Pequeños relatos de la pareja de Bokuto Koutaro y Akaashi Keiji, porque FF necesita más de esta pareja
Cap. 2 Confesión
Cantidad de palabras: 1136 (según word)
Espero les guste, pensaba subirlo ayer pero llegue con un dolor de cabeza horrible del trabajo que me tiró a la cama xc
Créditos al creador de Haikyu! Haruichi Furudate
Puede que encuentre un de Ooc los personajes
2.- Confesión:
Akaashi Keiji es un muchacho muy observador e inteligente, es por eso que se dio cuenta inmediatamente que algo raro le pasaba a su senpai ya que generalmente no paraba de hablar pero los últimos días había estado más callado y solo abría la boca para comer y decir una que otra palabra. Aunque esta actitud solo pasaba con él.
Bokuto-san, has estado callado estos días – tuvo que hacerlo el silencio se estaba haciendo realmente incómodo y no sabía por qué.
¿Ah? ¿En serio?, debe ser porque se acercan las preliminares de la Inter-High y estoy poniéndome nervioso jajajaja -. Si bien podía ser cierto Akaashi no le creía había algo que el otro no decía, pero sin más que hablar siguieron corriendo. Cuando terminaron acordaron entrenar juntos como siempre. El entrenamiento de ese día fue normal.
Los días posteriores fueron casi normales, Bokuto había recuperado su alegría y entusiasmo en los almuerzos por lo que su convivencia con él se hacía más amena a esa hora aunque los entrenamientos era otra cosa. Akaashi no sería titular en las preliminares por lo que Bokuto tuvo que empezar a entrenar con el armador titular de tercer año y se sentía extraño, ya se había acostumbrado a la energía abundante que desprendía el rematador desde que había llegado al club por lo que se le hacía raro estar con él solo en los almuerzos, "estar con él" ¿desde cuándo pensaba de esa forma? Al principio creía que Bokuto solo se hacía el simpático con él solo porque era el recién llegado pero se dio cuenta inmediatamente que solo con él era así. Al empezar a practicar con él chico de pelo bicolor lo empezó a contagiar de su energía y entusiasmo por lo que siempre le alegraba llegar al gimnasio para entrenar, luego empezaron las invitaciones a almorzar y el resto es historia contada.
La mañana en que empezaría el campeonato ambos se encontraron temprano en el gimnasio de la escuela, Akaashi cuando vio a Bokuto creyó que algo andaba mal cuando lo saludó y este no le respondió.
Bokuto –san buenos días – se había acercado lo suficiente para que el otro lo escuchara, por lo que cuando Bokuto se giró para saludar sus rostros quedaron lo suficientemente cerca para que las mejillas de ambos adquirieran una tonalidad rosa.
Akaashi buenos días! ¿Cómo dormiste? – el chico búho miro hacía el frente y el moreno se dio cuenta que había algo extraño en su mirar, tal vez si estuviera nervioso después de todo.
Muy bien ¿y usted?
No muy bien, estaba muy nervioso y no pude pegar un ojo en casi toda la noche, jajajjajaj
¡Eh! ¿acaso usted está bien con eso?
Claro que estoy bien Akaashi, tengo energía hasta para compartir aunque creo que a la noche dormiré como un tronco.
Tal vez tenga razón, ¿está nervioso?
Si algo, no me gustaría que perdiéramos y no pudiera seguir jugando – un silencio incomodo se produjo entre los dos y ambos habían llegado tan jodidamente temprano que Akaashi creía que sus compañeros no iban a llegar hasta un buen rato.
Oye Akaashi… háblame cuéntame algo.
Para que quiere que haga algo así.
No lo sé, pero tu voz me tranquiliza – ninguno de los dos se miraban pero se podía notar el nerviosismo de ambos.
Y que quiere que le cuente
No se cualquier cosa, que hiciste anoche después de la práctica.
Fui a casa – Akaashi decidió ayudar y empezó a contarle lo que había hecho – como hoy día comenzaba el campeonato mis padres compraron sushi para darme ánimos.
¿Te gusta el sushi?
Solo el de la tienda donde compraron ese es realmente delicioso, algún día lo llevare.
¿Estas invitándome a una cita Akaashi?
Si eso lo anima entonces diré que sí,
Que considerado eres con tu senpai Akaashi ¿y qué hiciste después?
Vi una película, aunque era tan mala que casi me quedo dormido.
Wow no creí que Akaashi fuese de esos que veían películas y esas cosas – Bokuto parecía ser él de nuevo.
Bueno, ver cosas divertidas me tranquiliza un poco, oh ahí vienen los demás.
Los días posteriores al campeonato no fueron muy alentadores, el perder les hizo tener bajos ánimos a todos pero sobre todo a Bokuto quien el haber perdido lo deprimió bastante hasta llegar al punto de no ir a buscar a Akaashi un día a la hora de almuerzo.
Bokuto-san vamos a comer – Akaashi lo había ido a buscar a su salón.
Se me quedo el mío en casa – Bokuto lo miraba con expresión triste y este lo veía de igual manera, el perder lo había afectado a ambos o eso creía el ojiverde.
Yo le convido del mío, pero vamos necesita tener fuerzas para cuando entrenemos en la tarde.
Fueron a la azotea, la cual estaba desolada ya que al parecer con la próxima llegada del verano los estudiantes preferían ir a comer a los jardines de la escuela, pero Akaashi prefería ir a comer a un lugar más privado para poder compartir con Bokuto. Ambos se sentaron en el suelo y empezaron a comer en silencio, Bokuto se removía nervioso como si tratara de decir algo pero no se atrevía.
Bokuto – san ¿le sucede algo?
El chico le miró extraño, tenía un brillo en su mirada que se le hacía difícil definir que era y un leve sonrojo en las mejillas. El moreno le iba a preguntar si acaso se sentía enfermo pero Bokuto lo interrumpió.
Akaashi me gustas.
El aludido lo miró consternado pensando que tal vez sería alguna broma de parte de su senpai mientras que su cara se tornaba completamente roja, pero Bokuto estaba igual y pareciendo esperar una respuesta. Pero ¿Qué le diría? Sentía que su corazón latía a mil por hora y por más que tratase de que sus labios se movieran no podía hacerlo, vio que el otro chico se paraba del lugar dispuesto a irse y Akaashi no sabía qué hacer, le gustaba la compañía del otro, su energía, sus tardes de práctica, el tiempo que pasaban juntos después del almuerzo, el cómo no se quejó cuando el otro le dijo que le gustaba cuando hablaba, a él también le gustaba cuando Bokuto hablaba y que también le haya confiado en él para decir sus inseguridades, le gustaba Bokuto-san.
El mayor ya estaba llegando a la puerta cuando Keiji corrió tras él tomándolo del brazo sorprendiendo a Koutaro quien se giró a ver el rostro sonrojado del moreno y unas pequeñas gotas se acumulaban en sus hermosos ojos verdes, iba a decirle algo pero el menor habló primero.
Tú también me gustas Bokuto-san.
