Skip Beat no me pertenece. Pero como me encantaría tener a un Ren solo para mí! Lo aprovecharía más que Kyoko...

Capítulo 5:

-¿Otou-san? ¿Qué haces aquí?-

-¿Dónde está el ingrato de mi hijo que ha mancillado la pureza de mi hija?

Ren estaba mudo de la impresión, ¿qué hacía su padre ahí?

-¡Oh! ¡Ahí está! Kuon, ¿cómo te atreviste a hacerle eso a Kyoko?-le dijo enojado Kuu mientras se acercaba a él.

-¡Kyyyyyyaaaaa! ¿Es ella? ¿Ella es Kyoko? ¡Qué linda es!-Kuu no había llegado solo.

-¿Disculpe?-Kyoko estaba sorprendida de que esa mujer se lanzó a abrazarla apenas la vio.

-Sí cariño, es ella ¿hermosa, no?-

-¡Sí!-

-Mamá, papá ¿qué hacen aquí?-

-Kuon, yo vine a matarte ¿por qué a Kyoko?-

-Cariño, tranquilo. Kuon yo vine para conocer a tu novia y de paso cuidar que tu padre no te asesine-

-Entiendo, pero ¿no ven la cara de confusión que tiene?-

-¿No le has contado, verdad?-

-Eso iba a hacer-

-Entonces llegamos en un buen momento-

-¿Qué?-

-Te apoyaremos. Kyoko querida, ¿podrías escuchar lo que mi tonto hijo tiene que decirte?-

-Sí…Julie-san-aunque no se la habían presentado aún, era obvio para Kyoko que ella era la esposa de su otou-san, pero ¿Kuon Hizuri? ¿quién? ¿Ren?

-¿Julie-san? Si a este tipo le llamas otou-san, ¿por qué a mí no me llamas okaa-san?-

-Mamá, no la presiones-

-Está bien…okaa-san-

-¡Kyyyyyyaaaaaa! Tú eres más linda que mi tonto hijo-

-Mamá…-

-Bien Kyoko, ahora sentémonos y escuchemos lo que Kuon te tiene que decir-

Ren le contó todo su pasado incluido lo de Rick.

-Kuon…-al terminar el relato Kyoko estaba llorando.

-Kyoko, no llores-

-Es que Kuon…-

-Tranquila, gracias a ti esa oscuridad se ha ido de mi vida-

-¿En serio?-

-Claro, tú eres la luz de mis días-

-Kuon…-

Un flash los interrumpió.

-¿Qué hacen?-

-Nada, solo retratando el momento, se ven tan lindos-

-Mamá…-

-Nada de "mamá", ahora quítate esa apariencia-

-Mi cabello está teñido-

-Entonces solo las lentillas-

-Ok…-

Kuon fue al baño y se quitó las lentillas, al salir Kyoko lo estaba esperando.

-Corn…-susurró al verlo a los ojos-Oh, perdón, es solo que…-

-Tienes razón-

-¿Ah?-

-Yo soy Corn-

-¿Corn? Pero Kuon, ¿por qué?-

-Perdón, yo solo no quería arruinar tus ilusiones y que vieras que tu amado príncipe de las hadas se ha convertido en esta clase de persona-

-Kuon, ¿cómo puedes decir eso?-

-¡Ya sé!-gritó Kuu de repente.

-¡Corn! Así te llamaba la niña que conociste en Kyoto, no me digas que esa niña es Kyoko…-

-Sí, ella es esa niña-

-¿En serio?-preguntó Julie-¿la niña por la que lloraste todo un mes y por todo un año nos pediste que regresáramos a Kyoto para que la volvieras a ver?-

-Mamá, no digas esas cosas…-

-¿Es en serio eso, Kuon?-

-Pues yo…-decía Kuon avergonzado.

-Corn…qué lindo eres-

-Así que Kyoko fue el primer amor de Kuon-

-El único-respondió el aludido.

-En verdad que su hilo rojo está atado-

-Kyoko, ¿me perdonas por habértelo ocultado?-

-Corn…no hay nada que perdonar-

-Kyoko…-

Ren se dirigió a los labios de su novia, pero se detuvo al recordar que tenían compañía.

-Mamá ¿por qué la cámara?-

-¡Kuon! Ya estaba preparada para grabar su beso-

-¡Tú suelta a mi hija!-

-¡Es mi novia!-

-Pero es mi hija y yo la protegeré de lobos como tú-

Julie y Kuu se quedarían a vivir para poder estar con sus hijos y Ren tuvo que llevar a Kyoko al Darumaya, por culpa de su padre celoso ¿Cómo podría ser su padre también su suegro? Ni modos, pobre Ren…