Gantz : Digimon VS Aliens
15 : Salvador
Los gigantescos aliens se dieron la vuelta a la vez que el grupo empezaba su enfurecida venganza. Mimi y Davis corrían a encararse contra el alien de su lado a la vez que los digimons atacaban en medio como podían con sus ataques. Cuando estos dos estaban a punto de chocarse contra la bestia, Davis dio un gran salto hacia arriba apuntando contra el monstruo a la vez que Mimi se paró en seco para apuntarle, haciendo que el alien no pudiese centrar su ataque en los dos.
Los disparos lo alcanzaron arrancando partes de su cuerpo, provocando aun más la ira del alien. Mientras tanto, Tai se centraba en su alien con una veloz carrera hacia el. El alien trató de embestirle con sus cuernos agachando la cabeza, momento que aprovecho Tai para saltar por encima de su cabeza y dispararle donde pudo, para luego caer sobre su cuerpo. Mientras Agumon atacaba al monstruo con sus bolas de fuego, Tai intentaba mantener el equilibrio sobre la bestia mientras esta se zarandeaba. Tai intento llegar a la cabeza, pero justo cuando consiguió alcanzarla, se tropezó con su pierna, cayéndosele el arma y saliendo torpemente por los aires.
Tai consiguió agarrarse a uno de los cuernos de la bestia, pero esta embistió el cuerno contra la pared consiguiendo así que el chico cayese al suelo provocando un gran impacto que lo dejo tirado en el suelo. Rápidamente el alien trató de aplastar a Tai, pero con un acto reflejo Tai agarró la pata del alien, haciendo un pulso contra él, gracias a la fuerza que el traje le estaba proporcionando, para que no quedase aplastado.
-¡Tai! – gritaron los digimons que estaban en medio cuando se dieron cuenta de la situación.
Debido a esta distracción los aliens aprovecharon para barrer a los digimons con sus largas colas para embestirlos contra la pared. Davis y Mimi también se dieron cuenta de la situación de su amigo y sin pensarlo trataron de ir a socorrerle, olvidándose del alien que tenían enfrente, aprovechando este para embestirlos también y dejarlos indefensos momentáneamente. Tai poco a poco se iba quedando sin fuerzas e iba cediendo en el pulso contra el inmenso alien. Todo un sentimiento de frustración empezaba a invadir su cuerpo a la vez que perdía sus fuerzas, todo parecía acabado para Tai.
De repente, Tai noto como una fuerza tiraba del alien hacia atrás y vio cómo una ráfaga azul atacaba débilmente la cara del alien. Este giró su cabeza y vio a TK sujetando su cola con sus manos y a Gabumon a su lado preparado para el ataque. El alien les gritó enfurecido, olvidándose de Tai e intentándose dar la vuelta para acabar con ellos. De repente, como un rayo, una sombra apareció de un salto en el aire. Esta, con un rápido movimiento bajo al suelo pasando justo al lado del cuello del alien. Cuando Tai, pudo ver de quien se trataba, no podía creerlo: Matt. Este se quedo casi de rodillas bajo la cabeza del alien, sujetando la katana que antes portaba Henry en una postura de ataque.
Del cuello del alien empezaron a salir chorros de su asquerosa sangre y su cabeza poco a poco empezó a caer al lado de donde estaba Matt, separándose del tambaleante cuerpo que caía hacia un lado. El otro alien, tras ver este acto, emitió un chirrido. Justo cuando Davis y Mimi se estaban levantando del suelo, el gigante se dio a la fuga. En su huida, con un rápido movimiento, atrapó a Mimi con su asquerosa boca y paso por encima de Davis, que vio pasar este la enorme mola muy cerca de su cabeza. Mimi empezó a gritar desesperadamente mientras se perdia en la oscuridad atrapada por el alien que arrasaba con todo lo que había a su paso.
-¡¡Mimi!! – gritó Palmon desesperadamente.
-¡¡Joder, Mimi!! – gritaba Davis mientras salía a la carrera tras el mostruo.
-¡Para Davis, no te queremos perder también! – dijo TK agarrando a Davis para que no huyese.
-¡Matt, TK, Gabumon ¡! – decía Tai mientras se levantaba – gracias… gracias por salvarnos…
-No hace faltas que las des, aun no hemos acabado con todo esto – decía Matt – ¿Cómo estais el resto?
-Hermano…- decía TK asustado – Henry…
El resto del grupo miro por un momento el cuerpo sin vida de su compañero, partido por la mitad y separado. Los digimons se miraron los unos a los otros mientras que el resto decidió no mirar demasiado.
-Joder…un momento, ¿y Terriermon? – pregunto Tai.
-Tai…no nos dimos cuenta con la batalla – dijo Agumon agachando la mirada.
-Si es cierto lo que nos dijo aquella chica, Rika, habrá desaparecido, no hay mas que hacer – dijo Matt.
-Matt… - dijo tristemente Gabumon.
-Aunque me duela, hay que continuar chicos – decía Tai entre lágrimas – se que todo esto acabara…y acabara bien. Se que es lo mas duro que nos hemos enfrentado nunca…pero… sé que saldremos todos juntos de aquí…¡¡TENEMOS QUE SEGUIR!!
-Bien dicho Tai – dijo Matt – tranquilo, saldremos todos de aquí. Ahora tenemos que ir a salvar a Mimi y buscar al resto del grupo. No nos queda mucho tiempo para que esto acabe, y si esto es verdad, no me gustaría saber que pasara si fallamos en este macabro juego.
-Hermano…- dijo TK – ¡sigamos adelante!
-¡¡Vamos a machacar a esos bichos!! – dijeron Davis y Veemon a la vez.
-Mimi..voy a rescatarte – dijo Palmon.
-Vamonos, hay que seguir el rastro del alien, será fácil.- sentenció Matt.
Dicho esto, el grupo entero se reagrupo y partieron hacia la oscuridad del túnel, siguiendo el rastro del alien, que arraso con todo muro a su paso, hacia un final desconocido. Todo el mundo estaba deseando que todo acabase, sbian que esto estaba sucediendo de verdad…pero aun no quieren reconocerlo.
