Disclaimer: Los personajes de Candy Candy pertenecen a su autora: Kyöko Mizuki y a TOEI Animation Co. 1976. Escribo éste fic sin fines de lucro.


Despertando a tu Encuentro

Por LisW.

34

El presente capítulo y el que publicaré mañana (35) están divididos en tres partes, cada una sucedió simultáneamente.

I

Pasaron veinte minutos, Terry salió furioso de la terraza y entró al salón. Lo atravesó sin mirar a nadie, estaba decidido a marcharse.

-¡Terrence, por fin te encuentro!

Lo que menos le importaba a Terry en ese momento era tener que lidiar con Curt, así que pasó de largo. El prestigioso cineasta enfureció enseguida debido a la afrenta por parte del actor, no se lo perdonaría.

Terry abandonó el salón, tomó el elevador y salió del hotel en su coche, poseído por un violento arrebato.

Manejó hasta las afueras de la ciudad, se estacionó y bajó del automóvil para subirse en el capó. Cerró los ojos y encendió un cigarrillo. Pasó media hora, fumó y trató de relajarse pero no funcionaba, se sentía inquieto. No supo qué hacer, estar ahí no lo ayudaba a sentirse mejor. Estaba resultando insoportable, sentía que cada minuto a solas únicamente incrementaba su ansiedad.

Cuando tuvo suficiente volvió a la ciudad. Dejó el coche cerca de su departamento y se adentró en los más remotos y obscuros callejones ¿Qué buscaba, un bar, perderse en la nada? Y de repente lo asaltó una idea, una imagen, una irrefrenable necesidad.

Volvió a su coche y condujo hasta el edificio en el cual estaban celebrando una fiesta privada los de la compañía.

Una de las bellas actrices, abrió la puerta.

-¡Oh, Terry, pero qué bueno que nos acompañas! Pasa por favor, pero querido no tenías que vestir tan formal.

El entorno era totalmente hippie y él de Frac. La chica se burló, aunque al mismo tiempo lo observaba boquiabierta y se mordió los labios. Era tan atractivo.

-Terry entró sin responderle e hizo un gesto de molestia. Se adentró entre los invitados. Había música de rock de fondo. Le pareció reconocer la canción, se trataba de Lucifer Sam de Pink Floyd.

Entonces la vio bailando con un desconocido, la tomó enérgicamente por el codo y la alejó de la pista de baile jalándola hacia sí mismo.

-¡Terry, pero qué haces!

Molesta, Hayley se soltó de él.

Terry la volvió a atraer hacia sí mismo con fuerza, la miró directo a los ojos y la besó. Ella enseguida lo abofeteó.

-Dime Hayley ¿La estabas pasando bien?

En ese momento al escucharlo, lo supo. Ella lo conocía lo suficiente como para darse cuenta de que pese a su contradictorio comportamiento de patán; él, por alguna desconocida razón estaba hecho añicos por dentro.

-Y tú Terry ¿La pasaste bien en el Hilton? ¡Qué diablos haces aquí!

-Contéstame tú primero.

-No, no la he pasado nada bien en realidad Terrence.

-Tu amigo parecía divertirse mucho.

-Sólo bailaba, eso no quiere decir que ésta sea mi gran noche ¿Sabes?

En ese momento a Hayley se le llenaron los ojos de lágrimas. Terrence reaccionó.

-Hayley, discúlpame por favor. Yo no quise…

-Vamos Terry, no seas tan ególatra quieres. Que no me siento mal por nada que tenga que ver contigo (y la chica discretamente se burló).

-Ya veo.

-Y por cierto olvidaste cambiarte. Terry por Dios, dónde tienes la cabeza. Mira a tu alrededor, quieres.

Muchos los veían mofándose del atuendo de Terrence.

-Hayley, sólo vine a pedirte que me acompañes, pero veo que la estás pasando de maravilla; así que me voy. Nos vemos otro día (y dio media vuelta).

-¡Espera!

-¿Sí?

-Te detesto Grantchester, pero a decir verdad ya me harté de la fiesta. Te acompaño hasta el estacionamiento. Alquilé un coche. No pienso pasar a dejarte, espero que hayas llegado en el tuyo también.

Caminaron hasta el estacionamiento y Hayley estaba por subir a su auto.

-¿No me dirás qué te sucedió?

-No, Terry. Sé que siempre recurro a ti, te consideraba mi amigo. Pero lo que has hecho…

-Perdóname por favor Hayley. Te necesito. No he dejado mi coche aquí, está afuera. Puedo conducir hasta tu departamento si tú me invitas. Aunque si ya no deseas más de mi amistad lo comprenderé.

Hayley lo miró fingiendo infinita molestia, entornó los ojos e hizo un puchero.

-Maldición Terrence Grantchester, no debiste salir de tu Natal Inglaterra. Está bien, acepto tus disculpas, pero si vuelves a comportarte así te arrepentirás.

-Acepto tus amenazas.

Los dos sonrieron.

Quince minutos después estacionaban sus respectivos coches en el estacionamiento del edificio en el que se encontraba el departamento de la chica. Ella se adelantó por las escaleras de concreto y él la seguía.

Hayley Douglas llevaba una corta falda de piel negra, a juego calzaba un par de botas altas (hasta la rodilla), de tacón mediano y un ajustado suéter de cuello alto y maga larga en color negro también. El corto y obscuro cabello peinado de lado. Los grandes ojos azules resaltaban aún más al estar enmarcados por unas grandes y espesas pestañas postizas de moda. Y sus rojos labios estaban un poco despintados como resultado del violento encuentro que habían tenido con la boca del actor.

Ella lo supo ocultar muy bien, pero estaba consciente de que cuando Terry la besó, lo disfrutó más de lo que hubiera imaginado...

No obstante, sí estaba muy molesta con él por hacerlo de esa manera ¡Quién rayos se creía él que era!

Entraron al departamento, Hayley encendió la luz de la bella, amplia y moderna estancia y lo invitó a sentarse al tiempo que ella se dejaba caer en el mullido, aterciopelado y ostentoso sofá color carmesí.

Había cuadros de arte abstracto, resaltaba un cuadro de Jim Morrison, autografiado con una dedicatoria especial dirigida a ella.

Era la primera vez que Terry estaba en el departamento de la joven actriz, no la había visitado antes ni ella lo había invitado pese a ser tan amigos.

La fotografía del cantante llamó la atención de Terry y se levantó a leer lo que decía.

"Para la más bella y talentosa actriz de teatro, Hayley Douglas. De parte de tu eterno admirador Jim Morrison"

-Cielos, no sabía que trataras con ese tipo de personalidades.

-¿Qué insinúas Terry? Yo aún no lo conozco en persona. Me ha escrito varias cartas y me envió éste cuadro con su representante. Yo todavía no le he respondido.

-Vaya, vaya Hayley. Así que lo haces esperar, ja, ja. A Jim, ja, ja, ja. Y todo por Mark, es increíble, sí que estás perdida por el escenógrafo.

-Oh Terry, eso sí que no, por favor ¡No vuelvas a pronunciar ese nombre frente a mí!

-¿Cuál, Mark o Jim?

-En realidad no menciones a ninguno. No estoy de ánimos. Aunque pensándolo bien tienes razón, debería conocer a Jim.

-¡Ajá! Ok, entonces no mencionaré más Mark, oh perdón, es decir al escenógrafo.

Terry volvió a sentarse junto a ella porque notó que otra vez la joven estaba a punto de llorar.

"Vamos Hayley, qué te ha pasado" Preguntó él únicamente con la mirada, sin hablar y acariciando peligrosamente su cabello.

Una solitaria y gruesa lágrima rodó por la mejilla de la actriz.

-Terry, he tenido la peor noche de mí vida.

-¿Tan malo ha sido que te besara?

-¡Hablo en serio!

-Lo siento.

-Al menos ahora sé que Mark es un imposible

Hayley habló haciendo una mueca graciosa y con un tono de voz tan tierno que Terry se conmovió sobremanera y tuvo ganas de abrazarla pero no lo hizo. Para que ella hablara si quería. Presentía que la joven necesitaba desahogase.

Él no era consciente de que en ese momento y al estar ahí con ella, había olvidado sus propios problemas sentimentales. De cierto modo similares a los de ella, por cierto.

-Terry ha sido tan horrible, tan absurdo e inesperado. Diría que fue hasta embarazoso.

-¿Qué cosa? Vamos; dímelo, no entiendo a qué te refieres.

-¡A Mark, Terry al escenógrafo! Lo he visto con su amante y… ja, ja, ja. Terry soy una tonta, ja, ja. Si te lo digo promete que no te burlarás.

-Pero si tú a hora mismo estás riéndote.

-Cierto, está bien no me prometas nada. Es que Mark no es… verás… él no… a él no…. Ja, ja. Dios, es vergonzoso. Lo pondré así, ahora sé por qué nunca cedió ante mis irresistibles encantos…

-En serio, vaya. Hasta que te das cuenta. Yo ya lo sabía.

-¡Qué! ¿Cómo? ¡Y no me lo dijiste!

Hayley se abalanzó sobre el actor con la intención de apretarlo por el cuello, pero Terry detuvo las hermosas manos de la chica con las suyas. En ese momento sus ojos azules se encontraron muy de cerca y sintieron una descarga eléctrica, pero frenaron la atracción antes de que los dominara y se separaron al mismo tiempo. Sentándose de nuevo sin mirarse.

II

Isabelle y Archie estaban en el elevador.

-Estamos por llegar a la fiesta y aún no me he presentado. Discúlpame por favor. Mi nombre es Archibald Cornwell.

En ese momento la puerta se abrió, salieron y en el pasillo antes de entrar al salón Archie besó la mano de Isabelle.

-Yo soy Isabelle Marie.


Continuará.

Mañana publicaré a ésta misma hora la continuación de la segunda parte (II) y la III. Será mucho más largo.

Disculpas queridas lectoras. Tuve una actividad imprevista por la mañana y no me ha dado tiempo de terminarlo hoy. Debido a que anuncié que publicaría les dejo ésta primera parte del que hubiera sido sólo el 34 y acabará en el 35 (No el fic sino los sucesos de esta noche).

Gracias a todas.

Luz

Glenda

Carito Andrew

JENNY

hikarulantisforlove

Josie