Ranma ½ no me pertenece.
Mas en momentos de desasosiego quisiera ser como Rumiko y portarme mal con los fans.
.
A Madame Love le sangran los ojos
-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙-∙:∙
.
Mientras tanto, en alguna parte de Corea, la fanficker IloveInuyasha19438112_Kag, una fan de las historias de Madame Love, hacía seis meses, siete días y algunas horas que esperaba una actualización de su ídola.
IloveInuyasha19438112_Kag estaba triste, muy triste, creía que quizá podría haberle pasado algo terrible a su escritora favorita, y sí así era ¿cómo enterarse? A Madame Love podría haberle ocurrido un accidente, podría haberse subido a un avión que sufrió un atentado terrorista, podría haber quedado amnésica y haberse olvidado de que escribía fics. Incluso podría ser una criminal peligrosa que cometía desfalcos y había estado obligada a huir y cambiarse el nombre y había tenido que abandonar para siempre sus historias.
Sí, IloveInuyasha19438112_Kag estaba muy triste, compungida, desolada, azorada, nerviosa, ansiosa, dubitativa y algunas otras palabras que ¿para qué las vamos a usar si seguro las escribimos mal y ni sabemos qué significan?
Pues eso, que IloveInuyasha19438112_Kag (o por su verdadero nombre, So Jin) se sentía triste, y cuando estaba así se le daba por escribir; y qué bueno, porque ella también hacía un tiempo que no publicaba nada. Se mandó un pequeño one shot de sólo 20000 o así de palabras, con un contenido cebollero típico donde Inuyasha sufría porque al no corresponderle el amor a Kagome por estar casado (y enamorado de Kikyou), la dulce, tierna y sufrida Kagome decidía casarse con Hoyo. Luego, Inuyasha comenzaba a tener sentimientos por Kagome sin necesidad de explicación, porque en toda buena historia los hombres felizmente casados comienzan a tener sentimientos por otra mujer una vez casada sólo porque ya no está disponible, eso no es necesario explicarlo ni justificarlo, mucho menos en los fanfics. Al ocurrir esto Kagome se siente dividida entre el deber a su marido y la pasión por el hombre que ama; pero muy convenientemente en ese momento Hoyo descubre que tiene una enfermedad terminal y le queda poco tiempo de vida. Ese era el momento cumbre de la historia, porque entonces Kagome ya no se sentía tan culpable por engañar a su esposo y comienza un tórrido romance con Inuyasha, que a su vez engaña a su mujer pero ¿qué importa?, Kikyou se lo merecía por... por ser Kikyou, y porque es una perra, como todo el mundo ya sabe.
Unos meses después Hoyo muere con su tierna y (según él) muy fiel esposa sosteniendo su mano. Al poco tiempo Kagome e Inuyasha se casan y todos son felices. Menos Kikyou, pero no importa porque ella es mala, aunque nunca se vio cómo ni por qué, pero eso el lector lo intuye.
Bravo. Final feliz. Otro fic con éxito asegurado.
So Jin lo terminó de escribir, lo miró un poco por encima y ya estaba lista para subirlo. Lo publicaría en la serie de one shots que estaba creando, esa que hizo sólo porque era moda y no porque quisiera hacer algo en especial en sus historias, no importaba, cualquier montón de reviews era bien recibido.
Antes de publicar, So Jin repasó los reviews anteriores que había recibido, borró un par que decían que su historia era mala y que no sabía usar las personalidades de los personajes correctamente; no pudo borrar otro que le decía que aprendiera a poner las comas y tildes porque era de un usuario registrado, pero en cambio se dejó un review como un lector anónimo diciendo que no hiciera caso a los malos comentarios y que ella era una gran escritora.
Sí, muy bien.
Después publicó el capítulo. Un rato después dejó otros dos reviews como anónimos diciendo que el capítulo era genial y quería que actualizara pronto.
Perfecto. No se notaba en lo más mínimo que se estaba autoalabando, era una maestra. En dos o tres días más se escribiría otro par de reviews. La popularidad no se construía sola.
...
Mientras tanto, en algún lugar de Japón, Madame Love, mejor conocida como Akane Tendo, revisaba las últimas publicaciones de su página de fanfics favorita.
Últimamente estaba bastante ocupada con la escuela y la vida en general y casi no tenía tiempo para escribir; no abandonaba sus historias, no, señor, quería terminar todos sus fics (que eran en realidad solo dos), incluso tenía ganas de escribir otros más. A veces, simplemente, se sentía un poco cansada y abatida, Akane era muy empeñosa en todo lo que hacía y siempre se aplicaba una y otra vez a todo lo que le gustaba. En general, aunque intentara mucho, las cosas no le salían del todo bien, excepto los deportes (sin contar la gimnasia rítmica, pero eso es otra historia que contó alguien más); como decíamos, a veces las cosas no le salían como quería, pero en la escuela era muy buena, y escribir también era algo que se le daba bien, no era genial, pero al menos sabía poner los kanjis correctamente y no los andaba cambiando a su antojo aunque «igual se entendiera». Así que a veces Madame Love, o Akane, se entristecía un poco porque en el tiempo que ella se aplicaba en un buen fic otras personas publicaban hasta cinco historias; malas, muy malas, pero que igual se leían, porque el buen gusto no es algo característico de todos los seres humanos.
Pero Akane sabía que cuando se sentía así solo tenía que abrir su página de fanfics favoritas, mirar las cosas nuevas que se estaban publicando, leer un poco y allí mismo comenzaba a surtir efecto aquel hermoso bálsamo. ¡La de barbaridades que había en aquella página! No sabría ni por donde comenzar a describirlas, parecía un cuento de horror de H. P. Lovecraft; entre asesinatos al idioma, maniqueísmo de personajes, vulgaridades obscenas que querían hacer pasar por sexo, y tontos aplaudiendo y rogando por más basura como aquella Akane se sentía en el mundo de Alicia.
Y ese era el secreto. Luego de un rato de mirar y leer, Akane se limpiaba la abundante sangre que había salido de sus ojos lastimados con aquellas barbaridades y se brindaba con más ahínco todavía a crear sus obras.
Así que puso su música favorita en los auriculares, abrió un nuevo archivo de Word y tecleó «capítulo 5» en la primera frase. Pero Akane, luego de tantas laceraciones a su vista, y luego de haber transitado aquellos oscuros caminos del fanfiction habiendo publicado un par de cosas, ya no era la misma. De a poco, muy de a poco Madame Love se transformaba y decía en sus historias algunas otras cosas, un poco por allí, un poco por allá, la ironía sazonaba ricamente sus obras. Y ¡oh, qué bello! cuando los aludidos no se daban por aludidos, mostrando que no sabían captar nada de lo que estaban leyendo.
Pero qué más deliciosamente bello aún cuando sí captaban, y a sus fics solo los acompañaba el silencio de los ofendidos.
Akane/Madame Love, sola en su cuarto, con los auriculares entregándole una movida canción de Yamapi, soltó una risa digna de Kodachi Kuno.
…
Dedicado a mi niño, que practica este método para ponerse a escribir.
Nota de autora: Por si les interesa, la canción de Yamapi que escucha Akane es "Daite señorita".
Sí, tanto esperaron y este es el capítulo, lo lamento XD; pero espero poder seguir publicando más cosas este mes, sigo escribiendo y sigo teniendo ideas, solo que el tiempo es muy poco y la vida diaria me requiere con sus obligaciones.
Y por cierto, el que esté libre de pecado que escriba un fic para contradecirme.
Hasta luego.
