Hola les dejo otro capitulo que lo disfruten, gracias por sus comentarios no olviden dejar sus reviews se les quiere Angie
El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
CAPITULO 12
VERDADES AL DESCUBIERTO
Alex – a caso esa es -dijo abriendo los ojos como platos, para luego cabalgar hacia donde ella estaba.
Beth – oohh -dijo deteniendo a su caballo- que hermoso lugar...no me había dado cuenta que habia un lugar como este.
Charlie – tienes razón, es un hermoso paisaje. –dijo mirando alrededor.
Alex – Beth -dijo llamándola al mismo tiempo que se acercaba a ellas.
Beth – Alex -dijo volteando su mirada para luego sonreír.
Charlie – es tu amigo Alex -dijo sonrojándose al verlo acercarse.
Beth – sí, lo recuerdas.
Charlie – como no recordarlo –dijo sonriendo ampliamente.
Alex – que haces por aquí -dijo deteniendo la yegua al lado de su amiga.
Beth – salí a cabalgar un poco, recuerdas a mi prima Charlie.
Alex – claro, hola Charlie como estás -dijo sonriéndole.
Charlie – muy bien gracias -dijo sonriendo ampliamente- y tú.
Alex – bien…acaso andan solas -dijo bajando de la yegua, para luego amararla al árbol cerca de ahí.
Beth – si -dijo bajando de su caballo imitándolo.
Charlie – que difícil es…no -dijo tratando de bajar.
Alex – déjame ayudarte -dijo acercándose a ella, tomándola de la cintura bajándola despacio- como fuiste capaz de subirte si le temes –dijo sonriendo de lado fijando su mirada en esos hermosos ojos color miel.
Charlie – lo hice con una escalerilla –dijo sonriendo ampliamente sin dejar de mirarlo- no les temo es solo que estoy falta de práctica.
Alex – ya lo creo –dijo dejándola en el suelo- eso podremos solucionarlo –dijo sonriendo.
Charlie – de veras.
Alex – claro puedo enseñarte si quieres.
Charlie – es una buena idea…gracias -dijo sonrojándose al verlo frente a ella.
Alex – no fue nada –dijo mirándola fijamente.
Beth - y tú que haces por aquí -dijo interrumpiéndolos.
Charlie – lo siento -dijo separándose de él.
Alex – necesitaba tomar un poco de aire fresco -dijo cerrando sus ojos mientras que el cálido viento matutino acariciaba su rostro.
Beth – pasa algo.
Alex – eehh no...nada -dijo abriendo los ojos- que lugar tan hermoso no creen.
Charlie – sí que lo es -dijo poniendo sus manos en la cintura.
Beth – si mucho, cada verano he venido y no me había dado cuenta que existía un lugar como este -dijo suspirando- hagámoslo nuestro lugar especial quieres -dijo mirándolo para luego sonreír.
Alex – si...porque no -dijo tomando su mano.
Terry – Elizabeth Mary Grandchester Beaker -dijo gritando fuertemente, para luego cabalgar rápidamente hacia donde se encontraban.
Beth – Terry -dijo sorprendida.
Charlie – tío Terry -dijo volteando su mirada.
Alex – es tu padre -dijo al verlo acercarse a ellos.
Beth – mi padre -dijo moviendo la cabeza a los lados, para luego soltar su mano.
Terry – que crees que estás haciendo -dijo bajando del caballo.
Beth – solo vine a cabalgar un poco...Charlie vino conmigo.
Terry – te está molestando -dijo mirando fijamente a Alex.
Charlie – no tío Terry -dijo moviendo la cabeza a los lados- solo conversamos.
Alex – me da gusto verlo de nuevo señor -dijo ofreciéndole la mano.
Terry – no puedo decirte lo mismo -dijo mirándolo furiosamente.
Beth – Terry -dijo frunciendo el ceño.
Terry – que intenciones tienes con ella -dijo tomándolo del cuello de la camisa, fijando su mirada en la de él- deje que entrarás a mi casa, te di la confianza de.
Alex – que le pasa -dijo frunciendo el ceño topándose con esa mirada de un azul obscuro tan fuerte llena de furia, pero aun así no lo intimidó- suélteme o lo lamentará -dijo mirándolo de la misma forma.
Terry – me estás amenazando -dijo furiosamente- no estoy de humor para aguantarte.
Alex – tómelo como quiera -dijo interrumpiéndolo sin dejar su postura.
Charlie – ooh por Dios -dijo poniendo su mano en la boca.
Beth – suéltalo Terry -dijo jalándolo del brazo.
Terry – te crees muy valiente -dijo sin dejar de verlo, topándose con unos ojos tan parecidos a los de él pero en ese momento no le tomo importancia.
Beth – ya basta Terry -dijo alzando la voz interponiéndose entre ellos, logrando separarlos- lo siento Alex -dijo mirando a su amigo.
Alex – no te preocupes -dijo acomodando su camisa.
Terry – porque le pides disculpas a este.
Beth – porque es mi amigo -dijo interrumpiéndolo- y nunca me haría daño.
Alex – creo que mejor me voy -dijo caminando para luego montar su yegua- que tengan un lindo día nos vemos luego.
Beth – si, lo siento mucho Alex.
Alex – ya te dije que no tienes por qué preocuparte –dijo sonriendo.
Charlie – hasta luego.
Alex – te veo luego Charlie -dijo guiñándole el ojo.
Charlie – claro -dijo sonriendo ampliamente.
Alex – vamos Viola -dijo iniciando la cabalgata.
Terry – que no se atreva a acercarte de nuevo a tí...ó a ti –dijo señalando a ambas chicas.
Charlie – por favor tío Terry él no.
Beth – tú no puedes prohibirme eso -dijo interrumpiéndola- no eres mi padre -dijo con lágrimas en los ojos.
Terry – es como si lo fuera...solo me preocupo por ti...entiéndelo.
Beth – porque no me dejas en paz -dijo sollozando- mejor ocúpate de tus cosas.
Terry – como dices -dijo sorprendido al escuchar sus palabras.
Beth – déjame sola no quiero verte -dijo corriendo- hasta cuando estarás metiéndote en mis cosas no quiero verte…aléjate de mí –dijo furiosamente al mismo tiempo que corría rápidamente.
Charlie – espera -dijo corriendo tras ella, dejando a los caballos en el lugar.
Terry – espera -dijo levantando su mano- esperen –dijo mirándolas alejarse del lugar- perdóname…perdóname –dijo cabizbajo- sé que no soy como papá –dijo sollozando- prometí cuidar de ti y mamá así que voy a cumplirlo.
Mientras que en otro lugar.
Albert – aún no se ha levantado Candy.
Dorothy – no señor, aún duerme.
Albert – gracias.
Dorothy – con permiso -dijo saliendo del lugar.
Lizzie – que pasa querido.
Albert – diferencias entre madre e hijo.
Lizzie – entiendo...pero pensé que.
Annie – me preocupa verla así.
Archie – que habrá pasado, vas a contarnos Albert.
Annie – y porque Alex salió tan temprano a cabalgar solo.
Albert – bueno.
Lizzie – los niños están arriba -dijo poniendo su mano sobre la de su esposo para darle más confianza.
Albert – bien, les diré...Terry está aquí en Escocia.
Lizzie – acaso él.
Albert – sí –dijo mirando a su esposa.
Annie – queeeee -dijo sorprendida.
Archie – Terry en Escocia pero se supone que no vendría –dijo con sorpresa.
Albert – pero esta vez hizo la excepción -dijo sonriendo de lado.
Archie – Candy sabe esto.
Albert – peor que saberlo, se encontró con él en el bosque.
Annie – no puede ser -dijo poniendo sus manos en la boca.
Lizzie – y ahora que pasará.
Archie – puede encontrarse con Alex y si eso sucede.
Albert – recuerda que desconoce el paradero de su hijo...Candy nunca se lo dijo a Alex tampoco, así que si se encuentran no pasará nada a menos que.
Alex – buenos días a todos -dijo ingresando al lugar- que es lo que mamá no me ha dicho -dijo mirándolos a todos.
Lizzie – mírate que te pasó -dijo cambiando el tema.
Alex – ahh esto -dijo mirando su camisa- es solo que...que me caí del caballo -dijo mintiendo.
Annie – pero estas bien -dijo parándose a su lado.
Alex – si no te preocupes tía Annie -dijo sonriendo- bueno voy a ver a mamá.
Archie – no vas a desayunar.
Alex – no por ahora, los veré luego -dijo saliendo del salón.
Annie – ooh por Dios -dijo poniendo su mano en su frente- casi nos escucha.
Archie – hay que hacer algo para que no se encuentren.
Albert – creo que deberemos hacer lo contrario.
Archie – como dices -dijo sorprendido.
Lizzie – esta vez Albert tiene razón.
Annie – como dices, pero a Candy no le agradará la idea.
Albert – ya he hablado con ella, así que no creo que pase mucho tiempo para que Alex se entere de todo de una buena vez, además que le pedí que hablara con Terry.
Archie – que tú le dijiste que –dijo sin dejar el asombro.
Albert – ahora solo queda en ella, ponerle fin a este embrollo...así que les pido que no se metan…pase lo que pase no interfieran de acuerdo.
Annie – no la podemos dejar sola.
Albert – no estará sola.
Lizzie – creo que es mejor que nos tranquilicemos, y esperar a ver qué sucede...Candy es muy fuerte y decidida sé qué hará lo correcto por su hijo.
Archie – tienes razón, solo nos quedará esperar.
Mientras que en otro lugar.
Eleanor – que pasó -dijo alterada al ver a su hija ingresar a la casa llorando.
Beth – déjame no quiero hablar con nadie -dijo corriendo entrando a su habitación, para luego cerrar la puerta fuertemente.
Eleanor – hija.
Karen – que le pasa -dijo asomándose.
Charlie – tuvo una discusión con tío Terry -dijo agitadamente- voy con ella -dijo corriendo tras ella.
Eleanor – ve hija gracias -dijo preocupada- le dije a Terry no le dijera nada.
Karen – tu sabes que siempre discuten y después están contentos...pero porque no regresó con ella.
Eleanor – no lo sé, pero me va a escuchar -dijo frunciendo el ceño.
Karen – entonces se fue a.
Eleanor – a donde -dijo interrumpiéndola.
Karen – supongo que no le ha contado.
Eleanor – contarme...que.
Karen – de Candy.
Mientras que en la Villa Andrey.
Alex – mamá -dijo abriendo la puerta.
Candy – pasa hijo.
Alex – estas bien -dijo entrando para luego cerrar la puerta notando que todo estaba a obscuras.
Candy – ven mi amor -dijo levantando su mano.
Alex – que pasa, estas enferma -dijo caminando hacia la cama donde ella se encontraba- te sientes mal quieres que te traiga algo o que te vea el doctor.
Candy – no cariño estoy bien –dijo sonriéndole- mi enfermedad no física-dijo titubeando- solo del corazón.
Alex – como dices -dijo tomando la mano de su madre, para luego sentarse a su lado.
Candy – hijo...mi querido hijo -dijo acariciándole el rostro.
Alex – que pasa mamá...me asustas.
Candy – te quiero tanto.
Alex – y yo a ti -dijo dándole un beso en el dorso de la mano.
Candy – discúlpame -dijo sollozando.
Alex – porque.
Candy – por haberte mentido todos estos años.
Alex – mentirme -dijo abriendo los ojos como platos- que quieres decir de que hablas.
Candy – de tu padre.
Alex – mi padre –dijo sorprendido.
Candy – así es…tu padre nunca se fue a trabajar -dijo sin titubear.
Alex – lo sabía él nos abandonó –dijo seriamente.
Candy – no fue así –dijo sollozando- tú lo crees así pero no es cierto.
Alex – queee -dijo sorprendido al escuchar las palabras de su madre- como dices entonces que fue lo que pasó.
Candy – la verdad de todo es que yo fui quien lo abandonó, privándolo de tu existencia todos estos años.
Alex – queee –dijo sorprendido- o sea que tú -dijo mirándola fijamente- me mentiste.
Candy – si hijo –dijo sollozando- y entenderé sino me perdonas.
Alex - entonces no sabe que existo.
Candy – no –dijo moviendo la cabeza a los lados- nunca se lo dije -dijo llorando- tenía miedo yo solo quería protegerte, pensé que sería lo mejor para ti...pero me he dado cuenta demasiado tarde que no es así.
Alex – mamá -dijo sollozando- no entiendo que.
Candy – no sabes el dolor que sentía cuando me preguntabas por tu padre –dijo interrumpiéndolo- así que tuve que mentirte no quería verte triste...mientras yo me desvanecía por dentro cada vez que lo hacía.
Alex – entonces nunca se fue –dijo aún sorprendido.
Candy – no -dijo sollozando- yo fui quien huyo de él...nos hicimos una promesa y debíamos cumplirla, no sabes lo difícil que fue para mí aceptarla...el último día que nos vimos planeamos un futuro juntos, un futuro que no podía cumplirse.
Alex – no puedo creer lo que me dices -dijo mirándola fijamente- que tu hayas hecho eso...que le prometiste...dime que fue.
Candy – que sería feliz sin él -dijo sollozando- y le hice prometer que él haría lo mismo...cada uno tomaría su propio camino para lograrlo.
Alex – pero porque –dijo pasando su mano por su cabello- no entiendo qué tipo de promesa es esa -dijo soltando la mano de su madre, mostrando en su mirada zafiro un dejo de tristeza- es muy absurda, me parece tonta…como dos personas que se aman pueden hacer esa clase de promesa.
Candy – Alex.
Alex – o acaso no lo amaste...no te amaba -dijo con las manos empuñadas.
Candy – claro que lo amé...aún no lo amo -dijo con ojos llenos de lágrimas- y no dudo que él no me amara, esa noche me lo demostró dándome a ti; tu eres el fruto de nuestro amor –dijo acariciándole el rostro- me dio una parte de su vida, de su esencia que veo en ti cada día.
Alex – mamá -dijo acariciando su rostro- no puedo creer que alguien tan buena como tu haya hecho una tontería como esa, que estabas pensando.
Candy – todos me dijeron lo mismo -dijo sonriendo de lado- pero debía hacerlo lo prometí...alejarme de él para que ella fuera feliz.
Alex – ella -dijo frunciendo el ceño.
Candy – por alguien a quien conocí, Susana amaba a tu padre inmensamente casi se suicida por él…no se merecía sufrir.
Alex – cuando vas a dejar de hacer eso Candy -dijo en forma retadora- siempre estas preocupándote por los demás que por ti misma, hasta cuándo.
Candy – te pareces tanto a él -dijo sollozando- sus mismas palabras -dijo así misma recordándolo- tienes su mismo porte, sus ojos -dijo sollozando- tienes muchas cosas de él...hasta en lo rebelde -dijo sonriendo al mismo tiempo que recordaba- Terrence…si Terry te viera estaría orgulloso de ti.
Alex – Terry -dijo sorprendido- Terry -dijo repitiendo nuevamente haciéndosele conocido escuchar ese nombre, pero no le tomo importancia en ese momento.
Candy – que pasa.
Alex - es la primera vez que te escucho pronunciar su nombre.
Candy – lo sé -dijo sonriendo de lado- muchas veces trate de no mencionarlo quería olvidarlo, pero su nombre está grabado en mi memoria, discúlpame hijo sé que debí decirte esto hace mucho espero que no me juzgues yo solo pretendía que estuvieras bien que fueras feliz, tenia miedo que tu padre me alejara de ti, que tú te fueras con él.
Alex – ahora entiendo lo que quiso decir papá con que siempre pones primero la felicidad de otros que la tuya...cuando aprenderás Candy -dijo sonriendo.
Candy – hijo -dijo sollozando.
Alex – no llores más -dijo limpiándole el rostro- sabes que no me gusta verte triste.
Candy – me perdonas.
Alex – no tengo nada porque perdonarte, entiendo que deseabas lo mejor para mí.
Candy – hijo querido -dijo abrazándolo- te quiero no sé qué haría sin ti.
Alex – ni yo sin ti mamá...ni yo sin ti -dijo cerrando un momento los ojos llorando en silencio, la sombra de la ausencia de su padre ahora se esclarecía, ahora entendía el porque del comportamiento de su madre, que nunca se haya casado porque no ha dejado de amar a su padre...pensó en que debería saber más de él, encontrarlo, conocerlo; le preguntaría a su madre pero por ahora no lo haría tenía que darle tiempo para que pasara la tormenta en sus corazones- papá…papá –dijo llamándolo en silencio mientras seguía llorando.
Mientras que en la Villa Grandchester.
Eleanor – después de tantos años, se volvieron a encontrar en este lugar -dijo moviendo la cabeza a los lados.
Karen – así parece.
Eleanor – tú crees que.
Karen – me dijo que la iría a buscar, necesitaba hablar con ella y con.
Eleanor – Albert.
Karen – sí, con él...como los sabes.
Eleanor – me lo dijo hace tiempo...solo espero que no cometa una barbaridad, será mejor que deje las cosas tal y como están.
Karen – no podrá hasta tener una explicación de parte de ella, cuantos años paso buscándola...mientras ella se escondía y no entiendo porque, cuando la conocí en Florida me pareció una buena chica.
Eleanor – escondiéndose -dijo abriendo los ojos como platos- entonces no hay duda.
Karen – de que.
Eleanor – creo saber la razón por la cual estuvo escondiéndose...lo sabía mis sospechas eran ciertas ese día en el parque -dijo recordando- ese niño...su cumpleaños.
Karen – que balbuceas Eleanor -dijo levantando la ceja.
Eleanor – sus ojos -dijo sin dejar su asombro- esa mirada.
Karen – que pasa, no entiendo que estás diciendo.
Eleanor – déjame contarte...hace diez años yo.
Beth – mamá -dijo entrando al lugar interrumpiéndola.
Eleanor – hija.
Beth – discúlpame -dijo sentándose a su lado, para luego abrazarla- no debí hablarte así.
Eleanor – está bien...ahora vas a decirme que paso, que te hizo enojarte así.
Karen – todo bien.
Charlie – mejor -dijo sentándose al lado de su madre.
Karen – van a decirnos que fue lo que pasó.
Beth – Terry casi golpea a Alex.
Eleanor – que dices –dijo sorprendida.
Karen – Alex, pero porque.
Charlie – el tío Terry estaba muy enojado.
Beth – porque cree que Alex es mi novio, y te juro que no es así...lo hubieras visto mamá estaba tan furioso que no parecía él.
Eleanor – pero porque quiso hacerle eso, imagínate si su familia se entera.
Beth – Alex solo es un amigo pero Terry cree que -dijo deshaciendo el abrazo.
Karen – es tu pretendiente.
Beth – sí, pero no me cree.
Karen – solo esta celoso de su hermanita.
Beth – no tiene razón por la cual deba de comportarse de esa manera, mucho menos frente a mis amigos.
Eleanor – recuerda que tú has hecho lo mismo, le has espantado a cualquier cantidad de chicas que se le han acercado, acaso se te olvida.
Beth – claro que no...pero yo no he llegado a los golpes.
Karen – pero has hecho casi las mismas travesuras -dijo sonriendo.
Beth – no me agradaba ninguna que se acercaba a mi hermano -dijo cruzando los brazos- cierto Charlie.
Charlie – si, ninguna es merecedora de ser la novia de mi tío Terry.
Eleanor – y cuando les agradará alguna -dijo mirando a ambas chicas.
Beth – nunca -dijo frunciendo el ceño.
Karen – vaya sino tienen mucho en común -dijo sonriendo.
Beth – bueno talvez -dijo pensativamente.
Karen – talvez que -dijo mirándolas.
Beth – la madre de Alex.
Eleanor – por Dios, como puedes decir eso debe estar casada y.
Beth – no lo está, es viuda...además es muy joven y hermosa, también muy gentil.
Charlie – vaya tengo que conocerla.
Karen – supongo que te cayó muy bien para que pienses en eso.
Beth – la verdad es que si, la vieras es tan linda.
Eleanor – mejor cambiemos el tema quieren, no creo que a Terry le agrade saber que ya le estas buscando novia.
Karen – pero la necesita no -dijo sonriendo.
Charlie – si, talvez se le quita el mal humor -dijo en forma de su susurro a su madre.
Karen – tienes razón.
Beth – sabes le hable muy feo, y me arrepiendo de haberlo hecho.
Eleanor – ambos tiene que hablar y aclarar todo este problema.
Beth – si tienes razón.
Eleanor – lo que me preocupa que dirá la familia de ese chico.
Mientras que en la villa Andrey.
Albert – te sientes mejor -dijo ingresando a la habitación.
Candy – si -dijo mirando hacia el jardín- hemos hablado, le explique, le pedi disculpas por haberle mentido todos estos años...y me comprendió -dijo sonriendo sin dejar de ver a lo lejos a su hijo.
Albert – Alex es un chico muy bueno -dijo parandose a su lado, mientras lo observaba conversando en el jardín con sus primos- te quiere mucho, lo has hecho muy feliz...has sido la mejor madre.
Candy – gracias Albert por hacerme comprender lo equivocada que estaba.
Albert – sabes que siempre estaré para tí.
Candy – gracias.
Albert – entonces todo se arreglo.
Candy – si.
Albert – eso quiere decir que hablarás con Terry.
Candy – si viene a buscarme, lo enfrentaré -dijo firmemente- le diré la verdad.
Albert – no dudo que lo haga, es firme en lo que dice...cuenta con mi apoyo estaré ahí contigo -dijo suspirando- supongo que querrá conocerlo.
Candy – si, y no podré oponerme a que lo vea...Alex ha sufrido mucho por su ausencia aunque no lo demuestre...se parecen tanto -dijo suspirando sin dejar de verlo.
Albert – hasta en lo temperamental -dijo sonriendo- que te parece si vamos afuera.
Candy – está bien pero -dijo quedándose muda sin poder pronunciar una palabra más, su voz se apagó por un instante, un escalofrío la recorrió de pies a cabeza en segundos, todo al notar la persona que se encontraba afuera de la villa.
Mientras que en el jardín.
Ann – entonces ya no estás enojado con la tía Candy.
Alex – no -dijo sonriendo.
Stear – entonces vas a buscar a tu padre.
Alex – no lo sé -dijo moviendo el agua de la fuente con su mano- talvez no se lo espera, no sabe que existo, que caso tendría en hacerlo.
Ann – no digas eso, pero yo que tú lo buscaría.
Stear – tienes que salir de la duda no.
Alex – bueno si...solo espero que no sea como el padre de Beth -dijo sonriendo de lado.
Ann – hablando de eso, Beth nos invitó de nuevo a la villa...irás?
Stear – Charlie estará ahí -dijo codeándolo tratando de animarlo.
Alex – no es necesario que me digas que ella estará ahí –dijo sonriendo de lado- pero ni loco vuelvo a esa casa, menos después de lo que sucedió esta mañana.
Ann – pero porque.
Stear – que pasó.
Alex – su padre es un loco.
Ann – porque lo dices.
Alex – quiso golpearme.
Ann – que -dijo sorprendida.
Stear – porque querría hacer eso.
Alex – porque le di un beso en la mano a Beth, y supongo que él cree que estoy saliendo con ella.
Ann – y que hiciste.
Alex – lo enfrenté –dijo firmemente- si pensaba que tendría miedo se equivoco.
Stear – te admiro eres muy valiente.
Alex – no me voy a dejar intimidar por ese sujeto.
Ann – pero aquella vez parecía ser tan amable.
Alex – parecía -dijo seriamente- lo siento por Beth.
Stear – mejor olvidémoslo, que dicen si vamos al lago.
Ann – buena idea...vamos Alex -dijo jalándolo del brazo.
Alex – no lo sé.
Ann – vamos no te hagas del rogar.
Alex – está bien, vamos -dijo levantándose de su lugar, dando unos pasos topandose con alguien- como usted aquí -dijo levantando la ceja- que quiere.
Stear – es.
Ann – que hace aquí -dijo sorprendida.
Terry – así que tú vives aquí -dijo levantando la ceja- eres un Andrey.
Alex – eso no le incumbe.
Ann – Alex –dijo nerviosamente.
Terry – no he venido a buscarte a ti -dijo caminando hacia ellos acercándose lentamente.
Stear – buenos días -dijo nerviosamente.
Terry – buenos días jovencito...señorita -dijo mirándola.
Ann – señor.
Stear – a quien busca.
Archie – Grandchester -dijo sorprendido al verlo.
Terry – vaya...vaya que sorpresa, han pasado muchos años -dijo caminando hacia él.
Archie – si muchos -dijo sin dejar la sorpresa.
Terry – como has estado -dijo dándole la mano.
Archie – muy bien, como ves –dijo recibiendo el saludo.
Terry – sí, tus hijos -dijo mirándolos a todos- y respecto a eso tengo que hablarte de alguien en especial –dijo mirando de reojo en donde se encontraba Alex.
Archie – no te entiendo -dijo firmemente- pero dime que te trae por aquí.
Terry – he venido a ver a Albert.
Archie – el en este momento.
Albert – aquí estoy -dijo acercándose a ellos- ya has madurado.
Terry – ahora seré tu mejor oponente -dijo sonriendo.
Albert – me alegra saber que estas bien -dijo dándole un corto abrazo.
Terry – a mi también...amigo.
Alex – porque papá abraza a ese hombre...de donde lo conoce.
Stear – no lo sé -dijo levantando los hombros.
Ann – a caso se te olvido que dijo que conocía a papá por el colegio.
Stear – si pero no mencionamos en ningún momento al tío Albert.
Terry – o mejor dicho distinguido Lord Andrey -dijo deshaciendo el abrazo.
Albert – no me gustan las formalidades...sigo siendo Albert.
Terry – lo sé...supongo que sabes porque estoy aquí -dijo cambiando el tema.
Albert – si...ella me lo ha contado todo, te esperábamos.
Terry – asi –dijo sorprendido.
Albert – por supuesto, podemos hablar como en los viejos tiempos no.
Terry - donde está -dijo mirando a todos lados- donde está Candy.
Alex – que...porque menciona a mi madre -dijo sorprendido.
Candy – aquí estoy -dijo tras su protector.
Terry – vaya...pensé que te escondías.
Candy – no soy ninguna cobarde -dijo con los puños cerrados.
Annie – niños vamos adentro, es una conversación de adultos -dijo jalando a los chicos.
Alex – como conoce mi mamá a ese hombre -dijo mirando a su tía Annie.
Annie – bueno.
Terry – así que no eres ninguna cobarde eehh -dijo acercándose a ella- entonces que fue lo que hiciste ese día...acaso no fue un acto de cobardía -dijo mirándola fijamente, de nuevo el verde esmeralda y azul zafiro se encontraron chocando con fuerza mientras que un remolido de emociones se acumulaba en cada uno, el estar de nuevo cerca de ella lo hacía flaquear pero tenía que contenerse y no demostrar sus sentimientos...esos que aún tenía por ella.
Candy – no lo soy -dijo sin dejar de mirarlo, de nuevo apareció ese nerviosismo recorriéndola por todo su cuerpo, su aroma a maderas inundó por completo sus sentidos haciéndola viajar de nuevo hacia atrás recordando aquel invierno, aquella noche fría en la que se habían demostrado cuanto se amaban.
Terry – entonces si no lo eres como le llamas a lo que hiciste -dijo tomándola del brazo, acercándola más a él.
Candy – Terry -dijo respirando con dificultad por la sensación que le provocaba tenerlo tan cerca.
Alex – Terry -dijo sorprendido al escuchar lo dicho por su madre- Terry –dijo repitiendo de nuevo.
Albert – tranquilízate, es mejor que vayamos adentro -dijo poniendo una mano en el hombro de su amigo.
Terry – como me pides que me tranquilice -dijo sin dejar de verla- además tu...tú no eres el indicado para decírmelo -dijo tomándola del brazo.
Candy – que haces -dijo quejándose.
Albert – Terry por favor aquí no.
Alex – no voy a permitirlo -dijo caminando rápidamente hacia donde estaba su madre.
Annie – espera...Alex –dijo tras él.
Candy – hablaremos pero no aquí...ahora suéltame –dijo tratando de zafarse.
Alex – suéltela -dijo tras el furiosamente- suelte a mi madre en este instante o se va a arrepentir el resto de su vida.
Candy – Alex -dijo abriendo los ojos como platos al escuchar las palabras de su hijo.
Terry – como dices...tu madre -dijo sorprendido soltándola de su agarre lentamente quedándose inmóvil por un momento, estaba tan sorprendido que no podía ni respirar normal, ese chico al que detestaba porque tenía toda la atención de su pequeña hermana era su hijo.
Alex – suéltela -dijo interponiéndose entre ellos, quedando frente a Terry- ella tiene quien la defienda.
Candy – por favor hijo -dijo abrazándolo por detrás.
Terry – es...es tu hijo -dijo mirándola por encima del hombro del chico sin dejar la sorpresa, para luego ver a su amigo quien lo veía a los ojos confirmando la respuesta a su pregunta.
Alex – si hace rato nos detuvieron esta vez no será así -dijo tomándolo del cuello de la camisa para sorpresa de todos los que se encontraban presentes.
Albert – detente –dijo sorprendido al ver la acción del chico.
Candy – hijo no lo hagas -dijo llorando- estoy bien.
Alex – no voy a permitir que este hombre te ponga una mano encima -dijo furiosamente.
Candy - detente.
Albert – déjalo Alex.
Alex – no lo haré.
Terry – no creas que no lo haría solo porque está tu madre y tu padre aquí muchachito.
Alex – entonces hágalo –dijo retándolo.
Terry – me estás retando –dijo furiosamente, tomandolo tambien de la camisa.
Alex – tómelo como quiera –dijo sin dejar intimidarse.
Candy – detente, no lo hagas –dijo separándose de su hijo- él...él es tu padre -dijo sin titubear, dejando sorprendidos a todos los que se encontraban ahí.
Continuará...
