Cuestion de genes, Lupin's et Black's

Cap.4 La piscina

Alice se despertó por el sonido del despertador, tanteó con la mano hasta apagarlo y luego se puso la almohada en la cara. Segundos después se la quitó y se levantó.

Abrió el armario y rebuscó en él hasta que dio con los trajes de baño, todos ellos bikinis. Cogió uno morado con letras y encima se puso una camiseta ancha que la llegaba por las rodillas. Sacó la bolsa de la piscina y comprobó que tenía el protector solar y todo. Se dejó el pelo suelto.

Bajó y vio que Sirius o bien aún no había llegado o estaba todavía durmiendo, así que se fue sin mas.

Llegó a la Mansión Malfoy y llamó al timbre.

-Hola. –Saludo Sarah abriéndola. –Siento mucho no haber podido quedar ayer. –Dijo después de darla dos besos.

-Oh no importa, fui de tiendas con mi prima.

-¡Ay! ¿Qué tal está?

-Bien.

-Me alegro, ¿la preguntaste si quería venir?

-Si, dijo que no creía, la dije que si se animaba que viniera.

-Estupendo, cuantos más mejor.

-¿Cuántos más mejor? –Objetó cuando dijo eso la rubia.

-Sí. Han venido Kellan y Hugo.

La morena la miró con los ojos desorbitados.

-¿¿Cómo??

-¡Es verdad, que no te lo he dicho! Kellan y yo estamos saliendo. –Sonrió ampliamente.

-¿No eras tú la que decías que era muy pronto para eso?

-Ya ves, pero cuando el amor llama a tu puerta…

-Si… -Dijo no muy convencida la morena.

-¿Qué pasa? A caso… ¿A caso te molesta? –Preguntó un poco triste.

-¡No! Claro que no, me alegro mucho por ti. –Sonrió y la abrazó. –Lo que no entiendo es que hace aquí Hugo.

-Bueno, él es el mejor amigo de Kellan.

-Ya…

-¿No te importa verdad?

-¿A mí? Desde luego que no, ya ves tú, paso de él y punto. –Sonrió.

-¡Esa es mi niña! –La abrazó fuertemente. –Venga, vamos a dentro.

Pasaron a dentro y fueron hacia la piscina.

-Hola Alice. –Dijo Kellan saliendo de la piscina al verla. La dio dos besos con cuidado de no mojarla.

-Hola Kellan que tal. –Le saludó. Dirigió la vista al moreno que estaba echado en una toalla.

-Hola. –Dijo él.

-Hola. –"Hummm… miam, maim, que tableta de chocolate… Seguro que va al gimnasio todos los días". –Pensó mientras se mordía el labio inferior. Después Sarah y Kellan se sentaron en la toalla de al lado de la de Hugo, ya que la compartían. Alice puso la suya al otro lado y dejo la bolsa encima.

Hugo observó como se quitaba la camiseta, la miró de arriba a abajo y de abajo a arriba.

-"Si definitivamente es el cuerpo del pecado" –Pensó.

-¿Kellan me das crema? –Preguntó la rubia al rubio mientras se ponía bocabajo y se desataba la parte de arriba del bikini.

-Claro. –Cogió el protector y se puso un poco en la mano después lo extendió por su espalda.

Alice cogió el protector de su bolsa y se dio por las partes que llegaba.

-¿Quieres que te lo extienda por la espalda?

-No gracias. Ya puedo yo. –Dijo secamente y puso las manos por detrás pero no llegaba bien. Resopló y le tendió el bote.

El moreno sonrió y lo cogió, ella se puso bocabajo y se desato la parte de arriba.

Hugo se puso a su lado y se lleno la mano de crema, después la extendió por la espalda de ella. Fue acariciándosela intentando provocarla.

Alice tenía los ojos cerrados, se mordió el labio inferior de nuevo.

-Humm… Que gusto… -El moreno volvió a sonreír y siguió ahora bajando hasta tocar la goma de la parte de abajo del bikini.

La morena no pudo evitarlo y suspiró en forma de gemido. Se llevó rápidamente las manos atrás para atárselo y se incorporó en la toalla.

-Gracias. –Dijo sin mirarle y guardó el bote en la bolsa.

Hugo sonrió ampliamente. –Estás monísima cuando te sonrojas.

Le miró y se llevó una mano a sus mejillas pero no notó calor.

-Era broma. –Dijo riendo.

Ella le dedicó una mueca y él se levantó para volver a su toalla.

-¿Os apetece jugar a las cartas? -Propuso Sarah incorporándose mientras se ataba la parte de arriba.

-Bueno.

-Vale.

Formaron un círculo y empezaron a jugar. Sarah fue la primera en perder, después Kellan y ahora la cosa estaba entre Hugo y Alice.

Fueron robando cartas hasta que les quedaron dos a cada uno.

Cuando Alice se dio cuenta de que a él también le quedaban dos, abrió la boca sorprendida y le miró indignada.

-¡¿Has hecho trampas?! –Le acusó tirando las cartas y poniéndose de pie.

-¡¿Yo?¡ -Miró a cada uno. Y Kellan le miró arqueando una ceja.

-Bueno sí, he hecho trampas ¿qué pasa?

La morena bufó. –No me lo puedo creer… ¡Y lo dices tan tranquilo!

-Venga Alice, solo es un juego. –La dijo Sarah.

-¡Me ha tenido más de cinco minutos achicharrándome bajo el sol para nada! –Volvió a sentarse en la toalla.

-Mira el lado positivo, así te pones morenita. –Bromeó Hugo.

Le miró con odio. –Hazme un favor y pasa de mi.

-Lo siento pero no puedo pasar de ti. Suele pasarme con la gente que me importa.

-Pues tú a mí no me importas. –Se tumbó boca arriba en la toalla y cerró los ojos.

Hugo se levantó.

Alice abrió los ojos y le vio ducharse en una de las duchas, después se tiró a la piscina.

-Puff… Ya no sabe que hacer para llamar la atención. –Murmuró para sí misma, desvió la mirada pero volvió a mirar. No salía del agua, se veía las ondas de la caída pero no salía. Frunció el ceño. Hugo flotó para arriba pero sin llegar a sacar la cabeza del agua.

Alice alzó la cabeza y apoyó los codos en la toalla al no dar crédito a lo que veía.

Se levantó rápidamente horrorizada. Sí, se estaba ahogando.

-¡Se está ahogando! –Exclamó al fin saliendo de su estado de shock.

Sarah miró y se llevó una mano a la boca para ahogar un grito, Kellan por su parte rodó los ojos.

-¡¡¿¿Es que no vas a hacer nada??!! –Le preguntó al rubio y antes de obtener respuesta alguna corrió hacia la piscina y se tiró de cabeza. Nadó hacia Hugo y le cogió de la cintura, casi no podía por el peso de él por lo que la costó un poco llevarle hasta el bordillo. Sarah y Kellan se acercaron, este la ayudó a subirlo.

Alice subió después y se puso de rodillas junto al moreno, se retiró un mechón de la cara.

-¿Respira? –Preguntó Sarah asustada.

-No lo se. –Dijo angustiada y se acercó más a él para comprobarlo. Cuando estaba a pocos centímetros, él abrió los ojos y colocó una mano en la nuca de ella y la besó profundamente. Alice colocó las manos en el pecho de él intentando separarle pero no pudo hasta que la soltó.

Ambos respiraron agitadamente.

-¡Eres un imbécil! –Se levantó y fue hasta su toalla, sacó de la bolsa la camiseta y se la puso, después cogió la bolsa y se dirigió a la salida.

-¡Alice espera! –Dijo Sarah levantándose. Kellan se levantó con ella y Hugo a los segundos se puso de pie mientras la veía marchar.

-¡¡Para no importarte has venido muy rápido a "salvarme"!! –Gritó justo antes de que saliera por la puerta.