No soy dueña de los personajes de DBZ

Mia

Vegeta se levanto temprano para sus ejercicios, con más ganas que nunca, desde que se llevo a su hijo y a Bulma con él, noto como sus ánimos parecían mejorar, incluso su energía parecía infinita, el no veía a Bulma como un buen negocio, la veía como lo que era, su esposa, la madre de su hijo, su Bulma, su Ángel azul

Ese día fue con ella a la empresa de los Son, para seguir con el proyecto, al entrar era como si solo fueran compañeros de trabajo, ya que él no era dado a los afectos en público, fueron a donde los talleres, ahí estuvieron junto con Akane, a quien le sorprendió conocer a Vegeta Oiju, era un hombre de semblante frio, mirada aterradora, y carácter de los mil demonios, pero a pesar que discutía con Bulma, luego pronto se relajaba así de fácil como empezaban de nuevo, ella solo se rio, al pensar que diría su esposo si supiera de esto, si viera así a su jefe

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-Señores Briefs, que tal, habla 17, tengo noticias-

-Si díganos, ha encontrado alguna pista que lo lleve a mi hija- Dijo el hombre desesperado

-Sí, encontré a la mujer que se la llevo, parece que tuvo una pequeña con rasgos similares a los de su hija, pero esta falleció, se llamaba Maron, la mujer fue detenida poco después de abandonar a su hija, parece que un hombre la recogió, la crio como una hija, sigo buscándolo, pero estoy seguro que con esta información, tal vez su hija aun este viva- Dijo el hombre de manera seria

-¿Es verdad, acaso existe esa posibilidad?- Dijo el hombre incrédulo – Por favor si es así, encuéntrela no se detenga por nada, aunque la posibilidad sea mínima encuéntrela-

-Así será, yo seguiré comunicándome en cuanto tenga más información- Colgó 17

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Con Vegeta y Bulma las cosas seguían intranquilas, discutiendo por los cambios en el diseño, hasta que llego la hora de comer, Vegeta despidió a Akane, diciendo que se quedaría con su esposa ahí, pediría algo para ellos, tenían todavía pendientes

Akane salió dejándolos, Bulma no noto que al salir Vegeta puso seguro a la puerta del taller donde se encontraba, acercándose a su esposa por detrás mientras seguía concentrada en sus planos

La tomo de la cintura atrayéndola a él, acariciando su abdomen mientras hundía su cara en su cuello aspirando su aroma que lo enloquecía

-Ángel, no crees que debemos tomar un pequeño descanso, creo que esta estresada- Le dijo mientras notaba como su cuerpo se tensaba

-Vegeta, yo….. me siento bien…. No te preocupes… -Dijo ella nerviosa, al notar las intenciones de su esposo

-No, yo creo que ambos lo necesitamos- Ronroneo en su cuello mientras la besaba, acariciando ahora uno de sus pechos

Bulma se dejo llevar por lo que sentía en esos momentos, sintió como su esposa la tomaba, le quitaba la blusa, y la volteaba, la beso, con pasión, con desesperación, era una batalla de sus bocas por ver quién tenía el control, y así la tomo de las caderas y la cargo llevándola al escritorio, dónde se aseguro que nada les estorbara

Levanto la falda de su esposa, quitándole las pequeñas bragas que había comprado para ella, mientras la devoraba en besos, sintiendo como su deseo incrementaba, ella se aferro a el, y abandono sus labios para besar su cuello haciendo que gruñera, mientras se le quito la camisa, dejando ver sus muy marcados músculos, rápido quitando los pantalones de este que aprisionaban su miembro ansioso por ella

-Ángel, te deseo tanto- Dijo entre gemidos

-Te Amo Vegeta- Fue su respuesta, no midió sus palabras en el momento en el que estaba

El al oír esto, sintió como su corazón se acelero mas, y sin esperar más, la tomo, sin más la penetro de manera ruda, apasionada, deseoso de estar dentro de ella, solo escuchando los gritos y gemidos de ambos, mientras ella movía sus caderas hacia él para que este entrara mas en ella

Tuvo que callarla con un beso cuando un orgasmo llego a ella, ya que no quería que toda la empresa se enterara, y ella lo entendía, pero ese hombre era tan condenadamente bueno que no podía controlar su cuerpo

Ella se arqueaba mas, como las convulsiones en su cuerpo se hicieron presentes por el placer proporcionado por su compañero

Y así sintió como se dejo correr por completo en ella, descansando en su cuello, aspirando su aroma combinado, eso era lo mejor, saber que la poseía, que era solo suya y en su cuerpo estaban esas marcas que lo indicaban, ese aroma tan particular de cuando unían sus cuerpos

Salió despacio de dentro de ella, sin dejar de sostenerla de la cintura, preocupado que ella pudiera caer, o perder el equilibrio momentáneamente

-Siempre quise hacerlo en mi oficina, esto no es lo mismo pero se acerca- Le dijo aun con la respiración agitada

Ella se sonrojo fuertemente

-Ya habrá oportunidad para eso Bulma- Le volvió a decir

Le dio un beso en los labios, uno tranquilo, lleno de amor, mientras pensaba "Yo también Te amo Bulma", pero sus labios no dejaron escapar sus pensamientos, y es que le era difícil, pero se lo demostraría con sus acciones pensaba

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Akane venía de regreso de su comida, había salido sola, no era una mujer de hacer amistades, era por lo regular muy reservada y solitaria, pero con Bulma se había acoplado bastante bien, además de tener mutuo interés por la tecnología, iba pensando que debía hablar con su hermano, hacia un buen tiempo sin verlo, tal vez estaba ocupado trabajando, aun recordaba cuando ella trabajaba con el

Recuerdo

-Akane hay que investigar a un tipo, se llama Hitori Yamato parece que ha estado haciendo malos negocios-

-Ok, en uno momentos te devuelvo la llamada para decirte todo lo que hay de el-

-Perfecto, y recuerda que sigo investigando al enano ese con el que saliste la semana pasada-

-Kurota no lo hagas en mi vida con quien salgo-

Fin del Recuerdo

Ese fue su último trabajo, pues empezó a salir con Krillin y luego se casaron, busco algo relacionado con sus estudios en Biotecnología y así fue como llego con las empresas Son, que se destacaban por ser respetables

Y ahí estaba, en esa gran empresa, pero noto rápido la presencia del ser que más despreciaba, venía de frente a ella Zarbon, maldita sea, no quería toparse con él, pero en algún momento lo haría, pues no se había ido de la empresa, y así como lo supuso, se acerco a ella con molestia

-Akane que haces en la empresa, no fui claro al despedirte- Dijo el hombre molesto

-Sí, y la señora Bulma, fue clara al no permitirme irme, así que sigo aquí, y se me disculpa tengo trabajo pendiente con ella- Dijo seria y fría como siempre

-Quien se cree esta estúpida para pasar por mis órdenes- Dijo el hombre molesto

-La nueva jefa de esta sucursal, no deberías saberlo ya insecto- Dijo Vegeta quien había escuchado la conversación

Akane se quedo sin decir nada, solo miro a los dos hombres que estaban frente a ella

-Vegeta Oiju, dime qué haces aquí, no tienes otras personas a quienes molestar con tu desagradable presencia- Comento Zarbon Burlonamente

-Supervisar que se hagan los nuevos prototipos, eso es trabajo, lo conoces acaso insecto, o solo te dedicas a seguir molestando mujeres por gusto- Dijo irónicamente

-Vamos Vegeta no me digas que ahora defiendes a empleadas, bueno Akane es hermosa, pero no es tu tipo, bueno Vegeta por ahí se dicen rumores que las mujeres no son tu tipo- Dijo mientras se reía

Solo se escuchaba como gruñía Vegeta al hombre, estaba sacándolo de sus casillas, pero no era por Akane quien estaba discutiendo, no le interesaba ella, pero oírlo hablar así de su Bulma, y pensar que estaría cerca de ese estúpido lo volvía loco

-Dime Akane, y la otra mujer la del niño estúpido ese, no me digas que la nueva Jefa también impido su despido- Pregunto ignorando la molestia de Vegeta

-¿Niño?- Pregunto Vegeta instintivo –Que mujer- Se dirigió a Akane

-El niño es Trunks, ayer me defendió a mí y a mi hija, y no tampoco se fueron, ese niño es muy valiente, y dudo que los puedas sacar ellos son casi intocables- Dijo la mujer con una sonrisa en su rostro

-¿Por qué?- Se molesto mas Zarbon, ignorando la mirada casi asesina de Vegeta

En la noche algo avía escuchado de su hijo hablar, de una niña que conoció , del trabajo de su madre y de un hombre, pero no le tomo importancia, y este idiota quien se creía para tratar así a su hijo, este gusano no tenía ni la más mínima idea de con quien se estaba metiendo

Antes de que pudiera terminar de perder los estribos, llego Bulma, quien noto como la mirada de su esposo se empezaba a oscurecer frente al hombre algo, de cabello verde, de buena apariencia, y que Akane estaba casi en la misma situación

-Disculpa, tú debes ser Zarbon- Dijo la peli azul, notando la tensa situación

El hombre la miro, era una mujer sumamente hermosa, de cabello azul, piel blanca, totalmente exótica, le miro examinándola de pies a cabeza, incomodando a Bulma, haciendo que Vegeta se pusiera mas posesivo y tomándola de la cintura, cosa que de inmediato noto Zarbon

-Un placer señorita…- Dijo el hombre tomando su mano

-Soy Bulma Oiju, y la Jefa de esta sucursal- Retirando rápido su mano

-Disculpe, dijo Oiju, no sabía que Vegeta tuviera parientes, y menos una hermosa mujer- Comento el sin quitar los ojos de ella

-Es mi esposa, no lo sabías Zarbon- Dijo Vegeta apretando el agarre en Bulma

-Valla noticia, y cuando ha sido la boda, nadie sabe la noticia, supongo que fue algo muy intimo, pero donde se consiguen joyas así- Dijo dando una sonrisa lasciva a ella

-Disculpe pero tiene algún problema con la señora Akane- Tratando de desviar la conversación

-Si ella fue despedida ayer junto a otra empleada, no entiendo porque no se siguieron mis órdenes- Constesto

-La señora no cometió ninguna falta, de ahora en adelante, un ala del edificio será una guardería ayudando a las madres y padres que por motivos tengan que traer a sus hijos, esto ya ha sido consultado con los señores Goku y Radiks Son- Tomo un poco de aire –Y si nos disculpa estamos ocupados señor, no veremos- Dijo retirándose con su marido y Akane

Después de ese amargo incidente, Akane estaba agradecida de la intervención de Bulma, pues sabía que Vegeta y Zarbon no se llevaban nada bien, y pensó que presenciaría algún enfrentamiento entre los dos hombres

Vegeta noto que aun seguía sosteniendo a Bulma y apenado empezó a retirar su mano, se había molestado tanto con la mirada tan estúpida que le daba ese idiota, que no lo pensó y la tomo, no permitiría que ninguna basura tratara ni mirara siquiera lo que era suyo, solo suyo

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Zarbon seguía sin poder creer la noticia, es que acaso Vegeta había decidido casarse así de la nada, era muy extraño ese asunto, y con la nueva jefa de la sucursal de los Son, algo no parecía del todo bien, ese hombre había sido un ermitaño, soltero dado a su carácter y no se conocía ninguna mujer, y de pronto aparecía casado con esta chica tan bella y exótica

Bueno tendría tiempo para saber que pasaba exactamente con ellos, después, ahora lo importante era que si esa mujer tenía tanta influencia con los Son, tenía que tener sumo cuidado, no podía permitir que se enterara de los malos negocios que estuvo llevando a cabo, habría que cubrir sus huellas de la mejor manera para no preocuparse

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Poco después Vegeta tuvo que dejar la empresa, había que ir con Nappa a arreglar algunos pendientes antes de la gala, pero antes de irse, pidió a Bulma también retirarse, Mari había llamado, había llegado un joven que sería el maestro del pequeño Trunks, y alguien tendría que estar ahí para ver que fuera alguien calificado para el puesto, y dado que Vegeta no sabía nada de la educación de un niño lo mejor sería que fuera ella

Y así cada uno tomo rumbos, distintos, a Bulma no le había gustado nada la actitud del tal Zarbon, parecía un hombre desagradable, no le gusto la mirada que le dio, y le daba poca confianza, ese tipo sin duda tenía algo raro

Al llegar a la casa, saludo a su niño, quien no estaba del todo contento con la idea de un maestro, no quería seguir con sus estudios tan rápido, pensó que tardarían más sus padres pero se equivoco

El chico, era joven, un chico de buena apariencia y con sonrisa sincera, hablo largo rato con Bulma, y a ella le agrado, consintió que empezara con el pequeño de inmediato