Disclaimer: Los personajes de School Rumble no me pertenecen, le pertenecen a Jin Kobayashi

Aclaración: La historia NO me pertenece, para eso doy créditos a ramón_yo, tan simple como eso, yo sólo hice algunas correcciones, asimismo, haré la noble labor de dejarlo por aquí XD (Siempre y cuando se me permita)

Bueno he aquí el tercer capítulo ^^ allá vamos…

CAPITULO III
El sueño de Karasuma
¿Por qué me gusta el curry?
¿Por qué Nijou-sensei?

Era de noche y todos estaban en sus casas, pero en la de Karasuma, pasaba algo…

Karasuma – (acostado en su cama y oyendo a su mamá, en su mente empieza a recordar)

Mamá – Eres muy especial Karasuma, nadie dibuja como tu hijo…

Karasuma – Y si soy tan especial, ¿por qué los niños ni las niñas quieren juntarse conmigo?, solo ven mis dibujos y se ríen de mí…

Mamá – Porque ellos no entienden, que eres mejor que ellos y te tienen envidia hijo…

Empieza a recordar la primaria…

Niño – Miren, es el cabeza de hongo, jajajaja, ¿otra vez con tus dibujos, tonto? (se los arrebata)

Karasuma – Eyy devuélvemelos, son míos niño – ¿Y por qué no intentas quitármelos bobo? (luego los pisa y los ensucia con la suela de sus zapatos y Karasuma empieza a llorar), vaya ya estas llorando tonto, no pareces hombre…

Luego en el recreo, Karasuma se sienta en alguna banca de por ahí, llorando y tratando de componer un poco su manga, cuando se da cuenta que olvidó el almuerzo de ese día y simplemente se queda sentado sin hacer nada.
Cerca de ahí pasan una niñas de su salón murmurando (mira, es el niño bobo ese de los dibujos, que no se cansa de que lo maltraten, sí que es raro), Karasuma sólo se pone más triste de lo que ya estaba, cuando una voz consoladora lo alivia diciendo:

Niña – ¿Estás bien?, parece que olvidaste tu almuerzo, toma, compartiremos el mío…

Karasuma – ¿Curry?

Niña – Espero te guste, me lo hizo mi papá, es mi almuerzo favorito, no me lo dejes ¿ok?

Karasuma – (se pone feliz y muestra una sonrisa), ¡claro¡

Niña – ¿Qué es lo que tienes ahí?

Karasuma – Nada, no es nada niña – ¿Pero qué dices? (se lo quita), ¡woow¡, son unos dibujos hermosos, ¿tú los hiciste?

Karasuma – Si, pero a nadie le gustan (lo dice con algo de tristeza)

Niña – Pues a mí sí, de hecho me encanta como has dibujado, ya sé, te llamare Nijou, ¡eso se oye bien para un dibujante¡

Karasuma – ¿En serio?

Niña - ¡Claro¡ ¿oye, quieres que vayamos a jugar?

Karasuma – Ehh?, ¡sí por supuesto¡

Y de ahí hasta el final del recreo (tiempo de descanso en la escuela primaria), se la pasaron de maravilla jugando en todas partes de la escuela…

Chica – Uff, estoy muy cansada, pero me divertí mucho (Lo dice con una sonrisa en el rostro)

Karasuma – Yo, yo también…

Chica – Bueno, ya me voy, recuerda que me prometiste estar aquí mañana ¿ok?. No se te vaya a olvidar (le da un beso en la mejilla a Karasuma y éste se pone sonrojado de manera tremenda), nos vemos.

Karasuma – (gritando y despidiéndose) nos vemos, cuídate. Al siguiente día en el recreo Karasuma volvió a la misma banca del día anterior para ver si estaba aquella niña tierna, pero cuando llegó...

Niño – (venia en compañía de otros amigos de él) Ohh¡ vaya pero si es el extraterrestre, ahora sí que te estabas pasando con esa niña de ayer ¿verdad?

Karasuma – Ehh?, ¿de qué hablan?

Niño – No te hagas el tonto, te vimos todos bobo, pero para tu mala noticia, esa niña ya se cambió de escuela justo ayer

Karasuma – Queeé?, ¿por qué?

Niño – ¿Que no es obvio?, le diste asco, solo se sentó contigo porque le dabas lástima, nada más, ya que nuca serás más que un raro, ¿verdad chicos?

Niños – Siií, raro, raro, raro, raro…

Karasuma – No es cierto, es mentira (llorando)

Niño – Claro que no, es más, ya me estás dando asco a mí también, así que te voy a dar una lección tonto (lo toma de la camisa y a punto de golpearlo)

Profesor – ¡Alto ahí niño¡ – ¡Ohh¡ profesor, lo siento yo solo estaba defendiéndome, es que el empezó a pegarme primero y yo….

Profesor – Suficiente, ya tuve suficiente de ti, ahora mismo te cambio de clase, ya no estarás en mi salón.

Niño – Pero…

Profesor – Ya basta, no hay excusas…

Niño – (se va muy enojado y viendo a Karasuma le murmura cerca de donde pueda escucharlo), me las vas a pagar extraterrestre.

Profesor – Karasuma, si vas a estar peleándote con todo mundo, mejor no te juntes con nadie, que lo único que me ocasionas es problemas, así que por tu bien, mejor quédate solo
(esa última palabra resonó en la cabeza de Karasuma muchas veces) [solo, solo, solo, solo…]

Desde entonces, Karasuma se ha mantenido alejado de los demás y tratando de pasar desapercibido a lo demás niños y niñas, no socializaba con nadie, no hacia amigos, tan sólo quedaba en su mente la imagen de aquella niña que lo hizo sentir feliz por lo menos una vez en su vida, y que no sabía ni su nombre ni el por qué había faltado a aquella promesa…

Espero y lo estén disfrutando tanto como yo...

Gracias por leer y nos estamos viendo...