Disclaimer: Shingeki no Kyojin y sus personajes no me pertenecen, son de Hayime Isayama. (Pronto los derechos de autor serán míos 1313)
Relación: Erwin Smith/Armin Arlert.
Adv: Universo alterno || contiene OOC || Fandom: «Winmin/Erumin/Eruaru» || Riren más adelante || Personajes originales || mpreg ||
Y por que ustedes lo pidieron, el segundo capitulo, agradezco a las que se tomaron la molestia de dejar un hermoso Review, espero no decepcionarlas con este capitulo.
Allá vamos.
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Llegué al hospital en donde el día anterior había entrado ese niño, hubieran visto la cara de todos ahí presentes, se sorprendieron y juro que más de uno casi se desmayaba.
Me acerqué a la recepción, era pequeña pero bien organizada, el hombre ahí inmediatamente se levantó y se inclinó hacia adelante ― S-Su majestad, ¿En que le puedo ayudar?
―Tengo entendido que aquí hay un pariente internado de un niño llamado Armin, ¿Es cierto eso? ― El hombre lo pensó un poco.
―Si, debe ser Armin Arlert.
―Quiero ver quien esta aquí.
―Enseguida ― Sacó unas hojas bien acomodadas de un cajón y buscó entre ellas ― La paciente se llama Elena Arlert.
― ¿Por qué esta aquí?
―Mmm, tiene una enfermedad sanguínea, es tratable pero caro, y al niño apenas le alcanza para pagar el internado.
―Algo me dice que están a punto de sacarla de aquí.
―La verdad es que, si la mujer no se trata de una vez, morirá, así que no podemos seguir viéndola si Armin no tiene lo suficiente para pagar su tratamiento.
―Entiendo, quiero verla ― Ordené y de inmediato mandó a una enfermera a que me llevara a la habitación.
Entré y lo que vi me dejó helado, la mujer acostada en la camilla era pequeña y estaba delgada, pero no por que así era su complexión, si no por que probablemente la enfermedad la estaba consumiendo, estaba blanca, como una hoja de papel, y me pregunté si seguía viva, la respuesta llegó cuando ella respiró profundo. Me acerqué a ella mirándola mejor, era rubia pero su cabello lucía opaco, además de que parecía que su cabello antes tenía caireles y le llegaba hasta la espalda, sus facciones eran finas, pero sorprendentemente sus labios eran gruesos, desgraciadamente estos lucían pálidos y agrietados, las mejillas estaban ahuecadas y los pómulos muy marcados. Lo que una vez fue una mujer hermosa ahora lucía como la misma muerte.
Sonreí. La ayudaría siempre y cuando Armin hiciera lo que yo quisiera, no iba a hacerle nada malo, yo no era un maldito violador u otra cosa, pero ya pensaría en otras cosas para divertirme con él. Pagaría tanto el internado como el tratamiento. Pero no ahí, no es que no confiara en este hospital, de hecho estaba orgulloso por que era el mejor del reino, pero no, haría que la llevaran al pequeño hospital del doctor Jaeger, tenía lo mismo que los demás hospitales y Grisha Jaeger era uno de los mejores doctores de mi reino. Y lo haría solamente por que era un hospital de muy difícil acceso, pero mas barato, y ahí solamente aceptaban a personas en mal estado, obvio que esa mujer estaba en mal estado ¿acaso no la describí bien?, seguramente Armin pensó en eso pero desgraciadamente no pudieron darle la entrada, posiblemente la vieron bien cuando fue a pedir ayuda ahí.
Salí del cuarto y caminé de nuevo hacia la recepción, el hombre me miro con interrogativa ― Mañana esa mujer estará fuera de este hospital, pero la trasladaran al hospital del doctor Jaeger ¿quedó claro?
―Claro señor.
―Bien ― salí del lugar para ir directamente al hospital de Jaeger, el era amigo de mi padre y lo conocía desde que era un niño, así que pueden imaginarse lo viejo que es. Llegamos rápidamente, ya que no estaban tan lejos el uno del otro, cuando bajé del carruaje sorprendentemente el que me recibió fue él.
―Vaya, que su majestad venga a un hospital como este, me hace sentir honrado ― lo miré bien, ese hombre no había cambiado nada, ¿en verdad era Grisha?
―Vaya, ¿Qué comes para seguir tan activo y jovial?
―Jaja, nada, creo que simplemente me alimento de la juventud de mi lindo hijo.
― ¿Hijo?
― ¿No lo has conocido? Bueno, te lo presentare luego ― El era -entre todos mis conocidos (a excepción de Levi y Hanji)- que dejaba que me tutee.
―Ahora vengo por un pequeño favor Grisha.
―Claro, ¿Qué sucede?
―Sucede que estoy haciendo caridad y vengo a pedir que aceptes a una mujer que necesita tratamiento de inmediato ― Me miró con una ceja alzada.
―Que bueno que nuestro rey hace caridad, pero de acuerdo ¿de quien se trata?
―Sólo intento ser un buen rey Grisha ― El rió ― Se llama Elena Arlert.
― ¿La madre de Armin? Jamás lo espere.
― ¿Conoces a Armin?
―Es el mejor amigo de mi hijo.
― ¿De casualidad tu hijo es castaño y de ojos aguamarina?
―Si, ese es. ¿Cómo lo sabes?
―Mmm digamos que cosas de la vida.
―Digamos que esas cosas de la vida fueron así, te disfrazaste de pueblerino y deambulaste por el pueblo, encontraste el lugar donde mi hijo trabaja de mesero, entraste y lo viste, y luego Armin hizo algo que te pareció curioso de ver y seguramente te reto o algo, y ahora estas tratando de pensar que hacer con el ¿verdad?
―Ahora que sabes la verdad no puedo dejarte vivo.
―Lastima, ¿Quién atenderá a esa pobre mujer?
―Supongo que primero harás algo y después haré algo contigo.
―Me parece una excelente idea. ¿Cuándo la traen?
―Mañana.
―Bien ― Dicho eso di la vuelta para subir de nuevo al carruaje ― Erwin ― Me llamó y lo miré ― No, nada, ¿vendrás mañana?
―Supongo ― Me subí al carruaje y ordené que me llevaran a los suburbios, les dije que se quedaran fuera mientras yo entraba a lo que era el hogar de ese niño. Un señor bajito me recibió, y parece ser que su estado de humor cambio de uno «hola, bienvenido» a uno « ¿Qué haces tu aquí?»
― ¿En que le puedo ayudar? ― Arrastró las palabras, ignoré su trato, la verdad es que no me importaba. Simplemente pedí que me dijera en que cuarto se quedaba Armin, el de inmediato me dio el numero y una llave, caminé entre los pasillos estrechos hasta llegar a una escalera, el cuarto de Armin estaba hasta el tercer piso, por lo que pude observar eran solamente dos cuartos en cada piso, llegué al ultimo cuarto y entré, lo que vi era muy poco, había una sala-comedor, había dos puertas mas al fondo, las revisé, una era su recamara y otro el baño, que por lo menos estaba limpio; miré de nuevo el lugar, había una pequeña cocina y una caja en donde guardaba los alimentos, no había mas que frutas y verduras frescas, nada de carne. Me dirigí de nuevo a la sala-comedor y me senté en una silla de las dos que había. Según mis cuentas ya debían de ser las seis con veinte minutos, y según por lo que investigué el turno de ese niño era de siete de la mañana a seis y media de la tarde.
Me quedé sentado esperando a que los minutos pasaran, el silencio era sepulcral, nada comparado al ruido cerca del reino, ese tan lleno de personas que hablan y carrozas que transitan. Cerré mis ojos para imaginarme como sería la cara del niño cuando me viera aquí, me reiría, de eso no hay duda.
Pasó un tiempo mas hasta que se escuchó la puerta abrirse, me cruce de brazos y piernas, poniendo un porte de superioridad, ese de «puedo hacer lo que yo quiera y tu no», vi al mocoso pararse frente a mi, y vaya que arruinaba todo, su cara no mostraba sorpresa, ni siquiera temor, es mas, hasta se veía aburrido, respiró hondo y caminó hacia mi, sacó de las bolsas que llevaba mas frutas y verduras, para luego llevarlas a la caja en donde estaban las demás, ni siquiera se molesto en hablarme o mirarme.
― ¿Acaso no te alcanza para comprar carne? — resopló y por fin me miró.
―No me gusta la carne, prefiero comer verduras a comer carne de esos pobres animales.
―Te pierdes de una exquisita comida.
―Supongamos que estamos en un mundo paralelo, y usted es encerrado y alimentado hasta ponerlo obeso, luego lo eligen por ser el que más «carne» tiene, después le cortan el cuello y dejan que su sangre se drene hasta que muera, pero en esos segundos, minutos incluso, se mueve mientras se le escapa la vida. Cuando por fin esta muerto le quitan la cabeza completamente y también brazos y piernas, le abren el estomago para quitarle todo lo de adentro, corazón, pulmones, hígado, vísceras y demás para venderlas por separado, y en la tienda, en donde es exhibido, cuelgan sus brazos y piernas sin piel ni hueso, y después…
―Ok, cierra la boca.
― ¿Ahora ve por que no como carne?
―Si, ya no hables gracias, arruinaste lo que tenía planeado cenar hoy.
―Oh, discúlpeme su majestad, no tenía ni idea ― Ironizó.
― ¿Cómo sabes eso?
―Por que lo vi, ¿Por qué cree que sólo como vegetales? He quedado traumatizado de por vida.
―Cambiando de tema, ¿no preguntarás el por qué estoy en tu casa?
―No, y no me interesa ― Caminó hacia su cuarto y cinco minutos después salió cambiado.
― ¿Irás a ver a tu madre? ― Esta vez volteó a verme.
― ¿Cómo es que sabe eso?
―Quien sabe, puede que mi mejor amigo el rey me facilitara esos datos.
―Como sea, solo déjela en paz ¿de acuerdo?
―Escucha, estoy aquí por que te haré una oferta que no podrás rechazar ― Me miró desconfiado y a la defensiva ― Tranquilo, solo respira, no quiero que saltes a mí yugular.
―Lo haré si sólo está aquí para jugar ― Mierda, me atrapó.
―Escucha, ambos sabemos que no tienes el dinero suficiente para pagar el tratamiento, por eso mismo haremos un trato.
― ¿Qué clase de trato?
―Te lo diré pero aléjate de los cuchillos ― Un movimiento en falso y adiós cuello, ya me imaginaba como esos animales que describió este niño. Me miró y pareció pensarlo un poco. Suspiró hondo para después sentarse en la otra silla, se cruzó de brazos esperando a que hablara.
―He mandado a tu madre al hospital de Grisha, puedes agradecérmelo después ― Se levantó asustado.
― ¿Qué? ¿Al del doctor Jaeger? ¡Esos imbéciles dijeron que no tenía nada y nos echaron a la calle!
― ¿Fue Grisha quien dijo eso? ― Se calmó.
―No.
―Entonces no hay problema, le pedí personalmente que la atendiera, y dijo que si. De nada.
― ¿Qué es lo que quiere a cambio?
―Mmm… déjame ver… ¿Qué sabes hacer? ― Pregunté casual, sinceramente no había pensado en nada.
―En base en qué.
―Situación académica ― Comencé con las preguntas.
―Terminé noveno año, y estoy juntando para hacer el examen único para terminar doceavo ― Solté una risa y el me miró con una ceja alzada ― ¿Divertido?
―Perdón es sólo que… ¿de verdad crees poder pasar ese examen? Es decir, ¿siquiera sabes algo más además de español?
―Eso es muy ofensivo de su parte su majestad. Y sí, se matemáticas, historia, geografía, tengo conocimientos señor, he leído casi todos los libros de la biblioteca central ― Vaya, eso no me lo esperaba.
―Ok, por lo que pude escuchar, hablas ingles, ¿o sólo te sabes esa canción?
―Puedo hablar ingles, alemán, francés e italiano, además de poder tocar el piano y violín, ¿algo más? ― Ya estaba más que interesado en este niño.
―Cocina.
―Ensaladas, sopa de verduras, verduras hervidas, champiñones con queso, etc. ― ugh, verduras.
―Deportes ― Se quedó callado, y desvió la mirada ― ¿Ni patear un simple balón?
―No ― Reí con ganas ― Bueno, es todo, ahora ¿con que va a molestarme?
―Yo no vengo a molestarte.
―Entonces váyase.
―No, escucha, soy un rey solitario que necesita que alguien lo escuche.
―Perfecto ― Se levantó y tomó un pedazo de papel que estaba cerca, escribió algo en ella y me la tendió ― Esta es la dirección de un psicólogo, él estará gustoso por saber sus problemas ― Tomé la hoja y la doble guardándola en mi camisa, vi que volvió a sentarse y me miró.
―Me has retado Armin ― Por fin lo dije ― Nadie ha hecho eso, aparte de Levi y Hanji, pero tu, fuiste el primer pueblerino que me habla tan… tan abiertamente, no tienes miedo de que te pase algo, y eso es curioso, la mayoría ya estaría lamiendo mis zapatos por hablarme con tal vocabulario, pero tu, ¡oh tu!, estás ahí sentado, mirándome con el ceño fruncido y con cara de «a mi que carajos me importa, lárguese de aquí».
―Sólo le diré esto, yo jamás estaría lamiendo sus zapatos, yo no soy una persona de la cual se aprovechen, tengo suficientes problemas como para lidiar con gente estúpida.
―Pensamos casi igual.
―No somos iguales.
―Lo se, a ti te falta dinero.
―No me refiero a eso señor, usted es una persona tan superficial, cree que todo el mundo lo debe alabar y hacer fiestas, pero no, así no son las cosas, usted es un cretino ― Lo miré fijamente, ni siquiera Levi o Hanji me han hablado así, este niño no tenía pelos en la lengua.
― ¿Dices que debo ser más humilde?
―Si, con solo un poco no perderá nada, y la gente tendrá expectativas más altas sobre usted. «No puedes llamarte rey si no puedes salvar a todo tu pueblo» ― Un escalofrió recorrió mi cuerpo al oír esa frase. No quise admitirlo en ese momento, pero terminé por rendirme, ese niño tenía mucha razón.
―Entonces enséñame a ser un mejor rey ― Dije sin pensar, Armin me miró sorprendido, para luego soltar una risilla ― ¿Qué te divierte?
―Nada, es solo que yo no puedo hacer eso, usted mismo tiene que saber que hacer.
―De todas formas, vendré aquí todos los días cuando salgas de tu trabajo, es cierto eso de que quiero hablar, normalmente todas las personas que hablan conmigo simplemente me dan la razón en todo, pero creo que tendré una conversación diferente si hablo con un niño como tu.
―No soy un niño, tengo dieciséis ― Sonreí de lado.
―Bueno, señor adulto, en estos momentos supongo que tu madre ya está con Grisha ¿quieres ir a verla? ― Solo asintió.
―Pero no me subiré en esa carroza tan tonta.
―Pero llegarás más rápido.
―No me importa. Usted puede adelantarse, yo iré caminando.
―Bien, entonces te veré allá.
::/
Tuve que esperar mas de treinta minutos hasta que Armin se digno a aparecer, lucía agitado, pero el tuvo la culpa, yo lo invité a llevarlo.
―Tardaste.
―Si, lo note.
―Hola Armin ― Saludo Grisha al verlo. Armin se tensó e hizo una reverencia ― No seas tan formal, no pasa nada.
―Lo siento ― Sus mejillas se tiñeron de rojo.
―Tu madre ya está arriba, ¿quieres ir a verla?
― ¡Por favor! ― Grisha caminó, Armin lo siguió y yo lo seguí a él, subimos unas escaleras hasta llegar a la habitación de su madre. Ella seguía quieta, pero ahora la diferencia era que había cables en su cuerpo para ver su ritmo cardiaco ― E-Esto es…
―Llegó justo a tiempo. He comenzado el tratamiento de inmediato ― Se acercó a ella tomando su muñeca para ver su pulso ― Está reaccionando muy bien ― Armin se acercó a ella despacio, cuando estuvo a su lado acarició una de sus manos. Una suave y casi imperceptible sonrisa apareció en sus labios. Grisha sonrió y caminó hacia mi, me hizo una seña para dejarlos solos, ambos salimos y entonces Grisha comenzó con sus preguntas ― ¿Por qué solamente ese niño?
―No sé, estoy seguro que algo pasará si se trata de él.
―Espero que sea algo bueno.
―También lo espero. ¿Cuándo despertará?
―No sé, puede que tarde, cuando llegó puse manos a la obra, me pregunto por que Armin no vino aquí ― Lo miré sorprendido.
―Pero él si vino.
―Si hubiera venido su madre ya estaría bien.
―Bueno, el dijo que vino pero que dijeron que estaba bien, y luego los echaron.
― ¿Quién pudo haber dicho tal cosa? Bueno ya esta aquí y eso es lo importante, pobre niño, debió haberlo pasado muy mal ― Yo sólo lo miré.
―No le comentes nada del dinero, yo me aseguraré de pagarte, estadía, medicamentos y todo lo que haga falta ― El solo asintió.
―Iré a trabajar, ¿te quedarás o te irás? ― Lo miré ― Bien, suerte ― Entré de nuevo a la habitación cuando Grisha estuvo fuera de mi visión.
Miré a Armin quien se encontraba recostado en la cama, seguía acariciando la mano de su madre, la volví a ver, puedo jurar que vi un poco de color en sus mejillas.
―Luce mejor ― Levantó la mirada observándome.
―Si ― se lamió los labios ―Yo… bueno, yo… gracias. ¿Cómo puedo pagárselo? Sé que será mucho dinero, pero estoy decidido a pagarle hasta el último centavo.
―Ya te lo dije, habla conmigo, acompáñame en mis días de aburrimiento.
―Debe de tener mucho tiempo libre como para ir a mi casa diario ― Sonreí.
―Pues si, pero termino el trabajo a tiempo ― Le di una última mirada ― Bueno, entonces mañana nos vemos, nuevo amigo ― salí del cuarto. En todo el camino al castillo no dejé de pensar en las palabras que me dijo ese niño «No puedes llamarte rey si no puedes salvar a todo tu pueblo», definitivamente me llamaría un verdadero rey.
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Noveno año es como decir «tres años de preparatoria» aquí en mi país son seis años de primaria, tres de secundaria y tres de preparatoria. Junté primaria y secundaria «noveno» y añadí los tres años de preparatoria para que sea «decimo, onceavo y doceavo año» espero haberme dado a entender.
Lluery: aquí la continuación. Gracias por el Rw.
Shia1624: pues ya sabes a quien va a ver Armincito.
AcosadoraKawaii: jajaja reacciono por que lo reconoció, a Armin le falta algo de camino para enamorarse de Erwin, y Erwin… pues… es Erwin jajaja xDD ya leíste, a Armincito no le cae muy bien nuestro sensualón rey Erwin. El rubio mayor no sabe lo que le espera. Sobre el Jeamin… solo diré que… nee, mejor para el siguiente muajajajaja :D
Subaru: gracias por el Review, si, igual me gusta esta pareja y hay muy pocos fics de ellos, aquí la continuación.
Gracias, nos leemos después.
¿Review?
