Capítulo 10: ¿la dejo ir o los detengo?
Clarence sentía aquel sentimiento de molestia, para muchos eran aquellos famosos celos, aunque él no entendía mucho acerca de eso, no dudo un poco. Estaba en el estudio meditando las palabras de Scarlet aquellas palabras que para él, eran como si fueran el veneno.
Poco después escucho que alguien llamó a la puerta, no quería que lo vieran así, pero si estaba así, Gunther comenzaría a preocuparse haciendo que la fiesta terminada en un fracaso. Dio un suspiro y dio el acceso, el se encontraba en la silla del otro lado del escritorio.
Clarence pudo notar que era Kendall, quien se encontraba de pie en la entrada. Si mirada se veía triste y podía decirse que se encontraba más que preocupada.
Clarence: kendall... Toma asiento -fingiendo una sonrisa-
Kendall: yo... No puedo hacer eso -baja su mirada-
Clarence: ¿porque? -confundido-
Kendall continuó en silencio, cosa que Clarence comenzó a notar y a preocupar más. Se aproximó a ella para luego alzar el mentor y así poder notar aquellos ojos esmeralda. La joven no podía dejar de ver aquellos ojos pero tampoco podía sentirse feliz.
Clarence mudo unos segundos para luego darle un beso, la abrazo de la cintura. Kendall podía sentir aquellos labios tibios, aunque no podía acceder fácil, a causa de milésimas de segundo accedió lo abrazo del cuello haciendo que aquel beso se extendiera.
Más segundo pasaban hasta que se separó, Kendall miraba al chico de una minera tímida, pues nunca se imagino llegar a sentir algo por su amo. Clarence la mido sonrio un poco y la abrazo.
Kendall: ... Usted...
Clarence: si Kendall, he comenzado a sentir algo por ti... -sin dejar de abrazarla-
Kendall: yo... No se que decir
Clarence: tal vez tu no, pero yo sí, y es de que te amo y se de esa relación con... Reynaldo -molesto-
La última palabra la había dicho con molestia haciendo que la chica ss confundiera.
Clarence: no dejaré que nadie te separe de mi entiendes...
Kendall: yo... Bueno... No se que decir ante esto... -sonrojada-
Los minutos pasaron haciendo que Kendall comenzará a dudar acerca de algo. Término por salir del estudio para buscar a Reynaldo, quien lo encontró con Scarlet.
Kendall: (esto debe de ser una broma) -pensando-
Kendall miraba como Reynaldo le hechaba miradas a Scarlet cosa que Kendall sintió una molestia tremenda. Ss tranquilizó y recordó una vez de las lecciones de Jackie que tenía que estar calmada no importada la situación. Kendall dio un suspiro y se acerco en donde se encontraban ambos.
Kendall: Reynaldo... ¿Podemos hablar? - mira a Scarlet- ... A solas
Reynaldo: si, como desee mi amada -sonrie-
Ambos ss alejaron un poco Kendall comenzó a conversar acerca de un tema que Reynaldo no pudo entender.
Reynaldo: ver... Se más implícita y explicarte muy bien...
Kendall: que no quiero casarme contigo... Ni estar junto a ti -serena-
Reynaldo: espera.. ¿Que? -sorprendido-
Reynaldo había sido rechazo, su propuesta de matrimonios de hace años atrás ya era un completo fracaso. Se sentía molesto aunque al final sólo dio un suspiro para luego irse.
Kendall salio al jardin, comenzó a meditar lo que en esos momentos sus sentimientos estaban confundidos. Ya que cuando había llegado a la casa tenía aquel sentimiento de Reynaldo, pero a medida que pasaba los días, comenzaba a notar como era su amo, una persona gentil aunque tenía aquellos momentos en donde podía mostrarse frío, distante, aún así sentía una especie de felicidad.
Kendall permaneció así por largas horas. La fiesta había terminado a altas horas la noche, Clarence observaba a todos irse, hasta que no pudo notar la presencia de alguien. Miro a Reynaldo irse con Scarlet.
Jackie y Gunther continuaron en la sala, conversando de su fuyra vida juntos. Clarence salió al jardín deduciendo que la encontraría en aquel sitio. Buscaba por todos lados la identidad de la joven y no obtuvo mucha suerte.
Clarence se disponía a irse hasta que escucho una voz, haciendo que él joven ss volteara.
Clarence: Kendall...
Kendall: hola joven -baja su mirada-
Clarence: ¿que ocurre? -confundido-
Kendall: nada -embozo una sonrisa-
Kendall ingreso a la mansión subió avsu habitación para ponerse la vestimenta de siempre. Ella se peinaba enfrente del espejo ss sentía feliz porque ahora estaría cómo debía una criada, aunque en su interior sentía un enorme dolor.
Noto el reflejo de Clarence quien se encontraba en la puerta, observaba a la joven, veía como su larga cabellera rubia caía por su espalda, pero había algo que no le agradaba y era aquellos ojos esmeraldas que demostraban una enorme tristeza.
