Hola de nuevo, siento mucho la tardanza pero he tenido algunos inconvenientes pero ya estoy de vuelta, muchas gracias por la atención que le han dado a esta historia la cual está a un capítulo de llegar al final, muchas gracias por sus comentarios y sugerencias…no olviden dejar sus reviews que lo disfruten, se les quiere Angie

Advertencia: Este es un capitulo con contenido sexual, apto para mayores de edad; si crees que puede ofender tu forma de pensar abstente a leerlo.

El anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de © Mizuki e Igarashi. Este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; la historia es de mi total inspiración.

CAPITULO 22

PROPUESTA DE AMOR EN UNA NOCHE DE LUNA

Escocia

Candy - pero que es todo esto –dijo al ver una manta sobre el pasto, al lado una cesta con alimentos, una botella de vino y dos copas, juntamente con un ramo de flores y muchas velas alumbrando el lugar; haciendo mágico y romántico el momento.

Terry – recuerdas que me pediste que alguna vez te llevara de picnic –dijo abrazándola por detrás.

Candy – por supuesto que lo recuerdo, no podría olvidarlo –dijo cerrando los ojos por un momento recordando- si pero se supone que debe de ser de día.

Terry – quien te dijo eso –dijo poniendo su cabeza sobre el hombro de ella.

Candy – nadie, pues así es no.

Terry – no necesariamente, la hora no importa…sino compartir un agradable momento y más si es a tu lado.

Candy – Terry.

Terry - pues aquí está –dijo interrumpiéndola, al mismo tiempo que deshacía el abrazo.

Candy – todo esto –dijo sin dejar la sorpresa y ver lo que se encontraba ahí.

Terry – princesa Julieta –dijo haciendo una reverencia- este es su picnic a la luz de la luna.

Candy – hiciste todo esto para mí –dijo mirándolo fijamente.

Terry – si –dijo sonriendo, tomándola de la mano- para quien más sería, sabes me esforcé mucho –dijo orgullosamente.

Candy – no debiste.

Terry – no digas eso…ven siéntate –dijo dándole lugar.

Candy – está bien gracias…este lugar –dijo reconociéndolo inmediatamente.

Terry – sí –dijo sentándose al lado de ella- nuestro lugar –dijo sonriendo galantemente, acercando su rostro al de ella- nuestro lugar –dijo repitiendo de nuevo con suavidad.

Candy – nuestro lugar –dijo suspirando, sintiéndose nerviosa al tenerlo tan cerca.

Terry - lo recuerdas entonces – dijo separándose de ella sirviendo el vino en las copas.

Candy – como olvidarlo –dijo suspirando.

Terry – toma –dijo entregándole la copa.

Candy – gracias pero yo no bebo.

Terry – vamos no seas así…brindemos quieres –dijo sonriéndole.

Candy – porque –dijo tomando la copa en sus manos.

Terry – por nosotros por supuesto –dijo sonriendo ampliamente- porque no he dejado de amarte ningún instante de mi vida –dijo entrelazando su brazo con el de ella- porque me has dado el regalo más grande que un hombre puede desear…por nuestro hijo –dijo alzando la copa- y por muchas cosas más salud –dijo dándole un sorbo a su copa.

Candy – salud –dijo dándole un sorbo a su copa, al mismo tiempo que se sentía conmovida ante la revelación y palabras de Terry.

Terry – te amo pequeña pecosa traviesa –dijo dándole un corto beso.

Candy – Terry –dijo sollozando- hoy no sé si son mis sentimiento o yo los que hablan, sé que algunas veces soy demasiado torpe y no sé nada, pero de algo si estoy muy segura…solo sé que te quiero y que estoy siempre para ti; pero te falle, fracase por mi estupidez y solo he complicado las cosas cuando.

Terry – sshh olvidado quieres –dijo interrumpiéndola- dejemos todo en el pasado…hagamos de cuenta que solo fue un mal sueño quieres –dijo acariciando su rostro.

Candy – crees que será lo mejor.

Terry – sí, me costó mucho trabajo convencerme que así sería; pero también pensé en que no podía dejarte ir de nuevo…ahora era yo el que huía de lo que sentía; también hice muchas cosas peores de las que tu pudiste hacer, cuantas veces busque en otros brazos el consuelo que necesitaba para olvidarte…y ya vez nunca lo logre.

Candy – Terry –dijo sorprendida- no imagine que tú.

Terry – si, si lo hice y muchas veces…además de muchas cosas más que te contaré luego.

Candy – yo también hice cosas malas.

Terry – así y como qué –dijo levantando la ceja.

Candy – me escondí por muchos años, siempre supe que tú me buscabas –dijo sollozando- viví en tantos lugares como no te imaginas…me comprometí con Albert, pero después no pude casarme con él; tu recuerdo me aturdía; además salí con Michael y.

Terry – no me lo recuerdes quieres –dijo seriamente- pero eso no está comparado con nada malo, así que mejor dejamos ese tema para otra ocasión quieres…eso si no olvidare que sigues siendo una pecosa traviesa, no sabes como corri de tras de ti –dijo suspirando- pero ahora estamos juntos en este maravilloso lugar, así que no digas más.

Candy – está bien.

Terry – sabes –dijo entrelazando su mano con la de ella- esa noche en el barco no fue como cualquiera, no podré olvidar la fecha solo sé que coincidimos sin pensarlo –dijo sonriendo de lado- en ese mismo tiempo y en ese lugar...sé que esa noche algo mágico pasó; tus bellos ojos verde esmeralda me atraparon y así ni más me robaste el corazón y ahí de frente los dos sin decirnos nada y con solo mirarnos comenzó nuestro amor; con el tiempo te volviste mi sueño perfecto todo lo que siempre desee lo encontré en ti, tú me cambiaste la vida en todas las formas inimaginables que puedas pensar...tu atención, el sonido de tu voz que endulzan hasta las más duras palabras, esa misma sonrisa que derriba hasta el muro más alto, y esos ojos que iluminaban cualquier camino obscuro; eres tan hermosa por dentro y por fuera como nadie más lo es, en tu interior habita la bondad y amor al igual que muchas más cualidades, cada día y noche pedía volver a verte; pero hoy la palabra amor para mi tiene otro significado y todo me refleja a ti...ahora no tengo más dudas he vuelto a creer en el verdadero amor el que ahora siento por ti…y nunca dejé de sentir.

Candy – Terry –dijo sollozando- yo también te amo, nunca deje de sentirlo…cuantas noches desee estar a su lado, sentir tus manos acariciándome, disfrutar tus besos, escuchar tu voz –dijo acariciándole el rostro- verte a los ojos –dijo dándole un corto beso en cada uno- esos mismos que me hicieron volar hasta el infinito; tocar tu cabello –dijo enredando sus dedos en el castaño cabello de él- amo todo de ti, hasta tu cambio de humor –dijo sonriéndole- nadie más pudo ocupar tu lugar en mi corazón, nadie se acercó a mí en la manera en que tú lo hiciste, nadie me llevo al cielo…solo tú lo hiciste, tú y nadie más quien pudo llenarme de vida dándome el mejor regalo que nunca espere tener…nuestro pequeño Alex –dijo mirándolo fijamente.

Terry – si nuestro pequeño…te amo Candy y por ese amor que siento por ti, quiero que aceptes ser mi esposa –dijo enseñándole un enorme pero hermoso solitario incrustado como una flor posado sobre un aro de color dorado.

Candy – Terry –dijo llorando al ver el anillo.

Terry – quieres casarte conmigo –dijo repitiendo de nuevo sin dejar de mirarla.

Candy – si…si quiero –dijo abrazándolo fuertemente- claro que quiero casarme contigo –dijo llorando- es lo que siempre he deseado, estar a tu lado para siempre.

Terry – no llores preciosa mía –dijo deshaciendo el abrazo, para luego tomar la mano de ella introduciendo en su dedo corazón el anillo como símbolo de amor.

Candy – es hermoso –dijo admirándolo.

Terry – ha estado esperando mucho tiempo por ti, es el que pensaba darte el día que llegaste a New York.

Candy – como dices –dijo sorprendida.

Terry – siempre lo tuve conmigo, esperando el momento perfecto para poder proponértelo…y cuando por fin iba a hacerlo ya no estabas a mi lado.

Candy – Terry yo.

Terry – no digas nada, mejor bésame –dijo acercando su rostro al de ella- futura señora Grandchester.

Candy – ahora me pides que te bese –dijo sonriendo pícaramente.

Terry – sí, te pido permiso.

Candy – pero si nunca lo has hecho –dijo haciendo la mueca que la caracterizaba.

Terry – mmm tienes razón –dijo tomándola por sorpresa, dándole un fuerte beso tan necesitado y soñado para él, ya que por fin su pecosa se convertiría en su esposa; ambos disfrutaban del momento juntos, las caricias no se hicieron esperar; pronto el empezó a desatar la cinta de la bata logrando quitársela dejándola solo en camisón.

Candy – aquí no Terry, alguien puede vernos –dijo jalando la bata tapándose con ella mirando a todos lados.

Terry – no lo creo, me encargue de eso, recuerda que soy el dueño de toda esta área –dijo sonriendo- pero entiendo si no quieres.

Candy – Terry –dijo mirándolo fijamente.

Terry – dime.

Candy – te amo –dijo jalándolo hacia ella, iniciando así de nuevo con los besos y las caricias.

Terry – espera un momento –dijo agitadamente separándose de ella.

Candy – que pasa –dijo poniendo sus brazos sobre su pecho.

Terry – es solo que creo que vamos a necesitar esto –dijo enseñándole una cobija.

Candy – oohh por Dios pero si es.

Terry – si –dijo interrumpiéndola- la misma cobija que tenia aquella noche mi cama en el apartamento de New York –dijo enseñándosela- la he guardado celosamente todos estos años.

Candy – no puedo creerlo, y para que la guardas.

Terry – es muy especial para mí –dijo colocándola sobre ellos- más ahora que sé que fue testigo de nuestro amor y concepción de nuestro hijo.

Candy – Terry –dijo sonrojándose.

Terry – ahora veremos qué tan acertada es –dijo colocándose sobre ella.

Candy – que cosas se te ocurren –dijo sonriendo.

Terry – no digas eso, no sabes si esta también nos dará otro hijo…ya es tiempo no, Alex ya es mayor.

Candy – Terry bueno yo.

Terry – aún somos jóvenes.

Candy – ya no hables más de eso quieres.

Terry – no me digas que te da pena –dijo sonriendo de lado.

Candy - mejor bésame –dijo coquetamente.

Terry – ahora tú me pides que te bese.

Candy – claro –dijo sonriendo.

Terry – está bien como tú digas, esta noche te complaceré y serás solo mía…entiendes mia.

Candy – tuya por siempre.

Terry – entonces que esperamos –dijo sonriendo ampliamente, besándola sin compasión; al mismo tiempo que sus manos viajaban por la curvas del cuerpo de ella, poco a poco fue bajando los tirantes del camisón logrando bajarlo y dejar al descubierto sus senos blancos y sonrosados tan perfectos como los recordaba, se deleito con cada uno de ellos llenándose por completo de su sabor, haciéndola estremecer de pies a cabeza; mientras que ella no dejaba de acariciarlo. Siguió besándola sin parar subiendo a su cuello para luego mordisquear su oreja acto que la hizo estremecer, pronto tomo una de sus piernas colocándola sobre la cadera de él a manera de abrazo; con sus manos subió a su cintura, siguiendo hacia su abdomen hasta su pecho; ella sentía desfallecer ante el acto que él le provocaba dejando escapar un gemido, el volvía a bajar lentamente besando su cuello, sus hombros, su pecho provocando en ella un quejido que hizo encender más el fuego que la consumía por dentro, mientras cerraba los ojos disfrutando del momento, lentamente él fue despojándola de sus pantaletas dejándola completamente desnuda, luego él se separó levemente de ella para quitarse lo que le quedaba de ropa; pronto el coloco su pierna entre las de ella para separarlas con delicadeza, los besos siguieron hasta que sintieron no poder respirar más, las caricias ya se hacían más intensas y sin dejar escapar un solo centímetro de su cuerpo la recorrió sin límites, ambos sintieron un intenso calor que los impregnaba cada vez más; ella encorvo sus caderas hacia él; mientras que después de tanta lucha encontró la entrada a su feminidad quien lo esperaba cálidamente; mientras que ella se aferraba a la espalda del fuertemente enterrando sus uñas al mismo tiempo que sentía dolor y placer; las palabras ya no fueron necesarias, por un largo momento ambos se unieron en un solo ser llegando hasta el cielo, fundiéndose en un abrazo eterno y no más sonido que el de sus voces; de nuevo esa noche y esa misma luna serían los únicos testigos de la entrega de amor que ahí se daría.


Villa Andrey

Al siguiente día

Annie – veamos –dijo mirando la alacena- que hay por aquí…oohh las deliciosas galletas que hace Dorothy –dijo sonriendo, tomando el bote, para luego sirviéndose un vaso de leche, luego tomando un lugar en la mesa.

Alex – quien estará ahí –dijo mirando la luz bajo la puerta, luego se asomo para ver quien era- tia Annie que haces aquí y a estas horas –dijo ingresando al lugar.

Annie – Alex –dijo sorprendida.

Alex – te asuste.

Annie – no estoy bien, más bien que haces tu a estas horas levantado…no podías dormir.

Alex – veo que tu tampoco –dijo sirviéndose un vaso de leche.

Annie – es que me dio hambre –dijo enseñándole la galleta- me parece que este bebé no me dejará descansar –dijo sonriendo para luego acariciar su vientre.

Alex – los mellizos están muy contentos –dijo tomando una galleta.

Annie – si lo sé.

Alex – yo también estoy muy contento –dijo sonriéndole- será como otro hermanito para mi…bueno si tú y el tío Archie me lo permiten.

Annie – por supuesto cariño –dijo tomando su mano- tu sabes que te queremos mucho y que eres importante para nosotros; pero puede ser que en un futuro tengas un hermano o hermana.

Alex – no lo creo –dijo sonriendo de lado- la situación de Terry y Candy no está como para que me den un hermano.

Annie – no digas eso, verás que se arreglaran las cosas.

Alex – tú crees, pero ya solo quedan algunos días y regresaremos a América, ya no hay tiempo.

Annie – tu diciendo que no tienes tiempo, acaso ya se te acabaron las ideas.

Alex – como dices –dijo sorprendido.

Annie – Candy me lo contó todo y aun no creo que no haya nada más que hacer.

Alex – tia Annie yo.

Annie – creo que puedo ayudarte –dijo guiñándole el ojo- ese par de engreídos necesitarán una buena reconciliación, así que este es el plan –dijo iniciando con su narración.


Mientras que en el bosque.

Candy – mmm –dijo moviéndose a un lado.

Terry – pecosa dormilona –dijo sonriendo al verla- pero tendré que despertarte ya va a salir el sol –dijo dándole un beso- despierta hermosa Julieta.

Candy – mmm déjeme dormir un momento más Hermana María –dijo dándose vuelta.

Terry – jaja acaso luzco como ella –dijo divertido- Candy despierta –dijo dándole otro beso.

Candy – mmm donde estoy –dijo abriendo sus ojos lentamente.

Terry – estamos en el bosque, Escocia en verano lo recuerdas –dijo acariciándole el rostro al mismo tiempo que sonreía.

Candy – mmm Escocia –dijo sonriendo ampliamente- verano…en el bosque…bosque –dijo abriendo los ojos como plato, sentándose abruptamente mirando a todos lados, cubriendo su cuerpo con la cobija- oohh por Dios.

Terry – tranquila –dijo sentándose a su lado, para luego darle un beso en el hombro- todo está bien –dijo recostandola sobre su pecho, para luego acostarse sobre el pasto.

Candy – Terry – dijo acariciando su rostro- hemos dormido aquí toda la noche.

Terry – si, y no solo dormido –dijo sonriéndole galantemente.

Candy – Terry –dijo sonrojándose- pero porque no me has despertado.

Terry – eso intentaba pero no dejas de ser tan dormilona –dijo mirándola al mismo tiempo que bostezaba.

Candy – no has dormido.

Terry – no mucho –dijo tocándose el rostro.

Candy – porque.

Terry – tenia miedo de que huyeras de mi nuevamente –dijo suspirando- y no quería despertar de nuevo solo como ese día.

Candy – Terry –dijo abrazandolo- perdóname…no quiero que te sientas así, te amo y no te dejaría nunca más, te prometo que nunca más pasará, no te dejaré nunca más…estaremos unidos para siempre –dijo mirándolo fijamente- porque te amo y no podría vivir más tiempo sin ti.

Terry – yo también te amo –dijo dándole un beso- pero por lo pronto ya es hora de regresar a casa.

Candy – cierto –dijo sentándose abruptamente- en unos minutos saldrá el sol.

Terry – bien, entonces cambiamenos y levantemos este desorden.

Candy – si.


Villa Grandchester

Eleanor – no vino a dormir –dijo cerrando la puerta.

Beth – que pasa mamá…de nuevo te hace preocupar ese tonto.

Eleanor – no le digas así a tu hermano.

Beth – está bien, y entonces no regreso.

Eleanor – no, me parece muy raro nunca ha faltado a dormir en casa.

Karen – talvez se fue a dormir a otro lugar –dijo tras ella.

Beth – tía Karen.

Eleanor – lo siento te despertamos.

Karen – no ya estaba despierta, tengo que salir.

Beth – tan temprano.

Karen – sí, pero volveré para el desayuno, espero que Terry ya este de vuelta también; necesito hablarle.

Eleanor – eso espero, quieres que te lleve el chofer.

Karen – gracias ya lo hice, las veré luego –dijo bajando las gradas.

Eleanor – a donde irá.

Beth – no lo sé –dijo levantando los hombros- vamos a seguir durmiendo quieres –dijo tomándola de la mano- quiero quedarme contigo esta vez como cuando era niña.

Eleanor – está bien…pero sigues siendo una niña.

Beth – si claro –dijo sonriendo.


Villa Andrey

Terry – recuerda que regresaré por ti –dijo dándole un beso.

Candy – si, de lo contrario ahora yo iré a buscarte –dijo sonriendo.

Terry – ve…ya es hora –dijo al notar los pequeños rayos del sol que se colaban por los árboles.

Candy – te amo –dijo dándole un beso.

Terry – yo también –dijo sonriendo, observándola fijamente.

Candy – bien subiré –dijo caminando hacia el lugar.

Terry – necesitas ayuda.

Candy – por supuesto que no –dijo sonriendo- con quien crees que hablas.

Terry – solo decía –dijo levantando sus manos- estaré aquí hasta que estes en tu habitación.

Candy – ok –dijo subiendo la pared hacia la ventana de su habitación con la ayuda de la enredadera que esta ahí.

Terry – que Julieta tan encantadora –dijo al verla trepar con habilidad.

Candy – sshhh calla o despertarás a todos –dijo mientras subias- además me distraes.

Terry – está bien, no diré más –dijo sonriendo, para momentos después logró verla poner los pies sobre el balcón de su habitación- todo bien.

Candy – si –dijo moviendo la mano.

Terry – te amo –dijo enviándole un beso volador.

Candy – yo también te amo –dijo sonriéndole para luego verlo partir.

Alex – mamá estás despierta –dijo abriendo la puerta abruptamente.

Candy – Alex –dijo abriendo los ojos como platos sorprendiéndose al verlo entrar.

Alex – que pasa –dijo acercándose a ella.

Candy – nada es solo que no te esperaba, me sorprendiste –dijo cerrando la ventana tras de sí.

Alex – pero que te pasó –dijo alertado al verla.

Candy – de que hablas –dijo nerviosamente, pasando sus manos sobre la bata y su rostro.

Alex – nada más mírate, estas descalza, tu bata está sucia, tu cabello y esto –dijo acercando su mano quitándole una pequeña hoja del cabello de su madre.

Candy – que –dijo al ver la mano de su hijo.

Alex – además tienes la bata mal atada –dijo frunciendo el ceño- donde andabas Candy.

Candy – solo…solo fui a dar un paseo al bosque –dijo nerviosamente, al mismo tiempo que se dirigía a su cama.

Alex – así…y paseas de madrugada.

Candy – si porque no.

Alex – pues parece que no dormiste en casa.

Candy – porque lo dices.

Alex – tu cama está intacta –dijo señalándole- además –dijo acercándose a ella olfateandola- has bebido.

Candy – solo fue un poco.

Alex – aja entonces no estabas sola, dime con quien fuiste a dar un paseo toda la noche –dijo frunciendo el ceño notándose un poco de enojo en su expresión.

Candy – no tienes porque exaltarte.

Alex – como no quieres que lo haga, pudo haberte pasado algo y…y.

Candy – estoy bien, no te preocupes solo salí a divertirme un momento –dijo interrumpiéndolo.

Alex – a divertirte.

Candy – si.

Alex – y puedo saber con quien.

Candy – bueno, te lo diré pero a su tiempo.

Alex – es alguien que conozco.

Candy – si –dijo estirando su mano para acariciarle el rostro.

Alex – debe ser alguien muy especial para que te diera algo como esto –dijo tomando la mano de su madre, admirando el hermoso anillo que lucia- es un anillo de compromiso no.

Candy – si, lo es…es alguien a quien amo con toda mi alma.

Alex – vas a casarte.

Candy – supongo que no tengo porque mentirte –dijo mirándolo fijamente- aunque me hubiera gustado que fuera una sorpresa.

Alex – una sorpresa –dijo levantando la ceja.

Candy – si, pero veo que estás más ansioso que yo.

Alex – bueno es solo que.

Candy – Terry –dijo sonriendo ampliamente- Terry me ha pedido que sea su esposa.

Alex – como dices –dijo abriendo los ojos como platos al escuchar a su madre- es…es en serio, o me estas jugando una broma.

Candy – claro que no, todo esta arreglado entre tu padre y yo –dijo sonriendo ampliamente.

Alex – en verdad –dijo sonriendo.

Candy – sí.

Alex – es lo mejor que he escuchado –dijo abrazando a su madre- estoy feliz mamá.

Candy – yo también.

Alex – tendrás que darme los detalles, como te lo propuso que te dijo.

Candy – te contaré pero omitiré varias cosas personales –dijo guiñándole el ojo.


Villa Grandchester

Terry – familia estoy de vuelta –dijo alzando la voz escuchándose las palabras por toda la villa.

Charlie – tio Terry eres tú –dijo bajando las gradas al escuchar la voz.

Terry – si soy yo.

Beth – que pasa –dijo caminando aprisa, quien era seguida de su madre.

Eleanor – Terry…hijo has vuelto.

Terry – claro.

Beth – ahh pero si eres tú –dijo bajando las gradas- no sabes lo preocupada que has tenido a mamá.

Terry – lo sé y lo siento.

Eleanor – donde has estado.

Terry – volando con el viento.

Beth – vaya estas de buen humor.

Terry – claro –dijo sonriendo ampliamente- como no podría estarlo.

Eleanor – que bueno que estas bien.

Terry – si lo estoy, necesito decirles algo importante –dijo tomando de la mano a su madre.

Eleanor – así y de que se trata.

Charlie – que pasa –dijo en forma de susurro a su amiga.

Beth – no lo sé –dijo respondiéndole de la misma forma- solo espero que no se haya conseguido otra novia.

Charlie – oohh –dijo sorprendida.

Terry – donde está Karen, me gustaría que todas estuvieran aquí.

Eleanor – salió muy temprano.

Terry – así –dijo levantando- bueno ella se lo pierde…mamá –dijo sonriéndole- querida hermanita –dijo mirándola- adorada sobrina –dijo guiñándole el ojo- quiero informarles que voy a casarme –dijo suspirando.

Todas – queee –dijeron al unisonido.

Beth – a caso es una broma, porque si es así te juro que.

Terry – no…no es una broma, no podría bromear con algo tan serio.

Beth – se te olvida que ya lo has hecho.

Terry – mmm bueno tienes razón pero esta vez es diferente.

Charlie – y que tiene de diferente.

Terry – todo…Candy –dijo sonriendo ampliamente.

Eleanor – oohh hijo –dijo poniendo las manos en su boca.

Terry – sí, es con Candy con quien me casaré muy pronto.

Beth – en serio –dijo sorprendida abriendo los ojos como platos.

Charlie – vaya –dijo sorprendida.

Terry – que no van a felicitarme.

Eleanor – claro –dijo abrazandolo.

Beth – por supuesto, que seas muy feliz hermanito.

Eleanor – me alegro mucho por ti.

Terry – gracias –dijo sonriendo- ven Charlie únete –dijo jalándola hacia el- ya que ahora eres parte de la familia más que nunca –dijo guiñándole el ojo- es momento de un abrazo de mis chicas favoritas –dijo abrazando a todas- las quiero no podría vivir sin ustedes.

Eleanor – ni yo sin ti.

Beth – yo también te quiero mucho papá –dijo sollozando.

Charlie – tio Terry gracias –dijo sonriendo.

Terry – ahora seremos la familia que siempre deseamos ser –dijo sonriendo, quedándose por un instante de esa manera, sintiendo como el tiempo pasa aprisa.

Continuara…