No soy dueña de los personaje de DBZ

Este capítulo tiene contenido inapropiado para menores, por favor si tu eres menor o no te gusta el Lemon no lo leas, o salta esa parte, gracias

Volviendo a ti

Viendo la cara de su hijo, no pudo más que aceptar, como negarle la alegría, total, no es que como que pensara casarse ni salir con nadie, ella solo vivía por su hijo, y pues ese hombre aunque seguía siendo un extraño, igual era el padre de su hijo, y por lo visto lo quería, así que ella haría un pequeño sacrificio por el

Hoy era el día, por fin saldría del hospital e iría con su hijo a su nueva casa, que raro era todo, a pesar de que Milk trato de convencerla de lo contrario no lo logro, ella estaba decidida, y valla que era una decisión difícil, pues Vegeta no se lo dejo muy fácil

Recuerdo

-Vegeta, yo acepto, me casare contigo- Dijo resignada

-Lo sabía, era lo mejor, no tenias opción- Dijo seco

-Decide cuando quieres casarte, al final mi única familia y amigos son los Son´s y mi hermana-

-Nos casaremos el día siguiente que salgas de aquí, solo ellos estarán y claro nuestro hijo, yo aquí no conozco a nadie, y como te dije es solo un buen negocio- Por fuera parecía frio, pero por dentro en lo más profundo de su corazón se sentía feliz, ya no la dejaría ir nunca

-¿Tan pronto?- Se sorprendió, jamás lo imagino

-Sí, o es que quieres irte a vivir conmigo solo como una amante-En serio ahora le preocupa casarse tan pronto, que mujer

-No, claro que no, pero que dices yo saliendo de aquí iré a mi casa, después de casarnos iré contigo, tengo cosas que arreglar antes-

-¡NO!- Gruño –Saliendo de aquí, vas a mi casa, esa es tu casa ahora, de lo demás yo me encargo tú no te preocupes mujer-

-Ash al menos llámame por mi nombre, es Bulma-

-No me interesa mujer- Como le encantaba hacerla enojar

Fin del Recuerdo

Y aquí estaba, frente a una gran casa, la llevaba un chofer, no entendía por qué su hijo no pudo ir con ese hombre por ella, solo deseaba verlo, y saber que estaba bien

Y ahí, de las grandes puertas salía un pequeño de cabellos lilas con una gran sonrisa, y detrás de él un hombre de cabellos en forma de flama, con mirada estoica, vestido en unos pantalones de mezclilla y una camisa azul marino que dejaban ver sus muy bien definidos músculos

-Mamá qué bueno que has llegado- Sonrió el jovencito

-Pasa, te mostrare la casa- Le dijo Vegeta, como le extendía la mano para tomar la suya y dirigirla

-Sí, gracias- Fue lo único que pudo decir

Con eso, los tres entraron a la casa, era hermosa, muy grande, pero muy vacía, parecía que no se habitara, no le dio mucha importancia, sabía que aquel hombre solo estaba de paso ahí, pero ahora que se iban a casar pensó que tal vez vivirían en un lugar más pequeño y poder tener la oportunidad al menos de poner sus cosas para que le diera un aire más hogareño

Se dirigieron a la habitación del niño, que se encontraba completamente acondicionada para el joven Trunks, y ahí deicidio Vegeta que el niño concluiría su recorrido mientras el aclaraba algunos pendientes con la mujer y la llevaba a conocer su recamara

-Pero padre, yo quiero seguir mostrándole a mamá el resto de la casa- Se quejo

-No, tienes mucho que hacer, recuerda que mañana es la boda, y pronto el viaje- Le recordó

-¿Viaje, que viaje?- Pregunto Bulma un poco preocupada

Vegeta la ignoro y se dirigió nuevamente a su hijo –Trunks es necesario que este a solas con tu madre-

El niño entonces entendió y asintió con su cabeza en señal que los dejaría solos, así que con esto Vegeta llevo a Bulma un piso arriba donde se encontraba su habitación para hablar con ella

-Mujer, esta será tu habitación- Mientras hacia un gesto para que entrara

Ella inspecciono la habitación poco a poco para notar que era la de Vegeta

-No pensaras que dormiré contigo verdad- Dijo un poco nerviosa

-Es exactamente lo que pienso, tu eres mi mujer, mañana oficialmente serás mi esposa y Trunks mi hijo, así que no veo por qué es tan malo- Mientras en una esquina se cruzaba de brazos con el ceño fruncido, es que acaso le era el desagradable, que paso con la chica de hace 6 años

-Tu dijiste que esto solo era un buen negocio, no veo porque tengo que dormir contigo- Esto era el colmo, ella cometió un error pero que se creía este tipo

-Tú harás exactamente lo que te digo mujer- Mientras se acercaba a ella peligrosamente

-Ni lo pienses Vegeta, estás loco- Y también se acercaba a él con rabia en su mirar

Eso parecía un concurso de miradas, ninguno pensaba ceder, ellos quedaron a solo unos milímetros del otro, tanto, que su aroma lo golpeaba, tantas noches que soñó con ella, su aroma suave, era el mismo, ella era hermosa, esos ojos que parecían el mar, solo quería besarla y hacerla suya en ese instante, había entre ellos una gran atracción, la misma que los llevo a la locura de hacía 6 años atrás, era indescriptible lo que sentían al estar cerca el uno del otro

La tomo de la cintura, la acerco mas a él, con un brazo la sostenía y con el otro recogió su cabello poniendo detrás de su oreja, para acercarse a ella aun mas, hundió su rostro en sus cabellos, aspirando mas ese aroma que lo estaba volviendo loco, algo en ella lo enloquecía, ella era especial, no sabía porque pero se sentía unido a ella

-Bulma… Yo…- Aspiro de nuevo su aroma -No quiero que esto sea solo porque nos conviene- Su tono era suave, incluso dulce y sincero, el ser sincero con ella, no lo podía ocultar, algo en ella era especial para él, desde que la vio algo en su interior se disparo, el jamás creyó en esas cursilerías del amor pero esto que sentía era eso acaso…

Ella se estremecía en cuanto lo sintió tan cerca, y cuando la tomo de la cintura sintió que sus piernas se volvían de gelatina, porque temblaba sin razón alguna, su aliento caliente cerca de su cuello, ese hombre era tal y como lo recordaba, porque le hacía sentir todo esto, era un idiota, exigente, malhumorado, pero avía algo que le atraía y sus palabras fueron tan sinceras, será que el de verdad quería que su relación fuera "normal"

-Vegeta yo…..- Su sonrojo era tal y como la primera vez

Él lo noto, esa chica era tan linda, y no podía permitirse que nadie más la tuviera, no como él la tuvo, jamás, ella era suya y así seria siempre, el no se permitiría que ella desaparecía nuevamente, era su Ángel azul

La silencio con un beso, tierno dulce y suave, al cual ella correspondió, y de a poco se fue intensificando volviéndose más pasional, con tanta necesidad de parte de ambos, no querían separarse, pero el aire les empezó a faltar, así que por un segundo se detuvieron y se miraron

Ella lo miro y asintió con la cabeza, esto era lo único que el necesitaba como confirmación de seguir, así que se apodero de sus labios, mientras sus manos recorrían el cuerpo de su mujer, tocando su abdomen y de a poco levantando su blusa, mientras hacia ese recorrido ella solo un pequeño gemido, lo cual hizo que se estremeciera, su excitación era tal, de inmediato noto que su pantalón parecía apretarle más, la necesitaba

Ella bajo su manos y pudo notar su excitación, así que la tomo y poco la empezó a acariciar por encima de su ropa, haciéndole a el escaparan un gruñido, pronto sintió que sus labios abandonaban los de ella, bajando a su cuello, donde dejaba pequeños besos y mordidas aquel hombre que la la enloquecía

Le quito la camisa y el pantalón a la mujer que tanto le estorbaban, y pronto tomo sus pechos masajeándolos suaves, deslizando sus dedos a su ropa intima para desasearse de ellos también, y por un momento la admiro, ese cuerpo con el que tantas noches soñó, estaba ahí de nuevo, su piel tan blanca, sus pechos tan perfectos, y pronto se apodero de ellos, con una mano amasaba uno mientras que su boca invadía el otro, solo escuchaba los gemidos de placer que despedía su Ángel y rápido se deciso del incomodo pantalón que aprisionaba su masculinidad y de su camisa

Ella lo observo, era tan guapo, aun mas musculoso de lo que acordaba, su piel, y pronto se apodero de su miembro, mientras lo masturbaba, daba pequeños besos húmedos, que lo hacían gemir, y de a poco subió hasta su boca para apoderarse de ella de nuevo, mientras el se desasía de la única prenda que les impedía sentirse más unidos, sus bragas, así como las quito, fue sumergiendo sus dedos en ella, solo para notar lo húmeda que estaba y ella ya no podía mas, estaba tan excitada

-Vegeta… te necesito- Decía en un gemido, lo que hizo que él se enloqueciera mas, si esto se podía, su deseo ardía, esa mujer era su perdición, -Ángel, esto solo es el comienzo- Le dijo cerca de su oído, solo quería verla, su rostro mostrando tanto placer, y los sonidos que hacía, kami en serio era lo mejor

Bulma no pudo más y con eso, tuvo un orgasmo tal, el grito de placer inundo la habitación, y de pronto saco Vegeta sus dedos de dentro de ella solo para abrir más sus piernas, y colocarse en la entrada de ella, de a poco fue introduciendo su miembro en la chica, quien sintió un dolor que pronto desapareció, había pasado 6 años sin estar con nadie, claro que le dolió pero pronto se le olvido, como él empezó a embestirla mas y mas rápido, haciendo que los dos se hundieran el placer que provocaba

Ella grito de placer, esto casi provoca que él se liberara más rápido, pero no, el quería disfrutar de su mujer más tiempo, quería alargar lo mas que pudiera ese momento, tanto tiempo deseándola, de un rápido moviente se sentó con ella encima, y empezó a dejar besos por todo su cuerpo, mientras las tomaba de su pequeña cintura, para que las embestidas bajaran su intensidad, haciéndolas lentas para torturarse en aquel placer un poco más, veía como su cuerpo se arqueaba como esos ojos azules despedían lujuria, como trataba de ahogar un grito de placer, eso hacía que su orgullo creciera mas, esa era su mujer, y solo en sus brazos se estremecería de tal manera, solo con el conocería tal placer

Pronto dejo de ser dueño de sus propias acciones y la tumbo en la cama de nuevo y sin miramientos, sus embestidas eran más rápidas, más toscas, como sentía que su liberación se acercaba, ya no podía contenerse más tiempo, sus instintos animales se apoderaron de el, en esos últimos momentos no razonaba lo único que oía era a esa mujer decir su nombre –Vegeta…. Oh Vegeta…. Si- era lo único que su mente procesaba, era lo que lo llevo a enloquecer, la voz de ella, dulce, suave, llena de lujuria, de suplica, el no dudaría ni un segundo, con eso en mente sintió como su liberación llego, junto a un gruñido por parte de él y un grito ahogado por parte de ella

Y con eso, sus cuerpos entrelazados, sus aromas en toda la habitación, se dejaron caer uno a lado del otro, sus corazones agitados, sus reparaciones cortadas, tratando de recuperarse, solo se miraron un instante, en esa mirada había más que lujuria, había cariño, ¿Amor? , aun se lo preguntaba ella, sería capaz ese hombre de amarla, siendo tan distintos

-Ángel, eres mía, si alguien más se atreve si quiera a mirarte de forma inapropiada lo matare- Dijo mientras se recuperaba

-Yo también te quiero Vegeta- Era verdad, ella estaba enamorada, aunque no entendía como sucedió

Se acerco al pecho de su hombre, para acomodar su cabeza, mientras él la rodeaba de la cintura para atraerla más a él, pero no pretendía dejar que durmiera, el no estaba cansado, es más, sus energías parecían rehabilitadas, el quería mas de ella, quería poseerla hasta quedar saciado de ella, o no poder mas, así que unieron sus cuerpos durante más veces ese día

Hasta caer la noche, y tener que bajar para encontrarse con un pequeño, que disfrutaba de todos los rincones de la casa, en especial del patio y su muchos juegos, ese pequeño que estaba feliz de ver a sus padres con una sonrisa en su rostro después que los dejo para que "hablaran"

El día siguiente seria la boda, y después se irían a Tokio, pero no se la quería llevar sin antes casarse, no sabía como su padre tomaría la noticia, pero no esperaría a que lo alejara de aquella chica que era su Ángel, y que le dio un hijo, que aunque no conociera, era digno hijo de él, no era un niño asustadizo, tenía carácter, era inteligente, lo que no esperaba, lo que no deseo ahora era suyo una familia