Aquí les dejo el nuevo capítulo espero que lo disfruten :)

-¡Papá, mamá despierten! Vamos al parque, vamos al parque.- Cantaban James y Natalie por la mañana mientras saltaban en la cama para despertar a Steve y Natasha.

El soldado despertó enseguida, poniéndose de pie abrió los brazos a sus hijos, los hermanos lo abrazaron dejando que los bajara de la cama.

-Creo que mamá quiere dormir más.- Dijo a los niños que se encontraban ahora abrazados a sus piernas.

-Mamá quiere dormir más.- Repitió Natasha medio dormida tapándose la cara con la almohada.

-Te perderás el desayuno.- Respondió Steve divertido mientras se agachaba para cargar a los niños.

-Comprare donas y café de camino.- Contestó la espía más despabilada pero aún sin levantarse.

-Bueno, parece que mamá se perderá mis panqueques niños.

-Noo, yo quiero panqueques.- Suspirando pesadamente la espía quitó la almohada de su cara y se levantó quedando sentada en la cama.

Steve sonrió al verla, sus largos rizos rojos eran un desastre, despeinados en diferentes direcciones y con frizz, y lo único que podía pensar es que se veía perfecta. Natasha le dedicó una sonrisa adormilada al descubrirlo mirándola para después tomar la liga que traía en la muñeca izquierda para sujetar su cabello en un moño despeinado en lo alto de su cabeza.

Los Rogers fueron los primeros en llegar a la cocina. Steve se puso a trabajar enseguida a preparar el desayuno, hacer la mezcla de los panqueques, freír el tocino, preparar café, Natasha lo ayudo exprimiendo naranjas y batiendo huevos. Después de un rato llego Bruce con periódico en mano, les dedico una sonrisa a todos antes de tomar asiento en el desayunador, los niños comenzaron a hacerle plática enseguida preguntándole si estaba tan emocionado como ellos de ir al parque acuático. Thor fue el siguiente en aparecer, ofreció su ayuda al soldado y la espía quienes la rechazaron amablemente pues estaba ya casi todo listo, el dios del trueno fue incluido enseguida en la conversación del Dr. Banner y los mellizos. Clint y Bobbi aparecieron a los pocos minutos, el pequeño Francis venía cargado al estilo piggy ride por su padre, en cuanto vio a James y Natalie bajo de la espalda del arquero para corriendo unirse a los que ahora llama primos. Bobbi se ofreció a poner la mesa, sacando platos y tazas de los anaqueles. El rubio arquero se acercó a la pila de tocino colocado sobre papel absorbente para robar una rebanada llevándose en cambio un manotazo de la pelirroja.

-Espera a que estemos todos Clint.- Le dijo antes de volverse a los huevos que estaban casi listos en la enorme sartén donde había vertido la mezcla.

-¿Qué pasa si Tony no llega al desayuno? Seguro el estará bien con un vaso de escocés.

-¿Yo qué?-Preguntó el millonario entrando a la cocina, cargaba unas cajas envueltas en papel de regalo, las dejo con cuidado en el desayunador y tomó asiento junto a Bruce.

Detrás de él venía Pepper quien cargaba tres cajas más.

-Buenos días alegría.- Lo saludó Clint divertido, sabía que Tony no era del tipo de personas que disfrutaba estar despierto tan temprano.- Woho regalos.- Continuo antes de estirarse para tomar una de las 6 cajas antes de ser interrumpido por un manotazo de Tony.

-Aún no Legolas, son para después del desayuno, y aún faltan, ¿Jarvis?-Preguntó Tony.- Envía a Dummy con el resto.

-Enseguida señor. -Le contesto el asistente virtual.

-Tony, no tenías por qué comprar regalos.- Le dijo el soldado mientras colocaba una charola llena de panqueques en la mesa y tomaba el bowl de huevos revueltos que le pasaba Natasha juntos con el platón de tocino.

-Y tú no tenías que preparar el desayuno y aun así lo hiciste, así que shush Rogers, además sé que lo disfrutaran.- Respondió el millonario mientras llenaba de panqueques, huevos y tocino su plato.

En cuestión de minutos la cantidad de comida preparada, que era suficiente para alimentar al menos a 30 personas, se vio reducida a nada, los platos de los comensales estaban prácticamente limpios.

-Delicioso como siempre Cap.- Dijo Clint mientras palmeaba amablemente la espalda del soldado y colocaba su plato en el lavabo junto a los demás.

-¡Hora de regalos!- Tony se frotaba las manos entusiasmado de pie frente a la pila de regalos.- Ok, estos.- Dijo entregándole a Steve cuatro cajas.- Son para los Rogers, estos.- Continuo pasándole 3 cajas a Clint.- Para los Barton, este para ti ricitos de oro y este para ti mi buen Doc.- Finalizó con parte de la repartición entregándole las respectivas cajas a Clint, Thor y Bruce.

Una vez repartida la primera tanda de regalos todos comenzaron a abrir las cajas, y se quedaron en silencio admirando lo que había en su interior. Tony sonreía de satisfacción mientras Pepper lo miraba como diciéndole "te lo dije".

-Am, Stark, ¿Qué es esto?- Habló finalmente Steve alzando unos short con la bandera de Estados Unidos como estampado.

-Oh pues, pensé que sería divertido que todos fuéramos con nuestros trajes.- Le contestó el magnate haciendo comillas con los dedos al decir trajes.- No sabía que traje le pondría a Bobbi y a los niños así que por esta ocasión decidí coordinarlos con los padres de familia.

-Buenos pues, gracias.- Le contestó el soldado con una sonrisa, mirando los bañadores de los demás, James tenía una versión infantil del suyo, a Natalie le tocó un traje de una pieza, igualmente con la bandera como estampado, Natasha en cambio tenía un bikini negro, parecido al que se había traído de casa con la diferencia de una línea roja que recorría todo el contorno de ambas partes de bañador. Clint tenía un short negro con una franja color ciruela a laca lado de las piernas y lo mismo iba para Francis, en cambio Bobbi tenía un top del mismo color y el bikini negro. El negro plateado y gris estaban presentes en los shorts que el Dios del trueno tenía en manos, mientras que los del Doctor Banner eran simplemente verdes, suspiró en alivio al ver que era el más normal de entre sus compañeros.

-¿Qué hay del tuyo?-Preguntó la pelirroja a Tony mientras recargaba su cabeza en el brazo de Steve.

El magnate le sonrió mientras comenzaba a bajar sus pantalones.

-Oh no, no, no, no, no queremos ver miserias Stark.- Comentó burlón el arquero mientras Tony se deshacía de los pantalones de pijama.

-Ya lo traigo puesto Legolas.- Le contestó el magnate mientras modelaba sus short rojos con amarillo al resto de sus compañeros.

-¿Te compró uno a juego Pepper?-Preguntó Bruce intrigado por la ahora esposa del magnate compadeciéndola en caso de que fuera así.

-Oh no, yo me salvé.

-Yo sé que en el fondo los aman, y Pepper quiere uno, solo se hace la difícil, muy bien ahora que sigue.- Comentó Tony mientras miraba a todas partes de la cocina.- Oh si lo demás, esos los pueden abrir quien quiera no son para alguien específico.

-Yo digo que los pequeños los abran.- Dijo Thor sonriente.

Entusiasmados los tres pequeños se sentaron en el piso para tener más libertad al momento de desenvolver los regalos que fueron colocados en el piso por sus padres. A la vez que el papel decorativo volaba por todas partes se esparcían gritos de emoción cada que un nuevo juguete de piscina era revelado.

-¡Gracias tío Tony!- Dijeron los gemelos mientras se abrazaban a sus piernas uniéndoseles Francis.

Tony les sonrió palmeándoles suavemente la cabeza a los tres pequeños abrazados a él.

-Bueno, ya que quedó establecido que soy el tío favorito, todos a prepararse, las camionetas estarán listas en 40 minutos, yo manejaré una, alguien más se tiene que encargar de la otra, ah y lleven los flotadores al taller a que los inflen.

Steve se ofreció a llevar los inflables al taller, mientras los demás se dirigían a sus habitaciones para alistarse.

-¿Nat?- Llamó Steve a la pelirroja escondido detrás de las puertas del closet.

-Mande.- Respondió Natasha que se encontraba en la sala con los niños esperando al soldado.

-¿Has visto mi playera blanca?- Preguntó el soldado mientras buscaba en lo que ahora se había convertido en una mezcla de su ropa con la de Natasha.

-¿Cuál de todas?- Le contestó riendo la espía, playeras básicas era lo que más tenía.

-Cuello en v, manga corta, sin el escudo de.- Se detuvo antes de mencionar a S.H.I.E.L.D., los niños aún no sabían sobre su verdadero trabajo.- sin el escudo de la empresa.

-Segundo cajón de la derecha, ahí puse tus playeras no estampadas.

-¡La encontré! Gracias.- le contestó cerrando las puertas del closet para después salir de la habitación mientras se acomodaba la playera.- Todo listo, ¿Nos vamos?

Natasha asintió tomando la bolsa que se había encargado de preparar con toallas y cambio de ropa para la familia, así como bronceador y protector solar. Steve le tendió una mano, ofreciéndose a llevar la bolsa, propuesta que Natasha rechazó amablemente argumentando que la bolsa no estaba tan pesada como parecía.

Al llegar al lobby de la torre las camionetas ya estaban listas y todos con excepción de Tony habían llegado. Thor y Bruce se encargaron de subir las cosas a las cajuelas. Steve se ofreció como conductor de la segunda camioneta, al cabo de unos minutos el magnate hizo su aparición acompañado de Dummy.

-Atención todos, como nuestra primera salida en años y con tres adiciones al grupo, creo que es necesaria una foto para conmemorar el momento, si se reúnen alrededor de mí, Dummy tomará la foto, y hazlo bien o juro que te desmantelo.

El robot movió su brazo mecánico para comunicar que había entendido mientras tomaba la cámara digital que Tony le entregaba, justo como lo había indicado todos se reunieron alrededor de Tony, los niños eran cargados por sus padres mientras que todos sonreían alegremente a la cámara.

-Ok, ya está todo listo ¿quién manejará la segunda camioneta?

-Yo.- Contestó Steve mientras bajaba a James de sus hombros.

-Bueno, Rogers te llevas a tu em… prometida e hijos y a Thor, Pepper, Legolas y compañía y Brucie se va conmigo, ¿todo listo?

-Todo listo.- Respondió el soldado mientras se dirigía a la camioneta que conduciría seguido de su grupo.

La media hora de camino que separaba a Manhattan de Coney Island se pasó como agua. Pronto las dos camionetas estaban aparcando en el estacionamiento del centro acuático con Steve y Clint bajando todo lo que habían llevado. Encontraron un lugar tranquilo cerca de las piscinas centrales donde acomodarse todos. Flotadores, pistolas de agua y demás juguetes comenzaron a pasar a manos de quien los solicitara. Tony estaba organizando una guerra de agua y los bandos en los que se dividiría cuando Natasha los interrumpió.

-Necesitan ponerse bloqueador.- Dijo la espía, frase que fue seguida por las quejas de sus hijos.

Después de mirarlos seriamente las protestas pararon y los niños dejaron que su madre les aplicara el bloqueador. Una vez que terminó con sus hijos se giró a Steve que le sonreía divertido.

-Ahora te toca a ti soldado.- Le dijo haciendo un gesto con las manos indicando que se quitara la camisa.

-Como ordene señora.- Le contestó el rubio mientras comenzaba a deshacerse de la prenda blanca.

Después de asegurarse que tanto niños como adultos usaran bloqueador, Natasha, Pepper y Bobbi se recostaron en los camastros dispuestas a broncearse, los demás con excepción de Bruce, quien decidió ahorrarse la adrenalina de la guerra se quedó a descansar tranquilo en uno de los flotadores y así evitar una posible transformación en Hulk.

-Rogers tu y yo somos capitanes, lanzaré una moneda para ver quien elige primero.

-¿Tengo que escoger a mis hijos también?

-No, considéralos equipo de cortesía, aunque si quieres repartirlos…

-Ni de loco.

-Ok, ok, solo era una sugerencia, por si alguno heredó tus habilidad. Muy bien elige cara o cruz.

-Cara.

Tony lanzó la moneda al aire atrapándola a su regreso y ocultándola entre las palmas de sus manos, con cuidado levantó una revelando que la moneda había caído en cruz.

-¡Elijo!- Grito Tony entusiasmado.- Legolas vienes conmigo.

-Ou.- se quejó Clint antes de tomar a Francis en brazos y una de las pistolas de agua.

-Vamos Thor, no hay tiempo para siestas.- Dijo el soldado al dios del trueno que esperaba sentado en uno de los camastros mientras le pasaba otra de las pistolas.

-Es un honor pelear a tu lado Capitán, y de los pequeños Rogers.- Le contestó mientras despeinaba el cabello de James quien rio divertido.

Después de una hora de gritos, risas y persecuciones los dos bandos llegaron a una tregua. Dejaron los juguetes donde Natasha, Pepper y Bobbie se encontraban tomando el sol para dirigirse ahora a los toboganes.

Estaban en la fila esperando su turno cuando Tony se volvió con una gran sonrisa a Steve. El soldado arqueo una ceja sin saber el motivo de tal sonrisa. Tony miró por sobre el hombro del rubio, los tres niños estaban jugando con Thor que se encontraba dos lugares atrás en la fila, después de Clint, despreocupados de lo que ocurría a su alrededor.

-Espero que la arañita y tú se estén cuidando, de lo contrario pronto estaremos rodeados de sus pequeños milagros.

-¿Qué?- Preguntó el soldado parpadeando varias veces al escuchar lo dicho por Tony incrédulo de lo que acababa de escuchar.

-Nat te dejó unas cuantas marcas de su encuentro de ayer.- Le contestó Clint uniéndose a la conversación pasándole un brazo por los hombros y sonriéndole ampliamente al soldado que ahora estaba tan rojo como un tomate.- Tranquilo, solo se ven si las miras muy de cerca, o tienes una vista tan buena como la mía.- Le dijo guiñándole un ojo intentando calmarlo.

-Gracias por intentar no avergonzarme tanto, aunque no creo que funcione, que ustedes lo hayan visto ya es lo suficientemente malo.- Contestó Steve mirando a sus compañeros.

-Solo nos preocupamos por nuestros amigos.- Respondió Tony encogiéndose de hombros.- Espero al menos que ella haya quedado igual que tu.- Concluyó su oración con un guiño y girándose nuevamente para avanzar en la fila.-

¡Siguiente! Se escuchó gritar al encargado.

-Mi turno.- Respondió el magnate mientras se acomodaba en una balsa inflable impulsándose hacia el frente para poder deslizarse por el tobogán dejando a un sobornado Steve pensando en las marcas que había dejado en la piel de Natasha.

Un minuto después se escuchó la balsa aterrizar en la alberca. El encargado se asomó para asegurarse que Tony se había quitado del camino antes de gritar nuevamente siguiente. El grito lo sacó de su transe, era el turno de Steve quien se volteó para hablarle a sus hijos que simulaban atacar a Thor y gruñían como osos mientras este se doblaba y quejaba a forma de juego, los niños se bajaron de la espalda del dios del trueno y corrieron al lado de su padre que ya se estaba acomodando en la balsa.

Los hermanos se sentaron entre las piernas de su padre quien trató de envolverlos lo mejor que pudo a la vez que los abrazaba para así evitar que se salieran del inflable en el viaje de caída o al llegar a la alberca. Con la ayuda del encargado se comenzaron a deslizar. Los niños alzaban los brazos lanzando gritos de alegría y risas, el soldado reía también, encantado con la felicidad de sus hijos. Llegaron a salvo a la alberca y una vez fuera del camino el turno de Clint comenzó. Los gritos de emoción del arquero y su hijo se escuchaban desde la seguridad de la orilla en la que Tony, Steve, James y Natalie esperaban a sus compañeros de aventura en el parque acuático. Minutos después era Thor quien gritaba alegremente, deslizándose por el tobogán hasta la alberca, gritando victorioso al llegar al final.

Después de muchos juegos más y correr de un lado a otro del parque por fin todos se relajaron en la alberca uniéndoseles a Natasha, Pepper, Bobbi y Bruce que se encontraban sentados en la orilla bebiendo piñas coladas. Decidieron pasar el resto del día ahí, jugando con pelotas y el resto de los flotadores. Cerca de las cinco de la tarde comenzaron a guardar todo. El camino de regreso fue mucho más tranquilo que el de ida, a pesar del cansancio los niños se las arreglaban para vencer al sueño hablando alegremente con sus padres y Thor que estaba maravillado escuchando sus historias del kínder.

Ya en la torre, mientras todos bajaban las cosas de las camionetas Tony ordenaba pizzas. Thor y Clint llevaron los inflables y juguetes de piscina a la bodega y después se unieron a sus compañeros que esperaban en la sala la llegada de las pizzas. Entre risas y juegos todos cenaron sentados en los sillones del lugar mientras veían una película. Al final los niños estaban tan cansados que apenas podían mantener los ojos abiertos. Todos se despidieron para dirigirse a sus habitaciones a descansar pues partían por la mañana rumbo a Rusia.

James y Natalie cayeron rendidos después de su baño en cuanto tocaron la cama. Natasha los arropó con cuidando dándoles un beso de buenas noches antes de acurrucarse junto al soldado que la esperaba con los brazos abiertos al otro lado de la cama.

-¿Vendrá Kim a recogerlos mañana?- Preguntó el rubio jugueteando con el cabello de la pelirroja.

-No, Bobbi y Pepper me dijeron que ellas podían hacerse cargo mientras regresamos así que no hablé con Kim para pedírselo, creo que le hará bien convivir con ellas y Francis.

-¿Les has dejado ya el itinerario en caso de que nos tardemos un poco más?

-El de toda la semana, se lo envié a Pepper por correo y les dejé una nota de aviso firmada para la profesora para que se los entreguen a la salida del colegio.

-Tu siempre tan preparada.- Le contestó el soldado depositando un beso en un frente.- ¿Nat?

-Dime.

-¿Has pensado en tener otro bebé?

La espía lo volteó a ver sorprendida.

-¿A qué viene la pregunta?

Steve se ruborizó al recordar la pequeña conversación que tuvo con Tony y Clint en los toboganes, pero no le iba a decir a Natasha sobre sus comentarios acerca de sus relaciones debido a los rasguños de su espalda.

-Bueno yo em, estuve pensando y pues, no hemos usado protección.- Contestó el soldado apenado, aparte de querer hablar sobre su vida sexual la conversación con Tony y Clint había comenzado con el uso de protección.

-Si lo sé.

-Bueno al menos que tu estés usando algún otro método.- Continuó atropelladamente el soldado.

-Hum no, no había tenido razones para hacerlo.- Steve sonrió levemente ante la respuesta de Natasha.- Y sí, me encantaría tener otro bebé, pero no creo que por dos veces que lo hiciéramos sin protección este embarazada, y si lo estuviera sería fantástico, aunque ahora me gustaría hacer las cosas bien y casarnos antes de tener otro bebé.- Finalizó la pelirroja antes de depositar un beso en la línea de la mandíbula del rubio y abrazarlo sobre el pecho.

-Sí, sí tienes razón, hay que hacer las cosas en orden por una vez en nuestras vidas.

Steve besó nuevamente la frente de la espía antes de estirarse para apagar la luz de la lámpara de noche. Al cabo de unos minutos Natasha estaba ya dormida, el agua había dejado a todos agotados.

-Buenas noches amor.- Susurró el soldado antes de cerrar los ojos preparado para la visita de Morfeo mientras escuchaba el suave respirar de sus hijos y prometida y dormían plácidamente.