Esperanza azul- inicio de traducción

La mente de un rubio trabaja a velocidades extremas intentando descifrar parte del contenido de las escrituras del cinturón, sus ojeras se hacen notar mientras sus dedos pasan a toda velocidad por el teclado, ¿Cuántas tazas de café ya llevaba en su haber? Sinceramente le importaba poco si así podía mantener alejado a Morfeo unas horas más.

-El poder de Kuuga es para defender a los Linto… cuidado con la luz dorada primero debe adaptar al dragón, al Pegaso, al titán para seguir su fortalecimiento—leyó con atención a lo ya traducido del texto notando el énfasis que se hacía en las tres primeras bestias mitológicas que describían, estaba a punto de cerrar la investigación e ir a dormir unas horas hasta que el móvil a lado de su teclado comenzó a vibrar mostrando el número de cierto castaño

- ¿Diga?—contesto la llamada cuando se escuchó al otro lado de la línea "perdone que lo moleste soy el Inspector Levi nos conocimos en el museo, podría avisar en el colegio que Eren no se presentara"—claro pero dígame ¿le sucedió algo?—"no es nada de qué preocuparse ha estado un poco cansado es todo peleando contra esas criaturas" –inspector Levi apenas termine con una pequeña parte de la traducción porque no mejor vienen mañana y se las muestro—antes de esperar respuesta colgó el teléfono, en verdad merecía dormir aunque fueran unas 3 horas, ante un recuerdo que surco la mente del ojiazul sonrío—me pregunto cuanto aguantara el inspector antes de llevarse la sorpresa de que Eren es un cabezota cuando se trata de su salud-.

La mañana dio se dio paso después de la noche y un joven castaño despertaba de un largo sueño estirándose todo lo que podía sobre el futon y frotando con sus manos los ojos para después mirar alrededor y reparando que en la habitación se oía la clásica melodía del bolero de Ravel, aunque la música parecía incitarle a seguir durmiendo un brazo paso sobre su pecho re acomodándole en el lecho seguido de un simple beso en la mejilla de parte del azabache.

-he hablado con Armin y al colegio para notificar que hoy no irías—dijo Levi antes de acariciar los suaves cabellos del muchacho y morderle suave el cuello, el castaño solo ahogo un suave gemido en sus labios sonrojándose y mirando al mayor a espera de su siguiente movimiento, y para cuando se dio cuenta se estaban comiendo a besos además de caricias tiernas por parte de ambos, aun así se notaba la necesidad de sentir al otro de saber que pasara lo que pasara se encontraba ahí y no era un mero sueño, las caricias subían de tono y los gemidos por parte del castaño y el azabache no se hicieron esperar, la ropa comenzaba a sobrar en ese encuentro de amor.

Las playeras del pijama de ambos fueron las primeras en desaparecer, el sonido de la música clásica iba en aumento así como las pequeñas mordidas de Levi para con Eren oyendo el clamor y las reacciones del mismo, ambos cuerpos se encontraban en la cima y el de ojos verdes decidió ir mas debajo de la espalda del de tés clara acariciando sus glúteos sobre la suave tela de la pijama, sintiendo incomodidad en la zona media de su anatomía sin ser descuidada ya que los dedos del azabache se deslizaron por la zona arrancando un gemido de los labios del castaño y que arquease la espalda, acción que le dio al entendido a Levi que podía continuar.

Tomo con lentitud el elástico del pantalón del pijama bajándolo lentamente mientras besaba el vientre del menor, Eren se encontraba en éxtasis y sin quererlo roso con su rodilla el miembro del mayor sacándole un gemido, al momento de desaparecer los pantalones, Levi comenzó a masturbar a Eren de manera lenta para hacerle llegar aún más lejos en el cielo mientras regresaba a besar sus labios y cuello, el castaño por su parte solo pudo aferrarse a las sabanas continuando la fricción, para cuando unos dedos se acercaron a sus labios los lamio sabiendo perfectamente lo que se venía, un beso basto para distraerle mientras el primer intruso invadía su intimidad siendo los movimientos circulares antes de unirse un segundo dedo y que este empezara a moverse junto al otro en forma de tijeras y suaves estocadas, la música, los sentimientos que sin necesidad de expresarse se hacían presente, en ese momento habían empezado como dos personas que ahora eran una sola, una sola alma, un solo cuerpo, al momento de alejarse los dedos del azabache un simple quejido por parte de Eren se hizo presente indicando que le disgusto dejar de ser estimulado en esa zona.

Levi se retiró el pantalón del pijama y se acomodó entre las piernas del castaño comenzando a introducir su miembro de manera lenta acercándose al oído del mismo para susurrar un leve "te amo" el cual removió todo lo que sentían haciéndose más fuerte a lo cual simplemente hubo una respuesta similar antes de iniciar el movimiento de caderas, suaves arremetidas en su interior, gemidos ahogados en el pecho de su pareja de quien estaba seguro que le protegería aun si no tuviese los poderes de los antiguos, el vaivén se hacía más rápido buscando abarcar mas el interior del moreno mientras este rasguñaba un poco la espalda del de piel tan blanca como la leche, el clímax para eren estaba cerca pero no así para su pareja hasta que una incomodidad se hizo presente en el interior del castaño mientras su próstata era estimulada salvajemente. Era Levi que se encontraba anudando en su interior y el orgasmo los alcanzo a ambos dejándose caer en la cama exhaustos y aun teniendo Eren a Levi en su interior, este último acariciando sus cabellos de la manera más tierna que podía, al acercarse a eren y oler su cabello noto como su aroma y el de él hacían una mezcla perfecta, ahora se pertenecían el uno al otro.

Unas cuantas horas más tarde tanto el castaño y el azabache se encontraban afuera de la casa de Armin, y al momento de bajar del automóvil Eren solamente se tambaleaba sintiendo que su retaguardia le impediría caminar aun.

-te dije que si querías podías quedarte en casa—dijo aun sobándose el cuello donde se encontraba una notoria marca de mordida

-sí y teniéndole que explicar a tus padres el por qué ahora huelo a ti y la música estaba tan alta, yo creo que no—replico el castaño volviendo a besar aquella marca

Al entrar se encontraron con mar de papeles y aun rubio completamente histérico por la cantidad de cafeína en su sistema, a lo cual solo le recordó a Eren a un conejo.

-azul es esperanza—dijo el rubio antes de caer rendido en su silla y empezar a dormir dejando a los dos con cara de no entender demasiado.

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"colores de armadura-despierta el dragón"