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Capitulo: No confíes en un vampiro
Hinoto caminaba entre las tumbas de un cementerio. Llevaba puesta una capucha negra, haciéndola ver más siniestra de lo que ya se vestía.
Flash Back:
Un grupo de personas estaban alrededor de una tumba en un día nublado. Algunas mujeres chismosas susurraban descaradamente aquellas muertes delante de la única sobreviviente del reconocido clan de vampiros de clase noble; los Kohinata.
La sobreviviente joven era una chica de ojos rasgados y en su rostro se notaba una profunda tristeza por la pérdida de sus padres.
– Pobre Kohinata-chan –lamento una vampira detrás de la jovencilla. –Descuida, te conseguirán un hogar, querida. –Probablemente las señoras Dummbolt se encargaran de ti.
Dorsey; una vampira de clase noble, siempre había sido muy amable con la joven Kohinata Hinoto, sin embargo, las señoras Dummbolt eran unas viejas vampiras amargadas que solo estaban esperando el momento en que pudieran robar la herencia de Hinoto haciéndola trabajar para ellas como sirvienta, siempre con la misma cantaleta de "nosotras no tenemos la culpa de que los sangre puras mataran a tu clan".
Hinoto soporto muchos maltratos hasta que un día se entero que la vampiresa Dorsey había sido asesinada accidentalmente por los sangre pura; la cruz de su vida. El odio invadió a Hinoto en ese momento. Ahora sí se sentía sola, sin sus padres, sin sus hermanas, sin sus hermanos, sin sus abuelos y ahora sin la noble Dorsey.
– Los sangrepuras me han quitado todo lo que tengo… así que ahora… yo… -musitaba mientras se peinaba en su espejo circular. Su mirada ya no era dulce ni asustadiza, ni inocente, no tenía más el rostro de una niña, ahora solo había odio, furia y determinación, una determinación muy oscura. –Los destruiré a todos, no importa si muero en el proceso… moriré en paz si sé que destruí al menos al rey sangrepura.
Fin FlashBack
Hinoto seguía frente a la docena de tumbas familiares, todas ellas con una rosa roja encima, ya que aquella flor era el símbolo del clan Kohinata, el olvidado clan vampiro. Cerca de las tres de la madrugada Hinoto estaba acompañada por su fiel Vincent VanGardenback.
– Vincent, a partir de mañana quiero que mi ejército empiece. –dijo la princesa Kohinata mientras el aludido asintió levemente
Vincent; el fiel sirviente de Hinoto hasta la muerte, recordó lo que una vez le había dicho aquella chica de ojos esmeraldas. "Sabes que mi especialidad es aumentar los poderes y la fuerza de cualquier vampiro con mi sangre, así como lo hice contigo, como también con Gabriel… así que juntos crearemos un ejército imparable…"
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Los prefectos estaban en la amplia terraza gris de uno de los edificios de la Academia Cross. La noche fría y oscura parecía extrañamente peligrosa.
― Zero. –le hablo Cat sacando al peli-plateado de su ensimismamiento. – ¿Ha pasado algo entre Nina y tú? –preguntó sorprendiendo al chico, quien en ningún momento abandono su expresión de tranquilidad.
Zero recordó la noche en que había mordido a Nina en el cuello.
― ¿Por qué lo preguntas? –respondió Zero con otra cuestión, incapaz de mentirle completamente diciéndole que no.
Cat volteó a verlo con una mirada de duda.
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Aún faltaban un par de horas para asistir a la clase nocturna, por lo que Kaname decidió darse una vuelta por la biblioteca. Antes de abrir la puerta, pudo escuchar el latir tranquilo de un corazón humano.
Sintió curiosidad por saber quien estaba ahí, así que entró encontrándose con una joven de cabello castaño oscuro que le llegaba a los hombros y usaba lentes, portando el uniforme negro de la clase diurna.
― Señorita Avril. –musito Kaname al verla sentada en una de las mesas con un grupo de libros.
― Kaname. –sonrió la chica al verlo. –Solo Avril, por favor. –pidió.
― Bueno. –accedió encaminándose hasta ella. – ¿Qué lee?
― Oh, solo cursilería romántica. –rió levemente enseñándole un libro de S. Meyer. Para su sorpresa, Kaname se sentó en la silla de al lado, observando los libros que Avril había estado leyendo. Ante su cercanía repentina, Avril comenzó a ponerse un poco nerviosa. – ¿Cómo llevas lo de Yuuki?
― ¿Eh? –dijo Kaname.
― Perdón, no debí… -se disculpo inmediatamente. "¡Que atrevimiento el mío!" pensó.
― Esta bien. En algún momento tendré que hablar de ello con alguien.
― Estoy segura que el alma de Yuuki estará descansando en paz.
― Espero que sea así. –exclamó con un deje de tristeza en su mirada. De repente miro los ojos grandes de Avril, ella parpadeo un par de veces, confundida, pues Kaname la miraba con interés. –Me agradas, Avril. –le confesó.
Aquello tomó por sorpresa a la joven y regreso su vista al libro, incapaz de ver directamente a Kaname.
― Nunca le he preguntado cuál es su nombre completo. –dijo Kaname.
― Es… Avril Arya Arklay.
― ¿Su segundo nombre es Arya?
― Sí, así se llamaba mi mama, ella falleció hace mucho. Mi hermana Nina y yo llevamos "Arya" como segundo nombre en honor a ella.
― Oh, siento lo de su madre. Perdone, ¿ustedes son gemelas?
― No. –rió Avril. – Nuestra familia es algo complicada. Lo que sucede es que Nina y yo somos hijas de diferente padre. Mi padre biológico murió en un accidente y mi mama se volvió a casar con el padre de Nina; Leo Arklay, él me dio su apellido y se encarga de mí.
― ¿Y él te trata bien?
― Sí, es muy bueno. –sonrió. – ¿Y usted? ¿Qué hay de su familia?
― Mi historia no es interesante como la tuya. –sonrió levemente.
De repente la puerta de la biblioteca se abrió, interrumpiendo la plática interesante que sostenían Kaname y Avril.
― Kuran, Cross quiere verte. –informo Zero apareciendo allí. –Avril, Cat te ha estado buscando.
― Con permiso, Avril. –se levantó Kaname alejándose de ella.
La joven castaña miró a Zero con desdén por haber interrumpido su momento con Kaname, además de que Kiryu Zero no era su persona más favorita del mundo. Enseguida Zero dio media vuelta y salió de allí.
De un momento a otro, Kaname y Zero se dieron cuenta de que ambos caminaban rumbo a la oficina del director Cross. Y para que la cosa se pusiera más rara, en el camino se toparon con la prefecta Cat y casi chocaron con ella.
― Zero, ¿encontraste a Avril? –inquirió Cat.
― Sí, estaba con él. –dijo Zero apuntando a Kaname. Enseguida, Cat vio al castaño con duda. –En la biblioteca.
― No te acerques a mis amigas, maldito chupasangre. –le advirtió Cat a Kaname para después empujarlo y seguir con su camino.
Cuando Cat llegó a la biblioteca, Avril se encontraba recogiendo los libros con la decisión de irse al dormitorio del sol.
―Avril Arklay, me entere de que estabas aquí con Kuran. –musito Cat un poco enojada.
― Solo fue un momento, pero no paso nada importante. –le informo un poco distraída, llevando los libros a su lugar.
― ¿Nada importante? –Cat enarcó una ceja. –Avril, estabas en un lugar solitario con un vampiro, fue peligroso…
― Exageras, Kaname es un vampiro bueno. –Avril la miro, esta vez prestándole toda su atención. –Además, creo que me agrada.
― ¿Qué rayos? –Cat se sorprendió y luego dejo escapar un suspiro de cansancio. –Escucha esto, Avril. Mi mama también confió en uno de ellos como lo estás haciendo tú, lo ayudaba a dejar la sangre humana por la de animales. Pero el vampiro, en el momento menos pensado, ataco a mama y la mordió… por dos años luchó por que el gen vampiro no dominara su cuerpo, pero, hace días, ella se convirtió finalmente en vampira y… se suicido.
― Que horrible. –declaro Avril consternada ante el relato de Cat.
― Lo sé. –sonrió con tristeza. – Todo eso se pudo haber evitado si ella no hubiera sido tan confiada con los vampiros.
― Ahora entiendo por qué odias tanto a los vampiros. –dijo Avril. "Aún así no pienso dejar a Kaname" pensó. –Te prometo que tendré más cuidado. –prometió. –Lamento lo de tu madre.
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Algunos dicen que…
― ¿Quería verme, director Cross? –Kaname entro a la dirección junto a Zero.
― Pasen los dos, acérquense a mi escritorio. –musito con seriedad. –Es algo serio. He estado viendo en la televisión que muchos humanos han desaparecido en los alrededores del pueblo, todos entre 20 y 30 años. Han desaparecido cerca de cuarenta personas y la cifra va en aumento.
Kaname entrecerró los ojos, pensativo.
― Investigaremos. –prometió Kaname.
― Mientras tanto, Kiryu-kun, ustedes los prefectos tendrán que vigilar que los estudiantes permanezcan en sus dormitorios, mañana avisaré que no habrá más permiso para salir de la academia. Tenemos que tomar medidas.
Los vampiros son buenos…
Unas nubes negras se esparcieron por todo el cielo, oscureciendo el atardecer, parecía ser que se acercaba una tormenta eléctrica. Nina venía de la cafetería, había comprado unas golosinas para ver una película con su hermana. Se había quitado el uniforme negro y en vez de eso llevaba un vestido rojo y unas botas cafés.
Ella camino entre la repentina oscuridad cuando de repente escuchó pisadas que se detuvieron al mismo tiempo que ella.
― Hey… -hablo una voz fría y carente de sentimientos detrás de ella. Nina se asusto enseguida y volteo a ver quién era. Sus ojos se abrieron a su máxima expresión cuando vio a un hombre corpulento de cabello rojo y brillantes ojos carmesí. –Dile adiós a tu vida, niña. –sonrió el vampiro.
Enseguida, el intruso apareció a un lado de Nina en un abrir y cerrar de ojos, le toco el hombro y al instante, Nina recibió una fuerte descarga eléctrica que la hizo volar por los aires para después caer al suelo con fuerza.
Que los vampiros son malos…
― Cat… -la llamó Zero.
― Huele a quemado. –olfateó Cat mientras hacían la guardia nocturna.
―Un corazón humano ha dejado de latir. –exclamo Zero aguzando sus sentidos vampíricos. –Avisale a Cross, yo iré a ver qué pasa.
Enseguida, Cat corrió hacia la dirección mientras que Zero avanzó con la Bloody Rose en mano, lista para matar.
Ciertamente…
Zero llegó al lugar donde vio a lo lejos, un cuerpo en el suelo.
― ¡Nina! –la reconoció enseguida y corrió hacia ella. –Nina. –se hincó a su lado, la sacudió levemente.
― Lleva 30 segundos muerta, los he estado contando. –le contesto un pelirrojo que apareció de repente.
― ¿Quién demonios eres tú? –le exigió Zero.
― Esperaba ver a Ouróboros Catherine. –confesó el vampiro.
― ¿Qué quieres de ella? ¡¿QUIÉN ERES TÚ?!
― Lamento no quedarme al té. –dijo el vampiro y desapareció en una bruma.
No se puede confiar en ellos.
Hello! Edité el capítulo 7 debido a que estaba muy corto jaja, también le puse más trama. Y pues les tengo una buena noticia, si ya vieron mi perfil, ahí dice que perdí el cuaderno donde tenía este fanfic... well, pues lo encontre! :D Me tuve que hechar un clavado a mi closet! jaja, es enserio -_-
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Y bueno, un agradecimiento especial a LuKuran por dejar siempre un review X3 THANK U!
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Saluditos, cuídense!
