Un Cierto Suceso Inesperado.
Notas del autor: si el capítulo anterior me resulto realmente divertido de escribir, como resultado este es mucho más largo que los anteriores, espero que el largo adicional no los moleste, lean y comenten.
Disclaimer: a+bi=p (CosƟ+iSenƟ) =pe^iƟ
Capítulo 7: ¡malditos Paparazis! Parte 1
La mañana de Touma
-¡FUUUUKOUDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Touma corría por su vida por los oscuros callejones de la ciudad a media noche.
Estaba siendo perseguido por Shirai Kuroko... 6 de ellas.
El pobre Touma estaba desesperado, una Kuroko era mala, 6 de ellas, ¿Qué diablos estaba ocurriendo en el mundo?
-¿Dónde huyes Simio? ¡No saldrás vivo después de lo que le hiciste a mi Onee-sama! –logro oír Touma mientras doblaba a la derecha en un callejón.
-¡no huiras! –dijo una Shirai apareciendo justo frente a él.
Touma dio un giro de 180 grados y arranco otra carrera que pondría celoso a un velocista olímpico.
Un par de cuadras más halla vio a Misaka asomándose por una puerta. -¡por acá! –dijo la chica.
-¡gracias Mikoto! ¡Me salvaste! –dijo Touma mientras la puerta se cierra detrás de él.
-yo no soy Mikoto, dice Misaka sintiéndose decepcionada de que el salvador no la reconozca.
-Ah... eres Misaka...Imouto? –dijo Touma bajando un poco la vista y notando que la chica tenía un collar en forma de corazón, solo que su vista bajo un poco más y noto algo que no andaba bien.
-Imouto-san... ¿por qué tu barriga...?
-el hijo del salvador ha estado inquieto todo el día, creo que ya va a llegar al mundo, afirma Misaka mientras acaricia su propio vientre.
-yo no... Ese no es mi hijo...o sí.
-¿que no te acuerdas Kamijou-san? O vamos... ¿cómo te podrías haber olvidado de nosotras? –dijo Fukiose saliendo de las sombras, con el mismo estomago de embarazada que 10032.
-¡Fukiose!
-como siempre, nadie me nota y quedo en las sombras. –dijo Hinegami justo detrás de Fukiose, exactamente en el mismo estado.
-eh! Touma regreso, ¡viva! –dijo Lessar brincando y abrazándose del cuello de Touma por la espalda, o todo lo que podía ya que su barriga no le ayudaba demasiado.
-eh... eh?...eh?!
Cada vez más y más chicas empezaban a aparecer de todos lados todas en el mismo estado, Shokuhou Misaki, Itsuwa, Komoe-sensei, Othinus, las dos hermanas Kumokawa, Kanzaki y la lista sigue.
-ejem... ¿Touma? ¿Podrías explicarme lo que está pasando aquí?
Touma se volteo lo más cuidadosamente que pudo, con 4 chicas embarazadas encima de él, eso fue difícil, y lo que vio fue la cara de rabia reprimida de Misaka Mikoto, un escalofrió terrible recorrió la espalda de Touma.
-te lo explicaría... si supiera lo que está pasando. –dijo Touma esperando que Misaka tuviera piedad.
-Mala. Respuesta. –dijo la chica mientras su cabello se cargaba de electricidad.
Pero antes de que ella lograra electrocutarlo hasta la muerte, las chicas empezaron a dar a luz.
Pequeñas bebes Índex por todos lados vieron a Touma y abrieron sus pequeñas bocas llenas de dientes depredadores. -¡TOUMA TENEMOS HAMBRE! –dijeron todas las bebes Índex a la vez.
-¡Fukouda! –grito Touma cuando todas sus "hijas" lo mordieron a la vez.
Touma abrió los ojos, estaba en su pequeña y fría bañera, estaba solo excepto por su gato calicó, a quien le había dado hambre y había decidido morderlo como diciendo aliméntame o te comeré.
-era solo una pesadilla.
¡Miau!
-sí, Sphynx ahora mismo te doy tu comida. –dijo el chico poniéndose en pie.
Tenía un mal presentimiento, no tenía como imaginarse lo que se le venía ese día.
O...O
Touma y Komoe-sensei llegaron a la escuela juntos, el motivo de ello era que la diminuta profesora había tenido que pasar la noche en la casa de Kamijou, un experimento había salido terriblemente mal en un laboratorio cercano a la casa de Komoe y por ello toda la manzana en que ella vivía había tenido que ser evacuada.
Al entrar a la escuela todos empezaron a dirigirle miradas extrañas a Touma, en un principio el chico creyó que se debían al haber llegado con la profesora favorita de la escuela, pero tan pronto entraron al pabellón principal Komoe dejo al chico y se dirigió a la sala de profesores, mientras Touma se dirigía a su aula, para las clases de matemáticas, y las miradas dirigidas hacia el continuaron.
Había algo raro en estas miradas, algunas eran burlonas, otras... ¿tristes? ¿Compasivas? De todos modos eran miradas raras para el chico quien estaba acostumbrado a que lo miraran con celos o enfado.
"¿Qué diablos está ocurriendo ahora?" –se preguntó el chico, sabiendo que la respuesta a esa pregunta sería el principio de una nueva ola de infortunio.
Al entrar Touma al salón de clases todas las miradas se enfocaron inmediatamente en él, Touma sintió un escalofrió.
-¡¿Qu-qué?! –pregunto Touma nervioso.
Los compañeros del chico inmediatamente desviaron su mirada de él, y fingieron estar en sus propios asuntos.
Touma tomo su lugar en el penúltimo asiento en la fila al lado de las ventanas, el asiento a su lado estaba vacío, Tsuchimikado no había asistido.
Sin Tsuchimikado, Touma se dio la vuelta y encaro a su sonriente amigo de pelo azul, cuando Aogami vio que Touma lo estaba mirando el inmediatamente desvió la mirada, fingiendo que de pronto el techo era la cosa más fascinante del mundo.
-Aogami... ¿Qué está pasando? –pregunto Touma con calma muy controlada.
-de que hablas Kami-yan, no está ocurriendo absolutamente nada en el mundo.
-Aogami... ¿Por qué estas evadiendo mi mirada? –pregunto Touma con la misma voz de antes.
-yo... yo no estoy evadiendo tu mirada Kami-yan... es solo que siempre tengo los ojos cerrados. –respondió Aogami algo nervioso.
Touma permaneció imperturbable. –Aogami... ¿Por qué desde que llegue todos han estado fingiendo que no se han dado cuenta de mi presencia cuando estoy frente a ellos y luego empiezan a murmurar algo cuando les doy la espalda?
-eh... estas paranoico Kami-yan, esos son delirios de persecución.
-Aogami... ¿Por qué estas empezando a sudar?
-yo... es que está haciendo calor aquí, no crees Kami-yan. –contesto Aogami quitándose la casaca del uniforme, en ese momento una ráfaga fría entro al salón e hizo que al pelo azul se le pusiera la piel de gallina.
- Aogami... ¿Por qué estas temblando? –bueno ahora Touma simplemente lo está torturando.
-¡Ya! Basta con esto Kami-yan... yo no quería ser el que te dijera esto pero...
-¡Muy bien chicos! ¡Todos a sus asientos! Empezamos las clases, ahora saquen sus reportes. –dijo la profesora Oyafune, la profesora de matemáticas, entrando al salón de clases, cortando a Aogami, quien soltó un suspiro de alivio.
Touma le dio una mirada de "terminaremos esta conversación más tarde" antes de enderezarse.
Luego de una extraña sección de clases, extraña porque todos de cuando en cuando le echaban una mirada a Touma, "es casi como... ¿están esperando que yo haga algo? ¿Qué?" se preguntó Touma.
Sonó la campana.
-eh, bueno, mejor me apuro o si no se acabaran las cosas buenas. –dijo Aogami levantándose inmediatamente para ir a comprar su almuerzo.
-espera hay. Aogami. –dijo Touma con una voz siséante.
-pero Kami-yan, hoy hay pizza.
-todavía tenemos una conversación que terminar.
-¿Por qué yo Haruhi Suzumiya? ¿Por qué yo? –dijo Aogami elevando su mirada al cielo.
-dime lo que está pasando y todo acabara. –le indico Touma.
-está bien, amigo, mi hermano de otros padres, me duele decirte esto... en serio me duele... tu novia... ella te está engañando. –dijo el chico de pelo azul.
-¡¿QUE?! –grito Touma, todos los que estaban todavía en el salón fijaron su mirada en ellos, pero a Touma no le importaba.
-todos lo han leído en este ciber-periódico, dicen que la railgun tiene una relación secreta tabú con un Skill-Out misterioso y se rumorea que ella quedo embarazada de este sujeto. –le explico Aogami.
Touma entendió lo que estaba pasando, ellos leyeron un tabloide e interpretaron que Misaka lo engañaba ya que él no es un Skill-Out, no paso por su cabeza que en primer lugar era raro que el periódico supiera lo que había pasado con Mikoto y dejo escapar un suspiro de alivio. –uf, por un momento me asustaste, ese ciber-periódico se equivocó, yo soy el padre. –dijo Touma sin pensar en lo que se estaba comprando.
La cara de Aogami quedo como convertida en piedra.
En el salón se empezaron a oír murmullos.
-¿Qué dijo?
¿Acaba de admitir que el dejo embarazada a la railgun?
-¿ese sujeto se acostó con una chica de secundaria y la dejo embarazada? ¿Y está orgulloso de eso?
-valla bastardo.
-¡vamos a lincharlo!
El salón empezó a vibrar como un nido de avispas enfadadas y se llenó de instinto asesino, Touma sintió esta señal para empezar a huir.
-¡NO DEJEN QUE HUYA! –gritaron los compañeros de Touma mientras este salía.
Una turba furiosa dio caza al pobre bastardo desafortunado recordando a las cacerías del monstruo de Frankenstein por los pasillos de la escuela.
-¡¿DE DONDE SACARON LAS ANTORCHAS?! –grito Touma mientras escapaba. – ¡FUKOUDAAAAAAAAAAAAA!
Tan ocupado estaba huyendo de su desgracia que no se dio cuenta que se estaba dirigiendo directamente a la guarida de su más viejo enemigo, las pelotas tiradas en el piso, la cancha de tenis.
Touma inevitablemente piso una pelota fugitiva de uno de los juegos que cayó en el momento y lugar adecuado, se tropezó hacia adelante y termino en una posición y ángulo perfecto, justo debajo de una de las chicas del equipo de tenis.
Touma miro hacia arriba, debajo de la falda de una de las chicas, y eso sello su destino.
-...eh? ¡Aaaaaaaaaah! ¡Un pervertido! –grito la chica.
Y todos los miembros del equipo vinieron a rescatarla, golpeando al desafortunado pelinegro con sus raquetas en la cabeza.
-¡muere pervertido! ¡Muere! ¡Muere!
Touma entonces se entregó a su destino, una muerte a manos de chicas del equipo de tenis, para alguien que había saltado de una fortaleza voladora y había enfrentado a una diosa desbocada, esa muerte parecía extrañamente bien.
-¡las chicas del equipo de Tenis se nos adelantaron! –dijo Aogami, llegando al frente de la turba furiosa.
-¿Por qué ellas siempre se nos adelantan? –se quejó Fukiyose.
O...O
Touma estaba andando por un lugar con mucha luz, infinito en todas las direcciones a las que podía ver y sin rasgos distintivos.
"Así que este es el más halla" pensó Touma, viendo el lugar. ¡No puedo quedarme aquí!, ¡no puedo permitir que Mikoto se convierta en la viuda más joven y hermosa del mundo que ni siquiera se casó! ¡Además no puedo dejar un huérfano!
Después de lo que pareció una eternidad Touma se preguntó: -¿Qué acaso esto no tiene final?
De pronto Touma vio un cartel que no estaba hay antes, el cartel decía: "experiencia cercana a la muerte; ¡ahora un 20% más infinito en todas direcciones!"
-¡Oh vamos! –se quejó Touma. –si aquel que se encarga de la administración karmica del universo está escuchando, permítame volver y a partir de ahora no volveré a quejarme de mi infortunio nunca más. ¿Qué tal eso?
No hubo respuesta
El chico se sentó cansado y cerró los ojos.
-Kami-yan despierta. –escucho una voz Touma.
El abrió los ojos y estaba colgando de cabeza amarrado al hasta de la bandera de la escuela.
-te quedaras acá hasta la salida, para que reflexiones sobre tus acciones. –dijo Fukiyose.
-o vamos chicos, no pueden dejarme colgado aquí.
-lo siento Kami-yan, es la justicia. –dijo Aogami, mientras se retiraban.
-¡oigan!, ¡tengo hambre!, ¡por favor!
Nadie respondió, ya todos se habían ido.
O...O
-me pregunto si vendrán a desatarme. –se preguntó Touma al cabo de un rato. –me pregunto si de verdad me estarán vigilando, seguro Itsuwa esta tan molesta conmigo que esta grabándome mientras estoy de cabeza.
Entonces Touma escucho unos pasos.
Tsuchimikado camino tranquilamente con su sempiterna sonrisa pegada en su cara mirando entretenido al pelinegro. (Nótese que su camisa Hawaiana estaba cerrada.)
-yo~ Kami-yan~ ¿Cómo se ve el mundo desde Australia? Nyah~
-no te burles y bájame Tsuchimikado. –exigió Kamijou.
-¿Quién te hizo esto? –pregunto el espía mientras lo desataba.
-fuente ovejuna podría decirse. –respondió Touma acomodándose la ropa una vez estuvo en el piso.
-¿te duele algo? –pregunto el espía repentinamente serio.
-realmente no.
-qué bueno. –dijo Tsuchimikado apretando el puño y conectando un gancho brutal al abdomen de Touma, el pelinegro perdió el aire y se dobló sobre sí mismo por el dolor.
-desgraciado... ¿Por qué demonios fue eso?
-¡POR QUÉ ERES UN IMBÉCIL BASTARDO HIJO DE PUTA!, ¡DESDE MEDIANOCHE HEMOS ESTADO COMBATIENDO SIN PARAR AL ENEMIGO!, ¡PARECIERA QUE ALGUIEN ESTUVIERA GOLPEANDO UN PANAL DE AVISPAS CON UN PALO!, ¡PERO CLARO... TU NO PODÍAS DEJAR DE JUGAR CON TU PALO HASTA DEJARLA EMBARAZADA A LA RAILGUN!, ¡AUN SABIENDO QUE ESO DESATARÍA UN INFIERNO PARA TODOS!, ¡¿POR QUÉ NO PINTARLE TAMBIÉN UNA DIANA GIGANTE EN SU ESPALDA TAMBIÉN?!, ¡ASÍ ESOS MALNACIDOS TENDRÍAN UN BUEN BLANCO A DONDE DISPARARLE!
Tsuchimikado se detuvo a tomar aire. -¿Qué, no vas a contestar nada? –pregunto ya con la voz más controlada.
-no. –dijo Touma. –tienes razón, fue un imbécil, me merecía ser golpeado, ahora me hare responsable de lo que cause, si es que llego a encontrar a alguien que quiere hacerle daño lo destruiré, nadie se meterá con mi familia.
-no, yo tampoco debí recriminarte por lo que ocurrió, fue un accidente y si los registros médicos de tu novia están en lo cierto entonces ocurrió hace dos meses más o menos y nosotros solo te avisamos hace como cuatro días.
-¿revisaste los registros médicos de Mikoto?
-no cuestiones mis modos de trabajar, yo no cuestionare los tuyos, ¿estamos en paz?
-en paz... por cierto Tsuchimikado.
-¿Qué?
-¡esto!, *clanck* (Touma había intentado golpear a Tsuchimikado del mismo modo que este le había golpeado antes) ¡owwwwwww, hijo de puta! ¡¿Qué diablos tienes bajo esa camisa?!
Tsuchimikado se abrió la camisa revelando un duro chaleco antibalas. –jajajaja, eres demasiado predecible Kami-yan nyah~
Touma no había sentido su mano derecha doler tanto desde que peleo a puñetazos con el golem de Oriana Thompson, resignado el chico soltó un suspiro. –no digas fukouda, no digas fukouda, no digas fukouda.
O...O
La mañana de Mikoto.
Mikoto pasó la noche en los dormitorios de Tokidawai, pese a haber conseguido un permiso para pasar la noche en su propia casa, con cierto sentimiento de nostalgia pensando que pronto dejaría esa escuela, aquella noche no se encontró con Kuroko.
Temprano a la mañana siguiente, Misaka despertó de un sueño turbulento por el sonido de sollozos viniendo de algún lado en la misma habitación.
Lentamente la castaña se incorporó y se dio la vuelta para ver de donde provenían los sollozos.
Sentada en su cama se encontraba Kuroko, en lo que llamaremos uniforme de luto si es que eso existe.
Su clásicas coletas estaban amarradas con lazos negros en vez de los tradicionales rojos, su blusa del uniforme fue remplazada por una negra también, llevaba unos guantes cortos de encaje del mismo color y tenía el delineador corrido, pese a que en Tokidawai no podía usarse tanto maquillaje, alrededor de la cama había dos cajas de pañuelos desechables usados, y sobre su regazo una a medio vaciar.
-¡Kuroko! –se alarmo Misaka por su compañera. -¿Qué paso? ¿Acaso alguien ah...?
-¡han muerto! –se quebró Kuroko al final. -¡han muerto! ¡Han muerto!
Misaka se levantó, fue al lado de la pequeña demonio y la abrazo, empezando a consolarla. –ya Kuroko, deja el dolor salir, todo va estar bien.
El llanto de Kuroko lentamente disminuyo pero no se deshizo el abrazo en el que estaba. Al cabo de un tiempo prudente, Misaka se arriesgó a preguntar. -¿Quién murió Shirai? –pregunto la castaña, mientras acariciaba la cabeza de su amiga.
Kuroko miro a Misaka con ojos temblorosos que golpearon profundo a la castaña, luego dijo con una voz quebradiza: -mis sueños y esperanzas ser yo la que conciba a tu primogénito.
Mikoto se levantó y le dio un coscorrón a la teleporter. Fuerte.
-cielos Kuroko, me hiciste preocuparme por ti por gusto. –dijo Misaka molesta.
-pero Onee-sama, yo debería ser la madre de tus hijos, no tú la madre de los de ese simio.
-empezando porque lo que tú dices es imposi- Mikoto mira a la cama de Kuroko y ve una revista en que se ve una fotografía de una pareja de mujeres sosteniendo al bebe de ambas "maldita seas ciencia. Maldita. Seas." pensó. –ble. Segundo yo amo a Touma, yo tengo a sus hijos. Y tercero tu no deberías... –un momento de revelación la golpeo. -¿Cómo diablos sabes que estoy embarazada?
-Onee-sama...
-¡¿Cómo sabes?! –reclamo Misaka con voz amenazante.
-¡Shokuhou me dijo! –respondió Kuroko asustada.
-¡MISAAKIIIIIIIIII!
Misaka se encerró en el baño y se cambió en su uniforme en cuestión de segundos, para luego salir corriendo con dirección a la residencia Tokidawai en el distrito jardín.
Al llegar habían ya unas cuantas Ojou-samas andando por las calles del distrito pese a que era bastante temprano en la mañana, y las pocas que habían Misaka no podía evitar pensar que la estaban observando, pero ella disipo ese sentimiento de su cabeza.
La guardiana del dormitorio de Tokidawai en distrito jardín era mucho menos aterradora que la del distrito 7, y de hecho, la presencia enfurecida de la railgun fue bastante para intimidarla.
Misaka subió como un rayo hasta el 4 piso del dormitorio, llego a una cierta puerta, y la pateo tan fuerte que la derribo.
-¡SHOKUHOU MISAKI, TE VOY A MATAR! –grito Misaka enfurecida cuando noto que Misaki no estaba en la habitación.
Pero nadie respondió, Misaka se dio el tiempo de mirar a los habitantes y encontró que había dos chicas de primer año, en una sola cama, una sobre otra, en una posición bastante comprometedora, las dos brincaron se cubrieron con las sabanas y empezaron a temblar.
-... este... chicas, ¿y Shokuhou Misaki? –pregunto Misaka de modo cortes a las dos pobres chicas quienes temblaban aterradas.
-¡no-no la conozco Railgun-sama! –grito aterrada una de las chicas.
Misaka dirigió su mirada a la otra chica.
-la-la-la- lalala-
-¿La...? –le pregunto Misaka para que continuara.
-la reina de Tokidawai... se graduó el año pasado. –dijo la otra chica con una voz muy pequeña.
-¡POR FAVOR NO NOS ASESINE RAILGUN-SAMA! –gritaron las dos chicas a la vez, pero Misaka las ignoro.
-... debí pensar en ello, ¿tienen alguna idea de dónde puedo encontrarla?
Las dos chicas sacudieron la cabeza negativamente.
-está bien, siento mucho haber interrumpido, pueden continuar, chao. –dijo Misaka saliendo de la habitación, dejando a las dos chicas paralizadas, pensando en que era lo que acababa de ocurrir.
Misaka empezó a bajar las escaleras, pensando en cómo podría encontrar a Misaki, tal vez preguntarle a alguna de las miembros que todavía quedaran de su camarilla, en ese momento oyó una risa muy fuerte a sus espaldas.
Una chica de primer año, su cabello rubio claro ondulado hasta la altura de los hombros, sujeto con un lazo azul, ojos azul vibrante, con una mirada de determinación y desafío, chaparrita y de cuerpo infantil, una sonrisa desafiante en su cara redonda, sus manos en la cintura y el pecho inflado en una pose que a Misaka le recordó al número 7, parada en la parte alta de las escaleras mirando hacia abajo a la railgun.
-JAJAJAJA ¡RAILGUN SEMPAI CREE QUE PUEDE VENIR Y ROBARME MI TERRITORIO! ¡GENIAL, ESTA SERA MI PRIMERA BATALLA DE NIVEL 5 Y CUANDO TE DERROTE...!, ¡OYE NO ME IGNORES!
Misaka siguió avanzando sin prestarle atención a la chica ruidosa.
La chica bajo muy rápido las escaleras y se paró tapando el camino de la castaña.
-¡JAJAJAJA, NO PODRAS HUIR TAN FACIL DE MI!, ¡RAILGUN TE RETO A UN DUELO! –dijo la chica apuntando con un dedo a Misaka.
-mira niña, es muy dulce que creas que puedes enfrentarme pero estoy con prisa, por favor déjame pasar. –pidió Misaka.
-¡no me digas niña, yo soy una nivel 5!, ¡la poderosa Yuki Onna, Frozen Shard!
-¿Tokidawai tenía una nueva nivel 5? Pregunto Misaka realmente sorprendida.
-¿no habías oído hablar de mi?...pero... soy la nueva número 8 desde anteayer, incluso salí en las noticias.
-no, no había oído nada.
La chica cayó al suelo envuelta en un aura depresiva. –no puede ser, por que los otros niveles 5 me siguen ignorando.
-oye amiga, lo siento, eh tenido una semana muy agitada, no es tu culpa que no te conociera.
-no me des tu lastima railgun, ¡ya se!, ¡TE RETO A UN DUELO!, ¡CUANDO TE GANE YO SERE LA NUMERO 3 Y EL AS DE TOKIWADAI!
-las cosas no funcionan de esa manera. –dijo Misaka con una sonrisa ante la inocencia de la nueva nivel 5.
-¡tómame enserio!
-Tienes mucho que aprender novata. –dijo Misaka, dándole una pequeña demostración de porque ella era la tercera, nada comparado con las lecciones de disciplina que le impartía a Kuroko, pero suficiente para dejar a la chica fuera de combate.
-...y no... Regre...ses. –dijo la más nueva lvl5 antes de dejar de estar consiente.
-¡ah! ¡Yuki-san! –varias de las amigas de la nueva nivel 5 fueron a asistirla cuando Misaka se había alejado.
-¿era necesario hacerle eso a Yuki-san, Misaka-sama? –pregunto una de las chicas que siempre andaba cerca de Konguo Mitsuko.
-ah, Wanai-san, gusto de verte. Dime ¿sabes dónde está viviendo Misaki actualmente?
-eh... creo que se mudó a la residencia de la universidad... pero no me acuerdo cual.
-así que se saltó la preparatoria, muchas gracias Wanai-san –dijo Misaka saliendo.
-este... ¡Misaka-sama!
-¿sí?
-ehm... quería saber si es que... no más bien... –la chica tomo aire busco las palabras que quería decir y las soltó. –solo quería que me confirmara que el rumor que está corriendo sobre usted es falso.
Una vena salto en la frente de Misaka. -¿Cuál rumor? –pregunto.
-que usted está... esperando un bebe.
-se acabó, pensaba electrocutar a Misaki pero ahora voy a railgunear su trasero hasta la cima del Endimión...
-Misaka-sama, no fue Shokuhou-sama la que me informo.
De repente todo el enfado de Misaka desapareció. -¿Quién fue entonces?
-vera, esta esté ciber-periódico salió con la noticia de que usted está en cinta de este sujeto Skill-Out, y ahora todas las chicas de segundo año están hablando de eso, no es verdad ¿verdad?
-o no, no, no, no.
-¿Misaka-sama?
Misaka le pidió la dirección de la página que estaba difundiendo la noticia
Misaka se fue, sin darle la respuesta a Wanai, hacia la escuela ya que faltaba poco tiempo para que las clases empezaran, Misaka se dirigiría de frente a su casillero y sacaría su PDA, tenía que encontrar rápido la página por la que se estaba difundiendo el rumor y destruirla.
O eso era el plan.
-Acá está llegando.
-prensa, señorita railgun quisiéramos hacerle unas cuantas preguntas.
-railgun-san ¿Cuánto falta para el nacimiento?
-por aquí señorita railgun, ¿Quién es el padre?
Como 12 personas, todos jóvenes con bandas en el brazo que decía prensa estaban esperándola, y empezaron a acosarla con preguntas una vez la emboscaron, Misaka viéndose rodeada y cada vez más arrinconada retrocedió, su sistema de defensa automático (electrocutar todo a su paso) estaba por activarse.
Pero antes de que eso ocurriera.
-¡Onee-sama!
-Kuroko.
Unas manos aparecieron en los hombros de la castaña y esta repentinamente fue teletransportada dentro de la escuela y lejos del alcance de los periodistas.
-gracias Kuroko, te debo una.
-Ese es mi deber Onee-sama, aunque si quieres besarme como recompensa estaría MUY bien.
Misaka suspiro. –Kuroko, ya sabes que eso no va a suceder.
-lo se Onee-sama, pero yo te amo, y te prometo que amare también al pequeño engendrito de simio que llevas adentro así sea hombre o mujer.
-si te atreves a hacer algo contra mi hijo, te hare pedazos, sin ninguna piedad.
-pero Onee-sama, pero yo no voy a hacer nada "contra" tu hijo, hare algo "con" tu hijo. *WHRIIIIIIA*
Kuroko quedo Kuro-kuro producto de una descarga brutal.
Misaka recogió su PDA y sus cuadernos, justo en ese momento sonó la campana, y Misaka tuvo que dirigirse a clases, intento entonces usar su PDA para destruir esa página web.
Pero entro el profesor interrumpiéndola antes de que siquiera empezara.
-muy bien chicas, hoy examen de matemáticas a primera hora, excepto por usted, Misaka-san, la están llamando en la oficina de la directora, deje todo y valla.
Misaka sintió un nudo en la boca del estómago, "me van a expulsar" pensó, las otras chicas en el salón empezaron a murmurar a sus espaldas.
Misaka salió del salón, los pasillos se volvieron largos y ominosos, hasta que llego a la oficina de la directora.
Tomo una gran bocanada de aire, y empujo la puerta.
La anciana directora estaba sentada tras un gran escritorio de madera, la conocía bastante bien, cuando Unabara Mitsuki estuvo tras de ella la directora disfrutaba darle largas charlas a la castaña, para la anciana fue una decepción enterarse que su nieto engreído no había logrado lo que quería.
Mikoto no tardo demasiado darse cuenta de que había más gente en la oficina.
-madre, padre, directora. –saludo Misaka controlándose lo mejor posible.
-por favor Mikoto-chan, siéntate. –indico la directora.
La chica tomo el único asiento que quedaba entre sus padres.
-¿sabes por qué estas acá niña? –pregunto la anciana.
-me van a expulsar por que quede embarazada, para eso estoy acá. –dijo Misaka.
-oh no, para nada, Tokidawai tiene entre 3 y 15 chicas con tu caso cada año, pero no las expulsamos por ello.
-¿Cómo es que jamás me eh enterado de eso antes? –dijo Misaka sorprendida.
-Tokidawai tiene una estricta política de privacidad al respecto, todo queda en familia, excepto por mí y unos cuantos profesores más, y ese también debería ser tu caso normalmente pero...
-¿pero...? –pregunto Misuzu con preocupación por su hija en su voz.
-vera señora, a su hija le faltan solo 4 meses para graduarse, con el punto al que esta su embarazo no debería ser problema para permitirle terminar sus estudios, pero por otro lado ella es la primera de su clase en esta situación, y ya se empezado a difundir el rumor, pronto los paparazis de la ciudad estarán tras de ella...
-ya lo están. –interrumpió Misaka. –Shokuhou les aviso.
-ah Misaki, esa chica es un problema... pero lo peor no son los periodistas, una vez los científicos de la ciudad se enteren no van a dejar de acosarla, y como parte de la ciudad, Tokidawai no puede oponerse a ningún proyecto científico importante.
-¿qué clase de experimentos? -Pregunto Tabikaze.
-ecografías diarias, pruebas de sangre a cada momento, encefalogramas, pruebas de los conductividad eléctrica en el feto, escaneos TAC, sesiones de vigilancia durante el sueño, etc., etc., etc.
Misaka se sintió incomoda, sabia lo molesto que eran esos experimentos, o la mayoría de ellos, y tener que pasarlos todos los días, ni pensarlo.
-¿Qué sugiere que podemos hacer?
-sé que tienen una casa en la ciudad, ¿no es así señores Misaka?
-Así es, compramos una casa en el xx de la calle xxxxxx del distrito 5.
-¡valla, prácticamente somos vecinos!
-podríamos reunirnos a cenar algún día. –dijo Misuzu, Mikoto sacudió la cabeza un poco, no quería a Unabara cerca de ella, sabía que él y Etzali no eran la misma persona pero le hacían sentirse incomoda.
-¿Qué pasa con nuestra casa?
-Tokidawai no puede oponerse, pero ustedes en su casa si pueden, sugiero que su hija cambie su residencia a la casa familiar, así por lo menos podrán evitar que la molesten durante la noche, además de que podrán llevar una vida de familia más saludable, eso es algo que seriamente falta en esta ciudad.
-existe algún modo de evitarle los problemas a nuestra hija durante todo el día, hay alguna figura legal para evitar a los investigadores o algo así.
-en esta ciudad no, tendrían que sacarla de la ciudad.
-¡no! Papa, mama, no, me gusta esta ciudad, todos mis amigos viven aquí.
-está bien hija, eso solo fue una sugerencia, no es que vallamos a hacerlo. –dijo Misuzu.
-si nos vamos a Portugal ya no habrá más Touma. –dijo Tabikaze pensando en voz alta.
-¡papa!
-Tabi...
-lo sé, lo sé.
La reunión termino algún tiempo después, Misaka estaba tan aliviada por no ser expulsada y ocupada pensando en la mudanza que se olvidó que iba a intentar deshacerse de la página web que descubrió su situación.
A la salida de la escuela, sin embargo, la necesidad de destruir ese periódico se volvió urgente cuando 30 reporteros la emboscaron a la salida de la escuela.
-¡¿dónde diablos esta Kuroko cuando la necesito?! –grito Misaka mientras copiaba una página del libro de Touma y salía corriendo de los periodistas.
Corrió tanto que no se dio cuenta que el paisaje estaba cambiando, había llegado a una calle que a esa hora debería estar llena de estudiantes saliendo de sus escuelas y dirigiéndose a almorzar o lo que sea, pero ahora, no había nadie, ni un alma, incluso los robots de limpieza que funcionaban constantemente estaban detenidos, el cielo paso de soleado a nublado de color gris oscuro.
-¿Qué rayos está ocurriendo? –pregunto Misaka deteniéndose.
-haz caído en una barrera antipersonas. –vino una voz por detrás de Misaka.
La chica se volteo, y vio un grupo de personas, todas de piel cobriza y cargando varios tipos de armas.
-¿Quiénes son ustedes?
-solamente un grupo de personas a las que nos interesa que tu mueras.
-no, no te preocupes en mirar, nos deshicimos de tus guarda espaldas.
Misaka se puso en guardia, 6 contra uno no era extraño para ella, pero estos eran magos, será una batalla excepcional.
-veo, ustedes son los de ese grupo azteca o maya que se creen esa tonta profecía.
-piensa lo que quieras después de todo pronto ya no podrás...
El sujeto que estaba hablando a las duras penas tuvo tiempo de esquivar antes de ser golpeado por una potente descarga eléctrica.
-impaciente estas por morir eh?
Misaka no se detuvo, empezó a disparar sin ninguna moderación apuntando al cuerpo y ellos correspondieron de igual manera, ellos eran más rápidos de lo que ella era así que evitaban casi todos los ataques que lanzaba la chica, pero ella podía mantenerlos a raya evitando ser atacada de modo directo.
Misaka vio que uno de ellos creo un arma extraña con su magia, el arma empezó teniendo la forma de una lanza, para luego ir mutando lentamente a la forma de un dragón, o más precisamente a la forma de la serpiente emplumada, el dios de los mayas.
Antes de que el mago terminara de crear su arma Misaka intento destruirla, pero los otros magos que estaban enfrentándola se lanzaron a protegerlo, incluso interponiendo sus cuerpos en la trayectoria del ataque, como la railgun no sabía la resistencia que tendría el objeto que estaban creando así que lanzo suficiente electricidad para destruir cualquier cosa, cuando uno de los magos mayas fue golpeado por este ataque anti material infaliblemente cayó muerto.
Esto la horrorizo.
-¿es la primera vez que matas a alguien? –Pregunto el que estaba manipulando el arma en forma de dragón de modo burlón al ver el rostro de horror de la castaña. -Quetzalcóatl es un dios del cielo en nuestra cultura. Pero además de eso es también una fuerza de la destrucción y muerte, nosotros seguimos a esta poderosa bestia, para nosotros la muerte no es un precio demasiado alto que pagar por obedecer sus mandatos. –la serpiente empezó a moverse, señal de que la invocación o eso creía que era estaba llegando a su final.
-¡¿Cómo pueden decir eso?! ¡¿Cómo pueden gastar sus vidas de un modo tan estúpido, como si su único propósito fuera ser escudos vivientes?! –grito Misaka, no había visto un comportamiento más horrible desde el level six swich.
-no lo comprenderías, además no te queda vida para que lo entiendas.
La serpiente que estaba envuelta en luz y se estaba contorsionando se quedó rígida de pronto, grietas empezaron a aparecer a su alrededor y los fragmentos de luz empezaron a caer como fragmentos de cristal, revelando plumas verdaderas debajo de las plumas de luz.
El resultado final fue una serpiente de 20 metros de largo flotando en el aire con plumas cubriéndolo por completo. -¡enfrenta tu destino, profana manipuladora del rayo! ¡Vástago de Quetzalcóatl, disfruta tu comida!
La serpiente fijo su mirada en la castaña y sus ojos brillaron con la anticipación de la comida, Mikoto disparo su ataque insignia contra la serpiente en el momento en que esta cargo contra ella, haciéndole solamente un rasguño.
La serpiente estrello su cabeza contra el suelo con las fauces abiertas, Misaka utilizo su electricidad para atraerse a una de las paredes y salir del área de ataque de la serpiente, esta se levantó y volvió a apuntar contra la castaña por un nuevo ataque.
Mikoto entonces experimento un acelerón de adrenalina, sus pupilas se dilataron y sus músculos repentinamente tenían mucha energía.
Misaka utilizo su electricidad para levitar atrayendo y repeliendo los componentes metálicos de los edificios, y emprendió la huida entre los callejones de la ciudad, seguida de cerca por el monstruo que deseaba devorarla.
Las plumas de la serpiente se cargaron de electricidad, que disparo contra su presa, Misaka lo evadió pero la descarga golpeo los edificios, alterando la conductividad eléctrica del metal dentro de sus estructuras, lo que hiso fallar el cálculo y Misaka se desplomo.
La chica dio varias vueltas de campana en el piso de asfalto hasta golpear con la espalda una pared, pestañeo y en ese momento la boca abierta de la serpiente ya estaba a tan solo unos metros de ella, muy cerca para esquivar o atacar, el tiempo pareció detenerse, mientras la chica contemplaba su final.
-¡YUISEN!
Final que nunca llego, un haz de luz fue lo único que vio, separando la cabeza de la serpiente del resto de su cuerpo, derramando sangre a alta presión.
De la sangrienta escena surgió la figura de su salvadora.
-Kanzaki. -
-es demasiado pronto para calmarse, ponte en guardia que vienen más. –dijo la santa portadora de una espada.
Y como lo dijo vinieron más, pero no serpientes sino enemigos, batallones de ellos.
-son demasiados, no podremos contra tantos.
-no seas negativa, lo único que tienes que hacer es mantenerte viva, nada más. –dijo Kanzaki, mientras alistaba su espada una vez más y se lanzaba de cabeza contra la tropa de enemigos, de las azoteas alrededor de ella empezaron entonces a caer personas armadas y listas para el combate, por sus indumentarias y armas Misaka supo que eran amakuzas.
Misaka vio que se había convertido de una pelea de unos pocos a una auténtica batalla de dos ejércitos, todo por ella.
-¡por acá! –le grito una voz familiar a Misaka.
Itsuwa le estaba indicando una ruta de escape, la chica llevaba su lanza desplegada y no podía evitar notar que tenía sangre en su filo.
-¿Dónde vamos Itsuwa? –pregunto Misaka corriendo al lado de la chica.
-a un lugar seguro, Touma y Tsuchimikado nos están esperando allá. –respondió la chica, parándose en seco.
Frente a ellos 3 enemigos, todos portando una espada de madera con hojas de oxidiana afilada a los lados de ella, parecía que ellos se dirigían a la batalla principal y por casualidad se habían dado con ellas en vez de haberlas interceptado a propósito.
Misaka libero una descarga suficientemente intensa para dejarlos inconscientes.
-¡no debiste hacer eso!
-¿Por qué? Los detuve y no tuve que hacerles daño.
Un grupo grande de enemigos vino a su encuentro preparando sus conjuros agresivos.
-¡por eso! –dijo Itsuwa cogiendo a Misaka de la mano y saliendo a la carrera.
-¡¿Cómo nos encontraron?!
-el destello, tu eres la única que está usando ataques eléctricos en el área, ambos grupos te estamos rastreando de ese mismo modo.
Itsuwa preparo su conjuro más efectivo, tras unas palabras su lanza empezó a brillar con energía, luego con ella golpeo las dos paredes a ambos lados del callejón, un circulo de conjuros se dibujó entonces bajo los pies de ambas chicas mientras las paredes de los edificios se derrumbaban sobre sus enemigos.
-¡en movimiento! –le exigió la chica de la lanza.
Misaka sacudió la cabeza y la siguió.
Solo habían dando dos pasos cuando de la montaña de escombros uno de los enemigos que había sobrevivido utilizando algún tipo de conjuro emergió, ninguna de las dos chicas se dio cuenta de esto, así que el maya tuvo tiempo para actuar, su espada de madera se convirtió en alguna especie de lanza, el sujeto la arrojo, atravesando la espalda de la Amakuza.
-¡Itsuwa! –Misaka enfurecida manipulo el metal en el interior de los escombros y enterró vivo al enemigo.
-Itsuwa, respóndeme, te ayudare.
-jejeje, yo no soy la que necesita ayuda, mantente en movimiento, busca protección, si tu mueres ellos ganan.
-no te dejare sola.
-¡no seas estúpida! ¡No eches a perder todo lo que nosotros estamos haciendo por ti!
Misaka observo la herida que Itsuwa tenía, la lanza había entrado y salido limpiamente, no era inmediatamente letal, pero existía el riesgo de que muriera desangrada, fácilmente podía haber atravesado varios órganos importantes.
La castaña reunió algo de arena de hierro, luego cogió la lanza de la pelinegra y le pidió que mordiera el mango.
-¿Qué vas a hacer?
-cauterizar la herida. –dijo Misaka, la arena de hierro empezó a vibrar a altísima velocidad fundiéndose en un líquido incandescente, y lo aplico sobre la herida.
Itsuwa sintió como si la estuvieran desgarrando por dentro, el dolor era terrible, peor de lo que nunca su hubiera podido imaginar.
-ahora al menos no te desangraras. –Mikoto puso el brazo de la portadora de lanza sobre su hombro y empezó a andar con ella.
-es estúpido lo que estás haciendo.
-sin ti no tendría ni idea de a dónde ir, salvándote las dos tenemos más posibilidades de sobrevivir. –racionalizo Misaka, claro que ese no era su verdadero motivo.
A cabo de un rato se hizo silencio, el silencio antes de la tormenta diría la castaña, o más precisamente el silencio dentro del ojo del huracán, la batalla había llegado a una pausa.
Las chicas llegaron a un pequeño parque.
Itsuwa estaba luchando para mantener la conciencia, pero tan pronto Misaka la permitió recostarse sobre la banca en el parque la conciencia finalmente la abandonó.
-¡Itsuwa! ¡Itsuwa!
-¡MIKOTO!
Misaka miro de donde había venido la voz, y vio al hombre que amaba.
-¡TOUMA!
Los dos chicos corrieron uno hacia el otro y se abrazaron.
-Eh Kami-jan~ maldito bastardo con suerte, tener una linda chica como esa después de una batalla como esta. –dijo Tsuchimikado, quien estaba muy lastimado.
Misaka se alejó un poco de Touma, noto que tenía varias heridas considerables de varios tipos, pero ninguna incapacitante, eso la alegraba, Touma a su vez miro a Misaka, para el ella se veía en un terrible estado pese a que no había sido demasiado herida, eso lo puso furioso.
Touma busco con la mirada algo para evitar mostrar el enfado que sentía, y entonces vio a Itsuwa.
-está herida, le dispararon por la espalda, pero está viva. –dijo Misaka viendo cómo se había puesto los ojos de su novio.
-esto... ¿Qué acaso no pueden dejarnos vivir en paz?
-para nada Kami-yan~, ustedes dos y la niña que ella lleva dentro son una oposición natural a todo lo que ellos son y representan, no se detendrán hasta asesinarlos.
-"..."
-en cierta forma así es mejor.
-¿a qué demonios te refieres?
-su profecía es impedir que su hijo nazca, cuando des a luz, esto llegara a su final.
-faltan 7 meses al menos, esto va a ser un infierno.
-no tienes idea, esto es solo el comienzo.
Nuevas tropas aparecieron rondando todo el parque.
-¡maldición!
Decenas de ataques mágicos vinieron en dirección del grupo, pese al fuerte sonido Itsuwa seguía inconsciente, aunque incluso consiente ella no sería de ayuda.
Tsuchimikado saco unos papeles de su bolsillo, un campo mágico se levantó alrededor de ellos, pero no era un campo defensivo, su propósito era redirigir los ataques enemigos, todos a un solo punto, la mano derecha de Touma.
-eso... es todo Kami-yan~ ya no puedo hacer más, están solos. –dijo Tsuchimikado justo antes de desmayarse por la pérdida de sangre masiva que estaba experimentando.
Misaka empezó a arrojar rayos contra los enemigos, mientras Touma bloqueaba los ataques que venían contra ella.
Pero no pudo pararlos todos, una bola de fuego roso a Misaka en la pierna, impidiéndole seguir moviéndose.
-¡MIKOTO! ¡MALDICION!
Más y más ataques, cada vez más fuertes, era dirigidos hacia Touma de parte de los magos, el enemigo había tomado la estrategia de eliminarlo desde lejos para evitar ser golpeados por los ataques de la todavía combativa railgun.
5 magos reunieron sus fuerzas en un conjuro especialmente poderoso, el imagen breaker era absoluto pero si lo abrumaban con un ataque muy poderoso ataques más débiles podrían atravesar esa barrera.
El conjuro estaba basado en la leyenda en la que los dioses mayas bombardearon la luna con conejos para hacer que brille con menos intensidad, una técnica de bombardeo planetario que requería el sacrificio de huesos de conejo, o su sucedáneo más disponible, huesos humanos.
Un rayo de energía supercargado salió de las armas de los mayas, mientras que uno de ellos caía al suelo en dolor cuando los huesos de su pierna desaparecieron.
Touma tardo algún tiempo en negar este ataque y la palma de su mano se quemó, pero los enemigos lograron su objetivo, el imagen breaker estaba abrumado.
Ahí ocurrió algo que nadie se esperaba, un pulso de energía muy intenso salió del cuerpo de Touma disipando todo mana o telesma u otro tipo de energía mágica, impidiendo la realización de conjuros varias cuadras a la redonda.
Touma empezó a envolverse en un aura invisible de terror inconcebible, los enemigos pudieron sentir que algo no estaba bien como si los estuviera mirando a todos a la vez, através de ellos y dentro de ellos.
Muchos ojos empezaron a abrirse en una figura de luz distorsionada de un color levemente morado, esta luz provenía del brazo de Touma y empezaba a tomar la forma de un dragón.
-¿ese es el dragón de la profecía? ¿El dragón que duerme y muere dentro de el? –se preguntó uno de los mayas, en ese momento la fuerza en forma de dragón empezó a moverse, envolviendo a sus enemigos, atravesándolos, y cuando atravesaba a alguien se podía ver como su alama era devorada y su cuerpo caía muerto.
Muchos murieron, hasta que uno de los que no habían sido atacados todavía, pero viendo que se había quedado sin energía saco un revolver, un arma ordinaria creada por humanos ordinarios para ser utilizada contra humanos ordinarios.
La bala fallo su objetivo ya que justo cuando jalaba el gatillo fue alcanzado por el dragón.
La bala golpeo a Touma en el hombro, desapareciendo el dragón y sacándolo de transe, pero condenándolos a ambos ya que todavía quedaban la mitad de las tropas enemigas.
-lo siento Mikoto, creo que este es nuestro final. –dijo Touma cayendo al suelo.
-al menos acabaremos juntos. –dijo Misaka tomando las manos de Touma.
Los dos se sonrieron.
-¡oh que melodramáticos! –vino un voz femenina de encima de ellos.
Una joven morena con una chaqueta blanca, la capucha baja dejaba su cabello largo cabello suelto.
Misaka quien era la última que aún estaba consiente a las duras penas logro comprender lo que estaba pasando, solo que la chica sola logro derrotar a los enemigos que quedaban.
-¿qui...quien... eres?
-mi nombre es... pensándolo mejor no te digo mi nombre, solo digamos que soy de la facción que está esperando que nazca su reina y que hará todo lo posible para que eso ocurra.
Y entonces la railgun cayó en la oscuridad.
O...O
*flash*
Misaka estaba feliz, rodeada por los brazos de alguien a quien amaba.
*flash*
Su cuerpo estaba cansado y lo único que deseaba era descansar.
*flash*
Si tan solo esa cámara le dejara descansar.
*flash*
-¡FLASH!
Mikoto se despertó de golpe y vio que está rodeada de paparazis, ella había estado durmiendo bajo un árbol del pequeño parque abrazada de Touma, como si todo lo que acababa de pasar hubiera sido solo un mal sueño.
-¡malditos Paparazis!
O...O
La historia acaba de alcanzar 100 páginas de Word de largo, todo un logro, ahora sigue un pequeño omake que será el reportaje que se hizo acerca de Misaka antes "malditos Paparazis, parte 2" , dejes sus comentarios, espero alcanzar 50 reviews, hagan mi sueño realidad.
Adiós.
