Gracias a LuKuran por dejar review! n_n Y a los views también :)


Capítulo 3: Acuerdo de silencio


El ambiente se volvió más turbio de lo que ya era. Zero y Cat defendían a los humanos con expresión calculadora, atentos a cualquier movimientos de los vampiros que estaban con Yuuki; la asesina de Wakaba Sayori.

– Lleven a Yuuki adentro. –ordeno Kaname.

Entre Aidou, Akatsuki y Shiki se llevaron a la descontrolada nueva vampira hacia los dormitorios de la luna.

– Cálmense, no pienso hacerle daño a las humanas. –musito Kuran con voz desdén hacia los prefectos.

– Por supuesto que no. –puntualizo Zero fríamente.

– Así como tu vampirita asesinó a Sayori-chan, yo… exijo la muerte de Kuran Yuuki. –susurro viéndolo fijamente de manera poco amistosa.

Kaname, Rima y Seiren no parecieron inmutarse ante tal petición, pero se noto lo ofendida que se puso Ruka en su mirada.

– ¿Pero cómo te atreves a decir eso, humana simplona? –reclamo Ruka entornando los ojos hacia ella.

– ¡Es lo justo! Vida por vida… o lo que sea que tengan ustedes.

– Suficiente –interrumpio Zero. –Cat, llévate a tus amigas a la dirección, informa todo esto al director, yo me haré cargo aquí.

–Pero…

– ¡Que vayas! –le grito, asustándola.

Cat quiso decirle algo pero, en la situación en la que estaban no podía ponerse a pelear así que solo se limito a obedecer al prefecto de más antigüedad. Les indico a las hermanas que la siguieran y éstas fueron tras Cat. En el camino oscuro, Cat aún cargaba con su espada pero, de un momento a otro, la espada purpura se metió dentro del brazo de la joven castaña como si de carne se tratara.

– ¿C-como hiciste eso? –la miro Avril.

– Rángiku es parte de mí. –sonrió Cat, orgullosa.

Mientras tanto, Zero levanto el cadáver de Yori pero lo soltó de inmediato al oler la sangre tan fresca que estaba en el cuello de la muchacha, su garganta ardió y se puso nervioso, preguntándose si podría controlarse o no.

– Tal vez debería hacerme cargo yo. –le propuso Kaname de buena manera y Zero se lo tomó a mal, dedicándole una mirada de "no molestes".

Tomó control de sí mismo y levanto a Yori nuevamente en brazos.

– Deberías ir a atender a tu vampira asesina, Kuran. –le recomendó Zero, empezando a irse.

– Haré que alguien limpie la sangre. –prometió Kaname antes de que el peli-plata se fuera por completo.

En el camino, Avril y Nina no paraban de hacerle preguntas a Cat sobre lo ocurrido, estaban muy nerviosas y asustadas, con la adrenalina fluyendo por sus venas.

– Aún no puedo creerlo del todo… ¿los vampiros sí existen?. –lamentaba Nina.

– Por supuesto que existen, todo mito tiene algo de verdad. –le aclaro Cat caminando frente a ellas.

– ¿Qué pasara con Sayori-san? –le pregunto Avril. – ¿Qué le harán?

– No le harán nada, Avril. –respondió con fastidio. – Ya está muerta.

– ¿Cómo lo dices así como si nada? –le reclamo Nina. – ¿Es que no tienes sentimientos, Catherine? ¿Y qué hay de Zero? ¡Lo dejamos solo!

– Estás provocándome migraña, ¿captas? –se quejo Cat llevándose una mano a la sien. – A Zero no le va a pasar nada. Además, él no es muy diferente a ellos.

– ¿Cómo que Zero no es muy diferente a ellos? –preguntó Nina.

– No sé, no me escuches. –sonrió Cat apurando el paso. –No me hagan caso, a veces digo cosas sin pensar. No es nada.

Su intención, aunque misteriosa y oscura, era hacer que las hermanas se prepararan porque ya eran parte del mundo vampiros y caza-vampiros cuando Kaname no pudo borrarles la memoria. Llegaron a la oficina del director y se dieron cuenta de que no había nadie.

– Ustedes quédense aquí y no se muevan. –vocalizo con claridad cada palabra. –Yo iré a buscar al director, no tardare. –exclamo, cruzando la puerta.

– Me corto un brazo si los demás que estaban con esa Yuuki no eran también vampiros. –aseguro Nina. –Algo me lo dice.

– Todos llevaban uniforme blanco y todos, estoy segura, eran de la clase nocturna, porque no los he visto en la mañana. –dijo Avril. –Tal vez… por eso Cat nos dijo que no saliéramos en la noche.

– Y vaya que resulto tener razón la loca –dijo Nina. –Mira nada mas lo que le paso a Sayori. –suspiro. –Esta noche pudimos haber muerto, Av.

– No digas eso, Nina. Por cosas del destino vinimos a dar a esta academia. –dijo Avril. –Ya sabes, como decía mamá; si estas en un lugar, es el destino y algo tienes que hacer allí.

– Ojala estuviera aquí. –lamento Nina, la más afectada de perder a su madre recientemente.

En eso se abrió la puerta de la dirección, las hermanas creyeron que se trataba de Cat y el director Cross, pero no, era Zero. Venía sin el saco negro, con la camisa de manga larga desfajada.

– ¿Y el director? –les pregunto a las Arklay.

– No estaba, así que Cat fue a buscarlo. –contesto Avril.

– Oh, bien. –Zero se fue a sentar en la silla del director con expresión cansada e incómoda. Sayori también era su amiga, le había dolido un poco verla muerta. Nunca se imagino que Yuuki fuera capaz de asesinar a su mejor amiga por sed. Si un sangrepura no había resistido aquella acción, entonces, un vampiro de nivel c como lo era Zero, ¿podría?

Sus pensamientos se vieron interrumpidos con la llegada de Cat y el director Cross, quien traía consigo dos toallas.

– ¿Se encuentra bien, chicas? –pregunto Cross y les paso las toallas para que se secaran.

– Pues más o menos. –fue Nina quien contestó.

– Kiryuu-kun… -hablo el director, preocupado por él.

– Estoy bien. –lo corto.

– Lamento lo sucedido. –dijo Cross. –Me disculpo en nombre de Yuuki… -exclamaba mientras Zero se quitaba de la silla del director para que se sentara. –Bueno, primero lo primero. Se preguntaran si todos los alumnos de la clase nocturna son vampiros y sí, lo son. –musito con calma.

– ¿Y qué, siempre pasa esto? –exigió saber Avril. – ¿Es un matadero de humanos?

– ¡No hables así que me haces llorar! –chillo el director con cascaditas en los ojos. –Por supuesto que no es un matadero. Solo fue un… descuido lo de hoy. Es la primera vez que pasa esto desde que se fundó la escuela, siempre nuestros fieles guardianes y el amable Kaname-kun mantienen todo en orden, pero me parece que esta vez se nos ha salidos de las manos.

– ¿Y qué le dirán a los padres de Sayori? –pregunto Avril.

– Nasa. –contesto Cat, mirándose las uñas. –Los padres de Sayori-chan murieron hace poco y no tiene más parientes, por suerte.

– ¿Por suerte? ¿Quién demonios eres, Ouróboros Catherine? –le escupió en un susurro violento y turbio. –No eras así de fría con las cosas.

Cat solo puso los ojos en blanco.

– Volviendo al tema. –las llamo Cross, capturando nuevamente la atención de todos. –Ustedes, Avril-chan y Nina-chan, son las primeras humanas que llegan a saber el secreto. –Cat carraspeo. –Ah, bueno, los cazadores también, porque hay cazadores de vampiros, como Cathy-chan y Kiryuu-kun. –especifico.

– ¿Y usted es…?

– Cazador –respondió Cross. –O lo era, hasta que se me ocurrió que tanto vampiros como humanos podían convivir pacíficamente, por eso funde esta escuela, para demostrarle a todo el mundo que…

– tarde o temprano los vampiros se comen a los humanos. –interrumpió Cat maliciosamente. Cross le dedico una sonrisa de "me las pagaras".

– Bueno, ¿Qué sucederá con el cuerpo de Sayori-san? –preguntó Avril.

– La asociación de cazadores se encargara de eso. –dijo Zero.

La puerta de la dirección se abrió de repente, para sorpresa de todos.

– Lo lamentamos mucho, director Cross Kaien. –se disculó Kaname llegando junto a Ichijo.

– Sí, se les nota. –mascullo Cat con sumo sarcasmo. Ella no pasaba a Kaname ni con agua.

– Pues en vista de que Kaname-kun no les pudo borrar la memoria, tendremos que hacer un acuerdo de silencio. –hablo el director seriamente.

Kuran se acerco hasta las chicas con su imponente figura, era tan hermoso que Avril se sonrojo levemente con su sola presencia.

– Si ustedes prometen guardar el secreto de tolo lo que ya saben, tanto los vampiros como los cazadores las dejaremos vivir, pero si ustedes llegan a hablar de más, se convertirán en un gran problema para todos. –decía Kaname viéndolas fijamente. –Y si abren la boca… las mataremos.

– Prometemos que no diremos nada. –susurro Avril bajando la mirada, incapaz de seguir viendo los ojos de Kaname tan de cerca.

– Lo prometemos. –la secundo Nina.

– Gracias, señoritas. –dijo Kuran. –Prometo que jamás volverán a presenciar algo parecido aquí en la academia. Este es nuestro… -Kaname miro fijamente la deliciosa sangre que se conglomeraba en las mejillas de la joven Avril. –acuerdo de silencio. –el aliento de Kaname casi rozo el rostro de la pelinegra y ésta, cerró los ojos con fuerza.

– ¿Y como está Yuuki-chan? –interrumpió Cross terriblemente.

– Mal. –respondió Kaname volviendo su vista al director. –Ya volvió en sí, le dolió mucho haber asesinado a su amiga Yori que ha pensado en irse de la academia.

– Pues nos haría un gran favor. –dijo Cat por lo bajo.

– ¿Dijiste algo, prefecta? –gruño Kaname con el ceño fruncido para ella.

– Me oíste bien, no te hagas el sordo. –lo encaró la chica.

– ¿Quieres pelear, niña insolente? –le reclamo con finura y porte.

– ¡Cuando quieras, murcielaguito! –grito Cat sacando a Rángiku; su espada, del brazo y empuñándola con fuerza mientras Kaname, cabreado, daba un paso hacia ella.

– ¡Oigan, oigan! –Ichijo rápidamente se interpuso entre ellos. – ¿Qué no pueden verse por un minuto sin querer asesinarse? –los regaño el rubio.

El director Cross asumió su cargo e inmediatamente los envió a cada uno por separado a un rincón de la oficina. En ese instante llego Yagari a la oficina y reparó por un segundo en Kaname y Cat que estaban dándole la espalda con la cara hacia los rincones opuestos mientras un aura morada nauseabunda les rodeaba. Yagari se les quedo viendo con una ceja enarcada, derramando una gotita estilo anime.

– ¿Qué pasa, Yagari-san? ¿Tan rápido actuó la asociación de cazadores? –lo miro Cross.

– Somos rápidos. –presumió Yagari con una sonrisa de medio lado. –Tengo malas noticias para Kaname, Zero y Cross, pero buenas para Cat, la chica muerta y para mí. Sucede que se examinó la sangre que fue encontrada en varios cadáveres de chicas asesinadas por vampiros recientemente, el adn resulto ser de la princesa Kuran, lo que significa que no es la primera vez que ella ha asesinado personas.

– Hable claro, sensei. –pidió Zero.

– La asociación de cazadores castiga a Kuran Yuuki con pena de muerte. Todavía falta la decisión del Consejo de vampiros pero, realmente, no creo que diste mucho de la decisión de los cazadores. –Yagari regreso a su expresión fría y dura. –El consejo de vampiros perdona a un vampiro si no sobrepasan cien muertes y… bueno, Kuran Yuuki sobrepaso ese número. –sonrió nuevamente, con malicia.


Estoy subiendo este fanfic muy rápido porque ya lo tengo escrito en un cuaderno, ya le tengo hasta el final jaja tal vez por eso no les estoy cuidando la redacción, o no sé XD espero les haya gustado.

PROX Cap: El juicio.

;)