándose caer sobre el sillón- no sabes lo que mi corazón siente, cada noche grito su nombre esperando que regrese, no logro conciliar el sueño desde hace meses.
Eleanor – hijo por favor -dijo acercándose a él- si te amara no te hubiera abandonado nunca.
Terry – yo sé que si me ama, y tengo que seguir buscándola -dijo con determinación.
Eleanor – pero si ya lo hiciste hijo, te has ausentado de la compañía mucho tiempo no puedes seguir haciéndolo; ya hablaste con sus amigos, hasta fuiste a ese lugar donde se crio y te han negado todo de ella.
Terry – aún no me creo lo que me dijeron, y no me voy a quedar así -dijo seriamente- sé que Archie y Annie saben en dónde está.
Eleanor – está bien, has lo que quieras pero cuando la encuentres que le vas a decir, que vas a hacer; obligarla a que vuelva contigo.
Terry – no lo sé, no lo sé -dijo levantándose del sillón abruptamente- yo decidiré que haré cuando la tenga frente a mí.
Eleanor – vamos -dijo haciéndole una seña.
Terry – a donde -dijo levantando la ceja.
Eleanor – con Susana, está muy preocupada por ti.
Terry – Susana...Susana hasta cuando -dijo furiosamente.
Eleanor – recuerda que la elegiste a ella, y que debes cumplirle.
Terry – no la elegí con el corazón sino por obligación, una obligación que tú y ahora Richard están haciéndome pagar.
Eleanor – verás que será lo mejor, casarte con ella así podrás olvidar a.
Terry – nunca, me oyes nunca voy a olvidarla -dijo suspirando- nunca -dijo furiosamente.
Chicago
Archie – es un canalla -dijo golpeando la mesa con su puño- como pudo faltarte al respeto de esa forma.
Candy – no lo es -dijo interrumpiéndolo- yo acepte irme con él, nunca me obligo a nada -dijo levantando la ceja- yo lo amo tanto como él a mí -dijo firmemente sollozando.
Annie – ahora entiendo porque te escondes, y la cantidad de veces que han venido a preguntar por ti.
Archie – no puedo creerlo -dijo pasando su mano por su cabello, tratando de controlar la rabia que sentía el saber lo ocurrido, no podía creer que alguien como Terry pudo tener a su querida gatita en la cama.
Annie – y ahora que harás, recuerda que dejaste el hospital.
Candy – no lo sé -dijo soplando haciendo mover su flequillo- por lo pronto seguiré trabajando y viviendo en casa del doctor Martín, hasta que nazca mi hijo -dijo tocando su vientre.
Archie – no voy a permitirlo -dijo seriamente- ahora más que nunca deberá saberlo el tío abuelo William.
Candy – claro que no -dijo levantándose abruptamente de su lugar.
Archie – eres su hija adoptiva, no podrá desampararte ahora menos en tu estado.
Candy – recuerda que le dije a la tía abuela que no quería llevar más el apellido, que repudiaba ser hija de los Andrey.
Archie – sí, pero no creo que se haya atrevido a hacer la anulación; el tio abuelo William le ordeno no hacerlo.
Candy – como dices...como lo sabes y entonces.
Archie – aun sigues siendo su hija -dijo interrumpiéndola- la misma tía Elroy me lo informó.
Annie – tendremos que buscarlo y hablar con él debes presentarte ante el Candy y decirle todo lo sucedido.
Candy – no creo que él quisiera recibirme, además no sabemos cómo encontrarlo, recuerda que siempre se esconde.
Archie – yo sé quién puede decirnos donde encontrarlo.
Annie – George -dijo abriendo los ojos como platos.
Archie – así es, mañana mismo hablaré con George sé que no se opondrá a ayudarme.
Candy – pero Archie.
Archie – no te preocupes, estaremos aquí para apoyarte -dijo dándole un corto abrazo- y por cierto muchas felicidades gatita -dijo guiñándole el ojo.
Candy – Archie -dijo sollozando.
Annie – pronto seré tía -dijo abrazando a su amiga- que emoción.
Candy – no sé qué haría sin ustedes -dijo sollozando.
Annie – siempre vamos a estar contigo.
Archie – nunca lo dudes, haré lo que sea para verte sonreír...promesa de tu mosquetero -dijo sonriendo.
Candy – gracias chicos -dijo sonriendo.
Al día siguiente en el banco de Chicago.
Archie – así que por favor te pido que consigas una reunión para Candy con el abuelo William, tiene que ser lo antes posible.
George – entiendo -dijo frunciendo el ceño- haré todo lo que este a mi alcance.
Archie – vamos George, sabemos perfectamente que siempre estás en contacto con él; no te lo estuviera pidiendo sino fuera necesario, Candy lo necesita y no puede esperar más.
George – está bien me comunicaré con él hoy mismo.
Archie – gracias George, me retiro entonces -dijo levantándose de su lugar.
George – me pondré en contacto contigo cuando tenga la respuesta del señor William.
Archie – perfecto -dijo dándole la mano.
George – y dale mis saludos a la señorita Candy, dile que cuenta con mi apoyo.
Archie – claro que lo haré, hasta pronto -dijo saliendo del lugar- y gracias por todo.
George – creo que su presentación deberá adelantarse -dijo tomando su maletín, para luego salir del lugar- Mary puedes decirle a Jack que traiga el automóvil por favor.
Mary – si señor a donde irá.
George – a Lakewood -dijo seriamente.
New York
Robert – pueden ir a descansar el ensayo ha terminado.
Karen – que bien –dijo sonriendo- que tienes planeado hacer Terry.
Terry – ir a casa a descansar.
Karen – vamos no seas aguafiestas, te invito a tomar un trago.
Terry – como dices…tu.
Karen – no creas que solo los hombres pueden hacerlo –dijo guiñándole el ojo.
Terry – jajaja ya lo veo, o sea que si me emborracho tú me llevarás a casa.
Karen – si porque no –dijo sonriendo.
Terry – me convenciste vamos, ya necesitaba salir de todo esto.
Karen – verás que nos la pasaremos bien, iré por mi bolso –dijo saliendo del lugar.
Terry – si ya lo creo –dijo recordando aquella noche en Londres en donde conoció al misterioso hombre que lo ayudo- Albert donde estás…no sabes cuánto me gustaría poder hablar contigo como aquellos días –dijo así mismo- solo tú me comprenderías…tu nos conoces a ambos solo tu podrías decirme que debo hacer…donde estás.
Chicago
Archie – ya hable con él.
Candy – y que te dijo.
Archie – que se pondrá en contacto con el tío lo antes posible.
Candy – Archie tengo miedo.
Archie – porque.
Candy – no sé cómo reaccionará el tío abuelo cuando se entere, de seguro me repudiará.
Archie – no lo creo, no dudo que sea un buen hombre; recuerda que te adopto y te ha dado siempre su apoyo incondicional acaso no lo recuerdas, cuando paso lo de Anthony, cuando fuiste al colegio; inclusive cuando huiste el entendió lo que en verdad querías hacer y respeto tu decisión.
Candy – tienes razón –dijo dejando su taza de té sobre la mesa.
Archie – además cuentas con mi apoyo no lo olvides.
Candy – gracias Archie –dijo tomando su mano.
Archie – verás que todo saldrá bien.
Candy – lo sé –dijo sonriendo.
Archie – bueno tengo que irme por ahora, vendré cuando George me confirmé cuando te reunirás con el tío abuelo.
Candy – está bien.
Archie – así que no pongas nerviosa si –dijo dándole un beso en la frente.
Candy – no lo estaré –dijo sonriendo de lado.
Archie – te veo luego, cuídate –dijo sonriendo ampliamente para luego salir del lugar.
Candy – bueno ahora solo a esperar –dijo suspirando- de esto dependerá mi vida de ahora en adelante.
Días después
Y así fue, que con la ayuda de George pudieron contactarlo, días después logrando reunir en secreto a Candy con el tío abuelo en la mansión de las rosas; descubriendo ahí la verdadera identidad del misterioso tío abuelo William, quien era ni más ni menos que Albert, su amigo, su protector ahora estaba parada frente a él de nuevo con tantas emociones que no sabía cómo reaccionar o que decirle. Al fin se armó de valor... y sentados frente a frente hablaron de todo un poco causándoles risa el recordar lo sucedido tiempo atrás; Candy no veía la hora de contarle todo lo sucedido, pronto sintió un nudo en la garanta y no pudo más sus ojos se inundaron rápidamente dejando caer lagrimas sobre sus mejillas, en un gesto de cariño Albert la abrazo, en ese momento ella encontró el refugio que necesitaba su alma, el que siempre estuvo ahí para ella; después de unos momentos se separaron se vieron directamente a los ojos, ahí encontró Candy la paz que necesitaba para poder desahogar lo que tenía muy profundo en su corazón, y decidida le conto todo lo sucedió.
Albert - ahora entiendo porque dejaste el hospital, el apartamento donde vivíamos; y no creía cuando me dijeron que habías ido a vivir a la casa del doctor Martín y que querías mantenerte en el anonimato…y por eso te vestiste así –dijo mirándola fijamente.
Candy – bueno es que yo no quise que me buscara...que me siguiera –dijo dejando a un lado la peluca y los anteojos- el doctor Martin ha sido de una gran ayuda para mí no solo me permite trabajar con él, sino que me dio un espacio en su casa.
Albert – lo sé -dijo pensativamente- es un buen hombre, me ayudó mucho…pero bueno supongo que no la has pasado muy bien -dijo mirándola fijamente- no te alimentas.
Candy – bueno –dijo sonrojándose al notar la mirada intimidadora de él- con algunos trabajos he conseguido un poco de dinero.
Albert - porque no acudiste a George para pedírselo, yo no te lo hubiera negado.
Candy – no podría hacerlo -dijo mirándolo fijamente- después de lo que le dije a la tía abuela yo.
Albert – lo sé, no deseabas más ser mi hija adoptiva.
Candy – así es, no lo merezco y se lo hice saber.
Albert – me escribió una carta contándomelo -dijo seriamente- pero yo le ordene que no lo hiciera, yo no lo haría.
Candy – pero Albert.
Albert – no te dejaría ir de aquí a allá, te volviste mi responsabilidad...mi todo -dijo sin pensar.
Candy – como.
Albert – espero que entiendas lo que trato de decir.
Candy – si -dijo agachando la cabeza.
Albert - George me ha informado que Terry ha venido a buscarte.
Candy – así es...fue a ver a Archie y Annie.
Albert – inclusive fue hasta el hogar de pony, y le negaron tu paradero.
Candy – yo se los pedí.
Albert - creo que no fue lo mejor que pudiste haber hecho -dijo interrumpiéndola- huyes como un delincuente...como si lo que paso fuera un delito, no era necesario que te escondieras.
Candy – tenía que hacerlo, sabía que vendría a buscarme...y si me encontraba no podría apartarme de él nuevamente -dijo sollozando.
Albert – claro que vendría a buscarte, él te ama...no imagino lo desesperado que estará, para que haya venido a buscarte el mismo.
Candy – el merece ser feliz, además se lo prometí a ella.
Albert – sé que Terry es un buen hombre, pero piénsalo crees que él será feliz con ella...en un matrimonio al que odiara por toda su vida.
Candy – Albert -dijo sorprendida al ver la actitud de su amigo.
Albert – tú lo conoces más que nadie, y no será feliz...pero dime algo tú lo eres.
Candy – claro que si -dijo con lágrimas en los ojos- los tengo a ustedes y pronto a mi hijo.
Albert – pero crees que con eso serás completamente feliz.
Candy – sí, lo seré -dijo firmemente.
Albert - comprendo -dijo suspirando- me alegra saber que pronto serás madre -dijo tocando su vientre.
Candy – no estás enojado -dijo mirándolo fijamente.
Albert – claro que no, porque debía estarlo -dijo sonriendo dejando escapar un leve suspiro, mientras que su corazón se estrujaba de dolor en silencio, el saber que la mujer que había empezado a amar tenía en su vientre al fruto del amor que le tenía a otro hombre, ni más ni menos que al joven que consideraba su amigo- discúlpame por hablarte así es solo que.
Candy – no te preocupes, gracias por comprenderme Albert, ahora me siento mejor -dijo sonriendo ampliamente- ya no me siento sola.
Albert – nunca podría dejarte sola, menos en esta situación...así que tendrás todo mi apoyo -dijo acariciando su rostro- te daré un lugar cómodo donde vivir, una pensión mensual para que no trabajes y.
Candy – no puedo aceptarlo Albert -dijo interrumpiéndolo- quiero seguir siendo la misma sin depender de nadie.
Albert – lo siento Candy, pero aún eres mi hija recuerda y esta vez tendrás que acatar mis órdenes; piensa en el bebé...debes cuidarte mucho de ahora en adelante.
Candy – Albert.
Albert – no aceptaré una negativa de tu parte.
Candy – está bien acepto, solo quiero pedirte algo.
Albert – dime de que se trata.
Candy – quiero seguir escondida, sé que el seguirá buscándome y.
Albert – eso no lo podré cumplir -dijo seriamente- no puedes vivir así.
Candy – pero Albert por favor solo eso te pido –dijo mirándolo fijamente en forma de súplica.
Albert – creo que no tengo otra opción –dijo cayendo rendido a su mirada.
Candy – Albert.
Albert – está bien –dijo suspirando- lo haré pero para eso tengo una condición.
Candy – cuál.
Albert – que dejarás de usar eso –dijo señalando- no serás necesario que te disfraces.
Candy – está bien Albert te lo prometo –dijo abrazándolo- no la usaré más.
Albert – muy bien, debajo de todo eso se pierde tu encanto –dijo sonriendo.
Candy – Albert –dijo sonrojándose.
Albert - tengo el lugar perfecto para que vivas tranquilamente, estoy seguro que ahí no te buscará pero no significa que estaré de acuerdo a que te escondas, tienes que salir algún día y se encontrarán y tendrás que afrontar las consecuencias de tus actos.
Candy – Albert -dijo sollozando.
Albert – no llores más -dijo limpiando su rostro- todo saldrá bien...por lo pronto deberás empacar, te mudarás en unos días te avisaré cuando, un chofer te buscará en la clínica y el te llevará a casa.
Candy – está bien.
Albert – mientras mi presentación se hace oficial pasaré unos días contigo, espero no te moleste.
Candy – claro que no, al contrario.
Albert - yo me encargaré de cuidarte todo lo que pueda, de que nada te falte –dijo acariciando su rostro- siempre estaré ahí para ti –dijo dándole un beso en la frente.
Candy – gracias Albert –dijo sonriendo- estaré feliz de tenerte conmigo –dijo abrazándolo.
Albert – y yo más –dijo suspirando al mismo tiempo que se aferraba a ella, a ese abrazo que tanto había anhelado por mucho tiempo.
Días después la tía Elroy se enteró de tal noticia, como siempre se escandalizó cuando supo de labios de Albert el sorpresivo embarazo de Candy, pero él le hizo entender la decisión que habían tomado, incluyendo no informar a ningún miembro de la familia ó dar a conocer información de Candy a cualquier persona; así que a la señora Elroy no le quedo más que acatar las órdenes de Albert quien ya fungía como patriarca de la familia tomando su lugar tiempo atrás.
Continuará...
