Gantz : Digimon VS Aliens

7 : Destrucción

-¡Disparo de aire! – dijo Patamon al realizar su ataque.

El ataque impactó en aquel horrendo bicho, quedándose este a muy pocos milímetros de conseguir llegar la cara de TK. Aquel ser cayó al suelo, rebotando violentamente, soltando un chirrido. TK se quedó en el sitio con la mirada clavada en la nada, aún impresionado por el ataque de aquel ser.

-¡Llama bebé ¡ - grito Agumon antes de soltar su famosa llamarada por la boca, justo cuando el extraño bicho había vuelto a ponerse bien.

El ataque impactó de lleno y el bicho se envolvió en llamas, emitiendo un chirrido aún más molesto. La cosa comenzó a dar vueltas en círculo mientras las llamas bailaban sobre su cuerpo. De repente, Davis , dejando su arma en el suelo, y Veemon, armados con unas tablas metálicas, corrieron hacia aquella cosa envuelta en llamas, ambos con un grito de guerra en sus bocas, para aplastar, con fuertes golpes con las tablas, aquella cosa. Cuando ambos cesaron sus golpes, dejaron ver el bicho, en el suelo, aplastado como una mosca, rodeado de un asqueroso líquido verde. Davis y Veemon se miraron sonriendo, y dieron soplido de alivio. Matt corrió a abrazar a su hermano mientras la parte del grupo que allí se encontraban miraba los restos de aquella cosa.

-TK, ¿estás bien? – preguntó Matt.

- Si, falto poco, pero no me paso nada – dijo TK sonriendo – gracias Patamon.

-No hay de qué, sabes que siempre te protegeré, estemos donde estemos – dijo Patamon.

-Bueno, no hace falta que deis las gracias, ¿eh? – dijo Davis, mientras volvía a coger su pesada arma.

- Esa cosa, salió de esos huevos – dijo Joe mirando los huevos, y bajó la vista a Gomamon que estaba tocando uno cuidadosamente - ¡¡Gomamon, no los toques!!

-Si, no os acerquéis mucho a ellos o… - decía Tai.

Unos fuertes pasos interrumpieron a Tai y aparecieron en el lugar Rika y Henry. Estos miraron al ser aplastado y después miraron al resto del grupo.

-¿Qué pasó aquí?¿Estáis bien todos? – preguntó Rika aceleradamente.

-Mira Rika, han conseguido eliminar al objetivo de la ficha – dijo Henry mientras tocaba con su katana los restos del ser.

- Si es verdad – dijo Rika y miró a los huevos - ¡pero aún no habéis eliminado los huevos!

-¿Con qué los eliminamos?. ¿Con estos juguetes de armas?- dijo Matt señalando el arma de su hermano.

TK miró un instante su extraña pistola, y sin pensárselo dos veces, apuntó hacia donde estaban los huevos. El grupo le miró impresionado y se pusieron rápidamente detrás de él. TK, una vez se apartaron todos, presionó el gatillo de la pistola : una pequeña pantalla salio, donde se podía ver el interior de los huevos.

-¡Eh, son rayos X! – dijo Joe mirando a la pantalla – y…¡¡AAAAAHH!!Se están moviendo por dentro de ellos!!.

-Rápido, aprieta el segundo gatillo – dijo Henry.

TK no se dio cuenta que solo había apretado un gatillo, el superior, de su pistola. Quitó los dedos y volvió a apretar, esta vez los dos gatillos. Todos cerraron los ojos esperando un fuerte disparo…pero en lugar de eso no pasó nada. Todos volvieron a mirar a los huevos.

-Menudo engaño, no hacen nada – dijo Hawkmon, vacilando.

De repente, el grupo de huevos estalló en mil pedazos, dejando todo el suelo pringado de restos de más bichos. El grupo se quedó sorprendido por la potencia del arma que usó TK.

-¡Vaya, pues son de verdad! – dijo Davis - ¡pero son de efecto retardado!

-Buen trabajo – dijo Rika – ahora digan que pasó en realidad.

-Estábamos buscando por dentro de la fábrica y de repente vimos a un hombre en el suelo, jutno a los huevos, que estaba con….con…con compulsiones y… - decía Sora, aún con el miedo en el cuerpo – y salió otro ser de su…

-¡¿Que has dicho?! – dijo Henry.

-¡¿QUIÉN ANDA AHÍ?! – dijo de repente una potente voz.

Todos se dieron la vuelta y miraron hacia donde venía aquella voz. Tras una puerta cercana a ellos había echo su aparición el empleado de seguridad de la fábrica, con su arma en alto. Era un tipo alto, calvo y corpulento, que asustaba con su presencia.

-¡Mierda, nos ha visto! – dijo Tai.

-Tranquilo, no pueden vernos – dijo Terriermon, en el hombro de Henry.

-¿Cómo es posible eso? – preguntó Tai.

-¡¡Salid de ahí, malditos gamberros!!He oído la explosión y…!!...Eh, ¿Qué es esto? – dijo el guardia mirando repentinamente hacia un lado.

El grupo, para su desgracia, se percató de que aún quedaba un nido de huevos. El empleado se agacho para verlos mejor a la vez que uno de ellos se empezaba a agitar violentamente.

-¿Qué cojones son estas cosas? – dijo el vigilante en voz alta.

El huevo se abrió más rápidamente que el anterior y de él salió un nuevo bicho, igual que el anterior, que se engancho directamente en la cara del vigilante, soltando este el arma y cayendo de espaldas al suelo, intentando con sus grandes manos arrancar al bicho de su cara sin éxito.

-¡Hay que ayudarle! – dijo Mimi desesperadamente - ¡Hay que hacer algo!

Antes de que nadie dijese nada, Rika dio un paso hacia delante y disparó con su arma, sin vacilar, contra el vigilante y contra el grupo de huevos que quedaba. El grupo se quedo mudo, ahora todos sabían lo que iba a pasar. Segundos después toda la gruesa cara del vigilante estallaba junto con el bicho en cachitos, dejando una gran mancha de sangre mezclada, con restos de la cara y de bicho, que poco a poco se fundía con el líquido verde que soltó el bicho al morir. Un segundo después, hicieron estallido los huevos de la misma manera que los anteriores.

-¿Qué…? – tartamudeaba Tai - ¿Por qué..has…?

-Queríais que le ayudásemos, ¿no? – dijo seriamente Rika sin mirar a nadie – Esa era la única forma de ayudarle.