Ninguno de los personajes de Harry Potter son mios, le pertenecen a la autora J.K Rowling.

Excepto algunos que son de mi propia invención.


Victoire Weasley.

Unos segundos después de que Teddy se fuera con sus padres, una figura camino hasta donde hacía unos minutos había estado el peli-azul. Se quitó la capucha dejando ver a una joven de tez pálida, el cabello lo tenía rubio largo hasta media espalda, ojos de color celeste, tenía un hermoso rostro como de porcelana, era un poco alta. La mayoría de los chicos que no se encontraban actualmente en alguna relación, jadearon sorprendidos por la belleza de la joven muchacha, ninguno le quitaba la vista de encima.

-Hola gente del pasado.-Saludo con una amplia sonrisa, que dejaba ver sus dientes blancos. –Mi nombre es Victoire Weasley.

-¿Qué?-Dijo estupefacto Geroge.

-¡¿Una Weasley rubia?!-Gritaron ambos gemelos.

-Es imposible.- Logro mencionar Fred. Ninguno se lo creía. Los gemelos se miraron y gritaron.- ¡Corran! ¡Este es el fin del mundo!- Logrando que todo el comedor se empezara a reír por las ocurrencias de los pelirrojos.

-¡Fred y George Weasley, compórtense!-Le grito Molly. A lo que ambos se sentaron rápidamente ante la atenta mirada de su madre.

-Mis padres son William y Fleur Weasley,-Los nombrados se miraron sonrientes y se besaron tiernamente. Molly abrazo a su hijo y a Fleur, estaba feliz ya que le darían a una hermosa nieta.

-Eh, sigo. Tengo veintidós años y trabajo como sanadora en San Mungo.-Con una leve sonrisa.- Cuando entre a Hogwarts, fui Gryffindor.

-¿Pog qué no fuiste a Beauxbatons?- Le pregunto su madre.

-Porque, papá te convenció de mandarme a Hogwarts, ya que todos mis primos vendrían aquí.-Le contesto con una sonrisa.

-¿Primos?-Pregunto Arthur.

-Pues claro abuelo, tendrás muchos nietos que cuidar.-Con una sonrisa.

-Oye, acuérdate de los nietos adoptivos.-Dijo un encapuchado.

-Cierto, gracias Tadeo.-Le agradeció.-Como ya escucharon, también tendrán nietos adoptivos.

-¿Nietos…-Hablo Fred.

-…adoptivos?-Termino George.

-Sí, verán es complicado. La mayoría de los que están ahí,-Dijo señalando a los encapuchados.-Son de diferentes padres, y bueno, los abuelos los quieren como sus nietos, ¿Se entendió?-Pregunto algo desconcertada.

-Casi, pero no.-Respondió Ron. La joven suspiro.

-Mejor sigo en lo que estaba.-No queriendo dar vueltas a ese tema.- Como ya dije fui a Gryffindor, en donde fui perfecta, y no digan "Perfecta perfecta"-Mientras fruncía el ceño.- Y también Premio Anual.-Sus padres se sintieron orgullosos su hija.- ¿Preguntas?

-Yo- Hablo un Hufflepuf.- ¿Tienes novio?

-En realidad no tengo novio, pero si esposo.-Con ojos de enamorada. La mayoría de los chicos se decepcionaron. Estoy casada y tengo una hermosa hija con Teddy.- Molly, Ginny, Hermione, y Fleur aplaudían felices.

-¡LUPIN ESTAS MUERTO!-Bramo Bill, mientras apuntaba con su varita de Teddy. Los del futuro tuvieron que esconder una carcajada, sentían que eso era un deja vu.

-Papá no le hagas nada.- Le pidió su hija.

-¡William Agthug Weasley siéntate ahoga mismo¡-Le grito Fleur, que en ese momento miraba a su pareja como lo hacía Molly cuando estaba enojada.

-¡Se aprovechó de mi bebe! –Intento excusarse.

-Siéndote sincero tío, creo que fue Vic la que se aprovechó de Teddy.-Dijo un encapuchado.

-¡James!-Le reprendió Vic al encapuchado, mientras se sonrojaba furiosamente.

-Escucha Lupin, más te vale que no la lastimes o serás hombre muerto, ¿Escuchaste?- Le amenazo a Ted.

-Nunca le haría daño.-Le aseguro Teddy.-O cierto, ¿Quieren conocer a nuestra hija?-Con una sonrisa. Tonks y Fleur asintieron rápidamente.

-Oye Al, ven.-Le dijo a un encapuchado, el que anteriormente le había hablado al oído.- ¿Puedes hacer el hechizo?

-Claro Teddy- Mientras sacaba su varita.- ¡Legeimans!-Grito. Una luz verde salió de la varita del tal Al, y fue directamente hasta Teddy quien había agarrado la mano de su esposa. Todos vieron atentamente como la luz se quedaba frente a la pareja, mientras Victoire susurraba unas palabras. La luz empezó a tomar forma, era como una imagen.

Se podía ver a Ted y Victoire en lo que parecía San Mungo. Victoire estaba acostada en una camilla, mientras Ted estaba parado al lado suyo y miraba con dulzura a un bulto que la joven rubia tenía en sus brazos.

-Es hermosa Teddy.-Hablo Victoire.

-Igual que su madre.-Mientras le daba un beso en los labios.

-¿Cómo la llamaremos?-Pregunto.

-¿Qué te parece, Nymphadora?-Con un brillo en los ojos.

-Como tu madre.-Susurro.

-Si.-Musito.-Me hubiera gustado que ellos estuvieran aquí para conocer a su nieta.-Una lagrima se le escapaba de sus ojos.

-Ellos estarían orgullosos de ti, Ted.-Agarrándole la mano a su esposo.-Hmm, Nymphadora me gusta.

-Sí, tienes razón.-Con una radiante sonrisa.-Entonces, nuestra pequeña será Nymphadora Lupin.

-Bienvenida Nymphadora Lupin. –Dándole un suave beso en la cabeza de la recién nacida.

La escena desapareció, y ahora se veía a una bebe de aproximadamente un año o dos, tenía el cabello rubio o eso parecía ya que se podía notar algunas mechas de un azul. Vestia un vestido blanco y unas pequeñas sandalias. Estaban en una fiesta, ya que había decoraciones, globos, adornos y todo eso. La familia estaba presente y también los amigos.

-Feliz cumple, pequeña Dora.-Le dijo su madre, mientras le ponía un colgante alrededor del cuello.

-Ya tiene dos años. Crece muy rápido.-Se lamentó un joven peliazul.

-Teddy solo es una bebe. No quiero imaginar cómo te pondrás cuando tenga novio.-Con algo de burla. Pero parece que el joven no se lo tomo como tal.

-Ella nunca va a tener novio. ¡Jamás! No dejare que ningún pervertido ponga sus manos en MI princesa. –Exclamo enojado. Su hija no tendría novio.

-Ted Remus Lupin.-Exclamo sorprendida por los celos de su esposo.-Para eso faltan años, tranquilo. Solo tiene dos años. –Con una sonrisa.

-Sí, creo que exagere un poco.-Con una leve sonrisa, mientras su esposa levantaba una ceja como diciendo "¿Solo un poco?"

-Sera mejor que vayamos al jardín, los demás nos esperan.-Dijo tomando a la pequeña Dora en sus brazos, mientras que Teddy les abría una puerta y salían rumbo al jardín.

La imagen desapareció. Muchas mujeres habían visto con cariño a la pequeña Nymphadora.

-Y creo que eso es todo.-Hablo un muy sonriente Teddy. Sus padres estaban orgullosos de su hijo. Demasiado diría yo. Pero Tonks tenía el ceño fruncido, se levantó de su asiento y señalo a la pareja.

-¡¿Por qué le arruinaron la vida a su adorable criatura?!-Exclamo casi grito Tonks, su pelo había pasado de rosa chicle a un rojo furioso.

-Mamá, a Vic y a mí nos gusta Nymphadora. Que a ti no te guste tu nombre, no significa que a nadie le debe gustar.-Dijo serenamente.-Además Dora es metamorfomaga.-Dijo con cara de bobo.

-¿Y eso que?-Pregunto un Ravenclaw.

-Mi madre es metamorfomaga, al igual que yo, y ahora también mi hija. Entonces creía que ese nombre iba con ella. Me recordaba a ti, mamá.- Esta vez dirigiéndose a Tonks, que su cabello había vuelto a ser el mismo de siempre.

-Lo siento hijo.-Se disculpó.

-No te preocupes.-Le dijo con una sonrisa.

-Bien, creo que ya hemos terminado.- Hablo Victoire.

-Esperen jóvenes.-Les paro Dumbledore.- Quisiera preguntarles algo.

-Claro, señor.-Le contesto el peli azul.

-El hechizo que hicieron fue maravilloso debo decir, una forma de ver tus recuerdos en una viva imagen, reproduciéndose tal cual son los hechos.-Hablo sabiamente el director.-Pero jamás en toda mi vida eh escuchado de él

-El hechizo fue inventado, director. La persona que lo invento se presentara en un largo rato, pero lo considero mi hermano menor. Debo decir que Al, es muy inteligente, y un chico realmente raro.-Hablo Teddy.

-Gracias Ted, y no soy raro.- Hablo un encapuchado.

-Entonces, espero con ansias la presentación del tal Al.-Hablo Dumbledore con un brillo en los ojos.

-Gracias, director. A mí también me encantaría conocerlo, y no solo a usted. –Respondió el encapuchado.

-No te hagas el importante, principito.-Hablo otro encapuchado.

-Cállate idiota.

-Como diga el príncipe.-Dijo burlón el encapuchado.

-Ok, creo que ahora si es todo.-Dijo Vic, yéndose a saludar a sus padres, mientras Teddy también se iba con los suyos.