(05 - Abril - 2016)

Wata: Bueno, en estos momento Ed esta indispuesto así que el que presentara este One-shot sere yo.

En resumen, este fic participa al topic de "Los registros de Lavi" del foro "Resurgiendo entre las cenizas" y va dirigida a Marcia-chan (Marcia Andre) quien posteo dos peticiones siendo este fic perteneciente al segundo.

Antes de iniciar con esto comparto que a Ed se le ocurrieron muchas cosas referente a lo que pidió Marcia-chan y la verdad el quiere ver si puede continuarla o alargarla un poco mas, todo depende de lo que diga Marcia-chan.

Ya sin nada mas que decir que Ed hizo (quien sabe cuando) un pequeño dibujo referente a la pareja narrada, si se puede dejar un link se dejara, si no pues solo entren en su Tumblr y lo verán.

Y con esto doy inicio, espero que lo disfruten.

() INFORMACIÓN, COMENTARIOS MÍOS U OTRA COSA

I SUEÑOS, LO QUE DICEN LOS DEMÁS O PENSAMIENTOS

U FLASH BACK Y CONVERSACIONES TELEFÓNICAS

/ HABLAN DOS O MAS PERSONAS AL MISMO TIEMPO


¿Mi Problema?

- ¿El Sr. Tikky? No lo eh visto en toda la mañana - y con esta misma pregunta era con la que Lulubell iniciaba su día, siempre preguntando por el paradero de aquel vago que ni siquiera tenía la decencia de llegar temprano una sola vez en su vida a pesar que de ello depende su trabajo.

Pero lo que más le molestaba no era que el bastardo no llegase a tiempo, si no que su jefe, al que se supone que los dos debían proteger siempre, siempre, pero siempre en la medida de lo posible y hasta lo imposible se lo permitía, sin importar cuantas quejas ella diera El conde no levantaba un solo dedo en contra de aquel vagabundo.

Y como cerecita al pastel y sin saber cómo es que lo hace el desgraciado de Tikky Mikk cambiaba su escondite al igual que con cuanta chica ligase (incluyéndola).

Ya lo ha buscado tanto afuera de la mansión como por sus alrededores, hasta se subió a la punta del árbol ya que ha habido ocasiones en que este se queda atorado en la punta de estos o colgando de un desfiladero... y "extrañamente" según el siempre terminaba SIN ropa quedando casi en su traje de Adán.

La verdad es que a ella le daba igual si terminaba perdiendo por completo todos sus órganos, inclusive si desaparecía o si lo raptaban pidiendo un rescate. Con gusto ella coge dicha petición, lo hace tiras y lo pone al fuego mientras se sienta a disfrutar una rica taza de té caliente acompañada con la oda a la Alegría de fondo.

Ya con el simple hecho de pensarlo le daba ganas de hacerlo.

Pero, por más que ella quisiera dejarlo tirado a mitad de la calle mientras es rodeado por cuanto vagabundo que lo usase como mínimo una almohada (total, lo más seguro es que se haga amigo de estos a la primera y terminara trayendo los a la mansión cosa que NO debería hacer), por más que hiciera la vista gorda por si lo encontraba colgado no del desfiladero de un barranco, si no colgado literalmente por una cuerda que sabrá dios como es que no lo terminaba matándolo (y que sería la quinta vez del mes que lo encuentra así) e inclusive por mas que se le cruzase por la cabeza en ser ELLA misma la que terminara no solo amarrándolo, si no también lo metería a uno de esos objetos de tortura medieval, venderlo al mejor postor en una subasta de los bajos fondos y que este (y que dios quiera) se lo llevase por alta mar hasta la antártica o a cualquier parte del mundo siempre que sea lo más lejos posible.

¿Soñar no costaba nada? Pues ese sueño siempre era interrumpido por una de las sobrinas del Conde o mejor dicho, por Road Kamelot quien siempre la despertaba a las 4 de la madrugada solo porque no encuentra al vago ese.

- Lulubell~, Tikky volvió a desaparecer - y a ella que le importaba saber el si volvió a desaparecer como cual gato se tratase, solo pedía unos minutos más de sueño antes de levantarse a cumplir su labor de guardaespaldas... Pero ni eso dios se lo quiere cumplir.

- Lulubeell~, no encuentro a Tikky Mikk por ningún lado - quien sabe cómo pero en las mayoría de las ocasiones Road siempre venia acompañada por el Conde era como si los dos se propusieran el molestarla antes que salieran los primeros rayos de luz.

¿Donde había quedado aquel jefe serio que tanto ella admiraba y que muy rara vez bromeaba? ¿Aquel jefe que siempre le pedía que lo acompañara mientras este se disponía a degustar su fina colección de operas en discos junto con un buen libro que cuando terminaba de leerlo siempre le daba su opinión? Bueno, respuestas nunca se van a encontrar porque si ella misma supiera donde habían quedado aquellos vestigios, siglos atrás que habría ido en una gran cruzada armada solo con una espada y escudo con el único fin de recuperar los.

Pero si sabia (y por desgracia para ella a ciencia cierta) quien era el causante de que el Conde no solo adquiriera aquel comportamiento de niño pequeño, si no de fomentarlo hasta cierto punto de que se volviera insoportable era ni más ni menos que...

- ¿Aun no encuentras a Tikky? - pregunta juguetonamente Road mientras degustaba de un buen puñado de dulces.

Lulubell no puede evitar soltar un suspiro pesado.

- Road-sama, cuantas veces le eh dicho que no coma dulces antes del desayuno - ya perdió la cuenta de la veces que se lo termina diciendo, es más, hasta podría jurar que si no aparecía aquella niña con su manojo de dulces no daría inicio completamente su día a día.

- Las mismas veces que tú te la matas buscando a Tikky como cual perro rastreador sin siquiera poner excusa o pretexto - uno, no es que ella quiera buscarlo, si por ella fuera botaría todo y se quedaría en su cama a recuperar el sueño perdido y dos, no le gusta que la comparen con los perros.

- Road-sama...

- ¿Hmmp?

- Uno ¿no tienes algo que decirme? - si ya la conoce más que bien, ni ella misma sabe cómo pero siempre, pero siempre Road sabe donde se encuentra aquel vago o mejor dicho de una "pista" de en donde se pueda encontrar... Si es que señalar a un lugar en especifico como debajo de un coche, adentro del refrigerador o... En aquel lago que solo DIOS sabrá cómo es que no se termina ahogando.

- Hmmp... ¿En serio? - ya era más que rutina - A sí, creo que no has buscado en el ático - sugiere mostrando una sonrisa socarrona.

- Muchas gracias - se dispone a partir lo más pronto posible pero Road no se lo permite.

- ¿Y cuál era lo segundo Lulubell? - bien se ha dicho, ya era más que rutina tener esa platica.

- ... Las chicas con caries no son atractivas para los jóvenes - tras lo dicho Lulubell se va del lugar mientras pone una sonrisa maliciosa, no es que disfrutase ver las reacciones de Road, pero no puede evitar el gozar tras tantos días de no dormir bien.

Aun que para su desgracia, tenía que darse prisa, por andar buscando a Tikky a perdido tiempo más que valioso, y no es como si se le cruzase por la cabeza el dejarlo encerrado ahí arriba a ver si así aprende (aun que lo duda) pero, de la misma forma que hizo para acabar ahí arriba será la misma forma que saldría y bueno, su obligación es proteger no solo al conde si no de cualquier infiltración así que tenía que ver él como lo hizo para tomar cartas en el asunto.

Aun con el tiempo encima no camino de forma apresurada, pero tampoco de una forma que se podría considerar lenta.

Ni tardo mucho tiempo en llegar a su destino, tan pronto como llego verifico el estado de la puerta.

- No ha sido forzada - comprobó que la puerta aun seguía cerrada bajo llave lo cual significaba una sola cosa - El desgraciado entro por la ventana - no le sorprendía el razonamiento, es más, era muy probable que Tikky, tras una de sus salidas nocturnas a quien sabe donde olvidara o perdiera las llaves de la mansión siendo esta opción el mejor de los casos - Voy a tener que cambiar las cerraduras... Otra vez... - con un suspiro más que notorio saca de sus bolsillo un llavero con muchas llaves que ni bien parecían tener más de una semana.

Abre la puerta y entra cerciorándose de que no faltase nada, no es que no confié en Tikky (cosa que es cierta, no confía en él ni un poco) pero no le sería de extrañar que alguien lo suficientemente tonto como para querer robar haya entrado a espaldas de aquel vago y haya intentado llevarse algo, y dice "intentado" porque lo más seguro es que no hubiera podido ¿La razón? Por desgracia es algo que se le tiene que atribuir al desgraciado de Tikky y no por sus encantos si no por otra cosa.

Ve que todo está en su lugar lo cual le alegra y tranquiliza mucho, pero se ve nuevamente molesta tras ver a Tikky tirado en el suelo, con una botella de licor a medio acabar, una cámara de fotos instantánea y unas cuantas cartas de póker junto con un guante blanco. El dichoso guante pertenecía a una mano izquierda y claramente no era del tamaño de las mano de aquel vago, ya con eso se hacia una idea de a donde se fue a pasar la noche.

- Al menos tuvo la decencia de dejarle esta vez su ropa - agradece que aquel demonio albino se apiadara un poco como para no quitarle hasta su virilidad, el mundo de las apuestas es un lugar peligroso y eso hasta ella tenía que reconocerlo.

Le dio un rápido vistazo a su cuerpo viendo así que solo tenía los pantalones negro y su camiseta blanca, ambos rasgados y con mucha suciedad.

El cómo llegase a la mansión le valía un pepino y medio, si quiere hasta podría volver con un brazo amputado y ni ella se quejaría, pero que regrese con el traje rasgado ya es otra historia, luego se lo haría pagar y con creces por ser la sexta vez en la semana.

Enfoco su vista hacia una de las ventanas que estaba abierta de par en par, se acerco a esta y pudo ver unas claras manchas de suciedad (por no decir de carbono) en gran parte de la estructura del lugar.

- Y veo, así que es posible subir hasta aquí escalando - imaginándose como fue la escalada de Tikky a mitad de la noche se hizo a la tarea de hacer imposible el escalar a menos que traigas picos y una cuerda, ya buscaría la forma de ver cómo - Bueno... - Lulubell no quería, en verdad no quería ser ella quien lo despertara, ya está más que claro que cualquier cosa sería mejor que la tarea de levantar a Tikky de su sueño aun que ¿Cómo era posible que él se diera el lujo de dormir hasta tantas horas de la mañana mientras que ella se la mataba levantándose día y noche por su labor?

Ya con dicho pensamiento era más que suficiente como para levantar lo de una forma especial.

- Espero que aun haya hielos - ya teniendo planeado su venganza se dispone a irse pero, algo llama su atención por completo y que había obviado.

Vuelve a posar su vista en Tikky quien en una de sus manos tenía una foto, la luz del sol no le permitía ver desde lejos y la verdad le intrigaba en donde había salido dicha foto, ya que según ella Tikky había llegado a la mansión sin nada más que una ropa de calle, un pico de minero y unos ridículos anteojos que lo más seguro que fueran más grandes que su uso de razón.

¿Y cómo es que sabe eso? Bueno, eso es otra historia que por ahora lo que concierne.

Se acerca lo más cautelosa mente posible, ya que conociendo su suerte no sería de extrañar que de la nada Tikky se levantase y sin siquiera darle tiempo de protestar se abalanzase hacia ella (cosa que... Ya había pasado una sola vez), ya estando a una distancia disque segura estira su brazo e intenta tomar la foto, le sorprendía que a pesar del tamaño de dicha foto Tikky la estuviera tapando caso por completo con mano haciendo imposible ver su contenido.

Ni siquiera pudo rozar la un poco ya que sintió un tirón muy fuerte y, en un instante ya se encontraba en el suelo con Tikky encima de ella inmovilizándola casi por completo y con una de sus manos en su cuello.

Eso era algo que le tenía que dar crédito al vago de Tikky, y es no solo su increíble habilidad para inmovilizar a cuanta gente se cruce en su camino, si no también que sea capaz de dejarlos incapacitados.

- ¿Eh? ¿Lulubell? - al fin despierta el vago este - ¿Qué haces en mi habitación? - aun que mas perdido no podría estar.

- No creo que te hayan dado el ático como tu habitación personal - tras lo dicho Tikky mira a su alrededor completamente desorientado - Ahora, arias el favor de quitarte de encima - lo que dijo Lulubell entro por un oído y salió por el otro, ya que Tikky ni se quito ni se movió un poco.

En cambio permaneció así durante un buen rato, incomodando más y más a la azabache quien no paraba de sentir la mirada penetrante de Tikky.

- Sigo pensando que te verías mejor si sonrieras un poco - ¿Eso fue un alago? - Y también si te soltaras el cabe... - Tikky intenta quitarle el lazo que mantiene en una coleta baja a Lulubell pero ella no se lo permite, y de una forma un poco especial.

- Ni se te ocurra - ya era pan de cada día que cada alago o invitación hecha por Tikky fuera respondido por palabras en un tono amenazante por parte de Lulubell, terminando así cualquier inicio de conversación pero, lo que era algo extraño era ser amenazado mientras que un objeto afilado, presumible mente una daga posa en tu cuello - Quítate.

- ¿Y si no quiero? - la idea de mancharse un poco de color carmesí se volvía cada vez mas tentadora para Lulubell y eso se veía demostrado con dicha daga cada vez más cerca del cuello de Tikky, aun que este respondía inconscientemente haciendo más presión en su cuello solo para ver si se asustaba un poco.

Pero ni él ni ella desistieron ni un poco, extrañamente se conocían muy bien el uno al otro a pesar que esta es la primera vez que hablan tanto entre sí.

Al final Tikky cedió a las exigencias de Lulubell, primero alejando su mano de su cuello para luego levantarse.

Intento ayudarla a enderezarse extendiéndole la mano pero ella no solo no la acepto, si no que dio un manotazo con la intención de alejarlo, lástima que este no sea su día.

De alguna forma Tikky logro agarra su mano y de un tirón la levanto y la acerco a él apropósito, claro, teniendo cuidado de que Lulubell no le enterrar la daga.

- Pesas menos de lo que pensé - y hay va otro intento de alago, no es necesario decir que el dichoso alago hizo enojar aun mas a la azabache quien como pudo se libero de su agarre y se alejo la más posible.

- No lo vuelvas a intentar, jamás en tu vida - vuelve amenazar adoptando una pose de batalla.

Aun que más que acojonar a Tikky este no puede esbozar una sonrisa algo cínica.

- Vale lo entiendo, no lo volveré hacer - Tikky intenta que su tono de voz no suene de manera juguetona, sin tener mucho éxito que digamos - Sera mejor que nos apuremos, no queras llegar tarde a la reunión con el Conde, a menos que prefieres estar aquí con... - ni bien pudo concluir la frase cuando Lulubell no solo pasa de él, si no que en pocos segundo se encontraba más que afuera de la habitación.

Esto no sorprendió para nada al Mikk, es más le daba gracia como la azabache hacia cualquier cosa con tal de evadirlo o evitarlo.

Pero el ya tenía preparado una sorpresa con tal de ver algo diferente en Lulubell, así que sin más se arregla lo más rápido posible, agarra la cámara de foto y sale tras ella lo más rápido posible.

No tardo mucho en alcanzarla, sin siquiera perder un solo segundo se acerca lo más rápido y dice...

- ¡Sonríe! - lo último que recuerda Lulubell era flash que la había cegado por unos segundos y el sentir un brazo cruzar por su cuello, eso y que ahora, aparte de tallarse un poco las ojos para recupera la visión sentía algo suelto su cabello.

No se necesitaba ser un genio, de alguna forma u otra el desgraciado de Tikky Mikk le había no solo desatado aquel listón, si no también que se lo llevo, eso en unos pocos segundos por no decir milésimas.

De alguna forma, el se las pagaría por a verse osado en hacer tal idiotez como tomar le una foto, y lo peor los dos juntos sin su consentimiento.


Wata: Bueno, espero que lo hayan disfrutado, ahora que lo pienso, un poco mas y este fic entra en el Ratend M, o bueno, espero que haya sido de vuestro agrado, en especial a ti Marcia-chan.

Ya sin nada mas que decir me despido, y como dice Ed: AAAAAAAASTAAAAAAA LAAAAAAAAAA OOOOOOOOOOOTRAAAAAAA

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