Cuestion de genes, Lupin's et Black's
Cap.3 Tarde de primas
Ya era por la tarde y Alice seguía dándole vueltas a la comida de ese día cuando llamaron al timbre.
-Ya voy yo. –Le dijo a Sirius mientras se levantaba del sofá que se encontraba.
Fue a la entrada y abrió.
-Hola prima. –Saludó Alice abrazando a Tonks.
-¿Qué tal?
-Bueno he estado mejor. –Bromeó. –Pasa.
Pasaron al salón y Sirius nada más ver a su prima se levantó.
-Creí que ya no venías. –La dio dos besos.
-Bueno pero he venido ¿no? –Sonrió.
-¿Quieres tomar algo? –Preguntó el pelinegro.
-Vale. Una cerveza de mantequilla estaría bien.
-Marchando. –Sirius fue a la cocina.
Alice y Tonks se sentaron.
-¿Qué tal van las cosas con… "ya sabes quien"? –Preguntó la morena.
-Como siempre, no hablo mucho con él, solo cuando coincidimos o cuando hacemos algo para la Orden, ya sabes.
-¿Y a qué esperas para lanzarte?
-No es tan sencillo. No voy a ir y decirle "Hola Remus, ¿sabes una cosa? Estoy enamorada de ti. Desde la primera vez que te vi, pero como no me das ni la hora…" .
-Mujer tampoco es eso, y la hora si te la da. –Intervino Sirius regresando con las bebidas.
-Estaba hablando sarcásticamente. –Cogió la cerveza de mantequilla que en ese momento le ofrecía su primo.
Sonó el móvil de Alice y lo buscó en el bolso, cuando lo encontró aceptó la llamada y se levantó.
-Ahora vengo. –Salio del salón.
-En serio, no se como puede entender ese artefacto muggle… Bueno a lo que íbamos,
intenta acercarte más a él, que conozca como eres… esas cosas. –Bebió un trago.
-Es que ni siquiera le he visto mostrar algo de interés en mí.
-¿Qué quieres decir con eso? ¿Qué vas a rendirte ahora? Un Black nunca se rinde, lucha por lo que quiere.
-¡Pos supuesto! –Rió la chica.
-Pues ya sabes lo que tienes que hacer.
-Mmm… No.
Sirius resopló. -¡Ir a por todas!
-Aaaaa… Vale, vale.
Volvió la morena y guardo el móvil en su bolso.
-Era Sarah, hoy no puede quedar.
-Yo me voy a ir, que hoy es mi noche libre. No me esperes despierta Alice. –La sonrió con picardía.
-Lo se. Conozco el protocolo. –Rodó los ojos.
Sirius sonrió y le dio dos besos a las dos, después se fue.
-¿Sirius te ha dado algún consejo para conquistar a Remus?
-Mmm… Más o menos.
-Bien. Pues olvida todo lo que te haya dicho. Yo te voy a ayudar a conquistarle. –Sonrió.
Tonks sonrió ampliamente. –Como funcione te hago un monumento.
-Lo doy por hecho. –Bromeó. –A ver… ¿A ti un hombre como te entra primero?
-Por los ojos.
-¡Exacto! Si Remus se fija en ti tendremos parte del camino hecho.
-Eh… ¿Hola? Te recuerdo que pasa de mí.
-¡Por que no te luces! –Gesticuló con las manos. –Mira Tonks, tu tienes un cuerpazo, pero si no lo luces… ¿De que te sirve?
-Si pues con la ropa que tengo en el armario no voy a conseguir mucho.
-Genial, nos vamos de tiendas. –Se le dibujó una sonrisa.
-Me parece buena idea, hace tiempo que no voy de compras. ¿Cuándo vamos?
-Ahora mismo, cojo el bolso y nos vamos.
-Genial. –Alice cogió su bolso y después se marcharon las dos.
Llegaron a una tienda de un pueblo muggle.
-Esta tienda tiene cosas monísimas, la mayoría de mi ropa es de aquí. –Dijo la morena cuando entraron. Empezó a buscar entre las perchas.
-Mira que preciosidad. –La enseñó un vestido de color negro por encima de las rodillas, atado al cuello y con escote.
-Sí, es muy bonito. –Dijo cogiéndolo.
-Pruébatelo a ver. –Tonks se metió en uno de los probadores y se cambió. Cuando estuvo llamó a Alice, esta entró enseguida.
-Estás estupenda. –Sonrió.
-Es muy elegante. –Sonrió la metamorfomaga.
-Espera. –Salió y volvió a los segundos con otro conjunto. –He encontrado este antes, es más de calle. ¿Te gusta? –La otro asintió. –Pruébatelo a ver. –Cerró la cortina del probador y espero a que saliera su prima mayor.
Minutos después Tonks salió de nuevo cambiada.
-Te ves increíble con ese, muy sexy. –La sonrió pícaramente. –Además te estiliza a saco las piernas.
El conjunto constaba de una mini falda vaquera, un top palabra de honor azul marino con rajas por detrás dejando ver partes de la espalda.
Entró de nuevo para ponerse la ropa que traía, cogió el conjunto y el vestido y fue a pagar.
-¿A dónde vamos ahora? –Preguntó cuando salían de la tienda.
-A una zapatería de por aquí. Esta una calle más abajo.
Llegaron y entraron a la tienda.
-¡Wow! Mira que botas. –Dijo Alice mostrándola unas botas que acababa de ver.
-¡Mira esos botines! –Exclamó Tonks señalando dichos zapatos.
-Esta zapatería es genial ya te lo digo. –Fue yendo mirando los zapatos.
-¡Alice ven! –La llamó desde la parte donde se encontraba, la morena fue hasta ella. –Mira que bonitos son estos. –Eran unos tacones de aguja de color negro, abiertos.
-Esos te los regalo yo.
-Gracias. –Sonrió y la abrazó.
Siguieron mirando y al final también se llevó unos botines de color azul marino a juego con la camiseta palabra de honor del conjunto.
Antes de irse a casa se quedaron en una terracita comiendo un helado.
-¿Y tu ya encontraste a alguien que te haga tilín? –Dijo Tonks levantando las cejas y sonriéndola con picardía.
-En eso estoy, pero nada. Bueno… hay un chico que sí, que me hace tilín.
Tonks sonrió ampliamente. –Vaya eso esta muy bien.
-Sí supongo. Pero no es… o no creo que sea el chico adecuado.
-¿Y eso por qué? ¿No se ajusta a tu prototipo de hombre?
-No, no. Al contrario, es mi prototipo de hombre… al menos físicamente. Me atrae, me atrae mucho. Osea ¡Está buenísimo!
-Y entonces ¿Cuál es el problema?
-Que es como todos los tíos con los que he estado. Ya sabes de una sola noche y ya.
Eso estaba bien, era lo que buscaba… antes, ya no.
Tonks miró a su prima apenada. –Te entiendo.
Alice sonrió de medio lado y terminó su helado. -¿Bueno nos vamos?
-Sí, ya se está haciendo muy tarde. –Se levantaron las dos y se fueron. Tonks acompañó a su prima a Grimmauld Place.
-Me lo he pasado muy bien, ha sido divertido tener una tarde de primas. –Sonrió.
–Tenemos que repetirlo.
-Desde luego. –Sonrió también. –Y gracias por los zapatos.
-No tienes que agradecerme nada, lo he hecho encantada. A por cierto, antes cuando llamó Sarah me dijo que si iba mañana a su piscina, ¿te apuntas?
-No creo…
-Bueno si te animas ya sabes donde estamos. -Se dieron dos besos y después Tonks se fue.
