¡Hola, gente!
Mitsui Neko regresa de la muerte para traerles actualización :DD
En primera quiero agradecerles mucho por su apoyo y paciencia, como seguro sabrán, estuve inactiva debido a la muerte de mi pc u.u pero con esta lap prestada, ya puedo volver a las andadas y traerles más de esta historia y otras.
En fin, contestare reviews al final como es costumbre y prepárense que hoy tomaran una decisión por Shintaro, que podrá no parecer importante, pero influenciara mucho el camino que tomé la historia owo
Sin nada más que agregar, solo diré ¡Disfruten!
Disclaimer: Kagerou Project/Mekakucity Actors no me pertenece. Todos los derechos de autor van para su creador Jin (Shizen no Teki-P)
Capitulo 2 - "Conflictos"
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—Hey... ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras? —preguntó un mortificado niño de unos diez años.
—Ya lo sé... —contestó la niña entre sollozos— Ya sé que te irás. Los ojos del menor pelinegro se abrieron con sorpresa y desvió su mirada con notable tristeza.
—Takane... no fue una decisión mía... m-mis padres...
— ¿Por qué tuvo que decirme Haruka? —Interrumpió ella aun llorando— ¿Por qué me lo ocultaste?
—Porque sabía que te pondrías así y, y yo... —Los ojos del pequeño Kisaragi empezaron a humedecerse— odio verte llorar...
— ¿Shintaro...? —La de coletas se sorprendió al ver que su siempre serio amigo, Shintaro estaba llorando y un tanto desesperada al verle así, rápidamente hizo por abrazarlo. Un leve sonrojo se apareció en las mejillas del menor, que paró de sollozar, aunque las lágrimas, como siempre, insistían en seguir saliendo.
—Takane, yo... lo siento.
—No, no te disculpes. —La niña rompió el abrazo de ambos, para así ver al contrario de frente— Solo prométeme que nos volveremos a ver en el futuro.
Shintaro miró con sorpresa a su amiga desde que tenía memoria y finalmente dejo que una sonrisa se dibujara en sus labios.
— ¡Te lo prometo!
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Los ojos del joven azabache se abrieron pesadamente. Se frotó uno de estos mientras se incorporaba, quedando sentado en su cama, aun algo somnoliento. No entendía del todo el por qué había soñado con aquel suceso del pasado; tal vez porque se había encontrado con sus viejos amigos de la infancia después de nueve años de no verlos. Sí, definitivamente tenía que ser eso, un pequeño episodio de nostalgia, nada más ¿No?
— ¡Hermano ¿Ya estas despierto?! —Una voz femenina exclamó al otro lado de su puerta.
—Ajaaaa... —Contestó sin muchos ánimos, tirándose nuevamente en su cama y abrazando su almohada.
De manera repentina, la puerta de su habitación se abrió de golpe y por esta entro una hermosa rubia de atractivo cuerpo.
— ¡Hermano, despierta! —Gritó su hermana acercándose a su cama solamente para jalar las sabanas y hacer que él rodara hasta el suelo.
— ¡¿Pero qué carajos, Momo?! —Vociferó indignado el mayor de los dos.
—El desayuno está listo. —Musitó con voz tierna la chica de cabellos levemente ondulados, haciendo que a su hermano le den escalofríos— Baja antes de que se enfríe.
—Ok, ok... —Respondió al momento que se levantaba del suelo.
Shintaro bostezó y se estiró una vez se había incorporado. En seguida buscó su ropa y ya habiéndose cambiado, bajó donde su hermana. El desayuno no fue en el comedor o en la cocina como solía ser normalmente. Cuando los hermanos Kisaragi estaban solos, solían comer en la sala mientras veían tv. Que su madre no se enterara o pagarían caro.
Los dos adolescentes veían la única serie que solía ser del agrado de ambos, "Dr. Who", aunque a veces a Shintaro le tocaba explicarle algunas partes a su hermana cuando ésta perdía el hilo de la historia. Ambos estaban muy tranquilos desayunando simple cereal, cuando alguien de pronto tocó la puerta.
—Hermano, ¿Podrías abrir? —Pidió Momo ya que se dirigía al baño en ese momento. El de cabellos oscuros dio un suspiro y con pereza se dirigió a la puerta.
Al abrirla, se encontró con la persona que menos deseaba ver en esos momentos, bueno, en general en cualquier momento.
— ¡Buenos días, Shintaro! —Saludó amablemente el recién llegado.
—Kano... —Masculló el pelinegro con molestia.
—Hey, ¿Me dejarías pasar? Hay algo de lo que quisiera hablar contigo. —Dijo el rubio cenizo con amabilidad sin borrar la sonrisa de sus labios.
—Uhm... De acuerdo. —Shintaro realmente no deseaba que aquel chico entrase a su casa, pero no quería ser grosero, no luego de lo ocurrido con cierta chica— Supongo que has venido aquí para hablar de Ayano.
—Oh, tan listo como siempre, Shintaro. — Kano sonrió, esta vez levemente y de una manera un tanto descarada— Aunque creo que era muy obvio. En fin, vine hablar sobre ella.
—Me lo imaginé. —Nuevamente el azabache suspiró— En fin, lo que vayas a decir, ahórratelo, porque sé exactamente lo que dirás y sabes, ya de por si me siento como una basura por lo que le hice a Ayano, no necesito que nadie más venga a...
— ¡Shintaro! —Interrumpió el de ojos rasgados—No vine a burlarme de ti... Vine a agradecerte.
— ¿Agradecerme? —observó confundido al otro— ¿A qué te refieres?
—Bueno, es obvio que tú nunca me agradaste y jamás estuve de acuerdo de que estuvieras con mi hermana. — Confeso el menor de los dos, encogiéndose de hombros— En parte por celos, pero creo que era más que nada porque sabía que tú no querías a Ayano, al menos no de la misma manera que ella te quería a ti.
El Kisaragi desvió la mirada con vergüenza. Sí, se avergonzaba de él mismo, pero sobre todo que alguien notara el hecho de que solo seguía con la chica de bufanda por obligación y algo de lastima.
—Creo que el hecho de que la dejaras ha sido lo mejor y no digo esto con hipocresía... Bueno... —Volvió a sonreír — Tal vez si un poco. —Shintaro frunció el ceño— Jajaja solo estoy jugando.
—Ya veo... —susurró el chico de rojo con desgano.
—También vengo para disculparme por... haberte tratado tan mal cuando ustedes estaban juntos.
—Está bien, no importa. —Dijo Shintaro y es que en verdad no estaba resentido con el rubio pese a como éste solía constantemente molestarlo, tal vez porque muy en el fondo sabia que se lo merecía.
—Y espero algún día tengas el valor de decirle a la chica que te gusta lo que sientes. —Terminó de decir Kano dándole unos cuantos golpes en la espalda.
Shintaro se quedó tieso y miró a su invitado con confusión y molestia.
— ¿Qué? ¿De qué diablos estás hablando? —Le espetó al menor. Éste solamente pestañeó un par de veces para volver a sonreír como siempre.
—Nada, nada. —Negó con las manos— En fin, creo que ya es hora de que me retiré.
—Oye, hermano, ¿No has visto mí...? —Interrumpió de pronto Momo, encontrándose con ambos chicos en la sala— Oh, hola ¿Eres un amigo de Shintaro?
—Sí, algo así. —Respondió Kano antes de que él pudiera contestar— Shuuya Kano, un placer.
—Momo Kisaragi. El placer es mío. Casi no conozco a ningún amigo de mi hermano así que esto es algo emocionante. —decía la rubia con un leve sonrojo.
—En fin, Momo ¿Qué es lo ibas a preguntarme? —Interrumpió repentinamente el mayor de la habitación, notándose claramente molesto.
—Oh, no era nada, pero bueno... No molesto más y de nuevo, fue un gusto. —Dijo Momo antes de retirarse. Kano respondió con un simple ademán.
—Woow, Shintaro... Nunca me dijiste que tu hermana era tan linda. —Comentó el de sonrisa zorruna, aun observando por donde la chica se había ido.
—Ni te atrevas a acercarte a ella. —Advirtió el Kisaragi con tono serio.
—Hey, tú saliste con mi hermana, sería lo justo que yo saliera con la tuya. —Le guiñó al azabache, pero éste solo entrecerró los ojos.
—Ayano no es tu hermana. —Aclaró Shintaro y lo que decía era cierto. La joven de bufanda solo era o más bien fue, la niñera de Kano por un tiempo cuando era más pequeño, pero habían sido tan buenos los cuidados de aquella chica, que para Shuuya ella era la hermana que nunca había tenido y la amaba como tal. —Y Momo esta fuera de tu nivel, así que aléjate de ella.
—Ouch, no tienes que ser tan cruel. —Decía con voz dramática el rubio cenizo— Solo estoy jugando, pero en fin, ahora si me retiro.
—La próxima vez que vengas, avisa con tiempo —Shintaro acompañó a su invitado hasta la salida— para que así pueda poner cerraduras.
—Kukuku, muy gracioso, Shintaro. —Respondió el menor alejándose de la casa— Por cierto. —se detuvo un momento para girarse a ver al otro— Si ves a Takane, mándale mis saludos.
—Claro. —Contestó el pelinegro sin muchos ánimos y una vez el chico Shuuya se había ido, entró a su casa.
— ¿Tu amigo Kano conoce a Takane? —Momo apareció de la nada con aquella pregunta, asustando a su hermano.
— ¡Joder, Momo! ¡No hagas eso! —Exclamó él con la mano en el pecho— ¿Y qué haces escuchando conversaciones ajenas?
—Lo escuché por accidente. —La de cabellos dorados infló sus cachetes— Pero dime ¿Cómo es que conoce a Takane?
—Porque estudian en el mismo colegio. —Shintaro tomó asiento en el sillón de su sala— De hecho, ellos son kouhai y senpai.
—Oh vaya, no me imagino a Takane de senpai con lo pequeña que es. —Comentó la chica seguido de una risita.
—Que no te oiga diciendo eso o te cierra la boca a golpes. —Advirtió el chico por experiencia. Momo siguió riendo pero esta vez nerviosa.
—Oye ¿Te das cuenta de que si hubieras estudiado en el mismo colegio que Takane y Haruka, ambos serían tus senpais?
—Gracias a dios no ocurrió... —Dijo secamente el pelinegro sin quitar su mirada de su celular. Justo en ese momento un mensaje le llegó. Al abrir este, Shintaro no se sorprendió en realidad al ver que era de Haruka.
"Shintaro-kun ¿Estas libre esta tarde? Seria genial salir hoy también."
El chico de rojo pensó un momento antes de responder.
"¿Vendrá Takane?" Preguntó y la respuesta fue inmediata.
"¡Claro que sí! No sería una salida divertida sin ella."
—Mmmmm... —Luego de leer aquello último, el Kisaragi mayor no estaba muy seguro de ir a verse con sus amigos, especialmente por la incomodidad que había pasado el día anterior al verles besándose.
— ¿Qué esperas? Dile que sí. —Nuevamente Momo espiaba estando detrás de su hermano. Éste solo suspiro.
—En serio, Momo... Deja de leer o escuchar conversaciones ajenas o le diré a nuestra madre de tus mangas yaoi +18 que tienes bajo tu cama. —Amenazó haciendo que su hermana quedara pálida.
— ¡Ok, ok! ¡Dejare de hacerlo! —Dijo la rubia moviendo sus brazos con nerviosismo— Pero si deberías salir con Haruka y Takane... Digo, ellos son tus mejores amigos y siempre me decías lo mucho que les extrañabas cuando estabas en el colegio.
—Lo sé... —Shintaro se rascó la parte de atrás de su nuca y luego miró a su hermana— Momo... ¿Recuerdas el día que me fui al colegio privado?
— ¿Qué si me acuerdo? Aquella vez lloré tanto porque creí que no regresarías. —Confesó apenada rascándose su mejilla izquierda— Y también recuerdo lo mucho que Takane lloró.
El chico rápidamente reaccionó ante ello y giró su mirada perdida nuevamente a la rubia.
—Entonces, de verdad pasó... En verdad Takane lloró por mí.
— ¿Por qué no habría? Es tu amiga. —Dijo Momo posando su mano en el hombro de su hermano— Jamás entendí por qué se peleaban tanto cuando tienen mucho en común.
—Somos ciertamente parecidos en actitud y ambos somos muy competitivos cuando de videojuegos se trata... —El pelinegro observó el techo de su casa, recordando— Pero en cuanto a personalidad y opiniones siempre hemos sido muy diferentes y debido a ello teníamos nuestros constantes roces, lo que llevaba a que discutiéramos mucho...
—Oh, ya veo... Ahora muchas cosas tienen sentido.
— ¿De qué hablas? —Cuestionó a su hermana la cual negó con la cabeza.
—A nada jejeje —Rió nerviosa la rubia. Solo por esa ocasión Shintaro decidió pasarlo en alto— Pero bueno, iras con Haruka y Takane.
—Pues no tengo nada que hacer, así que creo que si, además… —El azabache cerró sus ojos por un momento, recordando su despedida con sus amigos— tal como tú dijiste… extrañaba estar con ellos.
—Tal como sospechaba. —Momo sonrió gentilmente y le dio unas cuantas palmadas a su hermano en la espalda— Que te diviertas. —Fueron sus últimas palabras antes de retirarse a su habitación.
Por su parte, Shintaro se levantó de donde se encontraba sentado para llevar sus trastes a la cocina. Una vez los había lavado, salió de su casa para ir a verse con sus amistades de la infancia, aunque no estuviera del todo animado.
— ¡Hey, Shintaro-kun! —Habló Haruka desde lejos una vez le había avistado.
—Hasta que al fin llegas. —Saludó Takane sin muchos ánimos. Parecía que no había dormido bien y por lo que recordaba el de rojo, ella siempre había sufrido problemas de insomnio desde niña.
—Lo siento, realmente no estaba muy seguro de venir. —Ambos mayores arquearon una ceja confundidos— Temía encontrármelos intercambiado saliva igual que ayer. —Comentó de manera burlona.
—Ugh, eres un idiota. —La de coletas estaba notablemente sonrojada. Shintaro no pudo evitar encontrarla ciertamente adorable— Como si tú no fueras a hacer lo mismo cuando tengas novia.
—En realidad… —Haruka posó una mano en el hombro de su novia— Shintaro-kun ha estado saliendo con alguien.
Al escuchar eso, la garganta del Kisaragi se secó, invadido por una gran vergüenza e incomodidad. Había olvidado por completo que le había comentado sobre Ayano a Haruka anteriormente.
—Oh, cierto. Esa chica Tateyama ¿no? Creo que era niñera de Kano.
—Sobre eso… —Shintaro metió sus manos en sus bolsillos, manteniendo la cabeza baja— Ayano y yo terminamos.
— ¡¿Terminaron?! —Exclamó el Kokonose con sorpresa. Su novia estaba igual de sorprendida, pero se mantenía en silencio— Pero… ¿Por qué? Dijiste que lo suyo estaba yendo muy bien. —Se notaba la mortificación en las palabras del castaño. Shintaro entrecerró sus ojos.
—Simplemente no funcionó. —Respondió secamente, queriendo dar por terminado el tema.
Un silencio incomodo se apoderó del lugar. Haruka se acercó a su amigo en un intento de consolarlo, pero su novia lo detuvo tomándole de la muñeca. Lo que el Kisaragi menos necesitaba era la lastima de los demás, era precisamente por esa razón que había evitado decir algo al respecto.
—Pero saben, está bien, realmente no importa. —Shintaro intentó forzar una sonrisa con el fin de acabar con la incomodidad del ambiente— de hecho, creo que fue la mejor decisión.
—Oh, ya veo… —Habló de pronto Takane haciendo que ambos chicos voltearan a verle— No la amabas ¿verdad?
—Takane-chan ¿pero qué estás diciendo? —Le interrogó su pareja más confundido con toda la situación.
—Si ¿De qué estás hablando? —Esta vez fue Shintaro quien preguntó con una voz severa.
—La forma en que comentaste que era lo mejor… Sonaste muy aliviado. —La pelinegra se cruzó de brazos y se acercó donde el chico de rojo, viéndole de manera retadora— Si de verdad hubieras estado enamorado de esa chica o la hubieras querido, no sonarías tan aliviado.
—Takane-chan… —Haruka quiso detener a su novia, pero en ese momento ya era demasiado tarde.
— ¡Deja de decir tantas estupideces! ¡¿Crees saber todo de mi solo por como suenan mis palabras?! ¡Por favor ¿Acaso eres idiota?! —Exclamó Shintaro en la cara de la más baja.
— ¡El único idiota aquí eres tú! ¡¿Quién te crees para levantarme la voz?! ¡Imbécil!
—Chicos, por favor, no peleen. —Otro intento en vano del Kokonose por querer detener la fea discusión que había dado comienzo entre ambos pelinegros.
— ¡¿Quién te crees TÚ para meterte en mi vida?! —Le espetó el Kisaragi a la más baja, dando un paso al frente mientras ésta retrocedía.
— ¡No me estoy metiendo en tu vida! ¡Solo hice un comentario, que de no ser verdad, no te estarías comportando como un loco! —Takane colocó sus manos en el pecho de Shintaro para alejarle de ella, ya que éste estaba demasiado cerca y empezaba a ponerle nerviosa— ¡Apártate! ¡¿Cuál es tu maldito problema?!
Shintaro frunció el ceño más de lo que ya estaba y tomó violentamente a la de coletas del cuello de su blusa, alzándola un poco del suelo. De inmediato la mano de Haruka ya le estaba tomando con fuerza de su muñeca para que la soltara.
—Shintaro… —La mirada del dibujante era amenazadora, pero el chico azabache no le estaba prestando atención, solo miraba los ojos espantados de la Enomoto.
—Mi problema eres tú. —Contestó seco y cortante para finalmente soltar a Takane.
Sin decir más, se retiró dejando a la joven pareja bastante consternados por lo ocurrido.
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Una vez en su casa, Shintaro fue directo a encerrarse en su habitación, ignorando por completo las preguntas de su hermana de por qué había regresado tan pronto de su paseo. Si se detenía a contestarle, seguro le gritaría en la cara y ya había gritado suficiente ese día.
Al tirarse en su cama, de golpe varios razonamientos llegaron a su cabeza ¿En qué diablos estaba pensando al tomar así a Takane? ¡Y frente a Haruka! ¿Acaso estaba queriendo perder la vida? Realmente no lograba entender la razón por la que se había comportado así ¿Habían sido las palabras de Takane o el hecho de había sido precisamente ella quien lo había dicho, que había notado la verdad detrás de sus mentiras?
Mientras más pensaba en el asunto, menos comprendía, pero algo era seguro, no podría ver a sus amigos a la cara hasta dentro de unos días, se sentiría muy avergonzado al verlos y también temeroso de que fueran a partirle la cara por Haruka. Aun no sabía cómo es que había logrado salir con vida de allí.
—Tal vez lo mejor sea evitarlos por un tiempo…
Terminando de decir eso, el cel de Shintaro empezó a sonar por un mensaje que había llegado. Algo nervioso tomó del aparato para confirmar sus temores; el mensaje era del Kokonose.
Con dedos temblorosos, abrió el mensaje y si bien lo escrito no era algo amenazante, no pudo evitar que un escalofrió recorriera su espina al leerlo.
"Shintaro, nos vemos mañana en la cafetería cerca del colegio.
A la 1:00 en punto, necesito hablar seriamente contigo.
Por ahora descansa y tranquilízate."
—Sí, estoy muerto…
Al día siguiente, Shintaro se levantó con unas enormes ojeras bajo sus ojos. Si bien había dormido por unas cinco horas, no logró descansar correctamente debido a los nervios que tenia por irse a ver con el que pudo haber sido su senpai.
—Hey, hermano… ¿Está todo bien? —Le preguntó Momo preocupada cuando había bajado a desayunar.
—Sí, estoy bien. Solo tuve algo en insomnio. —Respondió mientras se masajeaba el tabique nasal con sus dedos y con su otra mano cogía una lata de su amada soda.
— ¿Y cómo estuvo la salida de ayer con Takane y Haruka? Regresaste más temprano de lo que esperaba.
Shintaro se llevó la lata a sus labios, bebiendo pensativo mientras observaba a su hermana. La preocupación estaba dibujada en su rostro y no deseaba hacerla sentir peor, por lo que decidió mentir, como lo había estado mucho últimamente. Ya empezaba a parecerse a Kano.
—Haruka tuvo un inconveniente de su escuela y tuvimos que dejar el paseo para otra ocasión. —Respondió fríamente.
—Oh ¿Y cuándo volverán a salir?
—De hecho… —Nuevamente el escalofrió de ayer recorrió su espalda— me veré hoy con ellos…
— ¡Ah, qué bien! —La rubia sonrió ampliamente, haciendo que su hermano igual sonriera— Yo igual pienso salir hoy.
— ¿En serio? ¿A dónde iras? —El mayor se levantó de su asiento, llevando sus trastes al lavaplatos.
—Al cine a ver la nueva película que se estrenara. "Promised World". Leí la reseña y se escucha interesante. —Respondió Momo dirigiéndose donde su hermano para llevar sus trastes también.
—Uhm, escuche que es una película de drama, suspenso y romance… —Shintaro se llevó una mano a su barbilla y entrecerró sus ojos para ver a su hermana— ¿Iras sola?
— ¿Eh? Ah, no… —La menor empezó a jugar con uno de sus mechones dorados— Iré con alguien…
— ¿Y con qui…?
— ¡Oh, solo mira la hora! Debo lavar mi ropa si quiero tener algo que ponerme hoy ¡Adiós!
Antes de que Shintaro si quiera pudiera detener a su hermana, ésta ya había salido corriendo, dejándolo con las palabras en la boca.
— ¿Qué me estará ocultando esa niña? —Se preguntó a sí mismo— Aunque tampoco es como si yo no le estuviera ocultando cosas igual…
Un pesado suspiro escapó de los labios del pelinegro, el cual se rascó la nuca recordando su pendiente de hoy. Aun faltaban unas cuantas horas antes de ir a verse con Haruka, pero debía prepararse mentalmente para evitar el orinarse en los pantalones.
A las 12:45, el único varón de la familia Kisaragi salía de su casa en camino a la cafetería que quedaba cerca del colegio donde Takane y Haruka estudiaban. Él siempre había añorado el estudiar allí con sus amistades, tal vez de haberlo hecho, todo hubiera resultado ser diferente.
— ¡Shintaro-kun, por aquí! —Le llamó su mejor amigo desde una mesa cuando había entrado a la cafetería.
—Hola, Haruka… —Le saludó nervioso, a pesar de que el mayor se mostraba bastante tranquilo y sonriendo con amabilidad como hacía siempre.
— ¿Por qué no tomas asiento? —Le ofreció la silla que quedaba frente suyo en la mesa.
Con las manos en los bolsillos y con una expresión nerviosa, Shintaro se sentó donde Haruka le había indicado y ambos jóvenes intercambiaron miradas distantes.
— ¿De qué quieres hablar? —El de rojo rompió el hielo.
—Bueno, creo que es obvio que quiero hablar sobre lo ocurrido ayer con Takane-chan. —Empezó a hablar una vez había tomado un sorbo de su capuchino.
—Oye, lamento mucho lo de ayer. No sé en que estaba pensando. A-aunque si deseas partirme la cara por lo que le hice a tu novia, lo entenderé. —Dijo cerrando los ojos en espera de un posible golpe.
— ¡N-no! Jamás podría golpearte, Shintaro-kun. —Respondió Haruka riendo nervioso— Al menos claro… que hayas lastimado a Takane, entonces esta plática seria diferente. —El Kokonose sonrió de una manera aterradora, provocando que su amigo empezara a temblar— pero la razón por la que te llame es diferente.
— ¿De qué se trata? —Le espetó un tanto desesperado.
—Quiero que Takane y tú arreglen este problema que tienen. —Los ojos de Shintaro se abrieron de la sorpresa— Porque es obvio que hay algún problema entre ustedes.
— ¿Un problema? Vamos, Haruka, tú sabes que Takane y yo siempre nos hemos llevado así desde pequeños. —El Kisaragi sonrió de manera irónica.
—Tal vez, pero en ese entonces era diferente… —Shintaro arqueó una ceja mientras Haruka continuaba explicando— Creí que tal vez era por la edad, que ustedes actuaban de manera tan inmadura y que tal vez con el tiempo eso cambiaría y aprenderían a llevarse mejor. —El dibujante tomó otro sorbo de su capuchino— pero luego de lo de ayer, noté que su relación solo ha empeorado más y más… Si esto continua, solo será cuestión de tiempo para que ustedes dejen de llevarse.
— ¿Y eso te afecta en algo? —Preguntó el azabache con tono sarcástico.
— ¡Claro que sí! —Respondió sincero el más alto con una expresión de mortificación— Takane es mi novia, la amo mucho y tú eres mi mejor amigo, te aprecio demasiado… —Haruka bajó la mirada con algo de tristeza— Me encanta pasar el tiempo con ustedes, así como cuando niños y cuando regresaste de verdad creí que podríamos revivir esos momentos, pero pareciera que van muriendo poco a poco…
—Haruka, yo…
—Por favor, Shintaro-kun, intenta arreglar las cosas con Takane. Ella es muy orgullosa y no admitirá culpa, pero también es alguien madura y sé que muy en el fondo te aprecia tanto como yo. —El chico del lunar sonrió levemente— No quiero tener que dejar de hablar contigo porque se pelearan…
—Estás diciendo que de pelearnos para siempre Takane y yo… ¿Te pondrías de su lado? —Le cuestionó a su mayor por un solo año.
—No estoy del lado de nadie. —Respondió de inmediato— Pero Takane es mi novia. Por años he querido siempre estar a su lado, como su pareja y no deseo arruinarlo. Entiendes eso ¿verdad?
—Sí… —Susurró Shintaro desviando la mirada— De acuerdo, hablare con ella cuando pueda.
— ¿Por qué no ahora? —Haruka sonrió, esta vez con más ánimo al oír la respuesta de su amigo— Ella debe estar en el colegio ahora.
— ¿Y qué hace allí? ¿No sé supone que están de vacaciones?
—Así es, pero Takane se ofreció a ayudar en la organización de lo que será la fiesta de graduación del colegio. Ella es parte del comité estudiantil. —Explicó el castaño tranquilamente.
—Vaya ¿Quién diría que Takane sería alguien responsable? —Shintaro miró a su amigo, el cual le observaba fijamente, en espera de su siguiente acción— ¿De verdad quieres que vaya a verla ahora?
—Mientras antes mejor ¿No crees? —Haruka sonrió nuevamente con esa aura escalofriante. De inmediato Shintaro se levantó de su asiento.
—De acuerdo, de acuerdo. Iré ahora. —Suspiró con molestia al sentirse amenazado por un chico de aspecto tan inocente.
—Muchas gracias, Shintaro-kun. Por favor, dile que iré a verla a su casa en la noche. —Haruka se levantó igual y dejo el pago de su bebida encima de la mesa.
—Sí, claro… Espera ¿Estarás ocupado?
—Tengo unos exámenes médicos hoy, en un par de horas. —Contestó viendo su reloj.
Shintaro entrecerró sus ojos, recordando que desde que eran muy pequeños Haruka siempre se mostraba muy débil y enfermo la gran parte del tiempo y en ocasiones solía ponerse tan grave que faltaba a clases o incluso a veces terminaba ingresado en el hospital. Inevitablemente se preocupó.
—Espero que todo vaya bien. —Dijo sincero.
—Sí, muchas gracias. —El mayor sonrió un poco nervioso— En fin, nos vemos, Shintaro-kun. Cuídate.
—Igualmente.
Una vez ambos adolescentes se despidieron, Shintaro se puso en marcha para ir al que pudo ser su colegio, el cual quedaba a un par de cuadras de la cafetería en la cual estaba. De hecho, desde lejos podía avistar el edificio, el cual era de tres pisos.
—Aquí vamos. —Se dijo no del todo convencido, mientras empezaba a caminar.
En dirección al colegio, el Kisaragi pensaba de que manera poder dialogar con Takane. Posiblemente ella estaría hecha una fiera y le arrancaría la cabeza al verle. De nuevo estaba nervioso ¿Cómo era posible que les tuviera tanto miedo a sus amigos? Pero ahora que recordaba, la chica le había visto con mucho temor cuando le había tomado de esa manera tan violenta. Posiblemente Takane no estaría molesta con él, posiblemente le tendría miedo y eso era algo peor.
—En serio… ¿En qué diablos estaba pensando?
— ¿Shintaro?
El mencionado alzó la vista, chocando con una mirada filosa, pero esta no era la de su amistad de la infancia. La chica que estaba frente a él era alguien a quien recordaba muy bien por encontrársela siempre en casa de su exnovia, además de que era quien solía golpear a Kano cada vez que éste era grosero con él.
—Kido…
—Shintaro, sabía que eras tú. —La chica sonrió levemente, palmeando la espalda del contrario, extrañando a éste un poco— ¿Cómo has estado?
—Luego de lo que sucedió con Ayano ¿Tú como crees? —Dijo con un tono de fastidio.
—Oh, es verdad. Lo siento mucho. —Se disculpó apenada.
—No te preocupes, pero dime… ¿Ella está bien?
Kido entrecerró sus ojos y se tomó unos segundos antes de contestar.
—No está del todo bien, pero lo va superando de apoco… —Respondió la peliverde con desgano.
—Ya veo… —El chico se rascó su cabeza y luego miró detenidamente a la chica frente a él— ¿De dónde vienes por cierto?
—Oh, del colegio. Me tocó ayudar en la organización de la fiesta de graduación.
— ¿Entonces viste a Takane? —Preguntó curioso, llamando en seguida la atención de Kido.
—Ah, si… —Una sonrisa nerviosa se dibujó en el rostro de la joven— Hubo un accidente mientras pintábamos una parte de las paredes del salón de baile que se estaba cascarillada…
— ¿Qué pasó? —Shintaro arqueó una ceja.
—Pues…accidentalmente tropecé y le tiré el bote de pintura encima de su ropa…
—Diablos ¿Cómo es que saliste con vida? —Le miró sorprendido. Nuevamente la chica de cabellos verdes rió nerviosa.
—No lo sé… La verdad creí que ella me gritaría ya que se notaba bastante moleste ese día. A saber por qué. —Al escuchar eso, el Kisaragi bajó la mirada apenado— Como sea, solo me dijo que me fuera y que ella limpiaba todo…
—Y-ya veo… —El nerviosismo de Shintaro creció después de lo contado por la menor. Ahora tendría que lidiar con una Takane más cabreada de lo normal— ¿E-entonces ella sigue en el colegio ahora?
—Lo más seguro. En fin, lamento dejarte, Shintaro-kun, pero debo irme.
—Oh, está bien, no te preocupes. Cuídate.
—¡Igual tú!
Una vez Kido se había ido por su camino, el pelinegro continuó con su caminar hasta finalmente llegar a las puertas del colegio, las cuales estaban abiertas en par, casi como si estuvieran esperando su llegado y lo estuvieran invitando a entrar ¿pero realmente quería hacerlo?
En ese momento Shintaro no sabía qué hacer exactamente ¿Debía entrar y buscar a Takane o quedarse en la entrada en espera de que ella saliera?
—Demonios… —Masculló por lo bajo.
¡Muchas gracias por sus reviews como siempre!
Guest: ¡OMG, muchas gracias! Me alegra que te parezca interesante que es la idea de este fic :3
Willow Nightgray: Los feels nunca pueden faltar en mis fics y lo sabes :^) calmada, kouhai, respira! (? Bueno, hay que tener en claro que no habrá una opción directa tipo ¿con quien se queda Takane? Dependiendo de las decisiones que se tomen en cada capitulo, puede que termine con Haruka o Shintaro, así que cualquier cosa podría suceder -brillitos y flamas de fondo- (? Siempre estoy orgullosa de ti kouhai y me alegra que leas mi fic.
AndyCute: Gracias! Aquí esta el capitulo nuevo! Lamento la tardanza :'3
Mikatsa-chan: De hecho la idea es que sea como un juego rpg XDD es que me encantan esos juegos. En fin, pues si, ya veremos con quien e queda Takane, todo depende de las decisiones que tomen ustedes durante el fic y sip, pobre Ayano, pero ella saldrá nuevamente más adelante en la historia.
Ari Kuma: Pues los declaro marido y mujer, ok no (? Jejeje supongo que muchas personas empezaron a gustar del ShinTaka por culpa mía nwnUu Pues como dije anteriormente, no se tomara la decisión inmediata de con quien se quedara Takane al final, todo depende de las pequeñas decisiones que se van tomando en el transcurso del fic, lo que hará que la historia tome cursos diferentes, por lo que Takane podría terminar con cualquiera... ¡NO MATES AL BUDIN! (? Y me disculpo muchísimo por la tardanza.
123: No fue pronto, pero aquí esta. Lo siento muchísimo por la tardanza y gracias por dejar un review :'DD
mayraringo: Ay dios XDDD mira que consideré hacer un final así ewe pero seria muy troll de mi parte, jejeje pero de que habrá algo de bromance entre ellos dos en el fic, habrá.
...
Bueno, ahora es momento de tomar la primera de muchas decisiones en el fic que podría afectar mucho o poco el curso de la historia. En este caso la decisión que se tomara no parece importante pero lo es y creo que a saben de cual se trata: ¿Debería Shintaro entrar a buscar a Takane o esperarla fuera del colegio?
Voten en los reviews porque sin ellos no podremos avanzar.
En fin, es todo por hoy, les agradezco por leer mi fic nwn
¡Nos leemos en la próxima actualización, cuídense!
Atte: Mitsui Neko
