Disclaimer: Los personajes de Candy Candy pertenecen a su autora: Kyöko Mizuki y a TOEI Animation Co. 1976. Escribo éste fic sin fines de lucro.
Despertando a tu Encuentro
Por LisW. Andrew
Capítulo 41
14 de Febrero de 1971
Albert caminaba sintiendo la suave y cálida arena bajo sus pies. A la distancia vislumbró a Candy envuelta en un etéreo halo de fulgurante luz. Las olas se entrelazaban en su danza vaivén como en un místico ritual y el sonido del agua al derrumbarse sobre la playa era digno de ser interpretado por una sinfonía. Su corazón comenzó a latir fuertemente y sentía el abdomen electrificado, esa sensación subía hasta su pecho, era un fuerte éxtasis, una euforia que nunca antes había experimentado.
Alcanzó a la rubia. Ella llevaba un precioso traje de baño color carmesí. La abrazó, acarició la piel desnuda de sus hombros y besó su cuello. Candy acariciaba su espalda, él sólo llevaba un pequeño bóxer azul. Albert la llevó hasta la orilla del mar y corrieron entre las olas hasta nadar en una parte profunda del océano que los envolvía majestuosamente. El brillo y el tono azul del agua era más hermoso y deslumbrante que de costumbre, la claridad de todo el entorno era casi mística. Cuando regresaron a la playa, exhaustos se tumbaron sobre la arena. Él observó a Candy un par de segundos, ella respiraba agitadamente con los ojos cerrados. Sin pensarlo más, él dejó la rienda libre a sus instintos y la atrajo hacía sí, quedando Candy sobre de él. Después de verse reflejado en los sorprendidos ojos de la rubia, Albert la besó apasionadamente ¿o era ella quien se apoderaba de sus labios?
…toc, toc, toc,
…toc, toc.
-¿Albert me escuchas?
El rubio despertó, se levantó y fue hasta la puerta.
-Archie, qué pasa.
-¡Albert son las cinco y media! Dijiste que a las ocho saldríamos... íbamos a dejar algunas cosas en orden antes de que Candy despertara ¿recuerdas?
-¿Cinco y media? ¡Programé mi despertador a las cinco!
Albert regresó hasta su mesita de noche y notó que el reloj se había detenido, marcaba poco más de las tres de la madrugada.
...
El día anterior Albert lo había pasado por completo trabajando al igual que Archie y George. Era el primer sábado del año que habían tenido que sacrificar por el trabajo.
Después de dos juntas, una reunión con nuevos socios y una pila de papeles, que por la noche en el despacho de la mansión leyeron y firmaron, habían terminado exhaustos. En general había sido una semana ardua para los jóvenes empresarios.
Pero era domingo ya. Al fin se podrían dar un respiro y ésta vez no sería sólo un día.
Albert había planeado algo para sorprender a la pecosa, Archie también hizo planes con Isabelle.
Los dos Andrew bajaron aún en pijama al despacho y volvieron a subir con dos grandes cajas a cuestas. Cada uno entró a su respectiva habitación con su caja. Prepararon un par de maletas, de las misteriosas cajas sacaron bolsas con ropa y accesorios que habían comprado durante la semana. A ambos en el rostro se les dibujó una pícara sonrisa mientras empacaban.
Cuando Archie terminó se fue a duchar y después telefoneó a Isabelle.
Por su parte, Albert tras la ducha, fue hasta la recámara de la rubia.
Candy despertó poco a poco, sintiendo que las suaves manos de Albert acariciaban su cabello.
-Albert... ayer te extrañe mucho… ¿Pero no es muy temprano aún?
-Sí es temprano, perdona dormilona. Es sólo que tienes que levantarte ya.
-Oh, Albert cinco minutos más, aunque pensándolo bien no necesito seguir durmiendo…
Candy se sonrojó.
-¿Qué pasa? ¿Estabas soñando conmigo?
Candy se quedó callada y se puso nerviosa, Albert la besó y ella se sonrojó aún más.
Él tuvo ganas de recostarse con ella y ya no ir a ningún lado. Sintió el deseo de quedarse todo el día ahí mismo besándola, pero dominando sus instintos, tomó suave aunque firmemente los brazos de Candy para que se levantara.
-Vamos Candy levántate.
Candy se levantó refunfuñando.
-Te espero en el comedor en una hora.
-Vaya Albert, para ser domingo sí que desayunaremos muy temprano (hizo un puchero, pero entonces recordó que era día de San Valentín).
En lo que Candy bajaba, Albert y Archie llevaron las maletas al cofre del auto. Y tras hacerlo fueron a la cocina, ambos se pusieron a preparar el desayuno: Jugo de naranja, chocolate caliente, fruta y pan tostado.
A las siete en punto Candy bajó al comedor y se sintió decepcionada; Ella esperaba algo especial, una sorpresa o un gigantesco ramo de rosas tal vez, pero no había nada nuevo. Parecía un día como todos, sólo que para ser domingo estaban desayunando demasiado temprano, volvió a lamentarse mentalmente.
Cómo era posible que ni Albert ni Archie recordaran que era día de los enamorados, durante el desayuno no lo mencionaron, no hablaron de tener planes para salir ¡Nada! Sólo la pasaron haciendo bromas porque a Candy se le notaba que quería seguir durmiendo. La rubia murmuraba entre dientes y ellos se divertían.
Cuando acabaron de desayunar, Candy se levantó, agradeció el desayuno y dijo que subiría a su habitación. Albert la alcanzó en las escaleras:
-Bajarás de nuevo verdad Candy, no vayas a volver a la cama.
-¿Saldremos?
-Sí.
-¿Archie va con nosotros?
-Sí.
-Qué bien, aunque creí que Archie vería a Isabelle (la pecosa trataba de disimular su inconformidad, ella quería pasar el día a solas con su novio).
-Creo que no la verá, saldremos los tres (mintió Albert).
-Está bien (dijo resignada Candy), bajaré en veinte minutos.
-Muy bien, te esperamos. Albert le hizo un guiño pícaro y la rubia se ruborizó.
...
Cuando Candy bajó, Albert y Archie ya la esperaban en el auto.
Hacía mucho frío, todos llevaban gruesos abrigos, gorrita y guantes.
después de quince minutos…
-¿No es éste el camino a la mansión Boissieu?
-¿Te parece Candy?
-Sí, sí es Albert. Vaya ¿qué se traen entre manos eh?
-Nada, nada. Al parecer Archie sí se quedará con Isabelle (sonrió Albert).
Y Candy también sonrió ampliamente.
-Así que se alegran de deshacerse de mí ¿verdad? Por lo menos disimulen, quieren, ja, ja.
Candy se puso nerviosa, después de todo sí estaría sólo con Albert y moría de ganas por besarlo.
Al llegar frente a la mansión Boissieu, Archie bajó del auto y tocó el timbre.
Albert bajó también y sacó la maleta de Archie, los dos se despidieron y se desearon suerte.
Albert volvió al auto.
-Albert, qué fue todo eso… A caso esa maleta… Archie… ¡Se irá a Francia con Isabelle!
Albert comenzó a reír alegremente.
-Candy, no lo sé ¿A Francia? Tal vez…
-Albert, cómo lo dices tan tranquilo, yo quería despedirme de él.
-Calma Candy, no creo que se vaya a Francia en realidad.
-Es que Isabelle sí parte en unos días y al ver la maleta lo pensé. Se ve que él la quiere mucho.
-Sí, está bastante enamorado. Aunque no sé si la quiera más de lo que yo te quiero a ti Candy... eso sería difícil porque cada día mi amor por ti crece más ¿lo sabes?
-Entonces nos pasa lo mismo Albert (sonrió tímida y dulcemente).
-Pero ¿nosotros a dónde vamos? Es que éste camino, nunca habíamos pasado por aquí.
-Espera y lo sabrás. Por cierto hoy te ves más hermosa que de costumbre.
-Gracias Albert, aunque en realidad no me dio tiempo de peinarme bien y…
-No lo necesitas, con el cabello suelto y rebelde me gustas mucho.
La rubia se sentía en las nubes, él también se veía aún más guapo que de costumbre pero no se atrevió a decírselo.
-Mira Candy, es allá adelante, ya llegamos.
Candy sólo vio una enorme muralla, Albert bajó del auto y le abrió la puerta a Candy. Él rodeó los hombros de Candy con su brazo derecho y ambos caminaron hasta un enorme portón.
Albert tocó el timbre y un hombre uniformado se asomó. El rubio lo saludo y cuando el hombre les abrió, Albert le dio las llaves de su automóvil.
Entraron y Candy se sorprendió mucho al ver lo que había en el campo que rodeaba la enorme muralla, se trataba de un lujoso helicóptero.
-¿Candy, te gustaría acompañarme a dar un paseo?
-Sí Albert, vamos (Contestó feliz Candy) Aunque…
-¿Qué pasa?
-Alguien nos llevará ¿verdad?… O ¿A caso tú sabes pilotar un helicóptero? (dijo asustada)
-¿No confías en mi Candy? Claro qué sé. Quita esa carita de susto por favor, vamos.
Candy subió casi a empujones, pero una vez dentro del helicóptero se sintió de inmediato seducida, Albert se veía tan sensual de piloto que todo el miedo se le fue en un instante y se olvidó de todo.
Albert sobrevoló cerca de una hora la ciudad de Nueva York. Mostrándole a Candy durante el paseo los principales edificios, las plazas y la costa.
-¡Albert todo se ve hermoso desde aquí, nunca pensé que supieras volar! ¿Hay algo que no sepas hacer o que no hayas hecho ya?
-Sí, hay muchas cosas que aún no hago Candy, pero aprenderé (guiño el ojo volteando a verla). Ahora mira, hacía allá nos dirigimos.
-Es… es el aeropuerto.
-Así es, querías despedirte de Archie ¿cierto?
Aterrizaron en una pista para helicópteros privados y un carrito los llevó hasta el aeropuerto.
Archie e Isabelle los esperaban ya.
-Señor Albert aquí está su equipaje (dijo un joven uniformado que trabajaba en el aeropuerto)
-¿Equipaje? Albert tú…
-Nosotros, Candy. Nosotros nos vamos algunos días de vacaciones.
-¿Los cuatro?
-Sí Candy, pero no en el mismo vuelo. Verás, Isabelle y yo iremos a Hawaii. Y bueno, Albert no me ha dicho a dónde piensa llevarte (mintió Archie para que fuese una sorpresa para la pecosa).
A Candy se le iluminó la mirada, pasaría unos días en algún lugar (no le importaba dónde) vacacionando con Albert. Se sentía la mujer más afortunada del mundo.
Archie e Isabelle se despidieron del par de rubios, su vuelo saldría primero.
Albert y Candy se dirigieron a su sala de espera. En aproximadamente media hora, partirían rumbo a la isla Harbour en las Bahamas.
Continuará.
Gracias por sus reviews y por seguir la historia.
Disculpen la espera, seguiré actualizando lo más frecuente posible.
Las quiero.
Blackcat2010: Que alegría leer tus reviews y saber que estas leyendo Despertando A Tu Encuentro. Yo admiro tu manera de escribir, aún recuerdo la GF de éste año, tu songfic y otros minis tuyos que están en el FA y son muy buenos.
Luz: Gracias a ti por todo el apoyo. Me hace feliz que sigas el fic pese a que he tardado, ya vienen más capítulos aunque no sean tan extensos.
Glenda: Muchas gracias yo igual soy feliz con tus reviews.
paulayjoaqui: Espero que te haya gustado éste San Valentín que apenas empieza.
Patty: Muchas gracias por seguir Despertando a Tu Encuentro. No te preocupes por eso del cruce de caminos, va a estar interesante.
hikarulantisforlove: Gracias y porque tú lo pediste ya retoman protagonismo los rubios.
Josie: Así es Annie no se ha dado cuenta de con quién sale ahora el gatito, eres perspicaz. Gracias por tus reviews Josie.
