Inazuma Eleven no es de mi pertenecía. El anime pertenece a LEVEL-5
Capitulo 19
Ya estaba decidido el equipo al que se tendrían que enfrentar en el siguiente partido, y sus rivales... bueno, podían haber sido otros. Sus rivales eran el antiguo equipo de Goenji, a cualquiera le sentaría mal eso de jugar contra sus anteriores compañeros.
Rosenthal y Goenji caminaban juntos de regreso a casa. Cuando Haruna le dio la noticia e Ichinose volvió aparecer ya era hora de volver a casa, y como ellos dos fueron los últimos en irse pudo salir sin peluca. Ella volvía, él iba a ver a su hermana. Como era costumbre en ellos, nadie hablaba. Solo caminaban al lado del otro, cada uno sumergido en sus propios pensamientos. Rosenthal solo pudo soltar un suspiro agotada antes de comenzar hablar.
― Bueno... supongo que... ya sabes... es complicado ¿no? Yo... no sé si podría jugar con mis antiguos compañeros.― Le miró antes de sonreír un poco.
Él no dijo nada, solo continuó mirando adelante viendo ya más cerca el hospital.
― Ah... ¿te preocupa eso?...― Susurró mirándole, creyendo haber encontrado la respuesta por lo que estaba más serio de lo normal.― ¡Pero fue por Yuka-chan! No te fuis-
― Que más da la razón.― Dijo contante callando de golpe la chica.― El motivo no importa, solo deje a mi equipo. Hasta mañana.
Rosenthal se quedó parada frente a la puerta del hospital viendo como el chico entraba. Le miraba sorprendida y algo triste, pensaba que su charla del otro día había suavizado las cosas, pero ya ve que no. Suspiró y continuó caminando a casa. ¿Por qué tenía que ser así? Hizo lo que debía hacer, su hermana le necesitaba, tenía que ir a verle, aunque le costara perderse la final. Empujo la puerta de la entrada para entrar en casa, ahora mismo lo que más le apetecía era echarse en la cama y dormir.
― Ya regrese.― Dijo mirando el suelo para poder quitarse bien las zapatillas.
― ¿Donde estabas?
Esa voz seria y sin mostrar un tono de preocupación, hizo que levantara la mirada alterada sorprendida. Su padre estaba frente a ella, mirándole serio, con una mirada que volvería a helar por completo los polos de la Tierra. Trago duro y cuando se relajo respondió:
― Estaba... en la secundaria, estudiando.
Parecía que la respuesta no le convención pero aun así no dijo nada, solo le observo de arriba a abajo. Cerro sus ojos volviendo a colocar sus gafas donde debían estar y caminó a la cocina.
― Bien, no tardes en subir tus cosas. La cena ya esta lista.
― Si...
Miró extrañada y sorprendida como su padre se alejaba. Pestañeó confundida por millonésima vez antes de negar rápido con la cabeza para subir a dejar su mochila en el cuarto. Esto era raro... llegaba tarde y no le decía nada. Y Encima se había "creído" eso que estuvo estudiando. Algo anda mal.
/_·_·_·_/
Goenji comenzaba hartarse, pero aun así no estallaría, no, él es más de ser serio y cortante. Al día siguiente, antes del entrenamiento se encontraba sentado en una de las sillas atando sus zapatillas, mientras lo hacía Someoka y Endo le decía casi lo mismo que le dijo Rosenthal antes de despedirse. No se sentía mal por jugar contra ellos, tampoco por haberse cambiado de instituto, ni nada de lo que estaba diciendo. Él se sentía mal por abandonar a sus compañeros, por no haber estado en la final junto a ellos. Aun que Yuka hubiera sufrido ese accidente no se puede perdonar lo que les hizo. Pero no se arrepiente de no haber ido al partido e ir a ver a su hermana, de eso nunca se arrepentiría.
― No importa contra que oponente nos enfrentemos, el fútbol es un deporte.―Corto a sus amigos con su típica seriedad mientras se levantaba para salir de la sede.
― Él tiene razón, el fútbol sigue siendo un deporte.― Dijo Endo antes de salir corriendo detrás del delantero.
Ahora que todos estaban en la cancha, y habían calentado llegó el momento de practicar las estrategias. Y ahora que ichinose se les había unido a la ofensiva sus jugadas cada vez se volvían mas eficaces. Haruna y Aki miraban el entrenamiento con una sonrisa, se sentía genial ver a todos tan animados, y sobre todo ver como Ichinose se integraba tan bien en el equipo.
― Si, porque todos ellos se encienden mediante el fútbol. Y a conectar un pase, sus sentimientos hacen lo mismo.
― Conque sus sentimientos están conectados― Dijo Haruna con una sonrisa ante de sorprenderse y ver en otra dirección.― ¿Ren?...
El susurró de la menor llamó la atención de la otra viendo extrañadas como el nombrado salía del campo con un balón en las manos.
― ¿A donde ira Ren?
― Ni idea... pero últimamente esta muy extraño, ¿no crees?.― Susurró la chica de lentes.― ¿Crees que le pasara algo?
― No sé...
Ambas continuaron mirando preocupadas por donde se había ido el chico. Que poco podían imaginar que los problemas del moreno aumentaba cada vez más según los días comenzaban a pasar.
El entrenamiento continuaba pasando como siempre, nada nuevo. Todos esforzándose a tope para preparar su siguiente partido. Había llegado un pequeño descaso, mientras todos tomaban algo de agua y secaba su sudor Natsumi se acercó a ellos con un papel en sus manos.
― Necesito su atención, acaban de llegar los resultados de las finales del bloque A. El ganador de ese bloque es: la secundaria Zeus.
― ¿La secundaria Zeus?
― Debí suponerlo.
― Kido, quieres jugar con la secundaria Zeus una vez más, ¿no es así? Por eso no podemos perder en las finales de nuestro bloque.― Dijo enérgico el capitán, y aun mucho más cuando con la afirmativa del castaño.― ¡Muy bien amigos! ¡Arriba el animo!
Todos levantaron el puño animados junto al capitán mientras le respondían a la vez con un: Si.
― Parece que el capitán esta muy animado.
― Claro, ya jugaremos las finales.― Handa le contesto con una sonrisa a su amigo con el gorro. Dejó su botella en la banca, donde estaban todas las vaciás.― ¿Ah? ¿Falta... alguien?― Susurró a ver como aun quedaba una botella llena.
― Vamos, apresúrate.― Le llamó cuando ya estaba con los demás esperándole para seguir entrenado.
― Si... ¡ya voy!
/_·_·_·_/
― ¡Rayos!― Grito arrojando el balón al suelo con todas sus fuerzas antes de caer él agotado.
Respiraba rápido mirando el cielo, lo poco que le dejaba los árboles de su alrededor. Ya no sabe ni cuanto tiempo lleva con el entrenamiento, desde que se fue del campo para entrenar más tranquilo y relajado, no ha parado ni un segundo. Pero no había forma de conseguirlo, y menos si cada vez que iba a chutar su mente le jugaba malas pasadas y hacía que se distrajera siempre con lo mismo.
"¿Quien eres?"
"Tú velocidad es tu mayor virtud."
"¡Rosen! Seamos como los relámpagos. Con una fuerza destructiva asombrosa y una velocidad superior a la del sonido."
Cuando estaba apunto de chutar siempre le venían esas palabras a la mente. Las que le dijo Axel el otro día. ¿Quien era? Era Ren Fire el jugador de Raimon, pero también era Rosenthal Fire, la jugadora de Demonios Rojos allá en España... ¿podía ser las dos personas? Las palabras que le dijo su hermano mayor. Era rápida, estaba llegando a superar por segundo a Kazemaru, pero no servía de nada. Si la velocidad es su mayor virtud y no puede usarla ¿cómo se supone que sera de ayuda? Y las palabras de Riky, esas que le dijo antes que los tres lograran juntar sus técnicas individuales en una combinada con esa fuerza y velocidad.
― Qué... ¿Qué se supone que significa todo eso?
Un murmullo escapó de sus labios mirando como el balón se movía por una leve brisa, acabando bajo la pequeña luz que se colaba por las hojas de los árboles.
/_·_·_·_/
Hoy el entrenamiento acabó antes y los tres amigos caminaban juntos por las calles de la ciudad acabando en un parque hablando de lo que el equipo necesitaba mejorar para enfrentarse a sus nuevos rivales. Mientras Kido y Endo hablaban, Goenji estaba un poco apartado con los brazos cruzados mirando al frente serio.
― Endo procura revisar todos los detalles de nuestra defensa, lo más seguro es que el otro equipo quiera atacar esos puntos.
― Claro. Veo que la defensa tendrá mucho trabajo que hacer. Sera muy emocionante.
― Debemos contraatacar en el partido si queremos meter un gol.― Leía sus apuntes en es pequeño cuaderno de tapa azul.― Oye Goenji, ten cuidado cuando cambies las jugadas de ataque a defensa.
― Bien.
Ya conocían a Goenji, y sabían lo serio que es, pero... la actitud que tiene desde que saben quien es su rival es muy diferente a la que ellos conocen de su amigo, estaba claro que le preocupaba jugar contra su anterior equipo, aunque el tratase de negarlo.
― Perfecto, hasta aquí dejaremos la junta de hoy amigos. ¡Vengan!
Ambos miraron extrañados como el portero comenzaba a correr fuera del parque. Que aun no habían terminado. ¿a donde quería ir?
Solo tuvieron que adentrarse un poco en el barrio de tiendas para llegar a su destino. Una tienda de dulces, una de esas tiendas viejas, una como a las que ellos iban de niños.
― ¿Una dulcería?― Dijo Kido sin aun creerse mucho en donde estaba.
― ¿Qué sucede? ¿Nunca han entrado en una?
― No.― Dijeron los otros dos a la vez mientras miraban al castaño.
"El niño que le gusta el fútbol", tal y como le llamó la señora de la tienda, entró para comprar algo, aun que acabó charlando con los niños con los que entrenaba antes de que su equipo estuviera completo. Los niños les recomendaban dulces, incluso le felicitaron por llegar a las finales de grupo. Los otros dos se quedaron a fuera, viendo algo sorprendidos que aun quedaran tiendas como esta en la ciudad. Era la primera vez que ambos iban. Decidieron esperar a Endo afuera mientras hablaban, Kido estaba sentado en la banco de al lado de una maquina expendedora, mientras que Goenji se compraba un refresco.
― Con que una dulceria... en verdad parece un niño. Es ingenuo y muy honesto, es por eso que no piensa en otra cosa que no sea fútbol soccer.
― Si.
Ninguno se dio cuenta en ese momento, pero los chicos que acaban de entrar en la dulceria acabaría dándoles problemas.
/_·_·_·_/
Agotado, casi arrastrando los píes caminaba a los vestuarios. Hace un buen rato que el entrenamiento había terminado, pero él no pensaba volver hasta que logrará volver a dominar su técnica, pero sus planes fueron cambiados cuando el balón acabo desapareciendo. En uno de los disparos el balón choco varias veces contra paredes, troncos de árboles, y quien sabe cuantas cosas más antes de perderse entre toda la vegetación. Se acabo el entrenamiento por hoy.
― Espera Shido, ¿qué sucede?.― Dijo serio Nathan para que se tranquilizara el de primer año.
― No hay tiempo. El capitán, Goenji y Kido, ¡van a tener un desafió con unos chicos de otra escuela!
A unos metros de donde él estaba había algunos compañeros que se habían quedado los últimos para recoger. Con la declaración del chico de cabello anaranjado todos comenzaron a alterarse. ¿¡Qué se iban a pelear!? Pero a esos tres que le había dado.
― Ah, vamos rápido. Shindo donde están― Esta vez hablo Ichinose comenzando a correr siendo seguido por los demás.
Ren miraba por donde se habían ido sus compañeros, ¿peleándose? ¿Goenji? Por algún motivo esas dos palabras no le congeniaban. Eso no era posible, él no era de pelearse, y menos estando tan cerca la final. Aunque sabía que su amigo no era así... no podía evitar seguir mirando por donde se habían ido los demás preocupada.
― Shuuya-kun...
Como si el cansancio hubiera desaparecido fue corriendo a los vestuarios, pero no a ducharse.
/_·_·_·_/
Los trillizos Mukata. Esos tres hermanos fueron los que comenzaron a dar problemas hace poco en la tienda de dulces. Eran antiguos compañeros de equipo de Goenji, los cuales le guardan rencor por lo que pasó el año pasado. Por más de una vez Endot intentó defender a su amigo con la verdad, contándoles porque no pudo ir al partido, pero el de cabello claro no le permitía hablar. Los trillizos no ahorraron ninguna de las palabras que tenían para decirle al delantero, sus palabras estaban llegando a un punto que el portero no pudo aguantar, colmaron su paciencia. Los Mukata retaron a Goenji a demostrar cuanto había mejorado, pero este se negó. Endo enfadado por todo lo que estaba pasando decidió meterse por medio tomando él el lugar de Goenji en ese desafío. Y ahora los seis se encuentran en la cancha de la rivera, los hermanos unos metros alejados del área de castigo y Endo en su puesto bajo los palos.
― Que bien, esto se pone interesante.
― Pero que oso, esto parece una autentica pelea callejera.
― Prepárense, porque los tres hermanos mukata les demostrará su verdadero poder.― Dijeron a la vez antes de salir corriendo a la portería.
El hermano con el cabello verde salto comenzando a girar hacía la derecha, mientras se elevaba de sus piernas comenzaba a brotar algo parecido a fuego azul. Esa técnica era tan parecida al Tornado de Fuego de Goenji. Pero no, esa técnica iba en dirección contraría, pero aun así los tres de Raimon se sorprendieron a ver como realizaba esa técnica.
― observa bien, esta técnica supero al mismo Tornado de Fuego. ¡Y Ahora!. ¡Tornado en reversa!
El tiro iba directo a portería, pero aun así no fue ningún problema para Endo y su Puño Explosivo. Una vez despejo el balón otros dos balones entraron a la vez en la portería. Habían tirado los tres, y cada uno con un balón. ¿¡A qué se suponen que están jugando!?
― Cálmate, solo metimos unos goles en tu portería, osea, ¿no?
― ¡No! Esperen un momento. Ningún portero podría detener algo así, ¿como pueden meter tres goles al mismo tiempo?
― Ya veo. No puedes detener tres goles al mismo tiempo.
― ¡por supuesto que no! En el soccer no se utilizan tres balones para juegar.
Porque en ese momento iba como Rosen, si no... bueno a quien quiero engañar. Soy incapaz de regañar o gritar alguien más jaja.. Creo que os imagináis que paso, pero por si acaso. Kazemaru, Aki, Domon y los demás a los que Shindo le contó sobre la supuesta pelea llegaron antes que yo, bueno es normal, ellos se fueron corriendo y yo tuve que ir a ponerme mi ropa y quitarle el disfraz. Por los gritos que escuche todo había sido un error. No había ninguna pelea. En ese momento me sentí aliviada. Solo era un duelo de FÚTBOL. Nada más, solo fútbol soccer. Cuando iban a retomar su duelo mi mirada conectó con la de Goenji, no sé ni como lo hicimos.. pero sentí como si me dijera que quería hablar conmigo, y yo quería hablar con él. Los chicos del Kidokawa se prepararon para lanzar con su técnica de tiro, y casi sin esfuerzo hicieron tiza el Puño Explosivo del capitán.
Recuerdo que el entrenador junto a un jugador de Kidokawa aparecieron para regañar a los jóvenes que estuvieron dentro del duelo. En ese momento no me fije mucho, ya que quería desaparecer, para que no vieran el presido con mi otro yo. Bueno la cosa es que ese chico, Nishigaki, era otro viejo amigo de Aki, Ichinose y Domon. Esperé a Goenji en el puente, vi como cada uno se iba por su lado, todos los demás se fueron, los viejo amigos se quedaron en la ribera y Goenji se acercaba a mi. Ojalá no me hubiera quedado, que me hubiera ido a casa. En ese corto camino que hicimos juntos solo discutimos, y todo lo que el me dijo era la pura verdad. Yo sólo... soltaba lo primero que se me pasaba por la mente. Lamento tanto haberme pasado de ese modo...
/_·_·_·_/
Mientras los viejos amigos de Norte América charlaban animados sobre la sorpresa que era ver a Ichinose, pensaba que estaba muerto. Y sobre todo de la rabia que le daba hacer el único en no estar en la misma secundaria, pero el día del parido no pensaba dejarse ganar, lo iba a dar todo.
Los jugadores de Raimon fueron al barrio de tienda para comer algo en el restaurante del entrenador. Kido estaba preocupado por la fuerza de este Triangulo Z. ¿Serían capaces de pararles? Como era común en Endo todo lo solucionaría con: ¡entrenamientos especiales!
Vale, vale, era algo muy básico en el castaño, y siempre esta buscando cualquier escusa para entrenar. Pero esta vez tenía razón, el mejor modo para superar a un rival es entrenar y entrenar, una y mil veces, todas las necesarias para conseguir detenerles. Los días comenzaron a pasar, y con ellos el entrenamiento intensivo para mejorar sus paradas. Esa maquina del Salón Relámpago era perfecta. Lanzaría un balón tras otro y cada uno más potente que el anterior.
El día del partido llegó. Ambos equipos ya estaban en el terreno de juego. Masaru, Tsutomu y Tomo Mukata miraban retadores al delantero estrella de sus rivales, no iban a perder, le mostraría que eran los mejores delantero. Ren agarraba su pañuelo mirando al frente serio, esperando que sonara el silbido inicial. Hoy lo conseguiría, hoy completaría la súper técnica.
Continuará...
