El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.
CAPITULO 21
NOCHE DE AMOR
Villa Grandchester
Horas más tarde
Charlie – y entonces si Alex no hubiera llegado no sé qué habría pasado –dijo mirándolo fijamente.
Karen – te dije que tuvieras cuidado –dijo abrazándola.
Charlie – lo tuve es que solo el caballo –dijo deshaciendo el abrazo.
Beth – ya olvidémoslo quieren –dijo interrumpiéndolas- lo importante es que no le pasó nada.
Eleanor – tienes razón hija, pero aun así deberán de tener cuidado de ahora en adelante.
Beth – si, así será.
Karen – gracias Alex por ayudar a mi hija –dijo sonriéndole.
Alex – no hay porque…bueno tengo que irme –dijo levantándose de su lugar- mamá debe estar esperándome.
Eleanor – ve no debes de preocuparla.
Karen – y hablando de preocupaciones donde está Terry, hace mucho que no lo veo.
Eleanor – no ha regresado desde que salió –dijo seriamente- solo espero no le haya pasado nada.
Beth – no lo creo –dijo interrumpiéndola- las malas noticias son las primeras en saberse no, todos lo conocen así que si hubiera pasado algo ya lo habríamos sabido no crees.
Eleanor – tienes razón hija.
Alex – bueno me voy, cuando sepas algo de papá avísame abuela –dijo dándole un beso en la mejilla.
Eleanor – claro que si cariño –dijo sonriéndole.
Alex – nos vemos Klaise –dijo dándole un beso en la mejilla.
Karen – como dices –dijo sorprendida al escucharlo.
Beth – te acompaño a la puerta.
Alex – si, que sigas mejor Charlie –dijo dándole un beso en el dorso de la mano- nos vemos mañana.
Charlie – si claro.
Alex – bueno entonces adiós Eleanor, Karen –dijo haciendo una pequeña reverencia.
Karen – definitivamente eres igual a Terry –dijo levantando la ceja.
Alex – lo se siempre me lo dicen –dijo haciendo la misma mueca que su madre, para luego salir del lugar.
Charlie – bueno voy a dormir –dijo levantándose de su lugar.
Karen – esta bien hija, estarás muy cansada.
Charlie – solo un poco.
Karen – luego te llevaré un té.
Charlie – si mamá –dijo subiendo a su habitación, parecía que volaba sentía como sus pies se movían en armonía al caminar, al mismo tiempo recordaba lo sucedido momentos atrás era tanta su emoción que no podía disimular, bien sabía que le sería imposible dormir no podía dejar de pensar en él y mucho menos en ese beso, y otros pequeños que compartieron durante su cabalgata; momentos después entró a su habitación y entró a obscuras camino hacia la ventana notando la hermosa luna que había sobre un magnifico cielo estrellado; hasta que escucho un pequeño ruido que hizo llamar su atención- pero que –dijo abriendo la ventana notando que pequeñas piedras tocaban el vidrio.
Alex – hola –dijo agitando su mano.
Charlie – Alex –dijo sorprendida- que haces aquí –dijo sonriendo al mismo tiempo que se asomaba para verlo.
Alex – solo pasaba a desearte buenas noches –dijo mandándole un beso volador.
Charlie – gracias –dijo haciendo como si lo tomara en su mano, para luego sonreír ampliamente- buenas noches a ti también –dijo guiñándole el ojo.
Alex – te quiero –dijo sonriéndole galantemente, tal y como lo hacía su padre- nos vemos mañana entonces.
Charlie – si claro –dijo emocionada.
Alex – no se te olvida algo –dijo sonriendo de lado.
Charlie – yo también te quiero –dijo mandándole un beso volador, el cual fue hábilmente atrapado por el chico haciéndola reír con sus ocurrencias.
Alex – tengo que irme, que duermas bien –dijo dándose la vuelta regresando a su camino.
Charlie – eso espero –dijo suspirando- pero creo que no podré hacerlo –dijo sonriendo- no puedo dejar de pensar en lo sucedido –dijo mirándolo cabalgar a la distancia- solo me preocupa algo…como se lo diré a mamá.
Villa Andrey
Candy – vaya…pues muchas felicitaciones –dijo aplaudiendo.
Archie – gracias.
Albert – esto merece un brindis –dijo alzando la copa- por los nuevos miembros de la familia.
Michael – que así sea…salud.
Todos –salud –dijeron bebiendo cada uno de su vaso.
Candy – que habrá pasado con Alex, me dijo que no tardaría.
Michael – seguro no tardará, la llevo a casa –dijo dándole un sorbo a su copa.
Candy – si pero.
Michael – ya no te preocupes –dijo sonriéndole.
Candy – tienes razón, pero viste lo que pasó y.
Michael – si me di cuenta –dijo interrumpiéndola- era de esperarse no…ya es un adolecente, además le encanta esa niña.
Candy – como dices…acaso el.
Michael – me lo confesó hace unos días.
Candy – nunca lo imagine, solo que no se si estoy lista para aceptarlo.
Michael – Alex ya no es un niño.
Candy – lo sé.
Archie – que murmuran ustedes dos –dijo señalándolos.
Candy – nada.
Michael – quiero aprovechar este momento con ustedes para agradecerles –dijo interrumpiendo cambiando el tema- he pasado unos maravillosos días; espero que en algún futuro se vuelvan a repetir.
Albert – claro, encantado tenerte en Escocia.
Lizzie – tendrás que venir el otro año.
Michael – así será.
Candy – el próximo año –dijo suspirando- que será de nosotros el próximo año –dijo así misma.
Villa Grandchester
Alex – puedo hablar contigo un momento –dijo asomándose por la puerta.
Albert – claro hijo pasa –dijo indicándole que entrara.
Alex – gracias –dijo cerrando la puerta tras de sí.
Albert – pasa algo.
Alex – necesito pedirte un consejo.
Albert – un consejo –dijo levantando la ceja- tienes algún problema, ha sucedido algo con Terry.
Alex – no, todo está bien con él…es sobre otra cosa –dijo nerviosamente.
Albert – bien, sentemos entonces –dijo ofreciéndole el lugar- quieres algo de beber.
Alex – si un whisky por favor –dijo sonriendo ampliamente.
Albert – aja ni creas que voy a darte eso –dijo sonriéndole dándole la espalda preparando la bebida.
Alex – si lo sé –dijo sonriendo de lado.
Albert – a tu edad tu padre.
Alex – si lo sé –dijo interrumpiendolo- fumaba, se embriagaba, se peleaba en la calle, anda con mujerzuelas y muchas otras cosas más; pero no te preocupes no he hecho nada de eso.
Albert – eso espero –dijo sonriendo, entregándole un vaso con refresco- todo tiene que llegar de acuerdo a la edad.
Alex – si lo sé, Terry me lo dijo y me dejo muy en claro no seguir si ejemplo –dijo sonriendo de lado.
Albert – me parece bien.
Alex – si, me contó tu pasado y todo lo que hizo; hablamos de hombre a hombre y me explico muchas cosas muy explícitamente si mamá se entera seguro se escandalizará –dijo sonriendo.
Albert – si, tu sabes que Candy aún es muy conservadora…y bien de qué quieres hablar –dijo sentándose frente a él.
Alex – es que yo…bueno –dijo nerviosamente.
Albert – que es lo que pasa.
Alex – me gusta una chica –dijo sin titubear.
Albert – como dices –dijo sorprendido al escucharlo- vaya no esperaba que me dijeras eso, aun eres muy joven.
Alex – tengo 14 lo olvidas.
Albert – claro que no, lo sé es lo que me sorprendió.
Alex - lo sé –dijo sonriendo de lado- primero quise decírtelo a ti, y luego se lo diré a mamá porque no sé cómo decírselo quiero que me ayudes.
Albert – lo haré con gusto, pero cuéntame más; quien es la afortunada en ganar el corazón de mi pequeño rebelde.
Alex – Charlie –dijo sin titubear- bueno quiero decir Charlotte.
Albert - la hija de Karen cierto –dijo levantando la ceja.
Alex – sí.
Albert – ya me lo imaginaba.
Alex – como dices –dijo sorprendido.
Albert – ya me había dado cuenta de tus atenciones con ella, y la manera en que ella te sonreía.
Alex – y como lo supiste.
Albert – me di cuenta cuando se la presentaste a Candy aquel día en el lago; y eso me hizo pensar que te interesaba esa niña.
Alex – la verdad es que sí, me gusta mucho es muy linda no solo físicamente sino como persona.
Albert – lo sé, y que planes tienes.
Alex – pues ya le pedí que sea mi novia y ha aceptado.
Albert – supongo que sabes la responsabilidad y consecuencias de un noviazgo.
Alex – si las tengo muy claras, Terry me lo ha explicado.
Albert – excelente, tendrás que hablar con Karen y Candy para que lo sepan.
Alex – si lo sé, iré a hablarle a Karen mañana mismo y pediré su aprobación, luego le diré a papá…pero antes que ellos está mamá.
Albert – me parece bien –dijo sonriendo de lado- en cuanto a Candy.
Alex – no sé cómo decírselo, tu sabes cómo es ella…aún me ve como si fuera un niño y ya no lo soy.
Albert – sí, has crecido tan rápido –dijo suspirando- sé que no le será tan fácil asimilarlo pero estoy seguro que sabrá entenderte, solo dile lo que sientes y los planes que tienes, se sincero con tu madre y verás que no habrá objeción.
Alex – tú crees.
Albert – si –dijo mirándolo fijamente- entonces es hora de un brindis –dijo levantando su vaso- por ti que ya te has convertido en todo un hombre del cual estoy muy orgulloso.
Alex – gracias por haber estado ahí siempre para mí…siempre seguirás siendo mi padre.
Albert – pase lo que pase siempre estaré contigo, te quiero hijo.
Alex – y yo a ti.
Albert – así que brindo por tu felicidad y una nueva etapa en tu vida...salud.
Alex – y yo brindo por todos mi familia a quienes amo…salud –dijo alzando su vaso.
Villa Grandchester
Horas más tarde
Karen – como aún no ha venido –dijo abriendo los ojos como platos- ya es muy tarde.
Eleanor – estoy muy preocupada –dijo agitadamente- a donde habrá ido sin avisar.
Karen – no pudo ir lejos, anda en caballo talvez se fue al pueblo.
Eleanor – solo espero que no le haya pasado nada.
Karen – quieres que vaya a buscarlo con Mark.
Eleanor – no, solo esperemos un momento si –dijo sentándose en su lugar- si en media hora no aparece, iremos a buscarlo.
Karen – como tú digas, cuanta conmigo.
Eleanor – lo sé y muchas gracias por estar tan al pendiente de Terry.
Karen – no tienes porque, sabes que lo quiero como si fuera un hermano para mi…ha estado en las buenas y en las malas conmigo –dijo sonriendo de lado- inclusive cuando todos me abandonaron, cuando mis padres me dieron la espalda –dijo tristemente al recordar.
Eleanor – no lo digas de esa forma, aunque haya pasado lo que sucedió tú eres parte de nuestra familia, tú también has apoyado a Terry incondicionalmente, gracias a ti ha sido un hombre nuevo.
Karen – no solo por mi –dijo sonriendo de lado- yo ya lo conocí así.
Eleanor – tienes razón, su amor por Candy lo hizo cambiar; ahora solo espero que ese par arregle sus diferencias por el bien de Alex.
Karen – así será ya lo verás –dijo sonriendo de lado.
Villa Andrey
Alex – mamá estás despierta –dijo asomándose por la puerta.
Candy – si pasa hijo –dijo desde el baño- sucede algo.
Alex – que haces –dijo cerrando la puerta tras de sí.
Candy – solo cepillo mi cabello –dijo frente al espejo.
Alex – te ves hermosa mamá –dijo parándose en el marco de la puerta, al mismo tiempo que se cruzaba de brazos.
Candy – gracias cariño –dijo sonriéndole mirándolo a través del espejo- sabes me recuerdas mucho a tu padre cuando era joven, la misma postura, hasta la sonrisa –dijo sonriendo.
Alex – tanto me parezco.
Candy – si mucho.
Alex – y tu nunca dejarás de ser hermosa tal y como papá me lo ha dicho.
Candy - lo dices porque soy tu madre –dijo suspirando, sonriendo en sus adentros el saber que aun lograba hacer sentir así a Terry.
Alex – claro que no, eres la mujer más hermosa que he conocido…como no darse cuenta de eso, no lo digo solo por tu físico sino lo eres de alma y espíritu; pero estoy seguro que muchos te lo han dicho no.
Candy – bueno –dijo nerviosamente dejando a un lado el peine- tu sabes que el único comentario que me interesa es el tuyo.
Alex – y de papá cierto.
Candy – eehh bueno –dijo nerviosamente.
Alex – no es necesario que me lo digas –dijo interrumpiéndola- puedo ver el sonrojo en tus mejillas –dijo sonriendo.
Candy – que cosas dices –dijo bajando la mirada- me alegra que hayas venido necesito hablar contigo –dijo volviendo a su postura.
Alex – si yo también quiero hablarte de algo.
Candy – está bien –dijo saliendo del cuarto de baño, seguida de su hijo- y que quieres decirme.
Alex – las damas primero.
Candy – oh no…ahora será tu turno en hablar primero –dijo sentándose en la orilla de la cama.
Alex – está bien, al mal paso darle prisa no.
Candy – como dices.
Alex – no nada –dijo suspirando- bueno te lo diré sin rodeos.
Candy – te escucho.
Alex – le he pedido a Charlie que sea mi novia y ha aceptado –dijo sin titubear al mismo momento que contenía su respiración cerrando sus ojos por unos segundos, sintiéndose nervioso y temeroso por la reacción de su madre; por segundos estuvo así un silencio total en la habitación se sentía, luego uno a uno muy lentamente abrió los ojos fijando su mirada en la de su madre, quien no pronunciaba ninguna palabra su rostro sereno y serio a la vez, de quien solo escuchaba su respiración agitada sin comprender porque- mamá…mamá estas bien.
Candy – si cariño estoy bien –dijo tomándolo de la mano.
Alex – mamá yo.
Candy – lo sé, ya lo imaginaba…tarde o temprano pasaría no.
Alex – que –dijo sorprendido al escuchar las palabras de su madre.
Candy – estas convirtiéndote en todo un hombre –dijo suspirando, al mismo tiempo que llevaba la mano de él a su mejilla acariciándolo cerrando sus ojos un momento- atento, orgulloso, responsable y tan buen mozo –dijo sonriendo de lado- todo un caballero y tan maduro a pesar de tu corta edad.
Alex – mamá –dijo sollozando.
Candy – estoy tan orgullosa de ti –dijo mirándolo fijamente.
Alex – y yo estoy orgulloso en tener una madre como tú, has sabido formar en mi buenos principios y valores, eso no tiene precio…te quiero mamá.
Candy – y yo a ti –dijo sollozando- no puedo creer que haya pasado tan rápido el tiempo y que ya dejaste de ser aquel pequeño que corría a mis brazos, a quien refugiaba en un abrazo, a quien arrullaba en las noches de tormenta –dijo sonriendo.
Alex – entonces estas de acuerdo que.
Candy – si, que mejor chica para tener el corazón de mi bebé –dijo sonriéndole de lado.
Alex – mamá –dijo abrazándola- gracias por comprender.
Candy – claro que lo comprendo, todos pasamos por esa etapa solo que en ocasiones nos hes difícil como padres aceptarlo –dijo deshaciendo el abrazo.
Alex – lo sé mamá.
Candy – cuídate mucho quieres, y por supuesto cuídala y respétala; sabes el compromiso que significa estar con una chica.
Alex – si lo sé, papá me lo ha dicho todo…y me refiero a todo.
Candy – bueno –dijo sorprendida- pues me alegra que lo haya hecho –dijo acariciándole la mejilla- solo recuerda que tienes que hacer las cosas bien si quieres tener una relación con Charlie, deberás hablar con Karen y.
Alex – si, lo sé mañana mismo iré a hablar con ella.
Candy – quieres que te acompañe.
Alex – claro –dijo sonriendo- me encantará así le diré a papá también.
Candy – bien –dijo limpiándose el rostro.
Alex – y que era lo que querías decirme.
Candy – era sobre lo mismo, porque no pude evitar darme cuenta de lo sucedido en el bosque –dijo sonriendo de lado.
Alex – entonces nos viste –dijo sonrojándose.
Candy – si pero fue sin querer.
Alex – bueno yo.
Candy – pero no te sonrojes, es normal cuando hay amor no.
Alex – si pero, no imagine que tu nos verías.
Candy – ya olvídalo quieres.
Alex – no sé si podré pero trataré.
Candy – bueno es hora de ir a la cama, mañana será un día muy largo.
Alex – si, recuerda que acompañaremos a Michael a la estación.
Candy – si.
Alex – que descanses mamá –dijo dándole un beso en la mejilla.
Candy – buenas noches hijo.
Villa Grandchester
Beth – que tú tampoco puedes dormir –dijo ingresando al lugar.
Charlie – me asustaste.
Beth – lo siento –dijo acercándose a ella- pasa algo.
Charlie – no, solo venia por un vaso de leche…porque siguen levantadas Eleanor y mamá.
Beth – al parecer Terry no aparece.
Charlie – le ha pasado algo.
Beth – no lo creo, pero veo que a ti se te pasa algo.
Charlie – como dices.
Beth – no te hagas, acaso no confías en mí.
Charlie – si claro, es solo que.
Beth – no me digas que te da pena.
Charlie – pues sí.
Beth – anda dime…cuéntame entonces.
Charlie – está bien, Alex me ha pedido que sea su novia y acepte –dijo nerviosamente.
Beth – lo imaginaba –dijo levantando la ceja.
Charlie – como dices –dijo sorprendida por las palabras de su amiga.
Beth – se tardó mucho no.
Charlie – como acaso tú.
Beth – ya lo sospechaba –dijo sonriendo de lado- además los vi en el bosque.
Charlie – nos viste –dijo sonrojándose.
Beth – si, pero no te preocupes no le diré a nadie.
Charlie – está bien, entonces no te molesta que Alex y yo.
Beth – para nada, al contrario me alegra que mi mejor amiga sea la novia de mi sobrino –dijo sonriendo.
Charlie – gracias –dijo sonriendo- pero.
Beth – te preocupa algo más.
Charlie – si, aún no se como voy a decírselo a mamá, de seguro se enojará.
Beth – no lo había pensado…pero aún así.
Charlie – que.
Beth – no creo que diga nada.
Charlie – tu lo crees.
Beth – si, se trata de Alex no de cualquier muchacho…es el hijo de su mejor amigo, no creo que se oponga.
Charlie – tienes razón pero.
Beth – te aseguro que no pasará nada.
Charlie – Alex me dijo que vendría mañana para pedir la aprobación de mamá.
Beth – perfecto, es mejor no crees.
Charlie – bueno si pero.
Beth – solo debemos asegurarnos de que este Terry presente, vendrá con Candy.
Charlie – no lo sé, supongo.
Beth – bien, y dime como fue.
Charlie – de que hablas.
Beth – del beso, dime que se siente –dijo sonriendo.
Charlie – es algo hermoso…es como no se explicarte lo que siento, me hace muy feliz sabes.
Beth – lo sé, Alex es un chino genial...me alegró mucho saber que era mi sobrino.
Charlie – me imagino, pero dime algo.
Beth – que cosa.
Charlie – nunca te llamo la atención Alex…bueno quiero decir no te gustaba para ser tu novio.
Beth – pues no, nunca lo vi de esa forma…aunque –dijo pensativamente- alguna vez noté lo buen mozo que era, pero había algo en él que me hacia sentirme diferente, pero al estar a su lado sentía como si papá fuera el que estaba ahí –dijo suspirando- me sentía protegida, pero no sentía algo más que un cariño de hermano.
Charlie – es en serio.
Beth – si, así que no tienes porque preocuparte; nunca me interesó para novio…bueno que siempre que veía a una chica cerca de él las ahuyentaba –dijo sonriendo.
Charlie – y eran muchas las chicas que lo perseguían –dijo seriamente.
Beth – uuhh muchas, no te imaginas cuantas –dijo sonriendo.
Charlie – mmm ya lo creo.
Beth – no te pongas celosa, eres tú quien se ha ganado su corazón.
Charlie – no estoy celosa.
Beth – jajaja ya lo creo, bueno vamos a dormir no.
Charlie – si tienes razón, pero primero vamos a preguntar por Terry no.
Beth – sí, vamos.
Villa Andrey
Horas más tarde
-Candy's POV-
No logro conciliar el sueño, algo me perturba y no sé qué es…doy vueltas y vueltas sobre mi cama tratando de buscar una posición más cómoda que me haga descansar; empiezo a contar ovejas y no…no funcionó, mejor decido levantarme iré a leer…si eso puede funcionar, abro mi armario y lo primero que veo es una pieza de tela rosa, la tomo en mis manos y solo con hacerlo viajo al pasado en un instante;, a ese día de verano lluvioso, en esa misteriosa villa, con el fuego de la chimenea cobijándonos…ese día que hablamos sin parar el mismo día que me dio esta bata que había dejado Eleanor, que según él había dejado ella en agradecimiento a mí. La he guardado y cuidado por muchos años, seguro que si la viera se sorprendería sigue igual como el día en que me la dio.
-Fin Candy's POV-
Mientras que en otro lugar
-Terry's POV-
No estaba seguro que aceptaría venir, pero igual quise arriesgarme…pensé cada detalle cuidadosamente recordando lo que le gusta, quería demostrarle cuanto la amo y cuanto me importa, que no he logrado dejar de pensar en ella, que sigue metida en mi corazón desde aquella noche de niebla en el barco en ese instante me di cuenta que ya empezaba a quererla; aunque haya sido solo un momento logré impregnarme de ella como nunca imagine que lo haría, son casi las once de la noche supongo que duerme pero aun así no me rendiré; subiré hasta su ventana…creo que volveré a interpretar el papel de Romeo pero solo para ella, estoy nervioso lo sé pero a la vez estoy emocionado el saber que podré estar un momento más con ella.
-Fin Terry's POV-
Villa Andrey
Candy – que libro será bueno –dijo atando la bata, para luego escuchar un sonido proveniente de la ventana- pero que es eso –dijo volteándose caminando hacia el lugar, levantando las cortinas llevándose una gran sorpresa al ver quien se encontraba ahí- Terry –dijo en forma de susurro abriendo los ojos como platos.
Terry – Candy –dijo en forma de susurro, moviendo su mano llamándola tratando de no hacer ruido y llamar la atención de los que se encontraban ahí.
Candy – oohh por Dios –dijo abriendo la ventana- se puede saber qué haces aquí y a esta hora –dijo respondiéndole de la misma forma.
Terry – solo pasaba por aquí hermosa Julieta –dijo sonriéndole- el amor me dijo donde vivías
Candy – como dices –dijo sorprendida, al mismo tiempo que recordaba- estás loco.
Terry – con las alas que me dio el amor, salté el muro y llegue hasta tu ventana –dijo subiéndose por la enredadera.
Candy – Terry –dijo nuevamente sorprendida- vas a caerte –dijo al verlo subir.
Terry – diosa mía, tus ojos son más homicidas que las espadas de veinte familiares tuyos –dijo mientras seguía subiendo al mismo tiempo que seguía subiendo.
Candy – quieres dejar de recitar y tomar las cosas en serio –dijo ofreciéndole su mano al verlo acercarse a ella, para luego ayudándole a entrar a su habitación.
Terry – hermosa Julieta –dijo haciendo una reverencia.
Candy – ya quieres dejar de recitar –dijo cruzándose de brazos.
Terry – noche deliciosa noche –dijo acercándose a ella lentamente- sola…tengo miedo de que, por ser de noche todo esto sea solo un hermoso sueño.
Candy – no es un sueño –dijo pellizcándole las mejillas.
Terry – aauuuccchhh –dijo quejándose, para luego verla que sonreía divertida- no tomas nada en serio cierto.
Candy – tus eres, ahora dime que haces aquí a estas horas de la noche.
Terry – vengo por ti hermosa Julieta –dijo ofreciéndole su mano.
Candy – por mi –dijo levantando la ceja- y soy Candy no Julieta.
Terry – como quieras, y si vine por ti para llevarte al mismo cielo, ven acompáñame.
Candy – Terry no.
Terry – sshhh –dijo poniéndole un dedo en la boca- no hagas ruido todos duermen, y no me digas que no por favor –dijo mirándola fijamente- te prometo que solo será esta noche.
Candy – Terry –dijo nerviosamente al sentirlo cerca de ella, no tuvo que pensarlo mucho porque en verdad si quería ir con él- está bien voy contigo entonces –dijo sonriéndole- pero será solo un momento.
Terry – verás que no te arrepentirás –dijo dándole un sorpresivo beso en la mejilla.
Candy – solo déjame cambiarme quieres.
Terry – así estas perfecta…te queda muy bien la bata que te obsequió mamá.
Candy – gracias, pero no pretenderás que salga así.
Terry – porque no –dijo sonriendo de lado- acaso ya perdiste el sentido de la aventura y diversión.
Candy – bueno.
Terry – vamos la noche nos espera –dijo tomándola de la mano caminando hacia la ventana.
Candy – bajaremos por ahí.
Terry – ayy Candy que te ha pasado, acaso has estado recluida todos estos años.
Candy – claro que no –dijo frunciendo el ceño- ya verás soy experta en esto.
Terry – no lo dudo.
Mientras que en otro lugar de la villa.
Albert – no puede ser –dijo sonriendo al ver a su pequeña salir por la ventana de su habitación, tal y como la recordaba; pero su sorpresa fue más grande al ver quien iba de la mano con ella- pero si es Terry –dijo sonriendo de lado- vaya esos dos que planes tendrán, adonde irán espero que todo se haya arreglado ya –dijo sonriendo de lado.
Lizzie – que pasa querido –dijo al ver el semblante de su esposo.
Albert – nada, mejor duerme –dijo cerrando las cortinas para luego caminar hacia la cama, metiéndose en la ropa.
Lizzie – porque ríes.
Albert – imagínate Candy está huyendo con Terry.
Lizzie – como dices –dijo abriendo los ojos como platos.
Albert – como lo escuchas.
Lizzie – eso quiere decir que.
Albert – supongo que sí –dijo dándole un corto beso a su esposa- vamos a dormir quieres.
Villa Grandchester
Eleanor – no puedo esperar más –dijo levantándose de su lugar.
Karen – te acompaño.
Eleanor – gracias.
Karen – solo iré a ver si las chicas duermen.
Mark – buenas noches –dijo ingresando al lugar.
Eleanor – que bueno que has venido, necesito que me ayudes a encontrar a Terry.
Mark – a eso he venido, el sabia lo preocupada que podría estar por él.
Karen – lo has visto.
Mark – si, he estado con él todo el día.
Eleanor – como dices –dijo sorprendida- que estuvo haciendo para que no viniera todo el día.
Mark – estuvo haciendo algunas diligencias, no puedo darles los detalles pero él está bien.
Karen – y en donde está ahora.
Mark – siento mucho no poder decírselos, es un secreto.
Eleanor – un secreto.
Mark – sí, un secreto…ya no tienen por qué preocuparse no tardará en venir a casa, ahora si me disculpan voy con mi madre.
Eleanor – si ve.
Mark – feliz noche –dijo saliendo del lugar.
Karen – vaya Terry, preocuparte así a ti.
Eleanor – pero que estará pensando…te ha dicho algo.
Karen – no, para nada; solo nos quedara esperar a que nos explique.
Eleanor – si tienes razón.
Karen – ve a descansar lo necesitas; yo estaré al pendiente.
Eleanor – no es necesario que lo esperes, ve a dormir tú también.
Karen – segura.
Eleanor – si vamos –dijo tomándola del brazo, para luego caminar juntas hacia sus respectivas habitaciones.
Continuará…
**Romeo y Julieta, Acto 2, escena 2 bajo el balcón.
