La llegada a Hogwarts

Hermione vió cómo se alejaba el grupo. Corría lo que podía, tenía que llegar a los carruajes.

Corrió, corrió, corrió y llegó al último, aunque estaba llena de hierbajos y con el pelo alborotado. Mucho más que de costumbre . Si eso era posible.

En el último carro estaba Luna, que se había retrasado del resto de sus amigos porque había visto unos Nargles.

-Hola Hermione, estábamos preocupados por tí, Ginny pensaba que no habías venido...- dijo la rubia con su voz risueña.

-Oh hola Luna- montó en el carro- Si, es que llegué pronto y me senté en el vagón del fondo a dormir un poco, he pasado una mala noche- dijo mientras se recogía en un moño la maraña castaña que tenía por pelo.

-Oh eso esta bien, dame un abrazo- Hermione abrazó a su amiga, hacía semanas que no la veía.

Luna la miró inquisitivamente, Hermione supo que se refería a que tal sus padres, y que no se lo preguntaba porque compartían el carro con desconocidos. La morena bajó la mirada de forma triste.

Luna sostuvo la mano de su amiga- Tranquila Hermione, se nos ocurrirá algo- y así transcurrió el camino de vuelta, las amigas se miraban, no hacía falta hablar para decirse las cosas.

Su relación había mejorado muchísimo, se consideraban muy buenas amigas, no tanto como Ginny y Hermione que eran casi como hermanas pero sin duda muy buenas amigas.

Hablando de la pelirroja, a Hermione le dió un escalofrió sólo de pensar en el sermón que le esperaba según se cruzara con el demonio pelirrojo que la esperaba en el castillo, sin duda Ginevra Weasley era hija de su madre.

La imponente estructura del castillo de Hogwarts se elevaba delante de sus ojos, no pudo evitar la avalancha de los recuerdos de la batalla, de todas aquellas muertes, mientras se adentraban en el terreno visiones de ese mismo terreno cubierto de sangre y cuerpos la atacaban.

Luna y ella bajaron y entraron al castillo directamente, los de primero tenían que recibir la charlita de McGonagall que aunque ahora fuera directora, le gustaba asustar a los nuevos.

Cada ladrillo, cada grieta, cada baldosa que pisaba, no podía pensar que estaba ahí gracias al sacrificio de mucha sangre inocente y eso la revolvía el estómago.

-Un momento-pensó- Cómo es que el bastardo de Malfoy después de estarse en el tren a ver si me despertaba ha conseguido coger un carro a tiempo, y no el último, es odioso- se decía ella misma para sí.

Las puertas del comedor estaban delante de las dos amigas, Hermione miró a Luna y viceversa.

-Ha llegado el momento, al fin-Luna agarró la mano de Hermione- hagamoslo juntas.

Hermione apretó la mano de la rubia-Juntas, siempre, en lo que se tercie- las dos amigas sonrieron y con las otras manos abrieron las puertas y entraron al gran salón.

El gran salón volvía a tener la misma opulencia de siempre, su techo celestial y miles de velas flotantes iluminaban la estancia pero la mirada de Hermione permanecía oscura. Miró a su derecha, recordaba los cadáveres de sus compañeros, a Parvati llorando , el cuerpo de Padma, la sangre en el suelo...

Se quedó paralizada y con la mirada perdida. Luna lo captó de inmediato y se acercó a su compañera con las manos aún unidas.

-Hermione, todo está bien ahora, nos está mirando todo el mundo será mejor que nos vayamos a sentar.

-Ah... si,si- Y avanzaron hasta la mesa de Gryffindor, Luna se adelantó para saludar a sus amigos y luego sentarse en la mesa de Ravenclaw.

Hermione miraba a sus amigos, hacía mucho que no veía a muchos de ellos, y se topó con la mirada que tanto temía, una pelirroja con los brazos cruzados y el ceño fruncido la miraba fijamente.

Un duelo de miradas esperando a ver quien cedía antes entre la morena y la pelirroja estaba desesperando al pobre Neville que se fijó en que todo el mundo estaba mirando con atención a su mesa.

Neville agarró a Hermione y tiró de ella para que se sentara -Herms, siéntate de una vez que nos están mirando todos,- Hermione lo miró enfadada- Disculpa, fui muy rudo contigo princess- dijo entre sonrisas el moreno mientras palmeaba en las espalda a su amiga que ahora se sentaba enfrente de la pelirroja que seguía mirándola sin cambiar su expresión.

-Ginny por qué me miras...- no pudo seguir hablando porque la pelirroja la interrumpió.

-Por qué te miró con cara de mala leche?, No , se, llámame loca. Alomejor porque me he pasado un viaje preocupada por tí, porque no has dado señales de vida y me preocupaba que hubieras hecho alguna gilipollez, no se, repito , llámame loca pero me importas y me preocupo...

-Gin, no saques la drama queen que llevas dentro... sólo llegue antes a King's Cross y pille un asiento en el último vagón para dormir, estaba realmente cansada y sin ofenderos chicos- dijo dirigiéndose al resto, véase, Neville, Parvati, que había vuelto este curso a acabarlo por la memoria de su hermana, Dean y Seamus- sois demasiado escandalosos como para echarme a dormir a vuestro lado, ahora entiendes que no era como para traer esa cara de perro amargado Ginevra?- contestó la morena.

-Está bien... -la pelirroja resopló- pero que conste que era porque tenía miedo de que me

hubieras abandonado tu también este año, me puse en lo peor al no verte subir al tren...-hizo un puchero que a su amiga le pareció completamente ridículo- Me perdonas santa Hermione Jane Granger? Porfi Porfi Porfi

-Deja de hacer el payaso Ginny, que los nuevos han empezado a entrar.

Hermione pasó su mirada recorriendo el salón, cada año era igual, fijó su mirada en la mesa de Slytherin, parecía que buscaba a alguien y lo hacía sin darse cuenta. Encontró a Draco Malfoy sentado al final de la mesa, estaba rodeado de caras que no le resultaban familiares pero se veía que prácticamente estaba sólo, ninguno de sus compañeros le hablaba y de hecho si uno se fijaba se apreciaba que habían alejado sus cubiertos para estar lo mas lejos de su compañero.

-Que subnormales...- susurró la leona.

-¿Qué decías Herms?- preguntó Neville

-Oh no, nada Nev, estaba pensando que, o somos nosotros demasiado altos o cada año los nuevos son más bajitos- mintió la morena.

-Jajajaja muy bueno Herms- contestó el muchacho- No bromeaba Neville, miralos , Herms tiene razón, de dónde han salido,así se nos cae la escuela, se nos echa a perder...- dijo de broma un indignado Dean negando con la cabeza.

Minerva McGonagall bajó con su varita el la luminosidad de la iluminación del salón y se situaron en las escaleras el coro dirigido por Filius Flitwick , quien empezó a dirigirlos.

Una suave melodía y canto a los mártires de la guerra fue entonado por el coro de Hogwarts. Mientras que de fondo la directora leía una lista con los nombres de los caídos, para que todos los recordasen que ninguno cayera en el olvido.

Cuando nombraron a Padma, Parvati comenzó a llorar, un llanto desgarrador por su hermana arrebatada, se puso realmente nerviosa.

-Malditos mortífagos asesinos! Ojala se mueran todos los que me la quitaron!- lloraba,la hindú.

-Vamos Parv, vamos a fuera hasta que te calmes-dijo Ginny que la acompaño al corredor.

Hermione no pudo evitar fijar la mirada en Draco Malfoy en ese momento, tenía que estar pasando mucha vergüenza.

Cuando encontró al moreno y se fijo en él, su mirada reflejaba dolor y resignación no vergüenza y esto extrañó mucho a la castaña.

Cuando el coro acabó el salón se fundió en un caluroso aplauso, todos en esa sala lamentaban mucho lo que había pasado y mostraban su respeto a las víctimas.

-Queridos alumnos, tras lo acontecido el pasado año, la escuela ha abierto sus puertas más fuerte que nunca, para los que me conocéis sigo siendo la de siempre, y para los que no, soy Minerva McGonagall, la directora de la escuela Hogwarts de magia y hechicería.

Los alumnos aplaudieron con alegría, desde la mesa de los Gryffindor, Seamus y Dean , haciendo el payaso como de costumbre, gritaron y ondearon sus corbatas de Gryffindor mientras el salón aplaudía a la nueva directora. George y el difunto Fred tenían un relevo en la escuela en estos dos personajes.

-Silencio alumnos, silencio- el salón menguó sus decibelios y la directora continuó hablando.-Este año contaremos con un nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, otra vez...- dijo con un deje de molestia McGonagall y es que la maldición del puesto de profesor de DCAO, había llegado hasta límites insospechados y nadie había querido aceptar el puesto, Minerva había perdido la mitad de su volumen capilar en a búsqueda de profesor, o de alguien dispuesto a enseñar esa asignatura, con suficiente conocimiento y a ser posible vivo- Les presento a Bill Weasley , su nuevo profesor de DCAO.

-QUE!-Gritó Ginny levantándose de golpe, bajo una mirada furiosa de McGonagall que la hizo sentarse de nuevo para hablar en bajo con sus compañeros de mesa- No me puedo creer que no me lo haya dicho, Bill de profesor... que pinta mi hermano ahí..- se quejaba la pelirroja llevandose las manos a la cabeza.

-Pues a mi me parece un hombre totalmente capacitado para el puesto Ginny- rebatió Hermione.

-Argh, si Herms, lo que tú digas...- la pelirroja había cruzado sus brazos sobre la mesa hundiendo su cabeza en ellos a modo de refugio, si tenía alguna posibilidad de aprobar dcao, se había reducido al 50%, no miento al 90% y esque su hermano era demasiado duro con ella.

La directora continuó hablando- Los horarios los tienen en mis despacho, pasen a lo largo de esta tarde a buscarlos, no olviden que mañana comienzan las clases.- el salón se unió en un aufffff general, literalmente.- Los de primero tened por sabido que el bosque prohibido está terminantemente prohibido, y la sección prohibida obviamente también está prohibida para todos los alumnos, el señor Filch os pondrá mas adelante al corriente de los lugares a los que no tienen permitido el acceso.- Los de primero miraron a Filch con cara de terror, el hombre había desmejorado mucho, si era posible desmejorar más.

-ATENCIÓN ATENCIÓN- llamó la directora que no callaba- A continuación se procederá a otorgar los títulos de premio anual a los dos mejores estudiantes de la escuela- Hermione era una manojo de nervios, lo deseaba tanto, pero veía sus posibilidades tan mermadas...- Teniendo en cuenta el oscuro acontecimiento que sufrimos el año pasado como escuela , no había muchos alumnos que mantuvieran una media de extraordinario en la escuela el pasado curso, aún así la escuela ha decidido premiar con este galardón a dos alumnos que sin duda han hecho méritos durante toda su vida para ser merecedores de tan distinguida excelencia académica y por el poder que me ha sido otorgado nombro premio anual por su ejemplar comportamiento y media de extraordinario durante 6 años consecutivos que ha estudiado en nuestra escuela a...- Hermione no podía más, adoraba a McGonagall pero en estos momentos sólo podía ahorcarla- Hermione Jane Granger de la casa Gryffindor, enhorabuena acércate- McGonagall gesticulaba con su mano para que Hermione se acercara al atril dónde la mujer oraba.

La leona permanecía estática, con la boca abierta no podía creer que al final lo había conseguido, había conseguido alcanzar el premio anual, estaba muy feliz,sus amigos la abrazaban y la palmeaban para que se levantara y fuera al escenario.

Los vítores y el cariño con el que los compañeros la felicitaban la hacía sentir la mujer más afortunada del mundo.

-Te lo mereces!- gritó una Ravenclaw-La mejor de los tres-!-gritó un Hufflepuff

Hermione estaba sonrojada pero con una sonrisa solamente superada por la del gato Chesire.

McGonagall la abrazó.-Enhorabuena querida, te lo mereces.- Hermione pasó por delante de la mesa de profesores saludando y agradeciendo a todos su premio, sin que los aplausos y vitores cesaran.

-Alumnos, alumnos por favor- dijo entre sonrisas McGonagall, y es que el orgullo que sentía esa mujer en ese momento era innegable- Aún queda por nombrar nuestro segundo premio anual, igualmente merecido, por el valor que demostró en el último momento, por su innegable cualidad para la magia y la hechicería y por su no menos perfecta media de extraordinario, es congratulado con el galardón de premio anual, Draco Lucius Malfoy de la casa Slytherin, acércate Draco por favor.

El salón se quedó en silencio. Murmullos. Murmullos por todas partes.

-Pero si es un Mortífago! Usted en que está pensando!- gritó Parvati indignada mientras Ginny la sujetaba.

Hermione observaba la escena, no podía creer que su amiga Parv estuviera montando ese numerito, y lo peor, no sabía como afectaría esto a Draco, no porque se preocupara ni nada sino porque no era justo y ella se sentía responsalbe de cierto modo porque la lianta había sido su amiga.

-Manda huevos Parv, no podías callarte justo ahora..- murmuraba la joven-

Silencio el salón en silencio miraba al rubio que con su porte elegante y su mascara de frialdad recogió el galardón y saludó a los profesores que le felicitaron, no con tanto tesón como a la muchacha.

Draco se situó junto a Hermione perdiendo su mirada en el horizonte.

-Sin más que comience el festín!- la comida apareció y McGonagall se dirigió a los muchachos que aguardaban tras la mesa de los profesores.

-Vamos muchachos aprovechemos ahora que están ocupados llenando el estómago para que conozcáis vuestra torre, luego podéis volver a comer y juntaros con vuestros compañeros, ya saben una barriga llena es una barriga feliz.

Hermione estaba distraída y vio como Malfoy asentía y seguía a la directora, ella se limitó a hacer lo mismo.

Notó como su moño se había deformado de la emoción y de los abrazos de sus amigos, se lo deshizo y cuando tenía localizado en coletero entre el arbusto de su cabeza estaba demasiado enredado y no salía necesitaba sacarlo para amarrar el indomable y enredado cabello de nuevo, todo esto sin perder el ritmo de la caminata que llevaba la directora, no podía comprender como esa mujer a su edad andaba tan rápido.

Hermione mientras iba saltando peleándose con el coletero – Señorita Granger no se retrase- advirtió la directora. Drago giró su mirada hacia atrás y vio a Hermione con la cabeza echada hacia adelante doblando su cuerpo mientras estiraba de la goma con los brazos para sacarla de el gran estropajo castaño que tenía en la cabeza.

-¿Pero que coño hace esta tía?-pensó el rubio- Merlín que suplicio- En la mente del rubio, el curso que se avecinaba tenía pinta de ser una gran tortura.

-Al fin salió... -Suspiró la castaña amarrándose el moño de nuevo mientras corría tras el rubio y McGonagall.

-Esta es la entrada a su torre -señalo la mujer un cuadro con un lienzo vacío.- Círculo- dijo la profesora.

-Círculo? Esa es la contraseña profesora?- preguntó la leona.

-Si, señorita Granger, ahora si son tan amables su compañero y usted de seguirme por el pasillo se lo agradecería y mi estómago también.

Los muchachos caminaron tras la mujer pero Hermione no podía aguantar las ganas de preguntar- No es una contraseña un poco estúpida directora McGonagall?- soltó de sopetón la joven.

Malfoy la miró con el ceño fruncido. -No puede habérselo dicho enserio no?, Maldita Granger va a conseguir que durmamos en las caballerizas- pensó el joven.

-Es una contraseña perfectamente válida Srta Granger- Si no se lo niego profesora pero es, digamos menos poética..- discutió la alumna.

-Es una contraseña, no un verso Granger déjalo ya, Circulo está bien- Intervino hastiado el rubio.

-Gracias señor Malfoy- intervino la directora.

Hermione miraba con la cara desencajada la situación, ¿Eso era un complot? Pues empezaba bien.

-Aquí ven, tienen un salón con su chimenea, es espacioso, tienen una mesa grande al fondo donde pueden estudiar u tras ese arco una pequeña cocina con una mesita pequeña también, sigan me vamos vamos- apremiaba la mujer.- al lado derecho ven una doble escalera la de la izquierda da a un dormitorio y la de la derecha a otro , entre los tramos de escalera está la puerta del baño, es un baño grande que deberán compartir, junto con la cocina y la sala común , el resto es de uso privado, los elfos harán la colada una vez a la semana asegúrense de tener sus trapos en el cesto, pueden llamar a los elfos para solicitar comida de las cocinas si no pueden asistir a una comida por causa mayor y ah! Tengan sus horarios aquí, también son prefectos como pueden ver, esta tarde después de la cena en mi despacho para organizar los turnos.- tendió los horarios a los muchachos- ahora pueden acompañarme al salón a comer, aunque no se si en su mesa habrán dejado comida señorita Granger, sus amigos tienen un hambre voraz- rió la mujer mientras salían.

Una vez llegaron al comedor, sólo continuaban los profesores que habían aguardado a la directora para comenzar el banquete.

-Hermione, Draco sentaos con nosotros, total estamos como en familia- bromeó la directora.

Los muchachos se sentaron, en un par de sillas que aparecieron en frente de los profesores. Ninguno habló durante la comida. No más de lo necesario.

Hermione no puedo dejar de fijarse en la delicadeza de los movimientos de Draco , este muchacho hipnotizaba hasta con su forma de comer, era una auténtica serpiente, sin duda.

-Y ¿qué planes tiene para cuando acabe sus estudios Srta Granger?- preguntó el profesor Flitwick

-Ahm- se limpió y bebió un poco de agua, volvió a limpiarse- pues verá profesor, me gustaría trabajar en el ministerio en defensa de los derechos de las criaturas mágicas, aunque sin duda antes de eso quiero graduarme en leyes mágicas, le he cogido el gusto a defender causas perdidas.

Draco alzó la mirada, lo había escuchado claramente y ella tenía razón , él era una causa perdida que ella había defendido, pero tenía una duda, lo había defendido porque creía que él se merecía otra oportunidad o sólo porque Santa Hermione debe hacer sólo lo correcto, ahora que compartía torre con ella, algún día se lo preguntaría, o no.

Después de la comida se despidieron de los profesores y caminaron juntos pero no revueltos hasta la torre.

-Hay que joderse..- dijo resignada la morena- Círculo- y la puerta se abrió , ella pasó y luego él.

Una vez dentro la chica habló- tenemos que sortear las habitaciones , aunque a mi no me importa una u otra, como tu prefieras.- la morena esperaba la respuesta del rubio cruzada de brazos con una mueca de tranquilidad en la cara que sin duda tranquilizó minimamente pero algo al muchacho.

-Me es indiferente- contestó educadamente el rubio- Elige tú.

Mientras el chico se dirigió a la cocina y rebuscó a ver que encontraba.

Se sirvió un zumo de calabaza y salió con el vaso al salón sentándose en uno de los sofás.

-Has decidido?- preguntó.

-Si, me quedo la derecha, tiene la ventana 4 cm más grande y será mejor la luz para estudiar, si no te importa quedarte la del lado izquierdo claro- añadió la muchacha.

-La del lado izquierdo está bien- dijo el muchacho.

La tensión en la habitación podía cortar como el más afilado de los cuchillos.

Hermione no podía dejar de mirar a Draco, o a su zumo, todavía no lo tenía claro.

-Voy a ver el baño, a ver si tiene lo necesario- dijo la muchacha para huir de la sala.

El rubio sólo asintió mientras se terminaba su zumo y aprovechaba la ausencia de la muchacha para servir otro en otro vaso y lo colocaba en la mesa del salón.

Una vez hizo esto estaba un tanto confuso y salió de la torre, necesitaba estar solo, una imagen de su familia se le cruzó por la mente, cómo estarían ellos, necesitaba pensar y conocía el mejor lugar para eso, solo esperaba no encontrarse con ninguna visita inesperada.

-Veo que hay de todo, no se que más...-Hermione se encontró hablando sola. Draco se había ausentado.- … podríamos necesitar.

-Veo que me he quedado sola- y vió el zumo encima de la mesa- Esto es raro...- encogió los hombros- le habrá dado un ataque de amabilidad repentina.

Pero Hermione sabía perfectamente que aunque hubiera notado algo de cambio en sus reacciones, él seguía siendo el mismo. Draco Malfoy no había cambiado nada, y a ella eso le daba igual mientras no se metiera donde no le importaba, hace años podía callarse ante él, pero si tenía que volverlo a romper la nariz de un puñetazo lo haría y varias veces si fuese menester.

Y acto seguido se bebió el zumo sentada en el cómodo sofá donde antes había estado sentado su ahora compañero de torre, el zumo estaba delicioso, no podía evitar relamerse , era condenadamente bueno, recordó que debía ir a ver a sus amigas, pero estaba disfrutando ese momento, ya las buscaría luego.


Y qué les pareció? Ya saben un rr por caridad?

PORFIPORFIPORFIPORFIPORFI

No sean crueles conmigo T.T

En el próximo capìtulo , primera ronda de prefectos, primeras clases y primeras catástrofes del curso.