Disclaimer: La historia es original, pero los personajes que aquí se muestran son propiedad de Michael Dante DiMartino, Bryan Konietzko.

Blog, en Reflexiones encontrarán una información de lo que daré y publicaré. Les dejo aquí el nombre, deben de quitar los espacios porque Fanfiction no permite publicar links.

Contraluznocturno. Wordpress. Com ← SIN ESPACIOS . No me sean descuidados, que igual terminan en una pagina turco-chipriota o algo así

Gracias a todos los que dan Follow y Favorites, pero en especial a los que se han molestado en dejar una review o postear un MP:

Dedicaciones personales.

Annimo estas de vuelta, así que, bienvenida; Murasaki-11 Aqui verás a una Korra tan enamorada como entrañable; Love is a wild Animal danirock que puedo decir, quería meter gente de mente cerrada controladora de elementos NioFujuyima32 Muchos estaríamos igual de nerviosos que Kya Obini exageras pero que conste que me ha encantado imaginarte alejarte mientras aplaudes; Mercyredhead No sabía donde meter los comentariosy las ocurrencias de Bumi iban a alargar mucho; LupitaAzucena sí, y será el próximo, me apetecía escribir otra cosa y preparar el terreno; AvatarYumiko Muchas gracias y claro que sigo, aquí, escribiendo y escribiendo;LIN BEIFONG se aproxima un momento importante, disfrutalo; Phary en este fic solo hay amor y ternura. Es para compensar a Zakuro xD Greyjoy soy un coitos interrumptus... Me ha gustado que me comparen con tan grande serie xD; Montielowsky Son un cariño esas dos Nirvana ¡gracias por el apoyo!; Tsunade Koishirio ¿Tsunade?algún día haré Sakuhina por petición de una amiga xD, Toph KL Espero que dejes más reviews, sientan muy bien ; HarukaVelasco es que Lin mostró todo su temperamento Natsuki Shin muchos vimos a Lin como alguien fuerte pero triste, ahora esta con Kya y la cuidará. Estoy muy contento de que te guste; Gunter muchas gracias y hay que dar amor al kyalin. Por cierto, lei Gunter y pense en un pingüino ;paolacelestial lo que pasa es que Asami sabe que ganarse aun más el amor de Naga será ganarse aun más el amor de Korra; Lyls Ami G P muchas gracias, ¡espero que dejes más reviews y bienvenida!

Capitulo 14

La charla antes de la visita

El día tocaba a su fin y Kya se encontraba bastante perpleja ante la noticia de que su novia era la próxima responsable de Kuvira. No entendía como el Loto Blanco podía pedir tal cosa a la jefa de policía de Ciudad República, más aun sabiendo que pese a que la reconstrucción iba bien las fuerzas del orden la necesitaban.

-¿Cómo que Lin? – esperaba haber escuchado mal – ¿Mi Lin?

El avatar asintió con la cabeza y la miró fijamente con ojos de perro-oso polar famélico, intentando dar pena y librarse de una reprimenda. Kya conocía muy bien a Korra para saber que si se comportaba así es que sentía remordimientos por algo, la pregunta ahora era preguntar el qué.

-Así es – contestó la joven de ojos azules – Kuvira admira a Lin y pensé que la jefa de policía de Ciudad República sería un aliciente para que no la maltratasen en su celda

Al terminar la frase, Korra abrió los ojos de par en par, fruto del miedo de saber que había cometido un terrible error. Su enorme boca había dejado evidente que ella había sido la responsable del futuro nombramiento de Lin Beifong como custodio responsable de la criminal conocida como Kuvira.

-¿Qué has tenido que ver en todo esto? – bramó la sanadora, ignorando como el Avatar se encogía de hombros como una niña asustada

-Me preguntaron por un nuevo responsable debido a que nadie quería hacerse cargo de ella – respondió al tiempo que apretaba la mandíbula y agachaba la cabeza, esperando una bofetada o un tirón de orejas como cuando era pequeña y hacia una travesura – Dije su nombre porque sé que es muy buena persona y que tu estas con ella. Ambas podríais mirar como se encuentra

-¿Pero no te das cuenta de toda la responsabilidad que carga mi novia a sus espaldas?

-Lo sé y lo siento – Korra pasaba una mano por su cabello para intentar calmarse – Pero no quería que Kuvira estuviese perdida entre tanta oscuridad

En aquel momento, la sanadora podía ver como había crecido la pequeña y revoltosa niña con pancita abultada y ropa mal colocada que un día arrastró durante una tormenta a su perro-oso polar porque se había torcido una pata. El sol bañaba el oscuro cabello del Avatar y para la mujer de cabello plateado le era fácil ver a la pequeña que movía sus piernas cuando estas colgaban de los bancos, a la niña que no paraba de jugar con Naga y que lloró desconsoladamente la primera vez que su fiel amiga de cuatro patas enfermó. Era cierto, Korra había crecido, pero seguía conservando el corazón inocente y generoso que heredó de sus padres y del legado Avatar.

-Escucha – la voz de Kya pasó a tener el tono agradable y musical de siempre – Debiste de habérselo pedido a Lin. Después de hacer pública nuestra relación esta muy estresada

-Tranquila – replicó la joven – Cuando Asami y yo hagamos oficial nuestra relación la gente os ignorará

Alzando una ceja de forma inquisitiva, la sanadora estaba lista para lanzar uno de sus inquisitivos dardos.

-¿Así qué olvidarse de nosotras? - ese retintín desafiante dejaba claro que el comentario iba con aviesas intenciones – ¿Es qué crees que somos aburridas?

-Para nada – se disculpó la joven de cabello oscuro, pero contraatacando con un tono prepotente – Pero ya sabes. La hermosa CEO de Industrias Futuro y el Avatar. Somos dinamita

-¿Sí? – todo comentario tenía un derecho a replica y este iba a ser bien aprovechado – La hija del anterior Avatar y la Jefa de Policía, Lin Beifong. Por favor, somos casi una fantasía sexual desde hace más de veinte años.

-Porque sois hijas de quien sois – la gente siempre recordaba al antiguo equipo Avatar

-Mi madre y tía Toph era hermosas – una risa pomposa salió de los labios de la sanadora – Pero Lin y yo somos sexys

-¿Sexys?. ¿Has visto a mi novia?, Asami es la definición de lo sexy – algo que había comenzado a hacer Korra era presumir de su chica. Cuando hablaba de ella se le iluminaba el rostro pero muchas veces semejaba que quería dedicar un soliloquio a las caderas de la joven Sato

-No lo niego – ni siquiera Kya podía rechazar el hecho de lo hermosa que era la pareja del actual Avatar – Pero me gustan musculosas y con experiencia

-Pero no estamos hablando de ti – replicó con un retintín burlesco

-¿Sabes lo mejor que tiene Lin? – preguntó la sanadora a modo de adivinanza

-No

Ante la mirada curiosa y sorprendida de la joven de cabello corto, la mujer de nívea melena simplemente se acomodó en el banco, se acercó a su amiga y estirando la espalda se limitó a sonreir burlonamente.

-Veras – comenzó a hablar en un tono muy bajo, casi convirtiendo aquello en un secreto para el mismísimo aire – En el fondo tiene muchos años de deseo contenido y me es muy fácil hacerla caer en la lujuria

Un visible sonrojo se apodero del rostro de la Avatar, la cual no entendía a que venía tal declaración. Se movió tan rápidamente por lo sorpresivo de tales declaraciones que faltaron pocos centímetros para que sus nalgas no topasen con las losas que cubrían ese tramo del parque.

-¿Y eso que tiene que ver? – no negaría que aquello la pilló por sorpresa

-Que si quiero soy capaz de hacer que arranque la ropa en medio de la plaza donde hagáis el comunicado para que os ignoren – el problema radicaba en que quien amenazaba era Kya, ella podía hacer algo así perfectamente

-Yo te lo agradecería – sonreía levemente, sabiéndose derrotada – Pero para Asami es un día muy importante. Ella no quiere esconderse y admiro mucho su valor

Kya rodeó a la Avatar con ambos brazos y la abrazó, quería estar unida a ella, a los retazos de su padre, al valor del legado Avatar y a todas aquellas vivencias que terminaron por empujar a la joven a ser como era. No importaba que fuera la maestra de los cuatro elementos, que hubiera madurado, o que fuera más sabía ahora; seguía siendo una joven que aunque aceptaba y profesaba su amor, sabía que parte del mundo no lo vería de igual forma. El problema es que ella era el Avatar y aquello siempre era un problema; algo que sabía muy bien la sanadora, la cual había sufrido su orientación en silencio para no causarle problemas a su padre.

-Os apoyaremos con todo el corazón -dijo Kya con una sonrisa amable

-Lo sé – sonreía la Avatar – Por favor, no le digas a Asami aun. Sé que es buena pero no soportaría que me preocupase del asesino de su padre

La presión a la que era sometida Korra no era nada comparado con el sufrimiento de ver la decepción en los ojos de Asami. La joven Sato era el motivo de sus alegrías, de sus penas o de sus mayores tragedias.

-Descuida – solventó la sanadora – Intentaremos ser comedidos

-Gracias, pero, ¿cómo crees que se lo tomará Lin?

-Bueno – resoplaba cansada ante la idea de su chica con un puchero y el ceño fruncido ante la idea de añadir algo que le desagradaba a sus obligaciones – Dejame a mi. Seguro que algo se me ocurre

En aquel momento unas caderas bien formadas embutidas en una falda de tubo, se acercaba a ellas. Las medias oscuras, lo tacones altos y una chaquetilla escarlata ligeramente escotada, era imposible ignorar a Asami Sato cuando llegaba a algún sitio. Indirectamente, la gente posaba en ella sus ojos, pero esos ojos esmeralda solo tenían una fijación única y necesitada: la de una chica de ojos celestes, tez morena y que controlaba los cuatro elementos,

-Hola, chicas – saludaba la CEO de Industrias Futuro – ¡Qué sorpresa!, es un placer verte Kya

-Hola, Asami – respondió la sanadora al tiempo que la Avatar se acercaba a abrazar a la chica.

Korra intentaba guardar la compostura en publico pero aquello era casi imposible ante Asami. No la saludó, sencillamente se levantó de un salto del banco donde estaba y apuró el paso para cubrir la distancia que las separaba, solamente para terminar estrellándose en sus brazos. Cualquiera podía pensar que eran dos amigas abrazándose de forma normal, pero el tiempo del abrazo se había hecho largo, denso, acompañado de algún resoplido o alguna inspiración constante. Era un abrazo donde se tomaban su tiempo, casi queriendo fundirse en un solo ser, donde pasaban sus manos por la espalda de la otra, durante más tiempo de lo políticamente correcto para solamente unas amigas.

Kya disfrutaba observando el amor, cualquier expresión de cariño y amor sincero, siendo algo que la hacia ver lo hermoso de la vida. Ahora mismo tenía una amplia sonrisa en el rostro, pero también se fijaba en que varios ojos curiosos se posaban en la joven pareja, algunos incluso deteniéndose para admirar el momento, como si estuvieran viendo una estrella fugaz.

"Me parece que la declaración va a ser solo una formalidad" pensó Kya, al tiempo que se levantaba para ir a despedirse, "es imposible que alguien con dos dedos de frente que pase y las vea así, crea que son solo amigas". La mujer de coleta blanca sonreía triunfante ante el hecho de que, en breves, las tres mujeres más influyentes de Ciudad República serían bisexuales reconocidas; y ella tenía la fortuna de ser la novia de una preciosa agente de la ley.

-Chicas – dijo al tiempo que una carraspeó con fuerza – Un poco de mesura. Esperad a la prensa

Un leve sonrojo apareció en el rostro de la joven del Sur

-Perdona Sami, me emocioné

La ejecutiva acercó su rostro al oído de su novia y pese a ser imperceptible lo que había dicho, la reacción de Korra y su aumento de color en sus mejillas, dejaba ver que era algo vergonzoso pero que le provocaba una sonrisa boba.

Aquella sonrisa desencajada provocó una carcajada involuntaria en la sanadora. El rostro del Avatar era igual de chistoso que el de su padre, lo que hacia que se preguntase si aquello era una parte del legado Avatar.

-¡Asami! – dijo algo alterada Korra al darse cuenta de que Kya la estaba observando con una ceja levantada, una sonrisa ladeada y una mirada de suficiencia.

-Tranquilas – replicó la sanadora – Por mi no os detengáis, pero creo que la declaración será un formalismo. Cualquiera lo nota

-Tampoco es que nos molestemos en ocultarlo de forma muy recelosa – se defendía la joven Sato – Pero me emociona hacerlo oficial

Un brillo reflejaba las ganas que tenía de poder ir d ella mano con su chica. Asami estaba acostumbrada a los focos, a las fotografías, a las preguntas de la prensa; ahora, después iba a tener que responder más preguntas pero sabiendo que todos sabrían que el Avatar y ella estaban juntas.

-Créeme – la mujer de níveo cabello afianzó una mano en el hombro de la ejecutiva – Sé como te sientes. Cuando Lin me besó con tanta pasión delante de tanta gente pensé que iba a morir allí de placer y alegría.

-Que lindo – sostuvo la CEO de Industrias Futuro

-Además de que también pensé que íbamos a armar un escándalo porque me faltaban segundos para querer poseerla en el parque – declaración subida de tono, rostros avergonzados y una Kya riendo a carcajadas.

A decir verdad, la mujer del Sur reía de la reacción de sus amigas pero en el fondo tenía que reconocer que después de tal beso, posesivo, necesitado, imperante, hubiera ignorado al mundo y se hubiera desnudado allí mismo si Lin se lo hubiera demandado. Por fortuna no hizo falta, aunque la noche de ese mismo día pasaría a los anales por ser la noche donde la mayor de las Beifong tuvo que hacer metal-control para reparar su cama rota.

-Bueno, creo que debería dejaros e irme a comprar la cena – solventaba la sanadora – Mi chica siempre viene con hambre

-Te acompañamos – dijo la joven Sato – Así compramos también la cena

-Espera – los ojos de Korra reflejaban una ilusión infantil crepitante cual fogata – ¿Quieres hacerme la cena?

A decir verdad, la CEO de Industrias Futuro trabajaba tanto en la reconstrucción que generalmente cenaban algún plato instantáneo o encargaban la comida para llevar. En otras ocasiones, el servicio de la Mansión Sato hacia la cena, lo cual era una costumbre más normal que comer carne hecha en una fogata el estilo Avatar, como la llamaba Korra.

En definitiva, pese a que el Avatar pasaba gran tiempo con su pareja, no había podido disfrutar de sus dotes culinarias, lo que hizo el hecho de cocinar para ella algo más especial.

-Claro – respondió la joven de ojos esmeralda – Nada me haría más feliz que hacerte la cena

La joven de ojos celestes tuvo que contener las ganas de ponerse a saltar como si fuera una niña a la cual acababan de dar permiso para repetir el postre. Para la joven oriunda del Sur, aquel gesto de su novia era como un sueño hecho realidad, un pedazo de ese paraíso llamado felicidad que hacia más de un año le parecía ignoto e inalcanzable. Aquellas habían sido de las etapas más sombrías de su vida y por fin, hoy podía decir que todo en su vida era casi perfecto. Con el mundo en paz, las elecciones en el Reino de la Tierra por buen camino y sin ningún loco que quisiera acabar con el ciclo del Avatar, hoy por fin podía disfrutar de su vida soñada. Soñada porque estar con Asami era una ilusión que le hacia temblar las piernas y poner la misma cara que ponía Naga, su perro-oso polar, cuando Tonraq le daba de comer un lucio austral gigante.

Eran esos momentos en los cuales Kya observaba el profundo amor que ambas chicas se profesaban y sabía que ese sentimiento no era pasajero, que no se agotaría rápidamente como si fuera una botella de licor, que no se extinguiría un fuego cuidado por dos personas. En definitiva, sabía que era real, puro y un amor que le recordaba al de sus padres. Observando a la actual reencarnación de su padre, la sanadora comenzó a pensar si aquel amor no era algo que venía implícito en el mundo las reencarnaciones del Avatar. Era como sí el maestro de los cuatro elementos tuviera que la capacidad de amar de forma tan profunda a la otra persona, hasta el punto de tocar su alma, su esencia, y que esa persona no imaginase una vida sin ella.

-¿Qué te apetece cenar? – preguntó la joven empresaria – Haré lo que quieras

-No importa sí es algo hecho con tus propias manos – solventó con una sonrisa que mostraba hasta las encías

-En ese caso – la ingeniera ladeó la cabeza y frotó su mentón con su mano, como intentando centrar así su mente – Ya sé que haré

y chasqueando los dedos comenzó un paso ligero hacia una fuera de la plaza.

-Esperanos – rogó la mujer de cabello trenzado blanco

-No nos escuchará – expuso la Avatar – Cuando se pone así no escucha a nada ni nadie

Aumentando un poco el paso, Korra alcanzó a Asami y logró darle un golpecito en el hombro que sacó a la joven Sato de su estado. Era normal que cuando algo provocaba que la empresaria se centrase en un tema importante, casi no escuchase nada más allá de sus pensamientos.

-Perdonad – se disculpó, visiblemente avergonzada – Es que ya sabéis como me pongo cuando tengo una buena idea

-Calmate – contestó con una sonrisa la Avatar

-Es que es la primera vez que cocino para ti – inquirió la joven de ojos esmeralda – Quiero que sea perfecto y que este todo delicioso

Cuando Kya las alcanzó pudo escuchar las declaraciones de la mujer de labios carnosos, lo que no sé imaginó jamás es ver a Korra adquiriendo un tono bermellón y cubriendo su rostro con ambas manos. Casi como si fuera una niña de doce años, la actual reencarnación de Wan giró sobre sus talones, aun con las manos en su rostro. Observando la escena, Asami se acercó a su chica y le susurro algo al oído, inaudible para nadie salvo para su novia, la cual reaccionó arqueando la espalda.

-¡Asami! – reprendió la joven de ojos celestes, la cual se fijó que toda la plaza estaba centrada en ellas

-¿Qué?

-No digas esas cosas – solventó con un susurro para que nadie las escuchase

-Solo me has oído tu, boba – la ingeniera tomó en cuenta que debía defender su inocencia – La gente nos esta viendo porque somos personas conocidas y porque tu acabas de gritar

Deseando no levantar más sospechas de las obvias, la mujer de níveo cabello tomó a sus amigas y las empujó levemente para que comenzasen a moverse.

-Chicas, vamos al mercado – ordenó Kya, tomando su papel de mujer adulta

No era que le molestase reírse de ambas jóvenes, es que sabía que ninguna de las dos deseaban más habladurías hasta el día de la declaración y además, no era un buen lugar para discutir.

"No me creo que esto sea mantener su relación en secreto", el pensó la hija de Aang, "si alguien duda de que están juntas, debe estar ciego.

-Perdona Kya – la joven empresaria se disculpó por el espectáculo

-Repite eso de mantener ciertas cosas en secreto y la compostura – hurgó en la herida con un tono sardónico

-Seguramente muchos que no sospechaban ya lo hacen – añadió Korra – Pero en unos días lo sabrán todos

-Esperad muchos focos hasta que la gente se acostumbre – aclaró la mujer de níveo cabello, la cual llevaba semanas lidiando con ello

-Estamos preparadas – una sonrisa se bosquejó en el rostro de la Sato

-Sí, lo estamos

En el mercado, Asami decidió adquirir los ingredientes típicos para una receta de la Nación del Fuego, la cual había aprendido su difunta madre. El detalle de compartir algo de su madre con ella, hizo que el gesto casi hiciera llorar a la actual Avatar. Aunque Korra intentase aparentar ser una persona dura, lo cierto es que su chica podía hacerla reír o llorar con chasquear los dedos, demostrando lo empática que podía llegar a ser.

El pollo - pavo laqueado al limón de fuego era una delicatessen culinaria en la Nación del Fuego, que solía servirse con una pasta frita crujiente y arroz blanco con pipas de girasol. Aquello le llamaba la atención a la joven maestra, quien no tardó en salivar fruto del hambre, de los puestos ambulantes y de la deliciosa cena que se avecinaba.

Por otro lado, Kya decidió que hoy haría carne de cerdo- vaca con piña y pimientos, acompañando de sopa de miso. Era una buena cena y algo portentoso para que su chica olvidase la noticia de Kuvira a base de tener contento el estomago. Una cosa había descubierto de Lin: si tenía su estomago lleno después de una deliciosa comida, su ánimo y humor se calmaban. La sanadora esperaba que con esta cena su chica estuviese de buen humor.

La maestra del agua se despidió de sus dos amigas y se dirigió al apartamento de su novia, en un barrio donde todos la conocían. Ser conocida por ser la hija de Aang, era una cosa; ser conocida por ser la amiga de la jefa de policía, era otra; serlo por ser la novia de Lin Beifong, era algo completamente diferente. No solo le tenían mucho cariño y respeto a la hija mayor de Toph en aquel barrio, sino que Kya podía sentir como nadie quería importunarla, siendo saludada a cada paso que daba. Sabía que su novia jamás había abusado de su poder, pero entre la gratitud del barrio se podía atisbar que más de uno no deseaba ganarse el odio de la mayor de las Beifong, porque una paliza era algo más que factible.

Pasaron horas y la oriunda del Sur ya llevaba horas en el apartamento de su novia. Había regado los Bonsais, había limpiado el lugar y había preparado la cena. Puede que en otras ocasiones, debido al trabajo, Lin hubiera podido saltarse una cena, pero desde que estaba con Kya había comenzado a tomarse la vida con más calma. A día de hoy, la jefa de policía abandonaba a su hora la comisaria central y no había rondas extras de ningún tipo, focalizándose más en organizar sus efectivos e instruir a los jóvenes cadetes. Antes, la hija de Toph hacia las labores de comisario jefe y de inspectora; ahora, había decidido dar un par al lado para fomentar que cada cual se ganase sus galones y ya empezaba a pensar en el dejar a las nuevas generaciones.

Retiro, una palabra que hacia dos años sería un sinónimo de muerte para Lin, pero que ahora veía con otros ojos. Había luchado mucho, había dado años a Ciudad República, había hecho cosas inimaginables, y ahora solamente quería disfrutar de quien amaba el resto de tiempo que le quedaba. Algunos pensarían que la sanadora era una mala influencia para su chica, pero en realidad la idea surgió de la propia Beifong que terminó viendo todo lo que tenía su hermana. Su tenía una familia amorosa y ahora su hermana mayor estaba enamorada, tan locamente enamorada que diría que el peor momento del día era tener que ir a trabajar. Le seguía gustando trabajar, ayudar a los ciudadanos, contribuir en la reconstrucción; pero muchas veces solo se despertaba queriendo pasar el resto del día con la mujer que dormía a su lado, entre las sabanas de esa cama.

Hablando de Lin, un portazo anunciaba que la agente de la ley había llegado y unos pasos densos dejaban ver que estaba disgustada. Su mirada fruncida entrecerraba sus ojos verdosos y su mentón apretado amenazaba con partir sus dientes.

-Cariño, ¿qué te ocurre? – preguntaba Kya al ver visiblemente alterada a su chica

La hija mayor de Toph se acercó a su novia, le regaló un rápido beso en la mejilla y fue al refrigerador mientras mascullaba entre dientes. Abrió el portón del electrodoméstico y metió la cabeza para rebuscar.

-Pues ha venido un representante del Loto Blanco a decirme que soy oficialmente la responsable de Kuvira – gruñó la ultima parte mientras rebuscaba para al final sacar un batido

Uno de los pequeños placeres escondidos que tenía la agente de la ley eran los batidos reconstituyentes de la tienda de Ceylan. Canela, jengibre, vainilla y hierbas medicinales ; un cóctel revitalizante que gustaba de tomar de vez en cuando, pues calmaba los nervios pero daba energia.

-¿Eso es algo tan malo? – la oriunda del Sur preguntaba, intentando no darse la vuelta. Si Lin la miraba a los ojos, sabría que mentía, puesto que nadie escapaba de su instinto detectivesco.

-Sí, ya tengo bastante con que me presione Raiko porque no cree que la gente confié en mi por mantener una relación – al ver el rostro fruncido de Kya, el de Lin desapareció

La mayor de las Beifong odiaba disgustar o hacer enfadar a su chica, y que otros la molestasen solo era motivo para querer golpearles.

-No es porque estemos juntos de esa forma, es que busca la reelección y hay mucho ricachón de viejas tradiciones – aclaró la mujer de la cicatriz – Esto le ha dado una excusa para que busque a un sustituto

El rostro de la maestra del agua oscureció, su alegre coleta cayó por su cuello al mirar al suelo visiblemente afectada por el hecho de ser la responsable de que apartasen a su novia del cargo.

-Lo siento, no quería ser un estorbo – se disculpó

"¿Estorbo?" pensó Lin en su mente, "¿tu?, que me haces sonreír solo con los ruidos que haces al dormir?". Sin mediar palabra, la agente de la ley acortó la distancia entre ellas, tomó delicadamente el rostro de su pareja e hizo que esos prístinos ojos azules la mirasen.

El mar se encontró con el bosque, con la sonrisa y con unas manos fuertes acariciándola amorosamente.

-Escuchame, amor – cuando la jefa de policía se ponía así, a la oriunda del Sur le temblaban las rodillas – Llevo queriendo tomarme tiempo para mi desde que estas conmigo, porque contigo tengo algo que hacer, porque contigo tengo alguien con quien reír, porque contigo soy feliz

-Pero el departamento de policía es tu vida – balbuceó Kya

-No – corrigió la mujer de la cicatriz – Tu eres mi vida. He entendido porque Asami ya no hace hors extras. Su corazón ya no esta en su pecho

-Esta con Korra – contestó la sanadora

-Y el mio esta a tu lado – añadió Lin justo antes de acercarse levemente y plasmar un suave beso en esos labios, frescos como rocío de la mañana

Otro beso prosiguió, más denso y profundo, pero un gruñido procedente de las tripas de la las Beifong las hizo detenerse.

-Perdona – se disculpó – Tengo hambre y esas brochetas huelen de maravilla

-No te preocupes – y de nuevo la coleta blanca se movía juguetona – Vamos a la mesa

La oriunda sel Sur ya había preparado la mesa, con la sopa de miso ya servida, y solamente tuvieron que llevar los platos con las brochetas. Ambas se sentaron ante el aluvión de alabanzas de Lin por la comida de su chica; le encantaba que su novia fuera tan buena cocinera y despedirse de la cafetería de la comisaria central.

-Lo que me pregunto es quién me habrá recomendado – cuestionó al cielo la de ojos verdes al tiempo que devoraba una brocheta – Mi hermana no, no le importa Kuvira

Lin confiaba en ella y sabía que si le ocultaba algo, la agente de la ley iba a descubrirlo, así que lo mejor que pensó Kya era tomar aire y decirlo.

-Fue Korra

-¿Qué? – su mirada anonadada expresaba toda su sorpresa

-Comprendelo, cariño – era el momento de defender a su compatriota – Ella es buena chica y cree que están maltratando a Kuvira. No puede ocuparse de ello, porque Asami no lo permitiría. Tu eres una de las personas en las que más confía.

-Ya, pero esto es un problema – replicó la jefa de policía mientras se afanaba en no hablar con la boca llena. Era formal incluso para comer brochetas

-¿Con Raiko?

-No – replicó la jefa de policía – Con mi hermana. Ella no quiere saber de Kuvira. No deje que llevase a Zaofu porque fue detenida en Ciudad República y es mi jurisdicción. De enterarse de que soy la niñera de la Unificadora, vamos a discutir

-Lin – tono de Kya se volvió serio, frío como un tempano de hielo – Korra me pidió que la visitase porque es posible que hayan maltratado a Kuvira. Aunque presa, es un ser humano. Soy sanadora e hija de Aang y Katara, no puedo ignorar a alguien herido o abandonarlo a su suerte

Ese tono denotaba decisión, era como un glaciar, inerte e impasible. Esta vez, la sanadora no fluía, era inmóvil, como su postura: no iba a dejar a nadie padecer algo así, sí ella lo sabía y podía evitarlo.

-¿Por qué dices eso? – preguntó Lin

-Porque es mi postura con este asunto y te pido que seas su responsable aunque sea un día para que pueda oscultarla – rogó la sanadora

Por eso la amaba tanto, Kya era todo corazón.

-Cariño – la voz de la Beifong era suave pero con un tono de pena – No es el problema. El inconveniente aquí es ver que mi hermana no pudo cuidarla y no saber si seré capaz de hacerlo yo. Ser responsable de un prisionero así es hacerme ver los errores y aciertos de mi hermana, comprarlos con los míos y comparar. Compara para terminar preguntándome si lo hubiera hecho mejor o no

En ese momento, la oriunda del Sur comprendió todo. El rostro cabizbajo de su chica, con los ojos clavados en la varilla mordisqueada de las brochetas, casi intentando discernir que se hizo con caa mordida.

-¿Hablaste en su día con tu hermana de esto? - a esa pregunta, Lin ladeo la cabeza hacia esos ojos cerúleos

-Sí – contestó levemente, antes de resoplar y proseguir – A Su nunca le importó no tener padre, pero a mi sí. Veía a Aang con vosotros y tenía envidia. Esa pobre muchacha no tuvo a nadie y cuando creyó encontrar una familia, terminó dándose cuenta de que no era una hija; era la obra de caridad de mi hermana

-Oh, Lin – una mano temblorosa de tez morena buscó las firmes falanges de tez clara que se entrecruzaron entre ellas – Tienes un corazón de oro. Descuida, te ayudaré a cuidar de Kuvira

-Entonces esta decidido – solventó finalmente la jefa de policía

-Sí

-Iremos mañana

Continuará...

Continuará...

Reflexiones

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ESTO SE ACABA.

No quedan muchos más capítulos de este fic. Considero que alargarlo más de lo que tengo en mente es forzarlo y sinceramente, creo que la cosa debe terminar para dar paso a otras muchas.

Tengo ganas de terminar, aunque adoro el Kyalin y sea casi el mayor promotor de esta pareja – ser el fic kyalin más largo de todo fanfiction así lo avala – creo que el hecho de que no tuviese una historia definida y fuera poco a poco sobre la marcha fue, en mayor o menor medida, lo mejor y lo peor del fic.

-Lo mejor del fic porque podía escribir de lo que me apetecía

-Lo peor del fic porque mucha gente no ve el final y tengo que acortarlo por algun lugar.

Además, no veo que el fic tenga mucha repercusión y creo que además de ser una pareja con pocos fans, lo que en verdad hecha para atrás es que no tiene un objetivo definido.

En mi blog, los lectores más fieles eligieron el Tyzula, y este tendrá un personaje original

Id al blog y conoced a Asuka, el Personaje Original que será el centro del Tyzula que hará al terminar Primavera en Ciudad República.

Novedades

en el blog por fin se ha presentado una de las protagonistas de Lirios. Annita. Id a ver.