Ninguno de los personajes de Harry Potter son mios, le pertenecen a la autora J.K Rowling.

Excepto algunos que son de mi propia invención.


Dominique Weasley

-Vale.-Mientras caminaba a la tarima.

-¡Hola gente del pasado!-Saludo. Mientras se sacaba la capucha, a lo que muchos hombres jadearon por la belleza.-Mi nombre es Dominique Weasley.-Con una radiante sonrisa. La joven era de mediana estatura, su cabellera rubia era completamente lacio hasta mitad de la espalda, su ojos eran de un azul claro, tenía muy pocas pecas, ya que casi no se notaban, sus labios eran finos, con brillo labial. Llevaba puesto un vestido rojo con detalles de flores, que le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas. Nadie podía creer que esa joven poseyese tanta hermosura. Muy pocos sacaron el parecido con Victoire Weasley.

-Mi nombre es Dominique Weasley, pero díganme Dom, o como les guste,-Su sonrisa adornaba todo su rostro.- Mis padres son Bill Weasley y Fleur Delacuor, de soltera.-Los jóvenes se besaron al saber que tendrían otra hija.

-Bien hecho hermano,-Le felicito Fred.-Parece que no has perdido el tiempo.

El rostro de Bill se puso tan rojo que pudo pasar desapercibido con su cabello. A lo que muchos de los presentes del gran comedor empezaron a reír.

-Bien, sigo, tengo 21 años, cuando fui a Hogwarts me seleccionaron en Gryffindor,-La casa de los leones aplaudió.-Fui prefecta, pero no Premio Anual. Y ni se les ocurra decir algo,-Amenazo a los del futuro, como a los del pasado.-Eh, mi mejor amiga es Molly.-Las jóvenes se sonrieron.-Y mi mejor amigo es Isaac.

-Ese tal Isaac,-Hablo con rabia Bill.- ¿Es tu novio?- Y se escuchó una carcajada de un encapuchado.

-Por supuesto que no, papá. Solo es mi mejor amigo, aunque tiene dos años más que Molls y yo.

-¿Por qué tienes un amigo mayor?-Pregunto Fleur.- Aclaro, no es que me moleste, solo que pensar que ingresaste a tu primer año, mientras él estaba en su tercero.

-Sí, pues, nuestra relación es algo extraña. Nos conocimos el primer día que ingrese a Hogwarts en el tren. Pero creo que verán el recuerdo cuando termine mi presentación.

-Oye, ¿Jugaste al Quidditch?-Pregunto Oliver Wood.

-Sí,-Casi saltando de alegría, muchos amantes del juego festejaron.-Ingrese en mi tercer año, como Golpeadora.-Dijo con orgullo.- ¿Preguntas?

-¿Qué haces en tu tiempo libre?- Pregunte Hermione.

-Oh, como saben, lo que llevo puesto es ropa muggle, la mayoría de nosotros la llevamos.-Algunos Slytherin hicieron una mueca de desagrado.-Soy modelo de ropa muggle, actualmente vivo en una pequeña casa con mi mejor amigo.-A lo que Bill gruño.

-Tranquilo señor Weasley, respeto a Dom y nunca me aprovecharía de ella. Es mi mejor amiga.-Hablo un encapuchado, a lo que muchos dijeron que era el tal Isaac.

-¿Ves, papá? Rubito no me hará nada.-Con un poco de burla.

-Que por los mil demonios de Merlín, no me digas rubito. Suena estúpido, mi querida rubita.

-No me digas, rubita.-Bramo Dominique.

-Ves, suena horrible para ambos.-Comento la voz.

-Vale.-Dijo derrotada.- Como sea, en fin. ¿Preguntas? ¿Me olvide decir algo?

-Si hija, ¿Tienen más hermanos?-Pregunto Fleur.

-Oh, pues eso lo sabrán después. –Con una sonrisa maliciosa.

-¿Somos buenos padres?-Pregunto Bill. Notaba que su segunda hija no era como Victoire, pero no le interesaba, solo pensaba que había algo que no encajaba.

-Eh, pues cuando tenía quince años me fui de casa por una pelea con mi mamá.-A esto, Fleur empezó a llorar.-Me decías que tenía que ser como Vic, que actuara como ella, y muchas cosas. Al final, te deje en claro que yo no soy como mi hermana, tenemos diferencias sí, pero de todas formas la quiero, y a ustedes también.

-Soy mala madre,-Se le escucho decir a Fleur, quien era abrazada por su futuro esposo.

-No lo eres, mamá. Solo no viste que no puedo ser como Victoire, nada más. Yo volví a casa después de unos meses, pero tranquila, igual te amo. Aquí termino yo.-Y salió corriendo a abrazar a su madre.

-Oye.-Le llamo un encapuchado.- ¿Y el recuerdo?

-Cierto, gracias Lys. Aquí está mi recuerdo. –

Estaban en la estación de King Cross, se veía a una niña rubia, muchos notaron que era la joven Dominique, pero tenía once años.

-Estaré en Gryffindor, papá. –Le prometió la niña a su padre.

-Por supuesto que sí, eres toda una leona, cariño.-Mientras le daba un beso en la frente.

-Sera mejor que subas. Vic, cariño.-Le llamo a su otra hija.-Cuida a tu hermana.

-Sí, mamá.

Esta vez estaban en el pasillo del tren, la rubia de Dominique, no encontraba un compartimiento libre, y para colmo su maleta estaba un poco pesada.

-¿Necesitas ayuda?-Le hablo una voz a sus espaldas. Al darse vuelta, un joven de unos trece año, piel casi pálida, se cabello era de color rubio. Y en su rostro tenía una sonrisa, que muchas chicas dirían que era seductora.

Muchas chicas que Hogwarts jadearon, principalmente las de los primeros años. Aunque los de los últimos años, pensaban como se vería ese chico de adulto.

-Eh, no tranquilo.-Le dijo calmadamente.

-¿Segura? Eso se ve pesado.-Le señalo su maleta.

-Pues lo es, pero estoy bien.-Le dijo intentando convencerlo. El chico no le hizo caso, agarro su maleta y empezó a caminar buscando un lugar para la niña de primer año. Mientras Dominique quedaba ahí parada en el mismo lugar, viendo como otro alumno mayor que ella, agarraba sus pertenencias y se iba. No tuvo más remedio que seguirlo. Luego de unos minutos, el chico encontró un lugar. Acomodo la maleta, y se sentó al lado de la ventana.

-No tuve tiempo de presentarme, lo siento. Me llamo Isaac N…Piiiiiiii-Se escuchó un silbido, los del futuro miraron a la chica como si quisiera una explicación.

-No pueden saber su apellido, no aun.-Le dijo ella. Todo el comedor siguió viendo el recuerdo del chico rubio.

-Yo soy Dominique Weasley.-Con una sonrisa.-Oye, ¿En qué casa estas?- Pregunto con curiosidad.

-Soy un Slytherin.-Hablo con orgullo.-Este año curso tercero.

-¿Queeeeeeeeeeeee?- Grito Bill.- ¿Tu mejor amigo es una serpiente?

-Sí, papá. Y ya hablamos de esto. Así que mejor sigues mirando el recuerdo.-Le reto su hija.

-Oh,-Exclamo sorprendida.-Yo creo que estaré en Gryffindor. También oí sobre las rivalidades.-Bajando la cabeza.

-Escucha, si tú fueras una leona, no significa que te deje de hablar.

-Entonces, ¿Serias mi amigo? ¿Aunque fuera a Gryffindor?-Pregunto feliz.

-Por supuesto que sí. Solo si tu prometes ser amiga de una serpiente.-Dijo con una sonrisa.

-Pues claro que sí. Serás mi primer amigo, y el mejor.-Mientras se abalanzaba sobre el joven abrazándolo fuertemente.

-¿Amigos para siempre?

-Amigos para siempre.-Le prometió Dominique.

Entonces el recuerdo se esfumo.

-Y así vieron mi primer día en el tren, y mi mejor amigo. –Felizmente.

-Fue un gran momento Dom.-Hablo el encapuchado, Isaac.

-Owww, Si.-Mientras corría y le daba un abrazo.-Bien, eso sí es todo. Adiós.