Capítulo 3
Era imposible ver a Natsuki. Siempre estaba en su oficina, y no interaccionaba mucho con nadie. Ni siquiera iba a la cocina común para la comida. Solía comer en su oficina, mientras trabajaba.
El hecho de no poder verla me frustraba mucho. Pero no era lo suficientemente valiente como para acercarme por allí e invitarla a salir. Yo solía ser una persona a la que le gustaba flirtear, pero las malas experiencias me hicieron volverme más retraída. Aunque me negaba a que mi futuro estuviera determinado por mi pasado, mi experiencia con Tomoe me había hecho volverme sobre mí misma, y me resultaba difícil volver a ser la persona que era antes.
Así pues, durante el primer mes sólo vi a Natsuki fugazmente, cuando se iba o venía a trabajar. Por otro lado, empecé a hacer amistad con Mai, la novia de Tate. Era una chica alegre y muy divertida, y nos gustaba el mismo tipo de humor absurdo. Además, parecía conocer bastante a Natsuki. Al parecer, habían ido al mismo colegio. Decía de ella que era una persona muy inteligente, y que había estudiado en la universidad más prestigiosa de Japón. Todo lo cual hacía que mi curiosidad por ella aumentara.
También me dijo que tenía fama de distante. La llamaban la Princesa de Hielo. Y también me enteré de que era la hija del jefe. Pues sí, esa interacción tan cercana entre ella y Yamada en el coche la noche de la fiesta era porque él era su padre. Ese hecho, según Mai, hacía que se apartara aún más de la gente. Todo el mundo suponía que estaba en la empresa por el mero hecho de que era la hija del jefe, y no por sus propias habilidades. Había muchas habladurías sobre ella. Su silencio hacía que dichas habladurías aumentaran. Desgraciadamente, cuando alguien no se defiende, todo el mundo cree que es por alguna razón.
Sobre todo había una chica que hablaba mal de ella en cuanto tenía ocasión. Nao era una chica pelirroja de ojos color lima, y no parecía tenerle mucho aprecio. Según ella, Natsuki era una niña de papá, que se aprovechaba de su parentesco para estar allí. La empresa era pequeña en número de gente, pero era muy importante en la industria del videojuego, y mucha gente se disputaba la oportunidad de trabajar en ella.
Es aquí cuando me confieso: sí, soy una programadora de videojuegos. Estudié en EEUU todo sobre Maya, 3D Studio Max, Unity, etc. Soy bastante buena. Pero no lo suficiente como para que me contrate alguna de las grandes empresas. Natsuki también es programadora. Una de las tantas cosas que tenemos en común. Sí, poco a poco he ido descubriendo que tenemos mucho en común. Pero no nos adelantemos a los acontecimientos.
- Mañana reunión de todo el personal. - Yamada dijo a todo el mundo en general, sólo un mes después de mi ingreso en la empresa.
- Uff... hazte la tonta todo lo que puedas. - Me dijo Tate en voz baja.
- ¿Y eso? - Tate a veces era muy críptico.
- Es por lo del congreso del mes que viene. - Me informó Tate.
- ¿Congreso? - No sabía de qué iba la cosa.
- Sí. Todos los años se organiza un pequeño congreso de nuevas ideas en la industria del videojuego. Este año lo organizamos nosotros. - Me dijo Tate. - Es un rollo. Hay que organizar desde los hoteles, hasta el catering, o los tablones de la exposición.
- Parece interesante. - Dije con curiosidad.
- Ni lo sueñes. - Me dijo Tate con cara de malas pulgas. - Yo hace ya un mes que trabajo en ello y lo único que hace es quitar tiempo. Mis diseños van atrasados, y a nadie le importa el tiempo que me lleva la organización del maldito congreso. - Me dijo con los dientes apretados.
Como me recomendó Tate, mantuve un perfil bajo en la reunión. Al final, dado que era mi primer congreso, me asignaron la tarea de mirar los correos relacionados con el congreso. Me pareció una tarea fácil, hasta que me topé con algunos correos del tipo: "soy estúpido, ¿por qué no me haces tú todo el trabajo?". Dirías que al estar a cierto nivel en tu profesión no tendrías dudas tontas como el tamaño del póster, las posibilidades de presentación, o los hoteles más cercanos, cuando toda esa información ya estaba en la página web con la que habían accedido para obtener el correo electrónico al que mandaban las preguntas. Sí, gente muy geek, pero con pocas ganas de leer.
Natsuki también estaba en lo de la organización del congreso, pero se dedicaba más a captar subvenciones y ayudas. Yamada conocía a los grandes de la industria, y contactaba con ellos directamente. Para los grupos menos conocidos, mandaba a Natsuki.
Tate se encargó, entre otras cosas, del catering. Afortunadamente para él, eso fue lo más fácil que tuvo que hacer. Mai se encargaría de las comidas en el congreso.
Todo el congreso había recaído en las manos de Tate y Natsuki en los meses anteriores. Los demás se habían escaqueado bastante. Yo, por mi parte, como no me solicitaban ayuda, asumí que estaba todo bajo control.
Hasta ese momento había ido a algún que otro congreso. Pero como asistente, no como organizadora. Desde dentro todo se veía mucho más caótico. Durante su celebración, todo el tiempo había que estar pensando en cuándo poner los cafés, o los vinos, o cuándo poner los posters, ayudar a entregar el paquete de bienvenida, etc. Yo no había hecho mucho (excepto la recepción y envío de correos) hasta ahora, así que decidí ayudar en todo lo que pude. Vi que faltaban manos para tantos detalles.
Por ejemplo, los carteles donde se guiaba a los asistentes hacia la recepción no habían llegado. Así que me coloqué en un lugar estratégico para ir guiándolos. Hice todo lo que se me ocurrió que hacía falta hacer.
El segundo día de congreso me encontré con un gran problema. Yo fui la primera en llegar. Quería ayudar desde el principio. La recepción de bienvenida había sido una fiesta de comida y bebida, y todos los asistentes repetían lo muy bien organizado que estaba todo. Pero al día siguiente la historia era muy distinta. Nadie había limpiado la fiesta del día anterior. Todo había acabado muy tarde y las limpiadoras ya se habían ido cuando acabó.
Así que allí estaba yo, sola, ante la limpieza de la fiesta. Me lo tomé con filosofía. Alguien tenía que hacerlo. Así que, todo lo deprisa que pude, empecé a recoger basura y limpiar vasos. El congreso se reanudaba en un par de horas, y nadie debía ver cómo estaba todo.
Reito fue la segunda persona que llegó. Me alegré al verlo, pues pensé que me echaría una mano. Pero no fue así.
- Tengo que examinar los posters para dar el premio a la mejor presentación. No quiero hacerlo delante de los candidatos.
Yo le respondí con mi patentada sonrisa Shizuru.
La tercera persona que llegó fue Yamada. Cuando vio el desastre, se puso a limpiar conmigo. Yo le dije que lo dejara, que él no debía hacer eso. En cambio, debía atender a unas personas importantes en unos minutos.
- Llamaré a la gente, a ver qué les pasa.- Yamada cogió su teléfono y llamó a Natsuki.
Natsuki, Tate y Mai se habían ido a tomar algo después del congreso. A mí me había enganchado una pareja de señoras que por lo que parecía eran bastante importantes, y tuve que hacer de guía turístico. Ello me había fastidiado mucho, pues yo quería pasar algún tiempo con Natsuki.
El caso es que Natsuki, Tate y Mai. Bebieron más de la cuenta, razón por la cual llegaron ya bien entrada la mañana al lugar del congreso. Yo ya había limpiado todo, con la ayuda de algunos más que habían llegado un rato después que Yamada. Llegamos apurados, pero los asistentes no se dieron cuenta del pequeño problema que habíamos tenido.
Yo estaba en la recepción ayudando en la atención a los asistentes. Hacían preguntas de todo tipo, desde dónde coger el autobús a tal sitio hasta dónde estaba el cuarto de baño. Natsuki vino con mala cara.
- Siento no haber llegado antes. - Lo dijo a los que estábamos allí en general, pero sobre todo mirándome a mí. Seguramente su padre le había descrito la situación de una horas antes.
- No hay problema. - Dije con una sonrisa.
- No, realmente lo siento. - Natsuki tenía mala cara, seguramente por la resaca, y por el hecho de no haber cumplido con su deber.
- No te preocupes. - Le repetí.- Tate y tú trabajasteis mucho antes del congreso. Ahora nos tocaba a nosotros. - Le sonreí.
- Sí, bueno.- Giró los ojos, y se dio media vuelta. No parecía muy contenta con ella misma. Seguramente su padre no le había hecho pasar un buen rato en el teléfono.
Shizuru 1, Natsuki 0, pensé para mis adentros.
NA: Muchas gracias por los comentarios :)
