Disclaimer: La historia es original, pero los personajes que aquí se muestran son propiedad de Michael Dante DiMartino, Bryan Konietzko.

La semana que viene crearé un blog donde empezaré a hablar del proyecto de autopublicar un puente hacia ti y comenzaré a colgar capítulos de otra novela original. Espero que cuando esto se dé me apoyen. En reflexiones puedes leer más.

Gracias a todos los que dan Follow y Favorites, pero en especial a los que se han molestado en dejar una review o postear un MP:

Dedicaciones personales.

Murasaki-11 Jinora es muy buena chica y adora a Kya, y a Lin también NioFujuyima32 Muchas gracias por tu cariño y que sepas que quería demostras más la relación que tenían en el libro 3 Obini Inicio de la cena llegando; Mercyredhead tu ya sabes que Jinora tiene la mente más abierta y es todo por la felicidad de su tía ; danubio93, Me llenas de alegría y solo dire que hay que darle amor al Kyalin ,jaydisita muchas gracias, espero ganarme más reviews tuyas; Annimo muchas gracias y ya tienes parte de la cena, Guest me alegro que entiendas que aquí no hace falta lemon hard,gracias!; Love is a wild animal Danirock, Su amor llega, junto con una charla inesperada Maraya Greyjoy porque sabes decirme unas palabras que me sonrojan, la verdad; Montielowsky yo solo diré que vuelvo a querer mi lazo con despertares bonitos, Nirvana creeme que agradezco que vuelvas a pasarte. Viva Kyalin paolacelestial Oye, esos despertares son los mejores :) ; Zakuro Hatsune no seas masoquista que te mataré, Likan Murasame eres muy amable y me agrada que te guste la historia,; RoseLangley02 yo ya te dije: Kuon es el nuevo villano de Korra; Kaileena Draculia muchas gracias ; ; Natsuki Shin muchas gracias por dejar una review señorita; Lin Beifong siento decirte que ahora toca ir a cenar!

Capitulo 9

Mi persona especial es...

Ya estaba anocheciendo y el reloj de la pared marcaba que se acercaba hora de cenar aunque esa noche nadie cenaría en su apartamento, el cual yacía más vacío que nunca ante la ausencia de cierta sanadora.

Lin Beifong se encontraba relativamente nerviosa y no era para menos, en algo menos de una hora iba a confirmar delante de su ex novio que ahora estaba manteniendo una relación sentimental con la hermana de este y como era de entender, la situación no podía ser más extraña. Extraña porque hacia solo unos años que Tenzin y ella había recuperado una relación perdida durante más de una década, extraña porque iba a irrumpir en la vida de su familia como parte de una pareja del mismo sexo, extraña porque la otra mitad de la pareja era la hermana del maestro del aire, y verdaderamente extraña porque en lo único que podía pensar era en que deseaba que Kya estuviese bien. Resultaba increíble importancia que la oriunda de la tribu del agua del Sur tenía para la jefa de policía, casi al punto de que comenzaba a detestar la forma en la cual había decidido ocultar su relación al mundo, lo que le hacia sentir que estaba encerrando a su chica en una jaula dorada hecha con el metal que ella podía doblar a voluntad. Era cierto que la maestra del agua la amaba y no le importaba gritarlo a los cuatro vientos pero también era loable que comprendiese el miedo y la posición social que ocupaba la agente de la ley y porqué deseaba ocultar la información de su relación al mundo.

Las altas esferas de Ciudad República podían ser muchas cosas pero si había algo que hacían con gran desempeño era menoscabar la posición de alguien. No era que a la hija de Toph le importasen las habladurías pero era de suponer que dichos comentarios de la alta sociedad terminasen afectando a su labor como agente de la ley. Sobretodo, el principal problema era que Raiko era una persona bastante influenciable en esos asuntos, cualquier cosa menos jugarse los donativos de sus miembros de campaña, así que la limitaría. Pese a que ya comenzaba a sentir que debía de dejar paso al relevo generacional, sentía que aun quedaba mucha vida en ella y en parte la única razón por la cual pensaba en ello era porque el hecho de estar todo el día leyendo algo abrazada a Kya le hacia brotar una sonrisa, aun que lo negase tímidamente para no parecer muy infantil.

Allí estaba ella, la jefa de policía de Ciudad República arreglándose para intentar dar una buena impresión ante Tenzin y su familia. Lo ridículo de la situación era que lo maestros del aire ya la conocían, la habían visto cientos de veces en la isla, en la ciudad o cumpliendo con sus obligaciones como guardiana de la ley; resultaba extraño el hecho de arreglarse cuando ellos ya tenían la costumbre de verla con su arquetípica armadura de negra y su placa policial en el pecho, pero esta situación era diferente y quería dar una mejor imagen. Necesitaba creer que verla de una forma más informal la haría parecer menos amenazadora y una buena elección para su chica, deseaba dar una buena impresión porque esta vez no se presentaba como amiga, policía o aliada, sino como la nueva pareja sentimental de su hermana y su tía. Así pues, la mayor de las Beifong salió de su apartamento vistiendo un jersey ajustado de color verde oliva, una chaqueta negra con detalles de color beis en el cuello y las mangas, y un pantalón a juego con la chaqueta. También se había peinado con un peinado más vaporoso, sin aplastar o apelmazar su gris melena, aunque evitó completamente la idea de usar algún maquillaje porque solamente usaba pintalabios de vez en cuando pero quería dar una apariencia más natural. Ella iba a intentar vestir de la mejor manera posible y comportarse ante Tenzin y Pema, pero el conocerlos no eximía a la situación de tensa para ella. ¿La aceptarán o generaría una discusión familiar?, era una de las preguntas que se le pasaba por la cabeza al tiempo que descendía por las escaleras de su edificio. Aunque nunca le habían preocupado esa cosas, lo cierto era que no quería generar una situación de desconfianza o tensión entre ambos hermanos, además de que amaba muchísimo a Kya y la idea de perturbar su relación familiar comenzaba a incomodarla, sobretodo cuando descubrió que pese a que el Avatar Aang aceptaba su condición sexual también intentaba que su hija no la airease demasiado públicamente.

La situación con su padre podía semejar tensa pero lo cierto es que la homosexualidad no era aun ampliamente aceptada y aquella situación podría complicar las labores diplomáticas del anterior avatar, además de poder usar la orientación de su hija como arma y munición política en algunos lugares. Por ejemplo, los consejeros de Ba Sin Tse no dudarían ni un segundo en recórdarle al monarca que el maestro del aire no había educado bien a su hija y ahora esta era una libertina. Pese a ser un método horrible de influenciar a los dignatarios, no dudarían en usar ese dardo envenenado contra el maestro de los cuatro elementos, si con ello lograban sus propósitos de controlar más la enorme y legendaria urbe.

Lo cierto es que la agente de la ley comprendía la situación de la familia pero deseaba ser aceptada para que así pudieran disfrutar de una relación de hermanos sana. En el fondo, la hija mayor de Toph sabía que Kya odiaba tener que mentir a su hermano de con quien estaba o donde iba a dormir, sobretodo porque este se preocupaba mucho por su hermana, así que era de esperar que entendiese el motivo por el cual la sanadora no era muy clara con exponer donde estaba pasando las noches. Por fortuna para ella, poseía a una aliada que estaba verdaderamente contenta con la relación, y esa era Jinora. La joven maestra del aire no solo había demostrado comprensión y madurez anteriormente, sino que estaba realmente emocionada e ilusionada con la situación y con el hecho de que ambas mujeres reavivasen un amor que se intentó olvidar décadas atrás.

Además de ello, la joven tatuada aconsejó a Lin que llevase algún postre de avellanas y chocolate para ganarse a sus hermanos porque un presente valía más que las buenas palabras para ellos. No era que fueran unos niños interesados en sacar beneficio, sino que simplemente eran niños que se emocionarían ante alguien que les trae un postre delicioso para terminar su cena. Finalmente, con ese consejo en mente, se detuvo a comprar un pastel de chocolate avellana y almendra en la confitería que estaba cerca de su casa y donde a veces compraba los bollos para el desayuno. Estaba tan preocupada en dar una buena impresión que pidió que el pastel fuera doblemente asegurado con sendas lazadas para asegurar que no había posibilidad de que el cordel se deshiciese alguna por el camino y el dulce terminase en el suelo.

Si la situación de ver a la agente de la ley comprando un dulce de tamaño familiar ya era extraña, verla caminando lentamente, observan a su alrededor a las personas que la rodeaban, procurando no chocar con nadie y que nadie chocase con ella, era una de las situaciones más fuera de lógica que se podían ver en Ciudad República. Incluso cuando se acercó a la barcaza que su chica había dispuesto, la situación era muy extraña. No era para menos, el acólito del aire que se encontraba sentado en la embarcación observó como la jefa de policía de Ciudad República llegaba a la altura del puerto visiblemente arreglada y caminando bastante lento. Al irse acercando al enganche de amarre donde se topaba la barca, el joven pudo observar como la maestra de metal portaba un paquete consigo que trataba con esmero y cuidado, casi intentando que nada ni nadie rozase su envoltura. Extrañado ante esta actitud y sabiendo que en la isla de los maestros del aire dichos maestros esperaban visita, el acólito se aventuró a preguntar:

-Disculpe, Jefe de policía Beifong, ¿va a ir la isla?

-Muchacho – respondía con la mirada fija en el pastel – De no venir, no estaría aquí, ¿no crees?

-Es que esperan a un invitado para cenar, ¿es usted?

-Si – confirmó con cierto titubeo – Soy yo a quien están esperando y por ello llevo el postre. ¿algún problema?

Con esa pregunta, los ojos esmeralda de Lin se clavo como un par de puñales en el joven que esperaba subido a la barcaza. El muchacho sintió como esa mirada inquisitiva y molesta penetraba en su ser y le encogía hasta el alma, era cierto lo que decían de la agente de la ley Beifong: una mirada suya y hasta el más parco en palabra preferiría confesar a enfrentarse a su ira.

-Perdona – se disculpó apresuradamente – Suba suba

Intentó darle la mano a la maestra de metal, pero esta unicamente subió por la rampa lentamente, casi en procesión, para que así su preciado cargamento no terminase en el fondo de la bahía.

-Chico – dijo al tiempo que se acomodaba en uno de los asientos de la barca – Si apuras y chocamos, o si tu forma de manejar este cascarón flotante hace que este pastel sufra algún desperfecto, hundiré tu cara en el fango

Intentando tomar a broma la velada amenaza el chico rió levemente con una sonrisa boba en el rostro, pero su gesto se volatilizó en el momento en el que se topó con el ceño fruncido de la mujer de la cicatriz. Definitivamente, sino quería tragar barro y fango por un mes, le convenía surcar el trayecto de la forma más suave y sosegada posible.

-Descuide – comentaba visiblemente nervioso – seremos como una pluma

-Eso espero, chico – replicó la mayor de las Beifong – Eso espero

Por otra parte, Kya llevaba en la isla varias horas. Había ido a ver sus sobrinos y había tenido tiempo para avisar a la familia de que se había tomado la libertad de invitar a alguien a cenar. No era que no quisiera decirle a sus sobrinos la verdad, pero prefería ir preparando a su hermano y no estropear la sorpresa.

Lo más lógico que hizo fue pedirle a su hermano y a la esposa de este que pudieran hablar tranquilamente a solas para advertirles de que la persona que iba a cenar con ellos era la pareja sentimental de la sanadora. Para evitar sorpresas desagradables, Kya le había pedido a Lin que le devolviera el collar para que su hermano la viese con dicho objeto, alegando que unicamente quería ahorrarse quejas y bufidos inoportunos de su hermano. Ella deseaba decírselo calmadamente y después disfrutar de una agradable cena en familia, para después darle el colgante a su chica de nuevo y que esta nunca se lo quitase del cuello. Deseaba formalizar esa relación ante la familia primero, simplemente para que su hermano no pensase mal de la situación.

-Tenzin, Pema, ¿Podemos hablar en privado? – rogó en voz baja, para que el matrimonio notase la importancia de la charla

-Claro – respondió su hermano, arqueando la ceja dubitatívamente – Pero, ¿de qué se trata?

-Aquí no – interpuso – Vamos a la habitación que ocupa Korra

-De acuerdo Kya – Pema se mostraba sonriente y calmada, al tiempo bajaba de su regazo a su hijo más pequeño – Ikki cuida de Rohan. Mama tiene que hablar con tu tía de cosas de adultos

El pequeño Rohan se apresuró a abrazar a su hermana, la cual sostenía al pequeño por ambas axilas. Rohan ya tenía cuatro años y pese a sus mejores esfuerzos, aun tropezaba al correr y correr era uno de sus pasatiempos preferidos.

-Descuida mami – comentó la vivaracha jovencita de once años – No te preocupes

-Gracias hija – y antes de que su esposo pudiera intervenir en la decisión de hablar o no con tanto secretismo, la mujer de cabello recogido ya estaba poniendo rumbo al cuarto vacío que el actual avatar había ocupado por varios años.

Por mucho que Tenzin intentase dar la impresión de ser el cabeza de familia y principal maestro de la orden de los Nómadas del Aire; lo cierto era que su hija lo superaba en aptitudes para el Aire-Control y su mujer era quien terminaba decidiendo y llevando la batuta de su estrambóticamente adorable familia. El hijo de Aang tenía que admitir que pese a que Pema aceptó tener una gran familia, criarlos con amor y participar en las labores de los Nómadas del Aire, cuando ella decidía que algo debía hacerse de un modo o había que optar por un camino más flexible, se hacia sin que nadie quisiera rechistar. Por mucho que Pema fuera una mujer calmada, amable y amigable, podía tener un fuerte carácter cuando se enfadaba, algo poco común, haciendo que la dinámica matrimonial fuera la de subordinar los asuntos familiares a su criterio, alegando que su esposo a veces era demasiado obtuso.

No tardaron más de un par de minutos en llegar al ala privada del templo, la zona reservada para la familia directa de los herederos de Aang y sus invitados. Allí, al fondo de un largo pasillo, se topaba una habitación blanca y espartana, con una cama hecha de tablones de madera, un armario y una ventana octogonal. El armario mostraba las marcas de impactos de pequeñas llamas de fuego, una parte de la pared mostraba una grieta, y un infructuoso intento de repararla; señales silenciosas de la hiperactividad y al mal carácter que mostraba Korra cuando llegó a Ciudad República. En las ocasiones en las cuales Tenzin intentaba obligar al actual Avatar a permanecer en el templo, esta se enfadaba y durante segundos perdía el control de sus poderes, haciendo que con un enfado o rabieta su tierra – control quebrase la pared. Por otra parte el fuego fue jugueteando de alguna forma. Nadie podía saber porqué el Korra tenía esos enfados o perdía el control de sus poderes, pero Kya creía tener la respuesta: hormonas.

La joven Avatar estaba experimentando la libertad en una urbe llena de estímulos como era Ciudad República. Era lógico pensar la pobre avatar tuviera ciertas inquietudes y deseos, además de miedo ante la idea de que comenzaba a fijarse también en chicas. Aquel miedo no podía ser entendido por Tenzin, pero la sanadora lo recordaba demasiado bien. El camino hasta aceptar como eres era demasiado tortuoso, lleno de errores y de miedos; era algo que ni siquiera el Avatar podía dominar.

Cuando llegaron y el maestro del aire cerró tras de ellos la puerta, el matrimonio observó como Kya se quedaba observando las luces tintinéantes de los barcos que viajaban hasta el puerto, al tiempo que jugaba con su cabello.

-Tenzin, Pema – comenzó a hablar visiblemente nerviosa – La persona a la que he invitado hoy no es una amistad, sino mi actual pareja

-¿Estas saliendo con alguien? – preguntó Tenzin

-Así es

-¿Estas seguro que es lo mejor? – Perma conocía los gustos homosexuales de la maestra del agua y jamás los criticó pero aquel tono de preocupación era difícil de ocultar

-¿Qué quieres decir? – cuestionó Kya

-Es que no sabemos si tu relación con esa mujer es seria – respondió su cuñada – Y no querríamos que nuestros hijos se encariñasen

-Hermana, te quiero – la cara del maestro del agua denotaba que en breves iban a escuchas un 'pero' – Pero no sabemos ni siquiera cuanto tiempo lleváis juntas

-Un par de meses

-¿Un par?, ¿cuando ibas a decirlo? – replicó el hombre con barba cuidada. Dándose cuenta de que su tono sonaba alterado procuró recomponerse – Con unos meses esto parece precipitado

-Entiende que es tu primera novia en años y sabemos que has estado con otras mujeres poco tiempo e igual con esta ocurre igual – No podía reprocharle nada a Pema, era verdad lo que decía

-No se atrevan a dudar de que nos amamos. Nunca – instintivamente, la sanadora se puso a la defensiva – Yo la amo a ella y ella a mi. Querría presentarla como mi novia formal porque ya le entregue esto

Señalando al colgante que portaba en su cuello, la sanadora obtuvo lo que quiso, las miradas de absoluta y completa sorpresa del matrimonio, que no daban crédito a lo que había hecho la maestra del agua. Ese colgante era una herencia familiar y nunca jamás le habían escuchado a la mujer de cabello blanco y coleta lánguida.

-Si has hecho eso, significa mucho para ti, ¿no es así? – la pregunta de su hermano era seca y directa. El maestro del aire sabía que su hermana jamás le ofreció a nadie el colgante, ni aunque alguna joven lo pidiese y el hecho de que fuera así dejaba ver la importancia que tenía aquella mujer misteriosa que ya le intrigaba

-Sí – respondió ella dibujando en su rostro una sonrisa al recordarlo agradable que era para ella jugar a besar todas las cicatrices que poseía Lin por el cuerpo. Su corazón se partía pensando en como tuvo que sufrir su chica, pero ella sanaba esos malos momentos con besos que provocaban algún gemido fugitivo que escapaba de los labios de la Beifong – Y por eso os pido que la aceptéis y seáis comprensivos con la situación

-Sabes que siempre lo seremos – contestó Pema – Además, estamos muy contentos de que por fin encuentres el amor. Te lo mereces

Girando sobre sus talones, la mujer de ojos almendrados se orientó hacia la puerta y con voz calmada y elevada, dijo:

-Jinora, ¿podrías entrar? – ambos hermanos se miraron dubitativos pero terminaron estupefactos cuando la puerta se abrió y observaron a la joven maestra del aire con la cabeza agachada por la vergüenza de haber sido descubierta.

-Perdona mama – imploró alzando tímidamente la vista – No quería espiar pero...

-Pero sabemos que te preocupas de tu querida tía – añadió con una sonrisa la madre – Y seguro que cuando quedasteis para comer en Ciudad República se os unió alguien más

Sorprendidos por las labores deductivas de la no-maestra, la joven tatuada no pudo hacer mucho más que darse por vencida, sabiendo que su madre tenía la facultad de saber cuando sus hijos mentían.

-Así es mama – observando los ojos sorprendidos de su tía, su bien amada sobrina clavó sus ojos en sus padres y expresó lo que sentía desde el fondo de su corazón – Conocí a la novia de tía Kya y es muy buena persona, se quieren muchísimo y son muy felices juntas. Esa persona es amable, algo tosca, pero con un gran corazón y respeta a la tía más que a nada. Solo vi amor cuan hablaban la una de la otra y sé que para la novia de la tía, el colgante de compromiso es uno de los objetos más valiosos del mundo

-¿Lo llevaba puesto? – preguntaba anonadado el padre de la joven. Corresponder de esa forma era algo muy serio, no se imaginaba a nadie en Ciudad República que no supiese de esa costumbre de las Tribus del Agua

-Si papa – Jinora casi no aguantaba las lagrimas de la emoción que le producía notar como su tía sonreía con lagrimas de felicidad en el rostro al ver la fuerza con la que su amor era defendido por su querida sobrina – La pareja de tía Kya lo protegía en su cuello como si fuera lo más hermoso del mundo. Alguien que no lo haya pensado con calma no lo trataría así

-Entonces, ¿has pedido que te lo devuelva? – en aquel momento, el maestro del aire miraba a su hermana sorprendido – ¿Sabes que pudo tomarlo como una ruptura?

Era sorprendentemente tierno que su hermano menor se preocupase por que ella provocase tal malentendido sin querer. Las declaraciones de su hermana, junto con las lagrimas de su hija, provocaron que Tenzin supiera que esa misteriosa mujer era digna de alabanza.

-Se lo pedí para hablarlo con vosotros, pero tranquilo hermanito – quiso calmarlo – Ella sabe que le volveré a dar el colgante esta noche

Al responder esto pudieron observar como Pema abrazaba a su hija, la cual aun sollozaba, la no-maestra estaba llena de orgullo maternal ante el valor que había demostrado su hija, enfrentando a sus padres para defender la felicidad de su tía. Su joven maestra había crecido fuerte y sana, además de que había demostrado algo importante en su educación: defender lo que es justo, fuera quien fuera la persona que se opusiese, porque las causas justas y nobles siempre obtenían el respaldo de un verdadero maestro del aire y de una persona verdaderamente buena.

-Tranquila mi niña, has sido muy valiente – su tono era sereno y maternal

-Gracias mama

Ante el deseo de abrazar a su sobrina, la sanadora solamente pudo abanicar su mano ante su rostro para secar un poco sus ojos y que no llorasen más, para correr a abrazar a su sobrina momentos después y agradecerle con el gesto las hermosas palabras con las cuales había descrito a su querida Lin. Eran todas ciertas, Lin podía ser bruta, tierna, dulce, terca, dura, seca, responsable, algo infantil cuando se trataba de competir, pero sobretodo, era su chica y ambas se amaban tanto que incluso les sorprendía a ambas el necesitar tan seguido del tacto de la otra.

Después del momento, queriendo intentar relajar el ambiente y volver al tema en cuestión, Tenzin fingió una leve tos que solvento carraspeando con vehemencia para poder captar la atención del resto de personas en aquella habitación.

-Bueno – el maestro del aire no quería inmiscuirse más de la cuenta en los asuntos amorosos de su hermana. Ella ya había demostrado entereza y madurez tratando de llevar sus gustos románticos en secreto para facilitarle a su padre la labor, pero ya no debía de ser así – ¿Cuando vendrá?

-Debe de estar al caer – se aproximaba la hora de cenar y Lin era una mujer extremadamente puntual – ¿Os apetece ir a recibirla?

-Claro – respondió Pema con una sonrisa divertida – Iremos todos

Al salir del cuarto y aproximarse al pequeño jardín donde habían dejado al resto de su familia, ambos padres pudieron observar como Bumi, el hermano mayor de Kya y Tenzin, había comenzado una carrera de esferas de aire con Meelo y desgraciadamente iba perdiendo. Ikki jugaba tranquilamente con Rohan, haciendo imitaciones para regocijo del pequeño infante.

-Hola – decía movimiento las caderas en un vaivén exagerado y atusando una melena invisible – Soy Asami Sato

El pequeño explotó en carcajadas ante la imitación de su hermana que dejaba ver a la empresaria como

-Detente – su expresión fue seria, con el ceño fruncido, alzando los hombros y agachando la cabeza, al tiempo que en sus labios se convertían en una fina linea – Soy Lin Beifong. ¡Te aplastaré!

El niño volvió a reír pero la sanadora no pudo hacer otra cosa que apenarse por la visión tan negativa que tenía su otra sobrina de su chica. Aunque no hubo mucho tiempo para preocuparse de eso cuando Meelo y su tío atravesaron a toda velocidad el jardín provocando una gran ventolera. Algunas hojas volaron con el refulgir del viento brioso.

-Meelo, Bumi, deteneos – exclamó el maestro del aire a su hermano mayor – Demostrad un poco de compostura

Ante la demanda de Tenzin, ambos maestros se detuvieron, uno por miedo a ser castigado por tareas de limpieza, el otro porque no quería que su padre le ordenase quedarse en el templo haciendo inventario por dos meses.

-Venga, hermanito, solo entrenábamos – replicaba el mayor de los hijos de Aang – Cualquiera diría que no quieres que mejoremos nuestro aire-control

-Dejaos de tonterías y ayudadnos a poner la mesa – contestó Pema con el ceño fruncido – Hoy tenemos visita

-¿Quién? – preguntó el antiguo militar

-Una amiga – contestó Kya – Especial

Ese comentario hizo al hermano mayor casi desfallecer. El mayor de los hijos de Aang sabía que su hermana era lesbiana desde que lo declaró, incluso se convirtió en un apoyo constante para ella. Ambos se sentían una decepción para su padre, uno al no ser maestro, y la otra al no dar a luz posibles maestros. Además de ello, su hermana no se preocupaba de presentar a sus novias a la familia, de hecho, solamente presentó formalmente a la primera de ellas.

-¡Uauh! – exclamó sorprendido – Vale, esto es importante, alguien va a hacerse con la soltera de oro

-¡Bumi! – exclamó su hermano, a veces al antiguo general se le olvidaba que Kya no había aireado sus gustos íntimos con sus sobrinos

-Venid, ya – con un tono autoritario, la esposa del maestro del aire hizo que su cuñado y su hijo la acompañasen – Tenéis que bañaros, os habéis ensuciado

Ni que decir tiene que entre quejas y replicas de porqué no debían de bañarse, los alocados maestros del aire se alejaron. Tenzin tomó a su hija mayor del hombro y la orientó hacia los pasillos de la biblioteca.

-Kya, cuida a Rohan e Ikki – le pidió su hermano menor – Jinora y yo debemos ir a preparar las lecturas para mañana. Si hoy nos acostamos tarde por la cena, debemos adelantar trabajo

-De acuerdo – contestó, quedando a solas con su otra sobrina y su otro sobrino

La sanadora se sentó al lado de ambos, con las piernas en la posición del loto, algo muy común en ella pero que Ikki adoraba. Le encantaba que su tía se pusiese a su altura, mostrase calma y participase en los juegos que ideaban juntas. Aunque ahora, la oriunda del Sur quería solventar algunas dudas.

-Muy buena imitación la de Lin Beifong – halagó a su sobrina – Eres toda una artista

-Gracias – contestó la vivaracha maestra del aire – A Rohan le encantan, por eso las práctico

-Dime, ¿no te cae bien Lin?

-No es eso – contestó la niña con el cabello recogido – Es que siempre esta con esa cara

-Entiendo – comenzaba a entristecerle la forma con la cual su sobrina veía a su novia

-Siempre esta triste – añadió Ikki casi sin darse cuenta de que los cerúleos ojos de su tía se clavaron en ella – Es como si estuviera triste y me da pena. Esta enfadada porque esta triste

-¿Por qué crees que es?

-No sé – decía mientras distraía a su hermano con una pelota – Igual porque se siente sola

Aquel comentario inocente hizo que la mujer de tez morena se estremeciese ante tal derroche de inocencia y certeza.

-Puede que si encuentra a alguien sea feliz – estuvo tentada a decirle que ella la estaba haciendo feliz

-Ella siempre será seria, pero seguro que con alguien sería feliz – respondía mientras le devolvía a su hermanito la pelota – Más feliz. Y entonces podríamos quedar todos juntos

-¿Te cae bien?

-Si – sonrió con una sonrisa – si fuera más feliz seguro que le gustarían los abrazos

-Seguro – a decir verdad, pese a no ser muy cariñosa, Lin seguía teniendo una parte muy sensible y cariñosa, aunque solo fuera con ella – Seguro que será feliz

-Sería muy triste que alguien tan buena como ella estuviera siempre triste

-No lo estará más, Ikki, no lo estará más – comentó al tiempo que se levantaba al escuchar el tañido de una campana que marcaba la llegada de una barca

-¿Quién viene? – preguntó curiosa la niña – ¿Korra?

-No cielo – respondió su tía – Es una persona especial para mi

-¿De verdad? – sus ojos verdosos se iluminaron ante la emoción de conocer alguien nuevo y tan especial que podía unirse a su familia. Ante tal noticia tomó a su hermano en brazos – Vamos Rohan

Al llegar a la entrada principal, Jinora se encontraba allí, con un Bumi y un Meelo aun llenos de polvo. La madre se afanaba en intentar limpiar con un pañuelo los rostros de ambos maestros del aire, con las consecuentes quejas y el típico refunfuño avergonzado. Jinora y su padre llegaron corriendo, era lógico: Jinora quería darle apoyo a su tía y a la jefa de policía; su padre quería demostrar la entereza y la hospitalidad de la Nación de los Nómadas del Aire, y sería algo muy grave que el máximo representante de esta no recibiese a la nueva visita.

La barcaza se detenía, pero el toldo que cubría a los pasajeros impedía ver quien estaba subido a la barca junto con el muchacho que la controlaba, el cual respiraba aliviado como si hubiera sido exonerado de un terrible crimen.

-Tenzin – dijo Kya – Tengo que decirte algo

-Ahora no – replicó su hermano menor

-Ahora si – la sanadora notaba los nervios recorrer su cuerpo – Y todos tenéis que escucharme

Todo el mundo la observó con cierta curiosidad, pero ella no apartaba la vista de la hermosa figura que comenzaba a distinguirse.

-La persona especial que viene a cenar con nosotros – la voz de Kya se alzaba entre sus nervios y el palpitar desmedido de su corazón – Quien yo amo y quiero es

En aquel momento, una figura vestida con un traje formal y el pelo ondulado pisó las tablas del pequeño puerto que hacía de dársena para que las barcazas. Pese a no llevar su armadura y no tener el pelo sucio o recogido, era fácilmente distinguible quien era, y unas cicatrices en su rostro lo evidenciaban.

-Buenas noches – saludó la jefa de policía, portando un pastel entre las manos – Hola Kya

En aquel segundo, cuando todos se fijaron en las sonrisas que ambas mujeres se regalaban recíprocamente, más de uno notó el tiempo detenerse, casi congelarse, sin poder decir o hacer nada. Las miradas sorprendidas de Meelo e Ikki solo eran superadas pos los rostros estupefactos de Pema, Tenzin y Bumi, los cuales miraban a ambas mujeres sin dar crédito a lo que sucedía.

-Es persona especial, esa mujer que amo – las palabras de Kya eran lentas para que todos los presentes pudieran comprenderlas claramente – Es Lin Beifong

Continuará...

Reflexiones

-Mi facebook es : Lobo Susurro Nocturno . Podéis agregarme si queréis

-Iba a hablar ya de la cena pero pensé que era mejor ir hablando de personajes y de como estaban. Preparar la escena, básicamente.

-Ikki no odia a Lin, solamente creía que estaba triste por estar sola... Ella va a estar muy contenta de que ambas mujeres topasen el amor

IMPORTANTE – ruego vuestra opinión

Como mucho de vosotros yo trabajo pero en un empleo donde me pagan bastante mal, aunque lamentablemente y debido a la crisis no puedo arriesgarme a perderlo, así que siempre ando algo ajustado de dinero.

En los próximos meses una serie de grandes cambios llegarán a mi vida y parece que deseen derribar mi decisión de autopublicar una versión literaria de "Un puente hacia ti" y mi otra novela original. Además de eso, cada vez necesito más ingresos pero eso me restaría tiempo para escribir y escribir es mi verdadero amor.

Debido a que deseo autopublicar, algo caro y poco rentable, me he propuesto activar una web en las próximas semanas donde informaré de la novelización del fic, haré encuestas sobre nombres o rediseños, postearé versiones extendidas de capítulos, hablaré de futuros proyectos, y algún momento extendido.

Además, no os voy a mentir, en la web planeo colocar una sección de donativos//lo que sea... para que me ayude a conseguir un dinero para la autopublicación, además de mantener el hos interno de la web o darme alguna ayuda. También instauraré una sección de compra para el futuro digital de la novela digital y física.

Espero que la idea no os disguste pero yo quiero seguir escribiendo y si buco un trabajo secundario no tendré tiempo y en verdad publicar algo propio, darlo a conocer, y ganar algo de dinero para poder decir: lo hice. Me emociona todo esto y me gustaría saber opiniones y quiero que sepáis que intentaré ser lo más participativo posible. Los que me siguen en facebook saben que siempre hablo y me gustaría fomentar el feedback.

Muchos aquí me animan a seguir escribiendo pero sin tiempo dejaría de hacerlo. Yo ahora voy a vender todo lo que pueda para hacerlo y arriesgar todo en un sueño, porque al menos de fracasar no quiero que sea porque me asuste y no lo intenté, sino que sea por derretirse la cera que une mis alas, como Icaro logrando alcanzar el sol, porque si sucumbo, si fracaso, si muero, al menos habré intentado surcar el cielo.

Sed Felices.