Gantz : Digimon VS Aliens
14 : Doble Problema
Ante los ojos de Tai y del resto del grupo, por sorpresa y para su desgracia, aparecieron dos gigantescas criaturas como la que habían derrotado rodeando al grupo. Los aliens parecían que miraban a cada miembro de arriba abajo mientras mostraban sus asquerosos dientes de su babeante boca, que ambos abrieron al ver el cuerpo del alien machacado en el suelo, como si eso les hubiese enfurecido aun más. Mientras Tai, sin separarse de Agumon y del resto del grupo, miraba con pánico la situación: los grandes cuerpos de las bestias tapaban cualquier salida por los laterales. Todos miraban asustados excepto Davis, que parecía que sonreía.
-¡Que bien, más para machacar! – dijo Davis.
-Si, ahora podemos Davis – afirmo Veemon.
-¡Eh, callad! – dijo Tai – No os mováis, no sabes aún muy bien cómo funcionan estos trajes.
-Pero Tai, tenemos que hacer algo para salir de aquí – dijo Agumon.
-Si es cierto – dijo Palmon
-Pero…no sabemos cuanto aguantaran nuestros trajes, ¿no? – dijo temblorosa Mimi
-Los vuestros aún pueden aguantar, pero el mío…esta echo polvo – decía Henry débilmente – creo...que podemos pasar un poco por los lados…quizás podamos pillarlos por detrás.
-Si, puede funcionar – dijo Terriermon.
-Nosotros somos más pequeños y nos podemos colar mejor por los huecos – decía Agumon – nosotros los distraemos mientras pasáis por los lados chicos.
-¡Si!, y una vez atrás, ¡les pateáis el culo! – dijo alegremente Veemon
-Pero Agumon, ¿y si…? – dudaba Tai mientras miraba a los dos aliens, que cada vez se ponían más y más nerviosos al oírlos hablar.
-Tai, ¡tenemos que confiar en ellos! – dijo Davis mientras agarraba fuertemente del brazo a Tai – ya nos han salvado más veces, ¿recuerdas?.
-Aunque esto sea más peligroso que él digimundo, se que juntos podemos – dijo Mimi – así que confiemos en ellos.
-…¡De acuerdo!...- dijo Tai tras pensárselo un segundo – Agumon, chicos, los dejo en vuestras manos : en cuanto pasemos colaros los más rápidamente posible,¿entendido?
-Dalo por echo Tai – dijo Agumon sonriendo.
-Mimi, Davis, id a por el de la derecha. Henry y yo iremos pasaremos por el de la izquierda – dijo Tai mirando a todos mientras se colocaban mirando a los aliens y preparados para salir – Chicos, ¿preparados?….¡¡AHORA!!
Al grito de Tai se inició lo planeado. Palmon agarró con sus hiedras venenosas los cuernos y cabeza del alien como pudo, intentando evitar que no se moviese mientras que Veemon empezaba a golpearle, a la vez que Agumon y Terriermon aturdían al de la izquierda con sus ataques. Tai y el resto empezaron a correr en grupos de dos hacia los aliens, disparando con sus armas y colándose cada uno por un lado. A pesar de los ataques de los digimons, los aliens se movían bruscamente, Davis y Mimi consiguieron pasar llevándose algún que otro empujón. Y justo después de que ambos pasaran, Palmon y Veemon cesaron sus ataques y por pequeños saltos se colaron por mitad del agitado alien hasta ponerse atrás junto a sus dueños. Pero cuando Tai y Henry pasaban al lado del alien de la izquierda, este pareció darse cuenta de la presencia de los dos, y cuando los dos chicos se encontraban en la mitad del monstruo, este levantó las patas traseras para atizar con ellas a Tai y Henry.
Tai la vio venir y en un segundo supo reaccionar disparándola y echándose a un lado, quedándose bajo el gigante de cuatro patas. Sin embargo, Henry no pudo esquivarlo como Tai y el impacto fue tan fuerte que lo hizo volar por los aires hasta caer casi en el sitio donde estaban antes, en mitad de los dos aliens. Agumon y Terriermon pararon de atacar y se dieron la vuelta para ayudarle, pero el alien los embistió a ambos empotrándolos contra la pared.
-¡Henry! – gritaron todos.
Henry se levanto como pudo, y su puso de rodillas, mientras se quitaba con la mano la sangre de la boca. Henry se percató de que los círculos que los extraños círculos de su traje comenzaban a echar un líquido, a la vez que Henry se sentía cada vez más débil. La cara de Henry cambió de estar seria a mostrar miedo: sabía lo que pasaba.
-Mierda…y ahora esto – dijo Henry en voz baja.
Los aliens, sin importarles el resto del grupo, se aproximaron rápidamente a donde estaba Henry. Este los miraba desde el suelo con pánico…sabía que esta vez no escaparía…El alien de la izquierda, tras lanzar un fuerte rugido a Henry, lo agarró de los brazos por la boca y lo elevó, mientras Henry se estremecía de dolor. El otro alien por su parte, cogió a Henry por los pies y pusieron a Henry paralelo al suelo. Ambos aliens comenzaron a tirar hacia atrás mientras agarraban a Henry, estirando al máximo su cuerpo a la vez que gritaba de dolor y sentía que todo se separaba de él según los se alejaban los monstruos. El resto del grupo miraban a Henry, disparando a los aliens para que dejasen a este, aun así parecía que no les importaban los disparos. El sufrimiento de Henry duró unos pocos segundos más antes de que su cuerpo se separase en dos bruscamente, Cada alien se quedo con una parte del cuerpo de Henry, zarandeándolo unos segundos para luego lanzarlo contra el suelo, salpicándolo todo de sangre.
Todos, incluso los digimons, se quedaron paralizados ante tal grotesca escena que acaban de presenciar, mientras que sentían poco a poco como la furia, la ira, el fuego corría por sus venas hasta convertirse en lágrimas por aquella muerte atroz de su compañero.
-No..no dejare..que muera nadie más – dijo Tai mirando fijamente entre lágrimas a los aliens – yo…¡¡HARE QUE LO PAGUEÍS CARO!!
Tai se lanzó al ataque con una velocidad igual a la que había mostrado antes Davis, disparando a los aliens según se acercaba. Davis y Mimi hicieron lo mismo, junto a Veemon y Palmon. Aquél macabro acto encendió la llama de la venganza del grupo.
