Gantz : Digimon VS Aliens
13 : Poder
Tai y el resto del grupo tardaron un poco en reaccionar ante aquel gran alien que había arrollado a Henry y Terriermon, ya que nunca habían visto ningún bicho tan grande en sus vidas. Siguiendo ordenes de Tai, el grupo rodeó rápidamente a aquel alien mientras este hacia sentir como silos estuviera contemplando, enseñando sus afilados dientes. Todos apuntaron sus armas hacia el alien mientras que los digimons se preparaban para la lucha.
-¿Y ahora que se supone que hacemos? – pregunto Agumon.
-Esta claro – dijo Davis -…¡¡Atacad!!
Dicho y hecho: el grupo entero empezó a disparar con sus armas al alien mientras que sus digimons lanzaban sus característicos ataques con más o menos éxito que los disparos. Por el cuerpo de aquel ser empezaron a abrirse grandes agujeros por los cuales salía un repulsivo líquido a la vez que el alíen se estremecía y gritaba de dolor. Poco a poco consiguieron hacer retroceder al alien de al lado de Henry. Tai y Davis junto a Agumon y Veemon se quedaron cesaron su ataque y se quedaron otra vez apuntándole formando una pequeña barrera, mientras que Mimi y Palmon se acercaron a ayudar a recuperarse a Henry y su digimon.
-¿Estáis bien? – pregunto Mimi mientras los ayudaban.
-Si… - respondió Henry recuperando el aliento - …al final no ha pasado nada grave.
-¡Henry mira! – alerto Terriermon rápidamente.
El alien había parado de quejarse y se encontraba con la cabeza agachada, resoplando y con su pata izquierda moviéndola más acelerada cada vez, como si de un toro a punto de embestir se tratase.
-Mierda…¡¡Apartaros de ahí!! – gritó Henry.
Cuando Tai y Davis quisieron darse cuenta de lo que hacía fue tarde: el alien arrancó de su sitio embistiendo y llevándose por delante a todos aquellos que estaba cerca de él, empotrando a Tai, Davis y sus digimons contra las paredes de sus lados y pasando muy cerca de Mimi y Henry. La fuerza de aquel golpe hizo que se agrietaran aún más las paredes y que el agua se agitase violentamente. Davis y Veemon parecieron enfurecerse más que otros.
-Mierda…es un maldito… - decía Davis mientras trataba de ponerse en pie.
-¡Déjamelo a mi Davis! – gritó Veemon y acto seguido echo a correr hacia el alien.
-¡No Veemon! – grito Davis al ver la reacción de su digimon.
Veemon cuando estaba ya próximo al alien saltó por los aires en busca de la alargada cabeza de aquel ser para efectuar su ataque con su puño. Pero justo antes de impactar el alien levantó la cabeza hacia Veemon y se abalanzó hacia el abriendo la boca, agarrando a Veemon por su cuerpo. El digimon soltó un aterrador grito de dolor, para luego intentar escapar de la boca del alien sin éxito.
-¡¡Veemon!! – gritaron todos.
-Tai, hay que hacer algo – dijo Agumon.
-Si… - decía Tai paralizado ante aquella escena – yo…hay que…
-Tai, mira – dijo Agumon señalando a Davis.
Este se había levantado y en su rostro solo se encontraba la ira, la furia. Se encontraba de pié, con la mirada encendida clavada en aquel alien mientras apretaba fuertemente su puño.
-Veemon…no voy a permitir que mueras…vamos a salir todos juntos de aquí – decía Davis con furia - ¡¡AGUANTA VEEMON!!
-Tai…su traje – advirtió Agumon.
Tai y Agumon observaron con asombro el traje de Davis, que de repente, su usual delgada figura había desaparecido, ahora el traje resaltaba como nunca sus músculos y las venas de los brazos resaltaban sobre todo lo demás mientras apretaba con fuerza su puño. Davis, con un grito de furia salió corriendo con gran velocidad hacia el alien. Ante los ojos de todos, Davis dio un gran salto, elevándose por encima de la cabeza, a una altura imposible para un ser humano. Todos se quedaron boquiabiertos. Davis cerró su puño y con una fuerza sobrenatural, descendió del aire y golpeó en la cabeza del alien. El puño traspasó la dura piel del alien y penetro dentro de su cabeza con todo el brazo, a consecuencia el alien liberó a Veemon mientras su enorme cuerpo se derrumbaba junto a Davis que caía de pié. No contento con ellos y guiado por la furia, Davis remató el acto dando puñetazos a aquel alien, convirtiendo su cabeza en una papilla verde, dándole muerte.
Davis jadeó unos segundos y luego cayó de rodillas. Veemon, ya recuperado corrió a abrazar a Davis. Nadie se explicaba de donde había salido aquella fuerza sobrehumana que había salido de Davis.
-¿Cómo ha …hecho eso? – decía Mimi impresionada.
-Ha sido por el traje – respondió Henry – a reaccionado a sus sentimientos.
-¿El traje? – preguntó Palmon.
-Si, gracias a él estamos vivos – decía Henry – no se de que esta echo, pero este traje absorbe los golpes y ataques que recibamos.
-¿Cómo? – dijo Tai anonadado.
-Si, por ejemplo, cuando fuiste arrollado por el alien y te estrellaste contra la pared, ¿no crees que dolió poco? – pregunto Henry.
-Pues ahora que lo dices… - pensó Tai -…tienes razón.
-Y ahora ese chico, Davis, al ver a alguien en peligro, ha salido su furia. El traje captó su estado anímico y lo exteriorizó dándole esa fuerza. En situaciones de peligro, el traje nos vuelve más fuertes, como ha pasado ahora.
-Es decir – decía Davis mientras se levantaba ya más calmado - ¿Qué somos como Superman?...¡¡Has oído eso Veemon!!
-Si pero, el traje tiene un límite – dijo Henry – no se sabe cuando llega, pero esa ventaja no es ilimitada.
De repente, se oyó un gran estruendo en toda la sala haciendo que todos saltasen, como si un muro se hubiese derrumbado. El suelo empezó a temblar, poniendo al grupo nervioso, ya que oía grandes pasos en todas las direcciones por la oscuridad del túnel.
-¡¿Qué ocurre?! – gritaba Mimi.
-¡¡No…esto no puede estar pasando!! – dijo temblando Tai.
