Hey. Quiero notificar algo. A partir de ahora, en tooodos mis futuros fics ( si me acuerdo ) los ojos de Theo serán dorados. ¿Por qué? Pues porqué sencillamente lo vi en una imagen así y me gustó. :3

O+o+o+o+

Despierto poco a poco. Hay mucho humo al rededor de mí. Me siento mareado, desorientado. ¿Dónde estoy?

Empiezo a oír una extraña música que me pone tenso. Era un piano y una batería. Al principio hacían un ritmo suave y melancólico. Luego una suave voz empezó a oírse mantener una nota aguda, para luego que la música se volviera más rápida, hasta volver a ser suave.

Por alguna razón me inquietaba. Me hacía sentir prisionero, encerrado. Miraba de un lado a otro esperando una salida.

Ahora me veo a mi mismo en la biblioteca. Al parecer estaba estudiando... Algo no muy propio en mi. Que raro...

Veo alguien con el pelo castaño... Me es muy familiar. Le resaltaba un taco dibujado en su camiseta.

Un momento... ¿Ese no es Clyde? ¿Pero no se fue del colegio por ingerir grandes cantidades de droga por accidente?

Yo escuché ese rumor. Al perecer estando en una fiesta demasiado salvaje para el, le insertaron drogas en la bebida. Los policías le atraparon y le culparon de todo... Como a mí.

Espera. Ya no se parece a Clyde. Ha crecido más... Pero su pelo es diferente. Es cobrizo. Y tenía buena forma física, pero aún así me recordaba a alguien...

Cierro los ojos y cuando los abro me encuentro en el tribunal. Todas las personas estaban ahí, pero yo estaba solo y en una jaula. Todos huían de mi cercanía. Como si me tuviesen miedo.

El juez me señala con su martillo y yo de repente me encuentro huyendo de ellos por una escalera de caracol.

Yo corro y no paro de correr. No entiendo lo que pasa pero se que si me quedo quieto me arrepentiré.

Cada uno de mis conocidos no corre. Se quedan junto a mí, en el mismo escalón. Soy el único que corre y sin embargo no llego a ningún sitio.

Y la música vuelve a sonar. (Si quieren saber cual es, se llama Muros, es de un video en YouTube de música instrumental para comerciales. Buscar " Musica instrumental para comerciales Musica para publicidad instrumental musica de fondo" buscar por el minuto 15:16 y debería salir.)

Veo a Kenny sentarse en la barandilla de mi izquierda con esa sonrisa divertida que siempre tenía, y él era el único en poseerla. Sus dientes blancos y sus ojos cerrados, haciendo esa mueca que solo con verla trasmitía felicidad y confort.

Ahora veo a el judío... A Kyle, sentarse sobre la ventana junto a mí. A la derecha. No puedo decir que su presencia me tranquilizaba. De los tres es el que peor me caía. Pero su forma de ser, que te aseguraba su ayuda a cualquiera que la necesitaba. Siempre estaba en el patio acercándose a los demás para ayudarles con sus problemas o los deberes. Siempre me hacía gracia meterme con él, era divertido ver sus reacciones. Era como tener a un hermano que chinchar. ((Si no saben que es, es como hacer enojar a alguien pero en broma.)) Aunque siempre deseé su vida. Estaba celoso de la sobre protección que recibía y que todo el mundo le quería. Siempre se le quiere a la persona que te intenta ayudar, supongo.

Dirijo mi mirada a enfrente, sin dejar de correr mientras que todos estaban estáticos.

Stan estaba a 5 cm de mi rostro. Me dio impresión. No me esperaba que estuviese tan cerca, pero aún así seguía corriendo más rápido.

Stan. ¿Dije antes que al judío le gustase ayudar? Pues no tiene comparación con el hippie. A él si le gustaba ayudar. Lo hacía siempre, pero le faltaba esa parte de ayudarse a sí mismo. Y yo lo sé.

Sonreía de lado, como siempre hacia cuando veía algo gracioso o cuando simplemente era feliz.

Me hubiese gustado poder definir más a Stan... Pero yo de verdad no se nada de él. Entonces... Yo no podría haber matado a su padre... O si? No tengo ninguna razón para odiarlo...

Alguien más apareció. Era el tipo de la biblioteca. ¿Qué hacia aquí?

Tenía en sus manos un vaso de agua...

- ¿Tienes sed? Toma de mi vaso. Yo ya me tenía que ir a... A un sitio.- dijo. Y como un deja vi, sus palabras hicieron un potente eco en mi cabeza.

Al terminar de decir su última frase con una mueca de disgusto e irse, todos cambiaron su rostro.

Kenny y su dulce sonrisa paso a ser una expresión de decepción y angustia... Tal vez un poco de compasión... Pero muy poca.

Kyle y su expresión sería pero a la vez confiada, paso a ser una de rabia e impotencia. Más incluso que cuando peleamos.

Al ver a Stan, su expresión era sencillamente indescriptible. Furia, rabia, cólera... Me miraba con asco. Arrugaba la nariz. Se abalanzó sobre mí, y disminuía mi tamaño, quedando como un insecto.

- No eres nada.- Me dijo Stan con rabia. Me agarró por la chaqueta y me lanzó al hueco de las escaleras mientras que todos los demás aplaudían y reían.

Pero ví a mí madre despedirse de mi con una sonrisa y moviendo un pañuelo de tela blanco y fino.

Sonreía.. Ella... Era feliz.

- Cartman...

#Entiendo como debes sentirte.#

- Cartman...

#Perdido, solo, sin esperanza.#

- ¡Eric!

#Probablemente te lo mereces#.

- ¡Cartman!

#Pero incluso alguien como tu, hay un modo...#

- ¡CARTMAN!.- gritó una voz.

Me desperté. Todo había sido un sueño... Agobiante.

- ¿Q-que?.- abro los ojos y me inclino hacia delante.

Tocken se encuentra abajo, mirándome.

- Levántate ahora. Si no, los policías te obligarán a levantarte y no te va a gustar... - Me advierte.

Me quito las sábanas. Me doy cuenta de que mi rostro y cabello están húmedos por el sudor. Valla... Fue intenso...

De un salto caigo de pie al suelo de cemento.

Oímos pasos. Seguramente se acerca un policía o algo.

Un policía nos abre la celda. Me mira fijamente.

- No intentes escapar de nuevo, porque como te cojamos de nuevo, te cortamos las pelotas. Además, no hay ningún lugar a donde ir.- me advierte.

Luego de que nos dejase salir de la celda, Tocken se decide a hablarme un poco sobre la cárcel. Empieza diciendo que todos cambian mucho desde que están en la cárcel, y por alguna razón, su mirada y expresión se vuelven melancólico y tristes. Algo había pasado.

- Mira, ese tipo viola. - Me señala a un personaje algo peculiar y típico cliché de cárcel. Fuerte y tatuado.- ese también, aquel y el de allá. Y el tipo de ahí...

- No me lo digas. También violan.- digo sarcástico.

- No. Ese no.- dice con simpleza.

- Ah...

-... - Ríe y continúa.- es fetichista y necrofilo.

- JODER. Hay algo aquí que no me pueda hacer daño, matar o traumar de alguna manera épica.- digo con hironía.

- No te preocupes. No creo que quieran violarte.

- ¿Como? Imposible. Mi cuerpo es demasiado hermoso para no pasar desapercibido.- Río, haciéndome el engreido y vanidoso, pero ambos sabemos que era una simple broma.

Tocken se detiene, y con el sus risas. Fija la mirada en alguien. Intento dirigir mi mirada hacia la suya pero no encuentro su foco de atención.

Pero veo algo sorprendente. Alguien con el pelo cobrizo y musculoso... ¿¡El tipo de mi sueño?!

Avanzo dejando a un moreno mirando la nada.

Me acerco al tipo de mi sueño. Tal vez no es una buena idea, ya que estaba con un grupo de gente. Pero tampoco le daba importancia.

- Anda.- dice a modo de saludo.- si es el chaval que no paraba de correr. Tío, gracias a ti y tu esfuerzo, Billy se fue de la prisión logrando escapar. Eres el puto amo. Nos subiste las esperanzas a todos gracias a eso.- Me chocó la mano.

Hombre... Parecía algo raro todo eso. Osea, no es por ser desconfiado, pero no se porqué, me daba la sensación que había dicho eso para que a su pandilla le cayese bien o algo así. Y si es así, es porque me conoce. ¿Por qué no consigo recordarlo?

Todos los demás hablaron entre ellos animadamente. ¿Les caía bien?, ¿Realmente me había montado una historia por estar aquí?, ¿Había exagerado?, ¿No es tan malo estar aquí?

Alguien me agarró del hombro. Era Tocken. Y parecía un poco molesto. Nos alejamos un poco y me dejo apartado.

- Quedate aquí y no te muevas.- yo asentí algo extrañado.

Tocken se acercó de nuevo al grupo.

- Oye, Cameron. ¿Podemos hablar en privado?.- dijo el moreno con una sonrisa falsa.

- Claro. - dijo y le siguió al patio donde hacían las visitas y deporte.

Tocken empujó al ojicastaño a la pared y le sujeto el cuello de su mono.

- ¿A que coño juegas? Que hallas cambiado de nombre y pelo no significa que seas otra persona.

- ¿No hemos tenido muchas veces esta conversación?.- sonrió.- Cambiar es de sabios.

- Es rectificar. Y no, es de estúpidos. La cárcel no cambia a nadie. ¡Y lo sabes!

- Cambian, Tockencito, algunas para bien... Y otras cambiarán a mal.. Como el culón...- Tocken lo empujó más fuerte.

- Cállate. ¿Y tu que sabes, estúpido?

- Sabes igual que yo que es muy inestable. Piénsalo. Un día puede estar matando a alguien y en 5 minutos llorando. Él es muy cambiante. Y lo sabes Tocki.

- No me llames así imbécil..- mordió su labio en signo de rabia.- No eres el adecuado para hablar de cambios. Solo porque te tuvieron 3 años en la cárcel no te da derecho ha cambiar. Por lo menos, no en ese sentido. No uses la escusa de la cárcel así. Si cambiaste y dejaste de ser un niño inocente es tu culpa, no de la cárcel. Además, has vuelto aquí por tu propio pie. ¿Te gusta estar aquí acaso? ¿Y que hay de Craig y Tweek? ¿¡También los dejarás solos?!

-... ¿También?.- miro confuso.- Tocken...

- Eras mi mejor amigo. Pero decidiste 'cambiar' para no volver a ser lo.- Dijo dolido.- ahora Cartman esta muy mal. Hoy tuvo una pesadilla de algo de una escalera de caracol. Habla en sueños... Él me necesita como yo te necesitaba a tí. Y no voy a fallarle, como tu lo hiciste.

Tocken le soltó y el calló al suelo, con una falsa mirada inexpresiva, pero por dentro, preocupada.

Tocken fue en busca de su compañero de celda, con una sonrisa, tal vez para no preocupar al ojidorado o tal vez porque se sentía agusto después de desahogarse.