Capítulo 6: "Todo de ti"


Descargo: los personajes no me pertenecen, todos sus derechos a su creador Ryan Murphy y Sara Shepard respectivamente.


Bueno, eh aquí un capítulo más. Les pido que comenten para saber si continuo subiendo la historia o no. Saludos anotherlamb91


Cause all of me

(Porque todo de mi)

Loves all of you

(Ama todo de ti)

Love your curves and all your edges

(Ama tus curvas y tus bordes)

All your perfect imperfections

(Todas tus perfectas imperfecciones)

Give your all to me

(Dame todo de ti)

I'll give my all to you

(Y yo te daré todo de mi)

You're my end and my beginning

(Tú eres mi final y mi principio)

Even when I lose I'm winning

(Incluso cuando pierdo, estoy ganando

Because i'll give you all of me

(Porque te doy todo lo mio)

And you give all of you.

(Y tu me das todo lo tuyo)

All Of Me – John Legend

Rachel: -Quinn...- Decía anonadada.

Quinn: -Hola Rachel, ¿Ocupada?- Preguntó señalando el montón de libretos que estaban esparcidos por la sala.

Rachel: -Quinn...- Dijo nuevamente y esta vez fue acercándose hasta estar al frente de la rubia y lanzársele a los brazos, apretándola fuertemente como para reafirmar que la rubia estaba ahí y que no era un espejismo del cansancio que tenía la morena. -Estás bien.- Afirmó la morena aún sin soltar a la rubia.

El chico solo se limitaba a observar esa escena, no le agradaba nada que la rubia hubiese vuelto al departamento, él sabía que la rubia no había dormido en su departamento esos últimos días ya que había escuchado una conversación telefónica de la morena con Brittany, para preguntar si Quinn estaba con ella.

Pero que Quinn estuviese de vuelta y hablándole a Rachel como si nada pasara, no le daba tranquilidad al chico. Todo lo contrario, había hecho que Rachel admitiera que lo quería, pero bien sabía que la mayor parte del corazón de la morena le pertenecía a la rubia.

-"Estas dos son inseparables, Quinn le perdonó sus confusiones... pero... ¿Le perdonaría una traición mayor? ¿Qué pasaría si logro hacer que Rachel se acueste conmigo?" - pensaba el chico de cabello rizado. Por ningún motivo permitiría que Rachel volviera con Quinn así como si nada. No. -"Tengo que pensar bien mi jugada"...-

Quinn: -Claro que estoy bien, ¿Qué pensabas?- Preguntaba la rubia confusa y feliz al mismo tiempo, al ver la reacción de la morena que seguía apretándola fuertemente. Los sentimientos encontrados de la rubia solo le permitieron corresponder el gesto de la morena, acercándola más si era posible, olvidándose momentáneamente de su estado de embriaguez y resaca.

Rachel: -Pensé de todo, no contestabas el teléfono, no le contestabas a Santana ni a Brittany, ni volviste a casa ese día, o los siguientes. ¡Que querías que pensara! Incluso llamé a los hospitales preguntando por ti, creía que habías tenido un accidente o que habías sido secuestrada, que se yo... estaba muy angustiada... No vuelvas a hacerme eso.- Soltó la morena de una vez y sin respirar, con la voz sollozante.

Quinn: -Hey, hey, tranquila quieres, mírame, - le decía al mismo tiempo que alzaba el mentón de la morena con su mano derecha, de modo que se miraran fijamente. - Estoy bien. No contesté el teléfono porque olvidé el cargador aquí y bueno, no tenía como cargarlo... no volví porque necesitaba pensar y aclarar mi mente, sabes que no soy buena reaccionando cuando estoy enfadada, así que me fui al departamento de Santana, no quise preocuparte. Tranquila.- Decía la rubia a la morena mientras esta última se aferraba nuevamente a Quinn y enterraba su cara en el cuello de la rubia.

Rachel: -Lo siento.- Decía con voz temblorosa.

-Hmhmm...- Un carraspeo interrumpió el momento de las chicas.

Jesse: -Si, muy bonito toda esta explicación de tu parte Quinn, pero como puedes ver, Rachel y YO, - dijo haciendo alusión a que estaba interrumpiendo su momento con Rachel - estamos ocupados ahora, no tardan en llegar unos compañeros y...-

Quinn: -Me importa muy poco si interrumpo algo de tu agenda St. James, pero si tan ocupado estás, ahí está la puerta, con gusto te acompaño a la salida.- Dijo la rubia tajantemente.

Jesse: -Quién demonios te crees que eres, ¿Por qué no te vas nuevamente eh? Estoy aquí porque Rachel y yo...- decía enfurecido.

Quinn: -Rachel y tu tendrán que ensayar lo que quieras, cuando quieras; son compañeros de trabajo y lo entiendo, pero no te permito que me alces la voz en mi propia casa, ¿Quién carajo te crees que eres para dar órdenes en NUESTRA (dijo señalándose a sí misma y a Rachel) casa?-

Jesse: -Ante todo el mundo y aunque no te parezca, soy su novio. - Dijo haciendo énfasis en la palabra "Novio". Intentando hacer sentir mal a la rubia.

Quinn: -Si, no lo olvido créeme. Ante todo el mundo lo eres. Pero tú bien sabes que eso no es real.- Respondía la rubia sin mostrar un ápice de dolor, sino todo lo contrario.

Esa rubia que debería estar devastada por que su novia dudaba si escogerla a ella o al actor, mostraba completa tranquilidad, como si supiera algo que él desconocía.

Y eso, aunque Jesse no quisiera admitirlo... lo hacía sentir incomodo, realmente incomodo, pero no iba a demostrarlo. Haría uso de sus dotes actorales para disfrazar sus verdaderas reacciones.

Una voz intervino y rompió el silencio que se había creado en la sala de aquel departamento.

Rachel: -Escucha Jesse, será mejor que pospongamos el ensayo. ¿Podrías avisarle a los chicos?- Dijo la morena al chico de cabello rizado, separándose un poco de la rubia.

Jesse: -Pero estrellita, no podemos posponerlo, recuerda que estos ensayos son primordiales porque...- trataba de convencer a la morena.

Quinn: -¿Eres lento de entendimiento St. James? No siempre estás presumiendo tus "maravillosos" - decía haciendo ademanes con sus manos - dotes de artista. Anda, esta es tu oportunidad, ve y pruébanos que no eres un inútil.- Dijo la rubia cruzando sus brazos y poniéndose en pose retadora.

Jesse: -No tengo que demostrarte nada Fabray, si no... Puedes preguntárselo a Rachel, - señaló a la morena - ella no cree que sea un inútil.

Un incómodo silencio se hizo presente en el departamento. Si las miradas matasen... bueno, ya hubiera dos cuerpos tirados en medio de la sala.

Quinn no quitaba su mirada de St. James, al igual que él no dejaba de ver a Rachel y a Quinn por turnos.

Finalmente, Quinn mostró una pequeña sonrisa de lado, que causó que tanto Jesse como Rachel sintieran un escalofrío recorrerles el cuerpo. Jesse hizo un esfuerzo por demostrar lo contrario, intentando hacer notar que él no era intimidado por Quinn.

Pero para Rachel, esa fría mirada y esa sonrisa ladeada, sólo le recordaron a sus días de instituto; cuando Quinn era la abeja reina del Mckinley y ella era el blanco de un montón de slushies en su rostro.

Quinn: -¿Es cierto eso Rachel?- preguntó desafiante, sin quitar esa sonrisa ladeada.

Rachel no sabía qué hacer, estaba anonadada por la pregunta de Quinn, pero más que nada ella estaba descolocada por el comportamiento de la rubia. Desde que habían comenzado su relación, esa parte "mala" esa "reina de hielo" había desaparecido. O al menos eso había creído. ¿Es que la reina de hielo había regresado?

Rachel: -Yo... escucha Jesse, tengo que hablar con mi novia, te agradecería que nos dejaras solas.- Dijo la morena, evitando (de momento) responder a la pregunta de la rubia.

Quinn: -¿Su novia? Así que St. James no sabe que nos dimos un tiempo... interesante...-Pensaba la rubia. -Ya era hora de que quitaras tu trasero de mi sillón.- Dijo la rubia con esa mirada desafiante que seguía poniendo los nervios a los dos actores.

Jesse: -Que sepas que me voy porque MI ESTRELLITA me lo pide Fabray.- Dijo Jesse un tanto ansioso, ya que esa mirada por parte de la rubia lo ponía realmente nervioso y no sabía cuánto más podría aguantarle la mirada sin que la rubia se diese cuenta de sus evidentes nervios.

La rubia seguía en la misma posición retadora y amenazante, la morena estaba nerviosa, con ambas manos entrelazadas e intercambiando su mirada entre Jesse y el suelo de la sala.

Jesse avanzó hasta posicionarse frente a la morena y le dio un prolongado beso en su mejilla.

Jesse: -Nos vemos mañana estrellita.- Dijo y volteó a ver a la rubia, que por primera vez miraba la despedida del chico con una sonrisa inquebrantable, esta vez la rubia no había hecho rabietas al ver la despedida de los jóvenes actores.

Eso, descolocó aún más a Jesse quien esperaba un ataque de celos por parte de Quinn. ¿Es que la rubia no abandonaría a la morena?

Sin más que hacer que retirarse del departamento donde obviamente salía sobrando, Jesse avanzó hasta la salida y cerró la puerta; dejando dentro del lugar un pequeño pero incómodo silencio.

Quinn: -¿Y bien? ¿St. James dijo la verdad? - interrogaba la rubia a la morena - ¿Crees que no es un completo inútil?- decía cruzada de brazos y mirándola fijamente.

Rachel: -No quiero pelear Quinn... No ahora que por fin sé que no estás en algún hospital, o que no estás secuestrada, que no estás...- se interrumpió a sí misma, dando un largo y cansado suspiro que tomó por sorpresa a la rubia.

-Estaba muy preocupada por ti Quinn. ¿Estuviste todo el tiempo en el departamento de Santana? - dijo por fin, alzando la mirada y posándola fijamente en la chica que tenía al frente. -¿Por qué no contestabas mis llamadas y mis mensajes? ¿Es que el teléfono fijo del departamento estaba descompuesto para que olvidaras llamarme y me dijeras que estabas bien, que no tenías pensado regresar por DIAS? Entiendo que no quisieras verme esa noche, pero supuse que regresarías por la mañana y al ver que no lo hiciste esa mañana... ni más tarde ese día, o al siguiente... - a la morena se le quebró la voz y se lanzó hacia la rubia apretándose fuertemente contra su cuerpo.

Había extrañado a Quinn a cada momento desde que salió abruptamente de su camerino aquel día. A pesar de que estaba con Jesse y todo el elenco de Funny Girl se sentía sola. La rubia acostumbraba ir a verla casi todos los días y ver los ensayos desde la primera fila o tras bambalinas cuando le robaba a Rachel uno que otro beso.

Quinn no interrumpía a la morena, moría de ganas de consolarla y le alegraba escuchar que Rachel estaba preocupada por ella, pero las cosas no eran para olvidar y perdonar así sin más. No, esta vez no se lo dejaría a Rachel tan fácil. La rubia se había prometido resistir lo más que pudiese a las lágrimas de la morena, y bueno, no era fácil...

Además la morena se aferraba desesperadamente a su pecho, escondiendo su cabeza en su cuello, podía sentir una que otra lágrima recorrer su piel. No le gustaba esta situación pero necesitaba que Rachel descifrara que sentía realmente por ella.

Quinn: -No me has contestado Rachel... Además ¿Cómo permites que ese tonto se siente en mi sillón? Ahora tendré que incinerarlo, o donarlo, o tirarlo, o algo... No quiero que se me pegue su estupidez.- Decía la rubia simulando asco hacia aquel sillón, para intentar aligerar el ambiente producto de esas preguntas sin responder.

Rachel: mostrando una pequeña sonrisa - Tu tampoco me has contestado Quinn... en verdad estaba preocupada por ti.-

Quinn: -Bueno, pues ya me vez aquí ¿No? Estoy bien, de maravilla - dijo con sarcasmo.

Rachel: -No me hables así Quinn, me lastimas...- dijo con sus ojos aguados, sosteniendo sus lágrimas. -Me recuerda a la Quinn Fabray que me odiaba, la que me llenaba de apodos y de slushies cada día. Quiero... no... EXIJO a la Quinn Fabray que me ama, aquella que en vez de slushies me da flores, aquella que en vez de insultos me dice palabras de amor y aliento, la Quinn con la que quiero hablar es con esa, no con la reina de hielo.- Decía la morena cada vez más al borde de las lágrimas.

Quinn: -¿Lo exiges eh? Bueno, lamento decepcionarte Rachel, pero esa Quinn no quiere hablar contigo de momento, esa Quinn sigue lastimada y humillada.-

-Esa Quinn quiere darte tu espacio para que no te sientas presionada a estar con ella. Aunque por lo que veo, no has estado muy sola como para meditarlo ¿Cierto?-

Rachel: -Trabajamos juntos Quinn, es imposible evitar hablar con él. Además sabes que tienen que vernos juntos porque...-

Quinn: -Porque delante de todo el mundo él es tu novio. Y yo... Yo sólo soy tu mejor amiga o tu compañera de piso. Cierto ¿Cómo pude olvidarlo? Oh espera, no lo hago.- Dijo la rubia con un evidente tono de molestia y alejando a Rachel un poco de su pecho.

Cuando la morena levantó la vista hacia los ojos de la rubia, se percató de lo rojos que estaban y notó también unas marcas moradas debajo de sus ojos. Sin apartar la vista del rostro de Quinn, Rachel soltó una de las manos que rodeaban la cintura de la rubia y la levantó, pasándola suave y casi imperceptiblemente por las marcas moradas que había bajo esos ojos verdes y toques avellana que tanto le gustaban. Siguió tocando el rostro de la rubia con dulzura y delicadeza, tocando su sien, su mejilla, dando paso a la nariz, bajando por esos labios rosas que tanto adoraba y deteniéndose en su barbilla. Levantó la vista nuevamente para encontrarse con una Quinn que la miraba con un dejo de desconfianza y confusión en su rostro. No iba a mentir, ver esa mirada desconcertante en la rubia le rompió el corazón.

Rachel: -¿Por qué no volviste antes cariño?- le preguntó la morena muy suavemente, casi como en un suspiro, lo cual fue suficiente para quebrantar la muralla que Quinn seguía manteniendo para no "caer" nuevamente en el juego de "estoy contigo hoy, mañana no sé".

Quinn: -¿De verdad importa?- dijo apartando la mirada - Querías saber si estoy bien, lo estoy. Y volví, estoy aquí ahora. El estado demacrado en que me vez, no es del todo tu culpa. Yo no manejo bien los rechazos y eh aquí el resultado.- Dijo apartándose totalmente de Rachel, dando un paso atrás.

Rachel: -Yo no te rechacé Quinn, simplemente...-

Quinn: -Simplemente un idiota se metió entre nosotras y ahora gracias a él, mi novia es mi Ex.- Dijo cruzada de brazos y viéndola con una mirada que pretendía ser fría y distante, lo cual dio un resultado exitoso.- Por cierto, él no sabe que rompimos ¿cierto?-

Esa última frase tensó por completo el cuerpo de la morena.

Rachel: -Un tiempo no es "romper" Quinn,- Dijo con la voz tensa y mirando a la rubia con cierta inseguridad. - No para mí.-

Quinn: -Es un poco extraño ¿no crees? Que le hayas ocultado eso... Digo, sin duda el ya estaría encima de ti si lo supiera.- Dijo con la mirada más fría que Rachel había visto en mucho tiempo. -¿Por qué ocultarlo eh?-

Rachel: -¿Por qué decirlo? ¿Acaso querías que él estuviera "encima" de mí en este momento? - Dijo Rachel intentado hacer entrar en razón a la rubia. Quería provocarla para saber que sentía Quinn realmente y saber dónde rayos había estado. Y por mucho que quisiera ocultarlo... quería saber si la rubia había estado en compañía de alguna chica.

El sólo pensar en eso, la hacía sentir una inmensa rabia hacia quien la hubiera acompañado, ¿Y si había ido a un bar y una completa desconocida quería "consolar" a SU NOVIA? ¿Y si Quinn estuvo con alguien más? Quinn había dejado claro que se habían dado un tiempo, pero eso no significaba que fuesen "Ex". Para ser honesta, el que Quinn la hubiese llamado prácticamente "ex-novia" le había pasado factura a su ya maltrecho corazón.

-Que te quede claro Fabray, a la única persona que quiero "encima" de mí, eres tú. Susurraba la morena sensualmente cerca del oído de la rubia, luego bajó sus labios a uno de los puntos claves del cuerpo de Quinn, su cuello.

Fue depositando suaves y mojados besos alrededor de este. -¿Dónde estabas mi amor?- preguntaba mientras seguía desarmando a la rubia con esos besos húmedos y utilizaba sus manos para ir dejando caricias en la parte baja de la cabeza de la rubia, enredando los dedos en el suave cabello rubio de su chica.

Quinn: Tragando saliva con algo de dificultad, ya que estaba tratando de abstenerse de corresponder a esos besos y caricias que había extrañado en esos días. -Es-estuve en el de-departamento de S-San, ya t-te lo dije- dijo como pudo.

Rachel: -¿Sola?- preguntó dejando un nuevo beso en el cuello de Quinn, mordiéndolo de vez en cuando.

Esa pregunta fue la que regresó a Quinn a la realidad. Se apartó bruscamente del lado de la morena, tomando las manos de Rachel para apartarla totalmente de sí. Le dirigió una mirada realmente Fría y la morena se hizo hacia atrás totalmente descolocada, el punto débil de Quinn era su cuello y el que la rubia la hubiese apartado de esa forma sólo significaba una cosa... "Estoy en problemas".

Quinn: -¿En serio Rachel? ¿Quieres saber si me fui estos días a tener sexo con cuanta mujer se me pusiera en frente?-

Rachel: Mirándola fijamente - ¿lo hiciste? -preguntó dudosa

Quinn: -¡No! ¿Por quién me tomas? Joder Rachel, es que acaso es eso lo que te preocupa, que alguien venga y se pasee sobre tu "territorio".-

Rachel: -¡No Quinn! Pero... bueno... yo...- balbuceaba torpemente. -Sé que hay un montón de zorras por ahí queriendo algo contigo, y que esas mujeres son más bonitas que yo y viéndote sola y vulnerable en un bar o donde quiera que estuvieras antes del departamento de Santana...-

Quinn suspiró cansadamente y tomó a Rachel de las manos, entrelazando sus dedos con los de ella, gesto que usualmente tranquilizaba a la morena.

Quinn: -Escucha Rach, mírame. - La morena levantó su mirada y la posó en la rubia. -No me gusta nada pensar en que tienes esas inseguridades para conmigo. Eso me indica que en este tiempo que llevamos saliendo no te has sentido realmente como mi pareja, alguien a quien sin duda quiero, aprecio y sobre todo respeto.-

Rachel: -No es eso... es q...-

Quinn: -Si, lo es. Quizá nunca te sentiste a gusto a mi lado, no sentías seguridad por mi parte y quizá esa es una de las razones por las que el idiota de St. James está metido en este triángulo amoroso del cual quiero sacarlo o... salirme yo... sea cual sea tu decisión final.-

Decía la rubia mirando a la morena fijamente, causando que Rachel tragara saliva audiblemente.

-Siempre pensé que mi adoración por ti era obvia pero ya veo que no es así. - Continuaba la rubia - Yo di por hecho que lo sabías ya que no soy muy "discreta" con mis sentimientos hacia ti. Pero aunque estamos en una etapa difícil de la relación, quiero que te quede bien claro que para mí, no hay mujer más hermosa que tú. - decía la rubia abrazando a la morena, rodeando con sus manos su cintura y mirándola fijamente.

-Esos defectos que tanto discute la gente de ti, yo los adoro.-

-Adoro la forma en que te desesperas y comienzas a soltar una verborrea que nadie puede callar- dijo mirando sus labios - Adoro tu cabello que desprende ese aroma que me vuelve loca- dijo tocando su cabello con la mano derecha- Amo perderme en tu mirada, tratando de descifrar que secretos hay tras esa mirada chocolate- dijo mirando fijamente sus ojos, mientras juntaba sus frentes- Amo esta nariz -dijo tocándola con su dedo índice derecho y depositando un pequeño beso en la punta de la nariz de la morena- Amo tus labios que me hacen temblar con el más mínimo de los roces -decía rozando sus labios con los de la morena. -Amo tus manos,- dijo acariciando con sus dedos las palmas de la morena, -Amo tus piernas que tan bien se enredaban en nuestras noches de amor...-

Para este momento, Quinn se había rendido a sus sentimientos, sucumbiendo a ellos tras ver la inseguridad de la morena y su inminente preocupación por ella a través de esos días que estuvo fuera.

-Amo tu voz, que me hipnotiza y me tranquiliza, amo tu perseverancia y decisión de lograr tus metas. Amo todo de ti Rach, lo bueno, lo malo, lo que te gusta a ti y hasta lo que odias de ti misma. Amo compartir mis alegrías y tristezas contigo, adoro todos y cada uno de nuestros días juntas, desde la mañana en que me levanto y tú ya estás levantada haciendo tus ejercicios a los días en que tengo la suerte de verte dormida después de una noche de pasión.-

Decía la rubia detalladamente, mientras recorría los rasgos de la cara y partes del cuerpo de Rachel. Quien para ese momento, estaba sumergida en una ola inmensa de sentimientos que se desbordaban por culpa de la rubia de ojos avellana.

-Amo como tiemblas al sentir mis caricias, por leves que estas sean.- Decía rozando de arriba abajo las manos de la morena. -Así que dime Rach, en verdad quieres que siga "encima" de ti...- susurró la rubia, al oído de la morena, dándole una leve mordida en él.

Rachel dejó escapar el aire que no sabía que estaba reteniendo y contestó en un suspiro casi imperceptible. -Sí mi amor... Te quiero encima de mi justo ahora...-