Hola de nuevo, anticipadamente muchas gracias por sus comentarios; por favor no me odien ya verán que pronto todo empezará a tomar rumbo se que la actitud que estoy describiendo de Candy no es la mejor pero entonces no tendría motivo alguno la historia. No olviden dejar sus reviews son importantes para mi, se les quiere Angie
El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
CAPITULO 5
PRESENTIMIENTO
New York
Días después
"Fue la demostración de amor más perfecta...no me arrepiento el haberte entregado mi alma, corazón y cuerpo...sentir tu aliento, escuchar tus suspiros tibios y suaves caricias sobre mi piel...te besé despacio tratando de no despertarte nunca voy a olvidar esa magnífica noche...Candy"
Susana – porque...porque, siempre ella -dijo llorando tras haber leído la carta que tanto custodiaba su esposo- te odio Candy...te odio -dijo al ver algunas fotografías de ella, esa tarde había entrado a la oficina de su esposo para darle una sorpresa sin saber que ella era quien se la llevaría- tu eres la culpable de que Terry no me quiera, pero esto…esto –dijo sin dejar de observar la fotografía de Candy- no se va a quedar así, él es mío y siempre lo será hasta que la muerte nos separe y me aseguraré que así sea.
Terry – tú que haces aquí -dijo frunciendo el ceño al verla adentro- te hice una pregunta a caso no me escuchaste –dijo furiosamente ingresando al lugar a paso apresurado.
Susana – soy tu esposa -dijo furiosamente sin levantar la mirada- y tengo el derecho de.
Terry – esa no es una explicación -dijo frunciendo el ceño- que es esto -dijo al notar varios documentos regados sobre el escritorio.
Susana – cómo pudiste Terry -dijo furiosamente mirándolo fijamente al mismo tiempo que sus ojos se inundaban de lágrimas- dime cómo pudiste hacerlo pensé que yo.
Terry – no tienes por qué registrar mis cosas -dijo interrumpiéndola al mismo tiempo que se acercaba al escritorio tomando uno a uno los documentos- di ordenes que nadie entrará aquí...incluyéndote -dijo furiosamente mientras acomodaba todos los papeles- te lo dije muchas veces.
Susana – cómo pudiste Terry -dijo repitiendo de nuevo llorando furiosamente, al mismo tiempo que le enseñaba el papel que tenía en las manos.
Terry – de donde la sacaste -dijo abriendo los ojos como platos al mismo tiempo que se la arrebataba de las manos- has registrado y has leído mis cosas –dijo frunciendo el ceño- no te lo voy a perdonar jamás.
Susana – te acostaste con ella...te acostaste con ella -dijo en voz alta mientras seguía llorando.
Terry – como te atreviste a leerla -dijo guardando la carta en su chaqueta- es algo privado además no te incumbe nada sobre esto me entiendes…ni sobre lo que pasó con ella.
Susana – no puedo creerlo -dijo poniendo una mano en la frente- porque lo hiciste.
Terry – me preguntas porque…en verdad quieres que te responda –dijo sonriendo de lado.
Susana – eres un sínico.
Terry - porque la amo -dijo sin titubear- entiendes amo a Candy.
Susana – Candy…hasta cuando Candy.
Terry – toda mi vida, hasta que me quede sin aliento.
Susana - yo soy tu esposa legalmente y ante los ojos de Dios -dijo sollozando- recuerdas hasta que la muerte nos separe.
Terry – y crees que no lo sé –dijo mirándola fijamente.
Susana - por lo cual tendrías que haberme cumplido la noche de bodas que merecía, que tanto soñé y que deseaba con ansias.
Terry – merecías -dijo levantando la ceja.
Susana – soy la señora Grandchester.
Terry – solo de nombre querida -dijo en tono de burla.
Susana – puedo demostrarte que soy más mujer que ella -dijo sollozando- Candy no es más que una cualquiera.
Terry – no te atrevas a mencionar ni su nombre -dijo frunciendo el ceño.
Susana – y todavía la defiendes.
Terry – con mi vida.
Susana -Terry -dijo abriendo los ojos como platos.
Terry – tu sabias las condiciones de este matrimonio, y las aceptaste...tienes lo que siempre has querido; fama, dinero...así que ahora no te quejes.
Susana – te odio...te odio -dijo saliendo del lugar.
Terry – y yo más -dijo furiosamente para luego leer la carta, esa carta que había dejado un trago tan amargo en su vida.
Londres
Dos años después
Candy – no esperaba verte aquí tan pronto -dijo abrazándolo- creí que vendrías en navidad.
Albert – quise pasar el verano con ustedes -dijo deshaciendo el abrazo.
Candy – me alegro...harás muy feliz a Alex te ha extrañado mucho.
Albert – yo también -dijo suspirando- y tú lo has hecho -dijo mirándola fijamente.
Candy – bueno yo -dijo dando un paso atrás- claro que te he extrañado sabes lo importante que eres para mí.
Albert – lo sé -dijo sonriendo de lado- y donde está -dijo mirando a todos lados.
Candy – jugando en el jardín con Dorothy.
Albert – la pasa bien con ella no.
Candy – si mucho, gracias por dejar que viniera conmigo...así me siento menos sola.
Albert – lo imagino, y como está todo -dijo sentándose en el sillón.
Candy – muy bien -dijo sonriendo- mucho que hacer en el hospital y en la escuela...estoy muy entretenida y con Alex uufff imagínate.
Albert – ya lo creo, me alegra saber que eres feliz.
Candy – Albert – dijo acercándose a él- yo.
Albert – no digas nada -dijo seriamente- vine antes que los chicos porque necesitaba contarte algo.
Candy – ahhh sí -dijo levantando la ceja, para luego sentarse a su lado- que pasa.
Albert – como sé que tienes tiempo de no leer el periódico, quise venir a contártelo personalmente.
Candy – de que hablas…tan importante es.
Albert – ha dado vueltas por todo el país esa noticia.
Candy – en serio, pasó algo malo –dijo sorprendida.
Albert – publicaron en todos los diarios que hace unos días murió Susana Marlow.
Candy – como dices -dijo sorprendida levantándose repentinamente de su lugar.
Albert – al parecer fue debido a una infección en su pierna.
Candy – que lamentable -dijo cabizbaja- no me lo esperaba…en verdad nunca creí que.
Albert – nadie se lo esperaba –dijo interrumpiéndola- al parecer fue muy repentino y no se pudo hacer nada.
Candy – lo siento mucho por Te -dijo quedándose en silencio- digo por él.
Albert – Terry me escribió contándome la noticia, además llegó esto –dijo extendiéndole un sobre.
Candy – que es –dijo tomándolo en sus manos sintiéndose un tanto nerviosa.
Albert – una carta de Terry para ti.
Candy – queee –dijo sorprendida al mismo tiempo que sentía sus ojos llenarse de agua, al observar el sobre que tenía en sus manos- y como sabe que me darías su carta.
Albert – no lo sé –dijo levantando los hombros- talvez aún tiene esperanza.
Candy – esperanza –dijo suspirando.
Albert – creo que deberías ir a buscarlo.
Candy – como dices –dijo sin dejar la sorpresa- Albert…viniste a darme la noticia y a decirme que lo busque –dijo sentándose a su lado de nuevo.
Albert – en parte sí, no quisiera pero –dijo quedándose en silencio un momento- pero él aún no te ha olvidado Candy él te ama sinceramente y.
Candy – no puedo hacerlo –dijo dejando el sobre sobre la mesita que tenía al lado.
Albert – disculpa que insista -dijo interrumpiéndola- pero debes buscarlo y contarle de Alex.
Candy – no puedo hacerlo, acaba de morir su esposa como pretendes que yo.
Albert - tu hijo merece que conozca a su padre –dijo interrumpiéndola seriamente- .que vas a decirle cuando crezca y pregunte por él.
Candy – tú eres su padre.
Albert – no lo soy -dijo frunciendo el ceño- Alex lo cree así pero sabes que no lo soy -dijo suspirando- así que piensa que le dirás.
Candy – Albert yo -dijo quedándose en silencio un momento- aún no lo sé -dijo cabizbaja.
Albert – piénsalo, sabes perfectamente que el no amo a Susana nunca, y que la forma en que lo abandonaste no fue la mejor y to sabes.
Candy – pero está saliendo con Karen Klaise –dijo interrumpiéndolo.
Albert - como sabes eso.
Candy – lo escuché por ahí –dijo suspirando- a veces no es necesario que lea el diario para no enterarme de lo que sucede.
Albert – puede ser, no hay muchas cosas que se publiquen de él aquí en Londres.
Candy – no de él pero si de sus padres.
Albert – si me enteré de eso, pero bueno no estamos hablando de sus padres sino que tú.
Candy - el amor que decía tenerme ya no existe más -dijo suspirando- supero nuestra separación, se refugió en los brazos de Karen y cumplió su promesa de ser feliz.
Albert – lo de Karen y él no se sabe que sea cierto.
Candy – tienen una hija.
Albert – tu crees en las murmuraciones que hacen las revistas –dijo sonriendo de lado.
Candy – bueno yo.
Albert – por sino lo sabes ninguno de los dos no han dado declaraciones sobre eso, y yo no creo que sea cierto es solo un rumor…aún así deberías hablar con él, supongo que aún conservas su tarjeta no.
Candy – si pero, no creo que sea correcto que.
Alex – papá -dijo entrando corriendo a donde se encontraban ellos.
Dorothy – lo siento Candy no pude detenerlo -dijo agitada.
Candy – no te preocupes -dijo limpiando su rostro para luego sonreír de lado.
Albert – campeón -dijo tomándolo en sus brazos- como has estado.
Alex – muy bien -dijo sonriendo ampliamente- ven...ven a jugar conmigo -dijo tomándolo de la mano.
Albert – está bien -dijo levantándose de su lugar con él en brazos, para luego salir del lugar.
Dorothy – te pasa algo.
Candy – no nada –dijo mirando de nuevo el sobre que estaba sobre la mesa; sintiendo mil emociones arremolinándose en su pecho golpeando tan fuerte como un huracán su corazón.
Candy – voy con ellos –dijo levantándose de su lugar.
Dorothy – Albert se quedará aquí.
Candy – creo que si –dijo sonriendo de lado- puedes prepararle la habitación de siempre.
Dorothy – si claro, ya está lista.
Dorothy – gracias Dorothy –dijo dándole un corto abrazo- voy al jardín.
Dorothy – bien –dijo sonriendo de lado, para luego ver a su amiga caminar lentamente, pronto volteó su mirada hacia le pequeña mesa notando el sobre y que al leer se llevó una gran sorpresa "Para mi dulce tarzán pecoso del rebelde engreído"- ahora entiendo porqué de su reacción –dijo moviendo la cabeza a los lados- como pudo dejarla ahí a caso ya no le importa Terry –dijo mirando a través de la ventana observándolos jugar alegremente corriéndose uno con otro, y la sonora risa de Alex que daba felicidad a todos
New York
Karen – ya escuchaste lo que se dice ahora de nosotros -dijo sentándose a su lado.
Terry – sí, leí los periódicos –dijo sonriendo de lado- pero tú sabes que no me importa.
Karen – lo sé a mí tampoco –dijo sonriendo- pero no me gusta nada que me acusen de ser la causante de su muerte.
Terry – y que hay de mi…soy un marido infiel -dijo sonriendo de lado
Karen – y que Charlie es tu hija -dijo mientras arrullaba a su pequeña hija a quien tenía en brazos
Terry – claro, como si se pareciera tanto a mí -dijo sonriendo observando a la pequeña- deja que hablen lo que quieran no importa, eso es noticia para ellos y publicidad para nosotros.
Karen – si claro como si -dijo sin terminar de hablar porque había sido interrumpida por el llanto de un bebé- tú vas a cuidarla hoy.
Terry – si -dijo levantándose de su lugar- creo que ya despertó…supongo que tiene hambre, sino le doy la mamila no sabes lo enojada que se pone –dijo sonriendo de lado.
Terry – creo que ese carácter singular lo heredó de ti –dijo sonriendo de lado.
Terry – muy graciosa –dijo levantándose de su lugar- voy a verla.
Karen – está bien voy contigo -dijo caminando tras él llevando en brazos a la pequeña- asi acuesto a Charlie.
Terry – claro puedes usar la habitación de siempre.
Karen – gracias, ha pasado tan rápido el tiempo desde su nacimiento –dijo ingresando a la habitación, dejando a su pequeña hija en la cama.
Terry – si, me parece como si hubiera nacido ayer –dijo suspirando, mirando a su sobrina dormir.
Karen - pensé que tú madre la cuidaría –dijo saliendo de la habitación juntamente con él.
Terry – no tiene mucho que hacer, recuerda que ahora tiene un lugar importante en la realeza -dijo interrumpiéndola- pero puedo hacerlo solo, ya he aprendido –dijo sonriendo de lado.
Karen – la quieres mucho no –dijo mirando sonreír a su amigo.
Terry – sí, es mi vida -dijo sonriendo ampliamente- es la razón que me dio fuerza para vivir de nuevo.
Karen – lo sé, Charlie ha cambiado mi vida como no te imaginas –dijo sonriendo- se como te sientes el tenerla a tu lado, entonces significa que ya te resignaste a que.
Terry – eso no -dijo con pesar- tú lo sabes.
Karen – crees que él le dará la carta a ella.
Terry – eso espero…sé que sabe dónde encontrarla aunque no quiso decírmelo…Albert no dejaría que anduviera sola por ahí.
Karen – pero porque no te dijo nada, no lo entiendo cuando lo conocí me pareció una buena persona y fue muy sincero y directo en lo que me dijo.
Terry – si es él, lo que sucede que le debe lealtad a ella, además que la quiere mucho.
Karen – acaso él está enamorado de ella.
Terry – creo que sí –dijo sonriendo de lado- Candy me conto algo sobre eso la última vez que nos vimos…ahora no lo sé, talvez él está con ella y por eso es que nunca quiso decirme nada.
Karen – tu crees…en verdad no pienso que sea así.
Terry – ya no llores pequeña revoltosa –dijo ingresando a la habitación de donde provenía el llanto.
Karen – es tan linda -dijo cambiando de tema- se parece tanto a ti.
Terry – eso dice mi madre -dijo sonriendo- no llores ya estoy aquí -dijo tomando en brazos a una hermosa bebe de cabello rubio e intensos ojos azul zafiro- no llores -dijo limpiando su rostro vamos a comer.
Karen – vaya no imagine verte nunca así, es como si fueras.
Terry – lo soy -dijo interrumpiéndola, sin dejar de acariciar a la bebé.
Londres
Candy – porque estoy tan nerviosa –dijo mirando por la ventana la hermosa luna plateada que iluminaba la ciudad- no Candy no…resiste, resiste –dijo repitiéndose varias veces, mirando de reojo el sobre que se encontraba sobre la mesita de noche- como se atreve a llamarme tarzan pecoso –dijo sonriendo de lado al mismo tiempo que recordaba aquella noche en el colegio cuando brincaba por el bosque dirigiéndose a la habitación de los chicos- solo a ti se te pueden ocurrir esos apodos –dijo sonriendo- el elegante, la tímida, la gordita y el inventor…no es justo que ha Albert no le hayas puesto a uno…Albert –dijo suspirando- en verdad lo siento mucho –dijo recordando sus palabras- creo que no podré aguantarme más –dijo tomando el sobre en sus manos para luego sentarse en la cama- hace mucho que no me sentía así de nerviosa –dijo al abrir el sobre- aún puedo sentir su calor –dijo al tomar el trozo de papel en sus manos abriéndolo lentamente- "Candy: espero que esta carta llegue a ti, y si es así no sabes cuan feliz me sentiría el solo imaginar que la tienes en tus manos y que puedas leer estas palabras; supongo que ya te enteraste de la muerte de Susana…ya sé que estás pensando pero te juró que hice todo lo que estuvo a mi alcance para hacerla feliz aunque al principio no fue tan fácil, no se me ha hecho tan fácil sacarte de mi mente y de mi corazón tú eres a la única que amo y a la que amaré por siempre. Supongo que eres feliz y que has logrado serlo de alguna manera y u otra talvez ya no esté en tu pensamiento, talvez has hecho un hogar al lado de un buen hombre y el hecho de solo imaginarlo me da mucha rabia que no pueda ser yo ese hombre con el quien puedas compartir tu vida; talvez para ti ya no sea importante lo que yo pueda decir o sentir ahora el tiempo ya ha estado pasando y no puedo hacer nada para controlarlo; te busque en cada rincón hubo un tiempo en que desiste en hacerlo pero ahora nada ni nadie me detendrá como sea te encontraré, así que cuídate mucho que estés muy bien hasta que nos veamos. Te Quiere Terry".- que no puede ser –dijo sollozando- aún me ama…me ama –dijo sonriendo de lado- aún así no debe encontrarme mucho menos ahora, no me gustaría que –dijo caminando hacia el closet sacando una pequeña caja de madera, tomándola en sus manos abriéndola y así descubriendo su gran tesoro de donde tomó una pequeña tarjeta de presentación la cual repaso tantas veces como pudo, la decisión definitiva ya había sido tomada; bajo a la estancia tomo el teléfono y marco el número que tenía de memoria- hola siento mucho despertarte a esta hora pero necesito que me ayudes…claro necesito que me hagas un favor –dijo iniciando con su narración.
Chicago
Días después
Annie – que dices, te pidió que.
Archie – si, y sabes aún no lo entiendo.
Annie – y lo vas a hacer.
Archie – no tengo opción o sí.
Annie – bueno, es mi amiga pero creo que nos descubrirán, se dará cuenta es muy inteligente.
Archie – no te preocupes mi amor –dijo dándole un beso corto- no lo haré personalmente pediré que alguien lo haga.
Annie – está bien.
Archie – por lo pronto, seguiremos empacando para ir a Londres.
Annie – si.
New York
Eleanor – que pasa Terry te he notado algo distante y distraído en los ensayos.
Terry – no nada mamá.
Eleanor – estás seguro que no tienes algo que contarme.
Terry – no mamá y aunque lo tuviera no estarías de acuerdo.
Eleanor – entonces se trata de Candy de nuevo.
Terry – si –dijo levantándose de su lugar- por ahora no quiero escuchar tus sermones sobre eso, me voy a dormir –dijo caminando hacia su habitación.
Richard – que pasa con Terrence querida –dijo ingresando al lugar.
Eleanor – no lo sé.
Richard – no parece afectado por lo de Susana.
Eleanor – lo sé, le pedí por lo menos que disimulara un poco pero parece.
Richard – feliz.
Eleanor – más bien liberado, pero aun así le falta algo.
Richard – te refieres a.
Eleanor – si…sí.
Richard – pensé que con lo de la bebé se olvidaría de ella.
Eleanor – nadie va a lograr que lo haga, sea como sea y hagamos lo que hagamos no lo hará.
Richard – se como se siente, el tener impregnada a una mujer en su vida…lo mismo que me pasó contigo.
Eleanor – pero nuestro caso fue diferente, tuvimos a Terry que siempre nos unió de alguna manera u otra…a pesar que estuvimos separados tanto tiempo.
Richard – 18 años…años que fueron una tortura para mí, pero venos ahora estamos juntos de nuevo y esta vez para siempre.
Eleanor – lo sé –dijo acariciando su rostro- solo espero que Terry encuentre esa felicidad también.
Richard – lo hará…lo verás y ahí estaremos siempre para él.
Londres
DOS AÑOS DESPUÉS
Pasaron días, semanas, meses y sin darse cuenta pronto sería el cumpleaños número cuatro de su hermoso hijo, Alex había crecido rápidamente y feliz gracias a los cuidados de sus padres, juntamente con sus tíos, tías y primos; su vida ha sido perfecta; es un buen hijo ayuda a su madre en todo, es el mejor de estudiante de su clase, era el orgullo de toda la familia Andrey volviéndose el favorito de la Tía Elroy para sorpresa de todos. A pesar de su corta edad ya tenía el porte de todo un caballero, su cabello castaño rizado corto, y alguna que otra peca en su rostro que danzaban sin parar con una hermosa sonrisa herencia de su madre...pero esos enormes y hermosos ojos azul zafiro lo delataban tanto, pensaba su madre; quien a sus cortos 21 años ya se había convertido en toda una doctora muy profesional, gracias a la ayuda y el apoyo de Albert quien siempre ha estado a su lado, sin él no hubiera logrado entrar a la universidad y todo lo que ahora tenia se lo debía a él, a su fiel amigo y hermano quien se había convertido en un padre para su hijo.
Después de un larga guardia nocturna de trabajo, al fin salió a encontrarse con su amor, a pesar del frío que se sentía esa mañana de otoño caminaba a su destino feliz, aspirando el aire notando la hermosa alfombra de hojas frente a ella, solo unas calles caminó para llegar al lugar acordado; después de tan solo minutos había llegado, se detuvo por un momento a buscar por el lugar... y a la distancia lo vió, a quien era su razón de vivir, cuando por fin logró divisarlo completamente sonrió, no se movió solo se dedicó a observar a lo lejos a su tesoro, su angelito, su hijo Alex...quien corría por el parque alegremente tratando de volar un cometa, al verlo sus ojos se llenaron de lágrimas de felicidad, por tenerlo en su vida...a un niño tan vivaz y extrovertido como ella, y tan idéntico a su padre hasta en el carácter; pensó por un momento "si tan solo pudiera verlo" se dijo con tristeza, su hijo era tan orgulloso y todo un rebelde sin causa precisamente como él, tal y como cuando lo conoció en el colegio; acto que la hizo sonreír por un momento al recordar esos días; luego se dio cuenta que Alex no estaba solo detrás de él iban sus pequeños primos los mellizos Annabeth y Alistear, el último nombrado así en honor a Stear su primo; hijos de Annie y Archie, luego sonrió al verlos corretear por todo el parque tratando de hacer volar la cometa, cuando una voz la saco de sus pensamientos.
Annie – Candy aquí -dijo moviendo su mano para llamar su atención.
Candy – en seguida voy -dijo acercándose a su amiga.
Annie – te esperábamos -dijo sonriendo.
Candy – siento haberme tardado mucho -dijo dándole un beso en la mejilla.
Annie – no te preocupes.
Candy – gracias por traer a Alex -dijo sonriendo.
Annie – no hay de que, los chicos se quedaron preparando la fiesta para el cumpleañero -dijo mirándolo a la distancia.
Candy – ya imagino que estarán haciendo -dijo haciendo la mueca que la caracterizaba.
Annie – no te preocupes, Lisbeth y Dorothy están con ellos.
Candy – eso es un alivio -dijo sonriendo.
Alex – mamá -dijo corriendo hacia ella, dándole un abrazo.
Candy – cariño mío -dijo abrazándolo fuertemente- te extrañe.
Alex -y yo a ti -dijo deshaciendo el abrazo.
Candy – feliz cumpleaños mi amor -dijo entregándole un obsequio.
Alex – gracias mamá -dijo sonriendo encantadoramente solo como él podría hacerlo.
Stear - Annabeth – hola tía Candy -dijeron al unisonido.
Candy – hola como han estado -dijo sonriéndoles.
Alex – wooaaaww -dijo mientras abría el obsequio- mira Stear mi nuevo automóvil -dijo enseñándole su juguete.
Stear – es muy bonito.
Alex – gracias mami -dijo dándole otro abrazo.
Candy – no tienes porque mi amor -dijo dándole un fuerte abrazo.
Alex – ay mamá me ahogo -dijo sonriendo pícaramente.
Candy – queee -dijo deshaciendo el abrazo.
Alex – solo bromeaba -dijo guiñándole el ojo.
Candy – ayy Alex me asustaste…no juegues así conmigo, eres un travieso.
Alex – lo siento mamá, puedo ir a jugar con mi nuevo juguete.
Candy – claro, solo un momento más...recuerda que tenemos que regresar a casa.
Alex – está bien, vamos Stear.
Candy – esperen no crean que me he olvidado de ustedes -dijo entregándoles unas golosinas.
Annabeth – gracias tía Candy -dijo sonriendo, mirándola con esos ojos azules, para luego darle un beso en la mejilla.
Stear – se ven deliciosos tía Candy, muchas gracias; por eso te quiero -dijo dándole un corto abrazo.
Candy – ya lo creo -dijo sonriendo.
Annie – que ocurrencias -dijo divertida al ver la reacción de su hijo.
Alex – vamos a jugar -dijo para luego salir corriendo deprisa.
Annabeth – espera -dijo tras él.
Annie – no vayan lejos.
Stear – no mamá -dijo corriendo tras su primo.
Candy – vaya si no se parece a Stear -dijo sonriendo de lado.
Annie – si, déjame contarte lo último que ha hecho.
Candy – son solo travesuras de niños Annie.
Annie – esto fue más que una travesura, pero bueno como te fue -dijo caminando hacia una banca que se encontraba bajo un árbol.
Candy – muy bien -dijo sentándose a descansar- hubo mucho movimiento en el hospital…no sabes lo cansada que estoy.
Annie – podrás estar bien para la fiesta.
Candy – claro debo estarlo, mañana será mi día de descanso.
Annie – supongo que no has visto el periódico.
Candy – tú sabes que no lo hago desde hace mucho tiempo; pero porque lo dices -dijo frunciendo el ceño.
Annie – es que la compañía de teatro Stratford vendrá a la ciudad.
Candy – Stratford dices -dijo abriendo los ojos como plato.
Annie – la compañía donde trabaja Terry.
Candy – se que compañía es, pero.
Annie - se presentarán en unos días en la ciudad –dijo interrumpiéndola.
Candy – como dices -dijo nerviosamente- cuando, cómo.
Annie – tranquilízate Candy -dijo tomando su mano, notando el nerviosismo de su amiga- al parecer el elenco viene mañana, y es seguro que.
Candy – que él venga -dijo mirando a su amiga.
Annie – sí…es el actor principal con Karen.
Candy – pediré algunos días de licencia para pasarlo fuera de la ciudad con Alex -dijo agitadamente- no quiero que él.
Annie – pero la tía abuela quiere que vayamos a la función -dijo interrumpiéndola- es más ya están los lugares reservados.
Candy – pero sabes que yo no iría, no quiero encontrármelo...no puedo.
Annie – lo sé, pero creo que no podrás negarte.
Candy – no Annie yo -dijo suspirando- no podré soportarlo tú me entiendes.
Annie – algún día tendría que llegar ese momento no crees.
Candy – Annie -dijo sollozando- sabía que algún día el regresaría a Londres por eso no deseaba venir...Albert me dijo que no habría peligro...no quiero que mi -dijo quedándose en silencio un momento al ser interrumpida por una voz que no había escuchado por mucho tiempo.
Eleanor - Candy...eres tú.
Mientras que en otro lugar de la ciudad.
-Terry´s POV-
Ya casi cinco largos años son los que han pasado desde aquella noche de invierno, en los que han sucedido tantas cosas en mi vida las cuales no han podido hacerme feliz completamente, bueno a excepción del teatro que ha sido mi vía de escape en todo este tiempo, el cuál dejaré muy pronto para cumplir con lo que siempre he temido por ser el descendiente directo al ducado. Al fin después de años de convivir con mi padre hemos llegado a un acuerdo por así decirlo, bueno nos reconciliamos ahora ya somos padre e hijo de nuevo...y no puedo quejarme he vuelto a tener todas las comodidades que siempre tuve; eso si nunca dejo de ir a ver mi pequeño apartamento el que sigue siendo igual...en el que aún siento su presencia, su aroma en mi cama, ese mismo que nunca se ha ido. Dos años atrás después de una intensa lucha por controlar una infección en su prótesis Susana murió , por mucho tiempo me sentí culpable porque no fui bueno con ella no cumplí como debería ser un esposo, pero no podría lastimarla no podría hacerme daño a mí mismo, vivir en un matrimonio sin amor y por obligación ha sido una de las peores cosas que pude haber hecho; me refugiaba en el teatro para no llegar a casa y muchas veces fui en busca de mujerzuelas para saciar mi sed de sexo...sé que no fue lo correcto pero prefería el calor de esas mujeres que acercarme a Susana como hombre; muchos reproches de parte de su madre recibía cada día, sin mencionar que ya era tiempo que les diéramos nietos y creo que esa fue la razón por la que me sentía más incómodo…así que ya sabiendo la situación que estaba afectando a Susana, no me quedo de otra que cumplirle como el esposo que era; además no me hubiera gustado que se fuera de este mundo sin obtener la satisfacción que toda mujer ha deseado con un hombre, y así fue que en una noche de verano llegué a casa borracho como ya se había vuelto costumbre en mí; esa noche iba decidido a hacer lo que debía hacer...ó mejor dicho lo que debí haber cumplido esa noche años atrás; sin pensarlo más entré a la habitación donde dormía Susana le puse el seguro a la puerta, el sonido de eso la hizo despertar volteando su mirada hacia mí...y sin pensarlo más me acerque a ella a pasos agigantados y la besé; momentos después ya le estaba haciendo el amor...bueno eso fue para ella, pero por lo que a mí respecta fue solo una noche más de sexo como cualquiera otra.
Después de la muerte de Susana me sentí liberado, no quiero decir que me sienta feliz porque fue una persona amable pero caprichosa, talvez porque su madre la consintió mucho pero bueno...ahora estoy libre de nuevo, pero aún después de todo sigo atado al recuerdo de mi pecosa el cual ha sido más fuerte que yo haciéndome quebrar en cualquier instante, ella ha estado presente como una sombra...cuantas noches he soñado con su presencia, con tenerla de nuevo en mis brazos; pero pareciera que la tierra se la hubiera tragado a pesar de todo el amor que aún siento por ella tuve que desistir en buscarla, a veces me pregunto cómo estará...si es feliz como nos lo prometimos, porque yo no lo he sido, pero creo que no me gustaría saber si se casó y quien ha sido el afortunado...ya no quiero pensar en eso ahora solo deberé seguir mi vida como lo he hecho, solo espero que ahora pueda hacerlo, después de haber recibido esa nota años atrás todo se derrumbo en mí la posibilidad de tenerla de nuevo se terminó asi que solo me quedo cumplir su voluntad y hacer lo que me pedía, el dolor tan grande que me hizo enterarme de lo sucedido me partío el alma desde esa vez no he podido consiliar el sueño ya que con solo cerrar sus ojos veo su dulce rostro sonriéndome pero ha sido el mejor recuerdo que tengo de ella, y eso me hace feliz pero aún así la extraño como nunca porque se que nunca la volveré a ver. No me puedo quejar en estos últimos años he tenido el amor y apoyo de mis padres, y quien diría la amistad de la odiosa Klaise...mi mejor amiga quien ha estado conmigo desde el principio; hemos compartido tanto en estos años que ahora la considero como si fuera mi hermana...y que decir de Charlie que es como mi sobrina a quien también le tengo un cariño especial; y sobre todo que desde hace tres años tengo a mi lado a alguien tan especial que es mi vida, mi gran amor la pequeña Elizabeth.
-Fin Terry´s POV-
Eleanor – hijo –dijo sacándolo de sus pensamientos- vamos a salir un momento con tu padre, quieres acompañarnos.
Terry – no mamá gracias.
Eleanor – no pensarás pasarte todos estos días encerrado –dijo cruzándose de brazos.
Terry – no –dijo sonriendo de lado- Karen me hizo prometerle llevarla a ver la ciudad.
Eleanor – me parece bien, nos vemos luego.
Terry – claro –dijo cerrando los ojos, recordando aquella desgarradora noticia.
-flash back-
Mucama – la correspondencia señor.
Terry – gracias –dijo tomando los sobres en sus manos.
Karen – al fin se quedaron dormidas.
Terry – gracias por ayudarme.
Karen – no hay de que –dijo sonriendo sentándose al lado de su amigo- algo importante.
Terry – lo mismo de siempre –dijo revisando uno a uno.
Karen – lo siento.
Terry – no te preocupes, era de esperarse.
Karen – talvez nunca se la dio, ya han pasado varios meses.
Terry – si puede ser, pero aun guardo las esperanzas.
Karen – si, que pasa –dijo al ver el semblante de su amigo.
Terry – este sobre –dijo mirándolo detenidamente.
Karen – que tiene.
Terry – está dirigido a mí, pero la escritura –dijo repasándola con los dedos- es a base de un modelo de máquina de escribir no pensé que fueran tan populares.
Karen – ábrelo –dijo emocionada- y así te quitará la duda que tienes.
Terry – duda.
Karen – a mí no puedes mentirme.
Terry – ya lo creo –dijo abriendo el sobre para luego sacar el contenido y leer en voz alta lo que se encontraba ahí; "Señor Grandchester: hemos encontrado su registro en el archivo personal de la señorita Candy White Andrey, lamentamos informarle que la señorita White ha muerto debido a la su voluntad de ayudar al prójimo la trajo al campo de batalla logrando ser una heroína, ya hemos avisado a sus demás familiares, tenga nuestro más sentido pésame"- no puede ser –dijo dejando caer el trozo de papel.
-fin flash back-
Continuará…
