Después de la noche en el bar Natasha se regresó con Steve. No pudo dormir. Se revolvía en las sábanas, se sentía sola, en una cama a la que no le encontraba fin, por lo regular, cuando sentía ese vacío por las noches llamaba a los niños y dormían los tres juntos, ella abrazándolos, como si no los dejara ir nunca, como lo que son, lo más preciado de su vida; pero ahora no estaban, solo ella, extrañando algo que dejó ir y por lo que no quiere luchar porque no cree tener el suficiente valor para hacerlo.
Pasaban las horas, si Natasha podía conciliar el sueño se despertaba pensando que había dormido horas cuando realmente habían sido minutos. La última vez que se despertó, ya aburrida de estar así revisó el reloj junto a su cama, seis treinta, estaba bien, una hora en la que podía estar despierta sin estar sola y preocupada por despertar a los demás. Se pudo ropa deportiva y caminó al centro de entrenamiento.
El lugar estaba solo, la espía calentó un poco y se dedicó a realizar saltos, golpear y lanzar cosas, como si estuviera luchando contra un enemigo invisible, no supo cuanto tiempo estuvo así, lo cierto es que extrañaba esa parte de su vida, el tiempo pasaba volando para ella, no se detuvo hasta que alguien carraspeo a sus espaldas mientras golpeaba la pera de box.
-Tienes que dejar de hacer eso Clint.- Dijo la espía mientras se giraba.
-¿Cómo supiste que era yo?
-Eres el único que se atreve a interrumpirme así, a demás de Stark.
El arquero sonrió y pasó su brazo por la cintura de la espía.
-Aún tienes cosas que explicarme querida amiga.
Natasha alzó una ceja. Clint le sonrió aún más.
-Paso mucho tiempo con Bobbi.
-La tendré que conocer pronto.
- Y yo a mis sobrinos. -Dijo haciendo comillas con los dedos.
-Claro que si, para mí siempre has sido su padrino.
-¿Y conocerán a Steve?
Natasha se alejó de él y le dio una mirada asesina, no le molestaba que lo mencionara, o que quisiera que el padre de sus hijos los conociera, le molestaba escucharlo de Barton porque sabía que tenía razón y no le gustaba pensarlo, porque no sabría qué explicación dar, sus ojos pasaron de ser asesinos a unos llenos del tristeza, se comenzaron a nublar, era la responsable que sus hijos no conocieran a su padre, y que un hombre que nunca le ha hecho daño a nadie desconozca la existencia de sus hijos.
-No llores, ¿dije algo malo? Perdóname.
Clint la abrazó y Natasha no dudó en responder a este, después de todo era su mejor amigo, ambos lo sabían aunque nunca lo habían reconocido abiertamente, no había nadie que la conociera mejor, ni quien la entendiera como él, o fuera tan directo. Unas lágrimas resbalaron por sus mejillas, había llorado un par de veces sola o con Kimberly, pero nunca como ahora, necesitaba llorar en compañía de su mejor amigo.
-Perdona, estoy muy sensible.- Le dijo aún abrazándolo y con lagrimas corriendo por sus mejillas.
-Ser madre te hace eso, tranquila está bien, desahógate.
Natasha se separó un poco de él, Barton le sonrió y depositó un beso en su frente. Justo se escuchó la puerta, Steve apareció en el umbral, frunció el ceño al ver el abrazo de Natasha y Clint, no le agradaba esa imagen, los agentes rompieron el abrazo, Clint se rascó la nariz nervioso.
-Tengo que irme a preparar, salgo de misión en una hora, hablamos después Nat…Steve.
El arquero se despidió y pasó junto a Steve por la puerta. Normalmente Steve era gentil con todos, pero ese día no, un poco más y el brazo de Barton se congelaba cuando pasó a su lado, no se despidió, solo lo vió alejarse, hasta que se perdió de vista, el soldado se giró a la pelirroja, y caminó hacia ella.
-Fury nos quiere ver, nos está esperando en la sala de juntas.
-Enseguida voy.
Steve asintió, se despidió y abandonó el lugar sin decir más, dejando a una confundida Natasha. ¿Se había enojado? No tenía motivo para hacerlo, ellos no eran nada, Clint está casado, los celos eran estúpidos en esa situación, la pelirroja negó con la cabeza como respuesta a la reacción de Steve, recogió sus cosas y se encaminó a la sala de juntas.
Steve estaba sentando hasta el frente, solo estaba él, Natasha ocupó la silla junto a la de él. Esperaron en silencio unos minutos, después Fury hizo su aparición, traía varios folders, como el que había llevado a casa de Natasha el día anterior, los puso delante de ellos y los observaron cuidadosamente unos segundos.
-Barton y Thor parten en unos minutos a su primera misión, en unas horas lo harán Tony y Bruce, hemos decidido dividirlos para facilitar la realización de las misiones en una semana.
Steve hojeaba los folders, era una resumen de la misiones de todos, la mayoría fuera de la ciudad. "ROGERS-ROMANOFF" solo tres folders tenían sus nombres. Tres misiones solamente y una parecía secuela de la otra. Steve alzó la mirada extrañado.
-Solo les han sido designadas tres misiones, la tercera es la más importante, será el viernes siguiente, les sugiero que la estudien, mañana parten a Washington a primera hora.
No dijo más y se retiró del lugar. Steve continuaba leyendo. La sala estaba en silencio, se escuchaba solo de vez en cuando el paso de las hojas.
-¿De qué se trata la misión?- Dijo rompiendo el silencio Natasha.
-Irrumpir en una empresa y robar un programa que podría contener cierta información.
-¿Iremos de encubiertos?
-Al parecer, todas nuestras misiones son de encubiertos, si tenemos éxito en la primera y la información de verdad existe, podremos realizar la segunda.
-¿Y si no?
-Esperamos a la tercera.
-¿De qué se trata la tercera?
Steve alzó la vista del folder y miró fijamente a Natasha, una pequeña sonrisa apareció en sus labios, sus mejillas se ruborizaron ligeramente, después desvió la mirada y le entregó a Natasha el folder, esta lo leyó con cuidado, se detuvo en una parte que leyó al menos unas veinte veces, después alzó la mirada para encontrarse con la de Steve.
-Tendremos que pretender ser una pareja casada.
Natasha seguía sin habla, Steve recogió los folders y se marchó para seguir analizándolos. Después de un rato también se marchó ella, estuvo casi todo el día en su habitación, llamó a sus hijos, pero no estaban en casa, atendieron al teléfono de Kimberly, que los había llevado al cine pues no aguantaba estar todo un sábado encerrada en casa. Colgó y durmió un rato, hasta que nuevamente unos golpes interrumpieron su sueño.
-Director Fury.
-Agente, ¿no gusta acompañarnos a comer? Vendrá el Capitan Rogers, y después de todo, tienen que practicar su vida como pareja.- Bromeo el hombre.
-Nunca pensé verlo en un plan bromista Director.
-Son raras las veces, entonces, ¿Nos acompaña?
Natasha asintió, entró a su habitación a lavarse la cara para después encontrarse con Steve en el corredor.
-Fury quiere que vayamos entrando en nuestro papel.- Comentó el soldado.
-No será extraño para nosotros.- susurró la espía.
Steve fingió no escucharla y le ofreció su brazo, Natasha lo miró atónita.
-Oh tal vez preferías hacer equipo con Barton.- Dijo Steve con un rastro de celos en su voz.
Natasha frunció el ceño, y se enganchó a su brazo, caminaron juntos por el pasillo, en silencio.
-Vaya, que hermosa pareja.- Comentó una voz a su derecha.
Por el pasillo venía Tony, enfundado ya en el traje de Iron Man, con la sonrisa burlona que tanto lo caracterizaba.
-Stark, ya te hacía al otro lado del mundo.- Contestó Natasha, soltándose del brazo de Steve y cruzándose de brazos.
-Aún no, iba en camino al helipuerto de hecho, pero me conmovió su ternura, son la pareja más amorosa que he visto.- Dijo sarcástico.
-A Bruce no le agradara esperar Tony, será mejor que te apresures.- Interrumpió Steve.
-Me voy.- contestó Tony bajando la mirada a las manos de Steve y Natasha.- Solo opino, si quieren tener éxito en la misión y ser convincente deberían mostrarse un poco más de amor, podrían comenzar con caminar de la mano.
Steve le dio una mirada asesina, deshizo los brazos de Natasha y tomó su mano, alzando las manos entrelazadas a la altura de los ojos de Tony, este sonrió triunfante y siguió su camino. Steve y Natasha se alejaron también sin separar las manos.
La comida fue normal, y menos tensa gracias a la presencia de Fury que alentaba la plática centrada en general a la misión del día siguiente.
