Gantz : Digimon VS Aliens

16 : Nido

-Mimi… Mimi… - decía una voz en su cabeza - ... ¿puedes oírme?...despierta…

Mimi, al oír esa voz, le hizo recordar a sus amigos, que estaban con ella. Creyó por un momento que esa voz era de Palmon, que estaba a su lado… pero como un rayo le vinieron a la mente los últimos sucesos ocurridos con aquellos horribles seres y de todo lo que había presenciado, haciendo que abriese los ojos bruscamente y lanzase un fuerte chillido.

-¡Tranquila Mimi! , estamos aquí, estamos aquí… - decía Sora susurrando mientras tapaba la boca a su amiga y la acariciaba el pelo – tranquila Mimi…ya paso…

-So… Sora…Yo…- tartamudeaba Mimi desconcertadamente entre los brazos de su amiga - …Sora…¡estas viva!

-Si Mimi, y gracias al cielo que tu también lo estas – dijo Sora.

-Estabamos intentando salir de este sitio y te encontramos tirada en el suelo – dijo Piyomon.

-¿Qué…donde… estamos? – pregunto Mimi mirando a su alrededor.

-Vaya, ya se despertó la dormilona – decía Rika aproximándose hacia ellos desde detrás – vamos levanta, hay que seguir, de momento parece seguro.

-Vamos Mimi, hay que seguir – decía Sora ayudando a incorporarse a su amiga - ¿Cómo te encuentras?.

-Un poco cansada, pero… bien – decía Mimi examinándose a si misma – yo…estábamos luchando contra dos de esas cosas gigantes…y de repente, una de esas cosas me cogió y me separo del resto y…

-Has…¿has visto a Matt , Tai y al resto?... – pregunto tímidamente Sora.

-Si, estaba con ellos… pero…Henry y Terriermon no…- decía Mimi.

-¡Ya basta! – grito Rika sin mirar atrás – sigamos adelante, nos volveremos a encontrar con el resto.

-Rika… - se lamento Sora -…vamos Mimi, Piyomon.

El grupo andaba por un oscuro pasillo sin rumbo, siguiendo la vaga esperanza de que al final llegaran a algún sitio donde puedan acabar ya con esta pesadilla. Todo apestaba a muerte a su alrededor : el suelo pegajoso y ruinoso parecía estar recubierto de esa masa pegajosa, al igual que las paredes , y en el aire se notaba cierta tensión, como si algo les estuviese observando a cada paso que dan, moviéndose a su alrededor y soltando de vez en cuando un ruido siniestro. Sora se sentía como si algo las estuviese conduciendo hacia una trampa.

-Sora, siento la presencia de algo – dijo Piyomon parándose en seco.

-Hay algo allí al final, se ve algo de luz, prepararos- dijo Rika.

-Mimi, quédate detrás de mi pase lo que pase, no dejare que vuelva a pasar nada – aviso Sora.

Según se iba acercando a la luz, aumentaba la peste y la jauría de chirridos de aliens iban en aumento. Rika se dio en el pie con lo que creía que era una roca, pero al agachar la mirada se dio cuenta de que ahora el suelo había más de un cuerpo sin vida, que con una mueca de asco, alerto al resto para que tuviesen cuidado. Sora hacia el esfuerzo de no mirar a ellos mientras Mimi, cerraba los ojos y se aferraba a la espalda de su amiga. Al poco de andar llegaron a la abertura por donde entraba la luz y dejaba paso a la peor de sus pesadillas. Sus ojos no creían lo que veian.

Una gran sala, como si se tratase de una cueva, apareció frente a sus ojos. Todo estaba recubierto de la membrana pegajosa de los pasillos, donde se encontraban pegados cadáveres y huesos, fundiéndose con el caótico ambiente que allí reinaba: aliens. Cientos de ellos, por todas partes, de todos los tamaños, imponían su ley en aquel lugar, chirriando sin parar y moviéndose de un lado para otro, alimentándose de los restos o cuidando de mas huevos. Sora y Mimi entraron en shock al ver tal cantidad de criaturas y empezaron a temer por su vida. Rika las cogió y las zarandeo para que volviesen a centrarse.

-Esto es… - decía Mimi.

-Hemos encontrado el nido principal – dijo Rika – el objetivo que buscamos esta aquí.

-Si le derrotamos, ¿volveremos todos a casa? – pregunto Piyomon.

-Esto es horroroso…quiero salir de aquí cuanto antes – dijo Sora.

-Sora…mira allí – dijo Piyomon señalando con un extremo de su ala hacia un punto de una pared no muy lejana - ¿eso de hahi no es un digimon?.

-No puede ser… - dijo Rika sorprendida - …es… ¡Renamon!

El digimon de Rika, que había desaparecido en anteriores misiones, allí se encontraba, inmóvil pegado a la pared no muy lejos del hueco donde su dueña se encontraba.

-Está viva Rika – dijo Piyomon.

-Sabia que aun seguía en pie – decía Rika, con una ligera sonrisa – tengo que llegar allí.

-Vamos todos , tenemos que permanecer juntos – dijo Sora.

Todas asintieron. Empezaron lentamente a salir del hueco de donde estaban y a poco a poco a desplazarse por unas especie de cornisas que había cerca de su lugar, por donde podían llegar hasta Renamon. Los aliens no se percataban aun de su presencia, aun así se daban prisa en llegar. Una vez al lado del digimon, Rika empezó a quitar la membrana que pegaba a Renamon. Esta poco a poco empezó a recobrar la conciencia.

-Renamon…no te preocupes, vine a salvarte – decía Rika – ya paso todo.

-Rika…estas…- decía Renamon débilmente.

De repente, al lado de ellas apareció otro horripilante alien, que se quedo mirando al grupo percatándose de su presencia, lanzando un espantoso grito hacia el grupo para luego abalanzarse sobre ellas. Con un impulso, Renamon se puso en medio del grupo y del alien impidiendo su ataque, pero provocando que se resbalasen y todos cayesen por las paredes como un tobogán cayendo al suelo de aquella sala. Toda la horda de monstruos se percataron de su presencia y empezaron a correr hacia el lugar donde habían caído para rodearlas.

-Mierda… - dijo Rika entre dientes.