Natasha llamó un par de veces, después de unos segundos la voz del Director Fury se escuchó desde dentro. Natasha giró lentamente la perilla, esperaba no escuchar más sobre misiones que terminarían haciéndola explotar. Fury aguardaba sentado, con las manos cruzadas sobre la mesa y una caja negra al frente, Steve estaba a una silla de distancia de él mirando fijamente la caja, por la forma de verla Natasha dedujo que trataba de descubrir que había dentro de ella, tomó asiento entre él y Nick, Fury tomó la caja y la acercó, abriéndola con cuidado.
-La curiosidad de sus ojos esta diciéndome a gritos que les diga ya que hay en la caja.
Nick Fury los miró, ciertamente sus miradas estaban fijas en la caja, con cuidado colocó dos más pequeñas frente a ellos, estaban forradas de algo que parecía piel negra, Fury los animó con la mirada a que las tomaron, las abrieron con delicadeza, el brillo dorado de los aros los hipnotizó, Steve pasó su dedo por la superficie perfectamente lisa.
-Felicidades, están oficialmente casados.- Comentó Nick haciendo comillas en el aire.- ¿Por qué no se los prueban? Por si tenemos que ajustarlos.
Steve sacó con cuidado en anillo de la almohadilla, y lo colocó en su dedo del corazón, el anillo le quedaba a la perfección, lo miró durante unos segundos detenidamente, era raro verlo con un anillo de matrimonio sin siquiera estar casado, y aún más raro era estar casado ficticiamente con la mujer a la que llegó a ver como su esposa en algún momento, sonrió con un poco de amargura, hace algunos años que su sueño de formar una familia se había marchado.
Natasha tardó un poco más, admiraba los dos anillos, el de compromiso tenía un enorme brillante en el centro y el de matrimonio era una versión más pequeña que el de Steve, la única diferencia eran pequeños diamantes incrustados en la parte superior. Tomó cada uno con cuidado, primero el de compromiso, luego el de matrimonio. No era la primera misión en la que tenía que fingir estar casada, según sus cuentas era la cuarta, pero en definitiva esta era diferente, en las anteriores había ido con algún agente, con Barton e incluso una vez fue sola excusando a su "marido", pero esta vez iba con Steve, y Dios como podrían terminar las cosas.
Miró su mano con una tenue sonrisa, pensaba en lo que pudo y no fue, en cómo sería su vida ahora si no se hubiera acobardado, si no hubiera provocado tanto a Steve a terminar peleando cada que se veían, si las cosas fueran diferentes estarían los dos juntos con sus hijos, no habría secretos y arrepentimientos. Alzó la vista para encontrarse con la mirada de Steve, ambos se dedicaron una sonrisa.
-También.- Continuó Fury interrumpiendo el momento.- Tony ha dado una buena idea.
-Si claro, sus ideas son las mejores.- Comentó Natasha sarcástica.
-Señor.- Dijo Steve un momento después, tras tragarse la risa que le provocó el comentario de Natasha.- Con todo respeto, pero no creo que las ideas que haya aportado Stark fueran bien intencionadas.
-Lo sé, conozco como es Stark, pero no es malo, solo sugirió que pasaran más tiempo jutnos, para que se hicieran a la idea de ser pareja.
Los agentes guardaron silencio, si todos supieran su pasado no sugerirían eso, ni siquiera los habrían emparejado, se limitaron a asentir.
-¿Eso era todo? - Preguntó Natasha ya algo cansada.- Quisiera tomar un descanso.
-Solo una cosa más.- Dijo Nick.- Banner y Stark están trabajando sobre la información que trajeron de Washington, tal vez tengan el dispositivo que desactivara la máquina a más tardar mañana por la tarde, partirían el día martes a Miami para concluir con esta parte.
-Entendido.- Respondió Steve.
-Pueden retirarse.
Nick se puso de pie, seguido por Natasha y Steve, los tres abandonaron la sala. Fury salió del pasillo Vengadores
Los pensamientos inundaban nuevamente la mente de Natasha, pero esta vez no se aferro a tratar de conciliar el sueño, esta vez se dejo llevar por sus ideas, soñando despierta, soñando en una posible vida, en la felicidad que tendría, en todas las cosas que podía hacer con Steve. Después de unas horas por fin el cansancio la venció, durmió feliz, con una sonrisa a causa de los sueños que tenia, sueños con Steve y una vida feliz.
Se despertó feliz y animada, había tenido una especie de revelación, disfrutaría su semana de falso matrimonio con Steve, no haría notorio su felicidad en el asunto porque no quería que nadie más se enterara de sus sentimientos hacia el soldado, sería algo que guardaría para sí misma. Después de cambiarse a una ropa más adecuada se dirigió a desayunar.
-Señora Rogers.
Dio un respingo por el cual casi derrama el jugo de naranja de la jarra y se volteó con los ojos de pistola ya preparados para Tony. El magnate estaba parado detrás del desayunador, con la sonrisa de ganador tan característica de él. Natasha no le contestó, se sirvió un vaso de jugo y regreso la jarra al refrigerador.
-Oh vamos arañita, no te puedes tomar las cosas tan a pecho.
Natasha no le contestó solamente lo veía, Stark rodeo la mesa y saco unos platos del anaquel. La pelorrija tomó una manzana que comenzó a juguetear pasándola de una mano a la otra.
-¿No nos acompaña tu marido?
-Stark, ¿quieres que esta manzana termine donde no te da el sol?
En defensa automática Tony puso sus manos sobre su pantalón. Natasha sonrió triunfante. Tony le enseño la lengua como un niño pequeño en pleno berrinche.
-Fuera de broma.- Comentó Tony recobrando la compostura. – Tú y Steve deberían acompañarnos a Pepper y a mí durante la comida, sirve y practican su vida marital.
-Stark…
-Lo digo fuera de broma lo juro por lo más sagrado, no creo que el capitán este tan entrenado en el trato a mujeres, menos a la vida marital.
-Avisale a Steve.
-Entonces ¿Si van?
Natasha se encogió de hombros y se llevó la manzana a la boca, volviéndose a su habitación. No había mucho que hacer, básicamente zapping a la TV. Cerca de las tres de la tarde tocaron a su puerta. Steve estaba parado, si así fuera cada que tocaran a su puerta sería sumamente feliz; aún no estaba lista para salir, y se le hacía descortés dejarlo esperando fuera, así que lo invitó a pasar. Steve se sentó en la orilla de la cama mientras Natasha se terminaba de arreglar, veinte minutos estaban en camino a la ciudad. Tony le ordenó al chofer estacionarse a unas cuadras les restaurante, el resto lo caminarían.
En un principio iban separados, caminando detrás de Tony y Pepper que iban felices tomados de la mano.
-Tómense de las manos niños.- Bromeo Tony.
Steve y Natasha entrelazaron sus dedos y caminaron el resto del trayecto así. Fue una comida amena, Steve corrió la silla para que se sentara Natasha, Tony se mantuvo al margen de las bromas, en cambio daba sugerencias para darle más realismo a su misión en pareja. En ocasiones y sin darse cuenta Natasha recargaba su cabeza en el hombro de Steve mientras se reía de algún comentario tonto de Steve, o jugueteaban sus dedos con los de él. Salieron del restaurant como entraron, tomados de la mano, se sentía ahora como si de verdad llevara una vida en pareja, en compañía de un hombre maravilloso.
-Casi lo olvidaba.- Dijo Tony en cuanto llegaron a S.H.I.E.L.D.- Ya debió de haber terminado Bruce el dispositivo que desactiva la maquina, se la entregare enseguida a Fury.
-¿De qué se trata la misión?- Preguntó Potts curiosa.
-Nos infiltraremos en unos muelles de Miami, hay una bodega a nombre del Sr. Gardner, tiene una máquina que pretende imitar al portal creado por el Tesseract hace años, si logramos deshabilitarla ganaremos al menos la mitad de la batalla contra los Chitauri.
Potts asintió indicando que había entendido y después se despidió juntoTony del soldado y la espía que irían a planear los movimientos de la misión del día siguiente.
