Disclaimer: Los personajes de Candy Candy pertenecen a su autora: Kyöko Mizuki y a TOEI Animation Co. 1976. Escribo éste fic sin fines de lucro.
Despertando a tu Encuentro
Por LisW. Andrew
Capítulo 13
Albert había llegado a Chicago el viernes por la noche después de tres largos vuelos.
Aún no desempacaba. Descansaba en el sillón de su habitación, se había levantado de la cama porque no podía dormir y leía. Pero la lectura no logaba distraerlo o causarle sueño. Dejó el libro en la mesita junto al sofá y con las manos entrelazadas tras la nuca, cerró los ojos y se dibujó una sonrisa en su hermoso y varonil rostro.
Candy, no sabes cuánto deseaba estar de regreso. Ésta es una de las noches más largas. Mañana iré a Lakewood y te buscaré temprano en el hogar de Pony. George me ha dicho que trabajas mucho, que cada día los niños progresan y son más felices. Estoy orgulloso de ti, mi pequeña. Como siempre lo he estado… y te amo, pero no como siempre lo he hecho... Ahora te amo más aún, tanto que no puedo soportar la espera, aunque sólo sean unas horas. Estoy enloqueciendo sin ti…
Pensaba Albert y poco a poco los pensamientos dieron paso a recuerdos de Candy.
Él la había amado desde que la conoció.
Ella, una niña tan hermosa, auténtica y frágil, lloraba mientras él se acercaba para animarla con la melodía de la gaita. Cuando Candy bromeó acerca del sonido del icónico instrumento y el atuendo escocés, él supo que era única y quedó prendado de su recuerdo.
Desafortunadamente no pudo verla de nuevo porque su tía y el consejo le impidieron volver. Durante sus estudios en el extranjero se preguntó qué habría sido de ella, y volvió a Lakewood entre otras cosas para averiguarlo.
El destino los reunió nuevamente de un modo inesperado cuando él mismo la rescató en la cascada. Entonces Candy creyó que él era un solitario sin hogar como ella y sintió que un lazo más profundo los unía.
Aunque él era miembro de una familia, y no sólo miembro, era el heredero de los Andrew; era cierto también que en el corazón se identificaba con la orfandad que la misma Candy sufría. Pero al descubrir que su sobrino Anthony la amaba tanto, él se alejó nuevamente.
Poco después cuando la adoptó, lo hizo para protegerla y también porque la quería… Sus sobrinos le escribieron pidiéndoselo y el consideró que era una magnífica idea ya que así nada impediría que ella estuviese a salvo. Él la hubiera protegido aún sin adoptarla pero la adopción facilitaría las cosas, aunque Albert jamás se consideró ni su padre ni su mentor.
Años más tarde en Londres, nunca pensó encontrarla del modo en el que lo hizo. En la noche, deambulando peligrosamente por las calles. Esa vez se sorprendió al ver que Candy ya no era una niña, estaba transformándose en una aún más hermosa mujer. Su carácter sin embargo era el mismo. No había cambiado el ímpetu de la preciosa rubia, pese al estricto colegio, siempre sería un espíritu libre, al igual que él.
Sí, todo ese tiempo la amó, pero la amaba como algo inalcanzable y de un modo platónico, lo único que se atrevía a hacer por ella era protegerla y asegurase de que tuviera un buen presente. En el cual por una parte el sólo era el anónimo tío abuelo. Sin embargo gracias al destino, al mismo tiempo era su amigo. Con ella Albert pudo ser auténtico. Para ella era simplemente "Albert" sin importar nada más, pasado, familia, nada. Y él también así la consideraba; sólo "Candy", su amiga, su amor platónico… Eso era lo importante, él en realidad nunca se sintió como el tío, eso sólo fue una absurda idea del consejo; y únicamente usó su ingenio para lograr que de algo sirviera el título. Aprovechando todo su poder para protegerla. No obstante, cuando se dio cuenta de que entre ella y Terry comenzaba a nacer un sentimiento más allá de la amistad, Albert aún sin proponérselo y aunque estaba consciente de que lo que sentía por ella era imposible no pudo evitar sentir deseos de alejarse. Y vaya que lo había logrado, se alejó lo más posible, marchándose a un continente salvaje y desconocido. Sólo deseaba que ella fuese feliz y sintió que tal vez ya no lo necesitaría más.
Pero el destino se encargó de unirlos una tercera vez. Sólo que él no sabía quién era. Había perdido la memoria… Sí, pero encontró gracias a eso su corazón. Candy, su único amor, el latir de su corazón.
Se enamoró inevitablemente de la hermosa, alegre, tierna, traviesa y noble enfermera. Su dulzura lo embriagó.
Cuando ella partió hacia Nueva York, mientras nevaba, él a través de la ventana viendo cómo se ella se alejaba, le declaró su amor.
En efecto, no recordaba nada de su pasado y no le importaba saberlo si estaba a su lado.
Entonces Candy regresó con el corazón destrozado y él estuvo a su lado para apoyarla, guardando todo el amor que ya albergaba por ella, para sí mismo. Sólo que no fue ya un amor platónico.
Él, amnésico como estaba, la veía como un hombre, dispuesto dar todo y a esperar por ella. Cuando recuperó la memoria sus sentimientos lejos de cambiar se reforzaron, sólo que no sabía cómo decírselo. Únicamente se atrevió a declárale su amor de un modo indirecto a través de un sándwich.
Después todo ocurrió tan rápido...
Por esos tiempos comenzaban a hablar mal de él. Los rumores que circulaban, podían afectarla y decidió renunciar a ella hasta saber qué hacer. Ya que la presión principal que sentía se debía al asunto inmediato a resolver: El momento de cambiar su vida asumiendo sus deberes en las empresas. Pero no dejaría a Candy sola, creyendo que ella seguía amando a Terry quiso que lo encontrara en Rockstown.
Albert prefirió que Candy se reuniera con quien la haría feliz aunque eso implicara sacrificar lo que él mismo sentía por ella. No obstante ella, no había vuelto con Terry...
Más tarde cuando gracias a George Candy lo encontró en su despacho él tampoco se atrevió a confesarle su amor, temía que se juzgara como que él aprovechaba la situación, además pese a todo se sintió inseguro… Y si Candy no lo amaba así. ¿Y si ella lo seguía viendo como a su mejor amigo y ahora, peor aún como a su tutor?
Entonces recordó aquélla tarde en la cocina del Magnolia. Cuando ella le habló de sus amores… del príncipe. Vaya sorpresa la que se había llevado cuando al recobrar su pasado, supo que él mismo y el muchacho con el que Candy soñó eran uno sólo.
Otra manera de indirectamente declarar su amor a Candy la llevo a cabo el día que él se lo hizo saber apareciendo en el mismo lugar, poco antes de viajar a Europa… Eres más linda cuando ríes…
…Candy ha pasado tanto, hemos pasado por tantas cosas… Mi pequeña, no sabes lo mucho que ansío decirte cuánto te amo…
Continuará...
Muchas gracias por leer y por todos sus reviews.
tutypineapple
Luz
Glenda
