Buenas noches! Actualicé pronto la verdad y me he pasado de largo, espero que no os aburra xD
Quería agradecer a todas sus favoritos y los comentarios me hacen mucha ilusión, sé que lo repito mucho pero al ser mi primera historia no he experimentado nunca nada igual y me gusta xD
Agradecer también a todos los que a pesar de mis carencias como escritora novata le dais una oportunidad a este fic y a mi como autora primeriza. Ya saben que están más que invitados a dejarme un comentario con sus opiniones y consejos para mejorar el fic, ya saben que es muy importante para mí. Y agradecer especialmente a Duhkha que con sus críticas y opiniones francas me ha despertado para que me exija más a mi misma y me esfuerce más al escribir y me esfuerce en hacerlo todo lo mejor que pueda para hacer de mi historia amateur, una historia amateur que "mole" xD. La estoy empezando a apreciar de verdad y le estaré eternamente agradecida,sólo espero que no me abandone durante demasiado tiempo, necesito tenerla recordándome lo mal que hago algunas cosas para no caer en la tentación dejar las cosas descuidadas y del cualquier manera, yo la considero mi "fic-trainer" xD
Por último y ya dejo de dar la chapa, estoy re escribiendo el primer capítulo y el prólogo, cuanto más los leo menos me gustan y estoy en proceso de re-edición y os prometo que va a mejorar considerablemente ya os avisaré y os invitaré a leerlo de nuevo y claro está a dejarme sus opiniones.
Sin más y ahora si que sí
¡A disfrutar!
La noche había sido agotadora. Su encuentro con Mc-retrasado y Susan Bones la hastiaron demasiado.
"¿Qué hacía McLaggen con ella?" pensaba Hermione mientras se dejaba llevar como un peso muerto por sus pies hacia su torre. " Bueno, que iban a estar haciendo, si ya los viste... lo que hace cualquier adolescente de su edad..." la joven perdida en su mundo no paraba de dar vueltas a lo que pasó.
En el fondo McRetrasado tenía razón, Ron la había dejado por estrecha entre otras cuantas cosas. No se lo dijo directamente pero ella sabía que sí, que a pesar de darle todo lo que pudo, no fue suficiente, no para él. Y por eso lo perdió. Pero no quería pensar en aquella relación fallida y en su antiguo compañero sentimental. No ahora.
Ronald Weasley, su ex novio. La única persona que la había conseguido enamorar hasta límites insospechados, que la había hecho sentir especial, cada vez que veía esa mata pelirroja las mariposas comenzaban a revolotear, sus ojos a brillar y su mueca de seriedad cambiaba dando lugar a una sonrisa amplia y sincera que ella se esforzaba en labrar y dedicar al muchacho. Ahora se dedicaba a disfrutar de la vida, dejándola a ella atrás, sustituyéndola por bellezas exóticas, whisky de fuego y polvos alucinógenos casi diariamente. No sabía nada de él desde aquella visita nocturna que se esforzaba por olvidar casi diariamente y tampoco se había atrevido a preguntar nada a Ginny, sabía que en la familia Weasley la relación con el varón pequeño estaba un tanto tensa.
En el fondo ella sabía que en realidad lo que más deseaba era desentenderse de él, que lo que necesitaba era despegarse de su recuerdo para no sufrir más, estaba demasiado acostumbrada a sus abrazos, besos, sonrisas...
Una vez llegaron a la torre, ambos permanecieron estáticos en el salón. Cruzando miradas furtivas, compartiendo suspiros y esperando palabras que nunca llegaban.
Estaban incómodos, muy incómodos.
Hermione por su parte no podía dejar de lado el sentimiento de culpabilidad que afloraba en su corazón, parte por su intromisión de esa tarde como por los ataques que recibió por parte de su compañero de casa ,se sentía avergonzada por lo acontecido y no sabía que decir.
Los labios la temblaban, balbuceaba sonidos sin sentido, quería decir algo, pero no sabía ni el qué ni el cómo.
-Buenas noches- dijo Draco rompiendo el silencio tajantemente.
-Buenas noches Malfoy- contestó Hermione. El rubio se limitó a asentir lentamente. La morena no perdió detalle del comportamiento del rubio, era magnético, no podía dejar de mirarlo. Estaba dolido por lo que acababa de pasar, por las burlas y los comentarios, su mirada y gestos lo indicaban. Su mirada esquiva, sus manos nerviosas. Sin darse cuenta Hermione lo empezaba a conocer.
Como un acto reflejo levantó la voz llamando al rubio, necesitaba soltar todo lo que tenía dentro, lo que llevaba pensando durante el camino de regreso a la torre.
-Malfoy!-la morena se armó de valor, con un arranque de simpatía y ganas de quitar hierro a la situación una vez había captado la atención de su compañero empezó a hablar más calmada, con una expresión de serenidad y ¿felicidad? No quería dar libertad a la lucecita que estaba empezando a surgir en el interior de su pecho produciéndole una sensación de bienestar y satisfacción.
-podías haberle quitado 100 puntos, Dean y Seamus se hubieran encargado de patearle en cuanto pisara los dormitorios de Griffyndor... y con el buen ritmo que llevo en pociones, los hubiera recuperado fácilmente, para la próxima no te sientas culpable, nada bueno puede esperarse de Mc-retrasado.-
-Lo tendré muy en cuenta Granger.- el labio del rubio formó una pequeña elevación en la comisura, junto al brillo de satisfacción que desprendían los orbes grises del Slytherin, Hermione lo interpretó como una sonrisa.
Sin más el rubio cerró la puerta de su habitación, "necesita descansar" pensó la morena satisfecha con su resultado de la noche.
"y yo tambien- acto seguido subió a su recámara se deshizo de su túnica y del jersey con rapidez. Masajeó su cuello, últimamente lo tenía muy cargado. Desabrochó uno a uno los botones de su camisa y se posó su mirada un segundo en el espejo para darse la vuelta al era nada vanidosa, tenía buen tipo pero su físico no era una de sus mayores preocupaciones. A continuación se desprendió de sus calzas y de su falda. Tomó un bote de crema con aroma a vainilla y cuidadosamente la esparció por su cuerpo antes de ponerse su infantil pijama y acomodrse bajo el cálido abrazo del edredón, el jueves estaba a punto de entrar y ella iba a descansar como un bebé.
Era temprano, muy temprano. Hermione bajó a desayunar al salón como de costumbre y no había casi para no variar, su compañero rubio si se encontraba en el salón en su mesa de Slytherin con un ejemplar del periódico y una manzana verde que parecía disfrutar.
Ella se sentó en su mesa de Griffyndor. No estaban ninguno de sus amigos, como de costumbre llegarían con la hora pisando los talones.
Dejó su bandolera y se sirvió un zumo y un par de bollitos, estaban recién hechos , blanditos, dorados y olian realmente bien.
Pero no podía dejar de pensar en la manzana de Malfoy, tenía una pinta deliciosa. Ese color verdoso y fresco era realmente apetecible, no se consideraba una chica caprichosa pero en ese instante se le antojaba una manzana.
Terminó su desayuno, había sido abundante y sin embargo en su mente no dejaban de cruzarse imágenes de manzanas verdes recién lavadas, del frescor de sus sabor y de la sensación de saciedad que dejan junto al sabor ácido y a la vez dulce, necesitaba una manzana de las de Malfoy, no otra.
Una voz la sacó de sus profundos y "frutales" pensamientos. Su amigo acababa de llegar al salón y tomaba asiento junto a ella.
-Buenos dias Herms, ¿te encuentras mejor hoy?-
-Buenos dias Neville, sí, ya estoy mucho mejor gracias-sonrió
Hermione vió como Neville se sirvió su desayuno sin dejar de hablar con su ella, durante el último año habían sido muy cercanos y Hermione lo agradecía, Neville era una persona bellísima, se lo había demostrado en numerosas ocasiones, siempre que podía necesitarlo él estaba. Para cualquier necesidad podía recurrir a él. Siempre se prestaba voluntarío para cualquier situación, era un gran amigo-
El muchacho tenía una mueca de disgusto y preocupación que inquietó a Hermione quien le miraba fijamente esperando respuestas, El jóven tenía la mirada baja y el ceño fruncido con rabia.
-Quería haber acompañado a Ginny y Luna a verte por la tarde , pero no sabía si te incomodaría. Además Malfoy no me hace mucha gracia...
El griffyndor frotaba sus manos sudadas con nerviosismo, no podría imaginarse a su amiga enfadada.
-No te preocupes Nev, estuvimos hablando tonterías, y Malfoy la verdad se fue a su habitación para no molestarnos. Ha cambiado mucho Neville, se que no me hacéis caso pero es la verdad..
-No es que no te hagamos caso Herms, yo sabes que te creo- dijo excusándose el muchacho mirándo a los ojos a su amiga. Su mirada denotaba comprensión, el la entendía-que no soy tan tonto como parezco y tengo ojos en la cara. Se cómo tiene que estar pasándolo ahora que se le ha derrumbado el mundo que tenía establecido pero..
Herms, no me da ninguna pena, se lo merece en el fondo. Sabes que no soy del tipo McLaggen y no voy a dedicarme a complicarle la existencia, pero no voy a acercarme a él. A mi me da igual, me es indiferente su presencia mientras no me moleste ni ami ni a los míos.
-Ya Neville pero...- Hermione era muy testaruda, no podía dejar de intentar convencer a sus amigos del cambio del muchacho .Cada día estaba más convencida que su puesto ideal para el futuro sería de abogada del diablo.
-Creo que hablo por todos cuando comparto mi opinión contigo Herms, pero yo te creo y confío en ti y si tu dices que no tenemos que temer porque conviva contigo, pues yo no temo - el chico rió-
-Neville, ¿harías algo por mí?- preguntó seria pero con el rsotro más relajado. Las anteriores palabras de Neville la habían reconfortado bastante, sentía que su amigo si que la apoyaba con esa peligrosa relación de convivencia.
-Claro Herms, sabes que cualquier cosa.
-¿De verdad?- repitió la pregunta la morena que quería cercionarse de que su amigo no se echaría atrás con la proposición.
-No seas pesada, sabes que sí-dijo hastiado la curiosidad lo mataba por dentro.
-Perfecto, pues Neville, amigo,¿ puedes ir a la mesa de Slytherin, justo ahí donde está Malfoy y traerme una manzana por favor?- Hermione mostró una sonrisa amplia atravesando su rostro derritiendo el semblante reacio de Neville.
-Una manzana, eso es lo que me estás pidiendo...
-Me apetece mucho y escuche ayer de McLaggen algún que otro comentario acerca de Malfoy y yo y no quiero fomentar chismes de brujas aburridas y perversas con una vida poco interesante si te soy sincera.- La expresión de Hermione había cambiado a una más seria.
-Argh, está bien ahora te la traigo- dijo resignado su amigo, no podía negarle nada a ella. Para Neville,Hermione había llegado a ser como una hermana pequeña, haría cualquier cosa por ella, había sufrido lo suyo y sólo se merecía lo mejor.
-Eres un cielo Nev- contestó la morena acariciando el rostro del moreno
Ginny,Dean, Seamus y Parvati entraron y vieron a Neville en la mesa de Slytherin. Las muecas interrogantes y curiosas del grupo griffyndor no se hicieron esperar.
-¿Que hace este tío en la mesa de Slytherin?- preguntó un confuso Dean que no podía dejar de mirar a ambos lados.
-Ser un muy buen amigo, Dean, ser muy buen amigo...- contestó la morena.
-No hay quien te entienda Hermione, de verdad
-Oye Herms, hay rumores rondando por Griffyndor...- la pelirroja frunció el ceño.
-Anoche cuando llegó a la habitación, McLaggen dijo que Malfoy y tu, teníais algo, que el era tu mascota, tu perrito faldero que hacía lo que tu le pidieras...
-Pero que...En fin si, seguro que ahora Malfoy es mi criada, es tan ridículo...- Dijo Hermione incrédula.
-Y bueno acabó su discurso con un.. "tiene que follar de puta madre para lo fea que es y que Malfoy pierda el culo tras sus faldas"
-¿Estáis de coña no? - osea flipo con McLaggen y su despecho- la pelirroja no podía creer que su compañero de casa fuera tan estúpido.
-De verdad, este tío va a acabar con mi paciencia, no os podéis imaginar las ganas de abofetearle que me están entrando...- Hermione cambió su cara de relajación y felicidad a una de agresividad y enfado.
-Ya estoy aquí, toma Herms tu manzana.- Dijo Neville tendiéndole el apetitoso fruto sin prestar atención a las caras que tenían sus compañero. Una vez se fijó supo lo que había pasado.
La chica la cogió y agradeció a su compañero. Neville vio que el ambiente estaba tenso.
-Se lo habéis dicho ya,podíais haberme esperado. -mandó una mirada reprobatoria a sus compañeros-Pero sí Hermione, McLaggen es un payaso.
-Mclaggen ayer nos hizo perder 100 puntos, por su comportamiento estúpido, Malfoy tuvo piedad de él y solo resto 50 puntos y lo castigo extraescolar. No entiendo porque dice eso, solo por dar por saco, odio a este tío de verdad...
Seamus tenía un tic en el ojo. Este año se había propuesto ganar la copa, ya no tenían a Harry para ganar puntos por todo y les sería más difícil. Saber que McLaggen estaba haciéndoles perder puntos que tanto les costaba ganar lo había sacado de quicio y contra todo pronóstico agarró a Dean y en cuanto entró el rubio por la puerta lo enganchó del cuello de la túnica.
-Pero se puede saber que haces por las noches pedazo de gilipollas!- Seamus estaba muy alterado
Cormac se soltó del agarre de Seamus y le intentó empujar pero el fuerte y moreno brazo de Dean se metió por medio nadie se metía con su compañero.
-No se de qué me hablas enano irlandés- dijo altivo el rubio.
-A lo mejor te suena que como todavía te joden las calabazas de Hermione te dediques a intentar putear a los prefectos y a hacernos perder puntos pedazo de retrasado
-No me hagas reír niñato...
-No desde luego que no me hace ni puñetera gracia tener que verte la cara todos los días, cuanto menos que te dediques a deshacer lo que el resto vamos haciendo.
-Es una advertencia McLaggen, antes de hablar intenta pensar, no vamos a pasar que nos resten más puntos por que a tí te de la gana- dijo Dean
La mayor parte de griffyndor estaba escuchando atentamente la discusión.
Muchos compañeros se levantaron apoyando a Dean y Seamus
-McLaggen, pírate!. . Dijo una voz
-Mclaggen ya puedes compensar no fracasando mucho en el Quidditch!- dijo Katie Bell, la joven no podía soportarle.
-Si por que, lo que viene a ser pensando en clase va a ser que no- añadió Romilda
McLaggen y su grupito salieron humillados del salón, su huida fue rápida, todos los miraban y cuchicheaban. McLaggen estaba cabreado por lo sucedido y Hermione lo sabía.
Los amigos de Griffyndor, orgullosos retomaron su desayuno tranquilos, bajo una sorprendida mirada gris.
Disfrutaba de su manzana mientras leía esa basura del profeta cuando una voz interrumpió sus pensamientos.
-¿Puedo coger una manzana?- Draco levantó la mirada y vió a Neville Longbottom pidiendole permiso.
Draco asintió. Neville cogió la manzana y se giró agradeciendo al rubio.
Draco no despegó su mirada del griffyndor y no pudo evitar sorprenderse cuando el moreno le entregó la manzana a su amiga quién la recibió con entusiasmo.
"Por qué no había venido ella misma a por la manzana?"
Se avergonzaría. Que podia esperar después de los comentarios recibidos ayer por parte de McLaggen. Nadie quer´´a saber nada de él. La muchacha estaba siendo muy cordial con él. Quizás demasiado pero aunque ayer estaba obligada a compartir aquel momento nocturno con él. Hoy el día la librara de la compañía del rubio y él lo comprendía. Y no se lo reprocharía en absoluto. Compartía la idea de que nadie quisiera tenerle cerca, era normal.
Pero estaba herido, su orgullo estaba herido, aunque eso le daba igual... ya no le importaba demasiado lo que pensara la gente.
La mañana transcurrió tranquila, bueno, aburrida más bien. La clase de DCAO se acercaba, todo el mundo podía ver la cara de tensión y mal humor que iba marcándose en la pelirroja Weasley.
La pobre pelirroja lo pasaba realmente mal bajo la supervisión de su hermano Bill, que sin duda para todos los alumnos era un fantástico profesor, sobre todo para los que habían coincidido con los hermanos Carrow.
-Muchachos hoy haremos mañana de duelos, tenéis 15 minutos para preparar vuestros mejores hechizos, porque os batiréis y valdrá para nota, vamos vamos vamos que el tiempo comienza ya!
Hermione y sus amigos hicieron un círculo bajaron sus cabezas y se agacharon planificando como combatirían. Enlazando sus brazos unos con otros comenzaron a discutir su estrategia.
-¿Por qué hacemos esto si los combates son individuales?- preguntó Hermione un tanto impresionada por la comicidad de la situación.
-Para que nos aconsejes los mejores hechizos Herms, y para motivarnos, somos los mejores, patearemos a nuestros contrincantes!- dijo un eufórico Dean
-Sabéis todo lo necesario chicos, hacedme un favor, si a alguien le toca con Cormac, no tengáis piedad- la morena escupió con rabia y malicia
Los quince minutos pasaron y la adrenalina corría por las venas de los alumnos.
Bill se acercó al gramófono y comenzó a sonar una rítmica musiquilla de fondo.
-Los primeros serán Corner y Finnigan
Michael batió sin dificultad a Seamus hasta que este nadie sabe como hizo explotar un par de bancos que tenía Michael tras él derribando a su contrincante.
Muchos alumnos pasaron por la palestra, la clase estaba siendo muy animada con la música de fondo y los hechizos por toda la sala.
-Herms tengo miedo de que me toque, -dijo Neville preocupado.
-Tranquilo Neville, podrás hacerlo, sabes mucho más que la mayoría de nuestros compañeros- su amiga le guiño un ojo, ella confiaba en él y eso le hacía sentir más seguro.
-Weasley y Bulstrode
Las dos rivales se repasaron de arriba a abajo con la mirada, la tensión se podia cortar con un cuchillo.
-Acaba con ella Ginny!- gritó Parvati rompiendo el silencio de la sala, mientras sus amigos se giraron sorprendidos mirándola con incredulidad.
-¿Qué? Nunca me cayo bien...
Hermione se llevó una mano a la cara, Parvati no aprendería nunca.
La pelirroja no dudó y sacando su Weasley hembra interior acabo con la serpiente en menos de lo que se dice Quiddicht.
-Malfoy, Granger
La clase empezó a cuchichear. Seamus miró a Dean y viceversa.
-Dos galeones a que Hermione gana- dijo Dean convencido.
-Dos galeones a que empatan- respondió Seamus.
Cerraron su apuesta con un apretón de manos y pusieron atención al duelo.
Hermione agarró con fuerza la varita, le esperaba un duelo difícil, se quitó la túnica y se aflojó la corbata, relajando sus brazos sacudió un poco su cabeza para despejarse y estaba lista.
-Preparados
-Preparada- dijo la morena convencida.
La sala estaba en absoluto silencio. Todos permanecían expectantes y atentos al duelo que iba a comenzar.
Bill miró fijamente a los dos duelistas esperando el asentimiento mutuo, una vez lo recibió dió el pistoletazo de salida.
-Comiencen.
Seguidamente ambos levantaron sus varitas y comenzó el duelo. La tensión se palpaba en el ambiente, ambos eran muy buenos y ninguno tenía pensado salir derrotado del un rápido movimiento Hermione comenzó el duelo.
-Confundus- lanzó Hermione con tal mala suerte que Draco lo esquivó y rápidamente contraatacó.
-Everte Statum- respondió Draco. "Estuvo cerca" pensó Hermione, no podía descuidarse, su contrincante no había sido mortífago por su cara bonita.
-Expeliarmus- continuó la morena enfadada, no quería utilizar hechizos más peligrosos, no se atrevía.
-Desmaius- ninguno de los dos conseguía llegar a traspasar las defensas del otro, no estaban sacando lo mejor de sí mismos pero los elegantes movimientos con la varita de ambos muchachos hipnotizaban a sus compañeros. Mas que combatir, bailaban. Se deslizaban con elegancia y maestría por la sala. Su complicidad era innegable, hasta el más ciego captaría la compenetración que se respiraba en aquel intercambio de hechizos.
-Expulso
-Flipendo
-Ascendio!-Gritó Hermione ascendiendo rapidamente seguida por la mirada de su némesis.
Bombarda! Descendio!- acababa de lanzar un bombarda a la posición de Draco provocando un gran cráter en el suelo de la clase.
A Draco le había pillado por sorpresa, por un momento se había distraido fijándose en el ascendio de la griffyndor y no se percató de que lo iba a atacar desde arriba, esa chica iba en serio. Rápidamente burlando su guardia devolvió el ataque.
-Volate ascendere!- y levantó a Hermione para dejarla caer brutalmente. La morena no se lo había esperado. Ese ataque la había dado de lleno.
-Imedimenta
-Deprimo-Hermione utilizó un "deprimo" provocando un agujero bajo Malfoy, este cayó y perdió la concentración de su impedimenta.
Ambos jóvenes estaban destrozados, habían usado conscientemente hechizos menores y lo sabían. No habían querido herirse, no demasiado pero la clase la habían dejado hecha un desastre.
El profesor Weasley decidió intervenir para evitar daños mayores, a saber como explicaría la situación de la clase con la directora.
-Bien chicos creo que por hoy basta, el próximo día estableceremos alguna que otra norma. Hasta mañana
Los griffyndor se acercaron a su amiga y la arroparon con su apoyo y sus comentarios.
-Herms, estás hecha un asco- rio Ginny
-Si, la verdad ha sido un duelo demasiado estúpido, no nos hemos hecho nada pero hemos destrozado la clase...- puntualizó la morena.
-Ve a ducharte y cambiarte, nos vemos en el comedor que queremos comentarte un plan- y los chicos marcharon dejándola en la puerta de la clase . Caminó hacia su torre. Draco acababa de llegar.
Una vez cruzaron el umbral de la puerta se miraron. Hermione empezó a reírse bajo una mirada de desconcierto de Draco.
Ella comenzó a reír sin parar deslizándose de un lado a otro de la sala para acabar dejando caer su cuerpo sobre uno de los sofás sin detener su risa. Draco notó la mirada de la jóven que yacía en el sofá apoyándo su cabeza en el brazo mientras lo examinaba con la mirada.
-Estamos ridículos,la que hemos armado utilizando conjuros de segunda y tercera. En tercer curso te dí un puñetazo mejor que cualquiera de los hechizos de hoy...
Draco sonrió de medio lado y asintió sin retirar la mirada del cuerpo tendido sobre la fina tapicería.
-La próxima vez tómate más en serio el duelo, que no te asuste herir a una damisela en apuros, porque no es mi caso huroncito- añadió con broma la morena guiñando un ojo con complicidad al rubio.
Realmente la chica estaba de buen humor, sonreía hacía bromas y lo mejor, con su amigable némesis, cualquiera diría que esta situación sería invención de la morena.
-¿Vas a entrar al baño arbusto? O paso yo- Hermione estaba desconcertada. Draco acababa de hacer una broma. Un sentimiento de satisfacción recorrió su estomago hasta llegar a su pecho produciendo una sensación de gozo inmensa. Al final el chico levantaría cabeza y todo.
-Ve tú yo voy a preparar la ropa para luego. Ah y Malfoy, no se si te interesará ni si te habrás enterado pero hoy son las pruebas de Quidditch de Slytherin.
Una mueca de sorpresa cruzó el semblante del rubio, no sabía que ese día eran las pruebas y la idea de presentarse no se le hacía tan lejana y desagradable como podía presentarsele el día anterior. Amaba el Quidditch, amaba volar y soltar adrenalina, sentir la libertad de no tener limitacion de movimiento, poder desplazarse en contra del viento, el riesgo de poder sufrir una caída fatal, pero sobre todo la velocidad, la velocidad lo fascinaba. Era bueno jugando y la verdad le apetecía mucho volver al equipo.
-Gracias, no lo sabía.- fue lo último que dijo el rubio antes de entrar a la ducha, Hermione fue a preparar la ropa que se pondría esa tarde, en breve entraría a la ducha y luego bajaría a comer.
La morena terminó su ducha y bajo al comedor donde se encontró con sus amigos.
Los Griffyndor y Luna ,que se había pasado a comer a la mesa roji-dorada,charlaban animadamente mientras degustaban el amplio y exquisito menú de la escuela.
-¿Os apetece hacer algo esta tarde?- peguntó Neville.
-Son las pruebas de Quidditch de Slytherin, podíamos ir a verlas y así tanteo al enemigo- dijo Ginny que sería capitana del equipo de Griffyndor este año.
-A mi me parece bien- respondió la rubia risueña.
-Tu Herms ¿Qué dices?
-Afu, el Quidditch me aburre- " pero podía ser interesante..."- iré, pero llevaré un libro, aviso.
Y sin más conversación terminaron sus platos y fueron al campo de Quidditch. Aún quedaba tiempo hasta que comenzaran las pruebas pero el sol bañaba los altos bancos y su calor abrazaba a los muchachos que sabían que allí se sentiran fantásticos en ese momento.
Las pruebas comenzaron. El campo se llenó de Slytherins que portaban orgullosos sus colores verde y plateado en sus uniformes. Ahí estaba él, el rubio que nadie esperaba encontrar aquella tarde en aquél lugar y mucho menos llevando orgulloso aquél uniformen que había vestido años anteriores.
-Vaya, no sabía que Malfoy se fuera a presentar a las pruebas- dijo Ginny entrecerrando sus ojos.
La pelirroja no perdía un movimiento de ninguno de los jugadores. Neville la ayudaba apuntando lo que la pelirroja le dictaba, Luna llevaba sus gafas puestas y miraba al sol mientras recibía su cálido abrazo.
Hermione intentaba no despegar la vista del libro pero su subconsciente levantaba la vista y terminaba mirando a su rubio compañero, que ahora mismo peleaba por el puesto de buscador con Harper.
-Maldición, el hurón es realmente bueno- masculló Ginny señalandole a Neville que apuntara ciertos detalles, la pelirroja no quería dejar pasar nada.
La tarde cayó desplegando su manto oscuro y cambiando su brillante y luminoso sol por un tierno atardecer llevandose con ella el calor de la estrella y las ilusiones de muchos aspirantes.
Miles Bletchey el nuevo capitán llamó a los participantes, ya había tomado una decisión en cuanto a lo que a miembros se refería.
Draco estaba nervioso, notaba las miradas de desaprobación y burla entre el resto de sus compañeros pero no se intimidó por lo que pudieran pensar cuatro niños con el ego subido por haber sido colocados en la casa de la grandeza.
Necesitaba entrar en el equipo, una vez había vuelto a sentir la adrenalina del vuelo no podía dejar de hacerlo, no podía dejar pasar la oportunidad de sentir fluir aquel torrente de sensaciones por las venas que solo se producía cuando despegaba los pies de la tierra.
El equipo era su única opción dado que no tenía escoba, no se la había podido permitir este año. Apenas podía haber pagado los libros.
-...y bueno de buscador, he decidido coger a Harper.- la cara de Malfoy era un poema de rabia contenida a punto de explotar, ¿nada podía salirle bien? ¿El destino no quería que disfrutara ni de una nimiedad como volar?
- No te lo tomes a mal Draco pero, creo que es menos problemático para el equipo y para la cohesión entre miembros no tenerte entre nosotros,lo que pasó el año pasado... bueno ya sabes, puedes entrenar sie te apetece pero de sustituto..
Draco no quería seguir escuchando como le humillaba Bletchey delante de todos y soportar la sonrisa socarrona de Harper. Tenía un poco de dignidad todavía.
-Podeís iros al infierno tu equipo y tú- y sin más se dió la vuelta y regresó a su torre aún con la equipación, ya volvería a los vestuarios a devolverla.
-Bletchey me hizo un favor, Malfoy es condenadamente bueno...- dijo la pelirroja con un sabor agridulce-En el fondo me da pena, ¿Habéis visto su cara, y la de Bletchey? Ese capullo lo ha disfrutado, no es por pasarme al bando de santa Hermione pero creo que muchas veces se pasan con el huron saltarín.
-Le ha puesto la miel en los labios y luego zas, para que luego presuman de que los Slytherin están super unidos y que su camaradería es envidiable...- añadió Neville
-Me rio en su cara yo de esa afirmación amigo mío, me rio en su cara..
-Chicos me voy a ir a la torre a ver si me pongo al día con pociones o hago algo útil, mañana nos vemos vale?- se despidió la castaña que sentía una necesidad irracional de volver a la torre.
-Hermione! Al final no te dijimos! Espera!- Gritó tras ella la pelirroja- Mañana vamos a hacer un picnic bajo "nuestro arboles", intenta traer algo para picar y no acepto un no por respuesta, vamos a pasarlo genial para eliminar tensiones después de la primera semana de clase ¿Qué te parece?
-Maravilloso Ginny
-Ha sido idea de Neville, te veo mañana!
La castaña bajó y se encaminó hacia su torre. ¿Cómo estaría él? ¿Por qué ella estaba pensando en eso?
-Circulo
Entró y no lo encontró por ningún lado. Dejó sus cosas en su sofá y tomó su varita.
-"Homenum revelio"
Draco se encontraba en su habitación, le gustaría estar sólo, acababan de hacerle un gran feo y lo comprendía.
Hermione se puso con su tarea de pociones hasta que la noche se echó encima y bajó a cenar. No podía dejar de pensar en lo que había sucedido aquella tarde. Ni el parloteo infinit de Ginny y Parv habían conseguido sacarla de sus pensamientos.
El rubio no había bajado a cenar, fue a las cocinas y pidió una ración y la subió a la torre.
Pomponeó con su mano libre la puerta, nada, no respondía. Hermione estaba crispada, una de las cosas que más la molestaba era que la ignoraran. Abrió la puerta, no la tenía candada. Sabía que estaba mal que ella no era nadie y no debería hacer nada pero se dejó llevar por sus impulsos.
-¿Puedo pasar? Preguntó con un nudo en la garganta. Vió al muchacho aún con la equipación sentado en el alfeizar de la ventana perdiéndose en la claridad lunar.
El Slytherin resopló con molestia dedicándole una mirada con un deje de odio.
-Ya estás dentro Granger.
-He venido a traerte algo de cenar... siento lo que ha pasado en las pruebas ha sido...- El rubio la interrumpió.
-Lárgate y llévate contigo tu asquerosa comida y tu asquerosa lástima, es lo que menos necesito ahora mismo- contestó tajante y frio sin dirigirlo ni siquiera una mirada.
-No te he traído nada por lástima ni nada por el estilo, solo quería que supieras que a todos nos ha parecido una injusticia..- Hermione estaba nerviosa, no esperaba esa reacción después de la buena convivencia d los últimos días.
-Otra oportunidad para la sangre sucia defensora de la justicia, indignarse por que han rechazado a un mortífago en un equipo de Quidditch, no me hagas reír Granger..
Hermione no podía creerlo, el la había insultado. A pesar de todo no había cambiado, seguía siendo la sucia sabandija de siempre.
-Púdrete Malfoy, a ser posible rápido eres un completo idiota- la morena se giró dejando la comida en la mesilla del rubio y se encerró en su habitación.
Estaba decepcionada, confió en él y en su cambio y lo defendió delante de sus compañero haciéndoselo creer también.
Aun con todo lo acontecido, su parte menos impulsiva le decía " No te lo dijo en serio, ha cambiado, la situación le ha podido. Piensa como estará con este rechazo que acababa de recibir, la carta de su situación familiar... "
Después de todo, no podía dejar de darle vueltas a estos pequeños pensamientos fugaces que quitaban peso a lo que había sucedido.
-Después de todo acabarás perdonando y demostrando que eres una completa necia Hermione Granger, una completa necia...- se dijo a si misma, aunque por el momento el creciente enfado y la decepción y molestia contra Malfoy era demasiada, le tomaría un largo tiempo olvidar sus palabras.
Opiniones, Tomatazos dejenmelo en un comentario, para todo lo demás pues un comentario también sirve ;)
Nos vemos en la próxima actualización, tardaré más dado que ahora los capítulos me llevan mucho más tiempo ;)
Hasta pronto mis queridos lectores!
