Capítulo 7: "Volví a caer"


¡Hola! Aquí les dejo un capítulo más. Les pido que comenten para saber si les está gustando la historia o no. Me disculpo si hay algún error ortográfico.


Descargo: los personajes no me pertenecen, todos sus derechos a su creador Ryan Murphy y Sara Shepard respectivamente.


So love me like you do, love me like you do,

Ámame como lo haces, ámame como lo haces,

love me like you do,

ámame como lo haces,

love me like you do, touch me like you do,

Ámame como lo haces, tócame como lo haces,

touch me like you do... What are you waiting for?

Tócame como lo haces... Qué estás esperando?

Fading in, fading out on the edge of paradise,

Debilitado por dentro, debilitado por fuera en la cima del paraíso.

every inch of your skin is a holy grail i've got to find

Cada centímetro de tu piel es un lugar sagrado que encontrar

Only you can set my heart on fire, on fire.

Solo tú puedes hacer arder mi corazón, arder mi corazón.

Yeah, I'll let you set the pace cause I'm not thinking straight,

Te dejaré elegir la fase porque no estoy pensando bien,

my head spinning around I can't see clear no more...

mi cabeza girando alrededor no puedo seguir viendo claramente...

What are you waiting for?

Qué estás esperando?

Love me like you do, love me like you do,

Ámame como lo haces, ámame como lo haces,

love me like you do, love me like you do,

ámame como lo haces, ámame como lo haces,

touch me like you do, touch me like you do...

tócame como lo haces, tócame como lo haces...

What are you waiting for?

Qué estás esperando?

Love Me Like You Do - Ellie Goulding

Rachel: -Si, mi amor... Te quiero encima de mi justo ahora... susurraba la morena al oído de la rubia.

Aquel atisbo de seguridad que había en la rubia desapareció tal como había venido a ella. Las palabras de la morena la dejaron helada. ¿Qué estaba haciendo? Se suponía que solo había ido al departamento para recoger un poco de ropa; pero ahí estaba, a punto de sucumbir a sus deseos.

Quinn: -cerró los ojos al sentir el cálido aliento de la morena en su piel -Rach, n-no, no de-debemos... - la morena había comenzado a chupar y morder levemente la suave piel olor vainilla que tanto le fascinaba, mientras que la rubia tragaba saliva con dificultad. -Rach bas-basta...- alcanzó a decir.

Rachel: -No lo pienses cariño, - seguía recorriendo la piel de la rubia, deslizando su lengua por el cuello de la misma y soplando levemente- -Déjate llevar mi cielo, te quiero... te quiero...-

La mente de la rubia estaba hecha añicos, tenía una batalla mental entre lo que su lado razonable decía y lo que su corazón mandaba; eso sin mencionar una parte más abajo de su anatomía que reclamaba atención inmediata.

Quinn: -Escucha Rach, no está bien hacer esto... - dijo logrando apartar a la morena de su lado.

Rachel: -Confundida y excitada, la miró a los ojos- ¿Por qué? ¿E-es que ya n-no me de-deseas?- Preguntaba con dificultad, dando un paso hacia atrás.

Su mirada herida y confundida se mezclaba con la de la rubia, que tampoco estaba en el mejor de sus momentos. Un silencio incómodo y una tensión que casi podía cortase con un cuchillo se formó en aquella sala.

Quinn bajó la mirada analizando que rayos haría ahora, por una parte estaba lidiando con su lado racional que era el que la mantenía alejada de la morena en ese momento, ya que si la situación fuese otra ya tendría a la morena acostada en el sillón desnudándola, tocando y besando cada parte de la anatomía de la misma.

Pero bueno, las cosas eran como eran y no podía olvidar esos días que estuvo tomando hasta olvidar y casi paralizar todos sus sentimientos; entumeciendo su cabeza para dejar de pensar en que había hecho mal para llegar a ese punto de su casi separación.

Sus sentimientos, bueno... que decir de ellos, sentía confusión, traición, dolor... pero también... también sentía un irrefrenable deseo por Rachel, sentía ansiedad por recorrer su piel desnuda y besar cada rincón de aquel cuerpo que tan bien se amoldaba al suyo, sentía anticipación de lo que sabía estaba por venir, una ternura inmensa al ver los labios ligeramente hinchados por los besos que Rachel había esparcido en su cuello y ver esa mirada de confusión en la morena que estaba mirando al suelo en ese momento, jugando con sus manos como hacía siempre que estaba nerviosa; pero sobre todo, sobre todo aquel cúmulo de sentimientos que la envolvía había un sentimiento que por más que quisiera ocultar, este sentimiento se negaba terminantemente a ser ignorado. El amor. El amor que sentía por Rachel predominaba en su corazón y en su mente, sabiendo cual sería el inevitable final de aquel encuentro tan inesperado.

La rubia soltó un largo suspiro, que hizo reaccionar a Rachel; quien levantó la mirada y Quinn pudo observar como esos ojos chocolate estaban luchando por contener sus lágrimas. Esa conexión en sus miradas le dio un poco de tranquilidad a Rachel, ya que no se esperaba que la rubia rechazara los besos y caricias que habían estado compartiendo momentos atrás.

La morena estaba como hipnotizada, luchando sin éxito por retener las lágrimas que para ese momento caían libremente por sus mejillas.

Quinn se acercó a ella lentamente, como cuando un león acecha a su presa y esta se queda quieta, esperando por el ataque del león.

Cuando la rubia estaba a sólo unos pocos centímetros de distancia, alargó la mano en dirección a las mejillas de Rachel y utilizando su pulgar fue secando las lágrimas que se desbordaban de sus orbes color chocolate.

Quinn: -¿Cómo me preguntas eso mi amor? - dijo viendo fijamente a Rachel - ¿Es que no es evidente que solo quiero estar contigo? - decía subiendo su mano libre a la altura de la otra mejilla de Rachel y repitiendo la acción de secar las lágrimas del rostro de su morena. -¿Crees que me iría a buscar a alguien más, cuando todo lo que quiero y todo lo que me hace feliz está aquí? - dijo bajando su mano derecha y posicionándola en la barbilla de la morena quien no podía dejar de llorar. -Mirame Rach- Dijo con la mirada aún fija en la morena -Mírame y dime sin temor a nada, que es lo que quieres de mi.-

Rachel: -Controlando un poco sus lágrimas-. - A ti Quinn, te quiero a ti.- Rachel no pudo decir nada más, ya que se vio interrumpida por los dulces y suaves labios rosados de su chica.

Siempre había amado la forma en que Quinn la besaba; como si no hubiese nada más importante en el mundo para ella, como si ese fuera el último beso que compartirían. Si bien Rachel tenía sentimientos por Jesse, en nada se comparaban con el sentimiento de pertenencia que sentía con la rubia.

Quinn seguía besando suave y lentamente a Rachel, fue bajando y dejando un camino de besos por el cuello de la morena, mientras bajaba las manos hacia la cintura de esta última para acercarla más de ser posible.

Mientras tanto, Rachel agradecía que la rubia la sostuviera ya que sentía que podría caerse en ese mismo momento las piernas le temblaban por anticipación y el enorme deseo que sentía ya que Quinn la había desarmado completamente con aquellas palabras. La rubia se apartó solo un poco deteniendo sus besos para decirle a la morena.

Quinn: -Vamos mi amor, vamos a nuestra cama.-

Quinn tomó la mano de Rachel y caminaron hacia su dormitorio, donde sólo al entrar Rachel se percató de la maleta que estaba ocupando gran parte de la cama y eso la hizo detenerse completamente, ocasionando que la rubia se viera detenida casi al mismo tiempo.

Quinn la miró confundida y al dirigir su mirada hacia donde estaba mirando la morena, se dio cuenta de que Rachel debía estarse imaginando mil y un historias.

Quinn: -Mi amor, ¿estás bien?- La rubia esperaba a que Rachel reaccionara y saliera de su estado atónito.

Rachel: -¿T-te vas a-a ir? - dijo mirándola con miedo.

Quinn: -Claro, ya te lo había dicho. - Respondió un poco confundida por la reacción de la morena, quien al escuchar la respuesta de Quinn se puso un poco pálida. -¿Amor?- dijo un tanto preocupada.

Rachel: -¡Pensabas acostarte conmigo para después irte y abandonarme! - Reclamó Rachel tomando un tono color rojizo en sus mejillas.

Quinn: -Jajajaja ¿De qué estás hablando mi cielo?- decía mientras se acercaba a la morena.

Rachel: -¿Y aún así tienes el descaro de reírte en mi cara? ¡Que sep...- Nuevamente la morena fue silenciada por unos suaves labios.

Rachel: -No creas que...- La rubia le dio un beso más profundo.

Rachel: -No es justo...- decía mientras recibía un nuevo beso por parte de la rubia.

Quinn: -¿Puedo explicarte ya? - decía juntando su frente con la de Rachel.

Rachel: -Mhmm... - Murmuró asintiendo lentamente y besando suavemente a la rubia.

Quinn: -Vine por ropa para mi viaje a San Francisco. ¿Recuerdas? Se supone que debería de darte espacio para que pensaras bien las cosas, pero me resulta realmente agotador estar lejos de ti. Por eso no quería que llegáramos a este punto, donde soy totalmente incapaz de dejar de tocarte.-

Rachel: -No te vayas, quédate conmigo. - decía en tono suplicante la morena. -Sé que conocerás a alguien que hará que te olvides de mí...-

Quinn: -Y vamos de nuevo con alguien paseándose en tu territorio. No quiero discutir Rach. Ambas necesitamos tiempo y lo sabes. - Dijo dando un paso atrás-.

Rachel: -Dando un paso hacia adelante-. -No es eso cariño... Sabes que soy insegura, no puedo evitarlo.-

Y por increíble que pareciera Quinn la entendía. Kurt había mencionado durante su época escolar que Rachel era una chica insegura; producto de todas las burlas que había recibido en McKinley. Cosa donde tristemente, Quinn era responsable de varias de ellas.

Así que armándose de paciencia, suspiró y tomó de ambas manos a Rachel, entrelazando sus dedos.

Quinn: -Escucha, te quiero. Eres mi novia, casi ex... perooo... - acotó al ver la expresión de angustia en la morena - Eres la única para mí. Así como tu trabajas con Jesse y un montón de chicos y chicas que están que se mueren por ti. Yo tengo que trabajar con chicas y chicos que me coquetean, perooo...- interrumpió de nuevo al ver que Rachel estaba comenzando a fruncir el ceño - siempre les menciono a la hermosa novia que me espera en casa.- dijo sonriendo suavemente. -¿Qué más puedo necesitar? ¿Para que buscar algo si ya lo tengo? y además... - dijo acercándose al oído de la morena - Me vuelves loca Rachel Berry…- susurró sensualmente, dando un leve mordisco a la suave piel del cuello de Rachel. -Solo tú logras eso en mí.-

Rachel: -Te quiero Quinn.- Decía la morena con sus ojos cerrados, disfrutando del contacto que la boca de Quinn en su piel.

Quinn: -Yo te quiero más Rach.-

POV Quinn:

Estaba realmente nerviosa, no es que fuese la primera vez que haría el amor con Rachel, pero era nuevo de un modo extraño.

Sentía anticipación. Ansiedad. Deseo. Amor. Amor. Amor.

Rachel era la personificación de todo lo que un día quise en mi pareja. Para la mayor parte del mundo era una morena odiosa, que trataba a todos como si fueran seres inferiores a ella, una diva en toda la extensión de la palabra; pero para mí... para mí ella era diferente, para mí, Rachel era mi complemento.

Era una chica dulce y adorable, tenía una personalidad fuerte pero a la vez un tanto débil, luchaba por lo que quería y fijaba sus metas no importa cuán difíciles fueran. Rachel era en un sentido literal "mi otra mitad".

Mi mejor mitad.

Ver a Rachel parada frente a mí, era una total locura tomando en cuenta nuestra situación sentimental actual.

Tomé los bordes de la playera color durazno que tenía puesta mi hermosa morena y sin quitar mi mirada de sus ojos fui levantándola lentamente para ver si había algún rastro de arrepentimiento de parte de ella.

No lo había.

Me acerqué a sus apetitosos labios y los rocé lentamente, hasta que las manos de Rachel tomaron la parte trasera de mi cuello, jalándome hacia ella para besarme.

Amo la forma en que los labios de Rachel se acoplan a los míos, amo su sabor a fresa en su piel y labios.

Tomé sus labios con ternura, hasta que poco a poco fuimos profundizando el beso dándole un tono pasional.

Tomé a Rachel de la cintura, mientras bajaba suavemente una de mis manos para acariciar parte de sus hermosas y sexys piernas; tomé una pierna y la subí a mi cintura, lo que provocó que Rach subiera la otra, teniéndome atrapada entre sus piernas mientras yo la cargaba y seguía besándola, sintiendo la dulce ambrosía de saborear nuevamente la piel de la chica que tanto amaba.

Rachel estaba ansiosa, así que empezó a balacear levemente sus caderas de adelante hacia atrás haciendo que nuestros centros rozaran aún con la ropa puesta.

Como pude caminé hacia la cama y con dificultad aparté la maleta haciendo que lo poco que había adentro cayera en el suelo de la habitación. Dejé a Rach sobre la cama suavemente; ella debajo de mí. Puse ambas manos a cada lado de su cabeza para sostener mi peso y no aplastarla, mientras dejaba pequeñas mordidas en su cuello y me dirigía hacia abajo, en el valle que formaban sus pechos.

Pasé mi lengua por encima del sujetador de mi amada, quien para esos momentos subía su cadera para encontrarse con la mía, tratando de generar un roce entre ambas.

Luego, repetí la acción con el otro pecho, mientras con una de mis manos acariciaba el pecho libre para darle atención a ambos. Me apoyé en mi codo para con mi mano que estaba junto a su cabeza deslizarla hacia el seguro de su sujetador.

Cuando quité el seguro, se lo deslicé para arrojarlo a alguna parte de la habitación.

Me quedé un momento observando su anatomía y viendo lo sexy que se veía mi chica con su cabello desordenado alrededor de las almohadas, mordiéndose su labio inferior y mirándome con sus hermosos ojos un tanto obscurecidos por el deseo.

Baje lentamente en dirección a sus labios, tomando suavemente con mis dientes el labio inferior de Rachel y masajeando uno de sus pechos con una mano, masajeando y apretando suavemente, provocando que Rach soltara un gemido que me encendió más de lo que ya estaba.

Quinn: -Relájate mi amor...- le decía mientras esparcía besos en su cuello y me acercaba peligrosamente a uno de sus pezones. Cuando llegué a él, lo metí en mi boca succionando suavemente y pasaba mi lengua sobre el mismo, haciendo círculos y mordiéndolo levemente para no lastimarla, provocando que Rach arqueara su espalda para no perder el contacto con mi boca.

Mientras que con mi mano le daba atención a su otro pecho; repetí la acción con ambos pechos y Rachel ya estaba más que excitada.

Rachel: -Quinny, cariño- decía entrecortadamente - Mmhmm, yo quiero, te quiero sentir…-

Rachel se levantó a mi nivel, dejándome sentada de rodillas encima de ella. Tomó el final de mi playera blanca y la subió hasta sacarla de mi cuerpo, aventándola por los aires. Su mirada se perdía en mis abdominales que no eran muy marcados, pero lo suficiente como para hipnotizar a mi chica.

Su mirada subió hasta mis pechos y pasó sus manos para quitar el seguro de mi sujetador.

Cuando nuestras miradas se encontraron, ambas reflejábamos el deseo y la pasión que compartíamos cada vez que estábamos juntas.

Ella se acercó a besar uno de mis pechos y morderlo suavemente sacando un gemido de mi parte, tomé el botón de su pantalón y metí la mano tocando las bragas que estaban totalmente empapadas a estas alturas.

Al rozar con las puntas de mis dedos su húmedo centro, Rachel empezó a moverse para conseguir más roces entre nosotras.

Saqué mi mano de sus pantalones ante su confundida mirada y me puse de pie; empecé a desnudarme completamente y al ver lo que hacía, Rachel hizo lo mismo.

Una vez que ambas estábamos en igualdad de condiciones, me acerqué a Rach y me volví a posicionar sobre ella, la besé apasionadamente tratando de transmitirle todos y cada uno de mis sentimientos en esos besos cargados de amor.

Deslicé una de mis manos hacia su ya hinchado clítoris y con dos de mis dedos comencé a hacer pequeños círculos en él, sin dejar de besarla en los labios y parte de su cuello.

Cuando sentí su humedad ir creciendo, deslicé un dedo suavemente dentro de ella; Rachel soltó un gemido fuerte y cerró los ojos mientras yo seguía deslizando mi dedo dentro y fuera de ella, cuando vi que ella movía sus caderas para hacer un poco más de presión metí un segundo dedo en ella, ocasionando un pequeño temblor en mi morena.

Bajé mis labios a sus pechos, los cuales chupaba y mordía con pasión y entrega; pero sin llegar a ser brusca con ella. Estuvimos así por varios minutos, entregándonos al amor y pasión que recorría nuestros cuerpos, y aceleraba como locos a nuestros corazones.

Rachel: -Te amo, te amo, no pares - gemía mi hermosa chica.

Quinn: -no lo haré mi amor, te amo - dije mientras ponía un tercer dedo dentro de ella.

Rachel: -Ugh Quinny, sigue, sigue, ya casi...- decía entre gemidos.

Y efectivamente, en mis dedos comenzaba a crearse una presión alrededor de estos y sin dudarlo los saqué, dejando a Rachel totalmente confundida y un tanto frustrada al verse al borde del orgasmo.

Rachel: -¿Que rayos...-

Quinn: -Shhh..-. Dije acercándome a su oído.

Tomé sus manos entre las mías y entrelacé nuestros dedos.

Rachel: -No es justo amor, estaba a punto de...-

Quinn: -Shhh... Repetí y comencé a posicionarme justo donde su centro se unía al mío. Cuando lo logré, nuestras humedades se mezclaron y no pudimos reprimir el gemido que se nos escapó a ambas; comencé a moverme de adelante hacia atrás.

Nuestros centros se rozaban deliciosamente mientras que Rachel apretaba mis dedos y se balanceaba contra mí, cada vez aumentando el ritmo de nuestros cuerpos.

Rachel: -Más rápido amor...-

No respondí con palabras, solamente aumenté la velocidad de mis movimientos, sentí que un fuerte orgasmo se formaba en mi interior y conociendo a Rachel como la conocía, estaba a punto de llegar también.

Quinn: -Te amo.-

Y eso fue todo. Con esas palabras Rachel llegó a un orgasmo tan grande, que sentía sus estremecimientos uno a uno sobre mi piel sensible, fue tan grande que fue inevitable que me arrastrara con ella. Ambas soltamos un gemido desde lo más profundo de nuestras gargantas. Con la respiración totalmente acelerada, me dejé caer a un lado de ella para no aplastarla.

Está demás mencionar que ambas teníamos una enorme sonrisa de satisfacción.

Cuando nos recuperamos un poco, ambas volteamos acomodándonos de costado para vernos de frente.

Acomodé uno de sus mechones detrás de su oreja, el cual me impedía ver su mirada brillante y no pude evitar sonreír tontamente.

Quinn: -¿Cómo te sientes?-

Rachel: -De maravilla... - contestó con una mirada traviesa - ¿Sabes? - me preguntó.

Quinn: -Mjm...- Contesté maravillada con el brillo de sus ojos y su semblante radiante.

Rachel: - Se sonrojó un poco- . -Se me entumieron los pies -Dijo mordiéndose el labio inferior y tapándose parte del rostro con su mano.

No pude evitar soltar una carcajada y suavemente quité su mano para ver su rostro sonrojado y hermoso.

Rachel: -No te burles - me dijo, haciendo un tierno puchero.

Quinn: -Lo siento -le contesté- pero no puedo evitarlo. Te amo.

Rachel: -Y yo a ti. - me dijo mirándome fijamente- Lo hago y no necesito este tiempo para pensarlo. Lo de Jesse...-

La interrumpí. No quería arruinar mi momento de felicidad, quería ignorar la cruel realidad de mi relación con Rach, si bien, lo que había pasado era maravilloso... no quería pensar que fue un error. No. Fue sólo que... volví a caer. Sucumbí a mi debilidad por mi inmenso amor por ella y no pude evitar el pensamiento de que quizás y sólo quizás... dependiendo de la verdadera decisión de mi morena... Tal vez esta fuera la última vez que estaría con ella...

Ese terrible pensamiento, envió un escalofrío en mi cuerpo y una punzada directo a mi corazón, con mis manos hice que Rachel se acercara más a mi cuerpo, pasando una mano por debajo de su cintura y la otra acariciaba el suave cabello de mi novia, Rachel soltó un suspiro en mi cuello y se aferró más a mí, mientras yo no paraba de pensar que nos depararía mañana...