Disclaimer: La historia es original, pero los personajes que aquí se muestran son propiedad de Michael Dante DiMartino, Bryan Konietzko.

El Viernes 19 de Junio, 14:00 pm hora México Centro, en el canal de Youtube Seth Liony ocurrirá un directo muy especial. Miradlo en Reflexiones

Dedicaciones personales.

Obini Es un hermoso despertar porque ambas se lo merecían; Annimo muchas gracias y me agrada que te gustase que complaciese tu opinión, Guest me alegro que entiendas que aquí no hace falta lemon hard,gracias!; Love is a wild animal Danirock, Su amor llega, junto con una charla inesperada Maraya Greyjoy porque sabes decirme unas palabras que me sonrojan, la verdad; Montielowsky yo solo diré que vuelvo a querer mi lazo con despertares bonitos, darkmiyu13, la espera ha sido algo larga, espero que valga la pena alwayswlove siga pensando que es un buen fanfic, espero que Nirvana creeme que agradezco que vuelvas a pasarte. Viva Kyalin paolacelestial Oye, esos despertares son los mejores :) ; Zakuro Hatsune muere en miel de nuevo!, Likan Murasame eres muy amable y me agrada que te guste la historia, Mercyredhead tu has entendido que quería volver a recalcar la relación tía sobrina, Gracias! ; RoseLangley02 yo le daría mi voto a Kya; Kaileena Draculia muchas gracias ; NioFujuyima32 este fic es más de demostrar como Lin tiene puntos "debiles-adorables" ; Natsuki Shin muchas gracias por dejar una review señorita; Lin Beifong siento decirte que ahora toca ir a cenar!

Viernes 19 de Junio, a partir de las 14:00 pm - hora Mexico Centro, en el canal de youtube: Seth Liony, directo especial!. Miradlo en Reflexiones

Capitulo 9

Querida sobrina, te presento a mi novia

Se acercaba la hora de salir para Kya. Llevaba bastante tiempo destinada en el hospital de Ciudad República, encargándose de la sanación de muchos pacientes y enseñando los beneficios de los tratamientos médicos modernos con la sanación, convirtiendo aquello en un ejercicio de tratamientos recíprocos que mejorarían el bienestar de su paciente.

Para poder tener su privacidad y estar con su chica, la sanadora había tenido que mentir a su hermano y a su familia, alegando que había alquilado una habitación no muy lejos del hospital y que compartía el domicilio con otra chica de más o menos de su edad. Eso ultimo no había sido una mentira, pero teniendo en cuenta que se le olvido matizar que la mujer con la que vivía era Lin, que dormían en la misma cama desde hacia un mes y que eran novias, si se podría llegar a llamar mentira a toda la maraña de excusas que tuvo que dar para eludir la hospitalidad de su hermano.

Tenzin entendió que era bastante molesto para su hermana el madrugar para cruzar la bahía e ir al hospital. No era que necesitase un bote, ella misma podía usar su control sobre el agua para deslizarse por la superficie de forma rápida y precisa, algo que le encanta y que siempre hacia en su juventud, pero no era algo muy agradable cuando por las mañanas la bahía se llenaba de cargueros, y barcos pesqueros que salen a faenar. A decir verdad, la maestra de agua podía sortearlos sin mucha dificultad pero agradeció el hecho de que su hermano no preguntase más de la cuenta.

A Kya le encantaba su familia, adoraba a todos sus sobrinos y siempre intentaba ir a verlos, pero sentía que necesitaba tiempo para ella, para Lin, para cuidar y dejar crecer aquello que había surgido entre ellas; y aquello excluía el hacer ciertas cosas con su familia, como quedarse a cenar. No era que la comida que preparaba Pema le disgustase pero ella prefería cocinar, sobretodo si era para una maestra del metal bruta que llegaba a casa hambrienta después de un laborioso y agotador día de trabajo defendiendo las calles de Ciudad República y protegiendo a la gente. Su adorable Lin a veces era tan decidida y dura como voluble y temerosa, pero sus miedos eran algo del corazón y solo era que había descubierto recientemente que no le gustaba la soledad porque prefería descansar al lado de su chica. A decir verdad, la mujer de la cicatriz estaba esforzándose mucho por esta relación y el hecho de querer acelerar un poco la marcha de dicha vida juntas así lo hacia ver. Para sorpresa de la oriunda del Sur, su chica deseaba comenzar a formar parte de la vida de Kya en todos los aspectos, incluyendo los familiares.

Allí se encontraba la maestra del agua, descendiendo por las escalinatas del Hospital República, donde varias personas le saludaban o se detenían para agradecerle su tiempo. La sanadora había llamado a la isla de los Maestros del Aire, para preguntarle a su sobrina Jinora si quería comer con ella en la ciudad y así ponerse al día. No hacia mucho que se habían visto y la maestra del aire ya sabía que su tía estaba teniendo una relación bastante seria con otra mujer, debido a que ella sabía los gustos de su tía y esta no le ocultaba nada, pero no había nada que le agradase más a la joven de ojos almendrados que descansar un poco de sus obligaciones como Nómada del Aire y pasar la tarde con su tía.

Ni que decir tuvo el hecho de que su sobrina aceptó nada más proponer que comiesen juntas. Además, para enfatizar la emoción de la joven, Kya dejó caer que igual podía presentarle a su chica, algo que lleno de ilusión a la joven tatuada. La hija de Tenzin estaba muy emocionada con la idea de que su tía sentase la cabeza y encontrase por fin alguien afín. Desde que estaba con Kai, ella había descubierto el amor y consideraba que su bien amada tía merecía su porción de amor predestinado, como el de los cuentos de hadas. Por mucho que a la sanadora no le hubiese importado lo más mínimo antes, ahora debía confesar que deseaba estar al lado de quien amaba todo el tiempo posible y creía que abrir su relación a su familia era un paso importante.

Por tanto, cuando la oriunda del Sur descendió por las escalinatas del hospital su bien querida sobrina ya la estaba esperando, con su clásico traje de vuelo, aunque rediseñado por cortesía de Asami Sato. La ingeniera había dotado al traje de Jinora de compartimentos donde guardar ciertas pertenencias, un sistema de pliegue de alas más rápido y seguro, así como varios arneses que le daban la posibilidad de tensar las membranas que conformaban las alas sin que ella tuviese que tener los brazos extendidos.

Aquellas variaciones formaban parte de un prototipo que la novia de la actual Avatar había diseñado que le permitiría a los maestros del aire tener algo similar a una capa que les otorgaría mayor libertad de movimiento en el aire, aunque podía hacerlos más torpes en tierra. Cabe destacar que la joven castaña seguía portando un traje ajustado que dejaba ver su delicada y delgada figura, aunque lo que más destacaban eran los tonos anaranjados de su traje, algo que había decidido incluir para rendir un homenaje a la vestimenta que portaba su abuelo.

Desde lo sucedido con Kuvira, los maestros del aire se habían convertido casi en famosos, todos los niños y niñas de Ciudad República deseaban ser tan fuertes como Korra, tan astutos como Asami y tan valientes como Jinora. Verla sobrevolar los rascacielos de Ciudad República era un espectáculo solo superado por las piruetas casi suicidas de Kai; pero cuando ambos sobrevolaban juntos la urbe, su relación se plasmaba en un vuelo que siendo similar a una danza, lograba embaucar a todos los presentes que tenían la fortuna de mirar al cielo cuando pasaban.

-Hola querida – saludaba Kya a la joven que estaba rodeada de un grupo de pequeños emocionados ante la idea de ver de cerca a la maestra del aire.

-Hola tía – respondía, al tiempo que intentaba acercarse, sin fortuna puesto que un niño pequeño se interponía entre ambas dando saltos.

-Eres como una ardilla voladora, ¡ardilla voladora!, ¡ardilla voladora! – decía el niño visiblemente emocionado – Me gusta verte volar, ¡mucho!

-Gracias pequeñin – agradecía la maestra del aire al tiempo que se agachaba para poner su rostro a la altura del infante y regalarle una sonrisa ante tal mirada infantil de sorpresa

-¿Tienes miedo de hacerte daño volando?

-No, soy una maestra del aire

-Pero esta muy alto – decía el pequeño, extendiendo los brazos para darle mayor importancia

-Lo sé, pero no debes de preocuparte – Y haciendo el signo de victoria con los dedos la joven procuró calmar al niño

-Hola pequeño – le saludaba la maestra del agua – ¿Donde están tus papas?

-Me han dicho que los espere allí – dijo el pequeño que señalaba un café-restaurante – Mama vendría ahora

Comprendiendo que el niño se había escapado ante la emoción de ver de cerca a un maestro del aire, ambas mujeres se miraron a la cara, reflejando la preocupación en sus rostros.

-No debes irte de donde han dicho tus papas – dijo la maestra del aire – Eso no esta bien, podrían estar muy preocupados

-Pero yo quería verte – respondió con un mohin

-Pero los niños buenos deben de obedecer a sus padre para no disgustarlos – habló suavemente la sanadora, al notar que el niño comenzaba a convertir su enfado en un puchero de arrepentimiento – Seguro que tu eres un buen niño, ¿verdad?

Con la mirada gacha el niño asintió

-Si

-¿Y como se llama este niño bueno?

-Kuon

-Pues bien, Kuon, te acompañaremos hasta allí y esperarás a tu mama, ¿vale? – preguntó Jinora, sabiendo de antemano que al niño le haría ilusión

Y así paso, el pequeño comenzó a dar saltos en el sitio ante la emoción, aferrándose a la cintura de Kya y dándole la mano a la maestra del aire.

El pequeño solamente había cruzado la calle cuando el semáforo estaba en verde, pero él sabía que había hecho mal y que su madre estaría preocupada. La maestra del agua lo abrazaba al tiempo que cruzaban la calle, intentando calmarlo.

-Tranquilo, pequeño – su voz calmada relajó al pequeño – Eres un buen niño

-Pero mama estará triste – decía el pequeño

-Tranquilo

Nada más llegar al otro lado de la calle, ambas mujeres pudieron ver como una mujer tras los enormes ventanales del café-restaurante como una mujer miraba a todos los lados e incluso llegaba a agacharse debajo de una mesa. Los comensales del "Café Delicia" observaban atónitos a una mujer que rebuscaba incluso entre los recovecos de los sillones azul celeste del lugar.

-Esperame con el niño, Jinora – dijo Kya – Voy a calmar a la madre

Al entrar en el local, la sanadora no se equivoco al escuchar murmurar a la mujer la cual estaba intranquila.

-¿Alguien ha visto a mi hijo? – exclamaba en alto la afligida madre

-Disculpe – interrumpió la maestra del agua – Su hijo esta fuera con mi sobrina

-¿Quién es usted?

-Siento la falta de educación, soy Kya, hija del Avatar Aang – extendió la mano en señal de respeto

-Mia – le devolvió el apretón – Siento haberle preguntado sin presentarme

-No se preocupe – la calmó – Su hijo vio llegar a mi sobrina y salió fuera, yo le acompañe a que la conociera, perdone las molestias porque pensaba que usted nos estaría viendo desde los ventanales

Aquella era una mentira piadosa, de esas que se cuentan para que los corazones no sufran más de la cuenta. Estaba claro que no había sucedido eso pero observando como la madre del pequeño estaba al borde de las lagrimas, la sanadora sabía que no era el momento de reprochar nada a ninguno. El pequeño estaba muy triste ante la posibilidad de ver a su madre disgustada y esta casi rozaba el llanto. Su preocupación era tal que de saber que su pequeño había cruzado la calle solo, seguramente habría terminado desmayada.

-Sigame, y de nuevo, lo siento, ¿cuantos años tiene?

-Seis, lo siento es que no debió de moverse pero adora a los maestros del aire – aclaró – lamento si le causó molestia alguna

-Ninguna, de hecho cuando señaló el café-restaurante y dijo que usted estaba dentro, comprendimos que no nos estaba viendo – era verdaderamente hábil para la mentira porque llevaba ocultando sus propias verdades muchas décadas – Estuvo con un adulto en todo momento

-Y nada más que con la hija del Avatar Aang

Al salir al exterior se toparon con un pequeño abrazado a Jinora, sollozando y con lagrimas y mucosa colgando. La maestra del aire intentaba calmarlo, al tiempo que el pequeño miraba a su madre y corría hacia ella.

-Lo siento mama – decía Kuon

-No pasa nada, pero no lo vuelvas a hacer – y retirando de un bolsillo un pañuelo le secaba las lagrimas a su pequeño hombrecito – No puedes hacer que estas mujeres tan amables y guapas te cuiden.

Cuando el niño tuvo la cara limpia, la madre se levantó y con una reverencia agradeció a Jinora el consolarlo.

-Lo siento mucho – exclamó – Lamento si le ha molestado

-No es molestia

-De hecho, le repito, no debí de acercarlo a conocer a mi sobrina sin preguntar por usted – añadió rápidamente Kya, algo que Jinora comprendió – Lo lamento

-No se preocupe – y agachandose para tomar entre sus brazos a su hijo, ya calmado , dijo – Ya has conocido a una mestra del aire. Ahora despidete.

-Adiós

-Adiós, un placer pequeño – decía la sanadora

-Hasta la vista, Kuon – se despedía La maestra del aire

Cuando se distanciaron unos metros, poniendo rumbo al parque de la embajada de la Tribu del Agua del Sur, la joven de cabello castaño no pudo evitar alzar una ceja en complicidad.

-Así que al final lo que sucedió es que tu acompañaste a cruzar a la otra acera – comentaba burlonamente – Creía que habías salido del hospital

-Ambos ya estaban llorando y sufriendo – se defendía la mujer de tez morena – De saberlo, ella se sentiría como una mala madre y el pequeño también. Ambos aprendieron la lección

-Me recuerda a cuando le decías a mi padre que habías roto el jarrón de las galletas o que habías tropezado y habías roto un plato – esos recuerdos le arrebataron una risa entre los labios – Siempre protegiéndonos a mi y a Ikki

-No se os puede culpar de querer algún dulce extra siendo niños

-¿Y nuestras peleas?

-Los hermanos se pelean, no importa cuanto se amen, siempre hay peleas – alegaba la mujer del Sur – Recuerdo cuando destrozasteis el soporte de la olla y la cena terminó esparcida por el suelo

Aquellos momentos eran comunes cuando Ikki y ella eran más jóvenes. Al poco de nacer Meelo, Ikki y Jinora tuvieron que empezar a compartir habitación y aquello les generó muchos enfrentamientos hasta que sucedió aquel incidente.

-Solo estaba yo y cuando llegue a la cocina, no te preocupaba haber ganado, ni la cena, ni que te riñesen tus padre – enunciaba Kya, mirando con orgullo a su sobrina – Te preocupaba y estabas llorando porque le habías hecho mucho daño a tu hermana y estaba sangrando por tu culpa

-No me lo recuerdes – por mucho que pasase hace años, la idea de haberle hecho daño a su hermanita aun le hacia sentir culpable. Podían discutir, pero jamás llegaban hasta ese punto

-Por eso me invente una estúpida historia donde quedé como la mujer más torpe del planeta, porque lloraste por tu hermana – resoplaba recordando las quejas de su hermano – Y porque Ikki te pidió perdón y no quería que llorases más. Ya habíais sufrido suficiente y mi hermano no debía meterse

-Si tu lo dices, no discutiré, nos libramos de un buen castigo

-Y yo de volver a lavar los platos por ser muy torpe – ambas rompieron a reír

Al llegar al parque, ambas mujeres se sentaron ante la fuente en honor al Avatar Aang y a sus aventuras. Respiraron hondo y comenzaron a analizar mentalmente las historias que Katara, Sokka y el propio Aang les contaban a ambas. Aquellas aventuras resultaban aun más increíbles en boca de sus protagonistas. Sin embargo, la joven maestra del aire no deseaba escuchar las historias de su abuelo, puesto que ardía en deseos de saber más sobre la chica de su tía.

-Bueno – la intriga no le hacia aguantar más – ¿Cuando conoceré a tu chica?, si aceptó el colgante es que vais muy en serio

Casi conteniendo el nerviosismo ante el rostro de felicidad que su tía albergaba, Jinora no pudo reprimir preguntar más.

-Estoy seguro de que es una buena persona y ojala salga bien. Te lo mereces

-Ella es buena, atractiva, valiente, dulce – los ojos de Kya destilaban ilusión – Me ama, yo a ella, queremos que salga bien y por eso quiero presentártela a ti primero. Ella sabe lo unidas que estamos

-¿Le has hablado de mi?

-No, exactamente – intentaba ir paso a paso con su sobrina – Pero ya te conoce

-No, mira tía – y al girarse, la sanadora observó a Lin Beifong, llegando con na sonrisa igual de tensa que la cuerda de un arco – Espero que no intimide a tu chica

-¿No te cae bien Lin? – preguntaba inquisitiva la oriunda del Sur

-Claro que si – alegó – Nos salvo a mi madre, a mis hermanos, a mi padre y a mi

-Entonces, ¿qué te preocupa – mientras ella preguntaba la agente de la iba acercándose paso a paso con ritmo lento

-Que no tiene mucho tacto y no sé si sabe que eres lesbiana – comentó algo preocupada – No quiero que monte una escena con tu novia a punto de llegar.

Una sonrisa de complicidad brotó en los labios de Kya al tiempo que miraba como llegaba la mujer de la cicatriz. Casi se enterneció ante la preocupación de su sobrina y el deseo de esta ultima a protegerla, pero ahora iba a descubrir una gran sorpresa. Con un ligero ademán, la sanadora se levantó, sonrió ampliamente y saludó a la jefa de policía.

-Hola Lin, ya conoces a Jinora – enunció en voz alta, tranquila porque eran las únicas de aquella plaza

-Un momento – la maestra del aire unió la ecuación y su mandíbula se descolgó tanto que cualquiera pensaría que era gelatina – No me digas

-Hola Kya – saludó con la mano una Lin visiblemente nerviosa pese a intentar ocultarlo – Hola Jinora

Kya volvió a sentarse, dejando un hueco entre su sobrina y ella, palpando la losa de la banca para que su chica se sentase. La jefa de policía obedeció, y pese a tener cierto repar, se sentó entre ambas mujeres.

-Jinora – dijo divertida en voz baja la maestra de agua – Te presento a mi chica, Lin Beifong. Creo que ya os conocéis

-Si claro – aclaró la agente de la ley – No te veía desde la boda de Varrick. ¿Cómo estas?

-Bien, bien, gracias – aquellas palabras eran lo más lógico que la castaña podía decir ante tal sorpresa. La ex-novia de hacia años de su padre, ahora era la novia de su tía lesbiana; algo difícil de asimilar en tan poco tiempo.

Durante un minuto apenas se comentó nada salvo el calo de la tarde o lo agradable de la brisa. Mientras Kya sonreía divertida, Lin estaba levemente sonrojada de vergüenza y Jinora, bueno, digamos que recuperaba el habla poco a poco.

-Bueno, ¿Cómo empezasteis a salir? – la joven de ojos castaños rompió el hielo

-Nos encontramos después de la boda – empezó la sanadora – Fuimos a desayunar juntas y nos confesamos

-Entonces, ¿ya te gustaba mi tía?

-Si, antes de tu padre – al analizar el comentario, la mujer de la cicatriz resopló para calmarse, se palpo la nuca y comenzó a hablar más pausadamente – Verás, yo salí con tu padre hace muchos años, eso ya lo sabes

-Si

-Pues digamos que antes de eso tu tía y yo – no sabía seguir correctamente

-Nos besamos – aclaró la sanadora – Pero esta cabezota adorable se negó a aceptar sus sentimientos y aquello solo fue algo que ocurrió sin más

-Pero no era así – concluyó Jinora

-No – comentó la mujer de ojos verdes – Yo empecé a salir con tu padre, pero aceptaba el hecho de que me gustaban los hombres aunque ya ves como soy. No soy muy femenina, que digamos

La mujer alzó sus manos e hizo un gesto mostrando a relucir su cuerpo como si estuviera exponiéndolo.

-Siempre me fijaba en chicas pero en el mismo sentido que Kya, aunque yo lo negaba – prosiguió – Yo quise a tu padre, aunque no sé de que forma. Al menos, ya no.

-Jinora – empezó Kya – Lo que intentamos decirte es que esto no es un capricho, ni una rencilla, ni nada de nada. Desde aquel beso yo supe que me gustaban las mujeres y supe que me había enamorado de Lin Beifong

Entrecruzando las miradas, la pareja sonrió al verse reflejado en las pupilas del otro, casi como si el mundo se hubiera detenido para que ambas pudieran grabar aquel segundo en la retina al son de una brisa que repetía "te amo".

-Escucha Jinora – fue la agente de la ley la primera en salir de ese trance – Yo amo a tu tía y lo que estoy sintiendo no se si lo sentí nunca

Un resoplido salió de la boca de Lin, no encontraba las palabras adecuadas y temía por cometer un traspiés que hiciera que una persona tan importante para Kya ,como era su sobrina, terminase odiándola. En aquel momento, notó una mano en el hombro y como la joven de ojos castaños le tomaba la mano.

-Lo entiendo – respondía la joven maestra – Puede que negases la evidencia

-Es que no quería traer hijos a este mundo, no me sentía cómoda con eso

-Mi padre y tu tomasteis caminos separados y fruto de esos caminos separados, nací yo – la sabiduría de la joven de ojos almendrados resplandecía en cada sílaba – Ahora, después de todo lo que has hecho por mi familia, por el Avatar y por Ciudad República, estoy muy contenta de que encuentras la felicidad

-Gracias – respondió la agente de la ley con una sonrisa

-Para mi, siempre y cuando no hagas daño a mi tía, eres bienvenida en mi vida – repuso – Y mi familia pensará lo mismo

-Jinora, puedes estar segura que nunca haré mal a Kya – y tomando la mano de su novia, notó como esta rodeaba su brazo con su cuerpo – La amo demasiado

-Cariño – ante tal ternura, Kya se apresuró en robarle un pequeño y rápido beso de los labios de su novia, ante la mirada sorprendida de su sobrina

-Ahora espero que nos hagas algún regalo en el día de las flores – matizaba divertida la maestra del aire

-Eso tendremos que hablarlo – puntualizaba Lin

-No te aproveches de tu futura tía – inquiría Kya

Ante el comentario de su novia, la agente de la ley enrojeció tanto que quien la viese pensaría que bote de tinta roja se había caído encima suya.

-Ya matizaremos eso en otra ocasión – comentaba la mayor de las Beifong – Poco a poco

-Bueno, aunque no creo que debieran ocultarlo más tiempo – interrumpió Jinora – Mis padres no hacen más que quejarse de que mi tía no pasa por la isla a cenar. Creo que estarían más tranquilos si supieran que esta con su pareja

-Pero eso sería matizar algo pero sin decir nombres y tu padre se pondrá muy pesado y querrá investigar con quien estoy – el mohin molestó de la sanadora era evidente. Su hermano podía ser muy cotilla

-Prueba a decirle eso en la cena de pasado mañana – analizaba la maestra del aire – Con suerte no te molesta

-Lo dudo mucho – replicaba la tía a la sobrina

-Pues solo hay una solución – comentaba Lin con cierto pesar

-¿Cual cariño?

-Vayamos a cenar las dos

Continuará...

Reflexiones

-Facebook: Lobo Susurro Nocturno

-IMPORTANTE-

El próximo viernes 19 de Junio, a las 14:00 hora de México centro, tendrá lugar ¡el primer riguroso Directo-Crazy fanfickero!. Para verlo solo debes ir al canal de Youtube - Seth Liony .

En dicho canal, nos encontraremos con:

-Seth Liony Cosplay (Cosplayer de Baroness: Seth Liony Cosplay, Fandubera, youtuber ocasional y escritora de Lybellus, obra que podreís encontrar en wattpad.)

-Zakuro Hatsune (La popular fanfickera y fandubera creadora del fanfic Korrasami en español más aclamado: "Nuestra Historia Sigue")

-Lobo Susurro Nocturno - Susurro Nocturno en Fanfiction ( La persona que esta detrás del Kyalin más denso de Fanfiction, "Primavera en Ciudad República" y del fanfic "Un Puente Hacia ti" )

Responderemos preguntas, daremos adelantos, hablaremos de futuros proyectos, de ships preferidas, de la repercusión de la franquicia Avatar en el mundo cosplay, de como queremos a los fans, de anécdotas... Así que advertidos quedáis.

Miranos en el canal de Youtube: Seth Liony , el viernes 19 de 14:00 Pm a 17:00 PM.

Para más información, agreganos en facebook y dale "Me Gusta" a Baroness: Seth Liony Cosplay

-Creo que Lin tomaría la decisión de ir a hablar con Tenzin para evitar que este se enfadase con Kya. Al final, quien menos quiere una situación, demuestra valor ante ella.