Diclaimer; el único chico que me puedo atrivuir és a Dann, los demás personajes son obra de la magnífica Stephanie Meyer!

XD

espero que les guste!!

:)

_______________________________________________________________________________________________

Inside the wood

La tarde que Edward me llevó a mi casa no me dejó tiempo para preguntarle nada sobre lo ocurrido; se dedicó a hablar de cosas totalmente fuera de tema y de carente importancia. En resumen; intentaba, de todas las maneras posibles, esquivar las preguntas que quería hacerle. Lo consiguió.

Cuando Charlie llegó a casa ni siquiera se sorprendió cuando le explicqué que me había herido en mitad de la clase de E.F. Sabía perfectamente el resultado de sumar una Bella y un balón de fútbol. Edward me curó la herida obsesivamente hasta que le dejé caer que si seguía mirándomela tanto al final me fundiría la piel y entonces si que se tendría que preocupar.

- De verdad que me encuentro bien Edward...

- Ya lo sé, pero déjame que me regocije en mis preocupaciones un poco más, anda - Sonrió contra mi pelo recién labado.

- No me gusta que te preocupes, yo también lo hago si tú lo haces -Que lio de palabras! Pero creo que me entendió porqué me abrazó más fuerte contra él.

- Pues muy mal... - Su tono seductor me sorprendió y levanté la cara para encontrarme dos antorchas de color ocre clavándose en mis pupilas. - ¿Porqué si yo me preocupo tú también lo haces? - Dijo acercando su cara a la mía. Se me disparó el pulso y él sonrió complacido.

-¿Cómo que "porqué"? Lo sabes perfectamente. - Besó mi mejilla acalorada.

- No, no lo sé. No puedo leerte la mente, ya lo sabes - Bajó por mi mandíbula y mis labios empezaron a secarse. - Dímelo, dilo Bella... - Me susurró al oido. ¿Cómo podía ser que la noche fuera de mi habitación estuviera tan tranquila si en el espacio que ocupa mi cuerpo se estaba viviendo la mayor revolución de la historia?

- Pués... - ya me había ganado, mi autocontrol no daba para más. Menos mal que más roja ya no me podía poner - Por qué te amo... -

- Mmmhh - gimió contra mi cuello provocándome peligrosos escalofríos. - Me encanta... - Susurró sonriendo contra mis labios antes de juntarlos posesivamente contra los suyos. Yo no me quejé para nada.

Ese beso fue tan pasional como el que horas antes había sido el de la enfermería, pero quizá más corto. ¿Por qué ahora se sentía tan seguro? Se lo prengunté pero solo conseguí que se riera de mí comentario y me cambiara de tema. Me obligó a cerrar los ojos cantándome mi nana y acurrucándome contra su pecho.

El resto de la semana, Edward se convirtió en mi perro Lazarillo. Me seguía adonde quisiera que fuera, me esperaba en la puerta del labavo del instituto y solo se iba a su casa a cambiarse de ropa (para no llamar la atención) cuando yo lo echaba a patadas por la ventana. Realmente me estaba empezando a desesperar, no era que no quisiera estar cerca suyo todo el tiempo, sino que su aura de tensión y alerta las 24h del día me ponía los pelos de punta. Cuando le prepuntaba el porqué de su comportamiento me respondía con evasivas; no entiendo, ¿qué comportamiento? ¿eso es comestible? y yo temía por qué en una de sus estúpidas respuestas se me iban a acabar saliendo los ojos de sus cuencas...

*

- Agggggh... - Me dejé caer sobre mi pupitre agotada. Edward no había tenido más remedio que asistir a clase de literatura y dejarme sola ante las peligrosas equaciones... Lo quería más que a mi propia vida, pero como siguiera así, pensaba amoradazarlo y guardarlo en algún bahul durante una temporadita.

- Agotada? - Dann se sentó a mi lado dejando caer los pesados libros con delicadeza.

- ¿Tanto se me nota? - Él sonreía como siempre. En ese momento me dí cuenta de que desde el golpe no había compartido más que saludos con Dann.

- No, solo me ha dado esa sensación...y bueno, tus ojeras me han convencido - Sin previo aviso pasó una de sus manos por mi cara rozando con su pulgar el contorno de mi ojera derecha.

- Vaya. Eres muy observador, no? - No me sentía en absoluto mal, eso era lo raro...

- Enrealidad no me hace falta...- Pareció como si me fuera a decir algo pero se lo calló depronto. - te oigo bastante bien.

- ¿Qué?

- Nada, déjalo. - Se pasó la mano por el pelo

- Es verdad!- Recordé que ni siquiera le había dado las gracias por salvarme la semana pasada. - Dann, muchas gracias por no dejar que me desconyuntase la pelota de fútbol el otro día. Me salvaste de una muy dolorosa recuperación...

Ante estas palabras, Dann, abrió mucho los ojos y sin previo aviso se echó a reir como un loco. Debería haberme molestado al no saber el motivo de su descontrolada risa, pero en cambio, era tan contagiosa que yo también acabé riéndome como una tonta.

- Ay! - Se calmó agarrándose la tripa - ¿Qué dices mujer? ¿Porqué me das las gracias? Ni que fuera nada del otro mundo...- Comenzó a reirse de sus propias palabras. Al verlo reir, yo también exploté en carcajadas hasta que toda la clase nos miró curiosa y también se oyeron algunas risitas. Acabé con un dolor de estómago para nada desgradable, muy roja y con lágrimas cayendo por mi cara. Él también estaba rojo cuando alfin nos serenamos. - Que cosas tienes, Bella, enserio...

- ¿Porqué? - pregunté colocándome bien la blusa.

- AH! - me asustó - Bella! ¿Quieres venir al karaoke nuevo que han abierto en PortAngeles? Jessica iba a preguntártelo después de clases, pero ya te lo digo yo. - Su sonrisa me noqueó unos segundos. Estaba realmente emocionado - Porfavor, será muy divertido!

- Eh? S-sí, claro, supongo - piensa! - es decir...Sí, esta bien.

- Perfecto! Díselo a Edward porfavor, esque no creo que le haga muy feliz que se lo diga yo - Su boca se curvó en un puchero rematadamente masculino y luego dió paso a sus blancos dientes de nuevo.

- Claro! - todos mis músculos faciales se curvaron en una sonrisa

- Bien. Para la hora mejor lo hablas con Jess, vale? - Se acomodó en su silla ante la molesta mirada del profesor Bruney. ¿Cuando había entrado?

Al sonar la campana del instituto yo me encontraba dándole vueltas y más vueltas a las palabras de Dann pero no le encontraba ningún significado... Quizá no lo encontraba porqué no había ninguno, así que decidí dejarlo estar.

Ir al karaoke no era ni la mitad de malo que nada de lo que solían hacer normalmente mis compañeros. Nada de excursiones a la montaña donde lo más seguro fuera que acabara barranco abajo, ni tampoco día de compras con Alice, os podeis imaginar como acabo normalmente, no! Un karaoke para mí era un sitio cerrado con unos cómodos sofás donde la gente estaba más pendiente de pedir su canción favorita que de hacerte cantar ni nada vergonzoso. Era perfecto. Pensé que, al ser en un sitio cerrado y de noche, a Alice le gustaría venir, aunque solo fuera para alardear un poco de su preciosa voz. Lo difícil sería convencer a Edward... Dicho (pensado) y hecho! Visualicé a Alice corriendo como toda una humana hacia mí con cara de absoluta felicidad y emoción.

- Sí! Sí! Sí! Porsupuesto que quiero venir! - Chilló zarandeando mis manos. - Y tú jovencita, no te creas que te voy a permitir quedarte en el sofá! - Dijo sonriendo intentando imitar a una madre estricta. Oh! No! - Ay!!! Gracias Bella! - me abrazó "fuertemente".

- Está bien Alice - Ahora... - ¿umh? ¿Dónde está Edward?

- Oh Edward! - resopló con desaprovación - Esta talando árboles en el bosque de destrás del instituto.

- ¿Qué? - ¿Qué?

- Yo también me he quedado igual. No entiendo porqué se pone tan nervioso! Ni que fuera Mike Newton! - Puso sus brazos en sus caderas como signo de enfado.

- Alice, no entiendo nada - ¿Quién no era Mike Newton?

- Digo que Edward, al oir tu conversación con ese chico...Dann, ¿no? - pensó - Sí, con Dann, se ha puesto de todos los colores posibles e imposibles para ser un vampiro y se ha ido como una bala (más bien un misil nuclear) a destruir el bosque de puro coraje. - Se sonrió y puso cara de incredivilidad - Jamás pensé que vería a Edward violento...es increible como lo has cambiado.

Yo no podía articular palabra, estaba demasiado en shock. Alice me dijo que había salido del instituto de la manera más diplomática del mundo y que, posiblemente, ni sus hermanos sabían lo que se disponía a hacerle a los pobres arbolitos. Pero ella, al poder ver el futuro, sí.

Sin decir nada más salí por la puerta de la cafetería y, cuando nadie me miraba, corrí hacia la parte trasera del instituto internándome entre los árboles.

- Ten cuidado Bella, no consigo ver tu futuro - me dijo Alice, que me había seguido sin ningún tipo de problema.

- ¿Dónde esta? - me importaba un comino mi futuro o la ausencia de él.

- Por allí - señaló un trozo de bosque en el que, aparentemente no había nada - Eh! A mí no me hables así, Edward! - gritó derepente al aire frunciendo el ceño - Es tu problema, por hacer cosas raras! - volvió a responder a la voz de Edward que yo no alcanzaba a oir.

- Lo siento Alice, estoy un poco alterado... - Edward salió de entre los árboles sin darme tiempo a reaccionar

- Eso esta mejor! - dijo ella sonriendo - Hasta luegooo - se despidió con la mano y se marchó por donde había venido.

Hubo unos momentos de silencio en los que yo me senté en un tronco cercano y le hice señas a Edward para que se sentara a mi lado. Él lo hizo sin pensárselo. Comencé a jugar con mis pies y un trozo de madera caida esperando a que se decidiera y dijera alguna cosa...pero no articuló palabra. El silencio me estaba matando, aunque lo disimulaba bastante bien, pero claro...todo tiene su límite y por algo era yo la humana.

- ¿Qué esta pasando Edward? - le miré a los ojos por primera vez

- Nada. No debes preocuparte. - no me devolvió la mirada y eso confirmo mis sospechas

- ¿Otra vez? Siempre me dices lo mismo...

- ...

- Edward...

- ¿Te ha hecho ilusión? - esa pregunta me pilló totalmente desprevenida

- Eh?

- Que te invitara al karaoke...¿te ha gustado?

No podía ser que Edward estuviera...

- Si vienes tú...sí. Sabes que iré adonde tú vayas...siempre. - repuse firmemente. Giró su cabeza hacia mí y sus ojos brillaron.

- ... Vale - Estoy convencida que apesar de intentar disimularlo, mi respuesta le había hecho feliz por algún motivo y se le escapó la euforia por la boca. Sus labios formaron un puchero del que no se dió cuenta y enterró su cabeza en mi pecho, escuchando mi respiración.

- Te amo Bella... - dijo al fin

- Y yo, tonto - sonrió contra mi pecho.

- Perdóname por serlo, de veras - suspiró y yo le besé los alborotados cabellos para que le quedara claro que no había nada que perdonar.

celoso...o sí?

Quizá pasó una hora entera hasta que nos apeteció movernos de aquel tronco y volver a clases. Edward me cogió en volandas y rió al ver frustrados mis intentos, totalmente inútiles, por liberarme de sus brazos. Recorrió todo el bosque conmigo en brazos y con una sonrisa en su cara y aunque yo me "quejaba" estaba más que feliz por verlo sonreir de nuevo. El corazón y el estómago volvieron a su posición original al cerciorarme de que ya volvía a ser el mismo de antes...por el momento...

____________________________________________________________________________________________________

Vaya! vaya! a Edward se le empiezan a ir las emociones de las manos!

1. Disculpadme ante todo, por qué el capítulo debía de ser más largo pero se me hacía demasiado extenso y he tenido que partirlo en dos. El próximo fin de semana, subiré lo que sería la otra mitad. :)

Muchísimas gracias a toda la gente que me ha seguido hasta aquí!!!

millones de gracias también por todos los Go y Rewiew!!

xDD

aaixx!! me emociono!!! soys geniales!!!

un besazo para todo el mundo!!!! x*

seoskiere!!!!! =DD

2. Padt; si a alguien le gustaría que saliera alguna canción en concreto en el próximo capítulo (karaoke) me puede dejar el nombre en un Rewiew! =D . La única condición es que sea "romántica" a ser posible.

:)

muchas gracias!