Un Cierto Suceso Inesperado.

Notas del autor: ¿Por qué no actualice en tanto tiempo? Bueno, empezó como un periodo en que la musa me habia abandonado, luego de eso mi vida se volvió tan agradable como limpiar un pozo séptico durante una temporada, luego de eso decidí ponerme al día con esto y empecé a leer las novelas para ver que tanto me habia alejado en mis teorías de cómo se desarrollarían las cosas con respecto al canon, cuando vi que Misaki de hecho si era una chica de secundaria, que los dioses mágicos estaban cayendo como moscas, yo todas las locuras con las que salió Kamachi, estaba confundido de cómo debía seguir esto, asi que a partir de ahora este es oficialmente un universo alterno que no se apegara al canon nunca más.

Disclaimer: mananch'asay mana pipas awki, una galleta a quien adivine el idioma.

Capítulo 8: ¡malditos Paparazis! Parte 2

Misaka despertó conmocionada y miro confundida a su alrededor, estaba rodeada de curiosos y Paparazis quienes no tenían problemas con tomarle descaradamente fotografías cuando estaba durmiendo, le recordaron a Kuroko.

-¡por fin despertó! ¡Señorita Misaka tengo unas preguntas!

-no por aquí, ¿Cómo se llama el joven con el que estaba durmiendo?

-¿son verdaderos los rumores acerca de su embarazo?

-¿Cuántos meses lleva?

-¿Cómo se llama ese joven?

Y otra veintena de preguntas más mientras que los periodistas empezaban a rodearla cada vez más estrechando el circulo, y Touma nada de despertar.

-no... ¡Aléjense! ¡No voy a decirles nada! ¡No hay declaraciones! ¡Déjenos solos! –Grito Misaka, su cabello empezó a volar con cargas eléctricas de forma amenazadora.

Los paparazis no parecían darse cuenta de la precaria situación en la que se habían metido y siguieron presionando.

-"maldita sea Touma, despierta de una buena vez y ayúdame" pensó la castaña, no podía entender como el chico podían seguir durmiendo en esa situación y de hecho empezaba a preocuparle.

-¡YA BASTA!

Una intensa descarga eléctrica salió del cuerpo de la castaña quemando las cámaras fotográficas de los reporteros y dejándolos a estos inconscientes en el proceso, y Touma que no despertaba.

Viendo que sus acosadores estaban inconscientes se agacho dónde Touma, y lo sacudió un poco.

-Touma despierta.

-Touma...

-¡Touma!

A la mente de la chica regresaron los recuerdos de lo que había pasado antes de quedar inconsciente, estaba aterrada, el chico respiraba pesadamente y su cuerpo estaba como inerte, el hombro de su camisa estaba manchado de sangre, su piel y ropa estaban muy sucios y magullados.

-Judgement desu... no? ¿Onee-sama... que está ocurriendo aquí? –Kuroko acababa de aparecer a las espaldas de la castaña, atendiendo a un llamado por disturbio público, como siempre llegaba tarde, pero le resultó extraño no encontrar a su Onee-sama tranquilamente recostada contra un árbol esperando a su llegada después de haber carbonizado a quienes le molestaban, sino que estaba de rodillas encorvada en el piso.

-¡Kuroko! ¡Rápido llama una ambulancia! –pidió Misaka, cuando Kuroko pudo ver su cara pudo ver que estaba bañada en lágrimas.

-Onee... en seguida Onee-sama. –dijo la chica de coletas al ver quién era el que estaba en el piso.

O...O

-¿puedes... decirme que es lo que sucedió? –pregunto Kuroko.

Las dos chicas se encontraban en la sala de espera del hospital, Misaka tenía su vista perdida por la ventana repitiendo una y otra vez las escenas del momento antes de desmayarse, un terror terrible la embargaba dejándola paralizada.

Por Kuroko, ella estaba más preocupada por la salud mental de su compañera que por la salud física del chico, varios años de experiencia en el Judgement la había templado sabiendo lo terrible e injusto que el mundo puede ser, estaba preocupado por lo que Misaka podría hacer si es que el chico no se recuperaba.

-lo que sea que haya pasado, sabes que puedes confiar en mi para decírmelo Onee-sama, no tienes que guárdatelo todo, te ayudare.

Ya era de mañana, Misaka recordaba que estaba poniéndose el sol cuando la batalla termino, ¿había dormido a la intemperie toda la noche? ¿Por qué los demás no los habían atendido? ¿Cómo termino la batalla realmente?

-él va a estar bien Onee-sama, no eh podido hacerle daño yo, tu tampoco. –dijo Kuroko pensando que quizás eso la consolaría.

-daño... él estaba inconsciente cuando yo ataque a esos periodistas, el no pudo bloquear esa descarga... es-es mi culpa... yo lo deje en ese estado. –Misaka se derrumbó.

-Onee-sama, tranquila, Onee-sama, no es tu culpa.

-yo se lo hice, yo-yo-yo.

-no es así. –vino una voz tranquila, la puerta de consultorio se había abierto y un cierto doctor con cara de rana estaba parado en el marco leyendo unos reportes médicos. -¿podemos hablar?

Misaka miro al doctor, haciendo un esfuerzo para contener las lágrimas se sentó derecha, mientras el doctor se sentaba frente a ellas. –quisiera hablar a solas con Misaka, si no es mucha molestia. –dijo el doctor mirando a Kuroko.

-comprendo.

La chica de coletas se retiró.

-tu novio acaba de superar el record de más visitas al hospital. –dijo el doctor con una sonrisa irónica en su rostro. –ese muchacho, en serio debe tener un fetiche de enfermera, aunque no lo admita.

-¿el ya despertó?

-no, aunque debería despertar de un momento a otro.

-¿Qué es lo que tiene?

-físicamente está bien... demasiado bien, tiene una herida de bala en el hombro, pero a la hora que llego todo el daño tisular fue restaurado (como por arte de magia) sin embargo todavía queda daño cutáneo en las heridas de entrada y de salida.

-el balazo, ¿ya está curado? Entonces por qué no despierta.

-sufrió... para simplificarlo podría decir que es algo parecido a un colapso nervioso producto del estrés preferiría que tu usaras esa como la excusa oficial.

-¿Cuál es la real?

Lo que en realidad tenia era un fenómeno muy extraño, que solo ocurre en un 0,5% de las personas que pasan por el Testament, el tenia contaminación mental, es como si varias personalidades diferentes hubieran estado combatiendo dentro de él, pero ya acabo, el despertara dentro de poco.

Misaka paso saliva. Pensado en la pregunta más obvia pero antes de que pudiera enunciarla el doctor le contesto.

-sus ondas cerebrales coinciden con las del Touma que conoces, así que cuando despierte es seguro que será el mismo. –dejo pasar un momento. –esa batalla fue mi culpa, 500 personas con entrenamiento militar mágico y atacaron con impunidad dentro del territorio de la ciencia, ha sido la mayor brecha de seguridad de la historia y es todo por mi ingenuidad, pero quiero que me digas ¿Qué ocurrió en esos últimos momentos?

Misaka le conto todo lo que recordaba, incluso las partes más dolorosas para ella.

-el dragón que muere y duerme dentro de él. –repitió una frase que Misaka había escuchado durante la batalla. –si Aleister todavía estuviera por aquí... supongo que estaría riéndose de mí en este mismo momento.

-¿significa algo?

-no estoy totalmente seguro, hay muchas secciones del legado Crowley que todavía no han sido descifradas, incluso sería bueno que resucitara por segunda vez solo para obtener las contraseñas que él se llevó a la tumba.

-doctor, su paciente acaba de despertar. – una enfermera llego a dar la noticia.

Misaka reacciono más rápido que el doctor, corrió a toda marcha directo a la sala de la que la enfermera acababa de salir y vio a Kamijou sentado en la cama le habían puesto una bata de hospital.

-¡Touma! ¡Touma, Touma, Touma! –la chica se arrojó con los brazos abiertos hacia su novio y lo abrazo con fuerza.

-no llores Mikoto, siento haberte preocupado.

-idiota me preocupaste.

-no pienses que voy a dejarte tan fácilmente, no le daré ese gusto a Kuroko y Etzali.

-no, yo soy sola para ti.

Entonces los dos pegaron los labios.

*coff* *coff* Ejem... pueden continuar con su duelo de lenguas más tarde, ahora tengo unas preguntas para mi paciente. –dijo el doctor.

-eh... si claro. –los dos chicos se sonrojaron fuertemente.

O...O

Después de hacerle las últimas revisiones el doctor intento preguntar le a Touma si sabía algo más de que había ocurrido en la batalla, pero este había quedado inconsciente incluso antes que Misaka.

-¿ni siquiera tienes idea de cómo se curó tu herida del hombro? –pregunto el doctor decepcionado.

Entonces algunas imágenes nuevas volvieron a la mente de Touma, un momento de lucidez después de perder la conciencia.

Después de que caí al suelo, Mikoto estaba inconsciente al lado mío, yo intente moverme pero tenía a esta chica morena deteniéndome... me tenía sujeto por a mano derecha, una extraña luz salía de su mano, como cuando un poder demasiado grande para ser eliminado por el imagen breaker de una sola vez intenta escapar, como el brazo derecho de Fiamma, mientras que su mano izquierda estaba en mi hombro izquierdo, había una sensación húmeda... no recuerdo nada más.

-no entiendo, eso que significa. –pregunto la neófita en magia.

-no existe ningún fenómeno sobrenatural que pueda sobrevivir al imagen breaker, pero si utilizas un poder demasiado intenso el imagen breaker tardara en negarlo, es algo que ya ha sido demostrado múltiples veces, pero si además de ese poder tan intenso que el imagen breaker no puede negar instantáneamente se le agrega un poder más el segundo poder puede actuar directamente sobre su portador, lo cual es impresionante, esa chica pudo usar magia curativa junto con un conjuro de alto nivel, debería estar totalmente agotada. –dijo el doctor.

Los otros lo aceptaron, ya que era una explicación tan simple de lo que acababa de pasar.

-¿estás seguro que no hay nada más?

Touma sacudió la cabeza.

-está bien, no tengo por qué retenerte más tiempo aquí. Pueden irse a continuar con su esgrima de lenguas. –dijo el doctor, para molestar a los dos jóvenes.

Los dos se retiraron, mientras iban saliendo Touma mostraba cierta incomodidad.

-¿Qué te pasa? –pregunto Misaka de modo discreto.

-tengo algo que contarte, cuando estemos a solas. –le dijo el chico.

Tan pronto como las puertas del hospital se abrieron, un flash deslumbro a ambos.

Varios reporteros estaban esperándolos a que salgan.

-¿la primera ecografía? –pregunto uno de los periodistas.

-el parece golpeado, problemas en el paraíso. –sugirió otro, anotando en su libreta.

-S&M nivel5 –anoto otro mientras tomaban más fotografías.

-¡LARGO DE AQUÍ! –grito Misaka usando sus poderes para causar que las cámaras explotaran.

Ante esto los periodistas sacaron sus cámaras de repuesto, estas completamente plásticas.

-¿vamos a tener que soportar esto por 8 meses más? –se preguntó Touma.

-no, no lo haremos. –dijo Misaka sacando una moneda.

-eh, espera no te excedas. –Touma trato de pararla con su mano derecha para anular sus poderes, pero Misaka fue más ágil y logro escabullirse mientras disparaba su railgun entre los reporteros, con suficiente margen de error para no causarles daño. No permanente.

-te excediste. –dijo Touma.

-acabo de pasar una tensión emocional demasiado grande no tengo paciencia para tratar con camarógrafos, no soy una artista. – se explicó Misaka.

O...O

Por la tarde

Kuroko estaba tirada en la cama de su Onee-sama, contemplando la bastedad del universo en las partículas de polvo que flotaban en el cada vez más frio aire invernal buscando vaciar su mente de la opresiva necesidad de buscar a Misaka y entregarse a ella una vez más.

A su lado una muñeca que reflejaba la imagen de su amada, ella no lograba comprender porque o como esta muñeca parecía vinculada a ella misma, claro cuando se la arrebató a Kongou Mitsuko grito sin dudarlo que se trataba de brujería, pero en ese momento había estado en un estado mental alterado, ahora más cuerda su mente racional no podía aceptar un pensamiento tan poco científico como ese.

Ahora bien, ¿Qué era esa muñeca? Poco después de obtenerla la había puesto en una caja fuerte y casi se asfixia, cuando la apretaba muy fuerte le dolía a ella misma, la sacudía bruscamente y se sentía mareada.

No podía aceptar que se tratase de una muñeca vudú, ¿Cómo podía algo tan absurdo como eso existir? Pero qué tal si existía, sería interesante encontrar al brujo que lo hizo, tal vez podría echarle un conjuro de amor a su Onee-sama.

Y hay estaba de vuelta, todas las líneas de pensamiento a las que recurría Kuroko la llevaban de vuelta con Misaka, tal vez estar tirada en su cama no era buena idea si lo que quería era despejar su mente de ella.

Tal vez debería intentar buscar otra chica, o quizás incluso seguir el concejo de Misaka y buscarse un hombre, después de todo después de su Onee-sama ella nunca había sentido lujuria por otra mujer (ignorando claro a Misaka Misuzu, pero eso era por su similitud), pero no podía negar que un par de veces se había encontrado a si misma comiéndose con la mirada a ese simio, ¿tal vez ella quisiera hacer un trio algún día? No, otra vez a lo mismo.

Entonces Kuroko escucho pasos y voces resonando por el pasillo, no es que sea extraño escuchar algo así en un dormitorio escolar, pero lo que llama la atención de la chica es el sonido de la voz.

-¡Onee-sama y el simio! –grito Kuroko por dentro, la chica se teletransportó dentro de su ropero personal, antes tenían un solo ropero grande para ambas pero un día volvieron y estaba destruido.

Kuroko se escondió rápidamente dentro del ropero y empezó a espiar por una rendija.

Vio que Misaka entraba, pero no llevaba su típico uniforme sino una blusa celeste, una chaqueta negra y una minifalda del mismo color, justo detrás de ella entro Touma, llevando su uniforme invernal y cargando lo que parecía una cantidad de cajas de cartón desarmadas y mucha cinta adhesiva.

-con suerte esta vez nadie me meterá a patadas debajo de tu cama. –bromeo Touma.

-¿meterte a patadas debajo de mi cama? –pregunto Misaka confundida.

-la vez que me entere de tus hermanas, Shirai-san me metió a patadas debajo de tu cama cuando escucho que la supervisora de dormitorio se acercaba.

- así que admite que ingreso a un dormitorio donde regularmente los hombres están vetados sin permiso señor Kamijou. –una voz vino de detrás de ellos, Kuroko no podía verla pero sabía que era la supervisora de dormitorio, lanzándole dagas con la mirada a Touma.

-eh... jejeje, lo puedo explicar señora asesora.

-no hay nada que explicar, simplemente hagan sus maletas, volveré dentro de media hora. –dijo la supervisora, luego se oyeron pasos y la presencia amenazante se disipo.

Kuroko soltó el aire que estaba reteniendo, mientras su querida Onee-sama y el que se la robo cerraban la puerta tras de ellos, el chico se arrodillo y empezó a preparar las cajas, Kuroko ya sabía lo que eso significaba, Misaka le había contado en la mañana que ya no iba a ser su compañera de habitación, no podía detenerla, y tampoco tenía la fuerza para encararla, así que permaneció escondida.

-¿estás seguro que puedes ayudarme con esto? ¿Tu hombro no te va a molestar después de esto?

-solo fue un balazo, y ya está medio curado ¿crees que eso puede detenerme?

-me preocupa el hecho de que ser baleado no te detenga.

Kuroko repentinamente se interesó, ¿en que se estaba metiendo ese simio si había recibido un disparo en el hombro?

Los dos chicos siguieron conversando, Kuroko escuchando con mucha atención a su conversación pero ellos no dieron más información, al menos ningún tipo de información que ella pudiera comprender, la conversación rápidamente empezó a mutar en una típica charla de novios y la atención de Kuroko empezó a decaer.

Touma se agacho bajo la cama de Misaka y saco la caja donde esta escondía su ropa interior, pero claro esa no era la ropa interior de Misaka.

-...eh... ¿Mikoto?

-¿sí?

-este... creo que estas no te las eh visto todavía.

-¿de qué hablas? –Misaka se acercó a la caja, y su cara se volvió totalmente roja, Kuroko empezó a maldecir silenciosamente a Touma, pensando en matarlo aunque eso le cueste la vida.

-¡ESO NO ES MIO! ¡KUROKO SIGUE ESCONDIENDO SU ROPA INTERIOR BAJO MI CAMA! –grito avergonzada Misaka.

Kuroko vio como el simio metía sus sucias manos entre su ropa íntima y sacaba un baby doll especialmente erótico, casi completamente transparente que en cierta ocasión había intentado usar para seducir a su Onee-sama y lo sostuvo frente a ella, mirando a la castaña totalmente avergonzada por sobre la delgada tela, un hilo de sangre bajo por su nariz.

-... biri-biri ¿crees que tu podrías...?

-¡NO! ¡SUELTA ESO DE UNA BUENA VEZ!

Touma regreso la prenda al cajón, con una cara de decepción. –si esta es la ropa de Kuroko, ¿Dónde está la tuya?

-¿tienes fetiche de ropa interior?

-si tuviera ese fetiche no te la quitaría tan rápido cada vez que tengo la oportunidad. –dijo con una sonrisa burlona.

-no digas cosas tan vergonzosas, es peor que la vez que lanzaste uno de mis sujetadores y quedo colgando de un poste de la luz.

-yo no lo arroje, lo estábamos haciendo en el balcón del hotel, no es mi culpa que se cayera y quedara colgando.

Kuroko se imaginó la escena con lujo de detalles, dentro del pequeño armario la teleporter estaba luchando internamente entre su deseo de salir y asesinar a Touma, y su impulso de empezar a tocarse a sí misma, Misaka por su lado estaba muy avergonzada, parecía que la mitad de su sangre se había ido a su cara.

-no es que no me pondría esas cosas para ti. –dijo Misaka con voz temblorosa. –es que no creo que la talla de Kuroko me pueda dar a mí.

Touma se sorprendió, Misaka siempre usaba ropa o muy infantil o muy enfocada en la comodidad, tanto que resultaba un poco mata pasiones, claro que para un saludable joven de 17 años eso no era un impedimento para nada, pero era la primera vez que Misaka aceptaba que podía experimentar con una de esas prendas.

La chica dio un paso hacia Touma, completamente colorada. –quiero hacerlo.

Eso era todo, Kuroko no podría soportar ver algo así, o se volvería loca, tenía que intervenir y rápido, si tan solo su cuerpo reaccionara.

-¿acá? no podemos correr ese riesgo, ¿y si aparece la supervisora o quien tu sabes?

-la supervisora no va a volver en media hora al menos, y Kuroko está en su trabajo. –dijo la castaña.

-estas segura de ello, es que es algo...

-si no quieres así al menos... al menos con mi boca...

-nos van a descubrir...

-entonces tranca la puerta idiota.

Touma fue a la puerta tan rápido que a Kuroko le pareció que se teletransportó.

-¡Onee-sama! –grito por dentro aunque realmente solo salió un susurro mientras intentaba dominar su cuerpo para salir del ropero.

Pero su grito interno fue opacado por la puerta del dormitorio siendo azotada.

-¡RAILGUN-SAMA! ¡QUIERO QUE SEA MI MAESTRA, POR FAVOR TOMEME COMO SU APRENDIZ! –grito la chica que azoto la puerta de la habitación, Kuroko tardo algo en reconocerla.

-¡ouch!

-eh...

-¿eh?

-¡Touma!

La castaña saco de un golpe a la rubia y reviso detrás de la puerta, Touma había quedado estampado contra la pared.

-¡lo siento Railgun-sama! ¡No quise estampar a ese chico!

-¿Qué me golpeo? –dijo Touma recuperando la conciencia

-al menos no lo rompí, railgun-sensei.

-¿sensei?

-va a ser mi maestra ¿verdad?

-no.

-¡por favor!

-no

-¡POR FAVOR!

-NO

Touma miro confundido lo que estaba pasando, sin saber si debía intervenir de alguna manera, la chica rubia de pronto se tiro al suelo y se abrazó de la pierna de Misaka haciendo un berrinche infantil.

-¡por favor, por favor, por favor Railgun-sensei!

-¡suéltate de una vez! –dijo Misaka tratando de sacudirse la chica de su pierna.

-¡ESO NO! ¡ESE ES MI LUGAR! –Kuroko salió del armario y se abrazó a la otra pierna de Misaka. -¡no permitiré que otra mujer me robe este puesto, ya es suficientemente malo con ese simio!

Misaka empezó a hiperventilar, Touma intento poner la mano sobre el hombro de la chica antes de que ocurriera una tragedia, pero fue demasiado tarde, el chico casi queda ciego por el destello, pestañeando pudo ver como dos bultos carbonizados caían al suelo alrededor de Mikoto.

La puerta del dormitorio se abrió una vez más, revelando a la supervisora del dormitorio.

-recuerda nuestra política de uso de poderes dentro del dormitorio,... ¿no es así Misaka-san?

*Yeeeep*

O...O

En la acera de los dormitorios Tokidawai encontramos 4 figuras humanas y varias cajas llenas de las propiedades de una de estas.

Es octubre, Ciudad Academia se estaba preparando para un invierno especialmente cruel ese año, ¿Por qué rayos tenían que solucionar el problema del calentamiento global si ahora me estoy muriendo de frio? Pensó una de las figuras mientras una ráfaga fría los azotaba.

Una de ellas tiene coletas y esta inconsciente en el suelo, está emitiendo humo de su cuerpo.

Otra figura está sentada, levemente más intacta que la primera, le pertenece a una niña grande o una adolecente chica quien ha sido carbonizada por la misma fuerza que la primera, pero no humea, gracias a sus poderes criogénicos.

Las otras dos figuras, un hombre joven y una adolecente, están uno al lado del otro, atendiendo las magulladuras del otro cada uno.

-debe haber algo sobrenatural en esa mujer, ¿Cómo es capaz de retorcer los cuellos de la gente de esa manera sin realmente hacerle daño a nadie? –pregunto Touma, mientras le daba un suave masaje en el cuello a Misaka tratando de ayudarle a disipar su dolor, a él también le estaba doliendo, pero eso era secundario.

-¿Cómo que no le hace daño a nadie? ¿Acaso no te duele? –pregunto Misaka. -Además abusa, tú no usaste ningún poder, no tenía por qué torcértelo a ti también.

Touma iba a responder cuando noto una presencia oscura que se acercaba, el suelo empezó a temblar con una frecuencia profunda que espanto a los animales, las aves remontaron el vuelo y los perros y gatos huyeron a sus madrigueras, una maldad incalculable se acercaba a ellos, drenando toda la felicidad que existía en el mundo.

-¡maldita sea! ¡Más paparazis!

-Yo los railguneo. –dijo Misaka empezando a lanzar chispas, ya estaba soberanamente cansada de esas personas.

-no, espera ¡Mikoto!

Touma se dio cuenta de que eso iba a terminar muy, pero muy mal, asi que decidió hacer algo al respecto coloco su mano derecha sobre el hombro de su pareja, apagando sus poderes.

Misaka le dirigió una mirada frustrada y cansada.

Touma solo intento mantener las cosas con calma.

-sí, tienes razón.

-yo voy a detenerlos entonces maestra. –salto la más nueva de los niveles 5, tratando de lucir impresionante. – ¡asi le demostrare que soy una digna pupila para usted!

Una gota de sudor gigante apareció en la nuca de la pareja.

-¿aun estas con eso de que sea tu maestra?

Jeje.

La chica empezó a sonreír de manera confiada, antes de darse la vuelta y encarar a la horda de fotógrafos del mal que se acercaban.

Alrededor de sus manos empezó a formarse una bruma de escarcha.

Pero antes de que pudiera demostrar sus capacidades que la habían llevado a convertirse en una de la mayor elite de la ciudad, y, esperaba, el nuevo orgullo de Tokidawai una vez su haz se graduara, un evento milagroso ocurrió.

Una camioneta paso a toda velocidad haciendo a un lado la horda de chupasangres y con una maniobra arriesgada se estaciono justo al lado de los jóvenes.

-¡Rápido! ¡Suban los paquetes y vámonos!

-¡Llegas justo a tiempo mama!

O...O

Esa misma noche...

Yuki estaba bastante satisfecha con su día, habia conocido la casa de su nueva maestra, a la que habia logrado convencer en base a su técnica secreta, es decir, rogar, rogar y rogar hasta que se rindió, sus padres habían estado felices de invitarla a cenar, pese a que su maestra habia insistido en que se deshicieran de ella, ya que solo la conocía desde hacía un día, y habia descubierto el oscuro secreto es su sempai Shirai Kuroko con respecto a la maestra, además de algunos rumores que tal vez no debería haber oído, asi que con el estómago lleno y el corazón contento regresaba a los dormitorios School Garden, calmada porque sabía que su amiga la cubriría con respecto al toque de queda.

Cuando noto algo un poco curioso.

El enamorado de su maestra estaba en un ángulo oscurecido al otro lado de la calle, no parecía darse cuenta de que en realidad no estaba oculto en lo más mínimo.

Eso llamo su atención asi que se escondió detrás de una banca.

El joven de cabello puntiagudo miro alrededor y llamo a una persona.

-¿Por qué la maestra se ha vuelto a poner el uniforme de Tokidawai? –se preguntó Yuki al ver quien se acercaba al chico.

La mente de Yuki por un momento amenazo en entrar en paro cuando vio lo más extraño hasta ese momento, de la oscuridad en la que estaba parado el joven, mucho mejor escondida que él, una nueva figura emergió.

O más bien, la misma figura.

-¡dos maestras! –susurro sorprendida.

-cuento con ustedes. –Yuki leyó los labios del joven.

Las dos señoritas asintieron y todos partieron por rumbos diferentes, en silencio, algo dentro de Yuki le dijo que no debía seguir a ninguna de sus maestras pero esa opinión fue rápidamente aplastada por su curiosidad.

Después de todo, ya estaba tarde para el toque de queda, ¿qué más daba tardarse un poco más?

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Próximo capítulo: Cloning blues

Jo, tiempo que no escribía esta historia, me tomo un rato recordar en que dirección deseaba llevarla, espero que todavía haya alguien ahí afuera que me recuerde.

Por cierto, Touma (su seiju es decir) dijo el otro día que no se rendía en una tercera temporada, que creen? Quizás nos salgan con una sorpresa al final de Heavy object! :)