El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.

CAPITULO 8

CORAZONES ENTRELAZADOS

LONDRES

DIEZ AÑOS DESPUÉS

Alexander White Andrey, se escuchó una gruñona voz muy fuerte por todo el lugar, espantando a las aves que estaban posadas en los árboles, hasta el aire se hizo pesado sacando de sus sueños a la persona que se encontraba ahí.

Alex – hermana Claise -dijo incorporándose, se trataba de un joven muy galante, todo un caballero, sus enigmáticos ojos azul zafiro cubiertos con espesas cejas y largas pestañas vueltas, su piel blanca como la nieve, en su rostro una leve marca de pecas, su nariz perfilada, sus pequeños pero perfectos labios, sus manos largas y grandes, su cabello castaño corto el cual ya no tenía aquellos rizos que tuvo de niño.

Hermana Claise – todos estos años y sigues con esos modales, un caballero no debe recostarse de esa manera en la grama, además estás comiendo algo no -dijo frunciendo el ceño, mientras recordaba esa misma escena muchos años antes pero con otra persona.

Alex – lo siento hermana, no sucederá de nuevo -dijo sonriendo de lado.

Hermana Claise – prepárate que no tardarán en venir por ti -dijo para luego seguir su camino dejándolo solo de nuevo.

Alex – si hermana -dijo haciendo una mueca en especial.

Stear – que bueno que nos iremos pronto no -dijo acercándose a su primo.

Alex – se puede saber dónde te metiste -dijo levantando la ceja al verlo.

Stear – no te enojes, solo fui a ver cómo están las chicas -dijo señalando.

Alex – sí, seguro -dijo trepando el árbol.

Stear – que haces, van a retarte.

Alex – no me importa...ya estoy acostumbrado, además ya no regresaré a este colegio nunca más -dijo sonriendo- una aventura más no estaría mal.

Stear – tienes suerte que hayas convencido a tía Candy de llevarte a estudiar a América.

Alex – si...vamos Stear sube -dijo animándolo.

Stear – OK, allá voy -dijo trepando el árbol.

Alex – desde aquí se ve perfectamente la ciudad -dijo sonriendo, al mismo tiempo que el viento acariciaba su cabello- después de tantos años he venido a despedirme de ti -dijo aspirando el aroma de las flores de verano.

Stear – dame espacio -dijo sentándose al lado de su primo- vaya que maravillosa vista.

Alex – sí que lo es, ahora sé porque mamá le gustaba estar aquí.

Stear – la tía Candy te dijo de este lugar -dijo sorprendido.

Alex – sí, aquí se la pasaba con sus amigas cuando estaba en este mismo colegio, dice que la llamaba la segunda colina de pony...y no se equivocó -dijo sin dejar de ver el paisaje, mientras que cerraba por un momento los ojos, recordando aquella colina en América que había conocido en su niñez y que pronto volvería a ver- adiós árbol -dijo acariciándolo para luego notar algo- pero que es esto -dijo frunciendo el ceño al ver un grabado.

Stear – alguien escribió en él -dijo pasando su dedo sobre la marca.

Alex – T y C -dijo mirando fijamente, repasando con su dedo las letras inscritas ahí, las cuales estaban encerradas dentro de un corazón- quien más habrá venido a este lugar y no me di cuenta.

Stear – esta inscripción parece que tuviera muchos años Alex.

Alex – así -dijo notándolo.

Stear – bueno no importa, han pasado muchos estudiantes por este colegio.

Alex – tienes razón -dijo seriamente para luego recordar.


-flash back-

Candy – era mi lugar favorito del colegio, y siempre trepaba el árbol...Clin siempre me esperaba ahí hasta hizo una pequeña cueva donde hizo su casa, después de clases siempre iba a buscarlo.

Alex – en serio...entonces ahora que vuelva será el primer lugar que iré a buscar.

Candy – sí, no sabes cuánto me divertí en la segunda colina de pony –dijo sonriendo ampliamente.

-fin flash back-


Stear – en unas horas vendrán por nosotros -dijo sacándolo de sus pensamientos.

Alex – eehh...si -dijo sin dejar de pensar en lo dicho por su madre- por fin llego el verano, y saldremos de esta cárcel para siempre -dijo suspirando.

Stear – tú regresarás a casa, mientras que yo aún tengo que esperar un año más para poder hacerlo.

Alex- verás que pronto pasará el tiempo, y cuando menos lo imagines estarás de vuelta en América.

Beth – Alex eres tú -dijo una dulce voz, tratando de divisar quien se encontraba en el árbol.

Ann – no me digas que ese es Stear -dijo frunciendo el ceño mirando a su amiga.

Beth – creo que si es tu hermano -dijo sonriendo.

Ann – Stear baja de ahí o te caerás -dijo gritando fuertemente.

Stear – no me digas que debo hacer -dijo respondiéndole de la misma manera.

Beth – Alex -dijo llamándolo nuevamente.

Alex – Beth -dijo mirando hacia abajo- espera un momento enseguida bajo.

Stear – vas con tu noviecita.

Alex – cállate Stear -dijo golpeando su hombro fuertemente.

Stear – espera -dijo tambaleándose de donde se encontraba sentado, no logrando sostenerse- creo que voy a caer -dijo gritando, para luego caer fuertemente en el suelo.

Beth – oohh por Dios -dijo mirando al chico que yacía en el suelo.

Ann – Stear -dijo en un grito.

Alex – Stear -dijo bajando rápidamente, para luego acercarse a su primo- estás bien.

Stear – creo que si -dijo levantándose de donde se encontraba.

Ann – necesitas que te lleve a la enfermería.

Stear – no es necesario.

Ann – cuando aprenderás -dijo moviendo la cabeza a los lados.

Alex – creo que eres mejor para tus inventos que trepando un árbol -dijo sonriendo.

Beth – opino lo mismo -dijo sonriendo- hola Alex -dijo acercándose a él- te he estado buscando –dijo en forma de susurro.

Alex – lo sé, recuerda que es nuestro lugar secreto -dijo en forma de susurro al mismo tiempo que le guiñaba el ojo.

Beth – lo sé -dijo sonriendo- pero Ann venía conmigo así que no pude evitar que no lo hiciera.

Alex – no te preocupes -dijo sonriendo.

Beth - me encanta la vista desde aquí -dijo cerrando por un momento los ojos.

Alex – así es, por eso le llamaron la segunda colina de pony.

Beth – la segunda colina de pony -dijo mirándolo de frente.

Alex – sí, aquí mi madre pasó sus mejores momentos.

Beth – tu madre.

Alex – si.

Beth – papá también estudió aquí talvez debe conocer a tu madre.

Alex – puede ser -dijo sin tomarle importancia.

Beth – bueno he venido a despedirme -dijo de repente.

Alex – tan pronto.

Beth – si, mi madre ya está aquí.

Alex – bien, dale mis saludos.

Beth – volverás a América definitivamente cierto -dijo con melancolía.

Alex – si, mi madre por fin aceptó...estudiaré para ser médico como ella.

Beth – me alegro -dijo sonriendo de lado.

Alex – te voy a extrañar -dijo tomando su mano.

Beth – yo también -dijo sonriendo ampliamente.

Stear – ejem...ejem.

Ann – no molestes -dijo codeándolo.

Beth - pero nos veremos luego...cierto chicos -dijo dirigiendo su mirada a ellos.

Alex – como -dijo mirándolos para luego soltarla de la mano.

Ann – claro que si amiga -dijo acercándose a ella- estaremos en el mismo lugar de siempre -dijo abrazándola.

Stear – podremos planear algo no crees.

Ann – no lo dudo.

Beth – bueno entonces me voy -dijo mirando de nuevo a su amigo- ya vinieron por mi.

Ann – nosotros también nos vamos, papá y mamá nos esperan.

Alex – bueno entonces vamos todos juntos -dijo iniciando la caminata hacia la salida del colegio donde ya eran esperados por sus padres.

Beth – y cómo te sientes el regresar a tu país.

Alex – emocionado y nostálgico -dijo mirándola.

Beth – así -dijo sonriendo.

Alex – me costó mucho convencer a mamá que lo hiciera, además que ya no podría más tiempo estar lejos de ella...solo la veía en mis vacaciones, es la primera vez que nos separamos por mucho tiempo.

Beth – lo imagino, siento lo mismo cuando no veo a papá -dijo suspirando.

Alex – si vuelves a América, visítame si -dijo sonriendo.

Beth – ten por seguro que lo haré.

Ann – bueno amiga te veo luego -dijo dándole un corto abrazo.

Beth – sí, hasta pronto -dijo sonriendo.

Stear – nos vemos pronto en el lugar de siempre.

Beth – claro que si, solo espero que papá no haya cambiado de opinión.

Alex – bueno tengo que despedirme de ti definitivamente -dijo tomando su pequeña mano- hoy mismo volveré a América y no se cuándo regresaré de nuevo.

Beth – me dio gusto conocerte Alex.

Alex – a mi también -dijo dándole un beso en la mejilla- pero esta no es una despedida definitiva, te escribiré.

Beth – está bien -dijo sollozando.

Alex – no llores -dijo dándole un abrazo.

Beth – Alex.

Terry – Elizabeth -dijo gritando fuertemente al verla.

Beth – papá -dijo abriendo los ojos como platos al escuchar su fuerte voz, para luego deshacer el abrazo.

Alex – ehh -dijo mirando a la distancia al hombre que se encontraba ahí.

Beth - creo que es hora que me vaya, nos vemos chicos -dijo alejándose de ellos.

Alex – adiós -dijo moviendo su mano en forma de despedida.

Ann – hasta luego.

Stear – nos vemos luego...ahora vámonos.

Alex – si -dijo mirando al hombre que se encontraba a unos metros de él- parece que su padre es.

Ann – si que lo es -dijo levantando los hombros- bueno eso me ha dicho.

Stear – que esperan, vámonos.

Alex – si –dijo mirando a la distancia.

Beth – mamá -dijo corriendo abrazándola.

Eleanor – hija -dijo recibiéndola felizmente- no sabes cuánto te extrañe.

Beth – yo también -dijo deshaciendo el abrazo.

Terry – que hacías con ese joven -dijo frunciendo el ceño, mirando a la distancia como desaparecía entre la multitud.

Beth – de que hablas, acaso no piensas saludarme...hace mucho que no nos vemos -dijo poniendo las manos en la cintura.

Terry – lo siento, como ha estado mi princesa -dijo dándole un abrazo.

Beth – muy bien -dijo sonriendo- ya te extrañaba...y ansiosa por ir a la villa -dijo deshaciendo el abrazo- en verdad no esperaba verte por aquí.

Terry – lo sé, he venido a pasar un tiempo contigo.

Beth – en serio -dijo sonriendo ampliamente.

Terry – si.

Beth – y vas a llevarme a América.

Terry – América -dijo frunciendo el ceño- de donde sacaste esa idea.

Beth – yo solo decía -dijo levantando los hombros.

Terry – lo pensaré -dijo mirando a su madre- ahora si vas a decirme quien es ese tipo.

Beth – si papá -dijo sarcásticamente- cuando dejarás de tratarme como una niña ya tengo 14 años.

Eleanor – ya Terry...deja tus celos.

Terry – está bien no preguntaré nada más –dijo levantando las manos- es que nunca lo había visto y no me gusto la manera que.

Beth – se despidió de mi -dijo interrumpiéndolo al mismo tiempo que lo miraba fijamente- es que regresa a su casa para siempre, es solo mi amigo primo de mis amigos -dijo señalándolos- los Cornwell.

Terry – que dijiste...Cornwell -dijo sorprendido mirándolos, perdiéndolos a la distancia- cuáles son sus nombres y porque no me habías contado de ellos.

Beth – que te pasa -dijo frunciendo el ceño.

Eleanor – Terry -dijo mirándolo.

Terry – dime -dijo con autoridad.

Beth – bien -dijo sin dejar de mirarlo- son Ann y Stear.

Eleanor – como vas a conocerlos si te la pasas ocupado, siempre estás trabajando.

Terry – Stear -dijo repitiendo sorprendido al escuchar ese nombre- Stear.

Beth – bueno Alistear, pero lo llamamos Stear.

Terry – Alistear Cornwell..Stear -dijo repitiendo de nuevo.

Eleanor – pasa algo.

Terry – no...no nada -dijo en forma de susurro- tienes razón nunca he estado tan al pendiente de sus amigos...pero ahora lo estaré -dijo seriamente.

Beth – además Alex es solo un amigo más -dijo tomándolo del brazo- el único hombre en mi vida eres tú -dijo interrumpiendo los pensamientos de Terry- te quiero.

Terry – y yo a tí -dijo sonriendo para luego darle un beso en la frente- discúlpame que sea tan celoso pero no quiero que alguien te haga daño.

Eleanor – que te parece si le dices la sorpresa -dijo cambiando el tema de la conversación.

Beth – sorpresa -dijo emocionada, mirándolo.

Terry – así es, pasaré todo el verano con ustedes -dijo sonriendo.

Beth – en serio -dijo abriendo los ojos como platos.

Terry – si, y te prometo que la pasaremos muy bien.

Eleanor – Terry trabajo mucho para que pudiera tener vacaciones.

Terry – y que más que pasarlas con ustedes...las he tenido muy descuidadas.

Beth – es la mejor noticia que he tenido en mucho tiempo.

Terry – bien entonces que empiecen las vacaciones -dijo sonriendo, sin poder quitarse de la mente lo dicho por Beth "Cornwell" "Stear" acaso será posible se dijo así mismo- tendré que averiguarlo -dijo en voz alta.

Eleanor – que vas a averiguar cariño.

Terry – nada mamá...vámonos.


Mientras que en otro lugar.

Ann – mamá -dijo corriendo hacia donde ella se encontraba.

Annie – hija mía -dijo recibiéndola felizmente- como has estado.

Ann – muy bien mamá -dijo deshaciendo el abrazo.

Archie – y para mí no hay abrazo.

Ann – claro que si papá -dijo abrazándolo efusivamente- te extrañe.

Archie – yo también -dijo acariciándola.

Stear – hola mamá.

Annie – ven a aquí mi pequeño travieso -dijo jalándolo para darle un abrazo.

Stear – ay mamá me estas lastimando.

Annie – como te extrañe -dijo llenándole de besos el rostro.

Stear – mamá por favor -dijo frunciendo el ceño- ya estoy demasiado grande para que sigas haciendo esto.

Archie – déjalo Annie.

Annie – había olvidado que tiene lo arrogante de su padre -dijo deshaciendo el abrazo.

Alex – tía Annie, tío Archie -dijo sonriendo- como han estado.

Annie – woow mírate Alex -dijo sorprendida- en un año ya te has convertido en todo un hombre, y muy guapo por cierto.

Alex – gracias tía -dijo sonrojándose.

Archie – definitivamente tienes todo el porte de -dijo quedándose en silencio.

Annie – Archie -dijo codeándolo.

Alex – de quién tío -dijo frunciendo el ceño.

Albert – de todo un Andrey por supuesto -dijo tras él.

Alex – papá -dijo sonriendo para luego darle un abrazo.

Albert – como has estado -dijo recibiéndolo.

Alex – muy bien, ansioso por volver a casa y ver a mamá -dijo deshaciendo el abrazo.

Albert – vaya sino has cambiado en este último año -dijo mirándolo fijamente- tu madre se pondrá muy feliz en ver que ya te has convertido en todo un hombre.

Alex – tú también -dijo sonrojándose.

Annie – ya eres todo un joven caballero, supongo que hay muchas chicas locas por ti no -dijo guiñándole el ojo.

Alex – tía Annie -dijo sonriendo- gracias por el alago pero.

Stear – claro Beth -dijo guiñándole el ojo.

Alex – no digas eso, ella es solo una amiga.

Candy – y si hubiera alguna chica rondando a mi bebé no lo permitiría -dijo sonriendo tras él.

Alex – mamá -dijo sorprendido para luego darle un fuerte abrazo.

Candy – hijo querido -dijo abrazándolo hundiéndose en su pecho- no sabes cuánto te extrañe.

Alex – y yo a ti -dijo deshaciendo el abrazo- que haces aquí...pensé que me esperarías en América.

Candy – Albert me convenció en venir a pasar el verano con todos, y heme aquí estoy -dijo abriendo los brazos.

Alex – en serio, entonces no vamos a ir a América.

Albert – después del verano -dijo interrumpiéndolo- regresaremos ahora pasaremos un buen momento en familia que te parece.

Alex – perfecto –dijo sonriendo- pero y tu trabajo mamá.

Candy – me dieron vacaciones -dijo mirando a su amigo.

Alex – que alegría, entonces vamos a estar como en familia de nuevo -dijo mirando a todos.

Candy – así es cariño -dijo tocando el rostro de su hijo, admirando esos enigmáticos ojos azul zafiro que la hacían recordar cada vez que los veía a aquel hombre, a quien años atrás se entregó con amor y al que no ha podido olvidar- estás más alto.

Alex – tú crees -dijo tomando una pose firme.

Candy – claro, yo no me encogí -dijo sonriendo.

Archie – no, es que nunca creciste -dijo sonriendo.

Annie – Archie -dijo codeándolo.

Candy – muy gracioso -dijo poniendo sus manos en la cintura.

Alex – pero así podré abrazarte mejor -dijo abrazándola nuevamente.

Candy – te quiero hijo.

Alex – y yo a ti.

Albert – vamos ya es hora.


Mientras que en la mansión Grandchester

Eleanor – te pasa algo hijo -dijo mirando el semblante de su rostro- desde que llegamos has estado distante.

Terry – no pasa nada mamá -dijo con la mirada perdida hacia el jardín.

Eleanor – no hablaste en todo el camino de regreso a casa.

Terry – tu sabes lo que significa para mi Escocia -dijo suspirando, volteando a ver a su madre.

Eleanor – pero más New York no -dijo mirándolo sonriendo de lado.

Terry – podría decirse que también -dijo suspirando.

Eleanor – hace unos años he querido preguntarte algo.

Terry – años -dijo frunciendo el ceño, para luego voltear a su mirada.

Eleanor – así es, no quise ser inoportuna pero quiero preguntarte algo...es sobre Candy -dijo seriamente.

Terry – y que quieres saber -dijo levantando la ceja- ya te lo conté todo no.

Eleanor – no creo que eso haya sido todo, me hablaste de las horas que conversaron planeando su futuro juntos, pero hay algo más cierto...dime que más pasó esa noche.

Terry – a que te refieres -dijo dándole la espalda.

Eleanor – paso algo más entre ustedes esa noche...bueno quiero decir.

Terry – se lo que tratas de preguntar -dijo interrumpiéndola- no soy un niño tengo 33 años...pero porque lo preguntas, para que quieres saber que hubo entre nosotros, es algo muy personal no crees...además ya fue hace muchos años.

Eleanor – pero no lo has olvidado.

Terry – no -dijo suspirando.

Eleanor - entonces ustedes...esa noche no solo conversaron, ni hicieron los planes que me comentaste.

Terry – no mamá esa noche hicimos el amor.

Eleanor – lo imaginaba -dijo pensativamente- pero porque no me lo contaste cuando sucedió.

Terry – no podría hacerlo, era algo muy personal además ella se había ido sin darme explicación alguna...acaso olvidas que solo me dejo una simple nota -dijo apretando con su mano la cortina que tenía al lado conteniendo su frustración y furia.

Eleanor – ahora entiendo tu desesperación por encontrarla.

Terry – por eso deseaba tanto encontrarla, no sabes lo que sentí al no verla a mi lado esa mañana; siempre soñé con ese momento y...y desapareció así por así, pero nadie entendería no podía decirlo no quería arruinar su reputación me entiendes.

Eleanor – si, pero dime algo te has puesto a pensar en que pudo haber quedado embarazada.

Terry – como dices -dijo volteándose para luego mirar a su madre- no creo que haya sido posible.

Eleanor – te cuidaste, bueno sabes a lo que refiero.

Terry – claro que lo sé, ya no soy un niño.

Eleanor – entonces, tú te cuidaste...porque con Susana tú.

Terry – esto es muy diferente a lo que paso con Susana, solo fue una vez y con ella tuve el cuidado que tenía que tener, porque solo fue una noche de sexo.

Eleanor – Terry no digas eso.

Terry – no te escandalices, tú preguntaste y te estoy respondiendo.

Eleanor – si, pero bueno no me has contestado.

Terry – no lo había pensado, pero creo que no lo hice -dijo nerviosamente- esa noche solo me deje llevar por el amor que sentía por ella, mi deseo de poseerla de que fuera mía -dijo suspirando- pero a qué viene todo esto -dijo frunciendo el ceño- a que quieres llegar.

Eleanor – se que te vas a enojar conmigo por lo que voy a contarte -dijo tras el.

Terry – entonces no me lo digas -dijo dándole la espalda- no estoy de buen humor como para.

Eleanor – vi a Candy -dijo interrumpiéndolo.

Terry – queeeee -dijo sorprendido volteando a ver a su madre- tú la viste.

Eleanor – hace unos diez años más o menos, me topé con ella en el teatro aquí en Londres.

Terry – en el teatro -dijo sin dejar la sorpresa.

Eleanor – fue la vez que la compañía vino a presentar la obra lo recuerdas.

Terry – entonces -dijo abriendo los ojos como platos- era ella...ella estuvo en la función esa noche.

Eleanor – porque lo dices, acaso la viste -dijo sorprendida.

Terry – pensé que era mi imaginación -dijo recordando.


-flash back-

Karen – Terry la función va a empezar ya, Robert esta buscándote como loco.

Terry – está bien, ahora iré.

Karen – solo tienes un minuto.

Terry – entonces que esperamos -dijo tomando la mano a su amiga, para así correr juntos.

Karen – es muy divertido -dijo sonriendo.

Terry – claro que lo es -dijo volteando su mirada a la de su amiga, para luego sentir que tropezaba con alguien.

Señora Elroy – que le pasa.

Terry – lo siento señora -dijo deteniendo su paso.

Señora Elroy – tenga más cuidado -dijo frunciendo el ceño.

Terry – si señora -dijo mirándola fijamente, para luego notar que tras ella se encontraba alguien más- siento las molestias señorita.

Señora Elroy – vamos hija o nos perderemos la función -dijo caminando, seguida por su acompañante quien solo movió la cabeza levemente en forma de saludo...pronto sus ojos zafiro chocaron contra un verde que le pareció conocido.

Karen – que mujer tan rara no -dijo al ver que pasaban a su lado- parece una monja.

Terry – si puede ser -dijo sin dejar de mirarla.

Karen – vamos que se nos hace tarde.

-fin flash back-


Terry – y eso fue lo que pasó.

Eleanor – lo siento hijo...nunca pensé que ella vería a la función.

Terry – es una Andrey tendría que haber estado ahí, como no lo pensé -dijo apretando el puño- era una función de beneficencia donde asistirían todos los ricos.

Eleanor – no hables así.

Terry - como es posible que no me lo hayas dicho en ese momento -dijo furiosamente- tu sabes cuánto tiempo pasé buscándola.

Eleanor – lo sé, discúlpame pero hizo prometerle que no te diría.

Terry – no puedo creerlo -dijo golpeando con su puño la pared- le hiciste una promesa a ella.

Eleanor - pero a lo que quería llegar es que, el día que la vi en el parque no estaba sola.

Terry – que dices -dijo sentir su corazón acelerar- me imagino que se casó -dijo pesadamente.

Eleanor – pues creo que sí, lo que quiero decir es que vi a un pequeño niño que corría hacia donde estábamos, y cuando ella lo vio acercarse se puso muy nerviosa y pálida... y a pesar que el otro joven que se encontraba ahí me dijo que era su hijo, no pude creerlo y cuando le hice el comentario a ella me lo negó, pero aun así estaba nerviosa e insegura, pero lo vi tan idéntico a ti cuando eras pequeño.

Terry – no digas tonterías -dijo frunciendo el ceño- talvez te confundiste.

Eleanor – no lo creo -dijo levantando la ceja- soy tu madre no podría confundir nada.

Terry – entonces tú crees que.

Eleanor – no lo sé hijo, no lo sé.

Terry – no puedo creerlo, después de tantos años.

Eleanor – se que no hay disculpa que valga, pero la vi tan feliz con su esposo.

Terry – esposo -dijo volteando su mirada- has dicho esposo.

Eleanor – si, la vi con él.

Terry – entonces cumplió su promesa -dijo dándole la espalda- y viste como es, quien era.

Eleanor – solo recuerdo que su nombre es William...un poco mayor que ella pero muy buen mozo.

Terry – años mayor que ella -dijo pensativamente- Albert -dijo abriendo los ojos como platos- Albert, William Albert Andrey no puede ser...entonces esa vez que fui a verlo él ya se había casado con Candy -dijo furiosamente- y me lo negó, me negó todo...o sea que ese hijo es suyo y de ella -dijo seriamente- porque no lo pensé antes, él siempre sabía dónde estaba ella, a pesar de todo nunca la abandonaría, no la dejaría sola -dijo así mismo- siempre estuvo con ella, vivieron juntos un tiempo y yo que pensé que -dijo jalando con fuerza la cortina haciéndola caer.

Eleanor – Terry – dijo alertada al ver lo que pasaba- como dices...acaso lo conoces.

Terry – si -dijo con la mano empuñada- era...era mi amigo...y ahora es patriarca de la familia Andrey, lo leí hace muchos años en un periódico -dijo sonriendo de lado- él fue con quien acudí en Chicago aquella vez, fui a preguntarle por ella, pero no fue tan valiente en decírmelo.

Eleanor – tranquilízate hijo.

Terry – como quieres que lo haga, y como no se me ocurrió venir a buscarla a este lugar; a puesto a que ella estuvo en Chicago todo ese tiempo protegida por Albert...entonces vive aquí están en esta ciudad...pero desde cuándo.

Eleanor – lo siento mucho hijo, debí decírtelo cuando sucedió, pero cuando la vi con él pues yo.

Terry – ahora puedes sacarte esa absurda idea de que el niño que viste se parece a mí -dijo interrumpiéndola- ese niño...es su hijo con él -dijo furiosamente.

Eleanor – no puedo equivocarme, cuando se lo mencioné ella.

Terry – no quiero seguir hablado de eso -dijo caminando rápidamente a la salida.

Eleanor – Terry.

Terry – no quiero que nadie me moleste -dijo subiendo a su habitación, para momentos después escuchar el fuerte sonido de la puerta cerrarse.

Beth – que le pasa a Terry -dijo ingresando al lugar.

Eleanor – nada, solo le duele un poco la cabeza...vamos a tomar el té quieres.

Beth – como tú digas.

Continuará...